Kagome

Desde ese primer beso habían pasado dos semanas, no habíamos vuelto a compartir otro momento así pero Sesshomaru y yo siempre nos manteníamos en contacto, curiosamente no ha tenido tiempo para vernos, pero esta bien, no tiene ningún tipo de obligación conmigo

— ¿En qué piensas cariño?— preguntó Naraku. Pues en esos momentos me encontraba en el hospital visitandolo pues aún no se recuperaba completamente de sus heridas pero lo darían de alta con infinidad de indicaciones.

— No te preocupes, no es nada— dije tomando asiento junto a él— Dime ¿qué quieres hacer cuando salgamos de aquí?— dije tomando la mano entre las mías.

Naraku suspiró pesadamente

— recuerdas aquel parque, dónde aprendiste a andar en bicicleta?

— Sí, era el parque favorito de mamá — respondí con nostalgia

— Sé que guardaste las cenizas de tu madre para mi, pero... quiero liberarlas en el pequeño lago— habló con lágrimas en sus ojos— quiero que esté en un lugar digno de ella.

— Donde quiera que ella esté, sabe que la amamos— dije secando sus lágrimas— yo también la extraño muchísimo, y sin importar donde vayamos una parte de ella siempre estará con nosotros—

Ambos lloraron y se abrazaron mientras recordaban sus vidas junto a la luz que era Naomi Sellers

Cuando recibieron el alta Kagome llevo a su padre a la mansión Taisho pues se hospedaria ahí hasta la completa reconstrucción de su hogar

— Bien padre, pasaré por ti a las 5:00— le dijo Kagome desde el asiento del copiloto

— Cuidate cariño— le dijo y se giró dispuesto a entrar a su nuevo hogar

—¡Bienvenido Higurashi!

— Oh Toga, espero no ser una molestia

— Para nada, paso muy solo en este lugar.

Su amigo lo recibió con alegría, después de mostrarle su habitación ambos bajaron al jardín y disfrutaron de la tarde

— Haz notado la atracción entre nuestros hijos?— pregunto Toga bebiendo de su té

— Es algo muy obvio, aunque me sorprende que aún no hayan formalizado su relación

— Tu sabes como es Sesshomaru

La plática de los adultos continuó, ambos poniéndose al corriente de lo que pasaba en sus vidas.

Dos meses después las cosas no habían cambiado mucho, a Kagome le dejaban más trabajo de lo usual y cuando se quejaba no recibia lo esperado.

Lo único bueno es que Sota se unió a la organización y él es el único que le ayuda cuando los trabajos le sobrepasan

«¡Que manera de pasar mi cumpleaños número 24!»

En estos instantes Sota y yo nos preparábamos porque habíamos sido invitados a una celebración en dónde veríamos al mercenario de Duncanhister. Quizás podríamos terminar el trabajo ahí

Sota portaba un elegante smoking negro de dos piezas con su peinado hacia un lado mientras que yo opté por rizar completamente mi cabello y estaba usando un vestido plateado strapless estilo sirena que llegaba hasta el suelo con una abertura en la pierna izquierda desde el muslo hasta el final del vestido, elegí unos tacones del mismo color y también un chal blanco

Trataría de por lo menos divertirme un poco

— ¿Estás lista?— preguntó Sota extendiendome la mano

— Vamos— dije con expresión aburrida— tratemos de divertirnos un poco

— Feliz cumpleaños hermana

— Feliz cumpleaños Sota

Y así ambos se dirigieron a un restaurante esperando terminar con el trabajo rápido

Al llegar al lugar entregaron sus llaves al valet parking y entraron observando un exquisito decorado juvenil y vivaz.

De pronto sintieron como una lluvia de confeti cayó sobre ellos

— ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!— gritaron al unísono

Cuando Kagome pudo quitar el confeti de su rostro vio a todos sus amigos reunidos frente a ella

— Pero ¿Qué?— dijo aún sin entender

— Oh vamos! En serio creyeron que los dejaríamos trabajar en este día?— se cruzo de brazos Kikyo

Kagome y Sota recibían regalos y felicitaciones por doquier, ambos estaban sorprendidos

— ¡Esto es increíble!— dijo Sota examinando el lugar

Estaba viendo detalladamente el decorado cuando una melena castaña llamo su atención

— Ahora vuelvo — le dijo a Kagome

— Esta bien— respondio ella quien estaba embelesada con el lugar

— ¿Te gusta?— preguntaron a sus espaldas

—¿Tú hiciste esto?

— Lo logramos entre todo— dijo Sesshomaru tomando con delicadeza sus manos

Bebieron, comieron, bailaron y rieron hasta no poder más

Sesshomaru condujo a Kagome hasta el jardín donde había una especie de lago y ella quitó sus tacones para poder sentir el pasto entre sus pies

Caminaron en silencio pero no era incómodo, más bien era reconfortante

— Higurashi — llamo Sesshomaru viendo directamente a la luna llena

— ¿Pasa algo?— preguntó acercándose

— ¿Me concedes esta pieza?— dijo extendiendole su mano

— Será un placer— dijo Kagome entre risas

Bailaron frente a una luna que brillaba con intensidad

Bailaron sin un ritmo marcado, solo dejándose guiar por el momento, ambos con los ojos cerrados

Sesshomaru hundia su nariz en la cabellera azabache meditando lo que diría a continuación

— El día que te conocí — comenzó a decir — de verdad creí que estabas loca — dijo obteniendo una risita por parte contraria

— Tu terquedad y firmeza me intrigaban— continuo acariciando suavemente su espalda

— Luego vi que no eras tan tonta como parecías, tenías claro que debías hacer y como obtener lo que querías, creí que únicamente era una atracción pasajera— dijo rozando su nariz con la de ella — y ese beso, creí que apagaría el incendio dentro de mi pero solo logro avivarlo más. Sé que me aparté de ti, pero necesitaba pensar— le dijo mientras le daba una vuelta y la inclinaba hacia atrás sosteniendola con su brazo derecho

— Y ¿a qué conclusión llegaste?— dijo ella sonrojada y sintiendo el corazón en su garganta, la luna iluminaba el rostro de Sesshomaru y podía ver la sinceridad con la que hablaba

— Dime Kagome Higurashi- Sellers ¿Te gustaría ser mi pareja?— pregunto a milímetros de sus labios — Claro que tendrás que enseñarme porque esto es nuevo para mi.

— Para mi también lo es— dijo acortando la distancia y juntando sus labios con los de su ahora novio— Si quiero Sessh

Con una sonrisa Sesshomaru la envolvió en un abrazo

Volvieron a la fiesta tomados de la mano

— ¿Qué dijo?— preguntó Inuyasha a su hermano quien solo sonrió de lado — ¡DIJO QUE SÍ!— gritó Inuyasha alzando su puño y siendo seguido por los gritos de los demás quienes celebraban a la nueva pareja

Sesshomaru permanecía serio pero con un ligero toque en diversión en sus ojos mientras que Kagome se había sonrojado completamente

—Eh, ¿Han visto a Sota?— preguntó Kagome

— Yo lo vi hace un momento paseando con Rin— respondió Sango

— ¿Rin?— pregunto confundida —¿Cuando volvió Rin?¿Dónde está?

Salio corriendo buscando a Sota, Rin y ella habían sido amigas desde que ella llegó a Japón pero hace un año se fue del país con sus padres

Cuando la visualizo no dudo en abalanzarse sobre ella bajo la confundida mirada de su hermano menor

— Kagome!— dijo respondiendo el abrazo — que gusto me da verte, quería ir a saludarte pero estabas ocupada en el jardin— menciono con una sonrisa pícara

— Tonta— respondió sonrojada — ¿Porqué no me dijiste que volvías?

— Era una sorpresa ¡SORPRESA!— gritó

— Te extrañe tanto — respondió Kagome

Escucharon una falsa tos de Sota y Kagome lo vio confundida y luego entendió que estaba de mal tercio

— Oh! Me voy — dijo para salir a buscar a su pareja


¡Hola! Quiero aclarar que me costó mucho pensar en una declaración que fuera acorde que la personalidad de Sesshy

De aquí en adelante los capítulos se pondrán más intensos jeje

Y les pido que no me odien por lo que se viene :(