Eran pasadas las 12 del medio día del siguiente día cuando
Hermione abrió los ojos.
Su cuerpo se sintió pesado.
Giró su cabeza y le dolió.
Un movimiento entre las sombras llamó su atención.
Tragó saliva al ver parte del rostro de Fenrir.
Cerró los ojos, estaba literalmente jodida.
Nunca saldría de ahí. Estaría muerta y no rápidamente.
Y lo esperaba. Harry y Ron se habían ido dejándola a merced de los mortífagos.
Aunque entendía la lógica de Harry, debía sacrificarla por poner a salvo a los demás.
Un gruñido bajo sonó del pecho del hombre lobo.
Hermione lo sintió moverse.
Después oyó el aliento en su oido.- pelea.
Hermione no entendía a que se refería.
No abrió los ojos. Si la iba a matar no le daría el gusto de mirar el horror en ellos.
.- Pelea Maldita sea.- Fenrir repitió. Había visto la ferocidad y el ímpetu en ella.
Hermione rodó hacia un lado.- mátame ya.
Un gruñido alto resonó en todo el lugar.
Luego el sonido de los pasos pesados alejandose.
Hermione se hizo un ovillo y lloró.
Fenrir gruñó a todo a su paso.
Quería y deseaba que ella tratara de escapar, que luchara por su vida. En cambio se había quedado ahí esperando su muerte.
Donde había quedado aquella chiquilla rebelde?
.- Hermano.- Zein lo saludó.
Fenrir gruñó.
Zein rió.- tan mal?
Fenrir siguió caminando rumbo al río.
Dos niños y una niña de unos 5 años corrieron hacia él y saltaron a su espalda.
Fenrir se tiró al suelo y se giró tomandolos con sus grandes manos.
Los niños rieron y gruñeron.
Zein dió media vuelta. Los cachorros apaciguaran su humor.
.- Quiero ser gande como tu.- dijo un niño.
.- No, yo quiero sel gande como él pala defendel a mamá.- dijo el otro niño.
.- Todos tendrán su oportunidad de crecer, yo mismo era de su tamaño cuando tenía su edad.
.- Te lo dije.- un niño le decía al otro.
.- Y tu, pequeña, que quieres ser?
.- Hemosa.
Fenrir acarició su mejilla.- ya lo eres.
La niña sonrió.
Llegaron al río y los cachorros se tiraron uno tras otro.
Fenrir los siguió. El agua estaba helada pero eso no parecía importarles.
Fenrir entró a su guarida goteando un poco de agua.
Hermione seguía en la misma posición que cuando la había dejado, solo que esta vez su cuerpo temblaba con espasmos y su respiración sonaba irregular.
Fenrir se hincó y la tocó.
Su piel estaba caliente.
La descubrió y pudo oler sangre que aún brotaba.
Buscó el origen y lo encontró en su brazo. En aquella palabra ofensiva que Bellatrix le causó.
Acercó su boca y retrajo sus dientes. Debía parar el sangrado.
Su lengua salió suave lamiendo la herida.
Gruñó al sentir el sabor de la sangre de su compañera.
Su miembro estaba erecto y empujando por su pantalón.
Hermione gimió en un intento vago por quitarse la nube oscura que intentaba arrastrarla.
Fenrir la cargó y salió con ella en los brazos.
Volvió al río bajo la mirada de su manada.
Se hincó y con su mano tomó agua para vaciarla en la cabeza de ella. Estaba febril.
