Hermione besó a su hijo por la mañana antes de irse.

Él aún no despertaba, siempre le había costado despertar por la mañana.

Caminó hacia la red flu y apareció en el Ministerio.

Buscó el departamento de Regulación de Leyes Mágicas.

Respiró varias veces antes de entrar.

.- Buenos días, soy Hermione Granger, me enviaron aquí con esto.

.- Señorita Granger. Pase, la están esperando.

Tembló un poco antes de abrir aquella puerta.

.- Hermione!!.- Harry la abrazó.

Ella se quedó estática.

.- Harry, déjala que llegue.- la voz de Kingsley resonó detrás de él.

.- Me da gusto que estés aquí.

Hermione suspiró.

.- Señorita Granger, mucho gusto, soy Clay Morrison, director de Azkaban.

Hermione le dió la mano.

.- Kingsley.- Hermione saludó.

.- Es agradable verte por fin.- Él Ministro sonrió.

.- Igual.

.- Señorita Granger, un gusto soy Jason Carlson, director de este departamento. Siéntese Señorita.

Hermione dejó las carpetas que llevaba en el escritorio.

Kingsley se recargó a un lado de pie.- Me han elegido recientemente como Ministro y mi primera tarea es el juicio de los reos de Azkaban.

.- Debemos garantizar que tengan un juicio justo.- Jason dijo con una mueca.- como si lo merecieran.

A Hermione le pareció ofensivo.

.- Cuándo puedo ver a mi defendido?

.- Wow, vas deprisa. Primero...

.- Tiene derecho.

Kingsley asintió.- solo que lo veras atraves de un cristal irrompible. Él estará atado a una silla.

Hermione apretó la mandíbula.

.- Me encargaré que no seas dañada y que estes segura.- Harry intervino tomando su mano.

Hermione la deslizó lentamente.- Quiero otro auror.

Kingsley frunció el ceño mirando a Harry.

.- No hay otro.- Harry se levantó molesto.

.- Lo cierto es, Hermione, que en este momento no hay disponibles aurores.

.- Que remedio, entonces cuando veré a mi defendido?

.- Iremos inmediatamente a Azkaban.- Clay se levantó.

FG/HG

.- Tiene 20 minutos.- Clay abrió las puertas.- no podrá dañarla, no se preocupe.

Hermione sudaba y estaba ansiosa.

Harry venía detrás de ella.

.- Hasta aquí Señor Potter, no puede seguir.

.- No la dejaré con ese!!!

.- Son las normas, Señor Potter.

.- Hermione!

Ella se giró.- es la norma.- entró en aquella habitación gris. Había una encimera con un vidrio que dividía la habitación.

Tragó saliva y se sentó cerca.

.- Entra prisionero!.- gritó un guardia.

Fenrir al entrar olfateó, la detectó antes de verla.

Sabía que era ella. Reconocería su olor en cualquier lugar.

Su mente gritaba una y otra vez.- Mía.

Hermione suprimió el impulso de levantarse.

El guardia sentó de mala manera a Fenrir y lo ató con cuerdas mágicas.- 20 minutos abogada.

Ella asintió.

Fenrir levantó la vista y no pudo contener un gemido lastimero.

Trato de tocarla pero sus manos estaban atadas.

Hermione derramó unas lágrimas por sus ojos.

Ninguno habló por un minuto.

.- Pensé que habías muerto.- Hermione dijo con voz estrangulada.

.- Me fuí, pero te busqué, por todo lo sagrado te busqué.

El labio de Hermione temblaba.- volví a la manada, pero no había nadie.

.- Tuve que moverlos lo mas rápido posible.- se movió y la silla crujió.

Hermione abrió una carpeta, sacó una foto y la puso contra el cristal.

Fenrir miró la imagen. Un niño de pelo negro, tez blanca y ojos azul eléctrico le devolvían la mirada.

Dió un aullido lastimero.

.- Se llama Ragnar...Ragnar Greyback.