Sesshomaru

Luego de discutir con ella por el control de la motocicleta ambos nos encaminamos hacia las afueras de la ciudad, manejé alrededor de una hora y media sintiendo a Kagome sujetarse de mi torso, al principio su cercanía me resultó incómoda pero luego me gustó sentirla tan cerca, definitivamente esta niña va a causarme muchos problemas.

Llegamos al lugar, era una mansión algo tenebrosa, grande pero algo descuidada.

— ¿Estás listo Sessh?— la oí preguntar

— No me digas así— dije fingiendo que no me causó risa.

— Oh vamos, no seas gruñón. Escúchame, tenemos que ser discretos y silenciosos, no dudes.— dijo mientras colocaba el silenciador a su arma

Como única respuesta asenti en señal de afirmación.

Nos introducimos al jardín principal caminando entre los árboles, disparamos a lo lejos a dos guardias en la entrada, vimos lo que parecía ser una puerta de servicio y entramos a la gran mansión, siempre ocultandonos, encontramos un grupo de guardias haciendo su ronda nocturna y me encargué de ellos.

Subimos las escaleras cuando un guardia nos sorprendió y dio la alerta, le dije a Kagome que se encargara de buscar a Haron y así lo hizo, mientras yo me quedaba luchando con los guardias.

Eran muchos, pero no eran nada especial, pues eran torpes y predecibles.

Esquive una patada y con un golpe con el codo deje inconsciente a mi contrincante, luego seguí mi camino buscando a Kagome

Con Kagome

Después de dejar a Sesshomaru con los guardias esquive, golpee y dispare a quienes se me cruzaban en frente.

Llegue a lo que parecía ser una oficina y la abrí encontrandome con mi víctima.

— Vaya Hayak, pero que linda estás— dijo relamiendose— sabes, Onigumo no está nada contento

— Já, sigues lamiendo sus botas — tenía que demostrar su fuerza pues ya no era aquella niña indefensa a la cual fácilmente sometieron.

— ¡Pudrete! Vendrás conmigo ahora quieras o no.—

— Intentalo

Así ambos se enfrascaron en una pelea muy pareja, pasaron minutos así cuando Kagome sentía un ataque a su espalda pero fue lo suficientemente rápida para desviar el golpe que inicialmente se dirigía a su cabeza.

Mato fácilmente al hombre que había entrado desapercibido y cuando iba a dirigirse a Haron escucho un disparo, y segundos después Haron cayó muerto.

Levanto su vista esperando encontrarse con Sesshomaru pero lo que vio la dejó estática.

Reconocería esas facciones donde fuera...

—Kagome, ¿estás bien?— escucho la voz de Sesshomaru a sus espaldas pero ella estaba concentrada en el hombre frente a ella de cabello azabache y ojos azules que ahora mismo estaban cristalizados.

— S-sota e-eres tú? — cuando se dio cuenta Sota estaba abrazandola mientras ambos se dejaban caer de rodillas al suelo.

—¡Oh Kagome! En todo este tiempo no he dejado de buscarte— le dijo mientras secaba sus lágrimas y besaba su frente.

— Lamento interrumpir, ¿pero pueden explicarme?— dijo Sesshomaru quien ante la idea de que el muchacho fuese un viejo amor de ella lo molestaba en sobremanera, pero descartó la idea cuando le vio los ojos.

— Sesshomaru— dijo Kagome tomando su mano para levantarse— te presento a Sota Hayak Zöi, mi hermano gemelo— sonrió abrazando a su hermano fuertemente

— Tenemos que salir de aquí— hablo Sota— luego los pondré al corriente.

Sota tomó una carpeta negra del escritorio de su ex jefe y los tres salieron sorteando los cuerpos, Sesshomaru y Kagome en su motocicleta y Sota los seguía en su auto.

Se dirigieron a la organización y entraron rápidamente.

— Ahora si, explicate — dijo Sesshomaru

— Aún no, reunamos al grupo — dijo Kagome sin dejar de ver a su hermano.

Media hora después se encontraban todos reunidos; Toga, Sango, Inuyasha, Kikyo, Sesshomaru, Sota y Kagome.

— Antes que nada— inicio Kagome— quiero que sepan que mi nombre real es Kagome Hayak Zöi, soy nacida en la India de una madre gitana y un padre japonés, a los 10 años mi madre me vendió a la red de prostitución de Onigumo, trabaje forzadamente ahí bajo el signo de la estrella — dijo revelando el viejo tatuaje en su cuerpo — y a los 13 Naraku ideó un plan y pude escapar de ahí bajo los apellidos Higurashi Sellers.—

— ¿Porqué no sabíamos eso?— preguntó Toga quien únicamente sabía que Kagome había trabajado forzadamente para Onigumo.

— No es algo bonito de contar— dijo simplemente Kikyo entendiendo los motivos de Kagome, pues ella tampoco sabia

— El joven acá es mi hermano de sangre— quiero que lo escuchemos

Y sin más ella también se sentó entre Toga y Sesshomaru y dispuso toda su atención a su hermano

Sota

Escuchar la historia de la boca de mi hermana era mucho más difícil de lo que pensé.

— Mi nombre es Sota Hayak Zöi soy gemelo de Kagome, cuando teníamos 10 años de edad mi hermana desapareció repentinamente, mi madre me dijo que había muerto... lo cual creí porque madre me entregó como prueba una blusa de Hello Kitty rota y manchada de sangre, yo se la había regalado a mi hermana un dia antes de su desaparición, la lloré por meses.— hizo una pausa viendo a Kagome cabizbaja —un día entraba de clases y me detuve al escuchar a mi madre platicar con un hombre.

"Flashback"

— Querida Sayo, siempre es un placer hacer negocios contigo— dijo el hombre

— No exageres Onigumo, es un sacrificio por este negocio, ¡Cuanto extrañaré a mi amada hija!— dijo dejándose caer con dramatismo sobre el sillón

— Eres cruel mujer— dijo Onigumo — Pero ciertamente la niña ha triunfado por su sangre y rasgos gitanos.

— Es muy hermosa, si Sota hubiese sido mujer también hubiera corrido el mismo destino — dijo mientras se miraba las uñas.

— Te he depositado el dinero en esta cuenta— dijo dándole una tarjeta

— Gracias por la compra.

Sota salió de la casa corriendo, y se acercó cuando vio al hombre salir de la casa saludo a su mamá fingiendo que apenas regresaba del colegio y que no había escuchado nada—

"Fin del flashback"

Kagome apretaba sus manos en puños

— ¿y luego?— preguntó fríamente.

— me dediqué a investigar a mi madre, crecí haciéndole creer que la adoraba y luego entré a trabajar con Onigumo como su guardaespaldas. No sabes las ganas inmensas que me daban de matarlo pero tenía que encontrarte primero, la única que sabía mis planes era Zyra y gracias a ella me di cuenta que no estabas muerta como todos decían.

— ¿Tú sabías que yo estaba en esta ciudad?

— No, la verdad es que cuando llegue aquí junto con Haron nos enteramos que estabas aquí, fue una sorpresa verte golpeando a Haron — dijo rascándose la nuca

Kagome se levantó y fue a abrazar a Sota agradeciéndole que no la dejara de buscar, por no olvidarla

Todos estaban sorprendidos tanto por el pasado de Kagome como por la muestra de afecto que estaba demostrando

— Entonces, ¿tú sabes dónde está Onigumo?— pregunto Sesshomaru

— Así es, seria algo fácil llegar a el— dijo restandole importancia

— Cómo dices eso si el es la cabeza de todo esto— dijo Kikyo

— No es así— dijo viendo directamente a Kagome quien se había separado del abrazo— Kagome, Sayo es la cabeza. Ha estado liderando desde la sombras, y Onigumo solo es un subordinado.

— Vaya, al parecer tendremos una reunión familiar— dijo Kagome algo sorprendida y sarcástica.

En la noche todos los amigos íntimos de la familia Higurashi estaban en la funeraria dando sus condolencias a la única hija de la familia.

Sota había decidido acompañar a su hermana luego de instalarse con ella y Sango.

Inuyasha se acercó a abrazar a Kagome sin decirle nada, pues el sabía que no serviría de nada.

Luego Kagome salió a caminar al jardín estaba agotada

— Higurashi

— Necesitas algo Sesshomaru?

— Lo siento.— dijo mientras caminaba hasta donde ella

— No te preocupes, en nuestro trabajo estas cosas pasan

— Debes de saber que esto no es tu culpa— dijo el mirándola a los ojos

— ¿Cómo sabes que no lo es?— dijo ella cabizbajo

— Nuestro trabajo es limpiar la sociedad de la escoria, tipos como Onigumo— dijo el levantandole el rostro— vamos a atraparlo, y yo quiero ayudarte. Así que por favor, déjame hacerlo— dijo el para abrazarla

— Gracias— susurro Kagome en su pecho.

— Sabes, aún te debo una cena— dijo el con una mano en su mentón

— ¿así?— sonrió algo sonrojada

— ¿Quieres salir conmigo mañana?— pregunto en un tono suave.

— Bien, pero yo escogere el lugar— dijo Kagome

— Claro— dijo besando la punta de su nariz— volvamos adentro.

— Eh, sí— fue lo único que dijo.


Con amor

T.