Hice unos cambios en esta historia, ya que, necesito hacer algunos cambios para que tengan sentido las reencarnaciones, así que, si les gusta pueden ir a ver los cambios. También quiero mencionar que vamos a tener un triángulo amoroso, Takumi vs Kouzumi (aunque no me guste) pero, ya entenderán porque.


—Izumi ya vinieron por ti.— La rubia Orimoto escuchó como alguien la llamaba.

La rubia alzó una ceja sorprendida y volteo hacia el reloj. Sus nuevos amigos habían llegado bastante puntual. Suspiró y sin más arregló su cabello antes de salir de su habitación en dirección a la puerta principal. Sus nuevos amigos la habían invitado a salir para que conociera la ciudad, así que, había decidido vestirse lo más casual posible con una falda negra, una blusa color lavanda y sus zapatillas.

Al salir su rostro se iluminó al ver a Hikari a la salida de su casa. La castaña estaba vestida con una polera color amarillo, una falda celeste y zapatillas.

— Hola Zoe.— Saludó la chica del grupo.

—Hola.— Saludó la rubia con una sonrisa.

—¿Estás lista para nuestro Tour?— Le preguntó la castaña.

—Claro.— Sonrió la rubia.

—Entonces, vamos, los demás nos estarán esperando en una plaza a la vuelta.— Y sin más la castaña tomó el brazo de la rubia.

Y sin esperar más ambas chicas comenzaron a caminar ignorando el hecho de que algunas personas los estaban viendo. A unos metros de ellas, a la distancia cierto chico de cabello rubio y ojos azules.

Así que, la princesa del viento ha vuelto.— Habló el rubio observando aquella escena— Esto no es bueno.

—¿Estás preocupado joven Ishida?— Literalmente de la nada, con un rayo de luz, Gennai apareció al lado del rubio— Estuviste atento a todas las señales Yamato.— Gennai hizo una mueca— Es notorio que estás preocupado por tu hermano, Takeru ¿no?

Yamato hizo una mueca— ¿Cuántas reencarnaciones han pasado ya?

—Siete.— Contestó el hombre de ojos azules.

El rubio suspiró— Ella volvió, la pieza que faltaba en este puzle que se comenzará a armar.— Abrió la palma de su mano donde había una esfera color lavanda brillando— Si las cosas comienzan a cursar como fueron en el pasado nuevamente tendremos guerra en el mundo mágico y...—Hizo una mueca— Mi hermano morirá.— Suspiró—Otra vez.

~Recuerdo~

—¿Cómo se te ocurre haberme traicionado así, Hilary?— Un chico moreno de cabello castaño, ojos cafés levantó levantó su arma en dirección a la joven chica castaña vestida de blanco junto al rubio vestido elegantemente— Yo te amaba.

—Daichi, por favor...— Por el rostro de la castaña cayeron lágrimas— Yo no te quería lastimar, pero, me enamoré de Takeshi.

El moreno frunció el ceño— Y eso es lo peor.— Exclamó totalmente enojado el Motomiya— Porque te enamoraste de un humano.— Señaló al con su daga— Un humano común y corriente. Mientras que yo podía darte mucho más que dinero, más que más que amor, yo podía darte una vida perfecta.

—Daichi, por favor, date cuenta que nos amamos.— Takeshi le habló al Motomiya— Y no queríamos lastimarlos, solo queremos estar juntos.

El moreno apretó su puño— Cosa que voy a impedir.— Frunció el ceño— ¡Porque si Hilary no es mía! No será de nadie.— Y sin más el el chico se sale con todo contra el rubio y en un movimiento rápido clavo el arma filuda en el pecho del rubio.

~Fin del recuerdo~

—Nunca me perdonaré no haber podido salvar a mi hermano.— Apretó su puño el Yamato.

—No podías hacerlo.—Contestó Gennai.

Frunció el ceño— ¡Todo por ser mortal!— Gritó enojado— ¿Por qué de todos nosotros mi hermano debía nacer humano?

—Las cosas del destino son curiosas.— Comentó Gennai—Hilary era una bruja poderosa, que se haya enamorado de Takeshi era el destino, la antigua profecía decía que volverá a existir la armonía entre los brujos, los kanays y los humanos.

Yamato rodó los ojos. Todo sonaba como una historia de cuento de hadas, pero, para su mala suerte era verdad. Todo el mundo ignoraba la existencia del Mundo Mágico y era obvio, ya que, desde que en el año 1400 habían comenzado a quemar a las personas con poderes.

—Debes estar tranquilo, ex-principe Yadiel.— Gennai le habló al chico—Todo esta vez cambiará.


—Takuya tan impuntual como siempre.— Kouji rodó los ojos al mirar la hora en su celular.

—Van a pasar los años y él seguirá igual.— Musitó Rika igual de frustrada.

—Bueno, mientras no lleguen Hikari y Zoe tampoco podremos ir, a fines de cuentas esta salida es para mostrarle la ciudad a la chica nueva.— Habló el rubio Takaishi— ¡Por cierto! Es super linda ¿no?

Kouji y Rika intercambiaron miradas al escuchar este comentario, sabían la fama de su amigo, a pesar de que fuera un chico de buen corazón, el de alguna forma con esa forma de ser atraía a miles de chicas.

—Takeru si sigues así nunca conquistarás a Hikari.—Kouji le comentó al rubio, sinceramente le daba lo mismo que hiciera un dejase de hacer, pero, como su amigo debía darle el consejo como su amigo ¿no?

El rubio hizo una mueca y bajó la mirada, su amigo había tocado un buen punto.

Hikari.

Su Hikari.

Su mejor amiga.

Y para variar el gran amor de su vida.

Suspiró. No quería perder las esperanzas, Hikari era como un rayo de luz en su vida, pero, era su amiga y no quería perderla a ella. La amaba, más que a nada. Pero, de pequeño se había prometido así mismo protegerla, pero, tenía miedo de lastimarla si se enfocaba en que fuesen más que amigos. Y con la fama de mujeriego que tenía simplemente la podría lastimar.


¡Tarde!

¡Tarde!

Como siempre ¡Tarde!

Pensó el moreno Kanbara mientras corría como si no hubiera un mañana en dirección al lugar donde se iba a juntar con sus amigos. Sin duda había sido mala idea dormir una siesta antes de salir, si no fuera por Shinya probablemente se le hubiera pasado la hora. Se debían juntar a las cinco de la tarde y ya eran las cinco con diez minutos ¡Lo iban a matar por ser tan impuntual!

¡Corre!

¡Corre!


—He visto poco esta ciudad, pero, hasta el momento me parece hermosa...— Musitó Zoe observando a su alrededor y respondiendo a la pregunta que le había hecho Hikari cuando habían caminado varios pasos más allá de su casa.

Hikari sonrió— Me alegra escuchar aquello, pero, dudo que se compare con Italia.

—Ni te imaginas.— Zoe rodó los ojos recordando un pequeño detalle...¿Y cual era ese pequeño detalle?...Bueno, pues, el pequeño detalle es que ella no tan solo había vivido en Italia, sino que había vivido en la dimensión mágica de Italia, un lugar tan hermoso como Italia, pero, llena de magia. Suspiró. Si era sincera muchas veces anhelaba saber si en esa ciudad habían seres mágicos como ella, muchas veces se sentía sola al no tener personas como ella.

Ladeo la cabeza y volteo a observar a la castaña, sonrió de lado, desde que la había visto le había resultado su rostro ¡Muy! familiar y eso le causaba curiosidad, ya que, nunca se habían visto antes. Y no era solo la cara de ella, sino que del momento en el cual se había topado con ese chico que decía ser su primo, Takuya, sentía como si hubiera encontrar a...

—¡Cuidado!— Escuchó un gritó a su costado saliendo de sus pensamientos, pero, a penas volteo hacia la izquierda un chico chocó contra ella y ambos cayeron al suelo provocando que una fuerte imagen viniera a su cabeza.

~Recuerdo~

El día estaba hermoso, el sol brillaba como hace mucho no lo hacia, una suave brisa otoñal movía los árboles provocando una armonía. La rubia sonrió, era un día hermoso para ella, se sentía libre, como hace mucho no lo hacía. El único tema es que iba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta que en su camino se atravesó una figura masculina, solo sintió como alguien decía "¡Cuidado!" Pero, ya era tarde, porque cayó con esa persona al suelo.

—¡Ouch!— Se quejó.

Takuya levantó la mirada totalmente sorprendido y alarmado por lo que había ocurrido, pero, al hacer esto se encontró con una chica de cabello rubio, ojos esmeraldas y piel pálida, lucía un hermoso vestido morado con detalles negros. Literalmente el Kanbara sintió como todo el aire se iba de sus pulmones, aquella chica era totalmente hermosa. No recordaba haber visto a una chica más bella que ella antes.

—¡Auch!— La chica tocó su cabeza adolorida, pero, cuando levantó la mirada se quedó totalmente perpleja al encontrarse unos hermosos y llamativos ojos chocolates que la miraban intrigada, unos ojos profundos.

El chico hizo una mueca — ¿E? Dis-discul...—La voz del chico provocó que cada una de sus células se moviera.

—¡Su alteza!— La voz de alguien la sacó de aquel trance.

~Fin del recuerdo~

Abrió los ojos sorprendida.

¿Qué había sido eso?

—Discúlpame rubia, no quería chocar contigo.— Reconoció al instante la Kanbara quien la miraba alarmado y extendía su mano en dirección a él.

—¿E? ¿e?— Balbuceo la rubia un tanto desorientada— N-no importa.— Respondió un tanto nerviosa y tomó la mano del chico.

—¿Estás bien Zoe?— Hikari le preguntó preocupada.

La rubia limpio el polvo de su chaqueta— ¿E? ¿E? Si.— Contestó aún nerviosa.

—Nos conocimos recién hoy y hemos chocado dos veces. No me imagino como será cuando lleves más de dos semanas aquí.— Bromeo el Kanbara.

—Disculpa, no quería chocar contigo...— Hizo una mueca— Otra vez.

—No te preocupes, rubia.— Sonrió Takuya.

La oji-verde alzó una ceja sorprendida—Oye, me llamo Zoe, no rubia. Chico castaño.

Takuya cerró un ojo divertido— Creo que el apodo rubia te queda mejor.

Hikari miró un tanto divertida la escena, su primo siempre se había caracterizado por ser un chico carismático como su hermano y eso era lo que más admiraba de él—Primo ¿por qué no estabas con los demás?— No le pudo evitar preguntar.

Takuya llevó una mano hacia su nuca— ¡Je! Pues, iba tarde.— Admitió un tanto avergonzado.

Hikari rodó los ojos y sonrió— Predecible.— Suspiró— Bueno, mejor vamos los otros deben estar esperándonos.

Takuya frunció el ceño al recordar el hecho de que su mejor amigo probablemente lo regañaría por ser tan impuntual, al igual que Rika. Esos dos sin duda eran iguales y un dolor de cabeza para él, siempre lo regañaban.


Como dije cambie algunas cosas, ya que, al ser brujos y Churi Kanays (personajes que controlan los elementos) le darán sentido al hecho de reencarnar, aunque ahora se ve vaga la historia tengo grandes planes increíbles, pero, no quiero darles spoilers.

Bueno, espero que les guste, se despide.

Emma Agreste-Dupain.