Esta historia participa en el reto "Tropos, tropos everywhere" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black"

Tropo sorteado: Héroe/Villano (relación romántica)


Disclaimer: Harry Potter y sus personajes son propiedad de JK Rowling, yo escribo esto solo por diversión.


NOTA IMPORTANTE: Estoy intercalando texto, así que para evitar confusiones una explicación rápida.

"No sabía que escribir aquí" – El texto normal es la narración normal, donde te cuento que pasa con los personajes.

"Aquí tampoco supe que poner" – Y el texto en negritas son fragmentos de recuerdos que tienen nuestros protagonistas.


¡Y un agradecimiento a Milenrrama por ser mi beta!

Fin de las notas de autor


0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0 Inicio de la historia 0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0


Un señor de las tinieblas, la muerte quiso evitar,

Un niño perderá todo y eso lo hará ganar,

Pero espera, que esta historia aún no está por terminar,

Pues aún quedan muchos siglos y vidas por pasar.


Ahí estaban de nuevo, un «hazlo si es que te atreves» flotando silenciosamente entre ellos. Apartar la mirada significaba ceder y bajo ninguna circunstancia hacerlo era una opción.

¿Cuánto tiempo había pasado ya? Después de tantos minutos, de tantas horas, de tantos días… llevar la cuenta era simplemente imposible, en especial porque el hilo del tiempo se difuminaba para ambos de forma esporádica ¿o tal vez intermitente? Había pasado tanto desde la última vez que alguno de los dos se dio el lujo de cuestionarlo...

Porque el tiempo, hace mucho que dejó de ser importante.


Me haces cosquillas.

La pequeña morena soltó una risita cuando su mejor amigo volvió a respirar en su cuello. A Ray le encantaba abrazarla hasta ver como desaparecía entre sus brazos, ella era tan bajita y delgada mientras que el rubio era muy alto y fornido, siempre parecía que un conejo se acurrucaba en brazos de un oso o algo parecido.

Era sencillo sentirse protegida en brazos de Ray, en especial cuando la sostenía con la misma delicadeza que utilizaría en algo frágil y precioso, pero incluso tan protegida como la hacía sentir ella nunca podría bajar la guardia.

Pues, al igual que en ese momento, Ray convertiría un abrazo cariñoso en un intento de apretarla con la fuerza suficiente como para que se le quebraran los huesos, quizás él la protegía del mundo, pero no había nadie que la protegiera de él…

Quítame las manos de encima.

...excepto…

El chico de ojos rojos resopló de diversión al sentir el afilado y frío metal contra su garganta—. Chica lista.

...ella misma.

La morena no retiró el cuchillo hasta que el la soltó por completo e incluso entonces lo mantuvo como una barrera entre ambos, en un gesto de advertencia.

Ray creía firmemente que el mundo y todo lo que había en él le pertenecía. Recordaba a la perfección cómo lo descubrió observándola durante semanas antes de que se parara frente a ella y la declarara de su propiedad. Tan acostumbrada a que la gente la tratara como un objeto y tan molesto como todavía le parecía, su primera reacción fue patearlo en la entrepierna.

Hacer eso terminó de establecer el interés que Ray tenía en ella. Durante toda su vida cualquier cosa que quisiera se le había sido entregada en charola de plata, por primera vez una orden suya no sólo no se cumplía de inmediato, sino que también le era totalmente negada y él no estaba dispuesto a permitirlo.

Fue un ir y venir de situaciones, que él la reclamara como suya era molesto, pero cuando no lo estaba haciendo, Ray resultaba ser un chico muy agradable. Además, había ahuyentado a todas las personas que la trataban mal, se acostumbró a él sin querer, y al acostumbrarse lo dejó entrar en su vida.

Para empezar, ya era tóxico permitir acercarse a alguien que te veía como una posesión, pero era un nivel completamente diferente de toxicidad permitir acercarse a una persona que buscaba lastimarte y no se esforzaba lo más mínimo en ocultarlo.

Ella no estaba en negación, sabía perfectamente que, si le daba la oportunidad, Ray no dudaría un segundo antes de matarla. Él se lo había dicho de frente y ella le creyó, pues, a pesar de todo lo que Ray hacía, él nunca mentía. Pero aunque no lo hubiera hecho, la ocasión en la que trató de ahogarla en un pequeño estanque la habría convencido.

Él estaba enfermo, ella también. Al permanecer juntos tarde o temprano uno de los dos acabaría muerto a manos del otro.

Y, a pesar de saber eso, ni siquiera intentaba ignorar la atracción magnética que sentía hacia él.


Otra vez frente al otro. Ninguno se movía, tan común y repetitivo como era mirar un punto fijo, no iban a abandonar esa quietud. Soso o no, ya era una tradición, quizás hasta una rutina, era difícil saberlo con la rara forma en que ellos percibían el tiempo.

No estaban seguros de cuántas veces habían hecho esto, sólo que habían sido muchas, montones, demasiadas… la cifra aumentaba cada vez más, pero ya no le seguían el paso, sus mentes cansadas y confundidas no sabían en qué número o turno se encontraban.

Pues al igual que el tiempo dejó de importar, repitieron esto tantas veces que ya ni siquiera eran capaces de contar.


No entendía esa sensación de deja vu que sentía, mientras observaba al encantador jovencito con piel de porcelana y ojos esmeralda que compró en esa subasta del mercado negro.

Ella era una mujer de gustos impecables y ese muchacho que apenas se acercaba a la adultez era un manjar exquisito, tal y como le gustaba, pero tenía que inculcarle un par de modales: ninguno de sus juguetes anteriores había sido tan estúpido como para escupirle en la cara.

Ella lo jaló con fuerza de su cabellera castaña rojiza.

Escúchame bien, mi pequeña mascota…

¡Mi nombre es Derek, vieja bruja!

Ella se puso lívida por el insulto y le golpeó la cabeza con fuerza contra la pared, después lo soltó permitiendo que escupiera la sangre en su boca (al parecer el golpe le dio algo de sentido común, considerando que no apuntó a su cara esta vez).

Las esmeraldas brillaban con odio y un fuego rebelde, fuego que ella estaba ansiosa por extinguir.


Mientras más pasaba el tiempo, más deseaban que el momento no llegara, rogaban internamente por unos minutos más en la presencia del otro, las primeras veces que estuvieron allí trataron de matarse, todos los recuerdos y rencores de su primera vida tan frescos en sus mentes que no pudieron evitar saltar a la garganta de su enemigo. En un borrón de magia fueron arrastrados a cuerpos y vidas nuevas, donde esos recuerdos y rencores no existían, a pesar de ello se encontraron y se odiaron nuevamente, esta vez siendo el menor quien murió a manos del otro.

La Muerte guardaba rencor, quería venganza en contra de esos dos magos que se atrevieron a desafiarla en más de una ocasión, que se la pasaron burlándose de ella durante toda la extensión de sus vidas, los peligros mortales por los que pasaron, las enfermedades que los afligieron y las leyes inamovibles de la naturaleza que quebrantaron por montones. Si, había todo un mundo lleno de personas que lo hacían todo el tiempo, pero ninguno lo había hecho tanto como esos dos en una sola vida y ella no iba a dejarlos ir sin castigo.

Así que los puso en un ciclo sin fin de renacimiento, con apariencias, personalidades y vidas que cambian completamente cada vez que pasan a una nueva; han experimentado un sinnúmero de géneros, razas, religiones, culturas y hasta posiciones sociales.

Han sido amigos, enemigos e incluso amantes, mientras viven una vida no recuerdan las otras, pero después de la muerte y antes de la reencarnación, en ese pequeño espacio que no son capaces de medir, todos los recuerdos de cada una de sus vidas están en sus mentes, sus experiencias, sus sueños, sus anhelos… sus sentimientos. Tantas vidas que estuvieron juntos y tantas que están por venir, un vaivén sin descanso ni escape, donde además de encontrarse solo hay otra constante: que están destinados a matarse.

Y aunque durante un tiempo estuvieron en negación finalmente aceptaron la amarga realidad, dejando de esperar una vida en la que no tuvieran que enfrentarse.


Con el primer horrocrux su destino se selló,

El suyo también, en el momento en que vivió,

La muerte en su vendetta en un ciclo los hundió,

Uno que está lleno de amor, odio y dolor.


0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0 Final de la historia 0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0


Notas de autor

***Mi idea original consistía en que después de que Harry y Voldemort murieran comenzaran este ciclo de renacimiento interminable, se me ocurrió hace años honestamente y se quedó archivado en mis documentos y mi memoria.

***Originalmente no iba a ser un romance, eso surgió cuando el sorteo decidió que me tocaba el tropo de Héroe/Villano.

***En lugar de un "nunca podremos estar juntos", se suponía que sería un "siempre estaré aquí para detenerte". Pues en mi idea original la muerte no los castigaba, Harry renacía para detener a Voldemort.

***A pesar de que he leído Tomarry no me parece muy lógico que Harry y Voldemort tengan una relación, no con sus ideales tan opuestos, toda la historia entre ellos y el hecho de que deben matar al otro, pero vivir vidas donde se conocen de manera diferente y tienen la oportunidad de quererse puede cambiar sus sentimientos, porque aunque recuerdan vidas en las que se odiaron, también recuerdan vidas en las que se amaron y no pueden ignorar ninguna de las dos.

Tal vez en el futuro escriba mi idea original.

Muchas gracias por leer,

Besos y abrazos a todos,

Chye, chye.