La fuerza lo guiaba, podía sentirse en plena conexión con ella. Y sintió la presencia de uno de todos los que estaban allí esa noche. Él sería el primero. Cad Bane.
Estaba caminando por los barrios bajos de Coruscant, los caza recompensas como él siempre se escondían allí, esperando un contrato o una víctima, esta vez, él sería la víctima.
El trabajo para Cad Bane estaba yendo de mal en peor, desde el nacimiento del imperio, incluso ellos tenían problemas, seguía trabajando para el imperio, pero los días de gloria habían quedado en el pasado. Había tenido que incluso recurrir a empeñar joyas y objetos valiosos contrabandistas para conseguir armas para ese día.
Esa noche comenzaba el día de imperio, le pagarían lo suficiente para matar rebeldes. Era por eso que estaba allí. No pudo darse cuenta que era seguido de cerca, por una sombra, acechándolo, persiguiéndolo, estudiando cada uno de sus movimientos.
Vader lo seguía de cerca, lo había observado salir desde donde los contrabandistas, lo había observado caminar entre las sombras, era el momento de atacar, en un callejón oscuro, sin testigos que lo delataran antes de asesinarlo.
Probando sus nuevas habilidades se arrojó desde un edificio cercano, notando que no había heridas permanentes en su cuerpo. Cad Bane escuchó el ruido y sacó su bláster, atacaría al que fuera que hubiera hecho ese ruido.
Vio de pronto un hombre encapuchado caminar hacia él ¿Un jedi? Sonrió, bien, tendría dinero extra al parecer por matar un jedi.
- El día del imperio no comienza hasta mañana, un jedi no debería causar desmanes hasta mañana- dijo Cad Bane apuntándolo, pero él no habló.
- Bien, si quieres morir sin una palabra por mí no hay problemas- dijo pero el jedi esquivo sus disparos. No esperaba menos de uno.
Comenzó a atacarlo pero el esquivaba todos y cada uno de sus disparos hasta estar frente a él y ahorcarlo con la fuerza.
- Asesino- gruñó Vader observándolo con ira.
- No he matado a nadie, lo juro- dijo Cad Bane sintiendo como el aire le faltaba.
- Un año atrás, una senadora de la república y un jedi- mencionó con ira y Cad Bane abrió sus ojos impresionado.
- No he matado a nadie, lo juro- dijo nuevamente fingiendo inocencia.
- Tú los mataste, ordenaste que la hirieran, que la torturaran- dijo Vader y su voz tembló momento que aprovechó Cad Bane para dispararle en una pierna y en el hombro.
-Si yo ordené que los mataran, no era personal, pero disfrute de escucharla gritar, escuché que estaba embarazada- dijo Cad Bane disparando al cuerpo de Vader- su patético esposo murió luego de que su cuerpo no fuera más que picadillos, y ahora te mataré a ti, personalmente- dijo Cad Bane, ese sujeto se había atrevido a asfixiarlo.
Cuando se preparaba a disparar, sintió como el sujeto enviaba su arma lejos usando la fuerza, y lo vio pararse con rostro inexpresivo. Pero, él le había disparado, debería estarse retorciéndose, sangrando y parecía que no había herida alguna en su cuerpo.
- Adelante- dijo Vader y Cad Bane disparo, pero el jamás se detuvo a pesar de que los disparos impactaban de lleno en su cuerpo.
Cuando estuvo cerca de Cad Bane, encendió su sable de luz y el caza recompensas lo observó con horror.
- Serás mi primer mensaje para el imperio, sufrirás por todo lo que ella sufrió- dijo Vader
Lo siguiente que se escuchó por media hora fueron los gritos a viva voz de un caza recompensas, luego sus gritos sofocados y agonizantes y luego el silencio.
Al menos entre sus gritos, Vader había obtenido información interesante. Buscaba dos cosas que sabía que los caza recompensas le habían robado a Padme, el collar de japor y el anillo de bodas. Los habían empeñado con los contrabandistas. No eran piezas valiosas para ellos, probablemente aún los tendrían. Era importante para él, tenía tiempo antes de que su mensaje fuera enviado.
Entro al lugar y uno de los contrabandistas lo vio, corrió hacia adentro.
- No hacemos negocios con escoria jedi- dijo él que se encontraba en el lugar- Vete
Vader se quedó de pie en la puerta
- ¿Acaso no oíste? Vete
Y luego avanzó hacia él. Nada más le importaba. No había bien, ni mal. Él solo buscaba venganza.
- Busco un collar y un anillo de matrimonio- dijo en voz inexpresiva.
- Lo que buscas es un cementerio- dijo el contrabandista disparándole, pero sorprendiéndose cuando ninguna bala le hizo daño.
- No, es imposible- dijo de pronto aterrado
Vader no tenía paciencia, por lo que viendo que el sujeto no quería colaborar avanzó hasta él y con su sable de luz lo amenazó. Cuando vio que el sujeto intentaba disparar de nuevo, le cortó la mano de un corte, poniendo una de sus manos en su boca para que no gritara.
- Solo responderás cuando te pregunte, si no lo haces, la otra mano se unirá a esa- dijo Vader y el sujeto asintió aterrado.
- Un collar y un anillo de matrimonio, Cad Bane te los empeñó hace un año
- ¿Eres idiota? Debo haberlos vendido- dijo y Vader encendió su sable de luz nuevamente.
- Allá, a la derecha- gritó asustado.
Vader avanzó tomando la caja de la derecha, tomó cada anillo y cada joya, todas esas joyas, habían sido vidas inocentes que habían quitado, y que ese contrabandista había ayudado a destruir. Entonces lo tomó, el bello anillo de matrimonio de Padme. Su esposa. Sus ojos cambiaron y volvieron a ser azules, cuando los recuerdos embriagaron su mente.
Recordó su noche de bodas en la casa del lago, en Naboo, ella no dejaba de mirar su anillo, apenas pudiendo creer que estaban casados. Se habían amado con locura y pasión esa noche, y al llegar el alba se observaban enamorados. Tomó el anillo, la ira creciendo en su interior, solo apaciguada por el amor. Buscó en otro lugar, hasta que lo vio, el collar de japor. Los recuerdos de cuando se lo dio, de cuando ambos aún eran niños, ella lo había guardado, ella lo había usado esa noche. Ellos iban a renovar sus votos. Y junto con los bellos recuerdos, llegaron los malos. Podía sentir el sufrimiento de Padme a través de la joya, cada corte, cada herida. Tomó las joyas y camino hacia el hombre.
- Envié mi primer mensaje al imperio, se preguntarán quién soy, tú darás el segundo, y si no lo haces cortaré cada una de tus extremidades, cada una de esas joyas, son vidas, que tu ayudaste a destruir- dijo Vader observándolo- Les dirás que la muerte irá por ellos cuando llegue la noche.
Luego se dio la vuelta y comenzó a salir.
- Idiota, ellos te matarán en un segundo, solo eres un payaso- gritó el contrabandista mientras tomaba su mano herida.
- ¿Es eso una bomba?- preguntó Vader observando una bomba y el hombre lo miró aterrado.
Vader usó la fuerza para atraerla, y el hombre comenzó a correr.
- Diles que Anakin Skywalker les envía saludos- dijo Vader mencionando su antiguo nombre.
El hombre corrió y llegó a la puerta trasera entonces Vader hizo que la bomba explotara, causando una gigantesca explosión.
