Sailor Moon, Saint Seiya y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi y Masami Kurumada, pero la historia es de mi autoría.

Hyoga de Cisne: Todo a su tiempo jajaja, es todo lo que puedo decirte con respecto a tu pregunta del capítulo anterior. No me he olvidado de eso, tranquilo.

O Amalgama: ¡Muchas gracias por corregirme! De verdad. Lo que pasa es que no he visto Omega, porque ya he dicho que la diferente forma en los diseños de los personajes me quita las ganas de verlo. Si alguien aquí le gusta Saint Seiya Omega, perdón por eso jajaja, pero yo prefiero los diseños clásicos.

mariana. ukasusas: ¡Agradezco muchísimo tu Review! La pelea de Ikki y Rei va a tardar un poco, pero llegará jeje. Muchas gracias por tu apoyo, de verdad que me hace sentir mejor. ¡Yo también deseo que estés muy bien! Gracias por tomarle gusto a mi historia ;)

warlocktoungue: Perdón por tardar tanto, la verdad es que la situación actual no ayuda mucho. Lo de Darien va a tardar un poco, ya se verá después. Sobre las Sailor Scouts con armaduras, no sé si todas puedan usar una, aunque de no hacerlo, sería un poco injusto. Creo que ese detalle debo verlo. Gracias a ti por leer el capítulo, saludos ;)

Capítulo 16. La confianza entre aliados

Jabu seguía sin poder creer del todo en las palabras de Samuel sobre su anterior vida como Yato de Unicornio, así que el joven Tsukino continúa hablando al ver que debía convencerlo, cosa que debía ser rápido.

–Sé que yo soy el menos apropiado para hacerte ver tus errores en esta vida, pero si todavía queda algo de Yato de Unicornio en tu interior, podrás vencer a ese Berserker y demostrarle a Athena que eres más digno de confianza que yo

–Samuel, tú… – apenas conoce a ese muchacho y ya le estaba ayudando, haciendo ver que no debía juzgarlo tan pronto – tienes razón, gracias – debía dejar de lado ese orgullo que le estaba matando lentamente, y eso era a causa de su envidia de todos estos años

Vitalis pudo escapar del ataque de Samuel, pero cuando los buscó con la mirada para atacarlo, solo vio a Jabu, quien estaba de pie con dificultad, sangrando por las 3 heridas en su abdomen, pero dispuesto a todo con tal de vencerlo.

–¿Dónde está tu gemelo? – Jabu en otro momento se hubiera reído de esa pregunta, ya que era chistoso para él que los vean iguales a Samuel y a él por el color del pelo similar, pero puso una expresión de seriedad

–Tu pelea es conmigo. Todavía puedo combatir

–A ver si es cierto. ¡AHH! – apenas dice eso, se abalanza velozmente hacia donde está Jabu, quien ya estaba listo para usar su Cosmoenergía – ¡Éste será mi golpe final!

Vitalis ya estaba a punto de estamparse contra Jabu por cuarta vez, pero el Caballero Unicornio da un gran salto, haciendo que el Berserker chocara contra los escombros del muro del Santuario, rompiéndolos todavía más.

–¡Tienes razón, ese fue tu último golpe! – su Cosmos fue aumentando cada vez más, sintiendo al fin que a pesar de no recordar su anterior vida, era Yato de Unicornio otra vez – ¡Galope de Unicornio!

–¡AHHHG! – Vitalis sintió los ataques de Jabu en su espalda, los cuales por alguna razón que desconocía estaban en esta ocasión destrozando su armadura, cuando anteriormente no le habían hecho daño alguno

Lo que ese Berserker no sabía, es que Jabu finalmente estaba alcanzando el Séptimo Sentido, el cual solamente 5 Caballeros de Bronce habían alcanzado desde la Batalla de las Doce Casas. Si bien no estaba tan bien desarrollado como el de los otros, esto fue suficiente para que uno de sus golpes detuviera el corazón de Vitalis, el cual cayó por completo sobre esos escombros a los que había aventado a Jabu la primera vez y a los que Samuel no le dejó caer.

Jabu caía finalmente al suelo sin energías para caer de pie como lo hace después de usar ese ataque, pero es atrapado nuevamente por Samuel, quien lo ayuda a sentarse en el suelo.

–Debo admitir que a tí también te admiraba como a los otros Caballeros del Torneo Galáctico – Jabu le mira con sorpresa al escucharle – si bien mi favorito de ese torneo era y es el de Pegaso, no quiere decir que no viera lo fuertes que eran todos. Además, Seiya se tiene bien merecido el ser mi favorito de ese torneo, ya que a pesar de haber ganado su batalla contra Shiryu y estar en peligro de muerte, le salvó la vida, y eso vale más que el primer lugar de un torneo que no se concluyó

–Tienes razón. Seiya es admirable por ser él mismo, mientras que yo ni siquiera era yo mismo por envidiarle. Si me hubiera enfocado en lo verdaderamente importante, hubiera sido tan digno como Seiya de Pegaso, Tenma de Pegaso y Yato de Unicornio

–Pero ya eres digno; acabas de demostrarlo el día de hoy – Jabu sonríe levemente por las palabras de ese chico, ya que sonaban completamente sinceras, cosa que le agrada mucho. Pero poco a poco pierde la conciencia a causa de la pérdida de sangre, a lo cual Samuel suspira profundo – solo espero que yo no haya exigido más de lo que podías dar. Aunque a mi parecer, me impresionó mucho que lo consiguieras

Por supuesto que no duda que ellos sean fuertes, pero no habían tenido desde hace mucho tiempo la oportunidad de demostrarlo. Y justamente hoy, Samuel acaba de presenciarlo con Jabu de Unicornio y los demás que estaban peleando en esa misma zona.

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La caja dorada seguía frente a Shiryu, lista para ser abierta por el nuevo Caballero Dorado de Libra, cosa que Ezio no debía permitir si quería vencerlo.

–¡Ni creas que te voy a dejar usarla! – le grita a la vez que corre hacia él y da un salto hacia las alturas, cosa que pone alerta a Shiryu – ¡Cacería del Águila Real!

El pelinegro veía como el ataque iba con una potencia muy intensa, así que se prepara para defender lo que es atacado, dando un salto hacia adelante y un giro, el cual le permite llegar a tiempo, recibiendo el ataque de Ezio justo en el abdomen.

–¡AHHH! – como si fuera en cámara lenta, Lita escucha cómo las costillas de Shiryu crujen en el impacto contra el pie del Berserker, completamente impactada al ver lo que hacía para defender a esa armadura

Porque no era tonta; tanto ella como Shiryu se habían percatado de que el ataque no iba hacia él en esta ocasión, si no a la armadura para intentar destruirla y que así no pudiera usarla para vencerlo, cosa que Shiryu evitó al interponerse y recibir el golpe de Ezio.

–¡Shiryu! – Lita corre en dirección a ambos combatientes, mientras que Ezio aleja su pie de Shiryu y se pone de pie, observando con detenimiento la expresión preocupada de la chica y la de sufrimiento del muchacho que le acompaña

–¡No vengas! – para sorpresa de Júpiter, Shiryu le grita con la mayor fuerza posible, consiguiendo que se detenga a medio camino. Pero ella vuelve a apretar los puños, sintiéndose impotente ante lo que estaba presenciando

–¡Estás muy herido! ¡No debiste proteger esa armadura! – sabe perfectamente que él quiere pelear por su cuenta, ya que eso mismo quería ella hace un rato, pero viéndolo negar su ayuda después de que él mismo le ayudó al cederle su armadura, era algo que le estaba desesperando más y más

–Te equivocas Lita; protegía la memoria de mi maestro Dohko, quien me permitió ser su sucesor – ella se queda callada al escucharlo, permitiendo que él continúe hablando – Sé que no merezco ser digno de tu confianza, pero al menos quiero que creas en que voy a ganar esta pelea – le habla mientras le mira fijamente, causando en ella unas sensaciones completamente diferentes a las desagradables de hace unos momentos; eran unas llenas de emoción y calidez que son más intensas que cuando lo había conocido

–Yo… – ¿Qué más daba intentar confiar en alguien que estaba dando la vida por ella? Estaba siendo una mal agradecida con él después de todo lo que han pasado. Realmente no puede enfadarse con ese Caballero de Athena – "Después de todo, él y yo no somos nada más que amigos y aliados, lo cual no me da derecho de reclamarle su obediencia a Athena… ni su amor a esa chica llamada Shunrei" – por más que le doliera peor que las heridas que Proteus le había provocado, ella debía aprender a cargar con este nuevo dolor en su corazón – Yo… confío en ti, Shiryu. No porque Selene me lo ordene, sino porque es lo que dicta mi corazón

El mencionado sonríe inevitablemente, sintiéndose más aliviado y lleno de energía, viendo después que Ezio iba a darle otra patada en el abdomen aprovechando su distracción.

–¡Cacería del Águila Real! – todo sucedió tan rápido que no le dio tiempo de reaccionar, hasta que la chica en las cercanías no puede evitar sentir como todo ese dolor que ella tiene, ya no es suficiente para compararlo con el de Shiryu

–¡SHIRYU! – grita ella al ver que nuevamente era atacado de esa forma, derramando lágrimas al darse cuenta de la sangre que estaba cayendo al suelo bajo ambos, la cual goteaba y resbala por las piernas del Caballero de Athena, quien estaba con la cabeza gacha y su rostro cubierto por su cabello largo, con las manos cerca del hueco en su abdomen

–¡Sin tu armadura no eres nada! – le afirma Ezio completamente satisfecho al ver que iba a matarlo antes de que use esa armadura dorada

–Eso debería decir yo mismo sobre tu pie – murmura por lo bajo, sin apartar su vista del ataque, y rápidamente agarrando con su mano izquierda la pierna de Ezio, como si quisiera mantener el ataque en su lugar

–¡¿Qué?! – el Berserker pierde el equilibrio de su propio ataque, pero antes de poder alejarse o siquiera poder hacer algo, vio que la mano derecha de Shiryu adquiere un aura dorada, como si ya tuviera esa armadura puesta

Solo que, ese ataque no tenía nada que ver con la Armadura Dorada de Libra.

–¡Excalibur! – con su mano derecha completamente firme y parecida a un golpe de karate según la opinión de Lita, Shiryu le da un golpe tremendo y filoso a Ezio, quien abrió los ojos más de lo normal, completamente en shock, al ver que su cuerpo caía al suelo finalmente, pero que su pie derecho seguía en la mano izquierda de Shiryu, separado de su cuerpo con un corte perfecto, que parecía salir de una espada filosa

La misma Lita estaba estupefacta después de presenciar aquello, viendo que Shiryu se deshace de esa parte que antes agarraba, mientras que Ezio estaba reaccionando después de varios segundos, gritando de dolor y furia por lo que estaba pasando.

–¡Eres un maldito! ¡Te vas a ir al infierno después de esto!

–Se supone que sabes mucho de mí, ¿No es así? Pero después de observarte detenidamente, me di cuenta de todo: te enfocas en aprender lo malo de la vida de las personas, pero ignorabas por completo que yo podía usar ese ataque que me enseñó Shura de Capricornio, quien a pesar de no haber sido mi maestro, le debo respeto después de que me permitiera usar su técnica sin ser su sucesor. Además, hay algo que debes saber sobre nosotros

–¿Qué cosa? – le pregunta con una mirada fría, a lo cual el pelinegro le responde

–Nunca debes usar la misma técnica contra un Caballero – tanto Lita como Ezio le miraron con sorpresa, mientras que Shiryu seguía hablando – Ese fue tu error y perdición. Ezio de Águila Real, espero que estés satisfecho con esta pelea, ya que no tuve la necesidad de usar mi armadura dorada para vencerte, cuando si mal no recuerdo, dijiste que la pelea era predecible

Ezio estaba más que furioso por como estaban resultando las cosas, pensando rápidamente en lo que sea que pudiera hacer para impedir que su muerte era tan vergonzosa, ejecutando su improvisado plan con la mayor brevedad posible. Y fue justo cuando Shiryu se voltea dándole la espalda para prestarle atención a la caja dorada, que Ezio se apoyó en ambas manos contra el suelo, haciendo uso de su pierna izquierda en esta ocasión.

–¡Cacería del Águila Real! – su Cosmos fue acumulado para que ese ataque fuera el más efectivo de todos, dirigiéndose lateralmente hacia el costado derecho de Shiryu, quien apenas estaba volteándose para verlo, cosa que alarmó nuevamente a Lita

–¡Shiryu, cuidado!

–¡AHHG! – se escuchó un grito masculino quejarse nuevamente del dolor, sin que nadie más que ella supiera lo que había pasado frente suyo, aunque tampoco sabía cómo explicarlo

OOOOOOOOOO

Shaina seguía sangrando del abdomen y brazos, mientras que Kyo de Alacrán se levanta del suelo al que lo había tirado. Lo único bueno de esta pelea es que no le ha roto la máscara o que se la haya quitado, ya que de ser así, obviamente tendría que matarlo por dos razones, siendo una de ellas personal. No quería tener la desesperación de matarlo como pasó con Seiya, cosa que no pudo conseguir por más que lo intentó. Aunque, con Seiya fue por amarlo, mientras que con Kyo sería porque se estaba quedando sin fuerzas para matarlo.

Aún así, no piensa desistir de su convicción de vencerlo.

–Caballeros dependen de los de Bronce que aún no usan armaduras doradas oficialmente. Qué vergüenza – se burla nuevamente de ella, cosa que le estaba enfureciendo nuevamente

–¡Vuelve a decirme eso y te las verás con mi puño! – trata de darle un puñetazo, pero él logra esquivarlo y tomarle de la muñeca, doblándosela hacia abajo junto con su brazo derecho, haciéndole sentir como los huesos de su brazo se estaban rompiendo – ¡AHHHHG!

–¡Ya me cansó tu actitud de feminista estúpida! – ella seguía gritando, pero el no poder ver esa expresión de dolor bajo la máscara ya no le estaba gustando a Kyo – A ver… ¿Qué pasará si veo lo que eres realmente?

Ella desde el interior de la máscara abre los ojos más de lo normal, llegando el momento temido, y evitando como puede que su rostro y la máscara estén al alcance del Berserker, cosa que él nota claramente.

–Te mataría, pero… de todas formas lo haré aunque no veas mi rostro… – aunque no es su especialidad hacer su ataque de esa forma, con su mano izquierda acumula su Cosmos, con unas descargas rojas que Kyo alcanza a ver cuando ya estaba esa mano cerca de su cuello – ¡A mí Cobra!

El ataque fue directamente al cuello del chico, mientras que ella entierra sus uñas en él y deja salir toda su Cosmoenergía sobre esa parte, siendo un infierno en vida para Kyo de Alacrán.

–¡AHHG! – instintivamente cerró los ojos con fuerza al sentir que su piel le quemaba, pero vuelve a abrirlos, y sin soltarle de la muñeca derecha, sigue ejerciendo fuerza – ¡No creas que voy a morir sin matarte antes! – con su mano desocupada hace lo posible para empujar el cuerpo de Shaina, para intentar zafar el brazo de su cuerpo, justamente haciendo presión en el cuello de la amazona para que ella muera primero

–¡Pues yo no me moriré hasta ver tu cadáver tirado en el suelo! – ella seguía soportando el dolor de su brazo y cuello mientras se concentra en su ataque, a la vez que Kyo se concentra en doblarle el brazo tratando de ignorar el intenso dolor del ataque de Shaina. Esto se había vuelto una competencia de ataque y resistencia, en la que ganará el que pueda ver al otro morir

Ambos seguían insistiendo en perjudicar al contrario, sin dejar de persistir, hasta que Shaina es quien se detiene repentinamente, dejando de usar su Cosmoenergía en el ataque y desapareciéndolo por completo. Kyo sonrió al ya no sentir esa agonía en su cuello, para luego hablar con voz dificultosa.

–El ganador… se quedará vivo por poco tiempo… luego de ver morir al otro… vaya premio… ¡Ahg! – su último quejido fue leve, terminando por caer al suelo, al fin soltándole el brazo a Shaina, quien se aleja dando unos pasos tambaleantes hacia atrás, tomando con su mano izquierda su brazo derecho

–Es peor perder contra un hombre menos fuerte que Seiya… ¡AHG! – ella misma tropieza con uno de los escombros del muro destruido del Santuario, cayendo al suelo boca arriba, respirando con dificultad, agradeciendo que su máscara no se haya caído

Lo único que pudo reconfortarle en ese momento fue ver el cielo azul con unas cuantas nubes, recordando el día en que conoció a Seiya, cuando él era solamente un niño, estando el cielo exactamente igual que en esa ocasión. Lo irónico de ese día, es que ese pequeño Seiya había visto su rostro, cosa que seguramente ya no recuerda, creyendo ahora que la primera vez que lo vio fue cuando buscaron quitarle la armadura de Pegaso apenas se la había ganado a Cassios. Eso es algo que solamente ella ha de recordar.

Obviamente ella no iba a matar a un niño, por lo cual, lo dejó pasar en esa ocasión. Pero años después eso ya no podía ser, teniendo que cumplir esa estúpida ley de las amazonas. Quien diría que ese niño se convertiría en el hombre al que intentaría matar años después, y al que terminó amando, aún sabiendo que él amaba a Saori Kido sin ser correspondido. Y ahora… como ya había pensado antes, él nuevamente se estaba enamorando, casualmente de otra mujer que es inalcanzable para él…

–¿O es que… esta vez él sí pueda alcanzarla? – pregunta ella hacia el aire, sabiendo que no obtendría respuesta allí. Pero seguramente, esa respuesta se llegará a saber muy pronto

OOOOOOOOOO

En medio del camino de la Primera Casa, los Berserker y su Dios estaban atravesándola sin problemas, hasta que Fileas es el primero en escuchar un leve ruido, luego esquivando una roca que fue lanzada para golpearlo, cosa que puso alerta a todos.

–¡¿Quién anda allí?! – pregunta Damián con seriedad, observando a su alrededor para encontrar al causante de dicha acción. Fue tan leve que casi no se sintió, pero pudo ser lo suficiente para saber que se trataba de un Cosmos oculto

Pero desde la Sexta Casa, Shun había sentido ese Cosmos como un destello de luz en un parpadeo, solo que al ya conocer esa presencia no se le hizo difícil reconocerla, lamentándose por no haber tenido en cuenta antes que esa Casa podría estar ocupada.

–Creí que Kiki estaba en Yamir – murmuró mientras miraba hacia la entrada con una expresión preocupada, cosa que llama la atención de Mina

–¿Kiki?

–Es un chico que tenía como maestro al Caballero Dorado Mu de Aries, pero desde que Mu murió en la batalla contra Hades, Kiki se la pasa entrenando tanto en Yamir como en el Santuario. El problema es que Marín le dijo que se quedara en Yamir estos días y desobedeció, y ahora se encuentra en la Casa de Aries – ella no tarda en entender lo que pasaba, también preocupándose por el bienestar de ese chico

–Si ellos se dan cuenta de su presencia, entonces lo van a matar. Lo bueno es que Shiryu y Lita se encuentran más cerca de ellos y se darán cuenta como tú – le trata de calmar con ese tono optimista que tiene, pero él no se convence al saber la realidad

–Pero ellos siguen peleando. Kiki entrena para ser Caballero Dorado de Aries, pero la armadura aún no lo acepta – eso vuelve a preocupar a la chica, quien intenta pensar en una solución, la cual por desgracia para ellos, no encuentra

–¿Entonces no podemos hacer nada? – él baja un poco la mirada, tratando de calmarse y tener una solución. Solo que después de unos segundos, supo que no tenía otra opción

–Quédate aquí; regresaré cuando él esté a salvo. Uno de nosotros debe quedarse para cuidar las barreras – fue la respuesta seria del peliverde, antes de salir corriendo rumbo a la entrada de la Casa de Virgo

–¡Shun! – ella trató de agarrarle del brazo, pero él fue más rápido que ella, saliendo de la Casa donde debían quedarse en ese momento. ¿Qué le quedaba hacer? Si estaba sola allí las barreras iban a ser más débiles que al principio, además de que si algo llegara a pasarle a Shun, ella jamás se lo perdonaría

Su decisión fue instantánea, y no se arrepintió de ella.

El Caballero Andrómeda iba bajando las escaleras hacia la Casa de Leo, pero escucha la agitación de una persona detrás suyo, volteándose para ver con sorpresa que Venus le estaba siguiendo.

–¡Por favor no me sigas! Alguien debe cuidar las barreras

–Si juntos no hemos podido, ¿De verdad crees que yo sola voy a poder? Además, yo también quiero ayudar a ese chico

–Pero yo voy directamente a donde se encuentra Ares, sus cuatro comandantes y sus Berserker restantes. Me voy a meter a la boca del Lobo, y no quiero que tú salgas perjudicada por mi culpa

Allí está nuevamente esa bondad y calidez de Shun de Andrómeda, la cual al contrario de convencerla le hizo sentir más la necesidad de estar cerca suyo en lugar de dejarlo solo en un sitio tan peligroso. Si bien ellos han librado batallas anteriormente… el tan solo pensar que podría perderlo le hundía en una profunda tristeza y desesperación por evitarlo.

–Pero yo quiero ir contigo sin importar nada. Me dijiste que estarías conmigo en toda esta Guerra Santa, así que por favor no rompas tu promesa – le dice con un tono suplicante, el cual le sorprende en sobremanera, y más al recordar cuando habían combatido contra Hideki apenas se habían conocido… siendo ese el momento en que le dijo tales palabras

–Yo… creo que no tengo opción – no quería arriesgar la vida de esa chica del moño, pero tampoco quiere hacerle pensar que no cumple sus promesas. Prácticamente ella lo acaba de dejar entre la espada y la pared, así que debe atenerse a las consecuencias de sus promesas y de su falta de cobardía para romperlas – pero quiero que te enfoques en alejar a Kiki mientras yo los alejo de ustedes

–Perfecto, vamos – le indica a la vez que empieza a correr otra vez, seguida del chico, deseando que cuando lleguen no sea demasiado tarde para Kiki

OOOOOOOOOO

Había sangre nuevamente cayendo al piso, pero en esta ocasión no fue a causa de ataque de la Excalibur de Shiryu ni de su abdomen por un golpe de Ezio, si no que justo frente al Caballero Dragón estaba un escudo, solo que era de color dorado y resplandece con el brillo del sol que se asoma entre las nubes que se alejan en el cielo. Ese escudo estaba interrumpiendo el ataque de Ezio, de tal manera en que el pie izquierdo del Berserker estaba sangrando por el impacto contra uno de los escudos de Libra, e incluso dejando caer unos pedazos de la armadura de Ezio que se rompieron con el impacto. Sin más remedio, Ezio terminó cayendo al suelo boca arriba, mientras que Shiryu vestía ahora la armadura dorada de Libra.

Y es que todo había sucedido tan rápido para Lita que apenas su mente estaba replanteando los hechos: la caja de Pandora dorada que estaba detrás de Shiryu se había abierto solo un instante antes de que el pie izquierdo de Ezio golpeara nuevamente a Shiryu, dejando ir a ese escudo antes que nada para protegerlo, yendo momentos después el resto de la armadura y acoplándose a su cuerpo perfectamente, dejando ver que tiene otro escudo, además de varios pares de armas en la misma armadura. Es como si la misma armadura hubiera reaccionado para defender a Shiryu, cosa que no le parece muy coherente a ella… ¿O sí?

–Ibas a atacarme por la espalda. Qué cobarde eres – Shiryu estaba más serio que al principio, para luego suspirar pesadamente y cerrando los ojos – pero te lo dejaré pasar ya que has perdido gran cantidad de sangre y tu Cosmos está disminuyendo rápidamente

–No deberías tener compasión conmigo, ya que después de todo, yo sembré la duda en Andrómeda y Venus a través de Hideki de Tigre de Bengala, cosa que hace estragos en este momento con sus barreras – si bien esa afirmación sorprendió un poco a ambos al escuchar que Ezio sabe lo que los otros dos jóvenes hacen, después recordaron que al parecer ese Berserker se puede dar cuenta de demasiadas cosas de una manera extraordinaria – si tú no me matas, Fileas o Damián lo harán si me encuentran vivo, torturándome antes de morir a pesar de que estoy bajo el mando de Asker

–¿Porqué precisamente ellos? – no debía sorprenderle tal comportamiento de unos guerreros como esos, pero no era muy común que precisamente mencione a esos tipos sin tener una razón. Lo que ha aprendido de Ezio de Águila Real, es que todo lo que dice sobre otras personas siempre significa algo más que un simple comentario

–Es porque… yo fui quien descubrió que los comandantes Fileas y Damián tienen una hermana, incitando a Evan de Suricata, Ayax de Jabalí y Takeshi de Pantera Negra a atacarlos para matar a Sailor Mars y así poder eliminar la humanidad que queda en los corazones de los que deberían ser Fobos y Deimos – Lita estaba cada vez más asombrada, mientras que Shiryu acomodaba esas piezas en su propio rompecabezas

–¿Quieres decir… que todavía hay esperanza de que dos de los cuatro comandantes de Ares razonen por su cariño a su hermana menor? – se atreve a preguntarle él, cosa que hizo reír sin humor al Berserker

–Es ridículo y poco probable… pero no imposible

–¿Porqué me dices todo esto? – era ilógico que ahora les esté diciendo cosas negativas para los Berserker de Ares, que podrían resultar benéficas para ellos, a menos que como ya sabe, Ezio no dice las cosas a la ligera, diciendo lo que sabe según le convenga en ese momento

–Porque… ese par buscaba matarme de todas formas, y al morir aquí, ellos no tendrán que matarme y no recibirán la queja de Asker ni las sospechas tanto de él como de Etsuko o Ares. Son unos hipócritas que matarán a todos… solo dejando viva a su hermana. Pero para su pésima suerte… ella misma aseguró que acabará con ellos… si siguen del lado de Ares

–¿Qué? – Lita estaba estupefacta al escuchar esas palabras, sin saber que pensar ahora – ¿Rei ya lo sabía? Nosotros… solo supimos que buscaban matarla, y asumimos que fue igual que con nosotras

–¿Acaso ella o el Fénix… no les dijeron sobre esa conversación con Evan de Suricata? La existencia de esa Sailor… es… peligrosa para… los planes de Ares… y sus aliados… – las palabras de Ezio se fueron apagando lentamente, hasta dar un último suspiro, el cual fue lo que indicó el momento de su muerte

–¡Ezio! – le llama Shiryu con desesperación, viendo que el mencionado cierra los ojos, para nunca volver a abrirlos

–Lo que no entiendo, es porqué no nos dijeron nada. Ni siquiera sabíamos que Rei tenía hermanos, ya que siempre afirmó ser hija única – le habla Lita sin entender muy bien todo, y el pelinegro le mira con serenidad

–Yo supongo que es un asunto personal que no tiene nada que ver con que son Berserker de Ares, ya que si fuera relevante, Ikki nos hubiera dicho que Sailor Mars ocultaba algo. Si no nos dijo nada, debe tener sus razones

–Pienso igual – no debía dudar de Rei, ya que ha vivido tanto junto a ella y las otras Sailor Scouts, además de que si Shiryu no tiene dudas tampoco, no ve razón para desconfiar de sus aliados

Aunque… eso contradice lo que ella estaba haciendo al inicio de su pelea.

Shiryu observa a Lita detenidamente después de quedarse en completo silencio por unos segundos, caminando luego hacia ella sin dudar en sus palabras. Si no aclaraba este asunto de una vez por todas, ella va a desconfiar de él, y eso es lo que menos quiere. Además, tampoco es bueno que unos aliados desconfíen en plena Guerra Santa.

–Mi deber ha sido protegerte en esta Guerra Santa, pero nunca se me ordenó empatizar contigo, y bien pude simplemente cumplir con ese deber sin hablarte más allá de lo necesario, así que nuestra amistad no es una orden suya – Lita tenía su mirada hacia el suelo, sintiendo que Shiryu estaba a tan solo un metro de distancia suya. Él había pensado lo mismo que ella sobre la confianza entre aliados, pero no quería distraerse sorprendiéndose de algo como eso

–¿Y cómo explicas lo que dijo Ezio hace un rato? – él se sorprende al escuchar esa pregunta, y ella alza la mirada para verle directamente – ¿Es cierto que a pesar de amar a Shunrei, tuviste miedo del futuro a su lado por los riesgos que conlleva ser un Caballero de Athena?

Se sentía una estúpida al dejar ver sus celos, y más sabiendo que ellos no tienen nada más que la relación entre aliados, pero… por más que quisiera negarlo, estaba sufriendo por no tener una respuesta concreta sobre sus posibilidades con Shiryu del Dragón… o mejor dicho, con Shiryu de Libra.

–Yo… – comienza a decir él, pensando en su respuesta. Pero termina decidiéndose por decirle la verdad, ya que de lo contrario, la desconfianza iba a seguir – debo reconocer que es cierto, y que por eso no fui más allá en mi relación con ella ni le dije directamente sobre ese sentimiento – termina de decirle, pero ella con esa última respuesta solo termina exasperándose por completo, convirtiendo al instante su tristeza en furia

–¡¿Es una estúpida broma?! – Shiryu observa con estupefacción que Lita le empuja, y aunque no era tanta la fuerza, el enojo sí lo era – ¡Ni siquiera le dejaste decidir, sólo lo dejaste así! Era decisión de ambos el estar juntos o no, no solamente tuya – le regaña con una severidad más digna de él, desviando su mirada para ya no verlo más – No le dijiste siquiera que la amabas. ¿Acaso piensas dejarlo así por siempre?

Por más que se sintiera como una completa idiota al aconsejarle algo así, con eso mismo trataba de poner un muro entre ellos, ya que a pesar de tener el corazón roto, no era capaz de permitir que otra chica sufriera también por el mismo hombre si hay oportunidad de que sean felices. Si Shiryu podía ser feliz aunque no fuera con ella, no iba a impedírselo. Y eso es porque… si hubiera alguien que le amara, lo que menos quiere es que esa persona le oculte lo que siente por ella, tal y como hizo Shiryu con Shunrei.

Pero antes de poder seguir pensando en eso, él le trae devuelva a la realidad.

–No serviría de nada decirle de todas formas, ya que actualmente ese amor ya no existe – le confiesa con total seguridad, y ella apenas y puede creer lo que acaba de escuchar

–¿Qué? – quería volver a escuchar lo que él le dijo hace tan sólo unos instantes, creyendo haber escuchado mal, que sus oídos le habían jugado una mala broma

–Yo nunca te confirmé que seguía enamorado de ella; sólo te dije la razón por la que no avancé en ese entonces en esa relación. Tú fuiste la que sacó esa conclusión apresurada – ella ya no sabía que decir – en algo tienes razón; no puedo huir del amor toda mi vida, y es decisión de ambas personas estar juntos o no a pesar de las circunstancias. Debo admitir que es egoísta de mi parte, pero considera que también sería egoísta pedirle a esa persona que esté a mi lado sabiendo que podría no regresar algún día

Esas palabras estaban llenas de melancolía y preocupación, y ella le entiende perfectamente. Ese deber es demasiado riesgoso para ellos y para sus seres queridos, por lo cual una relación de cualquier tipo era condenar a esa otra persona a soportar ese sufrimiento que no se merece.

–Comprendo eso, pero yo no esperaría; combatiría a su lado siempre, jamás le dejaría solo. De todas formas tengo el deber de proteger a la humanidad, y si lo hago junto a la persona que amo, seré la mujer más feliz del mundo – le afirma con total seguridad y determinación, cosa que le deja sin palabras por unos segundos

–Nunca… había conocido a alguien que tuviera una opción así – dijo él sin completar la frase – "O mejor dicho… nunca había conocido a alguien como tú que tuviera una opción así" – pensó él sin atreverse a decirlo todo directamente

–Pues aquí estoy; Lita Kino, una persona diferente – termina de decir ella, viendo que Shiryu le mira fijamente, quedándose embelesada por la presencia del muchacho, hasta que decide dejar de ser tan obvia, desviando la mirada hacia la Casa de Aries – Yo… pienso que debemos seguir – él a pesar de eso no deja de mirarle, pero asintió con la cabeza

–Sí, tienes razón – es todo lo que le dice, siguiéndole lentamente, sin dejar de lado sus pensamientos – "Todavía no entiendo cómo es posible que ella no tenga a nadie que le ame como se merece. Aunque… por más que me cueste admitirlo, en este punto lo que menos me gustaría es que ella tuviera algún pretendiente, porque quien combate a su lado en este momento… soy yo."

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Samuel observa como tres Berserker seguían con vida, combatiendo contra los Caballeros de Bronce que también estuvieron en el Torneo Galáctico, pero era lógico que ellos tendrían dificultades dado que ellos no han tenido batallas en comparación con los 5 de Bronce que de por sí han tenido dificultades. Observa a Jabu nuevamente, quien seguía inconsciente, antes de dejarlo recostado en el suelo, alejándose solo un poco de él.

–¿Acaso… no confías en ellos? – Samuel escucha que alguien le habla detrás suyo, volteando hacia Jabu, quien le mira fijamente, esperando su respuesta

–No es necesario que participe, ya que han llegado algunas personas al Santuario en este preciso momento – menciona mientras le señala que en la entrada, aparecen los Caballeros de Acero, llegando detrás una chica que parece ser una amazona por su máscara y armadura, teniendo el cabello rubio – ¿Ustedes de dónde vienen? – le pregunta a los que acaban de llegar, siendo Daichi quien le responde

–De Japón. La señorita Saori no acepta que nosotros estemos en el Santuario. Nos ha reconocido como Caballeros a pesar de no usar Cosmoenergías, pero a causa de eso mismo, nos pidió mantenernos al margen en esta batalla

–Pero no nos sentimos bien con eso, ya que las batallas contra el Santuario, Hilda de Polaris en Asgard, Poseidón en los mares y Hades en el Inframundo, acabaron con varias vidas, y nosotros no hicimos nada más que quedarnos en Japón – dijo ahora Chion con una expresión seria – así que vinimos a ayudar en lo que podamos, y de paso trajimos a una amazona que llegó hace unas horas a la mansión preguntando por el Caballero de Andrómeda

–Entiendo – es todo lo que responde Samuel, viendo que ellos se acercan a los Caballeros de Bronce que seguían con sus combates, para luego mirar a su alrededor con una expresión melancólica – ¿Dónde estás, Zommy? – susurra hacia el aire, sabiendo que no va a obtener una respuesta allí

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Shun y Mina pasaron con rapidez la Casa de Leo, bajando por Cáncer, ya que por suerte, no había batallas que librar como para retrasarse con llegar a su destino. Mina estaba como si nada, algo que le sorprendió mucho a Shun, quien le miró de reojo por unos segundos.

-"No parece la misma chica que se estaba muriendo del cansancio junto con Serena por subir las escaleras, ni tampoco la que se quejaba del entrenamiento con las Saintias. Tal parece que cuando la situación lo amerita, Mina se esfuerza en dar lo mejor de sí misma." – pensó el peliverde con una leve sonrisa, sin dejar de prestarle atención al camino, comenzando a bajar las escaleras hacia la Casa de Géminis

….

En la Casa de Aries, los Berserker buscaban la Cosmoenergía que había atacado a Fileas, recibiendo unos de ellos otras rocas y pequeñas piedras de golpe en sus rostros, cabeza, piernas y brazos.

–¡Basta! ¡¿Acaso están dejándose burlar por un infantilismo como ese?! – les grita Asker ya harto de la situación, ya que a pesar de que le gustan los juegos, eso ya era humillante para ellos – ¡Si no encuentran al responsable, yo mismo voy a masacrar a todos junto con el idiota que nos quita el tiempo!

–Asker, solamente te quejas porque viste que golpearon al último Berserker que te queda – se burla de él Etsuko, recibiendo las risas de Fileas y Damián, además de la mirada fulminante del mencionado

–Si el Señor Ares se enfada, ustedes pagarán el precio por tomarlo tan a la ligera

–No me interesa en lo absoluto – responde el Dios de la Guerra con una expresión neutral, caminando hacia la salida de la Primera Casa, seguido de los otros tres comandantes. Cuando estuvieron a punto de salir, una roca trata de golpear a Ares, pero él con su lanza la destruye usando su Cosmoenergía – Me interesa mucho más el averiguar lo que hacen Selene y Helios, ya que he sentido sus Cosmoenergías algo diferentes desde hace unos momentos. Pero tampoco voy a dejar que el responsable de intentar golpearme de una forma tan humillante quede libre. Salgan de la Casa – les ordena con un tono autoritario, a lo cual obedecen sin protestar

Cuando estuvieron fuera completamente, unos escalones lejos, Ares apunta nuevamente su lanza, ahora en dirección a la Casa de Aries, cosa que desde el interior de ella alarma a un chico que estaba oculto detrás de un pilar que sostiene la estructura de la Casa, quien pensaba en escapar de ese destino, pero también estaba pensando en proteger la Casa de su maestro sin importar nada.

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Pasando por la Casa de Géminis, Shun recordó lo que pasó allí, enfrentando a una armadura solitaria que estaba bajo el control de Saga de Géminis desde la Cámara del Patriarca, y aunque pudo controlar la situación, ahora deseaba saber cómo es que Saga pudo transportar a Hyoga hasta la Casa de Libra, ya que esa técnica le serviría mucho en este momento exacto.

–"Saga, si algo de ti queda en el interior de esta Casa, ayúdame a llegar a tiempo con Kiki." – sabía que era una tontería pedir algo como eso, sabiendo que Saga lo había mandado a otra dimensión, y si Hyoga pudo llegar a la Casa de Libra, fue porque con su Cadena había frustrado esa técnica

–Shun… ¿También ves lo que yo veo? – escucha que le dicen de repente, captando toda su atención

–¿Qué? – él se detuvo abruptamente ante la pregunta de Venus, quien también se había detenido, señalando la salida de la Casa de Géminis, la cual, mostraba directamente la parte trasera de la Casa de Aries, viendo que en las escaleras se encontraban los Berserker, viendo que Ares estaba a punto de usar su Cosmos para destruir la Primera Casa de las Doce – ¡No! – ambos corren hacia la salida, pero al momento de llegar a la puerta, vieron que la imagen se distorsiona, cosa que le hace retroceder unos pasos, jalando con suavidad a la chica – esto es… – estaba tan sorprendido por lo que sucede ante sus ojos, que apenas y podía seguir enfocándose en la situación

–¿Qué cosa? – pregunta ella con curiosidad, pero él toma una bocanada de aire, actuando lo más pronto posible

–¡YO SOY EL RESPONSABLE! – grita con toda la potencia que tiene su voz, haciendo que Mina se aleje un poco de él, impresionada con esa afirmación y sintiendo que los oídos le duelen un poco por el volumen tan alto que había usado Shun

El peliverde por un momento recordó a Seiya gritando en el Palacio del Juicio en el Inframundo cuando combatían contra Hades, esperando que su propio grito sea igual o incluso más fuerte que ese.

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Ares estaba esperando que saliera el que les hizo esa absurda broma producto del temor que le causaría su poder, pero al ver que no es así, se prepara para atacar de verdad, hasta que…

–¡YO SOY EL RESPONSABLE! – escuchan el grito desde atrás de ellos, girándose hacia la Casa de Tauro, en la cual se veía a un Caballero de Bronce peliverde con armadura rosa, junto con una Sailor Scout rubia con un moño rojo en el cabello y falda de color naranja – ¡FUE PARA LLAMAR SU ATENCIÓN Y COMBATIR CONTRA UNO DE SUS BERSERKER!

Apenas había dicho esas palabras, la imagen de ambos desapareció, desvaneciéndose con una leve brisa del viento en Atenas.

Shun desde donde estaba sonrió levemente, agradecido por lo que acaba de suceder. Así Kiki no correrá peligro, y si se convierte él en una distracción tanto para despistarlos sobre el chico como para retrasar a sus oponentes de llegar a la Cámara del Patriarca, mataría a dos pájaros de un tiro.

-"Que digo dos, hasta tres" – sonrió divertido al recordar que esas palabras las había dicho Mina cuando sugirió que entraran a la preparatoria, pero luego siguió su camino en dirección a la Casa de Tauro, cosa que la chica hace también, sin saber el porqué de la sonrisa del muchacho, aunque suponía que era por haber conseguido su cometido. Bajando las escaleras, Shun ya pensaba nuevamente en eso, sin dejar de sonreír –"Gracias Saga. Incluso sin estar vivo haces lo posible para ayudarnos y reivindicarte aunque ya no te haga falta" – fue su último pensamiento al respecto, continuando con su camino

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En el interior de la Cámara del Patriarca, todo estaba en completo silencio, siendo uno cada vez más incómodo para Saori, pues el solo ver que Seiya seguía observando fijamente a Serena sin decir palabra alguna, le hacía batallar mucho para conservar su paciencia.

–"Intenta no pensar en eso. Si te delatas… Podría costarte muy caro" – pensaba ella tratando de enfocar su atención en otra cosa, pero el solo recordar que sin decir nada le estaba costando ya muy caro, le estaba haciendo dudar de su convicción anterior

Sin embargo, todos sienten que las barreras están permitiendo pasar a Shun y Mina, quienes al haber escrito sus nombres con sangre en los pergaminos al igual que Athena, podían usar su Cosmoenergía para reforzarlas. Pero ahora, estaban usando eso a su favor para traspasarlas sin romperlas, dirigiéndose directamente a donde está el enemigo.

–¿Acaso están locos esos dos? – se queja Rei con molestia y preocupación, aunque trata de demostrar más lo primero que lo segundo

–Shun no dejaría su deber sin tener una fuerte razón para ello, y si no me equivoco, sentí levemente el Cosmos de Kiki, el niño aprendiz de Mu, oculto en la Primera Casa – menciona Ikki con seriedad, sabiendo que su hermano menor dejaría todo de lado con tal de salvar a una vida inocente

–Si desean ir en su ayuda, háganlo sin pensarlo demasiado – les habla Saori con un tono sereno, el cual convence a ambos jóvenes con Cosmos de fuego

–Haremos lo posible para que cuando ellos lleguen, ustedes estén listos – dijo Rei con seguridad, e Ikki asintió con la cabeza estando de acuerdo con ella, antes de salir rápidamente de la Cámara del Patriarca, empezando a correr escaleras abajo rumbo a la Doceava Casa, dejando a Saori y a Seiya observando a Serena y Helios

Saori seguía observando a Seiya sin que él se diera cuenta. ¿Cómo es que el castaño no lo notaba? Simplemente por ver lo que Serena y Helios estaban haciendo, sin perder detalle de lo ocurrido.

–Princesa Serenity, te pido que repitas lo que voy a decir, y después de eso, vamos a pronunciar esa frase indefinidamente

–Si – dice ella a la vez que se concentra en su deber, esperando a que él empiece

–Cristales hermanos, ayúdennos a recuperar nuestra mitad perdida – comienza a decir Helios mientras cierra los ojos nuevamente, y ella hace lo mismo

–Cristales hermanos, ayúdennos a recuperar nuestra mitad perdida

–Solamente así, la profecía por fin se verá cumplida

–Solamente así, la profecía por fin se verá cumplida

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En el infinito espacio oscuro lleno de estrellas, planetas y constelaciones, las dos mujeres que estaban pendientes de la situación, escucharon el llamado que le estaban haciendo a una de ellas.

–Eternal Sailor Moon… me está llamando – menciona la más seria de las dos, y la otra mujer sonríe levemente

–Lo sé. El momento esperado ha llegado. Debes ir en su ayuda – le sugiere la segunda mujer, llamando nuevamente la atención de la primera

–Pero desde donde estoy no me será posible llegar tan pronto como ellos necesitan

–Basta con llegar si así enfrentamos a quienes nos alejaron de nuestra otra mitad – ambas mujeres escuchan una voz masculina, la cual llegaba con ellas tomándolas por sorpresa. Esa tercera persona les miraba con seriedad, pero sin dejar de lado su tranquilidad habitual

–Eres tú… – susurra la primera de las dos mujeres que estaban allí

–Él también me está invocando, así que deberemos llegar juntos. Si realmente nos necesitan, es porque la profecía tuvo que llegar a manos de Sailor Moon, lo que significa que en este plano existencial no pudo evitarse la Guerra Santa contra Ares, y está en nuestras manos ayudarles

–Estoy de acuerdo

Muy pronto se sabrá la verdad oculta en la segunda parte de la profecía, cosa de lo que estaban seguras esas personas presentes. Cada paso les está llevando a su destino, el cual está anotado desde la Era del Mito en un papel, el cual, varios siglos atrás ya sabe perfectamente cada paso que darán, y el resultado final pronto está por comenzar.

Continuará…

Solo para recordarles por si acaso no lo recuerdan los fans de Saint Seiya, en la Saga de Hades, tanto Shun como Seiya fueron al Palacio del Juicio estando en el Inframundo, y cuando les pedían hablar en voz baja, Seiya se puso a gritar hasta quedándose sin aire sólo para joder a los Espectros de Hades, y Shun tuvo que taparse los oídos. Seiya fingía no escuchar lo que le decían para que le gritaran y así hacer ruido jajaja. El capítulo era "La Corte del Silencio"

Si bien Saint Seiya no se caracteriza por la comedia, al principio en el anime ponían algunos momentos divertidos, como cuando Kiki usó su telequinesis para levantar a Tatsumi, o cómo cuando Seiya, Hyoga y Shun jugaron fútbol con los niños del orfanato y Seiya tratando de lucirse fue directo al suelo jaja. Esos momentos jamás se me olvidan, incluso me sorprendió reírme viendo la Saga de Hades solo por esa parte jajaja XD

Esos pocos momentos de comedia valen oro puro, al menos para mí jeje. Recuerdo que una persona me dijo que ese infantilismo de Seiya era solo al principio del anime, y que después había madurado con el tiempo. No dudo que haya aprendido muchísimas cosas y sepa ser serio en el momento indicado, pero tampoco es un amargado y cuando se da la oportunidad, es él mismo, cosa que se comprueba en esa parte de la Saga de Hades. Él es serio cuando quiere y divertido cuando quiere, solo que se ve más de serio dado que el anime trata de batallas importantes.

Narra Serena: Me siento muy extraña e incluso algo melancólica. No sé si Helios se sienta igual que yo, pero no debo perder la concentración. El problema con eso es que Shun y Mina se acercan a los Berserker y al mismo Ares. ¡Es muy peligroso para ellos dos solos! Espero que todo resulte bien. Ikki y Rei se dirigen a ayudarles, mientras que Seiya me dice palabras de aliento que me ayudan más de lo que él piensa. El próximo capítulo de este Fanfic será: "El límite de mi paciencia", y tú… ¿Has sentido el poder del Cosmos?

¡Hasta la actualización!

Sakurita de Li