Capítulo 14
...
Urgencias
...
En ese preciso instante la rubia abrió los ojos y apretó su mano lo cual Michiru enseguida se percató.
-¿Haruka?- preguntó sollozando al notar que esta le estaba respondiendo.
Con su otra mano quiso retirarse el respirador para poder hablar.
-No, no hables, no te esfuerces-
-Michiru…- se lo sacó y logró pronunciar débilmente.
-No, no hables, descansa-
-Te amo…-hizo una pausa ya que le costaba mucho respirar-… Mi sirena-y con su mano torpemente acarició el rostro de la peliaguamarina.
-Y yo a ti, te amo mi Haruka- le respondió dándole un beso en el dorso en esa mano.
Ambas se tomaron las manos firmemente y no apartaron la mirada una de la otra. La violinista se le acercó hacia el rostro y le depositó un suave beso en los labios el cual Haruka correspondió. Ésta quiso seguir hablando pero cada segundo le dificultaba más el respirar.
-Shhh, toma- le dijo colocándole nuevamente el respirador- Falta muy poco mi amor, ya casi consigo todo- le dijo sosteniéndole el aparato en su boca y mientras ella la seguía mirando fijamente.
Pero su rostro prontamente cambio, su mirada se volvió lejana, ya no la miraba a ella, comenzó a tener movimientos involuntarios, sacudones, los cuales asustaron muchísimo a su sirena.
-¿Haruka? … Amor, ¿Qué sucede?- preguntaba sobresaltada pero su rubia no podía responderle, parecía estarse ahogando.
Michiru salió despavorida de la habitación.
-¡Por favor que alguien me ayude!-
Ahí mismo se encontraba Jaime y con semejante alboroto él también se sobresaltó.
-¿Qué paso? ¿Le pasó algo al señor?- y entró corriendo a la habitación mientras ella salía despavorida por los pasillos en busca de ayuda.
-¡Ayuda, por favor, que alguien me ayude!-gritaba.
De pronto se topó a una enfermera casi haciéndola caer.
-Venga rápido, venga-
-¿Qué sucede?-
-¡Se muere!-
Ambas se dirigieron enseguida hacia el cuarto. Al llegar lo encontraron a Jaime sosteniéndole la cabeza hacia un costado, parecía que efectivamente se estaba ahogando.
-¿Pero quién le quitó el tubo?-indagó bastante enfadada la enfermera.
-Hace unos momentos vino una jovencita y se lo retiró y le colocó el respirador.
-Eso no se puede hacer, hay que evaluar que el paciente pueda respirar por sus propios medios, sino es muy peligroso-
-¿Entonces qué hacemos?- pregunto la peliaguamarina en un mar de llantos.
-Nada, salgan-
-Pero…-
-¡Que salgan!-
Ambos debieron retirarse de la habitación mientras observaban como la mujer intentaba salvar a Haruka. Esta presionó un botón que se encontraba sobre la cabecera, era el de emergencia.
-¿Qué hacemos no podemos quedarnos aquí solamente?-
-Tienes razón-dijo dando media vuelta y marchándose.
-¡Señorita!-
-Mantenme al tanto por favor Jaime, ya regreso-
….
Mientras tanto en la oficina del director
-Toc, toc-
-Si pase-
-Disculpe, ¿es ud el director del hospital?-
-Sí, que desea?-
-Hacerle una consultita- dijo prepotentemente acercándose hacia este-
-¿Qué hace? Contrólese o llamo a seguridad-
-No permitiré que le falte el respeto de esa manera-
-¿A quién?-
Mientras se acercaba hacia el director este asustadamente presionó un interruptor que había debajo de su escritorio.
-A mi amigo, Tenoh, le saco la asistencia mecánica sin ningún consentimiento por nuestra parte- le gritaba sin parar.
-¿Qué? yo no le saque nada a nadie-
-Como que no, vino la enfermera y dijo que fue su orden suya retirárselo, qe necesitan insumos-
-Que necesitamos insumos es real pero yo no mande a retirar y remplazar nada a la señorita Tenoh-
-¡Sr!-
-¿Qué?-preguntó extrañado.
-Doctor, es urgente, la habitación 18-
-¡Ahí está Haruka!-
-Vamos-respondió el médico.
-Si le llega a para algo será su culpa ¿lo oyó?-
El médico hizo oído sordo ante aquel comentario y ambos siguieron a la enfermera.
-Permiso, permiso, dijo otra que se acercaba con una maquina.
-No Sr, por el amor de Dios- expresó Jaime al observar como metían ese instrumento en la habitación y se cerraba enseguida la puerta ante él.
La duda, el miedo y la desesperación lo invadieron así que tomo su celular del bolsillo y marcó.
-¿Lo conseguiste?... ¿Cómo que aun no? La necesito urgentemente!- mientras hablaba por su móvil vio llegar a tres personas que se dirigían hacia él, mejor dicho hacia la habitación.
El médico y la enfermera ingresaron.
-No ud no, quédese afuera-
-Pero…
-Pero nada, es mi hospital, quédese afuera le dije-
Si le sucede algo aténgase a las consecuencias- le grito detrás de la puerta.
Jaime colgó la llamada y se le acerco.
-¿Qué le dijo?-
-Que él no mando a cambiar los aparatos, ¿Entonces quien fue? O este medicucho me miente o fue otra persona-
-Ya lo sabremos-
Pasaron por su lado unos guardias de seguridad y en e se mismo instante el director salió del cuarto.
-Ey, vengan, aquí-
-Doctor lo estábamos buscando, ¿Qué sucede?-
-Llévense a esa persona- dijo señalando hacia donde esta se encontraba.
Jaime y compañía se quedaron observando indignados.
-¿Qué? dijeron a unísono.
-No debe estar aquí-
-Vamos- les dijeron los guardias tomándolo de los brazos.
-¿Qué, que? Pero por favor- exclamo mientras los guardias se le acercaban.
-Jaime quédate ahí, yo me encargare de esto-
Este asintió con la cabeza.
-¿Uds saben quién soy yo?-
-No y no nos interesa- le dijo uno de los guardias.
-Ya les va a interesar, no se preocupen- termino de decir mientras le cerraban la puerta de entrada en la cara y dejaban afuera.
…
Continuará…
