Hola aquí estoy de nuevo, un poco más temprano de lo habitual, con la continuación de esta pequeña historia.
En este capítulo trato algo que en particular siempre me ha costado escribir bie, al menos a mi parecer, así que les pido que me tengan un poco de paciencia. Aprovechopara agradecerle a Cin Cin Sin por comentar y seguir esta historia.
Ahora si, sin más que agregar, espero que disfruten del capítulo.
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Capítulo VIII: Consecuencias.
Cuando Elhaim le había dicho a Raven que Garfield estaría unos días "bastante inestable", no estuvo ni cerca de expresar lo alterado, susceptible e inestable que estaba Garfield Mark Logan en estos momentos; toda su confianza, efusividad y alegría parecían un recuerdo lejano, porque ahora su expresión solo variaba entre serio, molesto y decaído, aunque a veces podía llegar a reflejar una combinación de las tres que era sencillamente perturbadora para la hechicera porque en esos momentos no emitía ningún sonido y podía pasar horas viendo un punto muerto en la pared.
Otro aspecto resaltante es que se había vuelto absolutamente dependiente de ella, en el aspecto en el que necesitaba tenerla cerca en todo momento, bastaba con que ella estuviera en la misma habitación o que él supiera en qué lugar del departamento se encontraba al menos porque si no, se desesperaba pensando en que algo le podía haber sucedido. Esto era cuando estaba en su forma humana, lo cual apenas si comprendía el 30% del día, lo que equivalía a unas siete horas con doce minutos diarios que cumplía con una exactitud asombrosa teniendo en cuanta que nunca veía la hora. Era como si él simplemente lo supiera y lo hiciera instintivamente.
El resto del tiempo Gar estaba en la forma de cualquier animal, aunque hasta ahora la forma que más había usado era la de un Erizo y pasaba gran parte del día hecho bolita dentro del bolsillo de la sudadera de Raven, quien ya se había acostumbrado a tenerlo consigo y a envolver su mano con sus poderes para evitar pincharse con las espinas del pequeño animalito, el cual era nocturno y por lo tanto dormía durante el día, aunque ella se aseguraba de despertarlo cuando llegaba la hora de comer; momento en el cual se transformaba en perro o en humano y comía.
La otra forma predilecta de Gar era la de un gato, pero solía variar en la raza del mismo siendo el Burmés el más común junto con el Korat y el Bosque de Noruega cuando estaban dentro del departamento, mientras que si le tocaba salir del mismo a comprar comida este la acompañaba en la forma más grande que había mostrado hasta ahora, la cual era la de un gato Ashera, el cual sentado le llegaba un poco por encima de las rodillas y cuando se paraba en sus patas traseras era capaz de alcanzar el metro y medio sin problema. Ahora el por qué lo hacía era algo que la hechicera no tenía claro todavía, pero se había visto obligada a buscar por internet para poder identificarlos porque al tratarse de él, estos felinos contaban con diferentes tonalidades de verde en sus pelajes, además algunos eran más afectuosos o dóciles que otros, sin mencionar que tenían necesidades diferentes.
— Garfield, no podemos seguir así —Lo confrontó una tarde en que el cambiante había adoptado la forma de un gato Ashera dentro del departamento— vine a vivir contigo para compensarte de alguna manera lo que hiciste por mí, ayudándote y cuidándote porque evidente estas mal, pero necesito que te comuniques conmigo, por favor.
Nunca pensó que el silencio se le haría tan insoportable siendo que en general era lo que más disfrutaba, pero justo ahora le resultaba sencillamente tortuoso porque solo denotaba lo mal que estaba Gar y ella no podía hacer nada para ayudarlo más que vigilarlo y preparar los alimentos que él comería, lo que la hacía sentirse realmente inútil porque cuando Gar estaba en su forma humana cocinaba, lavaba los platos y ayudaba a limpiar el departamento sin problema.
— Realmente quiero ayudarte, pero si no me dices lo que tienes no puedo hacerlo —Él solo la observó en silencio moviendo su cola suavemente golpeando el suelo de a momentos— está bien. Si así es como quieres que sea, no te forzaré ni seguiré insistiéndote con esto… solo has lo que quieras.
Después de esto el silencio en el departamento fue absoluto ya que Raven desistió de seguir hablándole al aire. Para que esta incómoda situación acabara, tendría que ser él quien rompiera el silencio. Sin embargo la hechicera seguiría cuidando de él como lo había hecho durante las últimas dos semanas, permitiéndole subirse a su regazo o a sus hombros cuando estaba en su forma felina obsequiándole suaves caricias que lo hacían ronronear como a cualquier minino.
Luego de dos meses sin cambios en su conducta, Raven comenzó a temer que Garfield nunca se recuperaría de lo sucedido. Jinx, Terra, Jason Todd, Wally West, Roy Harper, Danny Chase, Donna Troy, Garth y Lilith (el grupo de Garfield) fueron a visitarlo en varias ocasiones intentando animarlo, pero no importaba lo que hicieran simplemente el cambiante seguía sin emitir sonido alguno.
— Nunca lo había visto tan mal —Murmuro Terra en el pasillo fuera del departamento debatiéndose entre el miedo y la preocupación— y eso que lo he visto realmente mal en varias ocasiones.
— A mí no me extraña que este así —Dijo Jason al recordar la escena del crimen y lo que había visto en los recuerdos de la hechicera— Esta vez Gar perdió realmente el control y si Raven no lo hubiera hecho entrar en razón a tiempo, estaría mucho peor en este momento así que creo que lo mejor que podemos hacer es darle tiempo para que lo supere, después de todo es lo que ha hecho siempre por su cuenta.
— Pero no le mataría pedir ayuda —Replicó Raven dejando salir a flote toda la frustración que sentía en ese momento— sobre todo cuando hay tanta gente dispuesta a ayudarlo en lo que sea que necesite.
— No es tan fácil como crees, Raven —Intervino Jinx llamando la atención de la aludida— Gar es mucho más complejo de lo que crees y al haber estado gran parte de su vida solo, se acostumbró a resolver sus problemas de la misma manera sin importar cuanto tardara en hacerlo o lo que debiera hacer para superarlo —Explicó pacientemente procurando ser lo más clara posible para que Raven la entendiera— Sin embargo hay ocasiones donde establece un vínculo muy fuerte con la otra persona afectada, sucedió conmigo cuando un imbécil quiso matarme por rechazarlo, Gar lo mató y me salvo. Similar a lo que está ocurriendo ahora contigo.
— ¿Y eso que quiere decir? —Se animó a preguntar Donna con una vaga idea del punto al que quería llegar Jinx.
— Quiere decir que la única persona que puede ayudarlo en este momento es Raven —Explicó tomando por los hombros a la aludida— al compartir esta experiencia traumática él ha creado inconscientemente un vínculo directo contigo, cuya fuerza es directamente proporcional al grado de afecto o confianza que él te tenga —Aquello simplemente no tenía sentido, pero la seriedad con la que Jinx hablaba hacía imposible el llevarle la contraria en este momento— si es poco fácilmente podrían pasar al menos cuatro o cinco meses más antes de que él empiece a mostrar alguna mejoría, pero si el grado de afecto o de confianza es alto en unos días o en un par de semanas ya debería de estar mostrando mejorías o simplemente despertaras un día y verás que es el mismo de siempre, como si no hubiera pasado nada. Así funciona Gar en estas situaciones.
— Es absurdamente complicado y difícil de medir —Meditó Lilith en voz alta— pero creo que ahora entiendo mejor algunos aspectos de su personalidad y otras cosas.
— En resumidas cuentas depende de mí que tan rápido mejore o no —Suspiró pesadamente temiendo que así fuera porque aún no sabía que hacer— creo que pasara un buen tiempo así.
— Yo no estaría tan seguro —Dijo Danny a lo que Jason, Wally, Roy y Garth asintieron con una leve sonrisa ladina dibujada en sus labios— solo tienes que confiar un poco más en ti misma, eso es todo. Además nosotros seguiremos viniendo regularmente e intentaremos ayudar en todo lo que podamos.
— Pero no creas que lo haremos por ti —Secundó Terra haciéndose notar nuevamente— Gar no solo es el líder del grupo, sino que es un preciado e irremplazable amigo para todos nosotros y por eso siempre estaremos aquí para él sin importar lo que suceda.
— Solo llámanos cuando quieras y aquí estaremos —Intervino Donna tratando de aligerar el ambiente luego de la intensidad de su compañera— como dijo Tara, todos queremos mucho a Gar, así que no te cohíbas y contáctanos si algo sucede ¿Si?
— Esta bien —Raven solo asintió sin poder evitar el sonreír levemente ante esto. Después de todo ese idiota a pesar de todos sus problemas, se las había ingeniado para conseguir un grupo de verdaderos y buenos amigos como ellos.
Después de eso ella y Gar volvieron a su silenciosa rutina, siendo el único cambio que Gar había optado por solo tomar forma de gato, usando solo el Ashera, el Korat y el Bosque de Noruega, siendo el segundo el más recurrente de todos.
Un día Raven se acostó en el sofá de la sala de estar a leer uno de los tantos libros que Gar tenía en el estante, cuando estaba cerca de llegar a la mitad del libro Gar en su forma gatuna más peluda se acostó a su lado buscando cariño y ella, ya acostumbrada a estos episodios de parte del decaído cambiante, se limitó a acariciarlo mientras continuaba con su lectura. Sucedió que entre lo cómoda que estaba, el suave y sedoso pelaje del felino entre sus dedos y el rítmico ronroneo de este, termino por quedarse profundamente dormida sin poder evitarlo.
Sin que se diera cuenta de ello, la noche llegó mientras dormía plácidamente en aquel sofá junto al mínimo.
— Cuatro horas después —
Eran cerca de las diez de la noche cuando finalmente Raven comenzó a abrir los ojos con pesadez mientras bostezaba levemente intentando desperezarse, pero no fue el bostezo ni su torpe intentó de estirarse los que disiparon el sueño que tenía, sino que fueron aquellos ojos de color verde esmeralda que la observaban directo a sus hermosos ojos de color amatista tan cerca y con tanta intensidad que simplemente no pudo evitar dar un respingo al darse cuenta de que Garfield no solo estaba en su forma humana, sino que su cabeza descansaba sobre el brazo de él como si fuera una almohada. Estando tan cerca el uno del otro que fácilmente podía sentir el aliento de él en su piel mientras sus ojos la observaban de tal manera que no solo no supo descifrar sino que la hicieron estremecerse por completo.
Quiso alejarse en cuanto se dio cuenta del curso indebido que estaban siguiendo sus pensamientos, pero el fuerte brazo de él en su cintura le impidió escapar tomándola por sorpresa, para luego ascender lentamente hasta su hombro sin apartar en ningún momento la mirada de los ojos de ella, viéndola con tal intensidad que Raven solo pudo removerse inquieta al ver que se encontraba apresada entre los brazos de aquel hombre.
— Garfield… esto es un poco incómodo —Él solo respiro hondamente sin romper la conexión visual, a lo que ella volvió a removerse inquieta sin poder apartar la mirada de aquellas orbes esmeralda por más que lo intentara.
— Rachel… —Dijo finalmente tras dos meses de absoluto silencio, siendo la primera vez que decía el nombre de la hechicera desde que la conocía, ella solo abrió los ojos más de lo normal sin poder ocultar su sorpresa al volver a escuchar su voz baja y rasposa— ¿Me temes?
Ella negó rápidamente con la cabeza sin poder creer que él todavía estuviera pensando en esa tontería— ¿Por qué habría de temerte? —Lo cuestionó posando una de sus manos en el pecho del cambiante— esa noche no solo salvaste mi vida, sino que también mi integridad… ese cerdo iba a violarme Garfield, pero tú lo detuviste y evitaste que tuviera la oportunidad de volver a intentar hacerle algo así a alguien más en el futuro…
— No… —Negó moviendo levemente la cabeza y apretando levemente su hombro— yo perdí el control… y lo mate —Agregó recordando aquella escena— no sabía lo que él te había hecho antes de que yo llegara… pero… cuando lo vi a punto de… de…
— ¿Violarme? ¿Ultrajarme? ¿Abusar sexualmente de mí? —Agregó al ver cuanto le costaba terminar la frase y el asintió entrecerrando los ojos por un breve instante para luego volver a conectarlos con los suyos como antes.
— La ira me invadió y despertó a la bestia que hay en mi interior —Su voz rasposa y apagada dejaba entre ver la frustración que su rostro no mostraba en ese momento, delatándolo ante la hechicera que no necesitaba de sus poderes empáticos para notarlo— no sabía lo que te había hecho… solo sabía que no quería… que… que… siguiera tocándote…
Poco a poco su voz se volvía más grave a la vez que sus ojos se volvían acuosos a causa de las lágrimas que comenzaban a aglomerarse en ellos. Aguardo unos minutos para poder calmarse y luego continúo.
— Tenía miedo… pero la ira que sentía era mayor… y para cuando me di cuenta… solo podía pensar en matarlo de la manera más horrible posible —Rememoró aquel momento apretando levemente el hombro de Raven a la vez que desviaba la mirada— y… si tú no me hubieras detenido… lo hubiera hecho… lo sé…
— Escúchame bien, Garfield —Lo interrumpió antes de que pudiera seguir con aquel discurso que solo lo llevaba a recriminarse y a hundirse más en su propia miseria. Tomó el rostro de él entre sus manos y lo obligo a verla de nuevo— no me cansaré de decirte que no hiciste nada malo y la bestia, como tú la llamas, es a quien le debo el seguir respirando todavía y a no tener que sumar un trauma más a mi vida y lo repetiré cuantas veces sea necesario ¿Sabes por qué?
Gar solo negó con la cabeza… ella sonrió y acarició suavemente sus mejillas haciendo que su mirada se volviera interrogante.
— Porque mi vida ahora te pertenece —Por primera vez Gar mostro una autentica reacción desde que había ocurrido aquel incidente. Su rostro reflejaba sorpresa y desconcierto— desde que salvaste mi vida ha sido así y por eso quiero devolverte el favor ayudándote en todo lo que pueda hasta que te recuperes, pero no te equivoques —Aclaró al sentir como el cuerpo del cambiante se tensaba ante sus palabras— no hago esto por obligación, lo hago porque quiero.
Gar solo la miró fijamente por un par de minutos que se le hicieron eternos a la hechicera, para luego descender su mano hasta su mejilla acariciándola con tanta ternura que ella no pudo evitar sonrojarse ante el leve contacto de sus dedos contra su piel… él lo noto… y ella lo supo por su mirada y aun así, cuando sintió como se acercaba no hizo nada para evitarlo… tan solo permitió que él tomara posesión de sus labios a través de un suave beso que ella bien sabía que llevaba ya un tiempo anhelando, aunque se negara a reconocerlo.
Al verse correspondido, Gar, motivado por sus instintos profundizó aquel torpe beso, atreviéndose a explorar el interior de su boca con su lengua, encontrándose con la de ella e iniciando un tímido e íntimo baile que ocasionó que una descarga eléctrica recorriera todo su cuerpo activándolo e incitándolo a pegarla más a él para poder sentir aquel delicado cuerpo junto al suyo. Raven incapaz de pensar racionalmente solo se dejó llevar por él a la vez que le acariciaba suavemente las mejillas, hasta que la falta de oxígeno los obligó a separarse para poder recuperar el aliento…
En ese momento ambos cayeron en cuenta de lo que habían hecho. Él solo la miro a los ojos esperando cualquier señal que lo invitara a continuar o que lo obligara a separarse de ella. Raven solo llevó la punta de sus dedos a sus labios y lo observó interrogante, intentando asimilar lo que acaba de suceder, lo cual le estaba costando particularmente mucho teniendo en cuanta como habían sido los últimos meses entre ellos.
Gar entendió que debía darle su espacio y se alejó un poco más de ella, llegando al borde del sofá donde se detuvo.
— ¿Por qué me besaste? —Preguntó confundida a la vez que internamente se preguntaba a sí misma "¿Y por qué yo se lo permití? Pude haberlo detenido, pero no lo hice".
— No lo sé —Respondió sinceramente con la mirada perdida en aquellos carnosos y suaves labios que aún podía sentir contra los suyos— cuando dijiste que tu vida me pertenecía… no pude evitarlo…
— Esto no está bien Garfield —Raven inútilmente trataba de calmarse a la vez que intentaba pensar de manera lógica en lo que acababa de suceder— sigues confundido después de todo lo que paso ese día, eso es todo y por eso malinterpretaste mis palabras y…
— No, eso no es verdad —La interrumpió bruscamente obligándola a verlo de nuevo a los ojos porque hasta ahora había estado rehuyendo a su mirada— el que no haya querido hablar durante todo este tiempo no tiene nada que ver con que siga confundido ni nada por el estilo —Agregó acercándose a ella nuevamente para que no pudiera huir de esta conversación ni de él— no lo hacía porque estaba tratando de averiguar que había hecho despertar a la bestia y porque no pude evitar que la ira me dominara como lo había hecho esa noche.
Raven solo lo miro asustada de lo que pudiera decir después, ya que de alguna u otra manera ella podía imaginarlo, pero no estaba segura de si quería escucharlo o no porque no sabía si sería capaz de soportarlo o no.
— Raven yo soy un animal en cada fibra de mi ser y siempre voy a actuar como tal —Cada vez su voz rasposa se escuchaba más fuerte, imponente, grave y hasta cierto punto desesperada mientras hablaba— y tú eres la mujer por la cual me siento atraído física y emocionalmente, eso basta y sobra para que instintivamente sienta la necesidad y el deseo de protegerte, a la vez que me hace volverme posesivo y territorial en todo lo que a ti respecta…
— No sigas… —Trató de detenerlo, pero Gar no estaba de humor como hacerle caso ahora.
— No solo me asusté cuando escuche tu grito a través del teléfono —Prosiguió sintiendo como todo su cuerpo temblaba mientras intentaba contenerse para no gritar— cuando lo vi tocándote a ti… la mujer de la cual estoy enamorado y a la cual quiero y deseo desde hace tiempo… simplemente no pude evitar que mi instinto y mi furia animal se desbocaran. Eso despertó a la bestia, que surgió para proteger a quien quería con garras y colmillos sin importarle nada más que no fuera quitarte a ese infeliz de encima y hacerlo pedazos por osar a tocarte.
Aquella confesión había sido demasiado para ella y como tal no sabía que responder, pues su habla se había ido a la vez que el color subía a su rostro nuevamente.
— Otra razón por la que no quería hablar, era porque en el fondo tenía miedo a que me rechazaras después de haber visto lo que soy capaz de hacer —Prosiguió entrecerrando los ojos— simplemente se me hacía imposible el tolerar la sola idea de que me temieras y de que me rechazaras a mí y a la bestia que es parte de mi ser… temía que me vieras como a un monstruo y que te apartaras de mi lado después de todo lo que me costó convertirme en algo parecido a un amigo para ti.
Ya lo había dicho casi todo, solo quedaba terminar con esto y esperar a la reacción que tendría ella después de todo lo que había dicho.
— Ahora sé porque a pesar de todos los desplantes que me hacías o lo mal que me tratabas seguía intentando llamar tu atención y de acercarme a ti —El corazón de Raven no podía latir con más fuerza con la que lo hacía ahora. Quería que se callara, pero a la vez quería que continuara y dijera aquellas palabras que tanto quería escuchar— pensé que solo quería ser tu amigo, pero estaba equivocado, porque la verdad es que no pude evitar enamorarme de ti y por lo tanto no podría conformarme con solo ser tu amigo…
La cara de Raven era un poema en ese momento debido a la mezcla de emociones que sentía y a la mezcla de pensamientos que cruzaban furiosamente por su mente. Él lo notó y decidió darle su espacio, levantándose del sofá y dirigiéndose hacia el estudio de grabación bajo la mirada sorprendida de la hechicera.
— No te equivoques, Raven —Dijo mientras abría la puerta del estudio— el que te haya dicho como me siento no te obliga a responderme ni mucho menos a corresponderme —Aunque ella no podía verlo, en ese momento el apretaba con fuerza el pomo de la puerta, obligándose a decir algo que no quería— lo menos que quisiera hacer es forzarte a aceptar mis sentimientos, solo dije esto porque necesitaba sincerarme contigo para poder avanzar y así salir de este lamentable estado en el que he estado hasta ahora —Era increíble como decir aquello le estaba costando mucho más que revelar lo que sentía por ella— tómalo con calma y cualquiera que sea tu respuesta la aceptaré sin rechistar, siempre y cuando sea lo que te haga feliz. Buenas noches.
Después de eso se encerró en la cabina de grabación, dispuesto a calmarse con la mejor arma que tenía a su disposición desde siempre… la música, dejando a Raven sola y con un torbellino de emociones en su interior que mantenían a su desbocado corazón latiendo con fuerza a pesar de todos los intentos que hacía por calmarse. Al final desistió y fue a preparar té para poder relajarse lo suficiente antes de recurrir a su mejor arma para aclarar sus ideas… la meditación.
— Eres un idiota, Garfield —Refunfuño mientras ponía a hervir una pequeña olla con agua para preparar su té— No puedes simplemente arrojar una bomba así y marcharte —Se quejó mientras tomaba el sobre de té en sus manos— Dime ¿Qué se supone que debo a hacer ahora?
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Bien, espero que les hay gustado este capítulo donde la parte que me costó evidentemente fue esa pequeña parte de romance, pero bueno podría decirse que ese tipo de escenas son mi talón de Aquiles y aún sigo trabajando para mejorarlas, pero no se me hace fácil.
En fin, espero que estén bien, que sigan estando bien y se me cuiden mucho. Hasta pronto.
