Capítulo 17

Algo extraño está sucediendo

Una enfermera se encontraba en la sala de operaciones preparando los instrumentos quirúrgicos y acondicionándolos para que la operación pueda llevarse a cabo con normalidad.

-¡Hola, Hola! - saludó de repente otra enfermera al entrar al lugar, tarareando una canción.

La primera y unos cuantos años mayor, la quedó mirando asombrada, la nueva denotaba alegría y entusiasmo, lo que resultó un poco extraño. Pero como en los años de servicio había visto de todo allí trató de no darle importancia.

-¿Estás bien? -la cuestionó, pero mas que nada a modo de formalidad.

-Sí, claro, es que la primera vez que asistiré una operación y estoy muy emocionada-

-¿La primera? -

-Si comencé ayer-

-Me pareció que no te había visto antes por aquí-

-Si soy nueva, pero no te asustes, tengo experiencia-

-¿No acabas de decir que esta es tu primera operación?-

-No, claro que no, quise decir que es la primera en este hospital- rió a carcajadas- ¿Cómo crees? -le bromeó dándole un pequeño golpecito por la espalda.

La enfermera más experimentada la miró de reojo a causa de la acción tan confianzuda y terminó de acomodar los instrumentos sin decirle una palabra. Luego se dirigió a la puerta, hablando entre dientes.

-Bueno, ¿en qué te ayudo? -preguntó a lo que la otra ya está con cara de fastidio.

-Ya preparé todo ahora hay que traer a la paciente para luego esperar a la doctora y comenzar-

-Ok yo me encargo-

... ..

Mientras tanto en la habitación

-¿Quiere que la traiga un café? -

-No por favor señorita, yo se lo traigo-

-Jaime por favor, permítame- se levantó de su silla, besó la mejilla de Haruka y luego se marchó de la habitación no sin antes preguntarle.

-¿Como lo prefiere? - cuestionó reabriendo la puerta.

-Amargo si no es mucha molestia-

-Muy bien, enseguida regreso-

Mientras se dirigía hacia la máquina expendedora sonó su celular.

-¿Si? - respondió y tras unos segundos de silencio una canción comenzó a tocar el otro lado, pero no se entendió solo se logró escuchar unas pocas palabras.

-¿Michiru Kaioh? ¿Michiru Kaioh? ¿Es ud Michiru Kaioh? -

-Si soy yo, ¿quién habla? -

En el camino se cruzó con una enfermera, la cual la observó detenidamente por todo el pasillo, pero Michiru ni se percató de ello ya que estaba compenetrada en aquella extraña llamada.

-TOC Toc-

-¿Si? Pase- se oyó una voz muy cordial.

-¡Buenos días, buenos días! ¿Cómo estamos hoy? -

-Buenos días - atinó a respondedor el mayordomo.

-Vengo por el paciente Tenoh-

-?Ya se lo llevan? -

-Sí señor, ya está lista la sala de operación y debemos comenzar lo antes posible-

-Excelente noticia, deberé decirle a la señorita Kaioh-pronunció dirigiéndose hacia la puerta.

-No, no, no es necesario- tomándolo del hombro- ya se lo comuniqué yo-

-¿Si? A muy bien entonces-

-Ud. quédese afuera o en la sala de espera y aguarde que le estaremos avisando, ¿si?-

…..

La violinista estaba tratando de insertar los billetes en una vieja máquina expendedora pero no había caso, esta le devolvía su dinero.

-¿Que sucede?- se le acercó un joven amablemente.

-Esta máquina, no sé que le sucede-

-Tome-le dijo entregándole un billete tan plano que parecía que estaba planchado- A veces le cuesta detectarlos cuando éstos están arrugados o doblados-

-Ah, no lo sabía, disculpe-

-Por favor no es ninguna molestia- al terminar su frase Michiru tomó aquel papel sin poder evitar que una extraña sensación le recorriera desde su mano hacia todo su cuerpo a lo que de un movimiento brusco la retiró.

-Disculpe ¿le di electricidad? -Le cuestionó con una risita burlona-

-Sí, puede ser- contestó ahora cortante y sin apartar la mirada fija de sus ojos.

-Ahora intente, verá que funciona-

-Eso haré- le respondió sin soltarse a lo que este entendió el mensaje.

-Bueno, me tengo que ir, fue un placer señorita-

-Muchas gracias- respondió sin ganas y aun no oprimía ningún botón. Ambos parecían estar enfrentándose para ver quien realizaba el siguiente movimiento.

Esta hubiera sido una lucha eterna salvo por un detalle, algo distrajo a la joven, era una enfermera que parecía se llevaba a Haruka por aquel eterno pasillo, la reconoció de inmediato.

-¡Haruka!- exclamó.

….

En otro lugar no muy alejado

-¿Si?-

-Señor va todo acorde al plan-

-Muy bien, no cometan ningún error esta vez, ¿me oyeron?-

-Si señor-

-Excelente-pronunció sobándose las manos.

….

Sentado en la sala de espera se encontraba Jaime bastante ansioso, aun no lo llamaban ni avisaban de ninguna novedad.

De pronto, mientras se llevaba la mano a la cabeza se quedó pensativo.

-Le dijo él, pero si casi nadie…-

-Jaime, amigo, ¿qué haces aquí?- le interrumpió alguien sus pensamientos.

-Hola- respondió volviendo en sí- Recién se llevaron al señor a la sala de operaciones-

-¿Y te han dicho alguna cosa más?-

-No, solo que aguarde-

-Entonces consiguieron la sangre…-

-Sí, la señorita Kaioh la consiguió, es el ángel que necesitaba el señor-

-Eso es verdad, ¿y donde esta ella?-

-No lo sé específicamente, se fue por café antes de que se lo llevaran-

-Esa chica es bastante misteriosa-

-¿Cómo? ¿A qué te refieres?-

…..

Continuará ...