Capitulo 10

Te necesito

Michiru comenzó a caminar y a caminar, quien la observara en esos momentos diría que parecía una loca vagando sin rumbo. Su paso era firme y decidido pero no su apariencia, su cuerpo entero, su vestido, hasta sus zapatos no decían lo mismo. Parecía la misma Carrie*, hasta con la misma expresión en su rostro.

Menos mal que inesperadamente comenzó a llover, así que no había nadie en las calles, solo ella.

Al llegar a una casa que no parecía extravagante pero si muy bien cuidada, tocó el timbre y esperó inmóvil en la puerta. Al cabo de unos segundos ésta se abrió.

-¿Si? ¿Qué haces aquí y que haces así?- le preguntó horrorizado con la imagen que estaba viendo, una jovencita totalmente empapada por la lluvia que portaba un vestido lleno de sangre, que a simple vista no se podía diferenciar si era de ella y estaba lastimada o si era de alguien más- ¿Estás bien? Pasa- la tomó del hombro y la ingresó en el domicilio.

Era un hombre mayor de unos 60 años o un poco más. Su cabello era canoso y su barba estaba un poco descuidada, su ropa lo mismo. Adentro del hogar no se veían ni lujos ni cosas por ese estilo, todo lo contrario, parecía un lugar muy sencillo lo opuesto a la casa anterior que ella recordaba.

- Toma asiento aquí- y le señaló una silla en el comedor- ¿Me vas a decir que paso? ¿Esa sangre no es…?-

-No no es mía- lo interrumpió.

-Espera que traigo algo para que te limpies y te seques- se dirigió hacia la cocina y trajo un pequeño paño, un tazón con agua y una toalla.

Michiru seguía sentada inerte pero con un rostro que había cambiado.

-Toma, límpiate- le entregó las cosas para que por lo menos se limpiara el rostro que también tenía cubierto de sangre.

Ella no contestó pero tomó el paño, lo introdujo en el agua y comenzó a pasárselo por la cara.

Mientras tanto el hombre la observaba en silencio. Al cabo de apenas unos minutos se levantó nuevamente hacia la cocina y preparo té. En unos segundos estuvo listo.

-Bebe algo caliente o te enfermarás y deberás ir al hospital-

-En un rato iré hacia allá- seguía como concentrada.

El hombre tomaba sorbos de su té mientras la mirada esperando que ella hablara.

Michiru salió de su trance y lo miró fijamente. Parecía una película de terror.

-¿Sabes algo de esto?-

-No Michiru, tú misma sabes que hace años me retiré, ya no estoy en eso-

-Pero tienes contactos-

-Si los sigo teniendo, eso sí-

Comenzaron a hablar, ella le contó todo lo sucedido desde su llegada allí y le pidió su ayuda.

-A todo esto… ¿Cómo diste conmigo?-

-Yo también tengo mis contactos- le dijo y esbozó una leve sonrisa- Necesito un último favor, préstame el teléfono, como veras no traigo el mío conmigo-

-Claro que si pequeña, ahí lo tienes sobre el escritorio-

La peliaguamarina tomó el tubo, marcó y aguardó unos instantes.

-¿Dónde están?... Ok voy para allá- y colgó.

Ya fuera de aquella casa se dirigió hacia el hospital. Seguía lloviendo pero no tan intensamente como hace unos minutos atrás. Caminó por varias cuadras hasta que en una esquina dobló, se detuvo y se escondió justo en una entrada de un local. Se había percatado que desde hace ya rato alguien la venia siguiendo. Cuando esa persona dobló en el mismo lugar Michiru lo increpó, lo arrinconó contra la pared y lo sujetó fuertemente del cuello.

-¿Quién eres?- le preguntó bruscamente.

-Yyyyooo… yooo…-

Ella disminuyó la intensidad con la que lo sostenía pero sin soltarlo.

-¡Habla!- le ordenó.

-Yo soy… detective… me… contrataron para vigilarla…- decía entrecortado casi sin aliento y muy asustado el pobre. Como para no, el rostro de Michiru daba miedo.

-¿Quién?- y presionó aún más fuerte.

- ¡Aaaaggghhhh! El… Sr. Andrew… Andrew Furuhata… - exclamó a lo último cuando ella lo soltó, exhalando una bocanada de aire.

-¿Andrew?-

-Si señorita, su ex prometido, me contrató para que la siguiera y sepa todo de Ud. y de su amante… el supuesto señor Tenoh, aunque no entiendo el porqué le dicen así…- esto último lo dijo con cizaña, haciendo énfasis en la palabra supuesto.

La peliaguamarina quedó sorprendida ante aquello que no se percató de las últimas palabras de éste. Se quedó pasmada al escuchar que Andrew sería capaz de algo así, aunque sabía que más que eso no haría.

- Aún no le he dicho que su amante es una mujer… Ud. es una joven muy rica y de alto prestigio…- intentó sobornarla, el aroma a dinero le resultó irresistible aún en esa situación.

-¿Me está chantajeando? ¿Sabe con quién se está metiendo o no?- reaccionó con aquellas palabras.

-No no, señorita, por favor… ¡digo si!, si se con quien me estoy metiendo, Ud. es la hija del Sr. Kahio, nunca me metería con su familia. Yo solo la seguía y observaba, nada más, yo no tengo nada que ver con lo de hoy, yo…-

-¿Qué? ¿Qué sabes de lo de hoy?-

-¿Qué Ud. no lo sabe?- era su oportunidad, sino la única y la aprovechó hasta en el último momento- ¿Sabe en los negocios que anda su amada Haruka?- expresó burlonamente.

-¡No te atrevas a pronunciar su nombre! - dijo tomándolo nuevamente del cuello pero esta vez le enterró las uñas. Este sintió como si el fijo de una navaja le presionara justo en la yugular, el hombre estaba cada vez más sorprendido y asustado ante las reacciones de Michiru. No era para nada la jovencita dulce y sumisa que parecía.

-Si… -Hizo una pausa- Si quiere saber quién mató a su amada me deberá dejar ir- el hombre intentó mostrarse valiente, pero las gotas de sudor que caían sobre su frente y su temblor lo delataban.

-No necesito pedirle a mi papito que lo haga por mí, tranquilamente puedo encargarme de ti si no me lo dices, ¡ya mismo!- su tono era firme, se notó muy decidida y no parecía para nada que esté jugando.

-Ok, ok, fue su padre…- contestó rápidamente- Pero si no era él habrían sido los otros, tenia los días contados…-

Michiru quedó en blanco, aunque la verdad no le sorprendía ya nada de su padre.

El hombre todo aterrado aprovechó ese instante en que ella bajó la guardia, se soltó de su agarre y se escapó lo más rápido que pudo.

-Está loca- se dijo a si mismo mientras corría despavorido- Debí suponerlo, con semejante familia… nunca más tomo casos así-

Ella lo observó alejarse velozmente y solo realizó un refunfuño, se alisó su vertido, todo sucio y aún mojado, se acomodó el cabello y marchó rumbo hacia el hospital.

….

Michiru se encontraba ya en la puerta del hospital por entrar cuando de repente pedían paso, era la ambulancia que había llegado a todo lo que daba y frenó justo en la entrada, frente a ella. Se quedo pasmada esperando que no sea quien pensaba.

Unos par de enfermeros bajaron una camilla, llevaban a un hombre y entraron velozmente por la puerta. Pasaron justo a su lado, casi chocándola. Ella los observó detenidamente estirando su cuello como quien no alcanza a ver, pero a ella no la registraron.

-No es, si además Jaime seguro la trajo en el auto junto con Charles- se dijo para sí misma.

Detrás de ellos entró Michiru a paso lento pero firme. Dentro de aquel lugar había de todo, gente llorando, madres con sus niños en brazos y pidiendo que los atendieran, una señora en una silla de ruedas casi desvanecida, un hombre con lo que parecía una herida de arma blanca…

-¿Quién es familiar de la paciente de la sala 4 que entro hace unos minutos?- salió un hombre de bata blanca de una habitación- Necesito que vengan por el cuerpo- culminó su frase con menos tacto que humanidad posible. Michiru pasó justo en ese momento y escuchó semejantes palabras y toda su piel se le erizó.

-Haruka-exclamó casi sin fuerzas para luego caer al suelo. Una mucama que llevaba el carrito de la limpieza la vio y corrió hacia ella.

-¡Señorita venga pronto por favor!- le gritó a una enfermera que salía de otra habitación. Y entre ambas levantaron a Michiru para dejarla sobre una silla.

-Señorita, ¿está bien? ¿Puede decirme que le paso?-

-No- expresó suavemente.

-Llevémosla a revisión, hay que verificar que no esté herida-

-Señorita ¿Qué le paso?-

-No, no puede ser- exclamó primero en tono muy bajo, pero luego fue subiendo la voz.

-No puede ser… No puede ser… No, no puede ser… ¡No, Noooo!-

-Sostenla, traeré algo para calmarla- le dijo la enfermera a la mucama que trataba de contenerla.

A lo lejos alguien notó el alboroto y se acercó hacia ellas.

-Yo la conozco-

…..

Continuará…


*Carrie: personaje de la película, basada en una novela del mismo nombre de Stephen King.