Sesshomaru y Kagome

—Dime un secreto— susurro Kagome acariciando con el pulgar el meñique de Sesshomaru quien la tenía recostada contra su pecho.

Ambos habían pasado la tarde juntos viendo películas en casa de él.

— La verdad es que soy muy inseguro — dijo apoyando el mentón en la cabeza de Kagome

— ¿Tú?¿Inseguro?— pregunto frunciendo el entrecejo

— Que no lo demuestre, no significa que no lo sea— dijo pasando el pulgar en la frente de la chica para quitar su ceño fruncido.— Ahora tú, dime algo que nadie sepa—

— Muy bien— dijo apretando los labios como siempre hacia cuando estaba pensando — me encanta la idea de tener una familia numerosa — admitió

— Serás una gran madre— dijo pensando en una docena de niños de cabello plateados y ojos azules, pero no le diría eso, sonrio para si mismo

Con Kagura

— ¿Qué te gustaría comer?— pregunto Kagura desde la cocina

—¿Alguna vez haz comido chilaquiles?— pregunto Shippo sentandose en una de las sillas

— ¿Chila...quiles?— pregunto inclinando su cabeza hacia un lado

— Sí!, mi madre me enseñó a hacerlos, te ayudo— dijo saltando de su lugar

— Bien, vamos al supermercado — dijo tomando las llaves de casa y dos abrigos ya que estaba algo helado afuera — Vamos

Salieron juntos de su apartamento y caminaron unas cuantas calles ya que el supermercado no quedaba lejos.

Shippo caminaba tomado de la mano de Kagura mientras miraba a su alrededor, estaba realmente feliz de poder ser libre

Aunque extrañaba a Rin pero ya sé había hecho a la idea de que uno de los dos iba a morir, ella siempre le dijo que no se detuviera por nada del mundo, y no lo haría, sería feliz por él, por ella, por Rin.

— Bien, ¿qué es lo que necesitamos?— pregunto Kagura cuando entraron al supermercado

Shippo enlistaba las cosas y ella las ponía en el carrito mientras que del otro lado de la calle en una cafetería

«Realmente le sienta bien el ser madre»— eran los pensamientos de un ojiazul de cabello azabache que había visto entrar a Kagura y Shippo tomados de la mano

—¿Sota?¿SOTA?¡SOTA!!— gritó Inuyasha agitando una mano frenéticamente frente al muchacho.

—¿Eh?¿Qué quieres?—dijo desviando la mirada de la puerta del supermercado

— Oye, ¿porqué no aceptas que te gusta?— pregunto Miroku, mientras tomaba un sorbo de su café

— No sé de qué hablas— evito la mirada de los hombres

— Hasta un ciego se daría cuenta de lo que pasa entre ustedes dos

— No podría hacerle eso a Rin — admitió volviendo a ver el supermercado

— Rin, está muerta.— dijo Inuyasha algo brusco— ella jamás hubiese querido que pasaras tu vida de luto por ella.— completo

— Siento que aún es muy pronto—

— ¿Qué sientes por ella?— pregunto Miroku

— Me gusta estar con ella, es divertida, valiente, terca, controladora y es muy dulce, aunque no lo aparente — dijo sonriendo — sé que le gustan nuestras discusiones, aunque no lo admita— dijo posando sus ojos en la ventana

— Amigo mío, estás enamorado— hablo Miroku moviendo sus cejas de forma graciosa

— Eso es una estup...— se detuvo cuando vio a Kagura salir del supermercado con un hombre alto, moreno, fornido que sostenía delicadamente su mano mientras ambos reían — ¿Y ese quien es?— pregunto Sota dándose cuenta de que su voz salió más baja de lo que planeaba

Inuyasha sonrió macabramente mientras hablaba — Verás, tu sabes que Sesshomaru y yo conocemos a Kagura desde hace muchos años...— comenzó a decir Inuyasha— ese que ves ahí, fue su novio por cinco años — señaló al moreno— y no solo eso, estuvieron comprometidos — dijo observando la reacción de Souta que no quitaba la vista de la pareja y veía como el tipo se acercó a decirle algo al oído y Kagura se sonrojo

¡¿PERO QUE DEMONIOS LE DIJO PARA PONERLA ASI?!

«Demonios, me gusta Kagura» aceptó internamente.


Sí, sé que es algo corto pero pronto les traeré más capítulos, lo prometo.

a que no adivinan quién es el ex de Kagura?

Pdt: ¿alguien me lee desde México?

Besos, con amor

T.