No tuvo tiempo de decir nada cuando Potter apareció con la varita alzada, con el típico sonido de aparición. Lucius lo miró con desdén por el despliegue de feromonas pero no retrocedió ni un paso, Draco lo miró confundido y luego de nuevo al salvador del mundo mágico.
El de ojos verdes parpadeó y miró a los costados como buscando una amenaza invisible antes de relajarse.
—Creí que había pasado algo. — sonrió un poco mirando hacia Draco.
— ¿Cómo nos encontraste, Potter? — Lucius frunció el ceño, no había manera que un alfa o un omega se localizaran entre sí por instinto al menos que la situación fuera muy crítica y hubieran pasado más de un año enlazados.
—Solo… lo pensé y…— Potter se pasó la mano por el cabello mientras hablaba como buscando las palabras para explicar.
—Padre, tenemos rastreadores. — Draco levantó su mano mostrando la suave pulsera que se encontraba alrededor de su muñeca —Los amigos de Harry no saben que es una unión real, así que creen que podemos comprendernos mejor gracias a esto. — explicó haciendo el joven cerrara la boca. Lucius apretó los labios.
— ¿Le dirás a Lupin que es real? — arqueó la ceja.
—Es un hombre lobo, él lo sabe. — le recordó el salvador del mundo mágico, Lucius casi rodó los ojos pero en cambio solo asintió manteniendo una leve sonrisa de burla.
—Lo sé, Potter. Creo que es hora de volver a la cena y Draco, aún tenemos una conversación pendiente. — apoyó su mano sobre el hombro de su hijo apretándolo un poco antes de soltarlo, dando unos pasos para remarcar que se iría solo y luego ellos podían aparecer juntos.
— ¿Estás embarazado? — el rubio abrió grandes los ojos mirando a su progenitor con asombro.
— ¿¡Qué!? Claro que no ¡Draco! ¿Potter te pegó su estupidez o qué? — reclamó enojado. Draco enrojeció un poco carraspeando algo incómodo.
—Bueno… supuse que ahora que están unidos de nuevo tal vez no usarías supresores un tiempo ¡No lo sé! Dicen que es sano tener uno o dos celos al año para evitar una sobredosis y…— sonrió con algo de nerviosismo mientras se ponía más recto, mirando directamente a los ojos de su padre tragándose la vergüenza.
—Draco, basta. No estoy esperando y nunca lo estaré ¡Es absurdo! Si quieres un bebé ten el propio ¡Pero no con Potter! — dijo lo último con desdén mirando al nombrado.
— ¡Oiga! — Potter reclamó enseguida frunciendo el ceño.
— ¡No queremos un bebé aun! ¡Esperaremos un par de años más! — Draco se cruzó de brazos mientras hablaba y Lucius se quedó congelado por unos momentos. Negó con la cabeza tratando de entender del todo las palabras de su primogénito.
Creí que había sido un acuerdo de borrachos. — lo había tomado así y estaba seguro que era así. Había hecho planes, se había dicho que era mucho mejor para todos que Draco saliera con Potter por un tiempo ¡Pero realmente no le gustaba la idea! No tenía el corazón ni el estómago para entregar a su hijo tan fríamente solo por beneficios, aunque se había creído completamente capaz.
— ¡Y lo fue! Pero lo pensamos con la cabeza fría ¡Y tiene sentido! Él quiere una familia, yo quiero un heredero. Hay mucha gente que se une solo por conveniencia y si logramos planearlo bien no nos mataremos en el intento. — el rubio menor explicó sonriendo solo un poco, Lucius cerró sus manos contando hasta diez en su mente antes de hablar.
—Creí que Potter estaría más inclinado a esperar al amor verdadero y todo eso. — miró de reojo al otro joven con algo de altivez antes de sonreír con burla.
—Señor, si me permite…— Potter reaccionó acercándose.
—No te permito nada. —
—Entonces lo haré sin su permiso. Yo creo en el amor y creo que enamorarse es algo importante en una relación para tener niños. Pero debo ser realista, soy casi una celebridad, no sabré si me quieren por ser o no Harry Potter, además si cometo un desliz alguien podría tratar de atarme con un hijo o, lo que es peor, solo tenerlo para usarlo como una moneda de cambio.
Al menos Draco es un malo conocido. Y podemos encontrar un trato justo. — el de ojos verdes sonrió y miró al otro chico de su edad quien le devolvió una pequeña sonrisa. Lucius sintió que se le revolvía el estómago.
¡Eso no era algo que debía pasar! Debía pensar fríamente, tal vez Draco lo hacía por lo beneficios… pero si alguien se merecía los sentimientos buenos del mundo era Draco.
—Demasiado pesimista para ser tú, Potter. — se burló ocultando todo su tren de pensamientos.
—Lo sé, pero es lo que hay. — Se encogió de hombros —Y no es cómo si el sexo con su hijo fuera muy difícil…— admitió sonrojándose, Lucius lo miró con odio mientras Draco arqueó la ceja algo divertido por las reacciones de su padre.
—Como quieran. — Siseó antes de aparecerse en el restaurante.
— ¿Y Harry y Draco? — Remus preguntó enseguida, Lucius lo miró de muy mal humor.
—Los mate y enterré sus cuerpos. — ironizó pero antes de que los amigos de Potter pudieran decir algo la pareja hizo aparición.
La cena fue bastante amena, dejó que los jóvenes hablaran y solo se dedicó a comer sin prestarle atención a las miradas preocupadas que lanzaba Lupin a su dirección. Antes del postre el hombre lobo se excusó y dijo que tenía que irse por lo cual terminó solo con los cuatro jóvenes.
Fue realmente incómodo y lo puso de mal humor, Potter no dejaba de hablar con sus amigos y los tres parecían haber sido educados en una granja ¡Por Merlín, no sabían usar los cubiertos correctos! ¡No, no, ese no era para el postre!
Tenía ganas de clavarles un tenedor en el ojo pero se contuvo mirando como su primogénito estaba bastante tranquilo comiendo, por suerte, con todos los modales que él y su madre le habían enseñado.
Se despidió unos minutos después de comer el postre y fue directo a la casa, se sorprendió al encontrarla vacía. Frunció el ceño y se preguntó si debería esperar despierto pero al final lo descartó completamente, él no era una esposa ama de casa que esperaba a su marido con la cena hecha y con los niños acostados.
Él y Lupin solo compartían casa, habitación y cama.
Ordenó algunas cosas a los elfos sintiéndose de mal humor, la cena le había dejado un mal sabor en la boca y encontrar la casa vacía solo había hecho que esa sensación aumentara. Luego de bañarse de puso su ropa de dormir y se acostó en la cama murmurando algunos insultos contra el licántropo.
No había ningún mensaje con los elfos, ninguna nota ni explicación.
Suspiró con fuerza y negó con la cabeza, un par de meses más y esa necesidad menguaría lo suficiente para que no le importara.
Se durmió un largo rato después pero no pudo evitar despertarse un par de horas después. En el silencio de la casa podía escuchar la puerta abriéndose y los sonidos de los pasos, normalmente pondría un hechizo para evitarlo pero no lo creía necesario. Cerró los ojos tratando de parecer dormido mientras se preguntaba la hora.
¿Qué cosa tan importante había tenido que hacer?
Escuchó la puerta del baño y se sentó en la cama, parecía que Lupin había ido directo a bañarse pero al olfatear el ambiente no encontró olor a nada. Apretó ligeramente los puños al notar que seguramente el alfa había usado el anti-feromonas antes de llegar a casa.
Se acostó tapándose obligándose a cerrar los ojos a pesar de que se sentía molesto.
Varios minutos después sintió el otro peso en la cama, trató de relajarse un poco pero no pudo así que se mantuvo de espaldas a Lupin. Sintió como se acostó a su lado y como lo abrazó por la espalda, su corazón dio un pequeño vuelco pero el omega se mordió el labio con fuerza.
¿Por qué razón usaría el anti-feromonas?
Tonks.
Seguramente había ido a verla aprovechando de que él estaría con los jóvenes.
¡Qué genial! ¡Qué manera de bajar su mal humor!
Sabía que no podía estar con ella sexualmente pero aun así le fastidiaba la idea ¡Cuatro horas con esa mujer! ¿Por qué? ¿Qué tanto tenían que hablar? ¿No tenía más amigos?
—Deberías estar dormido. — Lupin susurró con voz algo ronca pero baja mientras besaba su cuello, Lucius gruñó bajito agradeciendo que no pudiera ver sus mejillas algo calientes. Bajo sus manos hacia las del licántropo apoyándolas sobre estas.
—Estaba dormido hasta que me despertaste con todo ese ruido. — se quejó pero hablando bajo, abriendo los ojos pero sin mirarlo.
—Perdón. — susurró casi con ternura lo que hizo al omega estremecerse. Era extraño, las sensaciones eran extrañas.
—Bien, ahora no tengo ganas de nada así que duérmete. — refunfuñó por lo bajo haciendo reír al menor.
—No estaba tratando de empezar nada. — admitió de manera suave antes de besar su cabello con cariño.
—Perfecto. — siseó levemente antes de cerrar sus ojos de nuevo. Remus suspiró y lo abrazó más ocultando su rostro en su cuello olfateando un poco, Lucius contuvo el escalofrío pero no se alejó, se sentía demasiado cansado para pelear con él por la cercanía que ambos necesitaban luego de ese agitado día.
Se relajó un poco sin poder evitarlo al sentir que acariciaba su abdomen de forma suave y respiraba de forma acompasada contra la piel de su cuello, sentir el calor del alfa en su espalda envolviéndolo era realmente agradable. Y ahora cuando ninguno de los dos tenía el anti-feromonas, la cercanía se sentía mucho más personas y relajante.
Podía aprovechar eso.
A la mañana siguiente desayunaron juntos pero Lupin se fue bastante rápido hacia su trabajo. Había decidido probar estar cuatro horas ahí para tantear si estaban bien con esa separación.
Lucius se encogió de hombros y le dijo que hiciera lo que quisiera.
El rubio respiró profundo y abrió el profeta mirando algunos de los titulares y fotos sin prestarles real atención sintiéndose tranquilo al notar que no se sentía ansioso como el día anterior. No había preguntado si había ido a ver a Tonks y aunque la molestia seguía ahí, había decidido ignorarla hasta que desapareciera.
Se detuvo dejando la taza a un lado al leer el titular.
"¿Razón por la que Harry Potter salvó a los Malfoy?"
Había una foto del chico que vivió junto con Draco antes de entrar al restaurante, al igual que una foto de él agarrando el brazo de su hijo antes de desaparecer.
¿Qué tenía que ver él en eso? ¿Iban a acusarlo de secuestrar a su hijo o haber forzado la unión de ambos?
"Aunque parece la imagen normal de una pareja organizando una cena para contarle a las personas más importantes de su vida que se han unido, podemos decirles que todos sabemos que no es así.
Luego de un largo tiempo sin aparecer en los medios podemos ver de nuevo en público la cara de Lucius Malfoy. Lo cual era de esperarse ahora que el salvador del mundo mágico parece ser su yerno. Todo parece normal en él excepto que puede distinguirse –por poco- una marca en su cuello.
¿En el patriarca Malfoy un omega?"
Rodó los ojos con fastidio, no se dio cuenta que al haberse impulsado así para agarrar a Draco había dejado a la vista una pequeña parte de una de las dos marcas, a veces olvidaba que la segunda marca era más difícil de tapar que la primera. Aunque que se enteraran de su condición no le traía ningún real problema, su imagen no podía caer más de lo que ya lo había hecho.
Leyó rápidamente como describían luego la relación de Potter con Draco y como presuntamente este tendría la marca del molesto chico.
"¿Pero podría ser que ambos Malfoys fueron mordido por el niño-que-vivió?"
Lucius escupió su café que había vuelto a tomar al notar que la noticia se volvía más tranquila.
— ¡Qué diablos! — no pudo evitar jadear levantándose para que los elfos limpiaran el desastre, caminando directamente hacia la ventana donde se apoyó para seguir leyendo.
"Se sabe que no es normal que un alfa muerda a más de un omega manteniendo ambas marcas, pero si una persona del enlace no cumple sus obligaciones él que si lo hizo puede obtener otro enlace para luego elegir mantener ambos –lo cual es realmente difícil- o deshacer la unión con la persona que no cumplió.
¿Eso ocurrió con Harry Potter? ¿Será que el acto de Narcissa Malfoy no fue lo que llevó a nuestro héroe a salvar a ambos Malfoy de Azkaban? Aunque sabiendo lo poderoso que es Harry Potter no sería sorpresa para nadie que pudiera marcar dos omegas al mismo tiempo.
¿La reacción violenta del patriarca Malfoy podría ser porque no conocía la unión con su hijo? ¿Fue una demostración de poderío ante la presencia de otro omega con su pareja?"
¡¿Qué diablos?! Quien lo escribió estaba completamente loco.
¿Cómo alguien podía creer que se enlazó con el chico? ¿Acaso no sabían cómo se hacían las uniones? ¡Con sexo de por medio! ¿Cómo podría acostarse con alguien de la edad de su hijo…?
Negó con la cabeza furioso tirando el diario contra el suelo antes de subir a su habitación a cambiarse. No necesitaba trabajar, necesitaba despejarse.
Iría a ver a su viejo amigo.
No tardó en llegar a la boticaria de Snape, entró directamente a los laboratorios ya que tenía pase libre pero no se había aprovechado de ello demasiado. Se detuvo con curiosidad unos segundos al notar que el aroma a omega de su amigo estaba en el lugar.
Severus nunca marcaba los lugares con su aroma, mayormente prefería hacerse pasar por beta pero ya preguntaría por ese cambio en él.
— ¿Qué haces aquí? La última vez te llevaste los supresores suficientes.
— ¿No puedo pasar a saludar a un viejo amigo?
—No. — dijo mientras seguía revolviendo, Lucius dejó escapar una pequeña risa y miró los frascos que todavía no tenían etiquetas. Miró con curiosidad el color de la poción y la agarró, no recordaba esa en particular. —Esa es matalobos.
— ¿Todavía las haces?
—Hay varios interesados en ellas y ahora Lupin puede pagarlas. Ayer vino a recoger su lote y a preguntar algunas dudas de algunas pociones. — le informó pero sin cambiar su tono serio, como que si estuvieran hablando de algo sin importancia.
— ¿Ayer? ¿A las ocho treinta? — Lucius levantó su rostro con interés.
—A las nueve, en realidad. Se fue como a las doce. —
— ¿Tanto tiempo? — Lucius quiso disimular su sorpresa y esconder su sonrisa. Entonces había estado las horas ahí, no con Tonks. Y si fue a verla había sido por solo media hora.
Se sentía ridículo por sentir que esa capa de molestia de deslizaba lejos deshaciéndose.
Miró el lugar y sonrió. Había usado las anti-feromonas por el aroma de Severus, no entendía porque él siendo un omega también no se sentía amenazado con que estuviera con Lupin ¿Confianza en Snape, quizás? ¿Creía que no era competencia para él?
—Sí, quiso ver como terminaba una de las pociones y creo que estaba evitándote también. — habló de manera sincera antes de sacar algunos ingredientes con cuidado antes de empezar a cortarlos. Lucius prefirió mantenerse a la distancia que estaba.
— ¿Por qué puedo sentir tus feromonas? — preguntó con curiosidad apoyándose un poco contra la mesada luego de revisar que no contuviera nada que pudiera dañarlo.
—Usar supresores por más de quince años sin pausa alguna parece ser peligroso. Las pociones que uso para mantener mi voz son incompatibles por ahora con las pociones anti-feromonas y el mendimago me ha obligado a dejar los supresores al menos por tres celos. — explicó dando un suspiro, era obvio que no estaba muy de acuerdo con ninguna de las dos cosas.
—Oh ¿Y cómo los pasaras? — arqueó una ceja. Sabía que Severus no era mucho de personas y mucho menos de confiar, ser un omega en celo sin supresores o anti-supresores era realmente algo peligroso. Se debía confiar demasiado en el alfa elegido.
Podría marcarlos, dejarlo en cinta, lastimarlo, humillarlo… tantas cosas. No, no, lo mejor siempre era pasar esa época solo.
—Sufriendo. — puso un hechizo de estasis sobre su poción antes de darse vuelta para mirar a Lucius. — ¿Qué quieres, Lucius? — lo observó pero el rubio notó algo de interés en su mirada.
— ¿Has visto el diario de esta mañana? — el patriarca suspiró, Severus sonrió un poco.
—Sé que estas enlazado con Lupin, es como sumar dos más dos ¿Sabes? — le recordó. Nunca se lo habían dicho directamente pero ambos hombres pasaban por su laboratorio de vez en cuando. Lucius para comprar o lloriquear, y Lupin por su poción matalobos.
— ¡No puedo creer que crean que me enlace con ese niñato! — exclamó enojado negando con la cabeza.
—Yo lo creería. — admitió el menor con una ligera diversión en su voz.
— ¡Severus! — reclamó enseguida frunciendo la nariz con desdén.
— ¿Qué? Fuiste capaz de seducir a una persona que creías a la altura de los elfos. Te acostaste y te enlazaste con él y luego pides anti-supresores. Y cuando pasó el año no se separan, te volvió a morder y entraron de nuevo al círculo.
¿Me vas a decir que odias totalmente estar con él? — Severus arqueó una ceja y el patriarca no pudo evitar enrojecer un poco. —Lo único que puedes conseguir ahora de él es sexo, no otros favores y no te veo alejándote de él cada que puedes. — le señaló.
—No estamos hablando de eso. — Lucius apretó los labios y miró hacia otro lado cruzándose de brazos. Severus suspiró antes de volver a su poción.
—Solo ten mucho cuidado, Lucius. — le recomendó. Sabía que el mayor estaba jugando con fuego a pesar de haberse quemado varias veces.
—Severus. — habló luego de varios minutos de cómodo silencio.
— ¿Qué? — preguntó esta vez sin voltear, concentrado en sus ingredientes de nuevo.
— ¿Puedes hacer una poción para que nuestro enlace concluya más rápido? — preguntó algo dudoso. Lo había pensado pero según recordaba no había pociones para que el enlace terminara más rápido.
—No podría adelantarlo mucho, tal vez un mes o dos. Tardaría bastante en encontrar una, de todas formas. — Severus habló mirándolo de reojo antes de seguir revolviendo con cuidado.
— ¿Entonces puedes? — Lucius no supo cómo sentirse.
— ¿Estar con Lupin te frió el cerebro? — se burló.
—Bien, ya entendí. Mándame el precio y me haré cargo de que te llegue. — Lucius se levantó ofendido y abochornado en partes iguales. Se detuvo en la puerta antes de mirar de nuevo al que aun consideraba su amigo. —Podrías buscar un alfa que te ayude en tu celo.
—Muérete, Malfoy. — Lucius dejó escapar una risa antes de seguir caminando. — ¡Malfoy! — Lucius se detuvo y se dio vuelta —Lupin me hizo exactamente la misma pregunta que tú. — y la sonrisa maliciosa del menor reflejó completamente la emoción que se plasmó en su cara.
El rubio resopló y se dio la vuelta saliendo con un portazo.
Severus sonrió un poco, Lucius siempre era bastante dramático.
Pero también posesivo y orgulloso. No era algo real que Lupin le hubiera preguntado si podía hacer que el enlace terminara más rápido, pero sería una duda que carcomería al patriarca por varios días.
Miró la poción sonriendo cuando pasó a un color turquesa como debía ser.
A este paso, ganaría la apuesta con los chicos.
Draco y Harry habían olvidado que ambos adultos acudían a él en distintas situaciones, y que él sabía cómo manipular los hilos a su favor.
.
.
.
.
.
No se si alguien lee esto ni sus opiniones pero espero que les guste :D
