p class="MsoNormal"Como ya era costumbre, Shizuo atacó antes de siquiera molestarse en avisar de su presencia e Izaya fácilmente lo esquivó. Como si estuvieran sincronizados./p
p class="MsoNormal"–Sigues aquí. – El hombre vestido de barman se quitó los lentes oscuros para lanzarle una mirada enojada al otro – Te he dicho que te mantengas alejado de Ikebukuro./p
p class="MsoNormal"–Uh-uh, Shizu-chan. Lamento haber estado raro últimamente – dijo Izaya con una sonrisa – ya está arreglado. Volvamos a ser nosotros con normalidad./p
p class="MsoNormal"–¿Hah? ¿Actuaste raro? ¡A quién le importa! ¡Muérete!/p
p class="MsoNormal"–Cierto, cierto. Imposible que una bestia como tú lo notara. Creo que te sobreestimé. – Izaya bajó el volumen de voz hasta que solo él mismo pudiese escucharse – ¿Por qué le importaría a alguien?/p
p class="MsoNormal"–¡MU-É-RE-TE! – gritó molesto./p
p class="MsoNormal"Shizuo arrancó una valla del suelo y se la arrojó mientras gritaba para descargar su ira. Izaya se agachó y de esa forma pasó por debajo para correr hasta casi su lado y cortarlo en un costado con tres navajas al mismo tiempo, e inmediatamente emprender la huida./p
p class="MsoNormal"Izaya reía a carcajadas mientras se alejaba. Porque le era más fácil de esa forma, porque ya no había nada que lo distrajera. Esos sentimientos que lo debilitaban se los había entregado a Psyche y se había deshecho de él en un rincón de su mente. Sólo acudía cuando estaba frente al teléfono y nada más./p
p class="MsoNormal"Tsugaru amaba a Psyche. Y era recíproco./p
p class="MsoNormal"Así eran las cosas. Así debían permanecer por siempre. Psyche podía quedarse con esa necesidad de amor y protección. Izaya no la necesitaba, estaba conforme con su vida. La soledad siempre lo había acompañado y con eso estaba bien. Nunca había tenido problema con eso hasta que Tsugaru ablandó a Psyche y por eso mismo se separó de él./p
p class="MsoNormal"El sonido estrepitoso de una máquina expendedora destrozándose por el impacto de haber sido arrojada con sobrehumana fuerza resonaba tras de él. Subió al balcón de un segundo piso y de allí a una protuberancia de una pared para darse impulso y llegar al techo del edificio. Apoyándose en una sola pierna, giró sobre sí mismo con los brazos abiertos y contempló a los transeúntes observar la escena de la persecución con diferentes expresiones: aterradas, maravilladas, yspan style="mso-spacerun: yes;" /spansin poder acostumbrarse a eso a pesar de la cantidad de veces que lo han contemplado. 'Los humanos son maravillosos' pensó antes de saltar al siguiente edificio para esquivar lo que le era arrojado. 'Los amo a todos y por eso todos deben amarme a mí'. Sin nadie en especial. El amor que sentía por sus humanos era suficiente./p
p class="MsoNormal"–¡Izaaya-Kun!/p
p class="MsoNormal"Excepto por uno. Pero no era humano, era una bestia./p
p class="MsoNormal"Shizuo odiaba a Izaya. Y era recíproco./p
p class="MsoNormal"Desde el primer momento en que se vieron lo supieron. ¿Qué otra cosa podía ser esa inminente necesidad de acabar el uno con el otro aparte de odio en su máxima expresión?/p
p class="MsoNormal"Eran incapaces de estar en el mismo lugar porque se repelían. Ese sentimiento era uno que Izaya disfrutaba. Si Shizuo lo veía no había nada que fuera más importante que perseguirlo./p
p class="MsoNormal"'Soy lo que invade la mente de Shizu-chan y lo hace enfurecer' Quizá no existiera nadie que odiara a Izaya tanto como Shizuo. 'Mi sola presencia lo hace reaccionar, incluso la mención de mi nombre ya es suficiente para que explote.' Y tanto como le desagradaba a Shizuo, él lo odiaba también./p
p class="MsoNormal"Si Izaya tenía la oportunidad de hacerlo sufrir, por encima de todo, lo haría./p
p class="MsoNormal"–Fastidioso que una bestia como tú siga con vida ¿Por qué no te mueres? – Le dijo Izaya mientras le lanzaba algunas navajas. Después se arrojó del techo de ese edificio a un camión que iba pasando para alejarse rápidamente de Shizuo y que este no pudiera darle alcance./p
p class="MsoNormal"Llegó esa noche a su departamento con un sentimiento de ligereza agradable. Había regresado a sus días habituales. Podía enfrentarse a sus enemigos sin daños colaterales. Todo gracias a que la noche anterior, tras ese extraño e incómodo momento con Tsugaru, había decidido dejar a Psyche de lado para que no interfiriera en su vida diaria./p
p class="MsoNormal"–Namie, ¿Qué tal va la cita como Nakura? – Preguntó Izaya al dejarse caer en el sofá frente a su secretaria./p
p class="MsoNormal"–Me he ganado su confianza. – contestó – Nos encontraremos la próxima semana./p
p class="MsoNormal"–¿Hasta la próxima? Ummm, estaré algo de tiempo sin nada que hacer ahora que le entregué toda la información a ese sujeto. Podría seguir observándolo y ver cómo emplea esa información, o salir a jugar un rato, o-/p
p class="MsoNormal"'O hablar con Tsugaru' Dejó caer los hombros en señal de cansancio 'No. Debe tener cosas que hacer. Un trabajo, una vida… ¿Cómo será?'/p
p class="MsoNormal""Tsugaru"/p
p class="MsoNormal""¿Si?"/p
p class="MsoNormal"'Contestó de inmediato' Izaya, o quizás en ese momento, Psyche se sintió feliz por la atención e importancia que Tsugaru le entregaba. Agradablemente supo que esa noche todo estaría bien./p
p class="MsoNormal""¿De verdad me amas?" Mandó Psyche 'Ahora soy como una novia desconfiada, jeje ¿Qué pensarían los que me conocen en persona si ven esto?' pensó Izaya./p
p class="MsoNormal""De verdad te amo. Mucho. Demasiado."/p
p class="MsoNormal""Mucha gente me odia."/p
p class="MsoNormal""Pues yo no."/p
p class="MsoNormal"–Otra vez estás haciendo esa expresión. – Sorprendió Tom a Shizuo mientras ponía en práctica esa extraña nueva habilidad. Caminar y revisar su celular al mismo tiempo. – Si prefieres no llegar a la oficina y mejor irte desde aquí puedes hacerlo. Esa mujer era la última a quien debíamos cobrarle./p
p class="MsoNormal"–Uh, no. Lo siento. – Shizuo cerró su celular – Debo asegurarme de que llegues con bien hasta la oficina./p
p class="MsoNormal"–Bien. Vorona puede protegerme – Se giró para ver a la mujer que caminaba un poco atrás – ¿Verdad?/p
p class="MsoNormal"–Sí. Actualmente cuento con la fuerza necesaria para encargarme de cualquier posible enemigo./p
p class="MsoNormal"–No te lo dejaré todo a ti. – Shizuo puso un dedo en la frente de la rubia – ¿Qué clase de superior sería? – Y eliminando todo contacto siguió caminando. En ese momento le llegó otro mensaje y volvió a sumergirse en su celular./p
p class="MsoNormal"Tom aminoró su paso para ponerse a la altura de Vorona./p
p class="MsoNormal"–¿Qué piensas? Un aparato te está robando a Shizuo./p
p class="MsoNormal"–Enamorarse en la red es algo que sucede frecuentemente. Si Shizuo-senpai quiere entregarse a ese tipo de relación es libre de hacerlo. Después de todo, él me pertenece de una manera diferente que nadie puede alcanzar – le contestó ella con la mirada clavada en la espalda del hombre que la había impactado tanto 'Soy la única que logrará matarlo' Era su único pensamiento./p
p class="MsoNormal"–Tienes mucha confianza – dijo Tom sabiendo que no era escuchado y tuvo su propia conclusión 'De verdad te gusta'./p
p class="MsoNormal"Ya habían pasado cuatro días desde que Izaya tenía cierta rutina. Aparentemente despertar tarde, salir a observar humanos para ver si conseguía clientes o víctimas, regresar con señales de lucha y encerrarse en su habitación el resto del día para continuar mandando mensajes./p
p class="MsoNormal"Shizuo despertaba para ver un cálido "Buenos días" en su bandeja de entrada, tal vez conversaban un poco más y luego salía a trabajar. En cuanto se percataba de su presencia intentaba eliminar a la pulga y en la noche volvía a hablar con esa persona especial./p
p class="MsoNormal"El día de ambos estaba dividido entre la persona que más amaban y la que más odiaban./p
p class="MsoNormal"Oh claro, y sus trabajos./p