Sailor Moon, Saint Seiya y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi y Masami Kurumada, pero la historia es de mi autoría.
mariana. ukasusas: Me alegra que te haya gustado el capítulo. No eres la única que espera lo que pasará con Mina y Shun cuando June llegue con él jajaja, pero eso se verá después. Lo de Ikki y Rei también llegará, tranquila jeje, de hecho eso no va a tardar mucho. ¿Porqué se hizo papilla tu cerebro? Jajajaja, perdón, pero me dio risa esa parte de tu Review.
genesis: Entiendo que te sorprenda esa tensión entre Shun y Mina a causa de las palabras de Shun, pero sabemos que él no tenía malas intenciones. Lo de si Seiya podrá o no estar con Serena se verá después jajaja. Tu teoría me interesa mucho jeje, me dio curiosidad. En fin, agradezco mucho tus Reviews, saludos ;)
Capítulo 17. El límite de mi paciencia
Artemis y Luna se encontraban en el interior de una de las habitaciones de la Cámara del Patriarca, en la que Artemis seguía cabizbajo, mientras que Luna seguía en su intento de consolarlo. Obviamente ellos no podían ser participes de las batallas o siquiera estar presentes, así que estaban seguros dentro de ese espacio.
–Artemis, no creo que debas seguir deprimido por algo así – le intenta hablar ella, pero él al escucharla baja la cabeza con una tristeza muy notoria
–Que insensible eres Luna – se quejó el gato blanco, y ella suspiró profundamente tratando de calmar su molestia. ¿De verdad piensa él que a ella no le importaba su futura hija? Solamente no le gritaba porque cuando se pone triste, Artemis siempre dice tonterías de las que luego se arrepiente
–Escúchame de una vez; no necesariamente Diana debe dejar de existir si nosotros seguimos juntos – le habla con seriedad y seguridad, logrando que éste le mire con sorpresa, combinada con un leve rayo de esperanza, además de un leve sonrojo en las mejillas – el Futuro Tokio de Cristal ya no podrá ser, como tampoco Rini podrá existir, pero Diana no tiene nada que ver con eso – él le seguía mirando sin decir nada, hasta que se atreve a dejar ver sus dudas
–¿Y si eso interfiere con la existencia de Diana? Yo… No soporto la idea de perderla – dijo a la vez que le mira con una profunda tristeza y preocupación, y ella tuvo que continuar con su argumento, por más que tuviera el rostro rojo con lo que iba a decir
–Eso solo sería sí… dejamos de estar juntos tú y yo, cosa que nunca va a pasar – le afirma tratando de no avergonzarse tanto, observando que él seguía inseguro a pesar de ello
–Pero… Tantos cambios en el futuro… – ella le puso su pata en la boca como señal de silencio, asombrando al gato, quien vio como ella le sonríe cálidamente, acción que le deja embelesado
–Eso solamente lo decidimos nosotros dos, y nadie más – le susurra sin apartar su mirada de la suya, para que viera que no dudaba ni un segundo en lo que le decía
–¿Me lo prometes, Luna? – pregunta Artemis queriendo creer en las palabras de la gata, tratando de tener esperanza nuevamente
–Te lo prometo Artemis
El gato blanco ya no dudaba de las palabras de la gata negra, porque sabe perfectamente que si ella está siendo tan dulce con él, es porque realmente si lo quiere, y que a pesar de sonrojarse con varios chicos guapos como Seiya de Pegaso y los otros 4 Caballeros de Bronce, eso no tiene nada que ver con el sentimiento de ella hacia él. Y si su amor sigue, Diana va a existir sin lugar a dudas.
–Muchas gracias por estar conmigo, Luna
–Nunca debes agradecerme algo que hago con mucho gusto
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Shun y Mina estaban en el interior de la Casa de Tauro, mientras que afuera de ella, Ares y sus Berserker estaban observando que en la entrada no había nadie, pero sentían las Cosmoenergías de esas dos personas en esa Casa.
–Es muy curioso. Supongo que debo prestarles atención dado que ellos eran los protectores de las barreras. Anteros – le habla a un callado Asker, quien al instante le presta atención a su Dios al mando – ahí tienes al culpable de la humillación de tu Berserker. Solo que los oponentes de ese par ya estaban definidos
–Aún así, pienso que no deben quedarse sin algún castigo – menciona el joven, quien sin pensarlo dos veces y sin esperar las quejas u órdenes de alguien, aumenta su Cosmos de golpe, preparando su ataque con rapidez – ¡Remolino Siniestro!
Apenas iba a lanzar su ataque, una gran roca se dirige a él con una gran velocidad, casi golpeándolo de no ser porque Asker lo esquivó a tiempo. El problema fue que el ataque tuvo que ser utilizado para destruir dicha roca, volteándose rápidamente hacia la dirección donde se encontraba ese Cosmos que ahora reconoce sin duda alguna.
Aunque simplemente, no esperaba ver a alguien así.
–¿Ese chico es la molestia de Asker? – pregunta Etsuko con una expresión incrédula, pero el mencionado se queda viendo a un chico de cabello naranja alborotado, ojos azul celeste, con vestimenta color verde, siendo el pantalón más oscuro que la camiseta
Ya no era el niño que muchos habían conocido hace tres años, sino que era un adolescente deseoso de obtener la armadura de su maestro, y que no iba a huir de esos seres malignos.
–¡¿Eras tú, mocoso?! – le exige saber Asker con una expresión de enfado al ver que la telequinesis era de él
–No voy a permitir que ustedes sigan destruyendo el Santuario mientras yo esté aquí. Y mi nombre no es "mocoso" – asegura mientras se señala a sí mismo – ¡Soy Kiki, Caballero Dorado de Aries!
–¡Diablos! – murmura Shun al escuchar esa última frase, saliendo al fin de la Casa de Tauro después de tanto correr, seguido por Mina – ¡La pelea es conmigo, déjenlo en paz! – justamente lo que menos quería Shun era que Kiki hiciera acto de presencia frente a sus enemigos, y lo que ese chico hizo fue presentarse con altanería como si esto se tratara de un juego
–Vaya, un invitado no previsto – menciona Ares con una expresión neutral, sin inmutarse por eso – en ese caso, un Berserker más tendrá que quedarse para enfrentarlo
–Estoy de acuerdo con eso – afirma Kiki con una sonrisa desafiante, aunque en el interior sentía miedo de no ser lo suficientemente fuerte para poder retener a ese oponente por mucho tiempo. Sin embargo, estaba dispuesto a hacer el intento
–¡¿En qué estás pensando Kiki?! Sabes bien a quienes te enfrentas y la razón por la que no puedes hacerlo – le recuerda Shun sin decirle directamente la razón, pero era más que obvia; Kiki no es un Caballero de Athena oficialmente, todavía es un aprendiz, y afirmar que es un Caballero Dorado a un enemigo como ese es una total locura
–Mientras menos Berserker lleguen a la Cámara del Patriarca, más ayudaremos a Athena y sus aliados. Ustedes quieren que me vaya, que me esconda, pero no quiero hacerlo – asegura el chico esperando que le permita pelear, ya que esconderse sólo iba a perjudicar la memoria de su maestro
–Osamu de Abeja y Raiden de Leopardo, ustedes ya saben que son los oponentes de Venus y Andrómeda, mientras que el oponente de ese mocoso por ser un Caballero Dorado, deberá ser Gales de Diablo de Tasmania – por supuesto que más de un Berserker se había extrañado al escuchar eso, pero no se atrevieron a protestar
–Entiendo señora Etsuko – responde el Berserker que pertenece al escuadrón de la Violencia, bajo el mando de ella
–Continuemos – dijo Damián para indicarle a los Berserker que sigan a su Dios, no tardando ellos en obedecer
–¿Porqué dejaste a ese Berserker? – le pregunta Asker cuando empiezan a subir las escaleras hacia la Casa de Tauro, después de que Shun y Mina habían bajado – Ese mocoso solo estaba alardeando. Se nota en su Cosmoenergía tan débil y en la preocupación de Andrómeda
–¿Crees que no lo sabía? Ese chiquillo malcriado debe pagar el precio por intentar engañarnos, ¿Y qué mejor que morir en manos de uno de mis mejores Berserker? Morirá y se le quitarán las ganas de mentir. Ese será su escarmiento. Cuando Gales haya acabado con él, regresará con nosotros, tranquilo
–Como digas – le dice ahora Fileas, sin que nadie mencione nada más al respecto. Ahora sólo deben romper la barrera de la Casa de Tauro, cosa que iba a ser más fácil dado que los encargados de eso ahora iban a concentrarse en sus batallas
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Ikki y Rei bajaban por las escaleras de la Cámara del Patriarca, dirigiéndose a la Casa de Piscis. Pero antes de bajar los últimos escalones para poder entrar, Ikki se detiene, cosa que le hace a Rei detenerse sin entender lo que pasaba.
–¿No quieres ayudar a tu hermano? Vamos – le apresura ella intentando seguir con su camino, pero él le detiene del brazo, en un agarre que a pesar de ser leve, era tenso también – ¿Qué te pasa? – se queja ella comenzando a perder la paciencia, pero al voltear a verle, mira que él tiene una expresión seria, la cual a pesar de no ser malhumorada como en varias ocasiones, le indica que es algo importante
–¿Entiendes que si vamos para ayudar a mi hermano, tú deberás matar a los tuyos? – le pregunta yendo directamente al asunto, como siempre, dejándola helada por esas palabras. Pero no quiere hacerlo notar, soltándose del agarre del Caballero Fénix, y desviando la mirada hacia la Doceava Casa – Debes estar consciente de lo que harás, ya que prácticamente los verás como a tus enemigos… pero a la vez como tus hermanos
Él comprendía eso mejor que nadie, ya que había vivido en carne propia lo que era decidir entre asesinar al Dios del Inframundo Hades teniendo la oportunidad perfecta… o dejarlo vivo, ya que su hermano Shun iba a morir también si lo hacía. Ese momento de debilidad de parte del Fénix ayudó a que salvaran la vida de Shun después, pero en el caso de ésta chica, no se sabe si algún momento de debilidad sea perjudicial para todos. Incluso él en ese entonces no sabía lo que iba a suceder después de no haber podido matar a Hades junto con Shun. Así que debe confirmar de que ella esté segura de lo que va a hacer.
–Yo no tengo hermanos. Ellos dos se fueron junto con ese hombre del Templo Hikawa cuando yo tenía un mes de edad, viviendo en Estados Unidos sin querer saber nada de mí por toda mi vida. Cuando mi abuelo me contó que tenía un padre y hermanos, fue en el cumpleaños de esos dos, siendo yo una niña de 10 años. Ni siquiera quise saber los nombres de esas personas. ¿Y ahora se supone que debo verlos como hermanos? – se quejó mientras apretaba los puños, cada vez más enojada con la vida por hacerle esa pésima broma – No sé si tú entiendas algo así
Ikki sonrió irónicamente, antes de hablarle nuevamente.
–Mitsumasa Kido, el "abuelo de Saori", es el padre biológico de todos sus hijos adoptivos, a los cuales no quiso reconocer legalmente, mientras que su adorada nieta no tiene ningún lazo sanguíneo con él
–¡¿Qué?! – ella se voltea al instante, con una expresión impactada, apenas pudiendo creer algo como eso
–Ese hombre dejó a todas esas mujeres embarazadas y desapareció de sus vidas, incluso descaradamente embarazó a mi madre por segunda vez, naciendo Shun. Él permitía que Saori nos tratara como juguetes, mientras que Tatsumi nos pegaba cuando no hacíamos lo que quería. Supimos la verdad años después, cuando ese hombre había muerto. Así que no hables sin saber con quién estás tratando – termina de decirle con una expresión severa, y ella baja la mirada sin saber qué decir
–Yo… lo siento mucho. Supongo que me dejé llevar por mi enojo – comenta ahora con un tono tímido, el cual por unos segundos le hizo suavizar la expresión de Ikki
–Si no le he dicho nada a Shun y a los demás sobre tu lazo sanguíneo con Fileas y Damián, es porque vigilar tus acciones me corresponde a mí – ahora ella le mira con incredulidad y sorpresa, combinada con algo de molestia por tales palabras
–¿Crees que yo sería capaz de traicionar a mis amigas?
–Esa pregunta no te la puedo responder yo: eso depende de tí – es todo lo que le responde, siguiendo con su camino, mientras que ella se queda callada en el mismo sitio por unos segundos más, hasta que decide seguirlo
Y es que ella no sabía en lo que Ikki estaba pensando. En este momento, el peliazul se estaba identificando con ella más de lo que piensa. A pesar de que ella no sufrió como él en la Isla de la Muerte, tampoco tiene que olvidar que ella también ha librado batallas anteriormente. Solo es cuestión de observarla más y ver cómo se desarrolla la situación.
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–No pensé que todo esto pasaría. Se me fue de las manos demasiado pronto – se lamenta Shun al ver que frente a él estaba Raiden de Leopardo, mientras que frente a Mina estaba Osamu de Abeja, y frente a Kiki más a lo lejos, estaba Gales de Diablo de Tasmania – "Lo que debo hacer es acabar en poco tiempo con mi pelea, porque de lo contrario, las barreras van a romperse sin que podamos hacer nada para evitarlo" – pensó él mientras mira fijamente a su oponente de cabello negro y ojos cafés, de armadura amarilla, solo que no se parece a las Doradas por la tonalidad más oscura
–Espero que no pienses que Hideki de Tigre de Bengala era fuerte, porque vas a conocer la verdadera fuerza conmigo – dicho eso, aumenta rápidamente su Cosmos color amarillo, mientras que Shun se prepara para realizar una técnica dependiendo del movimiento de ese Berserker
Pero ni siquiera pudo verlo alejarse de donde estaba, así que optó por hacer que su cadena se extendiera a todo el piso su alrededor, sin dejar de vigilar cada punto débil que pudiera tener. No es que desapareciera, más bien siente que la velocidad de ese chico era impresionante para él, así que lo mejor era una estrategia defensiva y ofensiva al mismo tiempo.
–Si te atreves a atacarme, la Cadena va a darte una tremenda descarga eléctrica – le advierte el Caballero Andrómeda a su oponente sabiendo que le escucha aunque no pueda verlo. Recuerda haber usado esa misma técnica en el Torneo Galáctico contra Jabu, y le había funcionado, por lo cual valía la pena el intento
–¡A ver si es cierto! – Shun sin voltear puede percibir el punto exacto donde se encuentra Raiden, siendo a su costado derecho
–¡Ataca Cadena! – le indica sabiendo que ésta se dirige a Raiden, pero para su enorme sorpresa, el Berserker llega justo frente a él, recibiendo las potentes descargas de la cadena como si nada
–¿A esto le llamas tremenda descarga eléctrica? – incluso esquiva algunos de los ataques que la misma cadena le daba tratando de alejarlo de Shun, antes de bajar ambas manos en forma de puños cerca su abdomen – ¡Esto es un verdadero ataque! – cuando abre nuevamente sus manos, en ambas unas garras crecen de repente, antes de que Raiden las incrustara en el costado izquierdo del peliverde
–¡AHHHG! – Shun hace lo posible para concentrarse en lo que hace a pesar de todo el dolor que estaba sintiendo, cambiando de estrategia lo más pronto posible – ¡Ondas Relámpago! – la cadena de ataque obedece inmediatamente, golpeando a Raiden en el rostro y logrando alejarlo un par de metros, pero al verle reaccionar demasiado pronto, no tiene más remedio que escudarse – ¡Defensa Rodante! – no podía darse el lujo de dejarse lastimar más, solo que las heridas causadas por ese Berserker ya eran serias y apenas había iniciado la pelea
–¡Llamarada Ardiente! – desde lo lejos Shun pudo escuchar que la cuarta comandante del ejército de Ares estaba usando un ataque de fuego intenso para romper el segundo talismán de Athena, y así poder entrar sin problema alguno en la Casa de Tauro
Lo peor para él fue que en ese preciso instante, Etsuko había roto con suma facilidad la barrera de la Casa de Tauro, pues ya no había nadie más cuidando que siguieran en pie. Les vio entrar a la segunda Casa, lamentándose por haber provocado todo esto y no haber sentido la presencia de Kiki cuando Mina y él pegaban los talismanes de Athena en cada una de las Doce Casas.
–"Todo esto es mi culpa. Mis compañeros en la Isla Andrómeda tenían razón; no sirvo para ser un Caballero de Athena" – se lamentó Shun al ver que todo estaba convirtiéndose en un completo desastre, y que no puede hacer nada para evitarlo
Ni siquiera había visto a June de Camaleón desde que se él se fue a combatir al Santuario hace 3 años, la cual a pesar de haberlo apoyado antes, incluso le estaba impidiendo ir al Santuario para que no muriera, no confiando en su capacidad y fuerza.
Raiden a pesar de sentir la sangre caer de su mejilla izquierda a causa del ataque de Shun, había corrido a gran velocidad hacia el muchacho, e incluso con su cadena rodeándolo de forma circular, usa sus garras para rasgarlas, consiguiendo romperlas, cosa que deja impactado al Caballero Andrómeda.
–¡No creas que puedes huir de mí! – apenas había dicho eso, Raiden aumenta su Cosmos de golpe, sin que Shun supiera como evitar su cercanía – ¡Desmembramiento del Leopardo!
El Cosmos de Raiden aumenta descomunalmente, pero ahora estaba como todo un leopardo usando sus garras y dientes para arrancar y romper cada parte de su piel como si fuera a comérselo realmente, sacándole sangre de varias partes de su cuerpo, la cual caía a su alrededor llenando el piso con un charco pequeño que iba aumentando de tamaño.
–¡AHHHHG! – el dolor que sentía era insoportable, sentía cada parte de su cuerpo en una agonía interminable que no sabía cómo detener
….
Sailor Venus sabe que la idea de Shun sobre evitar los conflictos y solamente salvar a Kiki, se había ido al drenaje después de ver que cada uno de ellos tiene un oponente a vencer, siendo el suyo Osamu de Abeja. El Berserker de armadura amarilla, tenía un cinturón negro y casco del mismo color, además de unas alas negras en su espalda. Era atractivo, con el cabello negro y ojos color miel, tanto que si no fuera su enemigo, en otra época le habría invitado a salir.
–"Pero… por alguna razón, ya no puedo hacer eso sin sentir remordimiento en mi consciencia." – pensó la rubia del moño recordando la causa de esa sensación actual, la cual estaba a unos metros de distancia enfrentando a otro Berserker
–No entiendo porqué tanto drama por una mujer como tú – Mina frunció el entrecejo al escuchar tal comentario – pero no tengo más opción que acabarte para continuar – la paciencia de Venus se acaba rápidamente, no dispuesta a dejar que le menosprecie así
–¡No voy a permitir que el las Sailor Scouts sean subestimadas de esta forma! ¡Beso de Amor y Belleza de Venus! – lanza el ataque más actual que tiene, el cual tenía un tiempo de no usar
–¡Es lo más ridículo que he escuchado! – con una sola mano detiene el ataque de la chica, quien estaba estupefacta por la fuerza del Berserker – ¡A quien no debes subestimar es a mí! ¡Mi veneno acabará contigo!
–¡No me puedes engañar! El veneno de las abejas tiene demasiados beneficios, a menos de que sea alérgica, cosa que no soy – le dice con una sonrisa confiada, pero el Berserker no se inmuta por eso
–En eso puedes tener razón, pero si tienes al menos 500 aguijonazos en un corto periodo de tiempo, las consecuencias serán fatales – Mina al escuchar esa afirmación tan segura del muchacho, tragó grueso, preguntándose mentalmente si es posible algo así
Aunque realmente, no quería saberlo.
–¡No lo voy a permitir! – trató de hacerse la valiente, preparando otro de sus ataques – ¡Rayo Creciente de Venus! – usó el mayor Cosmos posible recordando su entrenamiento reciente, pero queda impactada al ver que él da un gran salto para esquivarlo, usando las alas de su espalda para mantenerse en el aire
–¡Ahora es mi turno! – afirma mientras que su Cosmoenergía color negra aumenta alrededor suyo, y sin esperar nada más, hace su ataque – ¡Veneno de las Mil Agujas!
–¡¿Qué?! – si con 500 está en riesgo, con 1000 ya estaría muerta, así que al ver a cientos de abejas acercándose a su alrededor, hace lo posible por esquivarlas, dándole unas patadas a algunas, aunque por desgracia, recibiendo algunas picaduras – ¡Ahg! – no sabía cómo defenderse bien, pero intenta no desconcentrarse de su objetivo, ya que si no recibe las 500 necesarias para que le afecte, al menos estaría bien en ese aspecto
–¡AHHHHG! – el repentino grito de una voz masculina que ella conoce perfectamente capta su atención, así que ella inevitablemente voltea para ver a Shun, abriendo los ojos más de lo normal, llena de pánico al ver cómo costados derecho e izquierdo, brazos y piernas del peliverde estaban sangrando a causa de las profundas heridas, y que la Cadena de Andrómeda estaba hecha pedazos a su alrededor, entre un charco de sangre
–¡Shun! ¡Ahg! – sintió una nueva picadura, ahora en su mejilla derecha, además de 15 más en todo su cuerpo, ya que su traje de Sailor Scout no le ayuda en nada para su protección
Shun al darse cuenta de la distracción de Mina al preocuparse más por él que por sí misma, estaba dispuesto a hablarle… hasta que sintió desde lo lejos que los Cosmos de Ikki y Rei atravesaron la Casa de Piscis, quedando en shock por unos segundos, sabiendo que si su hermano se dirige hacia este sitio… es para ayudarle como siempre lo ha hecho.
Inevitablemente llegó a su mente el recuerdo de Hideki de Tigre de Bengala, junto con esas palabras, que si bien decidió ignorar después gracias a Mina, ahora menos que nunca podía hacerlo…
FLASH BACK
–¡Shun! – Mina estaba muy preocupada por él, ya que a cada momento que pasaba el chico perdía más sangre, además de que poco a poco perdía resistencia
–He escuchado de tí, Andrómeda – comienza a decir el Berserker, llamando la atención de ambos jóvenes – Eres un idiota que ha cometido tantos errores, y tu hermano mayor tiene que rescatarte a cada rato por no poder cumplir con tu deber como debe ser. ¿Acaso sabes que en la Isla de la Reina Muerte, el Fénix casi muere en varias ocasiones? – Shun abrió los ojos más de lo normal, mientras que Mina observa esto con sorpresa y temor – Lo humillaban, lo maltrataban, mataron a la mujer que amaba, lo cual nosotros sabemos porque para nosotros es un deleite conocer casos como estos, pero para tí que eres su hermano y el causante de todo, eres una vergüenza
FIN DEL FLASH BACK
Recibió otra rasgadura de Raiden ahora en la espalda baja, pero seguía sin reaccionar, hasta que cierra los ojos con fuerza, apretando los puños y perdiendo la última pizca de paciencia que le quedaba.
–¡BASTA! – grita por segunda vez desde que inició la alianza entre los Caballeros y las Sailor Scouts, dirigiendo su mirada hacia la chica que seguía mirándole y recibiendo el ataque de Osamu – ¡No voy a permitir que todo el mundo se burle de mí otra vez! ¡AHHH! – grita con toda la fuerza que puede, concentrándose lo más pronto posible en lo que piensa hacer, esperando poder conseguirlo antes de que su hermano llegue – "Ya no voy a dejar que me protejan. Si no acabo con esta pelea, Ikki vendrá a ayudarme como siempre, además de que Mina y Kiki corren un gran peligro."
Para sorpresa de Raiden, el Cosmos rosa de Shun crece aceleradamente, tanto que los pedazos de la Cadena de Andrómeda reaccionan a la Cosmoenergía del peliverde, reparándose y regresando a la forma que tenía antes de ser destruida por el Berserker. Al haberlo hecho, en lugar de que el Cosmos de Caballero de Andrómeda disminuyera, seguía en aumento.
–¡Vaya! Piensas pelear en serio, bien por ti – se burla Raiden, pero Shun en lugar de prestarle atención a eso, decide hablarle a Mina, quien seguía algo distraída recibiendo los piquetes de las abejas, a pesar de que parecía querer evitar eso
–¡Deja de pensar en mí, piensa en ti y gana tu pelea! – le pide con una mirada suplicante, antes de hacer algo que nadie se esperaba, y es que solamente un loco haría algo así con lo mal que estaba – ¡Armadura de Andrómeda, protege a Venus y bríndale de tu fuerza!
–¡NO! ¡Shun, no lo hagas! – le pide al ver que dicha armadura había obedecido a su dueño, acoplándose a la chica perfectamente, como si fuera originalmente suya. Sintió el Cosmos cálido de Shun en esa armadura y las cadenas recién reparadas, al fin entendiendo que solamente había reparado las cadenas para darle su armadura completa, acción que a ella le estaba causando nuevamente esa sensación cada vez más fuerte e intensa que antes
–¡Si no lo intento, no sabré si realmente soy merecedor de mi nuevo rango! – es lo que le responde, antes de elevar su Cosmoenergía, pensando en una sola cosa – "Aunque no sea merecedor de ti, te pido que me ayudes. ¡Quiero que me ayudes a ser digno de ti, por favor!"
–¡Deja de hacer idioteces! ¡Acabas de condenarte al ceder la única protección que tenías! – le grita Raiden a la vez que aprovecha el abdomen desprotegido de Shun para clavar sus garras nuevamente, logrando que gritara una vez más con una expresión de dolor
Sin embargo, su Cosmoenergía seguía elevándose, hasta el punto en que cayó de rodillas, sosteniendo su cuerpo con ambas manos, sabiendo que no iba a resistir más si seguía así.
–"Por favor…"
–¡Te haré trizas! – escuchó ese grito de su contrincante, antes de sentir lo que tanto estaba pidiendo
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Ikki y Rei habían atravesado la Casa de Piscis, haciendo lo posible para que eso no interfiera con las barreras de su hermano y esa rubia del moño. Estaban a punto de entrar a la Casa de Acuario, usando sus Cosmoenergías para pasar pacíficamente sin que la barrera se los impida y sin destruirla.
Sin embargo, él se detuvo abruptamente cuando sintió la Cosmoenergía de Shun, así que Rei hizo lo mismo, sabiendo lo que significa, o al menos presintiendo lo que eso significa.
–Ikki, debemos seguir – el peliazul sin decir nada retoma su camino, seguido por ella, quien observa la expresión impresionada del Caballero Fénix, la cual cambia lentamente a una leve sonrisa, cosa que a ella le tranquiliza un poco – "Estás orgulloso de él. Se nota en tu expresión, Ikki"
Se está dando cuenta cada vez más que Ikki de Fénix no acostumbra a decir lo que realmente siente o piensa a veces, cosa que hace ella también en algunas ocasiones. ¿Será posible que… ese chico peliazul y ella deban tener más que solo una relación entre aliados? Pensarlo en este punto, a pesar de inapropiado, no estaba de más para ella.
Aunque claro, que piensa sólo en amistad; pensar en algo más no se lo tiene permitido a sí misma para nada.
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Kiki tampoco la estaba pasando nada bien, y es que a pesar de estar peleando justamente a la salida de la Casa se Aries, lejos de Shun, Mina y los otros Berserker, sabía perfectamente que ellos tenían dificultades, aunque no tantas como las suyas.
Y es que lo único que podía hacer era teletransportarse a unas distancias pequeñas, además de usar su telequinesis para lanzarle rocas, cosa que no estaba resultando, ya que comprobó la habilidad auditiva, olfativa y velocidad del Berserker, quien lo que hizo es llegar a cada punto donde aparecía Kiki, dándole potentes patadas que lo mandaban hacia columnas de la primera Casa, además de mandarlo en algunas ocasiones contra unas rocas. Por más que Kiki había intentado aparecer en medio de escombros o incluso arriba de una de las montañas del Santuario, ese Berserker llegaba a la velocidad de la luz y le daba un golpe potente en cada oportunidad.
El pelinaranja ya estaba sangrando por el brazo izquierdo, con unos moretones en otras áreas de su cuerpo, de pie para darle a entender que seguía la batalla.
–¿Y dices ser un Caballero Dorado? ¡JA! No me hagas reír, se nota que sigues siendo sólo un aprendiz lengua larga – se burla Gales de Diablo de Tasmania, antes de adquirir una expresión de furia, la cual sorprende mucho al chico – y mi señora Etsuko sabiendo eso, me hizo quedarme contigo, humillando mi poder y dedicación a ella. ¡Por eso lo vas a pagar! – el Cosmos del Berserker se estaba intensificando ferozmente, causando en Kiki una expresión de temor, la cual como pudo trató de disimular – ¡Triturador de Huesos!
Pudo sentir un desagradable olor a su alrededor, antes de vivir en carne propia como las costillas estaban crujiendo y estaban empezando a romperse, mientras que su sangre estaba manchando el piso de la salida de la primera Casa del Zodiaco.
–¡AHHHHHHG! – "Yo soy el único culpable por mentir, cuando sé que no estoy a tu nivel, maestro Mu" – se lamenta el chico resignándose a su muerte, pensando que se merece eso como castigo, con sus ojos cerrados para ya no ver su propia vergüenza y muerte
–¡Al mismo tiempo que acabo con tu miseria, voy a triturar este estúpido espacio que quisiste proteger! – le grita Gales tomando vuelo para lanzar el cuerpo de Kiki, a la vez que aumenta su Cosmos para que el impacto sea mortal para él y que destruya toda la Casa al mismo tiempo
Kiki abrió los ojos más de lo normal al escuchar tal comentario, recordando en un destello que la Armadura Dorada de Aries se encuentra en el interior de dicha Casa.
– "¡NOO! ¡La Armadura de mi maestro NO!"
–¡Muere!
–¡NO! – gritó con desesperación, sin pensar en nada más que en proteger lo que tanto ha querido tener, deseando que Mu de Aries estuviera allí para detenerlo con su técnica defensiva – ¡Muro de Cristal! – grita con la leve esperanza de que eso suceda, aunque lo dudaba mucho
Por supuesto que Gales no esperaba que el chico chocara con lo que parecía ser un muro transparente, el cual no se rompió, incluso le permitió al chico caer lejos de la Casa de Aries, donde con dificultad se había puesto de pie, igual o más sorprendido que el Berserker.
–¡¿Quién hizo eso?! – pregunta Gales sin querer creer que esa Cosmoenergía provenía de ese aprendiz, pero el mismo Kiki a pesar de todo su dolor físico, sonrió alegremente al ver lo que había logrado
–Después de tantos intentos fallidos… logré crear el Muro de Cristal… – susurró orgulloso de sí mismo, sabiendo que no debe rendirse tan fácilmente, porque Mu de Aries jamás se rindió. No se creyó capaz de lograrlo a causa de su cansancio, pero tal parece que su Cosmos estaba ayudándole justamente cuando la situación lo amerita, cosa que agradece infinitamente
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Samuel estaba caminando rumbo a la Casa de Aries después de dejar a Jabu al cuidado de los Caballeros de Acero, viendo a lo lejos que Shiryu y Lita estaban corriendo, casi a punto de entrar en dicha Casa. En un principio le sorprendió ver que ella usa la Armadura del Dragón, mientras que Shiryu ya usa la Armadura Dorada de Libra, solo que no iba a preguntar nada al respecto por el momento.
–¡Oigan! – les llama mientras sube las escaleras, y ambos se detienen al escuchar la voz del chico, quien no tarda en llegar con ellos – ¿No han sentido el Cosmos de Sailor Earth? ¡Necesito saberlo con urgencia! – el pelinegro y la castaña de la coleta se miran entre ellos, siendo Shiryu quien le responde
–Hace un rato dejamos de sentirlo, pero fue a causa de nuestras propias batallas. Después logramos sentirlo nuevamente, pero siempre lejos de nosotros. Ahora estamos sintiendo los Cosmos de Kiki, Shun y Mina peleando a unos metros, por lo cual decidimos ir en su ayuda
Aunque no sabían su ubicación, con saber que Nozomi está viva es más que suficiente para aliviar al muchacho, quien suspiró tratando de calmarse, sabiendo que deben enfocarse en la situación actual en el Santuario. Solo espera que esto pase pronto, para poder buscarla con mayor libertad, y que ella no cometa locuras mientras no esté cerca.
–Es cierto; tendré que buscarla después – se resigna el rubio ceniza antes de entrar a la primera de las Doce Casas, sabiendo que Shiryu y Lita le estaban siguiendo, hasta que ambos jóvenes se detienen de repente, cosa que extraña a Júpiter
–¿Qué pasa? – pregunta estando a punto de salir de la Casa, pero tanto Samuel cómo Shiryu le agarran de una muñeca, logrando detenerla – ¿Porqué me detienen?
–Hay una extraña barrera diferente a las de los sellos de Athena, justo a la salida de ésta Casa – le explica Samuel con una expresión seria – a menos de que quieras chocar con ella, es mejor que no des un paso más – le advierte sabiendo que ella no era tonta, así que apenas le sueltan, ella regresa dos pasos para estar junto a ellos
–Parece… un Muro de Cristal – murmura Shiryu con impresión, sabiendo que solamente Mu de Aries era el único capaz de hacer eso después del antiguo Patriarca Shion de Aries
Aunque, ese Cosmos no era de ninguno de ellos dos, sino del aprendiz de Mu, el que había intentado por 3 años desde que su maestro murió, hacer las técnicas necesarias para ser su sucesor. ¿Acaso… estaba logrando despertar su Cosmos en esta batalla? Fuera lo que fuera, no sabían si era adecuado romperlo, porque si ese chico hizo esa técnica, es por una razón.
Lo único malo, es que no saben qué es peor; si destruir el Muro de Cristal para ayudarles, o dejarlo así y que ellos peleen solos, aún viendo desde allí las complicaciones de sus compañeros.
–¡BASTA! – escucharon gritar a Shun, viendo que desde lo lejos, el peliverde estaba harto – ¡No voy a permitir que todo el mundo se burle de mí otra vez! ¡AHHH!
A partir de ese momento, Shun le había entregado la Armadura de Andrómeda a Mina, quien le pedía no hacer eso. Pero el peliverde insistió en que fuera así, aumentando su Cosmos. Al igual que Shun, Kiki estaba dando su mejor esfuerzo, además de que, no tenían idea de cómo romper el Muro de Cristal que el pelinaranja había creado.
–Prácticamente nos vamos a quedar aquí hasta que sus peleas concluyan – se quejó Lita al darse cuenta de lo que los dos jóvenes estaban pensando, recibiendo el asentimiento de cabeza de cada uno
–En el caso de Shun y Mina deberá ser así, ya que Shun está dando a entender que no quiere la ayuda de nadie. Aunque con Kiki las cosas son diferentes, ya que realmente no es un Caballero de Athena, sino un aprendiz, y si nosotros tuvimos dificultades, él también las tendrá, pero en mayor medida – menciona Shiryu con seriedad, pero antes de que alguien intentara algo, a lo lejos pudieron ver lo que había pasado con Shun, sonriendo Shiryu levemente, también orgulloso de él
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Serena desde la Cámara del Patriarca sintió todo lo que estaba ocurriendo con los Cosmos de los que estaban en el interior del Santuario, pero Helios al notar la desconcentración de la chica, le habla con un tono sereno.
–Princesa Serenity – ella le presta atención apenas escucha que le llama, viendo la pacífica mirada del joven – Falta poco para que nuestro llamado pueda resonar lo suficiente para lograr nuestro objetivo, pero necesitas confiar en los que hacen lo posible para que nosotros logremos esto
–Entiendo – murmura ella sintiéndose mal por eso, cosa que un castaño nota no muy lejos de ella
–Sé que has lidiado con muchos problemas últimamente, pero… – empieza a hablarle Seiya, con una timidez que sorprendió en sobremanera tanto a Serena como a Saori, sabiendo perfectamente que ese castaño rara vez actúa de esa manera. Pero al parecer él mismo se había dado cuenta de ello, por lo que cambia su expresión a una más seria y determinada, sin dejar de observar a la rubia – quiero que sepas, que no me iré de tu lado; yo estaré junto a ti cuando llegue el momento de enfrentar a Ares
Serena no pudo evitar sonreír al escuchar esas palabras de Seiya de Pegaso, sintiendo que la calidez del Cristal de Plata y el Cristal Dorado no eran las únicas que le estaban ayudando, si no que también había personas en las que puede confiar, siendo ese muchacho una de ellas.
Solo que a lo lejos, Saori estaba cada vez peor, sintiendo que no soportará por mucho tiempo el que todo esto suceda frente a ella sin poder hacer nada al respecto. No puede culpar a Seiya por hacer algo malo ya que no es así, pero tampoco puede tolerar que prácticamente esté ignorando su presencia por prestarle atención total a Selene.
– "¿Acaso… tendré que hablar con él al respecto? No creo que sea adecuado, y menos ahora. Supongo que… debo seguir soportando su actitud" – pensó la chica de pelo lila, buscando enfocarse también en la situación actual
Solo que como bien sabe, no iba a ser nada sencillo.
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Si Mina no lo hubiera visto, no lo hubiera creído. Shun estaba emitiendo un aura de color dorado, mientras que la Armadura Dorada de Virgo que había visto ella en la Sexta Casa, ahora estaba acoplándose al cuerpo del peliverde, quien miraba con seriedad a su oponente, listo para continuar con su pelea, sin recibir la ayuda de ninguna otra persona, más que de Shaka de Virgo al haberle cedido su armadura desde el final de la batalla contra el Dios del Inframundo Hades.
–¡Sé que muchos piensan que no merezco portar una armadura dorada, y menos si otros me ayudan con mis batallas, pero en esta ocasión, pelearé dignamente, siendo el Caballero Dorado Shun de Virgo! – si la armadura le acepta, quiere decir que sí es suya, y ahora es su deber demostrar que la merece
–A ver si es cierto – escucha ella que Raiden de Leopardo le dice a Shun, antes de continuar con su pelea
–¿Vas a seguir distrayéndote? Por mí perfecto – se burla Osamu al ver que ella seguía recibiendo picaduras de las abejas, pero Mina le presta total atención a su enemigo, aún sintiendo los residuos del Cosmos de Shun y su calidez en la armadura que ella ahora está usando
–¡No voy a decepcionar a Shun! – no sabía si debía usar las Cadenas de esa armadura, ya que no está acostumbrada a cadenas físicas, pero si Shun las había reparado justamente para darle su armadura a ella, significa que ella tiene la libertad de hacerlo sin pensarlo demasiado – "No sé que hacer, pero debo hacer el intento. ¿Cómo se llamaba su técnica? Creo que… sí lo recuerdo"
–¡Has lo que quieras, pero no te va a servir de nada! Ya tienes 213 aguijonazos en tu cuerpo. Solo es cuestión de tiempo para acabar contigo – le dice el Berserker que seguía frente a ella, siguiendo con su ataque, el cual a Mina le estaba doliendo cada vez más, sintiendo como si tuviera cientos de agujas que siguen aumentando de número
Pero no se iba a rendir tan fácilmente, porque si Shun no lo hace, ella tampoco debe hacerlo. Así que mira con seriedad a Osamu, dispuesta a mejorar como su gato Artemis tanto había estado esperando, porque se lo debe a él, a sus amigas, sus nuevos amigos y… a Shun.
–¡Defensa Rodante de Andrómeda y Venus! – gritó con total determinación, usando su Cosmoenergía para fortalecer la Cadena de Andrómeda, utilizando la misma y su propia Cadena de Amor de Venus juntas como una sola, tal y como se habían juntado cuando Shun y ella habían atacado a Hideki hace unos días
Gracias a eso, la Cadena de Andrómeda había adquirido un color naranja, exactamente el color del Cosmos de Venus, quien con esa defensa estaba evitando ser atacada por más abejas de Osamu, las cuales al intentar acercarse se desintegran sin más. Solo espera soportar lo suficiente mientras piensa en algo para acabar con su oponente.
….
Shun a lo lejos estaba asombrado por la forma en que Mina estaba usando su armadura. Pero no tardó en concentrarse nuevamente en Raiden, sabiendo ahora que la rubia del moño estaría mejor gracias a la defensa de la Armadura de Andrómeda, y que ahora él debe usar la Armadura Dorada de Virgo.
–¡No te distraigas! – Raiden estaba a punto de clavarle sus garras y dientes nuevamente, pero antes de que pudiera acercarse del todo, el peliverde había reaccionado, moviéndose a una velocidad que el Berserker no pudo ver, cosa que le estaba empezando a enfurecer – ¡No creas que me vas a vencer solo por usar una armadura brillante!
–¡Ya llegaste al límite de mi paciencia! Por más que detesto pelear y lastimar a las personas, no me dejas alternativa – le dice mientras su Cosmos sigue en aumento, sintiendo que desde lo lejos, Ikki y Rei estaban atravesando la Casa de Capricornio, mientras que Ares y sus Berserker ya estaban dentro de la Casa de Géminis. Pero se enfoca también en las peleas cercanas a la suya, esperando terminar pronto con ese oponente – "Ya no más dudas Shun, porque de lo contrario, tanto Mina como Kiki… tendrían que enfrentar solos a sus oponentes si yo no puedo vencer ni siquiera al mío"
Por no pensar que Ares y sus Berserker se acercan más con Saori y los demás, y si quiere llegar a tiempo para ayudarles, primero debe acabar con este asunto. Desde ahora estaba contra reloj, y no podía darse el lujo de perder, ya no.
Continuará…
No sé si lo recuerden, pero en la Batalla de las Doce Casas, cuando Shun estaba enfrentando al Caballero de Géminis (aunque desde lejos, ya que Saga estaba manipulando su armadura desde la Cámara del Patriarca) las Cadenas de Shun habían sido rotas, y el mismo Shun pudo repararlas usando solamente su Cosmoenergía. No en todos los casos es estrictamente necesaria la sangre de los Caballeros para repararlas, solo cuando el daño ya es fatal y necesiten ser revividas.
¿Quieren saber porqué puse que Shun había dicho que no se burlarían de él otra vez? Nada más debemos recordar que en Omega, Shun ya no puede usar su Cosmos como antes a menos de que sea con dificultad, lo denigraron, y más con la serie de Netflix en la que cambiaron su género, convirtiéndolo en una chica. ¿Qué sentido tiene que Shun represente a los hombres que no le gustan los conflictos si lo van a arruinar más de lo que ya se burlan de él? Los Cinco Caballeros de Athena, Seiya, Shun, Hyoga, Shiryu e Ikki, son geniales para mí, punto final.
Narra Shun: Desde donde estoy siento una extraña tensión en la Cámara del Patriarca, pero espero que no pase a mayores. ¡Yo me voy a esforzar al máximo para no depender de Ikki como antes! ¡Además de que no debo olvidar que Kiki sigue peleando sin armadura alguna! Aunque tal parece que los que están dentro de la Casa de Aries quieren ayudarle. Mina está haciendo cosas sorprendentes para mí, me siento diferente sabiendo que ella me apoya, y… eso no lo puedo dejar pasar por nada del mundo. El próximo capítulo de esta historia será: "Ya no soy un niño" Y tú… ¿Has sentido el poder del Cosmos?
¡Hasta la actualización!
Sakurita de Li
