Hola ¿Cómo están? Sé que dije que actualizaría este domingo que pasó, pero circunstancias adversas me impidieron hacerlo, pero aquí estoy con el capítulo XVI de esta pequeña historia.
Antes que nada me gustaría agardecerles a Hechizada517, Coockie y a Angl0002 por seguir esta historia. Motiva ver que poco a poco más lectores sigan esta historia y que se tomen su tiempo en comentar, de hacer criticas, sugerencias, etc. Gracias.
Ahora si, sin más preambulos aqui los dejo con la continuación. Espero que la disfruten.
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Capítulo XVI: Cuenta regresiva.
Así como Gar sabía cómo hacerse querer por todos aquellos que lo rodeaban, Raven aún sin saberlo también poseía esta habilidad ya que ella también tenía buenos amigos que serían capaces de morir por ella si era necesario. Tal era el caso de Dick, Kory y Victor, quienes la querían mucho más de lo que ella podría llegar a imaginar y todo porque esos pequeños gestos que Raven consideraban insignificantes, para sus amigos no lo eran ya que era gracias a esos gestos "insignificantes" que ella había tenido con ellos es que se habían convertido en lo que eran hoy en día.
Cada uno de ellos tenía su historia con la hechicera y sus respectivas razones para quererla tanto como la querían ahora, en especial Dick que de todos era el que más tiempo llevaba conociéndola y el que tenía el vínculo más fuerte con ella.
Cuando Dick perdió a sus padres estaba devastado, pero cuando se enteró que la muerte de estos no había sido un accidente sino que habían sido asesinados, en lo único que podía pensar era en vengarse de los responsables de su miseria. Solía escaparse de la casa de su padre adoptivo Bruce Wayne cada vez que tenía la oportunidad y deambulaba por las calles "buscando" a los asesinos de sus padres como si estos simplemente estuvieran esperando al doblar en la siguiente esquina. Nada más alejado de la realidad, porque lo único que lograba encontrar eran problemas y más de una buena paliza varias ocasiones, lo que lo llevaba a terminar inconsciente en algún callejón o en algún contenedor de basura o en el peor de los casos iba a parar al hospital; sin embargo había ocasiones en las que solía encontrarse con una misteriosa chica de su edad, de piel nívea, corto cabello de color negro con reflejos violetas y peculiares ojos de color amatista, la cual solía usar pantalones jean gastados, botas negras y franelas del mismo color, junto con un largo abrigo con capucha.
Aquella chica era Raven y, en aquella época, simplemente le resultaba fascinante al joven Richard Greyson el cual no podía evitar sentirse atraído por esa aura de misterio que rodeaba a la silenciosa e inexpresiva chica que nunca respondía a nada de lo que él le dijera, ya fuera un saludo, una pregunta o alguna frase; ella solo lo ignoraba leyendo aquellos enormes libros que tanto parecían gustarle, hasta que un día dejo de leer repentinamente y marcas de heridas y moretones comenzaron a ser cada vez más visibles en su cuerpo o al menos en las partes de su cuerpo que Richard alcanzaba a ver a través de toda la ropa que la cubría. En más de una ocasión intentó preguntarle sobre sus heridas, pero cada intento era como hablar con una pared, ya que no importaba lo que le dijera aquello era como hablar con una pared… no, de seguro una pared ofrecía mucha más interacción de lo que esa chica lo hacía.
Sin embargo, si algo lo caracterizaba era su perseverancia y su afilado ingenio y descansaría hasta lograr su objetivo.
— Oye chica misteriosa, te ofrezco un trato —Dijo de manera decidida Richard luego de encontrarla sentada en una de las bancas del parque de Gotham observando la luna con un aire de profunda melancolía que a primera vista lo había enmudecido, pero afortunadamente logro recuperarse al recordar su misión— mira esto.
Dicho esto se colocó frente a ella y de su mochila sacó un ejemplar empastado de "The Gunslinger", el primer libro de ocho perteneciente a la saga "The Dark Tower" de Stephen King. La chica bajo la mirada hacia el magnífico y bien cuidado ejemplar de edición limitada que aquel molesto chico tenía entre sus manos. Los orbes amatistas de la misteriosa chica resplandecieron de emoción y de deseo ante la cercanía de una de las obras que tanto había querido leer desde que se enteró de su existencia, pero que debido a sus circunstancias no podía permitirse adquirir.
Richard solo sonrió triunfalmente al ver como ella había mordido el anzuelo.
— Te dejaré leerlo y los otros siete libros si me dices tu nombre, qué te sucedió y te conviertes en mi amiga ¿Qué dices? —Soltó de manera implacable cada palabra, disfrutando cada segundo de su pequeña victoria y de haber logrado hacerla variar aunque fuera un poco su expresión de piedra.
— Que eres demasiado retorcido para ser solo un niño —Dijo finalmente la misteriosa chica llenando de regocijo al joven Richard, el cual había deseado tanto escuchar su voz, que ahora que finalmente podía hacerlo le costaba creer que aquello fuera real— me llamo Rachel Roth, pero tú puedes decirme Raven y, dado que obviamente eres un idiota, te llamaré Dick de ahora en adelante.
— Pero mi nombre es Richard y…
— O es Dick o no hay trato —Lo interrumpió ella bruscamente sonriendo levemente con malicia— ¿Qué dices niña exploradora, lo tomas o lo dejas?
Y así en menos de un segundo esa chica o Raven, como se hacía llamar, le había dado la vuelta al tablero e impuso sus condiciones como si no fuese ella la que se estuviera muriendo por leer esos libros.
— Bien, gusto en conocerte Raven… soy Dick —Dijo a regañadientes, dejando a un lado su orgullo mientras la veía con rabia— ahora quiero saber que te paso, quiero decir ¿Por qué estás tan lastimada? ¿Alguien te hizo daño?
— Algo así —Respondió Raven suspirando fastidiada por lo rápido que ese idiota había aceptado sus condiciones— esto me lo hizo mi padre por resistirme a ser su marioneta.
— ¿Por qué no lo denuncias? —Preguntó Dick alarmado, observándola de la cabeza a los pies buscando más señales de abuso— No importa lo que ese imbécil te haya hecho creer si lo denuncias te libraras de él y nunca podrá volver a ponerte un dedo encima y…
— No es tan fácil Cindy Lou, porque mi padre no es algo con lo que un simple humano pueda lidiar —Lo interrumpió bruscamente ella de nuevo comenzando a hartarse de las preguntas sin sentido del molesto chico— ahora ¿Vas a darme el libro o qué?
Estuvo a punto de entregarle el libro hasta que cayó en cuenta de que aún había algo que podía usar a su favor en aquella situación.
— Lo siento no puedo dártelo —Dijo él con fingida inocencia, a lo que Raven solo enarcó una ceja interrogante— ¿Acaso no fuiste tú la que dijo "O es Dick o no hay trato"?
— Bien jugado, Dick —Reconoció sonriendo levemente por un breve instante antes de volver a su inexpresividad habitual— ahora dame el libro y cállate.
Después de esto Richard, es decir, Dick siguió escapándose cada vez que tenía la oportunidad de hacerlo, pero ya no lo hacía para buscar a los asesinos de sus padres, sino que lo hacía porque realmente quería acercarse más a Raven y convencerla de que denunciara a su padre o que lo dejara ayudarla a darle una lección. Poco a poco ella comenzó a ser menos esquiva con él ya que lo necesitaba para poder seguir leyendo libros porque no podía llevarlos a casa como le gustaría; luego Raven empezó a responderle de manera menos agresiva y una noche entre tantas otras Dick se encontró con la agradable sorpresa de que ella sería la que iniciara la conversación por primera vez después de dos meses haberla forzado a hablar a través de un trueque por libros.
Sin embargo toda la dicha que sentía desaparecería con lo que ella tenía que decirle esa noche.
— Me voy de Gotham —La simpleza con la que Raven había dicho aquellas palabras las convirtió en un puñal que sin clemencia atravesó el corazón de Dick— los seguidores de mi padre me encontraron y ya no es seguro que me quede aquí.
— No. No Raven, por favor no te vayas —Le suplicó Dick sin poder ocultar el desespero en su voz— tiene que haber alguna manera de hacer algo… ¡Déjame hablar con Bruce! Él podría hacer algo para ayudarte, tiene muchas conexiones y trabaja con la policía y…
— Y por eso es que te la has pasado merodeando por aquí sabandija —De repente la rasposa voz de un grotesco hombre oculto en las sombras los hizo voltear a ambos hacia un lado alarmados de que alguien más además de ellos se encontrara en aquel almacén abandonado que habían escogido como punto de encuentro y como refugio durante sus salidas nocturnas— pero hasta aquí llegas sucia rata bastarda.
Con un chasquido de los dedos de aquel hombre flaco, desgarbado, de aspecto descuidado y maloliente, apareció un grupo de hombres y jóvenes armados con bates, palos, tubos, botellas rotas, manoplas de hierro y con las tradicionales navajas que eran el arma predilecta de muchos maleantes y ladrones.
— Te equivocas —Respondió Raven manteniendo la calma a pesar del peligro en el que se encontraban ahora al estar completamente rodeados y sin posibilidad de escape— él solo tiene negocios conmigo, así que mantente alejado de esto Tony.
Dick estaba boquiabierto por la manera en la que Raven estaba encarando a ese sujeto como si ella lo controlara y si no hubiera sido por la estridente carcajada que el tal Tony soltó de repente acompañado por las risas de sus colegas, Dick incluso hubiera pensado que su amiga Raven era la hija de algún mafioso importante o algo así.
— Escúchame bien princesita demonio, las cosas cambiaron desde que tus enfermos guardianes tiraron la toalla y fueron aniquilados por los idiotas que están tras tu cabeza —Dijo burlonamente el delgado hombre acercándose a ellos de manera amenazadora con un oxidado tubo en las manos— así que mejor encárgate de tus asuntos, que nosotros nos ocuparemos de los nuestros. A menos que quieras ser parte de la diversión también, en ese caso las cosas podrían cambiar un poco para ti ¿No crees?
Mientras Raven y el tal Tony se miraban el uno al otro de manera desafiante, Dick pensaba en mil y un maneras de escapar de esa situación, pero ninguna de ellas era buena para que ambos pudieran escapar, así que a pesar de que las piernas le temblaban y de que no podía estar más asustado de lo que lo estaba en ese momento, tomó la decisión que creía que era la correcta.
Se aseguraría de que al menos ella pudiera escapar…
En ese momento Raven volteo a verlo percibiendo sus turbulentas emociones y la línea de sus pensamientos suicidas, pero ya era demasiado tarde para detenerlo porque este ya había embestido a Tony violentamente con su cuerpo logrando tirarlo al suelo. Sin embargo apenas Tony cayó al suelo Dick sintió como una amarga y fría sensación invadía todo su cuerpo haciéndolo sentirse extraño y aturdido.
— ¡Diiiiiiiiick! —El desgarrador grito de Raven lo hizo darse cuenta de lo que había pasado, sin embargo no pudo evitar voltear lentamente y bajar la mirada hacia su costado donde la hoja de una navaja se encontraba incrustada hasta la empuñadura ahora manchada con su sangre.
Su agresor retiro la navaja limpiamente y Dick cayó al suelo con las manos en la herida como si con eso pudiera evitar que la sangre siguiera saliendo. Curiosamente en ese momento, a pesar de que estaba asustado por la manera tan absurda en la que moriría, estaba aún más asustado y preocupado por Raven y por lo que esos degenerados le harían ahora que él ya no sería un estorbo para ellos. Quiso decirle que huyera, pero la voz simplemente no le salía y eso lo frustraba mucho porque no tenía manera de detener los decididos pasos que Raven daba hacía él con la mirada ensombrecida y con los puños fuertemente apretados.
— Quieta ahí bomb…
Uno de los esbirros de Tony intercepto a Raven intentando asustarla para detenerla, pero ella no se detuvo porque antes de que este pudiera terminar la frase su cara giró 270 grados retorciendo su cuello violentamente y haciendo crujir sus huesos de una manera horripilante y perturbadora mientras caía al suelo muerto. Todos los presentes se asustaron ante la horrible escena mientras Raven con el rostro contraído en una profunda expresión de ira avanzaba decididamente con sus ojos tornándose de un intenso color rojo sangre a la vez que otro par más de ojos del mismo color aparecían sobre estos y una extraña energía negra la envolvía.
— ¡Qué están haciendo imbéciles, matemos a ese monstruo antes de que acabe con nosotros! —Gritó Tony arrojando el tubo oxidado al suelo y tomando el revolver que llevaba consigo.
Todos los que tenían armas de fuego siguieron su ejemplo y comenzaron a dispararle a Raven frenéticamente, pero ninguna de sus balas llegaría a tocarla pues todas se quedarían atoradas en aquel manto negro de energía, rotarían sobre su eje hasta apuntar a Tony y a todos sus esbirros y, con un simple chasquido de los dedos de endemoniada chica, estas saldrían disparadas hacia ellos de regreso e impactarían violentamente en sus cuerpos, matando a varios y dejando muy malheridos a otros. Cuando Raven llegó a su lado Dick solo la observaba de manera expectante con los ojos más abiertos de lo normal, ella se arrodilló a su lado y luego de gritar cosas en un extraño lenguaje se cubrió el rostro con las manos y empezó a murmurar un extraño mantra que repitió una y otra vez durante unos cuantos minutos.
— Azarath Metrion Zinthos —Repitió una vez más antes de retirar las manos de su rostro y mostrándole a Dick (para alivio de este) que de nuevo era la misma chica que él bien conocía, los cuatro ojos volvieron a ser solo dos y el color rojo sangre de estos había desaparecido, dejando en su lugar aquel hermoso color amatista al que ya estaba acostumbrado y que tanto le gustaba.
Sin decir nada Raven evitó el contacto visual con él y se apresuró a posar sus pequeñas manos sobre la herida, respiró hondo y concentrando su poder en sus manos empezó la labor de sanarlo a pesar de que nunca antes había lidiado con una herida tan grave como lo era aquella, pero a pesar de que no estaba segura de sí podría salvarle la vida o no al único amigo que había tenido en toda su vida y de que su breve pérdida de control la había agotado bastante, aun así lo intentó y se esforzó bastante para reparar el tejido y los órganos afectados lo mejor posible antes de cerrar la herida. Sin embargo, mientras ella hacia todo lo posible por salvar la vida de su amigo, Tony y el resto de sus esbirros que no habían recibido heridas mortales volvieron a levantarse observando a la joven hechicera con odio puro inyectado en sus ojos y con el deseo de matarla de la manera más horrible posible por lo que les había hecho a ellos y por todos sus compañeros caídos.
En ese momento la única luz que iluminaba el abandonado almacén se apagó repentinamente preocupando a Dick que poco a poco comenzaba a sentir como el calor regresaba a su cuerpo, luego escuchó las maldiciones de Tony y de los esbirros que aún le quedaban, seguido de sonidos de golpes, alaridos de dolor y un entraño zumbido que no supo identificar. Luego de unos cuantos minutos las luces volvieron a encenderse, Tony y sus hombres yacían inconscientes en el piso, mientras que Bruce y una hermosa mujer con rasgos físicos similares a los de Raven se encontraban justo a su lado observándolos con severidad.
— ¿Tipo de herida, tiempo y daño? —Preguntó la extraña mujer arrodillándose frente a Raven.
— Puñalada limpia, quince minutos, tejido e hígado y hemorragia interna —Respondió Raven de manera automática sin dejar de hacer su labor— detuve la hemorragia y ya casi termino con el hígado.
— No te concentres en reparar el daño tú sola, debes incentivar al cuerpo a que te ayude estimulando su factor regenerativo natural —Explicó la extraña mujer mientras extendía sus manos sobre él abdomen de Dick y comenzaba a irradiar magia también— te ayudaré con eso y verificaré que todo esté sanando bien.
Tras unos diez infernales minutos ambas retiraron las manos del cuerpo de Dick a la vez que la mujer dirigía su atención hacia Bruce.
— Ya está fuera de peligro, pero debe guardar reposo para que su cuerpo pueda recuperarse —Explicó la mujer para luego señalar a Dick— tú hijo tiene suerte de estar con vida, así que cuídalo bien porque nosotras no estaremos la próxima vez que algo…
— ¡No! —Se opuso Dick sintiendo una fuerte punzada de dolor en cuanto alzó la voz— No se la lleve… por favor. Ella es mi mejor amiga y yo…
— Oye, deja de sobre esforzarte que no fue fácil curarte ¿Sabes? —Dijo Raven posando uno de sus delicados dedos sobre los labios de su amigo, evitando así que este volviera a reclamarle a su madre— descansa.
En ese momento Dick sintió como todo se volvía negro a su alrededor conforme su consciencia gradualmente se desvanecía junto con todos sus sentidos, siendo el rostro de Raven lo último que vería antes de perder el conocimiento. Antes de desvanecerse en la oscuridad de su mente Dick pudo apreciar como su amiga le decía algo que no pudo entender, pero la imagen de sus labios moviéndose quedaría grabada en su memoria e incluso al recobrar el conocimiento en la seguridad de los dominios de su padre adoptivo, lo único en lo que podía pensar era en aquella última imagen y en lo que sea que ella le hubiera dicho.
Durante días estuvo melancólico luego de comprobar que en efecto todo rastro de su amiga había desaparecido de Gotham, luego su melancolía se transformó en rabia a raíz de lo impotente que se sentía al no haber podido hacer nada por ella hasta el final y aun así tuvo el tupé de sentir que él era su mejor amigo así como ella era su mejor amiga. Se sentía estúpido, inútil y un idiota por todo lo que había pasado y no sabía cómo deshacerse de esos molestos sentimientos hasta que un día Bruce tuvo una buena conversación con él y lo hizo ver que la única manera en la que podría lidiar con esto era dejando atrás esa actitud infantil que había estado cosechando desde la muerte de sus padres, debía madurar y aprender a lidiar mejor con sus problemas sin importar que en ese momento solo fuera un niño de doce años.
— Sin importar la edad que tengas siempre serás un niño a los ojos de alguien más, así que no justifiques tus errores con tu edad o con tu inexperiencia —Le dijo Bruce con severidad mientras lo llevaba junto con él al lugar en el cual empezaría a entrenarlo como su asistente y mano derecha— en lugar de eso asume las consecuencias de tus actos y trabaja para no volver a cometer los mismos errores.
Bruce le enseño que su mente era el arma más poderosa que tenía siempre a su disposición, con eso aunque no tuviera otro tipo de armas, siempre podría contar con que él sería el mejor preparado para afrontar cualquier situación y eso, de por sí solo era una enorme ventaja si sabía usarla de manera adecuada. Cuando cumplió los catorce años era un chico completamente diferente al que ingreso a la familia Wayne hace dos años, era mucho más analítico y había aprendido a usar de manera correcta su astucia y su intelecto, así como también había aprendido a luchar de manera eficiente y contundente lo que lo hizo ganarse del todo la confianza de su Bruce, quien le asignaría su primera misión importante desde que había comenzado con su entrenamiento.
Ser un guardaespaldas no era lo que tenía en mente que sería su primer gran trabajo, pero había aprendido a no cuestionar sin necesidad las decisiones de Bruce y si él creía que esto era lo que necesitaba hacer por ahora, entonces significaba que había algo en ese trabajo que necesitaba aprender para poder pasar al siguiente nivel y era su misión descubrirlo, aprenderlo y asimilarlo lo más pronto posible. Fue así como fue a parar frente a la puerta de un modesto departamento en San Francisco, donde se supone que viviría junto a las personas que debía proteger. Respiró hondo recordando las intensas clases de modeles que había tenido junto con Alfred y toco un par de veces la puerta del apartamento, pero no hubo respuesta así que volvió a intentarlo una vez más con más fuerza. Luego de unos segundos pudo escuchar pasos acercándose hacia la puerta finalmente.
— Vaya y yo que me preguntaba quién sería el idiota que intenta tirar mi puerta abajo y resulta que es un idiota que conozco bien —Dijo la hermosa joven que abrió la puerta sonriendo levemente con sorna, mientras que él solo la contemplaba incrédulo recorriendo su cuerpo de la cabeza a los pies y de regreso hasta detenerse en esos peculiares, pero a la vez hermosos ojos de color amatista que parecían poder ver a través de su alma— hola Dick.
Dick no dijo nada, solo la agarró por la muñeca y la haló hacia el con fuerza abrazándola con desesperación, necesidad y con miedo de que aquello solo fuere una mala jugada de su mente como había ocurrido en otras tantas ocasiones. Sin embargo aquella chica le correspondió el abrazo aferrándose a él con la misma necesidad.
— Eres un terrible mejor amigo ¿Lo sabias? —Dijo ella sin deshacer el abrazo— mira que hacerme esperar tanto para terminar "The Dark Tower".
En ese momento Dick se separó de ella y buscó el paquete que Bruce le había encargado entregarle a su cliente apenas hiciera contacto con ellos. Raven tan solo lo observó extrañada mientras él abría el maletín que había cargado todo el camino hasta aquel departamento, dentro de este se encontraba el sexto libro de la saga llamado "Wolves of the Calla" el cual había sido el libro que se supone le prestaría a Raven la última noche que se vieron hace dos años. Dick solo sonrió con ironía ante la nota que había dentro del maletín.
"Ahora cuentas con las armas que necesitas para proteger lo que quieres."
— Él nos consiguió este lugar —Dijo Raven desde el marco de su puerta— y gracias a él mi madre y yo hemos podido estar estos dos últimos años tranquilas y sin altibajos, aunque siempre estamos alerta porque nunca sabemos cuándo esos imbéciles puedan volver a aparecer.
— Típico de Bruce, siempre está al menos diez pasos por delante de cualquier situación —Dijo Dick con orgullo a pesar de que se sentía estafado en ese momento por su padre adoptivo. Sin embargo no podía dejar de sentir al mismo tiempo que aquella había sido la mejor estafa en la que pudiera caer en su vida.
Luego de eso Raven le contó la verdad sobre ella, ya que si Dick había podido seguir refiriéndose a ella como su mejor amiga después de ser apuñalado y de haberla visto parcialmente convertida en demonio, entonces también sería capaz de asimilar lo que le diría y aunque la magnitud del problema al que se enfrentaba no era algo con lo que cualquiera podría lidiar, Dick lo meditó por un momento antes de obsequiarle una sonrisa y tratarla como siempre lo había hecho.
Desde entonces los dos habían estado juntos, como mejores amigos y tristemente para Dick, como hermanos a pesar de que para ese punto Jason ya sería parte de la familia Wayne también. La verdad era que Dick había estado enamorado de Raven desde que la conoció, pero nunca fue capaz de superar el gran muro que lo separaba de ser algo más que su mejor amigo y casi hermano, porque siempre se acobardaba o ella se las ingeniaba para esquivarlo como toda una campeona olímpica. Era absurdo, pero era la verdad y aunque Victor intentó ayudarlo simplemente él mismo se auto saboteaba una y otra vez hasta que simplemente se dio por vencido y dejo de intentarlo, resignándose a seguir siendo solo su mejor amigo y seguir apoyándola incondicionalmente.
Trigon sería el que explotaría esta debilidad llevándolo al limité y tentándolo con todo aquello que siempre había deseado, pero con ayuda de Victor y de Jason logró volver en si y hacer lo que era correcto, dirigiéndolos para liberar a Raven de sus ataduras tanto físicas como mentales, impulsándola y llenándola de valor para enfrentarse a su padre de una vez por todas, liberando todo su poder y derrotándolo luego de una feroz batalla que terminó con Trigon siendo enviado de regreso al infierno por Raven.
Con el paso del tiempo Dick lograría superar su enamoramiento adolescente y sus lazos se fortalecieron aún más. Durante un tiempo se dedicaron a erradicar cualquier rastro de ella y distribuir información falsa sobre su aspecto y otras cosas para que fuera imposible relacionarla a ella con la hija mitad demonio de Trigon, luego se mudaron a Jump City mientras que la madre de Raven se marchó hacia Arizona ya que de esta manera ambas podrían estar a salvo y así fue como ambos empezaron sus nuevas en aquella ciudad, con Dick trabajando en la oficina de detectives de Bruce junto con Jason, mientras que Raven seguiría escribiendo y publicando sus propios libros mientras aprovechaba para poder vivir su vida sin tener que seguir restringiendo sus emociones y sin tener que seguir temiéndole a la sombra de su perverso padre.
Luego de esto la única preocupación que tuvo fue cuando Raven empezó a salir con un sujeto que tanto a él como a Victor les desagradaba mucho porque había algo en él que simplemente no les agradaba, su nombre era Eric Forrester y era un tecnopata que decía estar enamorado de Raven, pero que al final solo quería aprovecharse de ella y de sus poderes; jugó con sus sentimientos y cuando Raven volvió en sus sentidos y se dio cuenta de lo que este se proponía, simplemente aquel malnacido se dio el tupé de decirle que:
"Nadie con dos dedos de frente estaría con una chica como tú sin buscar nada a cambio Raven. De hecho deberías de agradecerme por hacerte el favor de estar contigo."
Dick casi lo mata a golpes por atreverse a decir algo así, Victor se aseguró de evitar que Dick lo matara solo para tener el placer de ser el que le rompiera las piernas y Kory, que para ese entonces ya era parte del grupo, terminaría desatando toda su furia tamaraneana sobre él. Desgraciadamente ese infeliz sobrevivió a todo esto, pero tras recuperarse se marchó de Jump City aterrado y con un inexplicable pánico hacía Raven.
Nadie sabe lo que sucedió, salvo Dick que estaba con ella cuando Raven, a través de su proyección astral, viajó hacia el hospital y de adentró en la mente de Eric Forrester haciéndolo sentir lo que era "el verdadero terror" según ella. Luego de esto Raven se encerraría en su propia coraza y le rehuiría a las relaciones y al contacto con cualquier otro ser vivo que no fueran sus amigos, hasta que Garfield Mark Logan apareció en su vida y de alguna manera se las ingenió para sacarla de aquella impenetrable coraza que ella había creado para resguardarse del dolor.
Dick sabía que Gar no era un mal tipo gracias a Victor que lo conocía desde hace tiempo y por Jason supo que había sido Gar el que lo había salvado de una muerte segura a manos de uno de los esbirros del Joker. Además era demasiado evidente lo mucho que este se preocupaba por Raven y por eso cuando se enteró de ambos se habían convertido en pareja pensó que quizás él podría hacerla olvidar lo que el imbécil de Eric le había dicho y así fue. Ella parecía ser feliz junto al alocado cambiante y la química entre ambos era envidiable y divertida de ver ya que era muy natural y amena.
Pero ahora nuevamente había aparecido alguien que intentaba destruir la recién adquirida felicidad de su mejor amiga amenazando la vida de un buen tipo como lo era Gar, que hasta a él le agradaba y eso era algo que no muchos podían lograr tan fácilmente. Es infeliz y su grupo de malnacidos llevaban 23 días haciéndolo reventarse la cabeza pensando en cuál podría ser la manera en la que atacarían a Gar y cómo se las ingeniarían para llevarlo al lugar que Raven había visto en su sueño. La lista de interrogantes era enorme mientras que la lista de respuestas y soluciones prácticamente brillaba por su ausencia debido a la falta de datos que tenían a su disposición, ya que por ahora lo único resaltante que tenían que podría estar o no vinculado con todo esto era el intento de violación de Raven donde aún no había podido determinar como el archivo de este había sido alterado de la base de datos de la policía y…
— ¡Maldita sea! —Gritó Dick golpeando iracundo su escritorio repetidas veces con el puño hasta que Jason lo detuvo.
— Hey, hey, hey. Cálmate Dick, así no llegaremos a nada y lo sabes —Dijo Jason apretando con fuerza el brazo de su hermano mayor, que bruscamente se liberó de agarré de un tirón.
— No es eso Jason, creo que ya sé quién fue él que modifico el archivo de Cliff en la base de datos de la policía y me siento como un idiota por no haber dado cuenta antes de algo tan obvio —Gruño apretando los puños fuertemente, sin darse cuenta de que Tim, Stephanie y Damian ahora se encontraban junto a Jason esperando a que dijera lo que había descubierto— se trata de Eric Forrester, otra vez el maldito Eric Forrester.
— ¿El exnovio tecnopata de Raven? —Jason no podía creer lo que su hermano había dicho, aunque de cierta manera tenía mucho sentido porque Eric odiaba a Raven tanto como le temía y por eso no sería de extrañar que estuviera dispuesto a hacer algo como esto con tal de desgraciarle la vida a la mujer que había arruinado su vida— admito que tiene sentido, pero no podemos asumir todavía que está relacionado con este caso y no tenemos manera de rastrearlo sin que él lo sepa, a menos que… llame a John o que tu llames a Zat…
— Llama a John, yo conseguiré el Whisky —Lo interrumpió bruscamente para luego dirigirse hacia sus otros hermanos— a menos que Jason o yo se los digamos, no busquen información sobre Forrester, eso lo alertará y no sabemos lo que pueda intentar hacer, por eso ustedes tres irán y resguardaran el departamento de Gar y de Raven.
— Recuerden no acercarse demasiado o ambos lo notaran —Les advirtió Jason consciente de las capacidades de ambos— y es importante que no los noten hasta que obtengamos respuestas ¿Entendido?
Los tres hermanos menores asintieron y partieron de inmediato a cumplir con su labor de vigilancia mientras que Jason llamaba al único sujeto que los ayudaría a esas horas de la noche solo por unas buenas botellas de Whisky sin delatarlos con Gar o con Raven.
— Espero que sea bueno o colgare —Gruño somnoliento el hombre al otro lado de la línea— aún no me acostumbro al cambio de horario estúpidos americanos de mierda.
— Soy Jason, tengo Whisky y un favor que pedirte —Dijo de forma breve y concisa esperando que aquel hombre reaccionara a sus palabras.
— Espero que sea bueno, porque ya se me acabo el que tenía —Gruño de nuevo aquel hombre mostrando un poco más de interés en el asunto— ¿Tiene algo que ver con él guisante andante?
— Si…
— Entonces ¿Por qué sigues perdiendo el tiempo hablando conmigo? —Le reprochó el hombre al otro lado de la línea— Dime lo que necesitas y yo te diré lo que necesito para hacerlo… no olvides el whisky, es muy importante.
Luego de un par de horas Dick y Jason llegaron al hotel en el que aquel hombre se encontraba, llevando las cosas que este les había pedido y por supuesto unas dos cajas de whisky que le habían costado lo suyo a Dick, pero dada la situación no se había preocupado por los gastos. El hombre sonrió con malicia a la vez que se hacía a un lado en la puerta para que ellos pudieran pasar, luego cerró la puerta con llave y comenzó a preparar todo lo que necesitaba para el hechizo de rastreo, lo cual no le tomó mucho tiempo ya que solo necesitaba un globo terráqueo, una aguja de cobre y el nombre de a quien estaban buscando.
— Eric Forrester —Dijo al final del hechizo haciendo que un resplandor dorado envolviera a al globo terráqueo y a la aguja, la cual flotó hacia el globo y señaló el lugar en el que se encontraba el objetivo de la búsqueda— ahí lo tienen y para su fortuna sigue en este país. Aunque yo no hubiera escogido Florida para esconderme.
— Necesitamos que nos transportes hasta allá y de regresó —Se apresuró a aclarar Jason al ver como John suspiraba con hastió— ¿O qué? ¿Acaso eso es demasiado para John Fucking Constantine?
— Cuida tus palabras niño, porque John Fucking Constantine aún puede patearte el trasero y no necesito whisky para hacerlo —Sonrió con altanería antes de darle la espalda para preparar el hechizo de teletransportación.
Al cabo de una hora y dos botellas de whisky el hechizo estaba listo y envió a los hermanos directo al interior del departamento de Eric Forrester el cual al verlos sonrió con malicia regocijándose ante el odio que se reflejaba en la cara de Dick en ese momento.
— Vaya, vaya si que te tomó tiempo llegar hasta a mi Dick, pero ya es muy tarde para que puedas hacer algo para salvar el novio de Ra…Ra… ¡De esa maldita mujer! —Gritó Eric exasperado al no poder ni siquiera pronunciar el nombre de la hechicera sin sentir como todo su cuerpo y su alma se estrujaban de temor y de ansiedad ante los recuerdos de la terrible experiencia que ella le hizo vivir— todo esto fue solo para hacerlos perder el tiempo caminando en círculos mientras todas las preparaciones se llevaban a cabo y ahora es seguro que en siete días ese imbécil morirá ¡Jajajajajajaja!
— ¡No! —Gritaron Jason y Dick al unísono al ver como este mordía una especie de capsula que tenía en el interior de su boca ocasionando que en el acto comenzara a salir espuma de su boca mientras su cuerpo convulsionaba violentamente hasta que finalmente dejo de moverse.
Jason comprobó sus signos vitales y negó con la cabeza indicándole a su hermano que el tecnopata estaba muerto, aunque esto ya lo sabían desde que vieron la reacción de su cuerpo luego de morder la capsula. Aquello no había salido ni remotamente como lo habían planeado, pero al menos obtuvieron algo de información.
— ¿Y bien? —Les preguntó John en cuento estos regresaron con expresiones derrotadas.
— Sabemos que en siete días atacaran a Gar —Gruño Jason golpeando la pared molesto— además ese idiota parecía que nos estaba esperando porque se quitó la vida luego de decirnos lo que le dio la gana.
— Podría estar mintiendo —Dijo con simpleza John mientras destapaba otra botella de whisky, sin importarle en lo más mínimo la manera en la que los hermanos lo veían en ese momento— es inútil exasperarse sino podemos corroborar la veracidad de las palabras del occiso. Solo debemos prepararnos para ambos escenarios.
— Tienes razón —Las facciones de Dick comenzaron a relajarse un poco al entender a lo que se refería el detective de lo sobrenatural— Te llamaremos pronto, así que procura estar preparado.
— Y tú procura tener listas otras dos o tres cajas de whisky, porque no creo que estas me duren mucho —Y así Constantine cerró la conversación esbozando una sonrisa ladina en su rostro a la vez que los hermanos salían de su habitación con paso decidido.
Tras terminar de tomarse por completo la botella que había destapado, trazó sobre la alfombra un círculo mágico y recitó un nuevo hechizo que quemaría el círculo en la alfombra produciendo un pequeño hilo de humo que de manera poco natural se desplazaría hasta la ventana y saldría de la habitación rumbo hacia su destino.
— Es hora del show —Musitó el detective paranormal mientras sacaba otra botella de Whisky— y de un poco más de whisky también.
Tiempo restante para la cacería: "?.?.?"
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Solo diré que: ya falta poco para lo bueno.
Espero que les haya gustado el capítulo. Si, no vuelve a suceder algún otro imprevisto espero estar actualizando entre el domingo y el lunes que viene. Hasta entonces cuidense mucho y mantenganse a salvo y resguardados en sus casas hasta que esta situación tan precaría en la que nos encontramos se solucione y podamos retomar nuestras rutinas diarias sin riesgo.
