Después de varias semanas, les escribo algo por aquí jajaja Muchisimas gracias a quienes dejaron sus mensajes! A ver si les gusta el suspenso...


Anteriormente:

—Oh, ¡por Dios! —inquirió de pronto Bella —tienen que ver esto.

Con un par de segundos al teclado, la imagen que se encontraba en su monitor pasó a las demás pantallas. Se trataba de una cámara filmando en vivo una habitación, donde se veía a Alice sentada en una cama pequeña. Bella conectó una imagen que también se filtró junto con la filmación. Una lista de torturas. Todos los agentes hicieron exclamaciones.

Es ese momento, Jasper se juró a sí mismo que haría todo lo que posible y más para recuperar a Alice.


Pasó un tiempo antes de que la puerta se abriera. Alice mantuvo su vista fija en la persona que caminaba a paso lento y tranquilo hacia dentro de la habitación, con un rollo de cuerdas en las manos y una sonrisa arrogante. Ella no sabía quién era este hombre, aunque se le hacía un poco familiar. Rebuscó en su memoria rápidamente, pero no encontró nada que le dijera si alguna vez en su vida había visto a esta persona. Se mantuvo quieta como si estuviera paralizada y con una expresión vacía en el rostro, ya que sabía que mostrar debilidad sólo aumentaría el placer de él. Cuando llegó junto a ella, la observó con detenimiento y sonrió. Sacó una especie de control remoto del bolsillo de su pantalón y apuntó al monitor de la habitación, que se iluminó, mostrando a una Bella aterrada, que inmediatamente corrió la cámara, que mostró como Emmett, Jasper y Rosalie contuvieron el aliento y empalidecieron. Ella misma se sintió caer en un pozo oscuro al ver la expresión en los rostros de sus compañeros.

—Buenas tardes a todos —habló el hombre con voz grave y algo raposa —Es hora del show —y sonrió.

—Infeliz —escuchó y vio decir a Emmett.

—Shh —el tipo levantó un dedo —hablaremos como personas civilizadas, agentes.

— ¿Qué es lo que quieres? —preguntó Edward, apareciendo junto a Emmett.

—Divertirme —rió con una carcajada —Y develar el secreto de nuestra preciosa acompañante —dijo, levantando la mano y pasando un dedo sobre la mejilla y mandíbula de Alice, quien estaba demasiado conmocionada como para apartarlo rápidamente.

— ¡No se te ocurra tocarla! —Gritó Jasper, poniéndose de pie con una expresión de puro odio. Edward le obligó a sentarse, poniendo sus manos en los hombros del rubio.

—Ya descubrimos a tu enamorado —volvió a reír —Es una verdadera lástima que no pueda estar aquí. Sería el doble de divertido.

—No los metas en esto —murmuró Alice.

—Querida, eso es imposible.

— ¿Quién demonios eres? —preguntó ella con un grito ahogado.

— ¿Te olvidaste de mí? No te culpo, apenas eras una niña y tu madre estaba loca. Pero me conoces, no más de lo que yo te conozco a ti y tanto como conocía a tus padres.

— ¿Mis padres?

—Oh, si. Tu madre, aunque loca como estaba, era muy buena en la cama. No dudo que tú también lo seas —dijo llevando el dedo hasta el pequeño escote de la camisa de Alice, que esta vez lo corrió de un manotazo, pero él se apresuró a sostener su rostro con fuerza con la otra mano —Y tu padre, un amigo fiel, pero estúpido a la hora de reconocer con quiénes se mezclaba, por lo que me vi obligado a deshacerme de él.

— ¿Qué le hiciste? —aunque Alice nunca había conocido a su padre, no le deseó jamás algo tan malo, ni mucho menos la muerte.

— ¿Yo? Absolutamente nada. Sólo fue un robo. Muy bien planeado, por supuesto. Una presa fácil, al igual que tu madre en esos años.

— ¿Qué?

—Yo tenía 16 en ese momento, pero aparentaba unos 19. Tu padre me vio como el hijo que nunca tuvo y me dio su plena confianza. Pero jamás me quiso como a ti y a tu hermana. Y eso envenenó mi alma. Yo lo admiraba. ¡Lo idolatraba! Y no fui nada para él, sólo un tapete, no fui nada, ¡por tu culpa!

Luego de eso, la pantalla se apagó al mismo instante en que el grito de dolor de Alice resonó en la sala de conferencias.

Jasper se hundió en la silla, tapándose la cara con las manos, con ganas de llorar más que nada, debido a la impotencia que sentía. Emmett lo miró y luego a Edward, que estaba mirando al rubio antes de hablar a Bella.

—Revisa el historial de Charles Brandon, dónde era su casa, quién se encargó del caso, si vivía solo o no.

—Y también busca a todos los adolescentes que hayan escapado de casa o desaparecido en un rango de 10 años antes de la muerte de Brandon —agregó Emmett.

—Ya mismo me encargo —murmuró Bella.

Edward asintió, volviendo a mirar a Jasper. Lo entendía, a medias, pero entendía que se sintiera frustrado y muy molesto, todos lo estaban. Emmett suspiró audiblemente. Pasaron unos minutos en los que todos se mantuvieron en silencio. Hasta que Jasper se puso de pie, se pasó una mano por el pelo y se fue de la sala. Emmett, miró de nuevo a su jefe, preguntándole tácitamente si iba tras su compañero, pero Edward negó con la cabeza.

—Necesita estar solo, cuando se despeje lo suficiente volverá en sí.

—Es tan injusto lo que sucede, es decir, ninguno de los dos se lo merece —comentó Rosalie —tengo que hablar con Esme.

—Hablaremos con ella en mi oficina. Y creo que tendremos que avisar a Carlisle también —Edward hizo una mueca —No me está gustando cómo está yendo todo esto. Hay mucho de fondo que no descubrimos. Esperemos tener tiempo.

—La lista de adolescentes de 16 años de esos tiempos es muy larga, necesitamos algo más para acortarla —comunicó Bella —Ya tengo la dirección de la casa donde vivía Brandon, es en Biloxi, Mississippi. Y los policías que se encargaron aún están activos.

—Bien, hablaremos con Esme y Carlisle y luego nos iremos a Mississippi, ¿conseguiste rastrear la fuente del vídeo?

—No, cambia de IP. Siendo así, debe de tener antenas y una conexión inalámbrica.

—Entonces no está en la ciudad —sugirió Rose.

—Posiblemente en otro estado. Yo apostaría a que se la llevó a Biloxi —murmuró Emmett.

—Yo también lo creo. Nos iremos en una hora, que alguien le avise a Jasper. Rosalie, a mi oficina.

Edward y Rosalie salieron de la sala para hacer la llamada y buscar a Carlisle. Emmett miró a Bella y le sonrió.

—Ni lo sueñes, Emm.

—Vamos, Bells. Tu eres una chica, sabrás mejor que yo que decirle.

—No creo que sea una buena idea.

—Te lo ruego.

—Está bien —Bella suspiró —me debes una, si algo aquí suena, inmediatamente me buscas, ¿de acuerdo?

Cuando Emmett asintió, Bella negó con la cabeza y salió para buscar a Jasper. Lo encontró luego de unos minutos en un banco de las afueras de la entrada principal del edificio. Era su amiga, lo conocía bastante y apenas lo vio, le dolió saber que su amigo estaba tan mal. Rosalie había tenido razón cuando dijo que no era justo. Ella creía que el que menos se lo merecía era Jasper, dos pérdidas en menos de tres meses debía de haberlo destrozado. "Bueno, Alice está viva, aún" pensó Bella.

Jasper nunca se había sentido más perdido en toda su vida, esa era la palabra, perdido. No sabía qué hacer, qué pensar, no entendía sus sentimientos, ni nada de lo que pasaba por su mente. Se sentía como si estuviera atrapado en una pesadilla de la que no pareciera haber salida alguna, de la que no despertaría nunca. Quería apagar su cerebro, apagar la agonía que sentía y lo consumía, pero sobretodo, quería encontrar a Alice a tiempo, quería verla bien y sonriente como hasta ese momento en que se la llevaron. Pero, no sabía que hacer, ni siquiera sabía si podía hacer algo. Cuando notó que alguien se sentía a su lado, supo que era Bella.

— ¿Qué pasa, Bella?

—En una hora nos vamos todos a Biloxi.

— ¿Mississippi?

—Donde vivía su padre, creemos que es alguien cercano a él.

—Eso parece.

—Hey Jasper, ya sabes que no es necesario que vayas si te sientes mal, todos lo entendemos.

—Voy a ir.

—¿Quieres hablar de ello?

—No puedo, no aún.

—Lo entiendo, es...doloroso.

Ambos se quedaron en un cómodo silencio, metidos en sus pensamientos unos minutos, luchando contra los demonios de sus mentes y las muchas posibilidades que había como desenlace de la situación.

—Gracias, Bella —dijo Jasper, cortando el silencio.

—Todos queremos ayudar. La encontraremos, no volveremos aquí sin ella.

—Será mejor que prepare todo para el viaje.

Se pusieron de pie y entraron nuevamente al edificio. Bella esperaba realmente poder cumplir con lo que había dicho, tanto por Jasper como por Rosalie y todo el equipo. Por el momento, tenían pocas pistas que fueran unidas, pero hallarían la conexión, siempre lo hacían, este caso no tenía por qué ser diferente de muchos otros que terminaban bien. Sólo esperaba que Alice pudiera resistir hasta que llegaran a ella.


Bueno, eso es todo por hoy.

Dejen comentario que si es así esta semana vuelvo a actualizar jajajaj

Besos!