Vi que les gustó lo que escribí anteriormente así que haré el primer capi.
—No puedo creer que aún no tengamos nada —dijo el agente Emmett McCarty pasando una mano sobre su rostro, una señal de lo frustrado que se sentía.
—Lo único que sabemos es lo que el mismo asesino nos dejó, las fotos que sacó de las chicas antes de asesinarlas —agregó Edward Masen, el jefe de la unidad. Estaba molesto por no saber nada del reciente asesino en serie —van ocho asesinatos ya, cinco en California y tres en Washington DC.
—Sólo podemos suponer que, o hará dos más y se mudará de Estado, o continuará en esta zona. No puede ser que no haya dejado ni una pista, es casi imposible que no haya pista alguna —reflexionó Jasper Whitlock al salir de sus pensamientos.
—No hemos podido encontrar ni una huella en las escenas y la impresora que utilizó para las fotos es la de la casa de cada víctima, pero no hay huellas, ni cabellos, ni marcas de zapatos. Nada —señaló Isabella Swan, la agente especializada en investigaciones informáticas y muy buena hacker desde pequeña.
Los cuatro agentes miraban con indignación y frustración la pizarra donde se encontraban las fotos de las ocho víctimas. Cada foto de la escena donde hallaban a cada chica, estaba acompañada por un juego de fotos que había sido impresa por el mismo asesino en cada cada de cada víctima. Al parecer, el asesino perseguía a las chicas durante un tiempo no definido, les sacaba fotos y posteriormente las asesinaba durante la noche. Las víctimas tenían varias características en común, todas tenían entre 23 y 26 años, eran estudiantes y vivían solas o compartían habitación. Lo cual daba a pensar que podría tratarse de dos asesinos y no uno que trabajara por sí mismo. Sin embargo, la falta de evidencia hacía imposible a los agentes que llevaban el caso, averiguar algo más que los condujera al o a los asesinos.
—Voy a revisar de nuevo los movimientos de las tarjetas de crédito de las chicas y a pedir el nuevo informe de las últimas dos impresoras —les dijo Bella a sus compañeros, a medida que se levantaba de la mesa y salía de la sala.
—Emmett, Jasper, revisen de nuevo los testimonios de los compañeros y vecinos de las víctimas. Tengo una reunión con Carlisle Cullen —dijo Edward y se puso de pie.
—Edward, ¿es sobre Kate? —preguntó Emmett a su jefe.
—Lo es. El informe psicológico que nos fue hecho la semana pasada ha llegado a sus manos. Les comunicaré cualquier novedad.
—Gracias —le dijo mientras veía cómo se retiraba —Vamos, Jasper, tenemos que revisar lo que nos pidió.
—Fue mi culpa, Emmett. ¿Crees que me darán de baja? —había angustia en la voz del joven rubio al recordar los hechos.
—No, no creo que lo hagan. Eres el más importante de nosotros, Edward no permitirá que lo planteen siquiera. Además, no fue tu culpa ni mucho menos.
—Quizá si hubiese hecho mejor las cosas. Si hubiese puesto más inteligencia en lugar de sentimientos, ambas seguirían vivas.
—Ya no importa, Jazz. Mejor ve a casa a descansar, han pasado recién dos semanas, no tendrías que estar trabajando —le recomendó Emmett a su afligido compañero.
—Iré a tomar un café y te ayudaré.
—Como quieras, estaré en mi cubículo.
Hace dos semanas, el equipo había dejado de ser lo que eran. Katherine Denali era la entidad que los mantenía juntos, le sumaba humor y alegraba el día de todos. Pero la habían perdido. Sin embargo, el equipo no sólo perdió a una compañera y amiga. María Torres, la novia de Jasper, había sido la primera en morir en manos de Rick Brives. Él había tomado venganza por el apresamiento de su hermano, realizado por ese grupo de agentes. El primero en su lista era Jasper Whitlock, el único que tenía pareja y quien esposó a su hermano. Rick los había espiado por meses, conocía todos sus movimientos y en el momento oportuno había raptado a María, teniendo un plan que estaba ejecutando con mucho cuidado. Esa misma noche, hizo caer a Jasper en una trampa. A pesar de su inteligencia había sido muy fácil engañarlo.
Durante dos días torturó a la pareja en un sótano, en mayor medida a María frente a los ojos de su novio. Sin embargo, lo que no había planeado ni calculado Brives, era que los compañeros de Whitlock lo encontrarían rápido. Viéndose acorralado, Brives estaba dispuesto a morir antes de correr el mismo destino que su hermano. Por lo que, antes de completar su plan, disparó reiteradas veces a María frente a Jasper. Luego, todo sucedió rá escuchar los disparos, el equipo se puso en marcha y la primera en entrar fue Kate, quien al ver lo que planeaba Brives, corrió hacia él y en el enfrentamiento y forcejeo ambos dispararon. Rick recibiendo una bala en el pulmón derecho y Kate en el estómago. Ambos muriendo en camino al hospital.
Jasper, quien había quedado inconsciente y despertó al día siguiente en el hospital, al enterarse de la muerte de su compañera de trabajo y sumado a la imagen de ver morir a su novia, se culpó ante sus compañeros, entrando en una crisis depresiva. Tuvo una semana completa encerrado en su departamento y al no soportarlo más, volvió a trabajar para intentar llenar el vacío que tenía dentro de sí.
Minutos más tarde, Emmett y Jasper se encontraban en el cubículo del pelinegro, tomando café y releyendo los testimonios, buscando algo que se les haya escapado anteriormente. Sin embargo, no hallaron nada nuevo en los dichos de los compañeros de las chicas asesinadas. Ahora les tocaba revisar el de los vecinos. Estaban empezando a hacer eso cuando Edward entró y se acercó a ellos.
— ¿Qué sucede? —dijo Jasper al ver la expresión en el rostro de su jefe.
—Hay un anuncio que darles. Vamos a la sala de juntas —Edward le dijo a sus amigos y compañeros. Cuando ambos se fueron llamó a Isabella por teléfono.
— ¿Encontraron algo? —fue el saludo de ella.
—No, pero debo decirles algo importante, te esperamos en la sala de reuniones.
—Voy ya mismo —dijo y cortó la llamada.
Edward se pasó una mano por el cabello, él no había estado de acuerdo, pero se Carlisle Cullen creía que era necesario para ellos y no había manera de evitarlo, lo aceptaba. Sin embargo, a él no le parecía que deberían hacer esto a su equipo a tan poco tiempo de haber tenido una pérdida tan importante. Y ahora él mismo debía comunicárselos. Seguro estaba de que sus compañeros reaccionarían mal, pero no podían hacer nada para evitarlo. Era una orden superior a él y superior a Carlisle.
Se dirigió a la sala de juntas y entró. Isabella aún no había llegado. Unos minutos después ella entró y su ubicó en su lugar habitual.
— ¿Y bien? —habló Emmett.
—Miren, ustedes saben que tuve una reunión con Carlisle. Él me dijo que tendremos dos nuevas incorporaciones. Dos agentes nuevos.
—Me imagino que le sugeriste que no lo haga —opinó Isabella.
—No necesitamos a nadie más, Edward —tajó Emmett.
—Lo intenté, pero me temo que va más allá de nosotros dos. Tendremos dos nuevas integrantes y hay que buscarlas.
— ¿Son dos chicas? —la voz de Bella era de sorpresa.
—Sí. Son Rosalie Hale y Alice Brandon. Acaban de graduarse en la Universidad de Mississippi una y en la de Seattle la otra. Nos han dado la orden de ir a buscarlas.
— ¿Quiénes irán? —preguntó Jasper con una mueca, esperaba que no dijeran que fuera él.
—Nos designaron a Emmett y a mí, los demás deben seguir trabajando en el caso actual.
— ¿Y si no vamos? —Emmett se cruzó de brazos, señal de que no estaba de acuerdo.
—Es una orden, debemos hacerlo —Edward decretó, provocando a Emmett bufar —ahora a trabajar.
— ¿No puede ir Bella? —sugirió.
—Lo siento, pero tengo que asistir a una reunión con las maestras de Nessie.
— ¿Y Jasper?
—No puedo, tengo trabajo que hacer.
—Está bien, iré yo —se resignó Emmett.
Bueno, ese sería el primer capi con la presentación de nuestros serios y sufridos agentes jajaja
que les parece?
Besos y desde ya gracias.
Bren.
