Capitulo 18
El pasado siempre regresa
…..
Era un soleado día de verano y un grupo de viejos amigos se reunió para celebrar el cumpleaños número 5 de uno de sus hijos. El mismo transcurrió lo más normal hasta pasadas unas cuantas hs.
Los niños correteaban sin parar y se alejaban cada tanto de sus padres, nadando y jugando en ese hermoso y trasparente lago. Aquellos adultos pronto se separaron en grupos, las mujeres por un lado y los hombres por el otro. De igual manera sus charlas eran algo similar, se ponían a conversar entre ellos de asuntos de trabajo, el dinero, los niños, la crianza, de la vida ahora muy distinta a sus sueños de adolescentes…
-Estoy muy feliz por mi bebe-
-¿Es tu tercero, no?- indagó tocándole la barriga.
-Cuarto-
-¡Por Dios, Megan para ya!- exclamó la más joven del grupo entre risas.
-Tu porque aun no has decidido con quien formar una familia-
-Y eso que candidatos no le faltan- dijo otra entre dientes.
-¡HEY!-
-Es la verdad, nadie te convence, nunca… ¿Qué pasa, nadie es perfecto para la señorita perfecta?-
-¡Chicas! Por favor-
-No, no pasa nada, mejor me iré por una copa de vino, aquí ya aburren-
-¿Qué le sucede?-
-Está enojada, con el mundo, como siempre-
-No le hagas caso, que seas la única del grupo aun sin casarte y sin niños no es para tanto; no es tu culpa que ella se sienta frustrada en su matrimonio.
Todas la observaron marcharse hacia el centro de la cabaña, luego siguieron con la cháchara de cómo sería el próximo festejo.
-¡Papi, ven!- exclamó con todas sus fuerzas un pequeño al borde del lago.
-Ten cuidado, ahí vamos-le respondió un hombre con un bigote un poco chistoso.
-Ve a vigilarlo, no se te lastimará como la otra vez en Atlanta- trató de humillarlo uno del grupo.
-No fue su culpa, el suelo estaba muy resbaloso-
-¡El suelo estaba muy resbaloso!- replicó con sarcasmo- Es que tu hijo es muy débil-
-¡Mi hijo no es débil!-
-¡Que si lo es!-
-Su hijo no es débil… simplemente se rodea de malas compañías- interrumpió otro mientras prendía un puro que portaba en la mano.
-¿Qué estas insinuando?-
-Nadie te hablo a ti-
-Claro que sí, siempre que puedes te metes con mi familia-
-Tu…- dijo algo casi imperceptible- No es un buen ejemplo para nuestros niños-
-¿Mi qué? ¡Dilo!-
-Chicos, cálmense-
-No me calmo nada, ¿qué es un buen ejemplo para ti, eh?- le reclamó dándole un empujón en el pecho.
-¡Basta!-
Desde lejos una de las mujeres notó el alboroto y se dispuso a correr hacia aquel lugar.
-¿Qué sucede?- se preguntó una contemplando a su amiga correr hacia el grupo de los hombres.
-Sera que otra vez pasa-
-¿Por qué no dejan a los niños ser en paz?-
¿Tú también con eso?-
-No, no es eso, simplemente que digo que no deberíamos pelearnos así… somos amigos desde hace cuanto… mucho tiempo-
-La amistad no tiene nada que ver- manifestó la enfadada de antes portando la copa ya casi vacía.
-¿Qué pasa aquí?-
-Dile a tu esposito que se calme o no respondo-
-¿Qué me calme? si fue él quien comenzó-
-No me interesa quien comenzó, nos vamos-
-Ve, ve con tu señora y tu… lo que sea que fuera-
-Tremendo hijo de…-
-¡No te metas con nuestra familia!-
-¡Por favor son solo niños!-
Ya con tanto escándalo comenzó a acercarse todo el mundo.
-Chicos por favor- trató uno, el más grandote del grupo, de separarlos- Creo que es mejor que cada uno se marchara a su casa, ya fue suficiente por hoy-
-¿Qué pasa?- se preguntó uno de los jovencitos mientras que la mayoría seguía en el lago haciendo caso omiso a la pelea de los adultos.
-No lo sé, nuestros padres discutiendo de nuevo-
-¿Por qué siempre pelean?-indagó la más pequeña.
-No lo sé, ¿por trabajo?-
-No es por trabajo, es por ti- señaló a quien estaba sobre una piedra.
-¿Yo?-
-¡Sí!-
-¿Qué hice?- de repente todos quedaron en silencio, como si supieran de que tratara.
-¡Nos vamos!- se acercó una señora bastante enfadada.
-¿Por qué?-
-Porque tu padre debe trabajar y ya se hará de noche. ¡Vamos!-
-Siempre está trabajando- suspiró con agobio y se marchó aquel pequeño junto a su madre.
Varios más lo siguieron y se dirigieron hacia sus respectivos padres.
-Menos mal que se fue- soltó el otro niño, pero no le hizo caso, se quedó inmóvil sobre aquella roca.
-No estés mal, mis papis siempre pelean y dicen que no pero siempre es por culpa nuestra- la niña trataba de consolar pero no le salía muy bien.
-Ven mañana a casa y te enseño mi nueva pista de carreras, ¿sí?- lo invitó el niño de coleta.
-¡Chicos! nos vamos- se acercó otra de las madres.
-¿Tan pronto?- exclamaron ambos a unísono.
-Sí, vamos, sus padres los esperan-
-Nos vemos mañana- le gritó la pequeña Elsa mientras se alejaba sacudiendo la mano.
-¿Estás bien?- se arrimó su madre tratando de brindarle algo de consuelo.
-¿Es por mi culpa no?- comenzó a sollozar con la cabeza agacha.
-No mi amor, no es tu culpa, es culpa de los adultos que no se entienden- le tomó el mentón y le ordenó- Tu nunca bajes la mirada por nada ni nadie, ¿me oíste?-
-Pero mamá…-
-Pero nada, eres nuestro orgullo y siempre lo serás-
Continuará…
Hola a todos! primero quisiera disculparme, hoy cumpliría un año es hiatus, si un año! saben que mis tiempos no son muchos pero creo que me he pasado un poquito y he dejado, un poco bastante, abandonados mis fics.
Espero que con este cap no se me enojen y se imaginen por donde va la historia que cada vez queda menos.
