Kagome

Habían pasado dos semanas y media desde aquella primera cita con Sesshomaru, las cosas iban muy bien salíamos a menudo, aveces solo nos quedábamos viendo una película o platicando

Debo de admitir que me atrae, pero no puedo dejar que esto interfiera en mi verdadero objetivo.

Habíamos planeado el rescate de mi padre y todo estaba muy bien organizado, en tres días tendría a Naraku conmigo.

El grupo estaba conformado por Inuyasha, Sango, Toga, Kikyo, Sesshomaru, Sota y yo.

Habíamos conseguidos los planos del lugar donde se encontraba la gente de Onigumo, tenía muchos túneles y puertas secretas

En estos momentos me encontraba en el auto de Inuyasha puesto que quería que le ayudara a buscar un regalo ideal para Kikyo, ya que esta noche el le declararía su amor.

— No entiendo porque no quisiste que Sango viniese con nosotros, ella tiene buen ojo para esto.

— Ya sabes como soy, y no quiero que todos se enteren — dijo mirando hacia otro lado tratando de ocultar un leve sonrojo.

— Estoy muy feliz por ti— dijo Kagome golpeando su hombro — Kikyo es una gran mujer y me alegra que haya podido domarte— dijo entre risas

— Já pero tu no te quedas atrás!— habló Inuyasha con una sonrisa pícara

— No se de que hablas

— No te hagas, sé que te gust...

—¡MIRA YA LLEGAMOS!— gritó Kagome cortando el ciertisimo comentario de Inuyasha

Entraron al centro comercial sin ninguna idea de lo que iban a comprar.

— ¿Qué piensas de un oso de peluche? De esos de dos metros—

— ¡No! No pienses como un adolescente, esas cosas se llenan de polvo, tiene que ser algo útil, que le sirva a menudo...

— ¿Maquillaje?

— Mmm, Kikyo no casi no usa maquillaje...

Mejor dime que le gusta

— Haber, le gusta leer, como tu sabes es pintora, no le gustan las excentricidades, es alérgica a los gatos— Inuyasha iba enumerando todo lo que sabía de su futura novia mientras caminaban por el centro comercial

— Inuyasha, ¡vamos ahí!— Kagome lo guió a una tienda de antigüedades

— ¿Qué crees que vamos a encontrar aquí?

— Disculpe señor— dijo ella ignorando totalmente a su amigo — Podría ayudarnos... señor Myoga?— Dijo leyendo el carnet que portaba el hombre

— Claro señorita, ¿en que puedo ayudarlos?— dijo el señor con una sonrisa llena de amabilidad

— Mi amigo está buscando un regalo para su novia, a ella le gusta el arte y es pintora... ¿tiene algo que pueda ayudarnos?

— Tengo lo ideal, siganme por acá— dijo el anciano

Los guio atraves de los estantes llegando a una sección de brochas y demás cosas

— Tengo esta caja que contiene pintura de Winsor y Newton, son las mejores para pintar al óleo, además de que esta caja es antigua, tallada con una de las ramas de un árbol llamado "Goshimboku" o como lo reconocen "árbol del tiempo" dicen que fue el regalo de un joven a su esposa, queriendo hacerle entender que su amor permaneceria a pesar del tiempo.

Inuyasha

Estaba prestándole atención al anciano y cuando escuche la historia me di cuenta que tenía que llevarla, era algo único así como Kikyo...

— ¿Que dices Inuyasha?— preguntó Kagome conmovida por la historia

— Vamos a llevarla — dijo cuando sus ojos se posaron en unos pinceles de madera, color blanco

— Oh, esos pinceles también están hechos del mismo árbol, son suaves pero firmes

— También los llevaré — dijo Inuyasha

Salimos del local con las compras y me dirigí a una joyería, pues ya había encargado un trabajo especial

— ¿Dónde vamos Inu?—

— Ya verás Kagome— hablo el

Llegaron a una tienda e Inuyasha hablo con el encargado y le trajeron una cajita pequeña

Cuando salieron del establecimiento Inuyasha llamo a Kagome

— Mira esto— dijo abriendo la caja y dejando ver una pequeña y delicada cadena bañada en oro blanco, el dije era una pequeña flor

— Es muy hermosa, pero ¿porque la escogiste?

— Es una flor de campanilla, es lo que significa el nombre de Kikyo reprensenta el amor invariable— dijo con una ligera sonrisa

— Oh, Inu eres un romántico!

— Callate— dijo sonrojado — es hora de irnos

Cuando llego el día tan anhelado por Kagome todos se habían reunido a tempranas horas de la madrugada.

Estaban armados y vestidos con los chalecos antibalas, y se habían dividido en parejas para rodear el lugar que afortunadamente no era grande.

En el frente, en la esquina norte estaban Inuyasha y Sango, en el sur se encontraban Toga y Kagome, por la parte trasera estaban Kikyo y Sesshomaru acompañados por Sota.

— Bien, recuerden el plan — dijo Kagome por el intercomunicador

Toga y Kagome entraron sigilosamente por un túnel que conectaba con un despacho.

Inuyasha y Sango se abrieron paso entre follaje y Kikyo, Sesshomaru y Sota entraron por la puerta de servicio disparando y causando revuelo, ellos iban a fungir como distracción, ya que todos estarían concentrados en repeler ese ataque.

No tardaron mucho en agrupar a todo el personal que se encontraba en el lugar.

Sango e Inuyasha se les unían a los demás a la tarea de atacar mientras que Toga y Kagome tomaban un rehén que los llevaría hasta el sótano, donde tenían a Naraku.

Cuando llegaron a lugar Inu no se encargó de matar al rehén pero no pensaban ver tan traumante escena, Naraku colgaba del techo con el torso descubierto y totalmente lacerado, parecía un trozo de carne.

Kagome apretó los puños mientras se dirigía a cortar las sogas que lo sostenían y empezaba a bajarlo con delicadeza, al sentir el movimiento Naraku desperto y lo primero que vio fueron los ojos cristalizados de Kagome

— ¿Estoy muerto?— hablo confundido

— Padre, yo jamás te dejaría en manos de esa rata, perdóname por tardar tanto— dijo abrazandolo sin importarle la sangre

Al sentir el calor de su hija Naraku supo que esto era real— Oh cariño, no llores — dijo mientras le acariciaba los cabellos— Sabía que vendrías por mí.

— Es hora de ir a casa— dijo Toga quien le extendía una sudadera negra a su amigo— me alegro de volver a verte Naraku

— Es un placer Toga

— Es una hermosa escena familiar— interrumpió una voz conocida

— Onigumo — escupió Kagome con odio

— Querida Hayak, siempre es un placer verte— dijo mientras la miraba con lujuria

Al dar dos pasos al frente Toga le apunto con su arma— sabes, desde que supe que estabas viva soñé con el momento de volver a verte, lastima que no saldrás de aquí.—

— ¿Que te hace pensar eso?— lo retó

— No crees que esto es demasiado fácil?— chasqueo sus dedos y al instante una espada estaba atravesando el abdomen de Naraku

— MALDITO!— gritó Naraku de rodillas

Onigumo aprovechó el que Kagome se giró para matar a uno de sus más fieles hombres y vio la distracción de Toga y lo desarmó y lo golpeó dejándolo inconsciente

Kagome viendo lo sucedido tomó la espada manchada con la sangre de su padre y corrió hasta el causante de sus desgracias

Entre patadas y puñetazos empezaron a pelear

«Odio» era lo único que movía a Kagome en esos momentos, estaba eufórica

En un momento Onigumo la tenía arrinconada a la pared y le susurró al oído

— Recuerdas la primera vez que te tomé?, te tenía justo de esta manera—

— No creas que vas a desconcentrarme con esas palabras— dijo Kagome mientras levantaba una de sus rodillas y golpeaba la parte baja de su oponente quien caía de rodillas al suelo

— Matame— dijo sonriendo— Tu enemigo principal no soy yo, tendrás que lidiar con tu madre, quien estará furiosa por tu intromisión

— Tus deseos son ordenes— sonrio Kagome y con una vuelta y espada en mano cercenó limpiamente la cabeza de Onigumo

No contenta siguió cortando el cuerpo ya inerte hasta que sintió que unos brazos la detenían

— Sueltame!— gritó

— Shh, ya terminó — escucho la voz de Sesshomaru quien le susurraba al oído y acariciaba sus cabellos

Fue en ese entonces que reaccionó y el odio y el rencor que la movían se disipó, vio como Sango atendía a Naraku con la ayuda de Kikyo

Volteo sus ojos llorosos hacia Sesshomaru quien aún la sostenía contra el

Se giró y escondió el rostro en el pecho masculino

Todos salieron de la habitación dejándolos solos, se llevaron al inconsciente Naraku y salieron del lugar donde ahora solo habían cadáveres

— Vámonos— dijo Sesshomaru levantando el mentón de Kagome

— Gracias, Sessh— dijo viéndolo a los ojos

— No agradezcas pequeña— le dijo rozando suavemente sus labios con los de ella

Kagome se dejó llevar y ambos disfrutaron de su primer beso juntos en esa escena llena de sangre y muerte, no era normal

Pero ellos tampoco eran una pareja común.

Salieron tomados de las manos y después de incendiar el lugar volvieron a su hogar.


¿Qué les parece?