-¡Lleve los protectores para los espantos, se llevan niños... ! - La voz de un hombre llamo la atencion en la tienda, comenzo a contar una historia justo en el momento en el que la mesera dejo unos cubiertos en la mesa. - Cualquiera que llegue a la ciudad de Konoha escuchara esta terrible historia, de como sombras espeluznantes vienen por ti en la noche de Brujas y te arrastran hacia el bosque donde se apoderan de tu voluntad...
- La comida llegara pronto. - dijo la chica.
- ¡Lleve los protectores para los espantos... mi hermano sobrevivio gracias a esto, una noche el clan...- la chica tomo el menu y comenzo a leer.
- Temari...- este año toda su familia estaba visitando al amigo de su padre Orochimaru en la Hoja, o Konoha como la conocian los libros de historia, despues de dejar sus maletas en casa decidieron pasear por la feria de Halloween de la aldea encontrandose con un ambiente muy diferente al de su pueblo. - Me estan mareando tantas luces y niños corriendo... ademas el olor del asado - La voz de su hermano sono debil haciendo que su madre se preocupara. - Creo que voy a vomitar.
- ¡Ay Kankuro! - Temari se quejo, el chico siempre tenia un problema con todo. - Aguanta un poco, nos van a servir el platillo en minutos.
- No seas asi con tu hermano. - Su madre le reclamo. - Mejor acompañalo al baño...
-¿Yo? - La muchacha se quejo y miro en direccion a su hermano menor, quien estaba claramente metido en su videojuego. - Gaara... ve tu.
-No.
- Gaara esta ocupado Temari. - Su padre solto. - Ve con tu hermano, eres la mayor.
A regañadientes Temari tomo el brazo de Kankuro y lo hizo ponerse de pie, antes de dejar el restaurante improvisado en plena calle, consulto con una de las meseras donde se encontraba el baño. - Oh cariño. - dijo la mujer con una sonrisa. - llega hasta a la tienda de recuerdos, cruza a la izquierda y encontraras los baños públicos.- ¿Publicos? seguro portatiles, llenos y sucios, ademas de mucha gente en espera, su hermano terminaria llorando.
- Kankuro iremos a otro lugar. - Temari le solto.
- ¿Que? - el chico cubrio su boca. - Aqui viene.
- Espera. - La rubia dijo irritada, el lugar estaba repleto ¿a donde podia llevarle? - Oiga tenga cuidado. -Por culpa de la multitud casi caia sobre un niño que se quejo con su roce. - Kankuro...
Al girarse se encontro con su hermano, estaba palido y lo unico que retenia aquel desastre eran unas temblorosas manos... Temari preocupada arrastro a su hermano por toda la feria hasta llegar a un gran y oscuro callejon, el cual lucia algo tenebroso, aunque no como los de peliculas, este al menos tenia salida hacia un bosque cercado. - ¡Me traes a un callejon asqueroso!
- ¡Solo vomita lloron! - La chica se quejo sin dejar de mirar aquella salida, era un bosque claro ¿porque cercarian un bosque? ... - Apresurate... creo que puede haber osos en ese bosque. - Lo miro nuevamente aunque esta vez un escalofrio recorrio su espalda, apenas y podia mirar entre tanta penumbra, por supuesto por que estaba oscuro pero la luz de la noche era suficiente clara para dejarle saber que habia alguien tras esas rejas. - ¡Apresurate!
- ¡no puedo vomitar si me estas mirando! - Temari retrocedio, ella no estaba mirando a su hermano pero sabia que aquella figura lo hacia. - ¡No me toques!
- Kankuro vamos. - La chica tomo por el brazo a su hermano pero este se desvanecio entre sus dedos. - ... ¿Que?
- No me toques, no me toques, no me to...- las palabras de su hermano se repitieron en su cabeza, Temari sintio como algo se apoyaba en su hombro derecho, retrocedio chocando con un cubo de basura, el ruido hizo un eco en el oscuro callejon, nadie parecia saber de el pues frente suyo estaba la calle principal pero no habia rastros de algun festival o alguna persona, no ahora.
-Kankuro. - llamo a su hermano pero no obtuvo respuesta, Temari se puso de pie y sin pensarlo dos veces se dispuso a salir de ahi, en su pecho su corazon le confirmaba temor y desesperacion... ¿Que estaba pasando? - Kan...- antes de finalizar aquella palabra una sombra se poso frente suyo, Temari detuvo la respiracion y , aunque sabia no era buena idea, retrocedio, mas como un instinto. Su mandibula se movia insegura... ¿Deberia gritar? la sombra se hacia cada vez mas grande haciendola sentir diminuta entre tanta oscuridad. - Kankuro. - repitio, aunque algo dentro de ella le decia que seria en vano.
- Hace mucho que no estas con el. - Un susurro aparecio en su oreja y con el el tacto en su hombro, pero al girarse por temor lo unico que encontro fue la cerca de aquel bosque que la obligaba, mas que invitarla, a entrar en el.
- No. - La rubia nego y cerro los ojos, lo que sea que estuviera alli era parte de su imaginacion, ella estaba con Kankuro en la feria, no, ella estaba con su familia en el restaurante, no... probablemente era un sueño, si, ella se habia dormido en el auto, solo tenia que despertar, solo...- Despierta Temari.
- ¿Temari? - La chica abrio los ojos y al seguir la voz se encontro con la oscuridad del bosque, grito tan fuerte y retrocedio, habia algo ahi, algo la miraba desde lo oscuro, algo desconocido y peligroso, podia sentir su presencia, podia sentir otra recorriendola, y quizas miles mirandola. - No te asustes... no te haremos nada.
- Despierta. - se repitio y aunque lo deseaba esta vez no cerro los ojos, pero si evito mirar hacia la penumbra frente suyo, era una sensacion pesada y podia sentirlo, aun si los ojos de aquello desconocido no existian a la vista, estaban ahi. - Despierta. - tenia que ser un sueño... si no era asi ¿que seria de ella? trato de mirar hacia su derecha pero aun sentia la presencia de frente, la sombra no desaparecia y continuaba sintiendo el roce de otras, podia sentir como si los ojos de aquello la siguieran, la miraran de arriba hacia abajo en espera de cualquier descuido. - Luz. - dijo aquello en voz tan baja, la calle a sus espaldas tenia luz... mucha luz, lo supo al descubrir su propia sombra marcada con mas exactitud en unas de las paredes, ahora tenian luz. - ¿Me dejaras? - repitio la voz, Temari le ignoro e intento escapar.- ¿estas segura? La oscuridad podria ser tu amiga. - le ignoro y con inseguridad miro nuevamente hacia su derecha. - Muevete. - Se dijo a si misma, pero sus piernas dudaron y el miedo regreso, lachica temia mirar hacia atras, hacia la calle, solo porque si no habia salida y debia mirar al frente estaria esperandola algo tenebroso frente suyo, algo como un demonio con dientes que la tragaria o unas garras que la arrastrarian. - ¡JAJAJA! - Una risa resono en su cabeza tan fuerte que cubrio sus oidos y por instinto cerro sus ojos, se escucharon pasos nuevamente pero estos mucho mas cerca.
- Kankuro. - dijo aun con los ojos cerrados, sintiendo como algo frio acariciaba sus piernas, los ojos de la rubia se llenaron de lagrimas, ¿moriria? - Kankuro. - abrio los ojos y en efecto el rostro palido y manchado de una figura estaba frente suyo, la dejo sin habla y con el corazon a punto de abandonar su pecho, no tenia labios pero si unos dientes blancos y una sonrisa alegre, sus ojos negros estaban cubiertos por unas ojeras cansadas y todo aquello se encontraba bajo un cabello lacio y oscuro, los dedos negros y largos simulaban una sombra que con cuidado acariciaba la pared.
- Te lo dije... en la oscuridad es dificil atraparte. - la sombra atrapo algo de la pared, justo en ese instante Temari sintio su cuello ocupado por algo frio, le apretaba con fuerza y le impedia respirar. Le costo entender que aquello habia tomado su sombra y que ella solo le habia ayudado al intentar huir de la oscuridad. - Shikamaru, hazlo...
La chica perdio el conocimiento, lo ultimo que paso por su mente fue aquella leyenda a la que apenas habia prestado atencion en el paseo de aquella noche... " Los espantos... hay un clan..."
Temari abrio los ojos, encontrarse entre tanta luz ahora era agotador para su vista, estudio la habitación y se dio cuenta que se encontraba en una sala de hospital. - Cariño. - su madre la abrazo, Temari se encontraba confundida, ¿lo había soñado? - no - dijo alguien en su cabeza, la chica se sobresalto haciendo que su madre la mirara preocupada. Esta voz era diferente a aquella espeluznante de el callejón, era juvenil y menos tenebrosa. La rubia sonrio a medias.
- ¿que paso?
- Ah... - su madre carraspeo. - alguien cayó sobre ti en la feria haciéndote afixiar, un chico pudo ayudarte, tu hermano te perdió entre la multitud. - Si algo asi...- dijo la voz dentro de ella.
- Ah...- ella asintio. - Ya lo recuerdo. - Contar lo que pensaba y estaba segura había ocurrido no era una buena idea, probablemente la dejarían en el hospital toda la vida si lo hacia.
Las últimas noches en Konoha fueron una pesadilla, apenas y podía dormir porque aquella voz la atormentaba, no era muy conversadora pero le encantaba quejarse, Temari evitaba responderle pues terminarían llamándole loca, aunque en ocasiones era inevitable, sentía que quería golpearlo.
Las madrugadas eran más pesadas, podia sentir su presencia en cualquier esquina oscura de la habitación, si cerraba sus ojos era como mirarle directamente a los de el, a veces podia encontrarse con una sombra moviéndose de aqui para allá recordandole que no estaba sola, que siempre estaba alguien mirándole.- Cuando te vayas...- dijo la última noche. - Sera muy difícil hablarte Temari... ¿vendrás a verme? - repitio aquello tantas veces que la chica le respondió con un rotundo "no", deseando que amaneciera para descansar un poco. - Volverás... somos uno.
La muchacha no entendía de que iba todo aquello, ¿estaba poseida? No lo creía, ella tenia total independencia sobre si misma, no estaba herida ni se encontraba loca, lo sabia... entonces ¿que habían tomado? No fue hasta la mañana antes de regresar a su pueblo que lo descubrió, se encontraba mirando hacia el parque frente a la calle, chicos de su edad jugaban fútbol, el sol estaba iluminando toda la ciudad y con ello cada ser proyectaba una sombra en el suelo, a excepción de ella, la habia perdido. - Si, es mía. - Temari sintio un escalofrío, cualquiera que lo descubriese la lanzaría a una hoguera por bruja.
- Bien... no queda nada más que agradecerte. - Dijo su padre haciendo que la burbuja de pensamientos de Temari explotara. - La pasamos increíble a pesar de los inconvenientes.
- Esta bien, pueden venir cuando deseen...- Todos comenzaron a moverse en dirección al auto, Kankuro saludaba alegremente a uno de los chicos que jugaba en el parque.
- Ahi esta el chico que ayudo a Temari. - Dijo su hermano, la rubia aun se encontraba perturbada, miraba de vez en cuando hacia sus pies pero aun no estaba, no había sombra alguna... ¿le habían quitado su alma o algo así? Imagino una cantidad de escenarios en los que tendría a este demonio en su cabeza y se quemaría en el infierno, el temor estaba en cada pensamiento, se sentía un fenómeno al no encontrarse con sombra como el resto.
- Llámalo... debemos agradecerle. - Karura le pidió a su hija que buscara un recuerdo en el auto pero Temari comenzo a sentirse pesada, como si cada paso que diera fuera imposible de lograr, como si ahora algo la estuviera manipulando, se sentía atada y rogo por una explicación a su consciencia pero la respuesta fue demasiado clara, tanto que la busco entre su familia...
- Oh... ¿ese es tu nombre? Shikamaru, es uno bonito. - Karura tocaba el hombro de el muchacho, era alto y delgado, cabello lacio y largo y dedos largos que agradecian los halagos con un movimiento despreocupado.
- Gracias. - la voz de el chico era tan similar, asusto a Temari tanto que retrocedio y esta vez pudo moverse sin problema alguno.
- Temari, es Shikamaru. - su madre la miró. - Busca el... - Karura se preocupo al encontrar a su hija tan palida. - ¿Temari?
Habia escuchado ese nombre también en el callejón... ¿este chico existia? ¿Porque ya no le respondia? ¿Habia dejado su cabeza? ¿Que era? ¿La salvo? ¿La condeno? Se sintió algo mareada al punto de perder el equilibrio, pero las manos delgadas de el muchacho la sostuvieron, Temari las encontro nostálgicas y familiares. - ¿Estas bien? - Si, definitivamente era su voz. - ¿mm? - el sonrio a medias en espera de una respuesta pero para Temari era imposible gesticular palabra alguna. - No te preocupes... te la prestare hasta que vuelvas. - susurro o quizás lo escucho en su cabeza, no estaba segura pues se encontraba tan confundida, el temor se abrazaba con un afecto desconocido, uno que la hacía querer quedarse entre sus brazos, el movio su cabeza en direccion a la izquierda como si señalara algo, para entonces soltarla con delicadeza y regresar a su antiguo lugar...
- Ay gracias. - Karura sonrio. - debe estar aun algo aturdida... ¿vives por aq- Temari miro a su izquierda donde el habia señalado hace algunos segundos, no había nada solo la calle, el suelo y... ¡ahí estaba! se encontro con su sombra reflejada en el auto de su padre, ahogó un grito y bajo el rostro... iba a perder la cabeza. ¿que clase de ser era el? ¿Estaba en peligro? ¿porque dijo "prestar"? ¿Le habían robado su sombra? ¿Para que? ¿Cual era el punto?
- Adiós. - el muchacho se despidió luego de recibir unos dulces por parte de Karura, Temari aun apoyada en el auto, aturdida y confundida comenzo a sentirse vacía y una tristeza la invadió, con cada paso que veía dar a la espalda de el chico sus ojos se llenaban más de lagrimas, la chica se sintió estúpida, nunca lloraría frente a su familia o desconocidos, ni siquiera en plena calle, algo estaba mal, esa no era ella, Temari no era de emocionarse tan fácil y mucho menos por alguien que no conocía... acaso el...
-Temari... cariño... - Su madre la abrazo mientras lagrimas caían de un rostro palido y fuera de lugar, aunque estaba confundida lo unico que pasaba por su cabeza era que debia quedarse en la Hoja, o solo una parte de ella, afortunadamente la otra parte estaba cuerda aun y gritaba por ayuda al darse cuenta que ya no era suya, estaria deambulando prestada, ya no se pertenecía y regresaría allí no por propia voluntad pues esta última no la había elegido ella, estaba en manos de Shikamaru.
FIN.
