ANTES DE QUE NADA NO PERMITO LA ADAPTACIÓN DE NINGUNO DE MIS FIC'S ASI COMO SEAN SUBIDOS EN OTRAS OTRAS PAGINAS ETC. PARA ELLO POR FAVOR SUPLICO QUE LO CONSULTEN CONMIGO PRIMERO.
Advertencias: escenas +18, sexo explicito, Incesto, lenguaje obsceno, violencia.
Aclaraciones: cursiva hechos del pasado.
Gracias por leer~
~INMORAL~
— ¿algún día regresare? —murmuro una pequeña pelirrosa de alrededor de unos quince años, giro su rostro al cielo mientras veía como el sol caía y el cielo se pintaba de unos hermosos colores rojizos, colores que de alguna forma le estaba reconfortando, ese día era el aniversario de su llegada a Inglaterra. Estaba en su habitación en el internado, al menos el abogado de la familia había hecho el papeleo suficiente para darle un espacio privado para ella, era algo que agradecía, pocas veces había ido su madre a verle y en todas ellas terminaban en peleas y reclamos, poco a poco se fueron limitando a simples llamadas durante la semana, después pasaron a meses, y finalmente a ser esporádicas, como en ese momento.
— ¿Cuántas veces tengo que no puedes regresar para que entiendas? —escucho a través de su celular, apretando su teléfono, sabia la respuesta de antemano, pero simplemente quería escucharlo de su boca. Había prioridades y era claro que ella jamás lo fue. — escuche que participaste en una obra, según fuiste el papel principal.
—¿tanto te molesta mi existencia? —replico la Haruno.
—… —escucho a su madre suspirar, no estaba de ánimos de pelear con su hija.
—No es un buen momento para lo hagas.
—¿has tenido problemas con Sasuke? —pregunto directamente la pelirrosa, escucho un silencio sepulcral del otro lado de la bocina, no era para menos, estaba al tanto de la relación de su madre con el moreno, que lentamente se había enfriado hasta el punto en que la palabra divorcio apareció en medio de ambos. Incluso había visto publicidad amarillista donde veían a su madre con un hombre más joven. Tenía un increíble parecido a Sasuke pero de piel más blancuzca, no podía entender cómo podía cambiar de pareja tan rápido, aunque estaba un poco sorprendida, Sasuke había durado mucho dentro del corazón de su madre, aunque claro, el buen sexo era un factor importante, uno por el cual jamás se desharía del moreno.
—¿Qué tonterías estas diciendo? —la voz de su madre sonó más aguda de lo normal, mentía. — Estamos más enamorados que nunca, puedo decirte que dentro de poco nos casaremos… —cerro sus ojos tragando la sensación de bilis que emergía desde su pecho.
—entiendo…
—de hecho, no quería arruinarte la sorpresa, pero estoy eligiendo el vestido de novia en este momento… ¿te gustaría ver el que estoy usando?
—… —no respondió, escucho una ligera sonrisa de parte de la rubia, se jactaba de aquella victoria.
—te enviare más dinero, escuche que…
—No necesito nada más de ti… —dijo mirando en un punto perdido del cielo, aquel tiempo en que se había separado siempre se había preguntado el por qué le odiaba, cuál era el sentido de haberla tenido si no la amaba como ella siempre dijo hacerlo en un inicio.
—Sakura, no empieces de dramática, creo que es mejor…
—quiero que respondas algo y que seas honesta
—muy bien, ¿Cuál es tu pregunta?
—mi padre realmente murió como me dijiste…—no respondió nada. — responde por favor.
—¿Cuántas veces hemos hablado del tema antes? ¿Siete? ¿Ocho?
—en todas tus versiones cambiabas como murió mi padre…
—murió, fin del asunto, deberías continuar… yo lo hice…
—Sí… cambiando de hombre en hombre en cada oportunidad.
—escucha si quieres reprocharme el que quiera ser feliz de nueva cuenta, puedes hacerlo como te dé en gana, no me vas a hacer sentir mal, Sasuke y yo nos casaremos, y una vez que seas mayor de edad, desaparecerás de nuestra vida, me asegurare que tengas todo y que… —corto la llamada no podía seguir escuchando aquellas horribles palabras, no de ella, ¿Qué clase de madre se suponía que era? ¿Qué clase de mujer se supone que abandona a su hija para estar con un hombre? Ella sabía la respuesta, una escoria, arrojó el celular lejos desde el tercer piso, lo observo estrellarse contra el piso sintiendo de alguna manera reconfortarle, si su madre la había abandonado de lleno, ella haría lo mismo, no esperaría nada ya, procuraría salir de los problemas sola, estar bien y luchar por aquello que le fue negado, su felicidad, no era para menos, no cabía en la vida de la Yamanaka, jamás lo hizo. Sintió como pequeñas lágrimas caían sobre sus mejillas, decidió que dejaría fluir todo el sentimiento de dolor en su persona, esa sería la última vez que lloraría por Ino, se desharía de ese sentimiento de amor que sentía por su madre, ya no existía ella, no más. Escucho que tocaron a su puerta, ni siquiera se inmuto, alguien entro a su habitación. Tomándole de los hombros, se giró parcialmente encontrándose con un peliazul.
—Sakura, ¿Qué esperas? Nos esperan en el restaurante y… —se detuvo a medio al inmediato, miro por la ventana, alcanzo a visualizar su celular, las mejillas de la pelirrosa estaban rojas, su mirada perdida, había lágrimas cayendo sobre su piel libremente, estaba bastante molesta.
—le llame de nuevo.
—Sakura… —le miro cerrar sus ojos con fuerza.
—Esperaba que me dijera que podía regresar… Qué me dijera que me extrañaba y quería que todo fuera como antes, cuando éramos una pequeña familia —hizo una mueca el hombre, se acercó a abrazarla, mientras ella se aferraba a él con fuerza— Sui-chan… ¿Por qué no me quiere? —murmuro la pelirrosa, él beso su frente demostrándole un sentimiento de adoración.
—Tu madre simplemente no sabe reconocer que es lo que tiene que tener como prioridad —le escucho sollozar—.
—Aún recuerdo la primera vez que te vi —sonrió un poco la chica.
—Intentaste ligarme —soltó una pequeña risa— y después por alguna razón te volviste mi guardián, mi persona especial.
—te veías adorable con ese vestido rojo, parecías una pequeña muñeca, cuando supe de tu apellido, que eras japonesa y… —paro un segundo.
— ¿Sui-chan?
—eres una magnifica mujer, eres inteligente, responsable, amable, Sakura, tu eres mi sol, te amo… por eso debes saber lo que esta pasando…
—¿Qué sucede? —el peliazul le acaricio la mejilla con ternura detonando el amor que le profesaba a la chica.
—Sakura, tu eres… tu eres mi…
—Chicos, no están esperando… —se adentró una morena de ojos perlados interrumpiendo el momento— lo siento mucho, no quería… —tartamudeo sonrojándose.
—Está bien Hinata —menciono la chica secándose las lágrimas separándose del peliazul, esta asintió saliendo de la alcoba seguida de la pelirrosa.
—Sakura —le detuvo de la muñeca mirándose preocupado por la chica. — podemos quedarnos y ordenar algo para comer, no tenemos que ir. —sonrió un poco.
—prefiero salir si te soy honesta, quiero dejar de sentirme mal cada vez que recibo una llamada de ella… Ino ya eligió a quien querer, no tengo a nadie en este mundo más que a mis amigos y a ti… quiero sentirme querida por esta pequeña familia que forme sino te molesta, solo hoy, no quiero recordar el hecho que soy hija de Ino Yamanaka —asintió el peliazul, le dejo irse, suspiro de lleno no le agradaba nada verla de esa manera, después de todo, significaba mucho para él. Saco su celular mirando un número en particular.
—creo que ya es hora de que sepa la verdad… debe saberlo cuanto antes, esa mujer le sigue haciendo daño, de una forma u otra… lo está haciendo y no soporto más tener esta fachada con ella. Debe saber la verdad.
El beso fue lento, dulce, era como si trataran de conocer más a fondo lo que estaban compartiendo, un sentimiento que se había cocido desde hacía tiempo y que finalmente podían degustar, sentirse el uno al otro, beber aquel sentimiento, aquella fruta que en su momento había sido prohibida, sus manos fueron recorriendo su cuerpo, definiendo aquellas curvas subdesarrolladas, sintiendo a su merced la fina piel de la pelirrosa. Lentamente le fue arrinconando contra la madera de aquella cabaña, sintiendo su rigidez y el frio contra lo caliente de su piel. Sasuke le estaba proporcionando una pequeña bocado de placer, gimió involuntariamente, en cuanto bajo a su cuello y ella le daba el acceso a este, se mordió el labio en cuanto sintió como sus ásperas manos entraban por debajo de su blusa, el sentir piel contra piel estaba haciendo que sus sentidos se intensificaran.
—Sasuke… —murmuro mirándola de lado, mordisqueando su piel, mientras dejaba rastros de húmedos besos. — ¡Aaaah! —gimió en cuanto su mano entro en contacto con la punta del pezón de la pelirrosa. Abandono su cuello, su mano libre lentamente fue subiendo su blusa, dejando a la vista su sostén el cual con sus pulgares fue levantando, dejando parcialmente a su merced su pecho semidesnudo. Acerco su rostro a uno de sus senos, sacando su lengua, degustando su sabor natural a frutillas. Estirando el otro con sus dedos, removiéndose en su lugar. — aaaahhh —gimió mientras el moreno seguía explorando su cuerpo, bajando hasta su entrada, estimulándola, subiendo y bajando con suavidad, no quería abrumarla y sin embargo, quería hacerla suya en ese momento.
Marcarla para siempre de su propiedad, Sakura era un tesoro que había codiciado desde el primer momento en que la miro, el verle tan inocente y tan pura había sido un detonante en su jodida vida, contrario a Ino que había sido una mujer que solo podía considerar como sexo consensuado y sin más. Miro su rostro, sonrojado, pequeñas perlas de sudor se formaban en su rostro y tenía lagrimillas a los costados de sus mejillas.
—Sakura… —gruño en cuanto le tomo de la cintura, no podía más y ella lo sabía, puesto que sonrió un poco por verlo tan desesperado. — quiero entrar en ti… —se mordió sus labios en respuesta. Se volvió y miro con lentitud y deseo como tomo de sus pulgares y fue bajándose los pantalones, dejándose solamente en bragas, si es que de alguna forma pudiera llamar a ese hilo que no cubría nada a la imaginación, le dio la espalda, levantando el trasero provocándole, y con sus manos se colocaban a cada lado de sus nalgas abriéndolas, dejando ver lo húmeda que estaba, lo lista que estaba por recibirlo. Se acercó un poco contra él provocándole, restregando su trasero contra su erección. —mierda… —gimió el moreno, quien acaricio cada nalga, para rematar con una sonora nalgada, crispando a la chica, la cual pareció provocarle más.
—Creí que querías estar dentro de mí —murmuro mientras colocaba una mano contra el muro y con la otra soltaba su sostén liberando sus pechos, en un movimiento ágil se deshizo de su blusa quedando completamente desnuda. El moreno abrió su bragueta, sacando su miembro erecto, coloco la punta por su entrada restregándolo, observo como la chica se recargo contra la pared y empujaba sus caderas contra él.
Joder…
Pensó el moreno ante la imagen de la pelirrosa desnuda, su cuerpo era un vil pecado, aquellas caderas, su trasero, lo firme de sus senos, una de sus manos volvió a acariciar una nalga para propinarle un sonoro golpe. Empezó a entrar y esta gimió despacito. Le tomo de la cadera mientras se enterraba de un solo golpe.
—¡Aaaaah! —grito mientras el moreno permanecía quieto, cerró los ojos ante la placentera sensación de ella, estaba muy apretada, húmeda y suave, era una sensación que jamás en su vida había probado, respiro profundamente, sintió como Sakura le apretó con más fuerza. Trago grueso— mueve… —murmuro la chica con una sonrisa en su rostro—, o de lo contario, seguiré apretándote muy fuerte —sonrió de lado, lo estaba provocando, despejo cualquier pensamiento de su mente y empezó a embestirla con fuerza, atrás, adelante, atrás adelante, un sonoro y fuerte sonido se escucheo mientras su nalga derecha comenzaba a ponerse roja.
—mmm… —gruño Sasuke, la pelirrosa le miraba con las mejillas coloreadas de un hermoso tono carmín, le tomo del cabello jalándolo hacia atrás haciendo que echara su cabeza hacia atrás, mientras se relamía sus labios, una de sus manos fue subiendo desde de su cadera hasta sus senos, llegando a su peso estrujándolo y estirándolo a consciencia.
— ¡Más fuerte! —gimió la chica, Sasuke abandono su cabello y le tomo de ambas piernas levantándola en el aire mientras seguía penetrándola. — ¡Sasuke…! —gimió su nombre sintiendo al mismo tiempo como su miembro crecía dentro de ella. — ¡más rápido! —giro a mirarlo parcialmente, había sentimientos encontrados en ambos, dolor, ira, resentimiento e incluso más allá de eso. Una de sus manos bajo a su clítoris el cual empezó a estimular, estaba demasiado húmeda, estaba chorreando, ambos empezaron a besarse, con necesidad, con fuerza, transmitiendo ese sentimiento que solo ellos conocían. — ¡aaaahhh!, ¡Sasuke… por favor… estoy por…! —abrió sus ojos formando una "O" con su boca, mientras algo caliente emergía dentro de ella. Sasuke había detenido por un momento las embestidas, y chorreaba de ella un líquido blancuzco y espeso. Por inercia estiro ella misma sus pezones, mientras apretaba con fuerza el miembro del moreno.
—Sakura… —murmuro su nombre, lentamente la bajo al piso sin salir de ella. — joder… yo no… —se volvió hacia él, saliendo por completo, se arrodillo y empezó a degustar su sabor, limpiando con su lengua el resto de su semilla, probándose a sí misma, coloco sus manos a los costados de las piernas del moreno, mientras el moreno, colocaba una mano sobre su cabello, el espectáculo era demasiado, verla de esa manera lo estaba excitando una vez más, sintió como la pelirrosa comenzaba a succionarlo, y su lengua pasaba por lugares estratégicos. Le tomo de sus hombros, deteniéndola, le hizo erguirse y levanto una pierna, apoyándola contra la pared, coloco su miembro erecto contra su entrada.
—¡aaaaah! —gimió la chica.
— ¿quieres esto? —pregunto el moreno más ronco de lo normal, vio a la chica mover sus caderas en una afirmación. — ¿Realmente lo quieres Sakura? —pregunto molestándola, viendo como confirmaba con su cabeza y veía sus pezones rígidos por tal excitación. — sino respondes, no lo meteré.
—Maldita sea, solo mételo Sasu… ¡aaaaahhhh! —gimió la chica ante la intromisión de sentirlo de nueva cuenta. — ¡Sí! —grito empujándose contra él subiendo más sus caderas contra el miembro del moreno.
—mierda… —grito el moreno, al sentir como las paredes de la chica lo aprisionaban más de la cuenta. Una, dos, tres… siete, las embestidas eran más fuertes y rápidas, ambos estaban soportándolo, el placer, la chica lo detuvo en seco y lo fue arrinconando hasta que tuvo que sentarte en el suelo.
—Es mi turno —menciono la pelirrosa, mientras se sentaba sobre su miembro primero restregándose, dándole un verdadero espectáculo de su trasero, hasta que lo metió, hecho su cabeza hacia atrás, mientras ahora lo montaba, arriba, abajo, arriba, abajo era un movimiento constante, el moreno coloco sus manos a un costado de sus caderas, mierda, esa niña lo estaba destrozando, por alguna razón la sentía más húmeda, miro como sacudió sus nalgas, dándole un espectáculo, y por ende abofeteo cada una mientras cerraba sus ojos, le apretaba con fuerza. —Sasuke… no puedo más.
—yo… quiero…
—Termina adentro… —murmuro, su respuesta fue apretar su caderas, y se unió a sus embestidas, ambos encontrándose en cada golpe, en cada movimiento, hasta que… — ¡Saaaaasuuuukeee! —grito, mientras sacudía su cuerpo vibrando en un poderoso orgasmo, mucho más fuerte que el anterior y el moreno mordía su cuello acallando el suyo.
Ambos permanecieron así, en silencio, sus pechos subiendo, bajando ante la actividad recién hecha, el moreno no le dejaba que se moviera, seguía dentro de ella, mientras que la pelirrosa estaba en un especie de trance, lo habían hecho. Lo había hecho con el hombre que odiaba, sus mejillas estaban rojizas, mentía, ella no lo odiaba, lo deseaba, desde el primer momento en que lo conoció, desde que era una chiquilla tonta e ilusionada con la idea de formar una familia, sentir el calor de un padre, pero ahora… estaba ahí, con Sasuke dentro de ella, había terminado dentro de su interior, marcándola, reclamándola como… ¿Qué era? ¿Qué se suponía que serían ahora? Había mil preguntas en su mente en ese momento, lo que si sabía es que jamás había experimentado un increíble placer como lo sentía en ese momento. El moreno comenzó a acariciarla de nueva cuenta, lo que hizo que girara a mirarlo, se sonrojo más de la cuenta, había una inmensa hambre dentro de la mirada del moreno.
Había una necesidad de ella, iba a replicar, pero lo único que pudo hacer fue sentir como el moreno le acariciaba y empezaba a besar de nueva cuenta, cerro sus ojos al sentí como crecía nuevamente, y hacia pequeños pero fuertes movimientos dentro de la pelirrosa.
A la mierda con todo esto
Pensó la chica, mientras ahora ella le iba quitándola camisa, se giraba sin salir de él, quedando de frente, sintió como las ásperas manos del hombre le acariciaban su piel, y dejaba marcas, no pudo evitar reprimir el deseo de que la hiciera suya nuevamente.
En el regreso a casa cada uno iba sumido en un incómodo silencio, la chica miraba por la ventana mientras conducía absorto a la carretera, lo había hecho alrededor de unas ocho veces, cada una con un orgasmo más fuerte que el anterior, en todas había terminado dentro de ella, bien sabía que no podía hacerlo, pero el ver como su semilla salía de ella lo excitaba más de lo que le hubiera gustado admitir, la había marcado no solo de esa manera, había marcas en todo su cuerpo, mordidas, pequeños chupetones, marcas rojizas en su cuello, lo más seguro es que Kakashi le interrogaría por hacer eso pero de alguna manera quería que se dieran cuenta que ella tenía dueño. Que nadie podría tocarla jamás.
Era suya. Haruno Sakura era suya.
Trago grueso ante ese pensamiento. Jamás en su vida había sido posesivo con algo o alguien, ni siquiera con Ino, entonces… ¿Por qué con ella lo sería? Se sentía bastante frustrado, confundido, miro a la pelirrosa quien parecía no importarle mucho la situación que habían experimentado, se veía bastante tranquila a diferencia de él. Eso comenzaba a irritarlo, se detuvo por un segundo, estacionándose, la chica estaba sumergida también en un dilema, se había acostado con Sasuke y dejado exponer todos esos pensamientos, ella lo deseaba, quería ser suya como él de ella, pero ¿sería posible eso? Es decir, era aún una niña a comparación de Sasuke, había muchas mujeres que querrían estar con él o incluso ofrecerle algo tan simple, que ella comenzó a sentirse incomoda consigo misma.
— ¿Estas bien? —la pregunta de Sasuke le saco de sus pensamientos. —giro a mirarlo, sintió como sus mejillas se sonrojaron de inmediato en cuanto sus ojos se encontraron.
—Solo necesito un baño y descansar —mención rehuyendo de su mirada.
—Sakura, lo que paso…
— ¿podemos llegar a casa? —Pregunto tímida— realmente necesito ese baño.
No respondió solo acato su pedido, manejó hasta la residencia Yamanaka, donde Kakashi le esperaba a ambos, la chica paso de largo con las mejillas sonrojadas, cosa que extraño al plateado, mientras Sasuke rehuía de su mirada, por la reacción de ambos sabía por dónde había ido la situación, es decir, solo era cuestión de tiempo para que ambos finalmente cedieran a sus sentimientos más bajos, Sakura era un delirio, era lo que todo hombre deseaba, y que Sasuke finalmente había reclamándola así, en cuanto a Sakura, el moreno había sido demasiado para ella, desde que lo conoció como la pareja de su madre, desde que fue enviada a Inglaterra por mero capricho de la misma, se había ido como una niña, regreso como una mujer, un fruto prohibido. Sakura deseaba ser amada, pero al parecer por aquel hombre que su madre había decidido exiliar. Suspiro de lleno, si de por si la situación entro esos dos había sido de tensión sexual bastante fuerte ahora podía entender que las semanas siguientes serian un fuerte detonante para que los dos se dieran cuenta de sus sentimientos, se amaban.
Los días transcurrieron sin novedad, y cuando menos lo esperaron, ya había pasado tres meses desde la llegada de la chica a Japón, había ido a su escuela como Sasuke había predispuesto, había llevado una especie de rutina bastante tranquila, iba a clases entre semana y los fines salía con un grupo de chicos con los que había hecho amistad. Por su parte el moreno se había encerrado en una montaña de trabajo que necesitaba resolver, no se veían a solas pero las pocas veces en que coincidían se sentía ese deseo, aquella tensión que solo con su cuerpo podrían aliviar.
Sasuke había intentado quitársela de la cabeza con una que otra mujer cosa que jamás logro hacer, incluso llevo a una mujer estando increíblemente borracho, no recordaba mucho de lo que paso, pero lo que si es que cuando se dirigían a su habitación se había encontrado con la pelirrosa haciendo que esta apretara sus manos con fuerza y pasara de largo como si no le importara nada. Después… todo estaba en blanco, según Kakashi había sacado a aquella mujer, había escuchado a la pelirrosa afuera hablando por teléfono y alcanzo a escuchar cómo se dirigía de Sasuke a algún amigo suyo, se mostraba enojada y con ganas de llorar. Al día siguiente Kakashi le informo de los acontecimientos que habían pasado, le hizo sentir como una completa basura, siempre se sentía así. Sakura se le había metido debajo de la piel y ahora no podía estar sin siquiera pensar en probarla una vez más. El moreno suspiro de lleno sintiéndose completamente frustrado con toda la situación, ese día había recibido toda la información que le había pedido a Kakashi en relación a la familia paterna de Sakura.
Había leído el expediente sintiendo como un sentimiento de pérdida se instalaba en él. Saco un cigarro de su chaqueta, comenzando a fumarlo, si aquello era verdad… frunció su entrejo. No podía seguir ahí, bajo hasta el estacionamiento manejando con rumbo a su hogar. En cuanto llego miro con cierta extrañez como habían demasiados autos en la entrada.
—Sasuke-sama —saludo una de las criadas que recién había contratado para atender a la pelirrosa.
—¿Qué está sucediendo? —pregunto de inmediato.
— Es una pequeña reunión que hizo Sakura-sama con sus amigos de la escuela —dijo con una sonrisa la mujer, al parecer le agradaba la idea de que la pelirrosa se distrajera un poco.
—¿Dónde está?
—en la piscina, Sakura-sama es muy popular, incluso están algunos grados superiores, sin duda alguna es… —paso de largo, yendo directamente a la piscina.
En su nueva escuela la pelirrosa se había empezado a sentir a gusto, había hecho amistad con un pequeño grupo de chicos, algunas veces iban a su casa para hacer tareas, ver películas, a nadar en la piscina como en esos momentos, ella llevaba un bikini rojo dejando que su piel cremosa, era un poco provocativo, pero nada que le impidiera verla vulgar, era hermosa, cada uno de los chicos estaban embobados mirándole con pensamientos nada sanos, incluso algunos de ellos tenían fantasías con ella, una cama y posiciones indecorosas, aunque claro, no tenían ninguna oportunidad y eso lo sabían desde el principio. La pelirrosa estaba sentada con los pies en sumergidos en el agua, hablaba con un moreno que había conocido días atrás por sus amigas, al parecer el chico quería pretenderla.
—Es increíble tu casa —la chica sonrió apenas.
—no es la gran cosa —se sinceró.
—creo que tus padres son increíbles, mira que dejar que tuvieras una fiesta sin supervisión y…
—Sempai, dejémonos de tanta formalidad —comenzó a decir la chica colocando una mano en su entrepierna— podemos ir a un lugar más privado, ¿no te parece? —el chico sonrió ante su oferta, asintiendo, le tomo de la mano, mientras los demás le miraban irse, se adentraron a una habitación donde Sakura lo acorralo, las manos del chico fueron directamente a sus caderas, acariciando la piel expuesta.
—joder, Sakura… estaba —le coloco un dedo en sus labios.
—no hables —ordeno la pelirrosa, lo empujo contra la cama subiéndose a horcajadas sobre él, una de sus manos se fue contra su pecho subiendo lentamente—, harás todo lo que quiero, ¿de acuerdo? —asintió el chico ante el descaro de la chica. La chica empezó a mover sus caderas haciendo que cerrara sus ojos ante el delicioso placer que estaba sintiendo, fue besándolo, suavemente, con fuerza, ella tenía el poder y eso le encantaba.
—Sakura… —murmuro al sentir sus manos sobre su miembro. —dios te necesito…
—¿Dónde me quieres? —Jugó la chica, — ¿quieres estar aquí adentro? —murmuro mientras tomaba la parte inferior y lo abría un poco haciendo que el chico tragara grueso.
—Suficiente —la chica se alarmo se giró encontrándose con un moreno con el entrejo bastante marcado.
—¿Qué demonios haces aquí? —pregunto la chica, pero este le ignoro, tomo de la muñeca y jalo para él, tomándola con fuerza.
—Señor yo… lo siento, nosotros no…
—Déjame dejarte algo en claro idiota —trago grueso.
—Esto es mío —la chica apenas iba a replicar, ¡¿Qué carajos se creía?! Haberle usado de la manera en que habían estado, llevar mujeres y pasearlas frente a ella como si quisiera lastimarla, alejarla, dejarle en claro que había sido una más en la lista, lo siguiente que supo, fue que el moreno le estaba besando frente a su superior, con fuerza, dejando fluir todos sus sentimientos que había reprimido, que escondía cada vez que la veía, sentía los golpes de la chica en su pecho, como ella deseaba quitárselo de encima, pero también como iba cediendo, lentamente, como empezaba a retribuirle ese beso, como iba dejándose llevar por ese sentimiento, se separó, observándola, sus mejillas estaban sonrojadas, y podía ver como sus pezones se habían puesto duros, lo deseaba como él a ella. — Ahora que lo sabes, lárgate de aquí, no te quiero volver a ti, ni a ninguno de esos idiotas. —el chico asintió y salió lo más rápido de lo que hubiera querido.
—¡¿Quién te crees que eres?! —le empujo mirándole con reproche. — ¿Qué carajos haces? ¿Por qué nos interrumpiste? Y… —sus mejillas se sonrojaron.
—Tu eres mía… —frunció el entrejo.
—Jamás lo seré…
—Lo eres —le volvió a tomar empujándola contra la cama como hacía nada ella lo había hecho con aquel chico. — comenzó a acariciarla, subiendo por sus piernas, depositando húmedos besos, llegando a su punto.
—¡aaahhh! —gimió en cuanto sintió como un dedo de él estaba sobre su centro, acariciándolo— te odio… —murmuro la chica, Sasuke tomo la parte inferior y la hizo a un lado, encontrándola húmeda y lista para él.
—no quise lastimarte —comenzó a decir.
—Aléjate de mí —murmuro Sakura—, ese día… fue un…
—no lo digas —ordeno Sasuke—, eres demasiado para mí, confeso haciendo que llamara su atención la pelirrosa—, eres un delirio como mujer, te deseo, te he deseado desde el primer día que te conocí… soy un enfermo por haberme enamorado de una niña con la que me llevo unos trece años, pero… te deseo a tal punto que no sé qué es moral e inmoral. —iba a replicar la chica, pero de pronto sintió como Sasuke metía un dedo dentro de ella.
—¡Sasuke! —apretó las sabanas a su alrededor, comenzó a entrar y salir, acerco su rostro a su parte intima, arqueándose la chica ante la sensación de invasión, su lengua desde hacia abajo y arriba, golpeando su clítoris, succionando su humedad, sintiendo como jugaba con sus labios, levanto su rostro encontrándose con una imagen excitante, Sakura con las mejillas sonrojadas, mientras se tocaba sus pechos y estiraba sus pezones, dios, esta chica era una vil descarada, por un momento exigiéndole que pare y el siguiente tocándose para llegar al orgasmo. Se detuvo en cuanto observo que su humedad crecía, pero la castigaría, la castigaría por hacerle ver como un posesivo celoso. — noo… —murmuro Sakura en cuanto sintió que se alejó de ella.
—te deseo al punto en que mi mundo solo existes tu… —sus mejillas se mostraron de un hermoso color carmín.
—¡¿Qué hacías entonces con esa mujer esa noche?! —soltó de pronto girándose. — desde que era niña… siempre, siempre pensé en ti… y yo… me odiaba a mí misma, porque estabas con Ino y yo quería ese lugar y…
—Sakura… sé mía —Sasuke se sacó lentamente la ropa, acariciando a la pelirrosa, demostrándole aquel sentimiento, aquel sentir, aquel deseo, se bajó la bragueta empujando su miembro contra ella.
—¡Aaaah Sasuke! —sus ojos lagrimearon.
—Dilo —murmuro, mientras empujaba contra ella, le arranco la parte de arriba del bikini, besando sus pechos, mordiendo sus pezones, estirándoles, dejándole marcas, subiendo la intensidad de las embestidas.
—Nooo —dijo en un susurro observando como sus caderas se unian en las penetraciones.
—Dilo… Sakura, eres mía… —se llevó las manos a su rostro mordiéndose los labios, le retiro sus manos, lentamente le fue besando, degustando su sabor dulce, aquel del cual se estaba haciendo adicto.
—Sasuke —murmuro entre besos— no puedo más —dijo mientras sentía como le apretaba con fuerza.
—Dilo —exigió, bajando el nivel de las penetraciones provocándole.
—¡soy… Soy tuya! —Grito en cuanto sintió como penetro con fuerza terminando dentro, dándole una calidad sensación que le llenaba.
—Eres mía —comenzó a besarle con ternura, acariciando su desnuda piel. —No salgas con nadie más —comenzó a decir la chica mientras este le acariciaba.
—Ni tú, eres mi mujer… Sakura… te amo —confeso el moreno sorprendiéndose ambos por aquello. — el que vinieras aquí, el que estuvieras aquí, el saber que regresarías, siempre…—ella le beso con ternura.
—no me dejes por favor, tu no… —asintió el hombre, abrazándola con fuerza, deseándola, retribuyéndole todo lo que le habían arrebatado sin pensar… que tal vez el destino sería muy cruel en el futuro para ambos.
¡Hasta aqui el capitulo! Ojala sea de su agrado, les quiero comentar que ya falta poco para el final de esta historia, si las cosas van como tengo planeado, posiblement capitulos más y ya estara completa esta historia, como saben odio las historias largas, ademas de que en los proximos capitulos habran detonantes bastantes fuertes, pero sé que amaran!
¿me regalan un review?
Los adoro!
CiinDii~
