Buenooo! Acá les traigo otro capi! Amo los tortolitos jajaja asi que este capi es mucho de ellos! Pero más adelante veremos como avanzan Bella y Edward; y, Rosalie y Emmett!
Les recomiendo este tema!
SAVIN' ME - NICKELBACK
Show me what it's like (Muéstrame lo que es
To be the last one standing (Ser el último en pie
And teach me wrong from right (Y enséñame la diferencia entre el bien y el mal
And i'll show you what i can be (Y te mostraré lo que puedo ser
Say it for me (Dilo por mi
Say it to me (Dímelo
And i'll leave this life behind me (Y dejaré esta vida atrás
Say it if it's worth saving me (Dime que vale la pena salvarme
Anteriormente:
Se decidió a irse y salió hacia el pasillo que llevaba a los ascensores. En su camino, se dio cuenta de que la luz de la sala de juntas se su unidad estaba encendida. Se acercó y abrió la puerta sin hacer ruido, frunciendo el ceño cuando vio quién estaba allí. Era su nueva compañera, Alice Brandon. Ella estaba sentada sobre la mesa con los pies sobre una silla delante de ella, los codos apoyados en sus rodillas y sosteniendo su cabeza con sus manos, inclinada un poco hacia delante. También notó todo lo escrito en la otra pizarra con una letra elegante y clara. Decidió entrar a preguntarle al respecto.
Le dio curiosidad por saber qué estaba haciendo a esta hora y no había salido a cenar con los demás. Caminó lentamente hacia ella y notó sus zapatos cerca de la pared, entonces dedujo que estaba descalza. Cuando llegó a ella la observó, no se movía a no ser por su respiración acompasada. Se colocó delante de ella y, agachándose un poco, notó que sus ojos estaban cerrados. Ella estaba dormida. Él sabía que debía alejarse de ella, lo sabía desde el momento en que la habían presentado. Sin embargo, él se quedó mirándola unos minutos. Al igual que antes, su rostro transmitía paz y serenidad que de algún modo lo reconfortaba. Pero eso estaba mal y le asustaba, lo sabía aunque no podía alejar la vista de ella. Salió de sus pensamientos unos minutos más tarde y se decidió a despertarla. No podía dejarla ahí, además de que era una de sus compañeras, sus modales con los que lo habían criado lo obligaban a ser caballero con cualquier mujer. Levantó la vista, lentamente y la posó sobre el antebrazo de Alice, ejerciendo una leve presión y moviéndolo suavemente mientras la llamaba por su nombre varias veces.
Alice estaba parada en medio de un claro en algún bosque. Delante de ella, a unos 50 metros, había una cabaña de aspecto deteriorado. La nieve caía lentamente sobre el paisaje y se sintió tiritar de frío. La curiosidad la hizo mirar hacia delante, observando un movimiento a través de las ventanas. No había ninguna luz encendida dentro y se veía oscuro, casi abandonado. Había visto algo moverse y cruzar por la ventana hacia alguna otra habitación supuso. Dio un par de pasos hacia la casa, pero no avanzó más cuando escuchó movimiento tras ella.
— ¡Alice!
Se volvió sobre sí misma, girando para ver quién la llamaba con tal desesperación en su voz. Se encontró mirando el rostro de su compañero, Jasper Whitlock, quien estaba en el comienzo del claro, acababa de salir de los árboles. El terror y miedo en su voz, que también se evidenció en su rostro le hizo preocuparse. Estaba confundida, demasiado confundida. Decidió ir hacia él para preguntarle qué le sucedía, pero no llegó a hacerlo.
— ¡Alice! ¡No! ¡Tú no! —gritaba él mientras corría rápidamente hacia ella.
En ese momento sintió una presencia tras ella y al girarse de nuevo hacia la cabaña, había un hombre frente a ella, apuntándola con un arma directo a su cabeza. El terror se apoderó de ella, paralizándola en su lugar. Lo último que vio fue el salvajismo y malicia en el rostro del hombre del arma, mientras Jasper gritaba de forma impasible. Luego, escuchó la explosión y cayó en la oscuridad.
—Alice. Alice.
La voz, ella conocía esa voz. Se sintió ser ligeramente sacudida y también sintió una mano fuerte en su antebrazo. Abrió los ojos lentamente y levantó la cabeza, encontrándose con los ojos azules de Jasper, fijos en los marrones de ella. Fue extraño para ambos, pero se quedaron mirándose unos minutos en completo silencio.
—Te quedaste dormida y es tarde. No deberías estar aquí —dijo Jasper, rompiendo el silencio pero sin alejar su mirada de la suya.
— ¿Qué hora es?
—Pasada la medianoche.
—Oh. Estaba tratando de descubrir lo que falta. Algo se está escapando y sé que está...
—Lo sé. Pero es tarde y no has descansado, debes ir a casa.
—Debí dormirme mientras pensaba —reflexionó —sí, tal vez debería irme.
—Todo va a estar aquí cuando regreses. ¿Estás bien?
—Sí, sólo tuve una pesadilla —dijo ella deslizándose de la mesa con gracia y buscando sus zapatos, colocándoselos rápidamente —gracias por despertarme.
—Deberías tomar un taxi, es tarde para que camines afuera.
—Se supone que no es lejos de aquí —comentó mientras buscó en su teléfono el mensaje de Rosalie con la dirección —aunque no tengo ni idea de dónde es.
—Déjame ver —ofreció Jasper cortésmente y ella le pasó el teléfono. Se sorprendió un poco por la dirección. Definitivamente tenía mala suerte —sé dónde es. No es muy lejos de aquí. Menos de 20 minutos si cortas camino por el parque y no muy peligroso.
—No conozco por aquí, quizá pueda encontrar un taxi —dijo recogiendo sus papeles y guardándolos.
—Puedo ir contigo —él no quiso decirlo realmente, estaba mal, no debía siquiera pensarlo, pero sus palabras habían sido pronunciadas antes de que se detuviera a pensarlas —es al frente del edificio donde vivo.
—Bueno, eso sería muy generoso de tu parte —Alice habló con cautela.
—Sí —dijo Jasper, aún preguntándose porqué había hablado así.
—Bien.
Ella terminó de recoger sus cosas y Jasper la esperó a un costado, mirando un punto fijo en el suelo. Cuando notó que Alice había terminado su tarea, le abrió la puerta para que saliera y él apagó la luz de la sala y la siguió cerrando la puerta tras él.
Mientras caminaban, Jasper seguía preguntándose porqué las palabras que dijo no fueron procesadas en su cerebro antes de ser dichas. Sin embargo, le había más sorprendido que disgustado. También se preguntaba porqué les habían conseguido un departamento a ellas justo en frente de su edificio. ¿Por qué de todos los edificios de la ciudad, tenía que ser uno frente a donde él vivía? Dejando de maldecir su suerte en su mente, decidió dar una mirada hacia su acompañante. Lo primero que notó era lo pequeña que se veía a su lado, luego, la gracia con la que daba cada paso, que, a pesar de tener tacones un poco altos, sus pasos eran firmes y seguros. Sin siquiera darse cuenta, sonrió débilmente. Y al darse cuenta unos segundos después, sí que le molestó. No había sonreído realmente en las dos semanas desde el hecho, ¿por qué debía de hacerlo ahora y con ella? Inmediatamente, borró la sonrisa de su rostro y continuó mirando al frente mientras caminaban hacia el parque, por donde él hacía su recorrido habitual.
Alice, por su parte, se mantuvo en silencio por temor a decir algo equivocado, no es como si quisiera que él, justamente, sea su amigo o algo por el estilo. De todos modos, era su rival a nivel intelectual y no iba a dejar de lado ese hecho, a pesar de que fueran compañeros de la misma unidad. A medida que se acercaban al parque, una sensación de temor se apoderó de ella, además de inseguridad. Es decir, era injustificado, él tenía su arma y ella la suya en su mochila, pero esa noche el aspecto de la extensión del parque, que fácilmente ocupaba dos manzanas sino más, activó en ella un miedo tonto. Pensó, racional como siempre, que era debido a los extraños acontecimientos de los días anteriores en Seattle, cuando se sentía observada. Quizá el no haber podido resolver esa situación la mantenía en alerta ante lo desconocido, además del extraño sueño que había tenido anteriormente. Necesitaba distraerse de alguna manera y la única que se le ocurrió que funcionaría sería hablar con su compañero.
—Eh... ¿Jasper? —la vacilación era tan notoria en su voz, que él se preguntó de dónde provenía.
— ¿Sí?
—Tú dijiste que caminas siempre por aquí, ¿verdad?
—Es una forma de atajo —le reiteró y al ver su expresión, supo qué le sucedía — ¿tienes miedo de cruzar el parque?
—Bueno, es más de medianoche y realmente no conozco nada de por aquí.
—Entonces tienes miedo —afirmó.
—Sí. Sé que es tonto —admitió Alice, y se cuestionó si debería mencionar lo de Seattle o no, pero finalmente, optó por no mencionarlo.
—Si quieres podemos rodearlo, pero hará que tardemos más tiempo en llegar —ofreció Jasper en voz amable al comprender su miedo.
—Gracias, pero no lo creo realmente necesario. Tendré que aprender el camino de todos modos para cuando lo haga con Rosalie.
—Está bien —en realidad, a él no le preocupó en el momento si el camino era más largo o más corto, no quería que su compañera se sintiera mal por algo tan tonto como un atajo en el camino.
Fácilmente, volviendo a mantener el silencio que surgió luego de la pequeña charla, ambos cruzaron el parque. La noche estaba claramente nublada y eso no ayudaba a que las luces que se encontraban dispensas por el lugar alumbraran mucho más que unos pocos pasos de distancia. No era un buen escenario para su primer recorrido, pensó Jasper.
Quince minutos más tarde, se encontraban finalmente en la cuadra de los edificios, llegando en pocos minutos a la entrada de Alice.
—Muchas gracias por acompañarme, no sé si hubiera llegado sin ayuda —le agradeció ella cuando verificó la dirección, no es que no confiara en él, sino por prevención.
—Está bien, de todos modos debía tomar el mismo camino.
Sin darse cuenta, ambos se quedaron mirándose de nuevo.
—Buenas noches y gracias de nuevo, Jasper.
—Hasta mañana, Alice.
Alice entró al edificio intentando no hacer ningún ruido que pudiese molestar a sus nuevos vecinos. Se fijó en su teléfono el número de piso de su departamento y se dirigió a llamar al ascensor. Cuando llegó a la quinta planta, caminó hacia el departamento C y tocó la puerta con cuidado. Casi al instante, Rosalie abrió la puerta. Se veía claramente molesta.
—Te he estado esperando desde hace una hora o más, ¿dónde estabas? —espetó la rubia.
—Lo siento, Rose. Me quedé en la central y me dormí.
— ¿Te dormiste? Y, ¿cómo llegaste aquí? Me hubieras avisado.
—Sí, me dormí. Estaba en la sala de juntas haciendo unas cosas para descubrir algo nuevo en el caso y me dormí. Pero Jasper me despertó antes de irse y me acompañó hasta aquí. Vive en el edificio de en frente.
—La próxima vez que vayas a quedarte me avisas ¡Estaba cerca de llamar a Edward para que mande oficiales de policía a buscarte!
—Ya no exageres, estoy bien y estoy aquí. Así que, ¿cómo estuvo la cena?
Rosalie le indicó a Alice que había comprado comida china de regreso al departamento para que ella comiera ya que no había cenado. Y, cuando Alice se sentó a comer con Rosalie acompañándola en la sala de estar, procedió a contarle lo divertida que había sido la cena. Le dijo que el restaurante era un lugar muy lindo y hogareño, que sus compañeros eran clientes habituales del lugar. De ellos, le dijo que Bella tenía un hija que esa noche se había quedado en la casa de la madre de ella, la niña se llamaba Reneesme pero todos le decían Nessie y que era muy adorable y linda cuando la vio en una foto que Bella les mostró. Y que a ella no le gustaba que la llamaran por su nombre, sino que fuera sólo Bella. Edward había comentado que su padre era abogado y su madre enfermera, pero no había mencionado tener hijos o pareja. Y Emmett, se había soltado tras una cerveza y demostró ser gracioso y bromista, pero tampoco dijo mucho. Luego de la charla, ambas se fueron cada una a sus habitaciones a dormir tras un día de novedades y bastante agitado. Al menos, en eso estaban cuando el teléfono de Rosalie comenzó a sonar fuertemente.
— ¿Hola? —dijo Rosalie medio adormilada, miró el reloj y este marcaba las 4.30 am.
—Rosalie, soy Edward. Ve con Alice a la central, hay una nueva víctima.
Y hasta aquí el capi de hoy! Qué opinan? Rose es una buena amiga pero se enoja bastante jajaaj Y Jasper, bueno, es muy él. Y el sueño de Alice fue bastante raro no?
Qué creen que va a pasar?
Besos!
Bren.
