Ikebukuro estaba tranquila.

–"Aún no lo entiendo, Shinra, ¿Por qué venía Shizuo cuando Izaya estaba aquí? Creí que quería dañarlo, pero sólo se sentaba afuera de su puerta y se quedaba viendo su celular."

–Oh, Celty, no debes pensar en ellos cuando por fin ya no están aquí. Bien, supongo que ese es el tipo de relación que ellos tienen. Es algo especial. Algo que solo ellos entienden. Como decirlo… Se odian, pero se aman.

–"¿SE AMAN?" – Un escalofrío recorrió el cuerpo de Celty ante tal posibilidad aterradora.

–No me extrañaría. Están tan obsesionados uno con el otro que cualquiera de esos sentimientos podría ser, y siendo que han pasado varios años con intentos de asesinarse debido a su odio sin lograrlo,es obvio que existe una razón por la que se detienen y ese sería el otro extremo, no quieren perderse. Sólo que no habían explorado esos otros sentimientos. – Celty permaneció pensativa intentado procesar esa extraña situación, debido al silencio prolongado Shinra, que no quería que Celty pensara en los demás, prosiguió. – Pero ellos no importan. Vamos, Celty, ¡Exploremos todas las posibilidades de nuestro amor!

Celty detuvo a Shinra atándolo un poco con sus sombras y continuó con su pensamiento. 'No lo creo. Entonces, ¿Ellos estaban explorando esos otros sentimientos o algo así? ¿Qué pasará ahora? ¿Seguirá como siempre cuando Izaya regrese o su reencuentro terminará de diferente manera a la costumbre? No he visto a Shizuo desde entonces y ya ha pasado un mes desde que Izaya se fue. Me preocupa, y me da curiosidad'

Tom ya no sabía qué hacer.

Si lo pensaba bien, en cierta forma todo había sido su culpa. Él fue quien incitó a Shizuo para que se uniera a las redes sociales, lo que había repercutido en Shizuo enamorándose de alguien por ese medio y luego al descubrir la identidad de ese alguien terminó así. Tom todavía recordaba cuando Shizuo le dijo de quién se trataba hace como tres semanas.

Shizuo había estado bastante callado, así que él y Vorona que ya no podían con el silencio, decidieron preguntarle directamente qué era lo que tenía. Les contó su historia. Y ambos quedaron bastante sorprendidos, no tenían idea de que Shizuo estaba atravesando por algo de tal magnitud. Sus comentarios fueron lo que se imaginaron que animaría a Shizuo, hablaron sobre lo que el informante era capaz de hacer y su falta de humanidad al jugar con las demás personas. Lo sorprendente fue que Shizuo lo defendiera. Izaya tampoco lo sabía. Ambos habían caído en esa confusión.

Y el silencio seguía. Si no era porque resultó que Izaya era Psyche entonces no se lo explicaba.

–En realidad – Contestó Shizuo cuando Tom le hizo por fin la pregunta – Sí es porque Izaya era Psyche, pero no por lo que crees. No estoy triste ni enojado por eso. Sólo estoy pensando qué es lo que siento por Izaya y si está bien.

–¿Qué? – Shizuo lo acababa de decir con tal tranquilidad y naturalidad que ni siquiera se le hizo tan raro a Tom el hecho de que estaba hablando de "sentir" algo por Izaya. Y si ese sentir se refería al odio, el cuestionarse si estaba bien ¿significaba que ya no lo odiaba tanto? O si acaso se refería a otra cosa…

–Desde que Izaya se fue –hace un mes – he estado pensando en él con demasiada frecuencia. Normalmente cuando Izaya se va de Ikebukuro me alegro el primer día y luego olvido su existencia. En cambio ahora no hago más que esperar a que regrese. Incluso he abierto mi celular con la esperanza de tener un mensaje suyo. Tom-san, no soy idiota, sé lo que eso significa. – Shizuo miró a Tom esperando alguna respuesta para una pregunta no formulada.

Después de superar un poquito la impresión por la confesión, Tom analizó la situación.

–No entiendo por qué no estaría bien. A ustedes dos eso no les importa, si les preocupara lo que los demás dicen no andarían por allí persiguiéndose a través de la ciudad. Si lo odias está bien, si lo amas también. Sólo, no dejes de venir al trabajo, ya ves que luego nos mandan a lugares raros y no sería justo que Vorona se encargara de todo.

Shizuo no había dicho amor en voz alta porque le daba escalofríos, ni siquiera en sus pensamientos le había dado una palabra. Escuchar de alguien más que él amaba a Izaya era bastante raro.

Siguieron caminando por las calles, estaban regresando de cobrar un par de deudas así que iban a su descanso. Se encontrarían a Vorona allá.

Las personas se acumulaban alrededor de ese espectáculo.

Él ya estaba acostumbrado a eso, ella no tanto, pero no le extrañaba tener muchas miradas encima y no se distraería por eso.

–Exijo que te vayas de la ciudad – Dijo Vorona firmemente – Shizuo-senpai ha estado afectado por culpa tuya y no quiero que tu presencia le haga más daño.

Efecto contrario a lo que ella esperaba, Izaya sintió algo extraño y agradable en el pecho al escuchar que Shizuo estaba afectado por él.

–Lo siento. No haré caso a lo que dices. – Contestó con un gesto que le restaba importancia al asunto – Es bastante agradable ver a los humanos preocuparse por otros, aunque deberías tener cuidado, ese por quien te preocupas no es humano como tú, es un monstruo y podría terminar dañándote.

–Shizuo-senpai no me dañaría.

–No digo que lo hará a propósito, esa bestia tiene sus sentimientos, sin embargo su poder es demasiado y no cualquiera lo soportaría. Un monstruo como él no puede tener gente a su alrededor.

–Shizuo-senpai no es un-

–¡Vorona! – Un grito de su nombre interrumpió lo que estaba diciendo.

Ambos voltearon a ver de quién se trataba. Tom se acercó hasta ella. Vorona se preocupó, significaba que Shizuo ya estaba por allí y no quería que se encontraran. Izaya se puso algo ansioso, no estaba seguro de querer encontrarse a Shizuo todavía, así que se fue de allí rápido.

Fueron sólo un par de calles hasta que escuchó como lo llamaban.

–Izaya – Habló Shizuo – Estás aquí de nuevo.

El aludido se detuvo e ignorando todo lo que se revolvía dentro de él se giró para mirar al otro. El instante en el que sus ojos se encontraron algo se avivó en ambos.

–¡Shizu-chan! Otra vez por aquí. ¿Es que no tienes nada mejor que hacer? Ya te imagino abandonando a una pobre chica en medio de una cita por venir a perseguirme. – Izaya se sintió algo extraño después de dar ese ejemplo. Había muchas otras cosas que había podido decir que Shizuo dejaría, pero eso fue lo primero que se le vino a la mente.

–¿Acaso hay algo más importante? – Shizuo no podía imaginarse a sí mismo prefiriendo alguna cosa por encima de ir a perseguir a Izaya. Nada. – ¡Siempre vendré a echarte de la ciudad!

–¿Sin importar lo que dejes? – Dijo Izaya con demasiado interés por la respuesta, pero Shiuzo sólo le contestó con una señal de tránsito recién arrancada balanceándose en su dirección. Una especie de necesidad invadió a Izaya así que se dejó llevar y realizó otra pregunta

–Dijiste que serías el único en matarme ¿Qué harías si alguien más lo intentara?

–Evitarlo. – Tampoco quería volver a presenciar algo como lo que estuvo a punto de suceder en aquel edificio. Ver a alguien más dañando a Izaya lo molestaba – Ya decidí que yo soy quien se encargará de ti.

–Entonces… ¿Me… protegerías?

–No lo digas de esa manera, suena desagradable.

Y eso era un sí.

Izaya sonrió y sin poder aguantarse comenzó a reír escandalosamente. Había un nuevo sentimiento que se apoderaba de él. Tan intenso como lo que Psyche sentía pero sin comparación alguna porque le pertenecía a él y era para Shizu-chan. Shizuo lo tomó de los hombros con fuerza.

–Cállate, maldita pulga. No quiero verte reír ni ser feliz. – durante unos momentos se mantuvo así enojado, pero su mente por no querer verlo así le mostró a un Izaya deprimido y aflojó el agarre. – no quiero verte llorar ni sufrir.

–No lo entiendo, Shizu-chan. ¿Entonces qué quieres que haga?

–Muérete.

–Jeje, eso imaginé.

Y de esa manera continuaron con su persecución por las calles, odiándose cada vez que intentaban asesinarse y amándose cada que sus miradas se encontraban. Sin decirlo. Pero pensándolo con toda la intensidad y actualmente ya sin ninguna duda.

Me he enamorado.

Gracias por leer.

Espero que les haya agradado~