Llegó a la casa bastante agitado ¡Por Merlín! ¿Qué, Potter no lo notaba? Ahora todos hablarían de ellos al otro día ¡dirían que estuvo defendiendo a su omega!

No, no le gustaba en lo absoluto que creyeran por un segundo que él y Potter tenían algo, Lupin no había dado ninguna señal en lo absoluto pero era porque aún no se habían encontrado. No es como que si temiera la reacción del alfa pero se sentía instintivamente nervioso.

¿Si Lupin hacía como que si nada pasara? Solo pensarlo hacía que sintiera algo de mal humor.

Agitó la cabeza, cuando se desapareció de la tienda había pensado por unos segundos ir hacia el trabajo del hombre lobo pero al final lo descartó. Tenía su orgullo y no correría a él como un animal herido ¡Por Merlín, no era su dueño!

Se sentía algo mareado, fuera lo que fuera que le habían tirado había hecho que sus feromonas aumentaran, sabía que los alfas no se sentirían realmente atraídos por ellas por las marcas pero sabía que había gente que no le importaba.

Luego de hablar con Severus había tenido la maravillosa idea de ir a comprar para calmar sus nervios, a pesar de las miradas y murmullos discretos no parecía que nada más malo ocurriría. Por supuesto, se equivocó.

Se sintió un idiota al no notar que tres hombres lo habían casi rodeado en la tienda, habían sacado sus varitas bastante rápido y aunque pudo conjurar un protego estaba en bastante desventaja. Pero parecía que Potter estaba justo pasando por el lugar ¡Y se metió a defenderlo! ¡A él! ¡Luego de que en el diario dijeran que eran pareja! ¿¡Potter era tonto o se hacía!?

Y a pesar de que ninguna maldición realmente horrible lo alcanzó lo que si lo hizo fue la poción que prácticamente le tiraron a la cara. Se había sentido tan débil y las feromonas de todos parecían haberse vuelto miles de veces más fuertes, que se mareó sintiendo terror de que le hubieran dado un adelantador de celo o algo así, olvidando completamente que si estuviera en celo de todas maneras el aroma de los alfas no se sentiría más fuerte para él por su marca.

Buscó en sus bolsillos y sonrió un poco al encontrar el vial de la poción, se la tomó de una sin hacerle caso a su sabor amargo. Los supresores de Severus servían para muchas cosas y controlar las feromonas era una de ellas, era una pena que como todas las pociones, debía tomar algunas precauciones para que su efecto fuera más duradero.

Gruñó por lo bajo, podía sentir las feromonas de los alfas sobre él, incluyendo la de Potter. Debía quitarse esos aromas cuanto antes, realmente lo estaban molestando.

¡Maldito Potter-tira-feromonas! ¡Se sentía tan fuerte en él que cualquiera podría creer que se estuvieron restregando! Esperaba que Draco riñera bastante a Potter por ese descuido luego de que lo que habían dicho de ellos ¡Esperaba que arreglaran ese desastre! No quería que la noticia llegara a oídos de Narcissa, ella se reiría por bastante tiempo de él.

¡Aunque eso era lo de menos! ¡Él, unido a un niñato Gryffindor! ¡Por Merlín, no! Él estaba mucho mejor con su alfa y no necesitaba a un chiquillo que lo defendiera.

— ¡Lucius! — casi dio un pequeño salto al escuchar la voz del alfa, se dio vuelta y ambos se quedaron mirándose por unos segundos. El rubio sintió la necesidad de correr hacia él y abrazarlo, el aroma de Lupin lo ayudaría a tranquilizarse mucho más rápido pero se contuvo.

Remus se acercó pero a pocos pasos volvió a parar, Lucius notó enseguida que había llegado a oler a los otros alfas en él. Quería dar una explicación pero volvió a quedarse en silencio estoicamente desafiando con la mirada al hombre que estaba bastante cerca de él.

—Lucius…— los ojos del hombre brillaron en dorado por unos segundos y el rubio apenas pudo ver como se movió hacia él, sintió el agarre en su muñeca pero lo rechazó en seguida.

Ambos se miraron sorprendidos por la reacción del otro.

—Iré a bañarme. — su voz sonó bastante dura mientras alzaba su barbilla, podía sentir algo de miedo pero trató de que este no se reflejara en su rostro.

—Lucius…— Remus trató de agarrar su brazo de nuevo.

— ¡Que no me toques! — alzó la voz más por los nervios pero se congeló cuando el alfa le gruñó. Trató de mantenerse calmado pero no pudo evitar que las alarmas se encendieran en él, parecía que el licántropo también se había sorprendido por su propia actitud así que se mantuvo quieto.

Al final, Remus desvió la mirada pasándose la mano por el cuello, ya sin estar en una posición donde fácilmente podía atacar al otro.

—Lo siento. —

—Bien. — Lucius siseó mientras fruncía el ceño aunque se sentía bastante satisfecho con que hubiera podido controlarse.

—Puedo… ¿Quedarme del otro lado de la puerta? — por unos segundos el rubio no supo exactamente a qué se refería pero luego recordó que dijo que iba a bañarse. Debió haberse burlado y negado, pero realmente no quería saber que tan posesivo podía ser el licántropo luego de la segunda marca por lo que solo asintió.

Caminó directamente a la habitación para usar el baño privado, cerrando la puerta del baño tras él.



Apenas podía controlarse, respiró profundo clavando sus uñas en sus palmas cerrando sus manos formando puños. Se apoyó más contra la pared respirando profundo, podía sentir el ligero aroma del omega y escuchar el agua caer.

Agradecía que Lucius lo hubiera dejado quedarse ahí afuera escuchando, era de alguna manera tranquilizante. Era agradable saber que se estaba deshaciendo de los aromas de los otros alfas, había sido un movimiento inteligente del rubio en insistir en seguir hacia el baño aunque lo hubiera rechazado en el camino.

Gruñó por lo bajo al recordarlo, no le gustaba que no lo hubiera ido a buscar al encontrarse en problemas. No había dicho nada sobre la nota sobre él y Harry, trataba de que no le molestara porque después de todo era su cachorro pero no podía evitar sentirse de pronto reacio hacia el hijo de James.

El hecho de que por esa noticia empezara a ver a Harry como un potencial competidor era preocupante. Nunca le había molestado sentir el aroma del chico sobre Lucius porque sabía lo que le costaba controlarse pero cuando notó el aroma de los otros alfas y del niño en él sintió bastante rabia.

¡Debía estar agradecido de que Harry lo ayudara! Pero solo se sentía un inútil el cual le había relegado a un cachorro la tarea de cuidar de Lucius. Además, si Lucius se dejó ayudar por él ¿Por qué lo rechazaba?

Negó con la cabeza y volvió a respirar profundo contando en su mente, podía escuchar el agua cayendo y podía imaginarse al rubio bajo el agua. Lo había dejado quedarse ahí, era algo. Se apoyó de costado mientras controlaba las ganas de entrar al baño para estrecharlo entre sus brazos.

Pasó bastante tiempo antes de que la puerta se abriera, se incorporó abriendo los ojos sintiéndose algo ansioso aunque eso se transformó en confusión al ver al patriarca solo con una toalla alrededor de su cintura. Dudó un poco y se quedó quieto en su lugar examinándolo con la mirada, exhaló profundamente sintiéndose bastante satisfecho cuando solo el aroma del omega le llegó, ya sin estar mezclado con el de ningún otro alfa, ni siquiera el de Harry.

—Ven. — la voz de Lucius sonó baja pero llegó a escucharlo, se acercó hasta quedar a pocos pasos. Alzó su mano acariciando la mejilla pálida sonriendo un poco antes de llevarla hacia el cabello del patriarca, lo corrió dejando a la vista la marca sintiendo un ligero cosquilleo cuando su mano se humedeció ante el cabello que aún no estaba del todo seco.

El rubio no lo estaba rechazando esta vez y eso hizo que la tranquilidad volviera, se acercó un poco más y lo abrazó sintiendo su corazón latir con fuerza cuando el mayor se apoyó en él. Aspiró profundo sobre su cabello sin soltarlo, disfrutando de la sensación de tener a su omega protegido entre sus brazos.

—Te estás enamorando de él. — las palabras de Tonks se escucharon de pronto en su mente, ella no había dudado en decirlo pero su mirada tenía tintes de decepción. Lo había negado rotundamente pero cuando una mujer decidía que pensar era difícil cambiar su parecer.

Acarició con cuidado el cabello rubio estrechándolo más contra él, ese sentimiento no era amor. Era instintivo, era libido. Porque si algo no podía negar era que el patriarca le atraía por sí mismo, nunca había logrado pensar en otra persona cuando lo tenía entre sus brazos, nunca se había imaginado estándolo haciendo con otro cuando mantenían relaciones sexuales.

Pero el deseo sexual no eran sentimientos ni amor.

Bajó sus manos por el cabello hasta llegar a su espalda, acariciando la piel cálida con cuidado hasta apoyar sus manos en sus caderas. Lucius suspiró de forma suave lo que lo hizo sonreír.

—Eres tan hermoso, Lucius. — Porque era cierto, era muy hermoso pese a su edad. Estaba bien conservado y a pesar de que la mayoría de las veces podía ser insufrible, era curioso cómo se podía acostumbrar y adaptar a él. Besó con cuidado su cabello rodeándolo un poco más con sus brazos manteniéndose en silencio.

Notó como Lucius se tensó pero luego se relajó en el gesto pero terminó por separarse. Remus lo dejó ir mirando su rostro, de nuevo era ilegible. No podía saber qué era lo que el patriarca estaba pensando, no importaba que tanta información podía sacar de sus feromonas había veces donde sentía que estaba chocando contra una pared. Casi como reflejo levantó su mano cuando el rubio hizo un amago de extender la propia, Remus agarró su mano entre las suyas y se las llevó a sus labios dejando un suave beso en ella sintiendo esa sensación agradable en su pecho al escuchar su suave suspiro.

Lucius apartó su mano y se alejó caminando directo a la cama sin decir absolutamente nada, Remus se sintió como una polilla que iba detrás de la luz cuando lo siguió, se sentó a su lado manteniéndose en silencio sintiendo ganas de volver a agarrar su mano pero pareció ser bastante obvio porque el rubio volvió a estirar la propia dejando que él la tomara.

El licántropo acarició con su pulgar su palma antes de inclinarse y besar su muñeca, su aroma era agradable y no se sentía molesto. Incluso sentía que podía sentirse cómodo de nuevo con Harry, a pesar de lo que había pasado ese día y a pesar de lo que dijera el diario.

Miró el rostro del mayor notando su gesto tranquilo, no estaba del todo neutral pero tampoco parecía incomodo ¿Qué pasaba por la mente de Lucius ahora? ¿Había encontrado una manera de beneficiarse o estaba cansado con todo lo pasado en el día?

Se acercó un poco más soltando su mano e inclinándose para besar su hombro, el omega no pareció reaccionar y solo lo rodeó un poco con sus brazos lo que lo hizo sentirse mejor. Remus besó las marcas superpuestas acariciando sus costillas con sus manos, bajando sus caricias hasta detener sus manos en su cintura. Podía sentir el calor bajo sus manos y escuchar los latidos más rápidos de lo habitual, el aroma seguía siendo bastante suave y tenía muchas ganas de mezclarlo con el suyo. Dejar su marca y dejarse marcar.

¿Por qué el instinto era tan fuerte también fuera de los ciclos de calor? Ya había pasado un tiempo y aunque parecía que la dependencia iba menguando esas sensaciones se quedaban.

Retiró el cabello rubio con su mano para besar de nuevo la marca, mordiendo ligeramente la piel sensible sonriendo para sí mismo al escuchar a su omega gemir por lo bajo. Se apartó para mirar sus ojos, hoy estaba inusualmente tranquilo.

¿Por el ataque, quizás?

Se inclinó y apoyó su frente en el clavando ligeramente sus dedos en la piel cálida, tenía ganas de besarlo pero seguía siendo el muro entre ellos. La regla muda puesta que ninguno quería realmente romper.

—Lupin. — Lucius habló por lo bajo sin apartarse, Remus podía sentir las manos del omega apoyadas en su espalda y la sensación le agradó.

— ¿Si? — preguntó con el mismo tono bajo acariciando suavemente sus caderas con el pulgar, disfrutando del contacto ¿Lucius podría sentir esa misma debilidad? Si venía del instinto, seguramente sí.

—Más cerca. — Remus parpadeó algo confundido sorprendiéndose bastante cuando el rubio se incorporó terminando por acabar la distancia entre ellos besando sus labios, tardó unos segundos pero luego correspondió el gesto abrazándolo con fuerza. Por Merlín, eso estaba mal ¿Cómo podía el instinto confundir tantas sensaciones? Estaban enlazados, era obvio que tendrían debilidad entre ellos ¿Pero esas sensaciones?

Rodeó su cintura con uno de sus brazos sentándolo a horcajadas sobre él acariciando su espalda con su otra mano profundizando un poco más el beso, quería cerrar los ojos por la sensación pero también quería mantenerlos abiertos, las manos del omega se aferraban a su camisa y sus mejillas estaban algo sonrojadas tal vez como las propias.

Se separaron respirando algo agitados, se observaron como que si no tuvieran idea de que hacer ahora pero había algo que parecía ser la zona segura de ambos.

Bajó una de sus manos apoyándola en la rodilla del mayor antes de alzarla un poco, acariciando la piel que no estaba cubierta por la toalla. Se inclinó escondiendo su rostro en el cuello del omega para evitar besarlo de nuevo, pero no se detuvo y besó su piel sonriendo al escucharlo gemir y sentirlo clavar sus uñas en él.

—Eres tan bonito, Lucius. Tan bonito. — siempre se guardaba sus comentarios pero sentía una necesidad de decirlos esa vez. Acostó al rubio en la cama, arrodillándose entre sus piernas dándose el tiempo de observarlo.

Nunca lo hacía, siempre prefería tocarlo cuando estaba de espaldas a él para no ver sus gestos. Sabía cómo había caído ante él en Azkaban por tenerlo de frente pero ahí estaba, rompiendo todas sus reglas solo porque tenía esa necesidad.

¿Cómo saber que la aceptación de Lucius no era fingida? ¿Cómo saber que ocurría en la cabeza del patriarca?

Acarició sus costados bajando sus manos por su cintura, el mayor jadeó apoyando sus manos en él.

Parecía vulnerable pero ya sabía que no era así. Debería simplemente darlo vuelta, no mirar sus ojos, no mirar su rostro, solo cumplir la necesidad de ambos y ya estaba.

"Solo follame y ya" Recordaba perfectamente el tono de Lucius cuando le había dicho eso antes de que tuviera dos marcas en su cuello en vez de una. Lo había molestado y también lo había hecho sentir seguro en partes iguales. Ese era el verdadero Lucius, él que lo veía como un medio o un proveedor.

—No sé exactamente lo que usaron. — Al escuchar la voz del patriarca se dio cuenta que había pasado demasiado tiempo contemplando cada rasgo del hombre, se sintió de pronto avergonzado pero trató de que eso no se notara. —Cuando me atacaron en la tienda, no sé qué usaron. Pero me hizo sentir bastante débil, parecía un acelerador de celo pero creo que no lo era.

Los supresores de Severus ayudaron pero la sensación de desosiego no se está yendo. — explicó el rubio apoyando sus manos en los brazos del licántropo, Remus observó su rostro mientras hablaba decidiendo que no tenía razones para creer que mentía.

—Entiendo. — asintió aunque no entendía bien porque Lucius se lo decía ¿Quería explicar esa actitud suave? ¿Iba a pedir algo a continuación? No pudo evitar tensarse recordando Azkaban, su sumisión, sus suplicas porque quería algo más grande y lo había manejado como a un crío.

— ¡Claro que no lo entiendes, Lupin! — Lucius sonó exasperado y enojado y eso lo hizo sentir algo de curiosidad. Besó el pecho del omega, justo sobre el corazón, tratando de calmarlo un poco lo que pareció funcionar cuando sintió la mano del rubio acariciando su cabello.

—Explícame entonces. — habló más calmado, no parecía que le pediría algo que no lo concerniera a los dos pero tampoco podía bajar la guardia con eso.

— ¡Me siento inseguro! ¡Cómo que si tuviera que estar alerta! Estamos aquí en la casa, estoy en mi habitación y siento que estuviera en el territorio enemigo. — negó con la cabeza acariciando más el cabello castaño.

— ¿Qué quieres que haga? — besó sobre su clavícula antes de dejar suaves besos en su pecho, acariciando sus costillas con sus manos subiéndolas, apenas rozando uno de sus pezones con dedo pulgar. Notó como este se removió bajo sus caricias y dejó escapar un fuerte suspiro.

—Hazme el amor…— susurró muy bajo.

—Pero…— dudó, se había prometido que no tendría sexo completo con Lucius de nuevo, no le daría la posibilidad de manejarlo como en Azkaban. Si, había mantenido el control la segunda vez pero había ocurrido lo de la segunda marca y no estaba tan seguro de si eso había sido planeado de antemano por Lucius.

La vulnerabilidad en Lucius siempre era falsa.

Levantó su cabeza observando directamente a los ojos del omega quien le devolvía la mirada casi en desafío. Casi podía leer el "¿Tienes miedo?" escrito en el rostro del patriarca aunque no había si quiera un rastro de verdadera burla en su gesto.

El sexo, solo era sexo.

Asintió aceptando y besó su abdomen, sin retirar la toalla apoyó sus manos en sus caderas volviendo a levantar la mirada. Agarró su varita e hizo los hechizos de limpieza antes de dejarla a un lado al notar como el patriarca se tensó cuando la tomó.

Miró de reojo la varita del rubio que estaba sobre la mesa, bastante a su alcance, antes de volver a mirarlo.

—Siempre eres tan bonito, Lucius. — lo halagó sonriendo, besando su mejilla antes de dejar un suave beso en los labios.

— ¿Por qué lo estás repitiendo? — la voz del mayor apenas parecía confundida pero Remus podía intuir que lo estaba.

No respondió a su pregunta, solo lo besó intensamente atrayéndolo hacia él mientras bajaba una de sus manos para acariciar sus muslos. Sonrió al escucharlo gemir entre sus labios.

Sabía que la debilidad de Lucius era su ego. Siempre se había tragado sus halagos cuando lo acariciaba, nunca se había dado el tiempo para mirarlo en detalle cuando estaba bajo la luz. Pero tal vez podían hacer que el patriarca se distrajera de lo que fuera que estuviera pensando.

Tal vez por eso ese tipo de juegos eran de serpientes, ellas dejaban hilos pero eran capaces de recordarlos para evitar caer en sus propias trampas.

Mientras lo acariciaba y lo preparaba para él, mirando cada gesto, cada estremecimiento, escuchando cada quejido y gemido ahogado que el patriarca trataba de contener, Remus sintió que estaba cayendo en sus propias trampas.

Ni siquiera supo enojarse por ello, solo se concentró en dejar más marcas, besar más su piel y chupar, verlo deshacerse entre sus brazos le daba una sensación de poder y podría ser falsa. Lucius podía tener una carta bajo la manga, podría estar enredándolo otra vez.

Pero por una vez ¿Y qué? Él podía salir de las trampas. Ahora que estaban unidos estaba seguro que podría salir mejor librado que cuando no lo estaban.

— ¡Remus! — sonrió al escuchar su nombre, sintiéndose algo divertido con que Lucius ocultara sus gestos tras su brazo, manteniendo su cabeza hacia atrás agarrando la sabana con su otra mano. Podría hacer que le mostrara, tal vez eso avergonzaría al patriarca pero no sonaba demasiado seguro para él mismo.

Una vez que lo preparó separó un poco más sus piernas con sus manos acomodándose entre ellas, esperó unos segundos como para que Lucius pudiera decir que ya no tenía ganas de llegar al final y detenerse. A pesar de todo, nunca se rebajaría a forzarlo a hacer algo solo para humillarlo.

Humillar a Lucius ni siquiera era la razón principal del juego.

Él podría sacar tanta ventaja, después de todo era un antiguo mortífago y podría no tener piedad con él. Usar el vínculo a su favor sonaba tentador pero sabía que el omega podía atacar de la misma forma.

Gruñó cuando se enterró en él y clavo sus dedos en sus pálidos muslos, dejaría marcas y saber eso solo hizo que su excitación aumentara. Se quedó quieto nuevamente tratando de que el omega se acostumbrara pero este se movió bastante rápido alzando sus caderas gimoteando su nombre.

Se sintió más tranquilo al notar que Lucius no había tomado un papel vulnerable al no estarlo en lo absoluto.

Tal vez ambos podían disfrutar del sexo sin planes de por medio pero igual con Lucius nunca se sabía. Tiró un poco del cabello rubio del mayor y lo atrajo hacia si besándolo con fuerza antes de empezar a embestirlo. La habitación se llenó de gemidos y sonidos húmedos, una capa de sudor empezaba a formarse sobre la piel de ambos y sus rostros estaban sonrojados.

Debía admitir que era increíble.

Casi quiso reírse al recordar que Lucius le había dicho que no había picado su piedad para que lo marcara si no su ego.

Ego o no, el sexo con Lucius Malfoy era completamente increíble, estando unidos o no.

Empezó a masturbarlo cuando notó que ambos ya estaban cerca de culminar, no sabía que gemidos eran los propios o cuales los del mayor pero realmente no les importaba.

—¡Remus! — Lucius se corrió clavando sus uñas en su espalda, había dejado varias marcas en el licántropo esta vez, desde algunos chupetones hasta rasguños.

Remus gruñó al sentirlo apretarse contra él con más fuerza pero salió corriéndose fuera de él gruñendo su nombre, sin dejar que le nudo se formara cuando estuviera dentro. Se dejó medio caer sobre el rubio mientras trataba de normalizar su respiración clavando sus dedos en la cadera del mayor.

Era algo doloroso sentir el nudo, tal vez debió haber dejado que se conectaran por quince minutos o media hora, pero sabía que ahora que tenían doble enlace su esperma sería en más cantidad y el nudo –aunque no se hinchaba tanto como cuando su pareja estaba en celo- lo hacía, y era incómodo.

Normalmente los alfas solo formaban nudos dentro del celo del omega, si este no usaba supresores, o cuando este no estaba marcado y tenían que hacer el enlace. Fuera de ello no debía formarse.

Pero era algo que venía con ser hombre lobo.

—Eres… terco ¿Por qué no… te corriste dentro? — Lucius preguntó mientras pasaba sus manos por la espalda del menor, Remus suspiró y lamió suavemente las marcas de unión.

—Con un doble enlace será más duradero y abundante, aunque no estés en celo. — explicó.

—No importa, ahora ¿Cómo resolverás eso? — Remus se vio obligado a arrodillarse al notar que el omega quería sentarse, los abdómenes de ambos estaban manchados con esperma al igual que los muslos del mayor. Trató de no ponerse rojo al notar como Lucius lo estaba examinando con la mirada.

Remus no se había desnudado del todo, aún tenía la camisa abierta sobre sus hombros pero era lo único que le quedaba.

Lucius suspiró y estiró sus manos rodeando el nudo con estas, el menor no pudo evitar gemir algo sorprendido.

—Me siento… más seguro no anudándote. — Remus respiró profundo acariciando el cabello rubio, mordiéndose con fuerza al labio para evitar hacer otro sonido aunque no pudo evitar el jadeo al sentir sus manos moverse sobre él. Joder, se sentía bien.

— ¿Por qué? — Remus sonrió un poco al verlo arquear la ceja.

—Se lo que odiarías tener un bebé. — Lucius pudo haber dicho que para eso estaban los anticonceptivos, recordarle que un hombre omega no podía embarazarse fuera del celo pero en cambio suspiró.

—Bien… déjame, yo me encargo de esto. — se arrodilló frente al alfa sin quitar sus manos de él.

—No es necesario… solo deja que se vaya solo…— suspiró tirando levemente del cabello rubio, Lucius sonrió de lado antes de inclinarse, aun acariciando la base hinchada con sus manos.

—Solo déjame devolverte el favor…— susurró por lo bajo antes de tomarlo en su boca, dejando de lado cualquier queja que podría llegar a decir.



El día había seguido con normalidad luego de su intimidad. Habían comido juntos y habían dormido en la misma cama de nuevo.

Definitivamente Remus volvería a su trabajo y Lucius mantendría sus horas en su despacho.

Luego del desayuno Remus se levantó, miró hacia Lucius sin saber cómo despedirse. Ambos se miraron por varios minutos hasta que el rubio se levantó y caminó hacia él. Por unos segundos parecía que lo iba a besar pero al final solo se inclinó restregando su mejilla contra él, Remus entendió el mensaje enseguida y lo rodeó en sus brazos olfateando levemente su cabello y la marca.

Marcarse entre sí adrede con sus feromonas ya no se sentía como una necesidad, pero luego de lo que había pasado con los otros alfas el día anterior se sentía mucho más seguro al sentir la iniciativa del omega de querer llevar su aroma dejando el propio.

Tal vez sus compañeros de trabajo no sabrían a quién olía pero sin duda sabrían que tenía un enlace.

Besó el cabello rubio una vez más antes de que se separaran, Lucius caminó de nuevo a su silla como que si nada pasara y Remus no pudo evitar la sonrisa.

Sentía de alguna manera que Lucius solo había hecho eso por él, no debería sentirse tan bien pero lo hacía.

Ah, era un tonto. Pisando sus propios palitos.

Negó con la cabeza y salió desapareciendo hacia su trabajo.

Los días de ambos transcurrían normales, su rutina no tenía demasiados cambios. Lucius trabajaba y a veces salía a comprar, o a reunirse con su hijo o a hablar con Severus. Escribía cartas a Narcissa y a otras personas, sea solo por negocios o para saludar, pero siempre salía cuando Lupin llegaba a casa.

Ambos notaban que se estaban acostumbrando bastante bien él uno al otro, las charlas parecían cada vez menos forzadas y ambos parecían estar bajando sus defensas. Ya no revisaban todo el tiempo donde estaban sus varitas y habían vuelto a tener relaciones seguido, aunque Remus aún se negaba a anudarlo.

Lucius pensó que tener a alguien que lo esperara en casa o esperar a alguien se sentía bastante bien. Se estaba acostumbrado a la presencia del hombre lobo aun cuando la necesidad iba menguando con las semanas. Siempre se marcaban con sus feromonas entre si y eso lo ponía de buen humor, y si lo ponía de buen humor no podría ser malo.

No quería pensar demasiado sobre ello.

Todo parecía ir bien para ambos, Draco y Potter aun no iban a tener un bebé, sus negocios estaban creciendo de nuevo y la compañía de Lupin se hacía cada vez más agradable. Y sobre todo el sexo, era lo suficientemente bueno y regular para mantenerlo calmado.

Parecía que los meses donde debían compartir la casa irían bastante tranquilos o eso fue hasta que lo inesperado sucedió.

Sirius Black salió del velo.

Y con él, la agradable rutina que habían armado quedó hecha pedazos.


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Gracias a quienes leen :D

Cristine Malfoy: Me alegro que te haya gustado w


AnaM1707: Si, Harry tiene un poco de Sly. O encontró una buena excusa para rondar a Draco XDD pronto saldran de nuevo.


Juliettwatson: me alegro que te gusten :D y Sev es malo XD vela por sus intereses~ Tal vez Lucius si lo hubiera matado si no se hubiera enterado que fue con Snape XDD Lo del bebé~ puede ser o no~ en todo caso tardarían en darse cuenta XD