Resumen: Un cuento de hadas de la mafia.


Las Aventuras del Señor Anterior

Por Queen_of_the_Ruckus

Capítulo 4:

Unas semanas antes:

El Señor Anterior mira a Tao a través de los ojos rubí de Raizel, diversión y anticipación coloreando su expresión. Tao le devuelve la mirada, inquieto e incómodo. Extiende la mana para tomar otro de los bocadillos que le a preparado al Jefe de su Jefe y lo mastica distraídamente. El cuerpo de Raizel se inclina hacia Tao y Tao se aleja más en su asiento. Las cejas de Raizel se elevan y Tao reprime un escalofrío. Raizel abre la boca de par en par como para hablar, luego la cierra abruptamente cuando M-21 abre la puerta del salón, de alguna manera logrando ser ruidoso sin golpearla.

Hace una pausa, observando la escena. Levanta una ceja a Tao. —¿Te está haciendo una broma o algo así? ¿Por qué estás tan alejado?

—¡Ja! —ladra Tao, algo débil. —Simplemente no sé que hacer con esto. Quiero decir, estaba comenzando a acostumbrarme a estar cerca del Jefe del Jefe y ahora… —se apaga, levantando la mano para hace run gesto vago en dirección a Raizel.

—Sí, ¿no? Lo entiendo.

—¿Qué hiciste con él durante tu turno?

—Vimos programas, es su mayoría. No hablamos mucho.

—¿Qué hizo Takeo?

—Lo mismo, creo. Aunque me dijo que pasó la mayor parte del día jugando con su cabello, tratando de que quedara liso —M-21 reprimió una sonrisa.

Dos pares de ojos se deslizan hacia donde el Señor Anterior se ha reclinado en su asiento y los está observando como si ellos mismos fueran un programa de televisión.

—Sabes, realmente extraño a Regis. Creo que en realidad podría tener alguna idea de qué hacer en esta situación.

—¿Necesitas respaldo? —M-21 pregunta seriamente, — Sabes qué, ¿por qué no mantenemos el fuerte juntos está noche? Al menos hasta que podamos ponernos una rutina y descubrir cómo se supone de debamos manejar esto.

El alivio de Tao es palpable. Mientras M-21 saca su teléfono para enviar un mensaje de texto a Takeo, el Señor Anterior sonríe alegremente. Se levanta de su asiento, mostrando el más mínimo atisbo de señorío. —¡Esplendido! Quiero ver esta ciudad que tanto le gusta a mi Raizel.

Sus cabezas giran rápidamente y lo miran con incredulidad. — No está pasando. Frankenstein nos daría de comer a la Lanza Oscura. No estoy bromeando —la cara de M-21 está deliberadamente en blanco.

—Oh, no estaría demasiado preocupado por eso si fuera tú. ¿Preferirían ser los que perdieron a su Maestro, o ser los que lo siguieron cuando se les dio la oportunidad? ¡Pueden protegerme de todos los humanos extraños que encuentre! Esa es su preocupación, ¿no?

—Uhh, bueno, algo así. ¿Estás diciendo que te vas de todos modos y nos permitirás ir contigo? —pregunta Tao, la resignación de desliza en su voz.

M-21 borra apresuradamente el "Hey, hombre" que había escrito, reemplazándolo con "Emergencia. Salón". Aparentemente más rápido de lo que un texto podría haber viajado a través del espacio digital, Takeo se materializa en la sala de estar con el resto de ellos.

—Oh, ¡qué bueno verte de nuevo, Takeo! ¿Cómo estuvo tu descanso? —pregunta gratamente el Señor Anterior.

—Entonces… ¿Qué nos impide someterlo y alertar a Frankenstein? —pregunta Takeo, después de ser informado sobre la situación.

La cabeza de Raizel se inclina hacia atrás, una inquietante sonrisa depredadora en sus labios. Levanta una ceja y los tres humanos modificados se encuentran congelados en su lugar. Una presión extraña se apodera de sus extremidades, sus pulmones, impidiéndoles gritar o intentar huir. El Señor aprovecha está oportunidad para hacer contacto visual con cada uno de ellos, haciendo una pausa por un momento mientras transmite su punto. De repente, son libres.

Pasan unos minutos en un silencio tenso mientras cambian sus zapatos de casa por unos normales, y luego se van a la noche.


Considerando todo, este es un momento bastante inofensivo para que "Raizel" esté en la ciudad. Al menos es bastante poco probable que nos encontremos a alguien que conozcamos —Tao hace una pausa por un instante para asimilar completamente la escena que tiene ante sí. Un Noble poseído sumamente poderoso baila majestuosamente por la acera, tatareando sin melodía para sí mismo mientras bebe un batido de chocolate con una pajita. Sus compañeros lo flanquean como una guardia de honor, compartiendo papas fritas con solemnidad entre ellos y bebiendo sus propias bebidas mientras escanean encubiertamente el área en busca de posibles amenazas o problemas. —Voy a tener que modificar un montón de imágenes de seguridad para mantener esto fuera del radar del Jefe. Pero al menos la mayoría de la gente está en casa y casi todos los negocios ya han cerrado por la noche. —Salta unos pasos hacia adelante hasta que vuelve a su propia posición y el grupo gira hacia la dirección de casa.

Más temprano esa noche, el trío había establecido un chat grupal encubierto en sus teléfonos y silenciosamente estableció algunas reglas básicas que consideraron pertinentes seguir.

Evitar a Frankenstein.

Evitar YeRan.

Evitar el alcohol.

Evitar confrontaciones.

Evitar las multitudes.

Mantener a "Raizel" al alcance de la mano en todo momento.

Cubrir sus huellas.

Irse después de que Frankenstein los haya revisado por la noche.

Regresar antes del amanecer.

Si alguno de ellos pudiera recordar haber tenido una infancia, está situación podría haberles traído a la mente una parte de ella. En ausencia de esto, todos se tomaban muy enserio el asunto en cuestión, su obligación y su voto de secreto. Incluso su identidad grupal, por vergonzosa que fuera, fue tratada con un aire de seriedad cuando se vieron llamados a la acción. Y el RK, de hecho, había sido llamado a la acción.

Con solemne solidaridad, el grupo había procedido a mostrarle al Señor Anterior los lugares más dóciles de la ciudad. Habían comprado películas en un centro comercial nocturno, y el Señor Anterior había considerado oportuno seleccionar para sí mismo una túnica de sede de un vendedor en un mercado nocturno. Tao había financiado los gastos, ya que era su turno el que todos estaban ayudando a cubrir y "Raizel" no tenía absolutamente ningún fondo ni concepto de moneda. —Ni siquiera me reembolsarán por esto —pensó con amargura.

Se habían detenido para comer algo a última hora de la noche, y ahora el grupo estaba intentando pastorear a "Raizel" de regreso a casa, usando las películas como soborno. Esperaban estar instalados y verse felices cuando amaneciera sobre la casa de Frankenstein.

Desafortunadamente para ellos, el destino no se los permitió.

Mientras doblan por un callejón lateral, M-21 lucha sutilmente con el Señor Anterior por el liderazgo, "Raizel" choca con un hombre con una inmensa estatura y no pocos compañeros. El hombre con el que chocó retrocede un paso. El Señor Anterior no lo hace. El hombre más grande hace una pausa, su rostro se nubla con confusión.

Inmediatamente M-21 se desliza entre ellos, bloqueándolo de la vista. Tao agarra a "Raizel" por el brazo y Takeo se mueve para asegurarse de que tengan una salida despejada del callejón.

Uno de los compañeros del matón es el primero en hablar. —Wow, hombre. ¿Qué demonios? —No se dirige a ellos, sino que se vuelve hacia el hombre con el que "Raizel" había chocado. La diversión y el asombre colorean su voz. —¿Te acaba de hacer Jiu-jitsu en el culo o algo así? ¿Ese tipo escuálido te derribó?

El hombre más grande, aún desconcertado por la física de su encuentro, se encoge de hombros en respuesta a su amigo e intenta inclinarse alrededor de M-21 para ver mejor. El Señor Anterior de manera similar se inclina alrededor de M-21, las cejas levantadas y los ojos brillando con interés. Cuando sus ojos se encuentran por encima del hombro del hosco hombre lobo híbrido, el hombre corpulento se encoge de hombros de nuevo. Esta vez el gesto va dirigido a él. —Oye, hombre. ¿Cómo hiciste eso? Estás muy delgado. ¿Practicas artes marciales o algo así?

Mierda —Tao piensa con creciente preocupación. Sus intentos de arrastrar al Señor Anterior a un lugar seguro están funcionando tan bien como los intentos de cortejo de Rael con Seira. —Con mi suerte, este imbécil será cinturón negro de Taekwondo o alguna mierda. Realmente deberíamos evitar una pelea.

—¡Sí, de hecho! Soy cinturón negro de Taekwondo —repite suavemente el Señor Anterior, el término robado directamente de la corriente de conciencia de Tao.

¡Mierda! —El grito interno de Tao resuena en la mente del Señor Anterior. Lo ignora y continúa con la conversación.

—¡Genial, hombre! ¡Eso es tan jodidamente agradable! Si pudieras hacer eso cuando pesas, como, nada, ¿qué crees que podría hacer con habilidades como esa? — hombre más grande prácticamente alucina.

—Cosas increíblemente inhumanas, de seguro.

—Oigan, ¿quieren pasar un rato con nosotros?

—¡Oh, definitivamente!

El Señor sale detrás de M-21 y se mueve para pararse frente a sus nuevos y brillantes amigos. El nivel de emoción y gracia social evidente en las interacciones de "Raizel" con este matón callejero todavía es impactante para el trío de humanos modificados. Deslumbrados como están por este giro de los acontecimientos, el grupo sigue tranquilamente el paso. La vinculación con un grupo de matones callejeros comunes es mucho mejor que luchar contra ellos en esta situación, después de todo.

A medida que avanza la noche, se encuentran charlando y disfrutando de la agradable compañía de sus casi atacantes. Takeo analiza las diversas dificultades inherentes a tener el pelo largo en combate con un tipo áspero con cola de caballo similar a la suya, aunque menos espléndida. M-21 encuentra que uno de sus nuevos compañeros tiene un parecido sorprendente con M-35 tanto en personalidad como en apariencia. Tao deja deslumbrados a varios hombres corpulentos con su discurso sobre el ciberdelito. El gozo del Señor Anterior se irradia como un sol, mientras se pasan bebidas y bromas. Por algún milagro, siempre parece saber qué decir. Para cuando el aparente líder del ring de la pequeña banda se siente lo suficientemente cómodo como para revelar su afiliación a una pandilla con los recién llegados, los humanos modificados están demasiado inmersos en sus propias interacciones agradables como para preocuparse.


Durante las próximas semanas, repitieron lo que se había convertido en un ritual. Los humanos modificados cambiaron sus turnos de guardia para permitir un horario de sueño rotativo, y casi todas las noches se aventuraban a salir con sus nuevos y emocionante "amigos". A pesar de sus mejores esfuerzos, no tuvieron mucho éxito en desviar del accidente al tren del Señor Anterior. El Señor Anterior había declinado gentilmente la oferta inicial para que se unieran como miembros de la pandilla que había conocido en su primera noche, pero continuó reuniéndose con ellos de manera amistosa. Finalmente le presentaron a varios superiores en un intento de reclutamiento. Fue cuando estuvo en compañía de personas de autoridad cuando Raizel realmente pareció brillar. Porque había comenzado a referirse a sí mismo como "Raizel" cuando estaba en compañía de estos interesantes humanos.

En las noches impares en las que Tao, Takeo o M-21 lograron frenar sus excursiones, fue en gran parte con el pretexto de promover la educación de Raizel en los grupos por los que se estaba moviendo. Las películas y los programas de televisión de la mafia eran todo lo que parecía mantener su interés. Cualquier esfuerzo por introducir los medios de comunicación con el propósito de proyectarlos bajo una mala luz fue inmediatamente recogido de sus mentes, sus ofertas de películas fueron rechazadas.


—¿Por qué Frankenstein no se da cuenta? —Takeo pregunta consternado una noche, su intento de desviar la atención del Señor Anterior fue un horrendo fracaso. —¡Pensé que su Maestro era su mundo!

—Ese hombre no es su Maestro —dice solemnemete M-21. —Y ahora puedo ver que se ha ganado todas las cosas malas que Frankenstein ha dicho sobre él.

—Oh, siempre estaba tratando de esquivarme en Lukedonia. No puedo imaginar que su deseo de estar en mi compañía haya cambiado todo eso drásticamente. —El tono del Señor es ligero y distante mientras camina a lo largo del pasillo entre filas de asientos ajustables. —¡Ahora quédense quietos para que el buen hombre aquí pueda hacer su trabajo!

El aire de mando es sofocante, pero M-21 elige este momento para resistir. —No me importa lo que nos haga, esto no está bien. ¡No puede obligarnos a pagar por esto!

—¿Oh? ¿Vas a llamar a ese pavo real? Me he estado reprimiendo por la forma en que ustedes tres se preocupan, pero si ya no es algo que pueda posponer… —La suave voz de Raizel se apaga mientras sus ojos buscan en la habitación.

—No lo harías. —La voz de M-21 es un gruñido.

—Señor, creo que me gustaría un nuevo piercing mientras estos tres esperan.

—No lo harás. —Su voz se quiebra levemente.

—Éste. ¡Aquí mismo, por favor!

—¡NO, NO…!

El grito de M-21 es ahogado por los gritos y llantos de los demás. Raizel ahora tiene un pendiente plateado incrustado en su oreja, a una distancia ingeniosa por encima del sello de cruz que usa por necesidad.

—Y creo que también me gustaría…

—Dios, no. Detente. Lo haremos. Solo detente. Por favor. —La voz de M-21 es ronca y tranquila.

—¡Estoy tan feliz! El libre albedrío es de suma importancia, después de todo. Siempre que sea lo que quieras. —Su sonrisa es casi maligna bajo el resplandor de las luces fluorescentes.

El tatuador que empuña la aguja perforadora los mira a todos con los ojos muy abiertos, alarmado. El aura negra se arremolina brevemente a su alrededor, calmándolo. Trabaja sin descanso, aunque le toma varias sesiones durante varios días para terminar todo el trabajo que se la ha encomendado. Se enorgullece de su arte y es realmente hermoso. Y en los días siguientes, se compran más tatuajes iguales en los grupos habituales de matones callejeros y pandilleros conocidos.

Esto conduce a eso, y eso conduce a esto…


Y así, noche tras noche, el trío se encontró en compañía de matones callejeros comunes y pandilleros de rango cada vez más alto a instancias de su cautivo convertido en captor.

Y noche tras noche, sus manos se ensuciaron más y pudieron ver cuán lejos de ser inofensivas habían llegado realmente sus aventuras.


Presente:

El viaje de Frankenstein a casa está lleno de autorreproches, mezclados con partes aproximadamente iguales de furia y miedo. El cabello dorado se despliega detrás de él como una bandera mientras casi vuela, los ojos azules se oscurecen con el peso de sus sospechas y las implicaciones de lo que acaba de presenciar.

Él sabe como luce esto. Parece que alguien ha comenzado o ha ganado el control de una pandilla callejera humana. Alguien cuyo símbolo es un cruce entre su Maestro y el Señor Anterior. Alguien que ha informado a los integrantes de dicha banda de su propia participación o estado de protección. Por la cantidad de personas similares con las que se ha cruzado esta noche, era una pandilla muy grande o varias pandillas más pequeñas unidas. Puede maldecir al Señor Anterior todo lo que quiera, pero sabe quién tiene realmente la culpa aquí.

¿Cómo diablos me dejé jugar así? Nunca debería haberlo dejado sin supervisión. ¿Qué me hizo pensar que esos tres estaban a la altura? ¿Soy tan fácil de manipular, o estaba demasiado atrapado en mis propios planes para preocuparme lo suficiente como para notar las tonterías de ese viejo cabrón?

Frankenstein puede escuchar los vagos susurros de la risa resonante en su mente. Sabe lo que su Amante tendrá que decir al respecto, pero no está dispuesto a pensarlo en su nombre. Él cierra esos pensamientos por completo.

En lo que debe concentrarse ahora es en encontrar el alcance de las actividades del Señor Anterior y aplastar todo lo que ha logrado durante las semanas anteriores. Se estremece al pensar en cuánto daño podría haber causado ya, en qué situaciones a colocado a su vulnerable Maestro.

Luego se le ocurriría una solución para mantenerlo contenido hasta que pueda ser exorcizado de su Maestro.

Él irrumpe a través de la puerta de la sala de estar para encontrar a sus tres empleados y a su Maestro reunidos alrededor del televisor. Una película resuena con fuerza en lo que suena a japonés, con subtítulos en coreano. Sus tres empleados humanos modificados están rígidos en sus asientos, cada uno de ellos vestido sospechosamente con sus uniformes de trabajo de manga larga, aunque sin los brazaletes identificativos que los atan a la escuela. Parece que están sudando. —Bastardos culpables —juzga.

El cuerpo de su Maestro está estirado de manera bastante lujosa sobre su sofá favorito, vistiendo lo que parece ser una bata de baño corta de seda, negra como la tinta que contrasta con su piel, acentuando su mirada escarlata.

Frankenstein traga saliva de forma audible, a su pesar. Aparta los ojos de lo que no debería ver y se obliga a mirar a la cara a su Maestro, decidido a enfrentarse a este descabellado presagio del desastre. Su mirada se fija en un nuevo destello que se asoma por debajo de la cortina de su cabello negro. No le es familiar, cuando cada aspecto de su Maestro ha sido grabado en su mente durante los últimos mil años. —¿Qué es eso?

Tao es el primero en recuperar su capacidad de hablar. —Oh, mierda. Creo que lo sabe.

Oh, bien —piensa, el pulso se acelera mientras su Amante se filtra en sus venas, Tao puede ser el primero en morir.

Continuará...


Notas de Autora:

Posible pregunta: ¿duraría un tatuaje en un humano con habilidades curativas modificadas?

Respuesta: No lo sé, ¿la oreja de Raizel no permanece perforada cuando tiene habilidades especiales de curación? A menos que tenga que volver a perforarlo cada vez que tenga un pendiente nuevo… ¡Oh! M-21 tiene ese tatuaje en la muñeca, ¿verdad? ¡Entonces sí! Especialmente si el Señor Anterior lo arregla con poder.

Una vez completada esta historia, volveré a las buenas narrativas en tiempo pasado. Pensé que sería divertido y emocionante probar algo nuevo, pero ahora lo sé mejor. Esto se siente tan antinatural.

Además, dato curioso, esta es ahora la "escritura creativa" más larga que he compuesto. ¡Chúpate esa, clase de artes de lenguaje en la escuela secundaria! Ahora, para superar el manual que escribí para una base de datos de biblioteca ficticia el año pasado…

Notas de Traductora:

Este salió rápido =). ¡Disfruten!