¡ALERTA LEMON!

Kagome

Cuando Sesshomaru se fue después de una tarde de películas ella empezó a preparar su maleta, aún no sabía donde la llevaría

— ¿Qué haces?— pregunto Sango entrando a su habitación

— Sesshomaru me llevará a un paseo— dijo ella

—¿Dónde irán?— pregunto sintiendo la emoción de su amiga

— Es una sorpresa

— Kagome, tú crees que ya es tiempo de...—

— ¡¿QUÉ?!— dijo sobresaltandose — ¿tú crees que el esta haciendo este viaje por eso?

— No, pero no crees que es hora? Digo, ya llevan tiempo juntos...

— No sé si estoy lista— dijo apartando la vista

— Mira Kag, Sesshomaru te adora— dijo sentandola en la cama — y te lo ha demostrado, pero cuando llegue el momento sabrás si es lo correcto — se levanto

— ¿Dónde vas?—

— ¡Espera!— dijo saliendo de la habitación y volviendo con un paquete negro en sus manos — mira, hace tiempo quería regalarte esto pero probablemente ibas a quemarlo, quizás ahora te sea útil — le sonrio

Kagome desdobló el paquete encontrándose con un conjunto de lencería en negro

— ¡Estás loca! Jamás me pondría esto

— Eso dices ahora, llevatelo — dijo quitándole el conjunto de sus manos y guardandolo en su maleta.

Al día siguiente por la mañana Sesshomaru ya se encontraba guardando el equipaje de Kagome en su auto, ambos subieron y se pusieron en marcha

— Me dirás ¿dónde me llevas?— pregunto con una infinita curiosidad

— Es sorpresa — regañó— lo único que te diré es que fue un obsequio para mi cumpleaños número dieciocho.

— Bien — resoplo quitando los mechones de cabello de su frente — ¿Puedo poner música?

— adelante— la vio buscar en la playlist y luego sonó "Tunes and I" de Dance Monkeys

Disfrutaron del viaje en silencio mientras Kagome se sumia en sus pensamientos

— Subconsciente de Kagome —

— Sabes, creo que estás siendo algo dramática

— Y tú quien eres?

— Yo soy tú, tu subconsciente

— Oh, y porque antes no te habias presentado

— Porque antes no te habías mostrado tan insegura

— Mmph, tu crees que sea una buena idea?

— Acaso tu no lo quieres?

— Claro que lo quiero! Lo amo...

— Pues el se ha mostrado muy paciente contigo, y ambas sabemos que el no es de los que les gusta esperar...

— Entonces porque lo ha hecho?

— Porque te quiere, y quiere que te sientas segura con el

— Tienes razón, es hora de dejar el pasado atrás

— ¿Estas bien Kagome?— pregunto Sesshomaru moviéndola ligeramente

— Mmm? ¿Qué pasa?— respondió

— No lo sé, de pronto te quedaste en blanco...

— Lo siento — le sonrío — estaba pensando en algo... ¿dónde estamos?

— Ven— dijo bajando del auto, se encontraban en un muelle y abordaron un barco a lo lejos se divisaba una pequeña isla, luego de media hora ya estaban arrivando

— Te gusta?— pregunto Sesshomaru

— Es hermoso— respondio observando más de cerca la isla — es toda tuya?

— Así es, me alegro que te guste — respondió —

Ambos bajaron del barco observando lo frondoso de los árboles y el agua cristalina alrededor, la arena era blanca y de frente se abría un camino de árboles

Sesshomaru la guió hacia adentro de la isla y llegaron a una cabaña enorme, con puertas y ventanas de cristal y lo que parecía ser caoba, subieron las gradas y Sesshomaru abrio la puerta dejando pasar al hombre que traía sus maletas

— ¿Qué opinas?— pregunto detrás de ella

— Es magnífica— dijo observando la decoración, el lugar gritaba ¡Sesshomaru! Su estilo estaba impregnado en todas partes, fueron a la cocina y todo estaba limpio y pulcramente ordenado

Sesshomaru la guió enseñándole todo el lugar de dos plantas, los colores que más predominaban eran el café caoba y el blanco

Era rústica y a la vez moderna, contaba con cinco habitaciones cada una con su propio baño, una sala, una cocina, una terraza y una piscina

Decidieron cambiarse y bajar a la playa Sesshomaru vestia solo un short playero negro enseñando su marcado abdomen mientras que Kagome usaba un bikini de dos piezas de color azul y llevaba el cabello sujeto en una coleta alta

Sesshomaru no podía evitar observar el cuerpo de la azabache, era perfecto! Tonificado pero delicado, sin músculos marcados, tenía unas piernas bastante largas pero anchas

Decidio sumergirse para bajar un poco el calor de su cuerpo, jugaron, nadaron y observaron caer el atardecer y cuando se hizo de noche volvieron a la cabaña

Entraron en distintas habitaciones para ducharse, Kagome sabia lo que debía hacer y procedio a lavar su cuerpo, lavó y secó su cabello dejandolo suelto, humecto su cuerpo y se colocó la lencería que Sango le había regalado, no se maquilló porque no quería que el sudor la dejara como mapache, contenta con su trabajo se colocó una bata encima y se encaminó hacia la habitación de Sesshomaru quien aún no salía de la ducha, se sentó en la cama con los nervios a flor de piel y cuando escuchó la puerta abrirse vio salir a Sesshomaru con una toalla alrededor de su cintura, vio su cuerpo gotear y se sonrojo

— ¿Estás bien?— le pregunto al verla roja

— Sí— dijo mientras se levantaba y desataba el nudo de su bata dejándola caer a sus pies

Sesshomaru observó su cuerpo con detenimiento y vio su rostro gacho

Se acercó a ella levantando su mentón

— No es necesario que hagas esto— le dijo tiernamente

— Pero quiero hacerlo — dijo decidida

— ¿Estas segura?—

— Completamente... quiero que sepas que no es necesario que respondas, solo quiero decírtelo porque es lo que siento en este momento y...— Sesshomaru escuchaba a Kagome divagar y sonrio ladinamente

— Yo también te amo pequeña— dijo él tomando su rostro entre sus manos

— ¿Qué?— pregunto Kagome sorprendida

— Que te amo Kagome Higurashi- Sellers — dijo besandola tiernamente mientras ella lo rodeaba con sus brazos

— Yo también te amo Sesshomaru Taisho.— dijo para fundirse en otro beso más necesitado, Sesshomaru la cargó y camino con ella recostandola en la cama y la vio cerrar los ojos con fuerza y le beso ambas mejillas

— Cariño, mírame— ordenó

Kagome abrió los ojos encontrándose con la mirada fija de el que le expresaba amor y pasión. — Confías en mí?

— Con todo mi corazón — cerro suavemente los ojos cuando sintió los labios de su amado tomar posesión de su boca soltó un gemido cuando lo sintió bajar por cuello y besar el valle de sus pechos con sus manos acariciaba sus caderas, tomó con una de sus manos uno de sus pechos mientras que se metía el pezon derecho a la boca dandole un masaje de forma circular con la lengua, sentia como Kagome se retorcía debajo de él

— Ah... Sessh— arqueó su espalda buscando más contacto con él, en un rápido movimiento la despojo de su sujetador

Con su mano libre acarició su clítoris y la descubrió totalmente mojada

— Oh Kagome, estás lista para mi— le susurró en su oído

Por primera vez en toda su vida Kagome estaba disfrutando de las caricias brindadas por un hombre

Vio como Sesshomaru bajo su cara hasta estar a la altura de su entrada intento cerrar las piernas pero fue detenida por las hábiles manos de su pareja, quito la pequeña tanga que cubría su intimidad

Paso su dedo índice por la entrada de Kagome y acerco su lengua a su botón de placer, la escucho gemir su nombre y eso hizo que su miembro saltara de emoción, siguió con su tarea de lamer su clítoris mientras introducía un dedo en su entrada y lo movía al compás de su lengua, luego agregó un segundo dedo

— Vamos linda, correte para mi— dijo en un tono de voz más grave de lo usual

Luego de unas tres embestidas con sus dedos Kagome se corrió y Sesshomaru bebió todos sus jugos

Ella se dio ágilmente la vuelta quedando encima del platinado empezó a dejar besos por todo su abdomen escuchando los suspiros de Sesshomaru

Cuando llego a su cintura quito la toalla que tapaba su objetivo y vio con lujuria el imponente miembro que se alzaba orgulloso frente a ella, le lanzo una mirada al platinado quien le sonrió orgulloso

Lo tomo con ambas manos tratando de abarcar toda su extensión luego paso su lengua por el glande viendo a los ojos a Sesshomaru que estaba apoyado en sus antebrazos viendo como Kagome lo devoraba literalmente

Introdujo su miembro en su boca tratando de abarcar todo lo que pudiese, sintió a Sesshomaru tomarle la cabeza mientras simulaba las embestidas se corrió en su boca y vio a la azabache tragar toda su semilla y algunas gotas se le escapaban por la comisuras haciendo que ella pasase su lengua por ellas

— Delicioso — la escucho decir

En un rápido movimiento Sesshomaru quedo encima de ella y la besó saboreando su propia esencia

Le sujeto las manos por encima de su cabeza y besó su nariz

— Te amo— le dijo introduciéndose en ella de una sola estocada, dejo que se acostumbrara a su tamaño y cuando ella le cedió el permiso empezó un vaivén primero suave y lento para tornarse más salvaje y necesitado

El sentia como Kagome clavaba sus uñas en su espalda y gemía su nombre

Se sentía tan estrecha, le causaba un dolor delicioso

Salio de ella para volver a introducirse lentamente, repitio ese movimiento hasta desesperarla

— Por... favor...— suplico

— Dilo

—Sessh...

— Vamos, pidemelo

— Más rápido Sessh— dijo entrecortadamente

Sesshomaru posiciono a Kagome sobre sus antebrazos y piernas y la penetró con fuerza desde atrás escuchando el obsceno sonido que causaban sus intimidades al chocar

Luego giró quedando Kagome encima de él dandole la espalda, empezó a llevar un ritmo desenfrenado y salvaje Sesshomaru la sujetaba de los pechos y ella se balanceaba de adelante hacia atrás cuando el sintió su liberación próxima hizo que Kagome se arrodillara depositando toda su semilla en su garganta

ambos se acurrucaron viendo el resplandor de la luna que entraba por la ventana

— Kagome— llamó

— Si?— respondió viéndolo

— Eres mia— sentenció

— Tuya— le sonrió

De pronto sintió como ella se reincorporó de un salto

— ¿Que pasa?— pregunto

— Sessh, mañana tengo trabajo!— dijo mirandolo aterrada

— Tranquila, llame a mi padre diciéndole que no podrás ir— le sonrio ladinamente

— Sessh! No hagas eso

— Prefieres salir corriendo en este instante?

— No, pero no vuelvas a hacerlo— se acostó apoyando su cabeza en el pecho de el mientras dibujaba patrones imaginarios

Luego de un rato de pláticas y palabras tiernas se quedaron dormidos

Sesshomaru despertó a medianoche con sed y se extrañó al no ver a Kagome a su lado

Luego escucho la melodía de un piano y lo siguió y vio la escena más hermosa que había visto en toda su vida

Kagome estaba sentada tocando el piano con los ojos cerrados, vestía únicamente una camisa de mangas largas blanca de él, la luna se podía observar detrás de ella por el ventanal y tocaba una melodía que el reconoció como "claro de luna"

No quiso interrumpirla, y la escucho atentamente viendo sus manos moverse con precisión

Cuando termino se acercó a ella

— No sabía que tocabas el piano— dijo depositando un beso en su cabeza

— Lo siento, ¿te desperté?— le pregunto

— No, iba a buscar un poco de agua

— Oh, bueno esta fue una de las cosas que me enseño mi padre...— recordó nostálgica

— Esta era su melodía favorita, y me trae gratos recuerdos, no puedo evitar imaginar que tan diferentes hubiesen sido las cosas si el no hubiera muerto...

Kagome le contó a Sesshomaru las partes buenas de su infancia, como era su padre, cuando le enseñó a ella y a Souta a pescar y el escuchaba atentamente y cuando el sueño la venció y se quedó dormida en el hombre de el, Sesshomaru la cargó y la llevó hasta su habitación y se durmieron otra vez.


Buenoooo, sé que aún no soy una experta en lemon pero como dicen por ahí, la práctica hace al maestro jeje

Espero que estén disfrutando la historia, y querida Faby Sama no me odies :(

Con amor

T.

Ayy como quisiera un Sesshomaru en mi vida T.T