Sailor Moon, Saint Seiya y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi y Masami Kurumada, pero la historia es de mi autoría.
Capítulo 8. Fuego contra fuego. ¡No te atrevas a morir!
Apenas Sailor Mars se había marchado junto con Ikki de Fénix y el Berserker llamado Evan, todo se había quedado en silencio de parte de los que se quedaron frente al Templo Hikawa. Para suerte de ellos, no había nadie más en ese lugar. El abuelo de Rei iba a estar ausente por unos días, y Nicolás estaba con su familia desde hace unas semanas, pero lo más seguro es que no regrese al Templo por los constantes rechazos de la chica pelinegra.
Ahora, ese Templo era testigo del enfrentamiento próximo a ocurrir.
Samuel estaba tratando de tener paciencia, pero no era algo que le caracteriza a él; desde siempre ha sido muy impulsivo. Así que dando unos pasos al frente de los Caballeros y las Sailor Scouts, se dispone a regresar a la situación que tenían antes de todo esto.
–Les exijo que se vayan. Ustedes no tienen derecho a interferir en mis asuntos – dijo con un tono seco, pero ni el adolorido Ayax ni mucho menos el burlón Takeshi se intimidaban con eso
–Mira, mocoso malcriado – comienza a hablarle Takeshi, acercándose al rubio ceniza – tú solo querías que se cumpliera un estúpido capricho, y traicionaste a tu Diosa Athena e incluso a tu hermana que es la Diosa Selene. Y todo por una mujer que ni siquiera te quiere. ¿No eso es lo más humillante que puede pasarle a una persona? Lo das todo, y no recibes nada – sus palabras eran como veneno para Samuel, quien estaba poco a poco bajando la mirada, apretando los puños con fuerza, y con una horrible sensación de vacío en su ser
¿De verdad todos esos días de entrenamiento fueron por nada? Tiempo después de que había ido a la playa con su hermana y amigas, en el cual le había gustado Amy a pesar de ser algo mayor que él, en el que no fue lo suficientemente fuerte para poder protegerla de esa extraña criatura que "Quería ver en el espejo de sus sueños", se había sentido un inútil. Siempre que trataba de ayudar resultaba ser solamente un niño indefenso al que Sailor Moon y las otras Sailor Scouts protegían, y las admiraba por eso, hasta que un par de semanas después de haber regresado a clases luego de esas vacaciones de verano, toda su vida dio un giro inesperado…
FLASH BACK
Sammy estaba regresando de la escuela, con su mochila en la espalda, platicando animadamente con uno de sus compañeros, que era de cabello negro y ojos cafés, también con su mochila en la espalda.
–Así que ahora Sailor Moon y sus compañeras están combatiendo para salvar los sueños de las personas, eso es sorprendente – exclamó ese otro niño, y Sammy sonrió con emoción
–¡Sí! Yo quisiera poder ayudar a las personas como lo hacen ellas
–Entonces consigue un traje como el de ellas jajaja – el niño Tsukino le mira con molestia por esa burla. Detesta siempre que no tomen en serio sus palabras
–No es gracioso, Kōtaro. En serio quiero saber cómo puedo ayudar a las demás personas, me siento un incompetente cada día
–Oye, la escuela es un trabajo muy pesado, Sammy, así que deja de quejarte, que dudo mucho que un niño tan débil como tú pueda servirle de algo a la ciudad de Tokio. Si hasta hace un par de años le tenías miedo a los gatos jajaja, parecías el Ranma , ya solo te falta convertirte en chica y hacerte Sailor Scout – Sammy al escuchar eso enrojeció de coraje y vergüenza, hartándose de las tonterías de su supuesto amigo
–¡Déjame en paz! – salió corriendo, dejando al otro niño sorprendido
–Vaya, siempre es así de sensible – menciona hacia la nada, no tomándole importancia
Sammy corría por las calles de Tokio, sin mirar hacia donde iba, pues tenía los ojos cerrados con fuerza, apretando los puños.
- "¡Estoy harto de que siempre termino siendo la burla de mis compañeros! ¡Yo sé que no vine al mundo a ser protegido por alguien más sin que yo haga nada! ¡Me lo dice mi propio ser!"– pensaba mientras seguía corriendo, sin haber notado que al detenerse por el cansancio, había terminado justo a la mitad de una calle, que si bien no era muy transitada, ahora una camioneta blanca estaba justo frente a él
–¡Cuidado niño! – le gritó una señora que estaba observando lo acontecido, haciendo que Sammy tuviera que abrir los ojos, mirando ahora aterrado el vehículo que se acercaba a toda velocidad hacia él
- "¡Ahora no hay nadie que me rescate! Y yo… no puedo cuidarme sólo…"– fueron los últimos pensamientos del niño, sintiéndose un tonto por demostrar todo lo contrario a lo que realmente quería. Él quería ayudar a los demás, él quería saber que no era su imaginación que su sueño de ser fuerte y valiente se pudiera hacer realidad…
Pero en lugar de que el automóvil chocara con su propio cuerpo, un sonido estridente se hizo presente justo frente a él, y al ver claramente, su visión fue lastimada por un resplandor, del cual solo pudo ver una caja gris con un símbolo de un reloj de arena, antes de que toda la luz cubriera el lugar.
Cuando el resplandor se disipó, Sammy vio con asombro que ya no estaba en peligro de muerte, ni siquiera estaba en una calle; estaba en un bosque, y que esa misma caja estaba flotando frente a él.
–¿Pero qué…? – la caja cayó de golpe al suelo, haciendo sentir a Sammy un temblor en el lugar, indicándole que esa caja pesaba como una tonelada – Ésta caja… me salvó… recuerdo haber visto una así en alguna parte – era un extraño sentimiento de familiaridad que no lograba entender
–Exactamente, tú ya has visto esta caja en un pasado lejano, Samuel – dijo una voz masculina joven, alertando al niño
–¡¿Quién anda allí?! – trata de mirar hacia todas partes, no encontrando a nadie, pero de repente, frente a él, estaba sentado en esa caja un joven de cabello y ojos idénticos a los suyos, pero con la diferencia de que éste no tenía su misma edad, si no que tiene como unos 16 – ¡AHHH! – del susto cayó de sentón al suelo, después cerrando un ojo por el dolor en su parte trasera – ¡Auch!
–Jajajaja, cuidado niño, no quiero que te lastimes por cosas así. Me disculpo por asustarte – cuando Sammy lo vio detenidamente, vio que su vestimenta era sencilla, vistiendo una camiseta blanca y un pantalón de tela café, y zapatos negros, sentado en esa caja, con su pie derecho también encima de la caja, y usando su rodilla derecha para recargar su brazo derecho
–¿Quién eres tú? – el joven le sonríe levemente
–Soy un Caballero defensor de la Diosa Athena, el Caballero de Horologium, o del reloj, que simboliza al tiempo
–¡¿Caballero de Athena?! – pregunta Sammy con asombro y emoción – ¡Yo recuerdo que ellos fueron parte del Torneo Galáctico hace 3 años! Pero nunca lo concluyeron, a pesar de que mi favorito de ellos es el Pegaso – los ojos del niño brillaban de emoción – ¡Tú debes ser también muy fuerte!
–Bueno, eso lo vas a determinar tú después – dijo el joven – he estado buscándote, para entregarte mi armadura – las palabras del joven dejaron a Sammy con la boca abierta – pero vas a necesitar entrenar para merecerla, y cuando sea el momento, ella misma va a salir de la caja para que la puedas portar. ¿Estás dispuesto a entrenar arduamente para merecerla?
–¡Sí! – exclamó el niño sin dudar ningún momento – ¿Cómo te llamas?
–Muy pronto lo sabrás – dijo mientras acerca su mano derecha ahora a la cabeza del niño – te pido que la encuentres; sólo por ella fui capaz de buscarte aún cuando no era lo correcto. Un Caballero no es buscado por su armadura; la armadura es buscada por el Caballero, pero yo hice que te buscara a tí, y que así puedas buscar a esa persona especial para tí y para mí, porque yo ya no puedo hacerlo…
–¿Eh? – el niño no entendía bien las palabras del joven, hasta que vio que el joven idéntico a él le removió el cabello con la mano, pero después de eso, todo se volvió negro
….
–¡SAILOR EAAAAARRRTTHH! – el grito desgarrador de ese joven resonaba en sus oídos, y Sammy también estaba derramando lágrimas al ver ese recuerdo en su mente, y muchos otros más…
…..
–¡¿Porqué no podemos ayudar a Sailor Earth?! – escuchó esa misma voz, ahora llena de furia – ¡Patriarca, nuestro deber es ayudar a las personas!
–Pero Selene puede encargarse de eso, Caballero, tu interferencia podría traer consigo problemas con esa Diosa – le responde al muchacho, quien se alejó del lugar sin tenerle ya ningún respeto
….
–¡Exijo ver a Endimion! ¡Jamás le voy a perdonar que me haya arrebatado lo que más amo! – el joven quitaba a guardias de su camino, fúrico
–¡En este momento se encuentra de visita en el reino de la Luna! Visitando a la princesa Serenity y a las Sailor Scouts – le responde uno de los guardias del palacio, del reino que había formado Endimion y sus fieles amigos: Jedite, Netflyte, Zoycite, y Kunzite
….
–¡BASTA! – grita Sammy en ese mismo bosque, harto de sus propios recuerdos, los cuales habían regresado, y al ver a dónde estaba el joven frente a él, éste había desaparecido. Solo quedaba esa caja pesada, la cual contenía esa armadura que de ahora en adelante, debe ganarse, y tiene que hacerlo a como dé lugar – Sailor Earth… – susurró hacia el viento, el cual movía levemente sus cabellos, con una mirada melancólica no muy propia de un niño de su edad
Pero él ya no pensaba del todo como un niño de su edad. Ahora era un Caballero de Athena que debe ganar nuevamente su armadura, y si quería hacerlo, lo cual no estaba a discusión, tenía a veces que faltar a la escuela para entrenar, entrenar por las tardes, pero sobre todo… no decirle nada a nadie, porque ellas no debían saberlo aún, no mientras aún no está listo…
FIN DEL FLASH BACK
Ahora, después de todos sus esfuerzos, todo era en vano. Puede tener razón, y esto podría verse como un capricho infantil, pero era mucho más que eso… de eso estaba completamente seguro…
–¡¿Te puedes callar?! – el grito provenía de la chica que ocupaba los pensamientos de Samuel, y él le mira con sorpresa, incluyendo a los demás por esa actitud altanera – ¡Ese no es asunto tuyo, deja de jugar con sus sentimientos! – se acerca a Samuel – ¡Y tú, demuestra que no eres la burla de nadie! ¡Que no has traicionado a Athena! Porque ahora ella estando aliada con Selene, me haría tu enemiga… y no quiero eso… – su voz se va apagando poco a poco, y su mirada estaba llena de tristeza y nostalgia, estrujando el corazón del joven Tsukino
–Dejen de parlotear, que por más que lo quieras componer, él es un maldito traidor y tú una debilucha sentimental – dijo Takeshi acercándose más a ella, pero a ella parecía no importarle
–¡Aléjense de él! Sailor Earth, la pelea es nuestra, lo mismo con Samuel – comienza a decir Shiryu con seriedad – esos "asuntos" los vamos a resolver después. Ustedes no han tenido verdaderas batallas en esta vida, y puede ser arriesgado para ambos…
–¡BASTA! – el grito ahora era de Samuel, quien estaba exasperándose – ¡Yo no entrené para ser defendido por nadie! ¡Defiende a las Sailor Scouts, y no te metas conmigo! – el haber sido salvado por unas chicas hace tiempo era humillante, pero ahora, ser salvado por ellas y por Caballeros de Bronce cuándo él mismo ya es un Caballero, lo sentía peor aún. Sin medir su poder, comenzó a aumentar su Cosmos, cegado por la ira que permanecía en él desde su anterior vida – ¡Distorsión del Espacio-Tiempo!
Su Cosmos color gris volvió a atacar, pero no solo a los Caballeros y las Sailor Scouts, si no también a ambos Berserker que habían allí. Todo alrededor de ellos se estaba distorsionando, y nuevamente ataques aparecían de la nada, de los cuales ellos tenían que esquivar y proteger a las Sailor y a Saori. Ayax no se podía mover en completa libertad a causa de las heridas que le hizo Ikki, pero Takeshi las podía esquivar perfectamente.
Casualmente, o mejor dicho, completamente a propósito, Sailor Earth no recibía ataque alguno, cosa de la que se dio cuenta Takeshi inmediatamente. Samuel estaba fuera de sí, a vista de las Sailor Scouts, era alguien completamente desconocido, pues no era más que parecido físicamente a Sammy. Sailor Moon estaba en un completo estado de shock, sin poder creer lo que sus ojos estaban viendo, mientras Saori y los Caballeros de Bronce llegaron a pensar que Samuel había perdido la cordura. Sailor Earth, sin embargo, estaba preocupada por la actitud del joven.
–¡Detente, por favor! – él apenas y la miró al escuchar su súplica, pero tuvo que prestarle atención completamente, al ver lo que Takeshi estaba dispuesto a hacer
–¡AH! – grita de repente, deteniendo de golpe su ataque, para tomar del brazo al ser que quería ponerle una mano encima a la chica – ¡Nunca te atrevas a intentar tocarla, desgraciado!
–¡Eres un completo imbécil! – le expresa sin dudas Takeshi, quien con su mano desocupada, aumentando su Cosmos rápidamente, siendo éste de color negro, hizo que su mano pareciera una garra de pantera negra, rasgando el costado derecho de Samuel, quien al sentir el dolor, lo soltó, sintiendo un terrible ardor en esa parte del cuerpo – ¡Tu vida es una completa basura! – con ambas manos comienza a rasgar la armadura y piel de Samuel, quien no tenía tiempo ni para poner resistencia
–¡AHHHHHG! – el chico a duras penas podía contener las lágrimas que intentan salir de sus ojos, recibiendo cada ataque con más fuerza que el anterior. No quería llorar como un cobarde en un momento como ese, así que hizo lo posible para evitar hacerlo
–¡NO! – Sailor Moon al fin estaba reaccionando, completamente alterada y horrorizada – ¡Sammy!
–¡Cadena de Andrómeda! – Shun lanzó su cadena hacia Takeshi, aprisionándolo y alejándolo de Samuel – ¡Ya no le hagas daño! – le reclama comenzando a enojarse con ese sujeto. Si bien sabía que Samuel al principio quería hacerles daño, tampoco soportaba ese maltrato hacia las personas
–¡Takeshi! – Ayax con todo y el dolor que tenía, iba a intentar algo, pero es interceptado por Seiya
–¡No lo harás! – aumenta su Cosmos blanco, y como siempre usa su puño derecho – ¡Meteoros de Pegaso! – con gran velocidad sus meteoros son lanzados a Ayax, quien aunque trataba de esquivarlos, la velocidad del ataque de Seiya aumentó, y termina recibiendo golpes en varias partes del cuerpo, dejando ver que había recibido más de un golpe en el pecho de su armadura, en el abdomen, en los brazos y en las piernas
En cambio, Sailor Earth estaba petrificada, viendo que Samuel cayó boca arriba al suelo, con varias heridas en el abdomen, las cuales estaban sangrando y debilitando al muchacho, además de que su Cosmos estaba disminuyendo rápidamente. Ella no reaccionaba, su mente y su cuerpo parecían no responder a la situación que estaba frente a sus ojos, hasta que vio que el chico comenzó a toser, sacando sangre en el proceso. Ella sintió que sus ojos estaban acumulando lágrimas, las cuales no tardaron en salir, y su voz no tardó en regresar.
–¡NOOOOO! ¡NO DEBISTE HACER ESO! – todos quedaron impresionados por el grito desgarrador de Sailor Earth, quien se arrodilló junto a él, y Samuel le mira sin entender, mientras sufría el dolor de las heridas – ¡Si no hubieras intentado protegerme, no estarías en éstas condiciones! ¡No te atrevas a morir! ¡¿Oíste?! – rápidamente intenta colocar sus manos frente a las heridas de Samuel, pero el joven le detuvo agarrando ambas muñecas de la chica, dejándola impactada por esta acción – ¡¿Qué haces?!
–No intentes… curarme con tu poder, aún no tienes… el Cosmos suficiente para usarlo… – dijo con voz entrecortada, antes de seguir tosiendo, y ella al sentir que el Cosmos del chico estaba extinguiéndose, viendo que a pesar de eso a él le importaba más ella que él mismo, le partía el alma, se sentía una completa estúpida e inútil
–¡Pero no quiero perderte! ¡NO QUIERO! – ahora entendía lo que él había sentido en su anterior vida; sentirse incapaz de ayudar a alguien a quien le tienes mucho cariño, era lo más horrible que tú corazón puede sentir, como si una parte de tu corazón estuviera muriendo junto con esa persona…
OOOOOOOOOO
Sailor Mars pudo escuchar los gritos de esa Sailor Scout a la que no conocía, pero le dolía mucho saber que ella estaba sufriendo, y más si el hermano menor de Serena es el que estaba en peligro de muerte. Pero ahora tenía que atender a otro Berserker, y debía hacerlo junto a Ikki de Fénix.
–¡No voy a permitir que más vidas estén en peligro! – comienza a gritar ella – ¡Soy una Sailor Scout que lucha por el amor y la pasión, Soy Sailor Mars! ¡Y te castigaré en el nombre de Marte! – el Cosmos de Sailor Mars sigue aumentando, y se decide usar un ataque que no había usado en mucho tiempo – ¡Ave de Fuego… Ataca!
Ikki no pudo evitar sorprenderse por el nombre de ese ataque, viendo con sus propios ojos que el ave de fuego de Sailor Mars era similar a su Ave Fénix, aunque la potencia del ataque era algo inferior, pero para ser un ataque de fuego, no estaba mal.
(Nota: Para los que no saben o no se acuerdan, ese ataque lo usó en el capítulo de Sailor Moon "La canción de Rei", que es el 52 si mal no recuerdo, no es que yo lo haya inventado ahora para imitar al Fénix. Es curioso, ¿No? Lita tiene el "Dragón del Trueno", Mina la "Cadena de Amor de Venus", Rei el "Ave de Fuego", y Amy las "Burbujas Congelante de Mercurio" las cuáles son técnicas que se asemejan a las de Shiryu, Shun, Ikki y Hyoga de un modo u otro)
–¡Eso no es nada para mí! – exclamó Evan, poniendo ambas manos frente a él, en un intento de neutralizar nuevamente el ataque
–Ya me está comenzando cansar tu actitud egocéntrica – dijo Ikki, dirigiendo sus palabras a Evan, antes de dirigirse a Sailor Mars – ¡Aún no es suficiente, has arder más tu Cosmos! – le exige, comenzando a aumentar su propio Cosmos, expandiéndolo a su alrededor, siendo del color del fuego ardiente, y con un Fénix apareciendo detrás de él – ¡Ave Fénix!
Ella observa con asombro que ese ataque era mucho más poderoso que el de ella, y que iba directamente a Evan, quien estaba contrarrestando el ataque de Sailor Mars. Al ver que otro ataque iba hacia él, aumenta de golpe su Cosmos, y sus garras vuelven a ser rodeadas por un Cosmos de fuego de poder tremendo.
–¡Cuchilladas de Fuego! – hace un intento de contener ambos ataques con sus garras, pero poco a poco su poder y fuerza iban decayendo – ¡AHG! – sus manos comenzaban a dolerle por tener que resistir tales poderes, y sentía cómo sus huesos estaban a punto de quebrarse por tratar de detener algo que iba más allá de sus capacidades
Ikki aumentaba su Cosmos sin decir palabra alguna, sintiendo una sensación que había sentido al portar la armadura Celestial, pero al sentir a su lado que Sailor Mars hacía lo mismo, le impresionó un poco, y más aún, al verla hacer el ataque que hizo en un principio, con su propio Cosmos haciendo que la ropa que trae puesta cambie a una similar a la que vio en la rubia del extraño báculo, pero con sus propios colores. Luego, al verse a sí mismo, vio que efectivamente, su sensación indicaba que llevaba puesta una armadura de color dorado resplandeciente, reconociéndola al instante como la Armadura Celestial del Fénix.
–¡Saeta Llameante de Marte! – a pesar de haber hecho un ataque, ahora estaba haciendo otro casi segundos después, lo cual le estaba robando mucha energía, pero ella iba a aguantar, iba a demostrar que no va a ser el estorbo de nadie
–¡Ya es suficiente, Sailor Mars! – le advierte el peliazul, pero ella no le hace caso – "Creo que se tomó más literal mis palabras de lo que yo esperaba, vaya que tiene fortaleza para no tener bien dominado su Cosmos"– pensaba el chico con una leve sonrisa
–¡Ya no me va a lastimar nadie! – "Desde que era un niño, siempre terminaba golpeado por mis compañeros de escuela, y pensé que al volverme sirviente de Ares eso iba a cambiar, e iba a ser yo quien hiciera sufrir a los demás… pero veo que no es así…"– pensaba el joven mientras miraba que sus manos estaban sangrando, y que los ataques rebasaban su resistencia, ya no pudiendo detenerlos – No… ¡Esto no debía terminar de esta forma…! ¡AHHHHHG!
Ese grito fue lo último que se escuchó de la voz de Evan, pues al terminar de llegar el ataque, Rei vio que ya no quedaba nada más de él que cenizas, lo cual de cierta manera le causaba náuseas, desviando la mirada de ese lugar. Pero después, su traje dejó de tener esa apariencia momentánea, regresando al de Súper Sailor Mars, cayendo de rodillas al suelo lleno de tierra y pasto tibios a causa de la alta temperatura que se había generado en ese ambiente. En su frente habían unas cuantas gotas de sudor, mientras sus pulmones respiraban agitadamente.
–Lo hiciste bien – escucha decir del chico que estaba arrodillándose a su altura. Ella le mira con sorpresa, para después sonreír levemente
–Gracias
–No tienes que agradecerme, pero los voy a interrogar a ustedes y a mis compañeros en un rato, así que prepárate para decir la completa verdad, que no acepto los intentos de engaños
–Nunca pensé en mentir, descuida – dijo mientras intenta levantarse, pero cae de inmediato al ya no tener fuerzas – ¡Ahg! – Ikki al ver esto, le dio la espalda a ella, pero sin levantarse
–Sube – ella abrió los ojos como platos al escuchar esa palabra, entendiendo bien a lo que se refiere. No se mueve en ningún momento, y él lo nota – si no lo haces por tu propia voluntad, te voy a llevar por la fuerza a ese Templo, así que tú decides si quieres ser llevada en mi espalda, o ser cargada como un costal de papas
Ella no sabía si reír o temerle a sus amenazas, y dándose cuenta de que no parecía ser una broma, decide con sus brazos rodear el cuello del chico, pegándose a su espalda. Él al sentirla, con sus dos brazos la carga desde atrás, levantándose con la facilidad de estar cargando una pluma ligera. Ella se sonrojó llena de vergüenza, agradeciendo que Ikki no podía ver su rostro, porque si se puede comparar colores, su rostro estaba muy similar a su falda roja. El trayecto de regreso iba en completo silencio, en el que ella se dio cuenta de que Ikki tiene un físico impresionante, y que a pesar de estar nuevamente con su armadura normal, se podía sentir los residuos del poder de la Armadura Celestial. ¿De verdad son tan poderosos los Caballeros de Athena? ¿De verdad tienen a esos chicos de aliados? Y la pregunta que más llenaba su cabeza…
¿De verdad un chico tan atractivo como ese es quien va a cuidar de su seguridad? Si bien su carácter es severo y algo temperamental, le recordaba a ella misma, y ese poder de fuego… era algo que no había visto antes… el fuego sagrado le mostró solamente una llama ardiente, pero jamás imaginó que se tratara de un Caballero de Athena como Ikki de Fénix.
- "Por alguna extraña razón… me siento segura a su lado…"– fue el último pensamiento de Sailor Mars, antes de ver que Ikki se iba acercando más al Templo Hikawa
OOOOOOOOOO
Seiya había usado sus Meteoros de Pegaso contra Ayax, y Shun estaba reteniendo a Takeshi con su Cadena, pero mientras eso sucede, la vida de Samuel estaba cada vez más lejana del mundo de los vivos…
–Saori, ¿No puedes curarlo cómo lo hiciste con nosotros en las Doce Casas? – pregunta Shiryu con preocupación, al ver que Sailor Moon también estaba empezando a llorar
–Claro que puedo hacerlo, su muerte no debe llegar todavía – contesta ella con seriedad, mientras avanza hacia el joven, quien no cabe de la sorpresa
–Pe… Pero… yo te… te había traicionado… – dijo él como podía, sintiéndose un miserable al haber hecho esas cosas. Estuvo dañando a su propia hermana, a las amigas de su hermana, a los que debían ser sus compañeros y a la Diosa que debía proteger, y eso era algo que jamás se iba a perdonar
–Saori, ¡Por favor, cura a mi hermano! – suplicó Sailor Moon, sollozando más al ver que él sangraba aún más que antes. Ya tenía demasiada tristeza en su corazón como para soportar perder a Sammy; nunca se perdonaría que después de que tuvo tanto rencor hacia ella, ahora muriera al estar cegado por ese mismo rencor
–Con mucho gusto lo voy a hacer, Serena – le dijo con tranquilidad, comenzando a aumentar su Cosmos dorado, inclinándose junto al muchacho rubio ceniza
Seiya observa atentamente a Saori, sintiendo ese Cosmos que lo había cautivado desde hace tiempo, pero no puede soportar sentir a su lado el Cosmos de Serena, ese Cosmos plateado que cada día estaba lleno de alegría y vida, ahora estaba desmoronándose a causa de las tristezas que está pasando en estos momentos. No podía soportarlo, por más que Saori hubiese estado triste por la partida de su abuelo Mitsumasa Kido, y en su Cosmos había sentido la melancolía, en Serena eso lo sentía mucho peor; parecía estar muriendo su alegría junto con Samuel y las mentiras de Endimion.
- "Sé que Saori ha sufrido al ser una Diosa que debe proteger la paz del mundo, pero… por alguna extraña razón, siento que Serena ha sufrido aún más a pesar de no haber sabido hasta hace poco que también es una Diosa… algo me dice que Serena ha pasado por momentos más difíciles que la misma Saori, y eso que Saori ha pasado por mucho"– esos eran los pensamientos del Caballero Pegaso
Seiya no sabía porqué tenía esa sensación, pero no estaba del todo equivocado: si bien Saori Kido ha estado en peligro de muerte, ha sido secuestrada por los enemigos y ha enfrentado a Dioses poderosos, Serena ha visto morir a sus amigas en más de una ocasión, ha visto morir a Darien más de una vez, en cambio Saori en esta vida ha visto morir a sus Caballeros, pero con los cuales no tenía mucho trato realmente, y los 5 de Bronce con los que más convive, por fortuna no han muerto en ninguna ocasión a pesar de que casi han pasado por eso.
–¡No lo voy a permitir! – Seiya y los demás le prestan atención nuevamente a Takeshi, quien estaba empezando a librarse de las Cadenas de Shun
–¡Cadena de Amor de Venus! – Mina también lo enrolla con su Cadena, haciendo que Takeshi se exaspere al ver esa cadena en forma de corazones. Esto era una burla para un Berserker, una humillación imperdonable
–¡Apenas me libere de estas cosas, voy a matarte personalmente, estúpida Sailor ridícula! – exclamó con furia, aumentando su Cosmos, cosa que deshizo la Cadena de Venus, haciéndole a ella temblar de miedo por la mirada fulminante de Takeshi
Pero alguien también estaba furioso sin entender bien la razón, y lo que menos quería era que amenazaran a la chica o que intenten hacerle daño. Ahora entendía un poco más la actitud de Samuel, porque él mismo estaba sintiendo que debía ser de esa manera, aunque claro, solo con Takeshi.
–¡Yo no voy a permitir que le hagas daño a Venus, infeliz! ¡Enciérralo con más fuerza, Cadena!
Todos los que conocen a Shun de Andrómeda, quedaron estupefactos por lo que acaban de presenciar; Shun estaba enfadado, usando su Cadena con una fuerza que le hizo sangrar a Takeshi por el agarre tan fuerte que había puesto para aprisionarlo, pero para nada Shun dudaba en seguir encerrando al sujeto.
Alguien en especial estaba más que sorprendido al ver que Shun no dudaba en atacar al enemigo, y ese era Ikki de Fénix, quien junto con Sailor Mars en su espalda, habían llegado para presenciar esa escena.
–Shun… – susurró sin evitar su expresión de asombro. Shun solamente actuaba así cuando llegaban al límite de su paciencia, y el que eso sucediera con el simple hecho de que Takeshi amenazara a esa chica, era algo de lo que tenía que averiguar después
Seiya tuvo que desviar su atención de Shun, al ver que Ayax se alejaba en silencio, rumbo al bosque. Dio un salto alto, cayendo justo frente al Berserker, con el entrecejo fruncido y una sonrisa maliciosa. Ayax no sabía que hacer, pero Seiya se apresuró a hablar.
–¿Ya te vas? Qué lástima, si nos estábamos divirtiendo – dijo con un tono burlón, antes de adquirir una expresión de seriedad – eres un cobarde – con su mano izquierda le agarró del cuello de la camiseta blanca que tenía Ayax debajo de la Armadura, y con su puño derecho iba a lanzar un ataque – Dime en donde está Ares – pero Ayax no dijo absolutamente nada, desviando la mirada hacia el suelo, cosa que acabó con la paciencia de Seiya – eres el más débil de los tres… – aumenta su Cosmos, acumulándolo en el puño – ¡Meteoros de Pegaso!
–¡AHHG! – Ayax recibió los ataques de Seiya con demasiada cercanía, y Seiya le soltó de la camiseta, dejando que Ayax fuera lanzado por la fuerza de los golpes de Seiya, cayendo al suelo, sin vida, y con las marcas del puño de Seiya en varias partes de su cuerpo, incluso unos de ellos habían destrozado partes de su armadura y otros las agrietaban
Seiya lo observa por unos segundos, para regresar su atención hacia Samuel, quien estaba siendo curado por Saori.
El joven rubio ceniza estaba recuperando su color normal de piel después de haberse visto pálido. Su Cosmos estaba recibiendo la ayuda de Saori, y las heridas de su cuerpo estaban curándose. Al estar estable, Samuel se sentó en el suelo, mirando su propio cuerpo, asombrado.
–Athena, muchas gracias por salvarme. Le debo una disculpa a usted y a todos – dijo con un tono apagado y con la mirada fija al suelo. Había perdido la cordura, ahora lo había entendido; ya no tenía caso vengarse de quienes le habían ayudado a salvar su vida. Ya no se sentía merecedor de esa armadura, porque había hecho un mal uso de ella – ustedes deben odiarme por lo que estaba haciendo… – cerró sus ojos con fuerza, pero al sentir que era aprisionado por los brazos de una persona, volvió a abrir los ojos, viendo los ojos azules de su hermana
–¡Sammy! Que bueno que estás bien, ¡Estaba muy preocupada por tí! – ella escondió el rostro en el pecho de su hermano, quien no podía creer lo que estaba viendo y escuchando. Sailor Moon, su hermana Serena, estaba llorando por él – ¡Jamás voy a odiarte, eres mi latoso hermano menor! – le dijo ahora alzando su mirada, secando sus propias lágrimas, y mirándolo con ese cariño que a pesar de cómo se llevaban antes, siempre ha existido – sé que cometimos un terrible error en el pasado, y en el presente nunca te prestamos la atención que necesitabas. Yo soy la que debe disculparse contigo… no sabía que la razón por la que ya nunca me hablabas, era porque me guardadas rencor
El joven que había recibido el abrazo de su hermana, ahora no podía contener las lágrimas que había soportado cuando le habían herido, ahora no podía contenerlas. Apenas le había escuchado decir esas palabras, correspondió al abrazo, sintiendo el cálido Cosmos de su hermana, que si bien estaba ahora lleno de tristeza, no dejaba de ser una hermosa sensación sentir la pureza y cariño que ella le transmite.
–Sigan con sus momentos de felicidad – escucharon decir a Takeshi, quien seguía en la Cadena de Andrómeda – pero no les va a durar mucho – menciona mientras aumenta su Cosmos, comenzando a ser más difícil para Shun retenerlo
–¡Ahg! – Shun intenta ejercer más fuerza en la cadena, pero no tuvo que hacerlo por mucho tiempo…
–¡Meteoros de Pegaso! – sorprendentemente, Seiya atacó a Takeshi de frente, y Shun al ver eso, tuvo que quitarle la cadena y regresarla con él. Había sido tan repentino que Takeshi no pudo esquivarlo, y menos cuando uno de sus Meteoros le dio directamente al corazón, parándolo – al parecer el único Berserker fuerte fue el que enfrentaron Ikki y Rei – dijo al ver que Takeshi había muerto de esa manera tan instantánea, cayendo su cuerpo pesadamente al suelo
–Seiya… – Shiryu estaba sorprendido por ese repentino comportamiento del Pegaso
Conocían el carácter impulsivo de Seiya, pero atacar de esa forma sin importarle nada y como si sólo fuera un estorbo escuchar a Takeshi, no era muy común en él. Shun también estaba sorprendido, pues de no ser porque actuó rápido, su cadena pudo haber sido destrozada por uno de los meteoros de Seiya. Hyoga solo alzó una ceja, extrañado por ese comportamiento del castaño.
Y es que Shiryu no estaba del todo equivocado: Seiya había callado a Takeshi por interrumpir el momento en que el Cosmos de Serena estaba recuperando un poco la felicidad, y apenas se dio cuenta de lo que había hecho al ver las miradas de sus amigos. Eso le puso un poco nervioso, pues no entendía bien cómo pudo ser de esa manera. Prácticamente lo había asesinado a sangre fría por interrumpir el momento de Serena y su hermano. Ese tipo de actos eran más comunes en…
–Vaya, al fin están aprendiendo a combatir – dijo Ikki con una sonrisa burlona, cosa que había anunciado su presencia y la de Sailor Mars. Seiya sintió una gota en la cabeza al escuchar la voz de la persona que pasó por su mente
- "Hablando del rey de Roma"– pensó con ironía el Pegaso
–Ya que todo ha acabado – comienza a decir Saori con serenidad – necesito la presencia de todos ustedes en el Templo Hikawa, para ponerlos al tanto de la situación actual. Eso incluye a Ikki, Samuel y Nozomi – Ikki tenía una expresión neutral, aunque en el fondo estaba interesado en saber las razones de los cambios de sus compañeros y hermano menor. En cuanto a Samuel y Nozomi, ambos estaban incrédulos ante lo que acaban de escuchar – Ikki estuvo ausente por un tiempo y necesita enterarse de todo, Nozomi es una Sailor Scout y tiene como derecho y deber ser participe de esta reunión, y Samuel es un Caballero de Athena, y ha sido perdonado de todos sus actos, los cuales no han llegado a ser trágicos, por lo que no veo problema en que se quede. Incluso su ayuda sería benéfica para nosotros – Samuel sonrió agradecido, y nadie contradijo a Saori
Le seguían en dirección a la entrada del Templo, después de que los Caballeros dejaran sus armaduras en sus cajas nuevamente, y las Sailor Scouts dejaran su transformación. Vieron que la vestimenta de la chica nueva consiste en una blusa azul eléctrico de manga corta, un pantalón de mezclilla azul y tenis blancos. También notaron que a pesar de que el Cosmos de Samuel estaba oculto, eso no afecta esa apariencia de adolescente de 16 años, lo cual incomodaba un poco a las chicas, y más a Nozomi, quien estaba con sus emociones a flor de piel por todo lo acontecido.
¿Cómo le iba a ver la gente? ¿Qué iban a pensar todos los presentes de ella? 4 años era mucha diferencia para ella, pero después de lo que estuvo a punto de perder, dejó actuar a su corazón.
–No quiero que pienses eso, Samuel – el mencionado le mira sin entender, deteniendo sus pasos al escucharla, y ella también se había detenido frente a él – quiero que te des cuenta de lo difícil que podría ser una relación amorosa para nosotros – el joven bajó la mirada, sintiendo que a pesar de que su cuerpo físico estaba en mejores condiciones, su corazón estaba sufriendo una herida que solo ella puede curar, pero al parecer no iba a ser así
–Entiendo a lo que te refieres, y no hace falta que lo repitas… – murmura el rubio ceniza, pero ella le interrumpe
–¿A tí no te importa lo que piensen los demás? – él le mira nuevamente, fijando sus ojos en los de la chica, poniendo una sonrisa triste
–Jamás. Antes era así, pero al recordar ese pasado, comprendí que no necesariamente todas las opiniones deben coincidir. La felicidad es lo más importante… ¿No crees, Zommy? – ella abrió los ojos más de lo normal. Nadie le había llamado así antes, y esa forma era similar a "Sammy" pero en ella. Su corazón estaba latiendo aceleradamente, y sus pensamientos fueron reemplazados por su impulsividad. ¿Cómo era posible que un niño le esté haciendo sentir mariposas en el estómago? Ese niño con la apariencia de un chico de su edad, que en realidad no tiene esa edad, pero que si la tuvo en una vida pasada, le estaba poniendo el mundo de cabeza
Ella no contestó la pregunta, pero eso no fue lo más notorio, si no que ella de repente se acercó al joven, le tomó el rostro con ambas manos, y cerrando los ojos, le robó un beso.
Samuel no se esperaba tal acción de la chica, pero cedió rápidamente al beso, cerrando también sus ojos, y con sus manos agarrando de los hombros a la chica, acercándola más hacia su propio cuerpo. La sensación era indescriptible, mucho mejor a todos los sueños en los que había encontrado a la chica, y en el que se habían dado un beso. Pero esto era la realidad, y si llegara a ser otro de sus sueños, rogaba que jamás lo despertaran. Su corazón daba un vuelco de felicidad, y sus esperanzas estaban por los cielos, no queriendo que lo bajen de esa nube.
Todo esto era visto por los demás presentes, unos sonrojados de vergüenza y otros emocionados de que esto sucediera.
Pero nadie veía lo que sentía Sailor Moon al ver esta escena, la cual solo le recordaba que estaba completamente sola en ese aspecto… y eso le estaba partiendo nuevamente el corazón…
Continuará…
Me quedó muy cursi Jajajaja, pero a final de cuentas Sailor Moon tiene mucho de eso. Además, unas cosas son más de Saint Seiya, así que si lees este Fic, espera cosas de ambos animes, pues es lógico algo así en un Crossover de ambos jeje.
Quiero aclarar que no menosprecio a Saori ni lo que ha pasado, pero es necesario aclarar que una cosa es apreciar a sus Caballeros, y otra es pasar mucho tiempo con ellos, encariñarse y ser sus amigos, así que las muertes de los Caballeros Dorados fue algo que le dolió, pero no creo que a ese punto. Los 5 de Bronce… ¿Pueden considerarse amigos de Saori? No lo sé, pero son los más cercanos a ella, y sus muertes podrían dolerle más.
Recuerden que no voy a abandonar la historia, pero si llego a tardar en actualizar alguna vez, nunca piensen que es por flojera, porque en mi caso nunca es así.
Narra Seiya: Saori acaba de darnos esa noticia que pensaba decir en un principio, y algunas cosas más que me han dejado sorprendido. Pero Serena está muy mal, y no puedo dejarla sola en ningún momento, quisiera saber cómo ayudarla. ¡No puedo dejar que su Cosmos se sienta de esta manera! Después nos encontramos con unas personas que se hacen llamar las Outher Senshis, y ahora resulta que ellas tampoco aceptan esta alianza. ¡Ahora nosotros somos el problema, según ellas! Es el colmo. El próximo capítulo de esta historia será "¿Confiar o no confiar? La decisión es tuya". Y tú… ¿Has sentido el poder del Cosmos?
¡Hasta la actualización!
Sakurita de Li
