Yo no inventé YGO ni sus respectivos personajes
"Sujeto y objeto se influyen mutuamente.
Luz y oscuridad dependen la una de la otra"
~•~
La cabeza le daba vueltas, tenía suerte de que fueron a una plaza vacía para sentarse, porque sino se hubiera caído debilitado al suelo. Habían pasado por mucho ya, y esto era el último de sus deseos. Si Takeru estaba trabajando junto a Lightning, significaría luchar contra él también.
No. No podía hacer eso, tenía que hacerlo entrar en razón. Pero su boca simplemente no emitía las palabras que quería dirigir, su corazón latía trabado al no encontrar la manera de procesar la información, y ni siquiera era toda.
Estaban en la banca sentados, uno al lado del otro, Yusaku no dejaba de mirar a Takeru y sus brillantes ojos estrellados que parecían querer apoderarse de su sentido común al impactar con sus esmeraldas. Yusaku se mordió su labio con tal fuerza que el dolor persistió lo suficiente como para que lograra calmar la ansiedad.
—Takeru, ¿no entiendes que Lightning solo trata de manipularte? Se aprovecha de ti para separarnos.
Yusaku encontró las palabras para insistir, pero Takeru no se veía sacudido por sus palabras. Definitivamente se trataba de un lavado de cerebro.
—Eres tú quien todavía no lo entiende, Yusaku. Es natural, todavía no lo sentiste—dijo Takeru con demasiada calma en su voz
El ojiesmeralda frunció el ceño. —¿Sentir qué?
—La paz—respondió—Toda tu vida estuviste luchando, sufriendo. Nosotros sabemos todo lo que tuvimos que vivir, así como compartimos el dolor también podemos compartir la paz. Ven conmigo, Yusaku.
Takeru tomó las manos del muchacho frente a él, mirándolo sonriente como si hubiera encontrado la cura a una enfermedad terminal. Prácticamente, sonaba como algo así.
Yusaku redujo su mirada a sus manos unidas. Takeru se sentía frío, sus palmas estaban secas, recién había notado la diferencia de tamaños, sus propios dedos eran más delgados, los nudillos se notaban huesudos mientras que los de Takeru eran gruesos, lo que podría darle la impresión de que un puñetazo suyo dolería demasiado y dejaría una marca de largo plazo. Sin embargo, Yusaku no estaba pensando en eso, sino observando los rasguños en ellos y que tenían un leve tono gris y amarillento.
Tal vez, Takeru para aplacar su ira y tristeza, golpeaba las paredes.
El ojiesmeralda alzó la vista y la fijó en los lavanda. —Iré contigo.
Takeru pareció suspirar de alivio, antes de que Yusaku continuara.
—Pero no para … sanarme, sino para hablar con Lightning personalmente.
La expresión del albino cambió completamente, por una llena de seriedad y tal vez cierta inseguridad. —Si decides enfrentarte a él, yo decidiré a quién defender.
Aquellas palabras fueron como una helada ventisca en una pesada tormenta, como si los truenos golpearan el suelo para quemarlo aún bajo el sol de verano.
—Takeru…
Takeru abrazó la mano de Yusaku con ambas, encerrándolas en un puño para cerrar sus ojos y decir en un susurro: —Hacia el VRAINS.
Los orbes de ambos discos brillaron envolviéndolos en esferas holográficas mientras ellos eran llevados por las olas de la red. Abriendo sus ojos nuevamente, dejó de sentir el agarre en su mano, y sus pies tocaban el suelo.
Exploró con la mirada su alrededor, otra vez se encontraban en un sitio similar a un palacio romano. No era el mismo, pero parecía ser la parte que le faltaba, había puertas y más pasillos. Este lugar estaba completo.
—Sígueme.
La voz de Soulburner lo distrajo—no—Fue su traje lo que lo sacó de sus pensamientos, era lo único que podía mirar con impresión. Llevaba un atuendo más recargado, como el de Jin, era un manto de cuello alto y doblado—a diferencia de Jin— borgoña de bordes dorados y pequeñas levemente disimuladas estrellas en cada punta, debajo llevaba una bata blanca que también se decoraba con dorado de la misma manera que el manto, esta cubría una malla negra que tapaba su cuerpo entero exceptuando sus hombros, algunos dedos, rostro y pies, que se vestían con sandalias de taco ancho.
Negro y dorado era lo que resaltaba, también el jade ahora en forma de estrella en su pecho junto al blanco que lo envolvía como una falsa pureza. Sí, su rostro, su cabello, eran los de Soulburner, pero eso era lo único de Soulburner que podría tener al mirarlo.
Sus ojos, todavía mantenían esa luz estrellada que era estremecedora de mirar, estaba aliviado de tener que ver su espalda durante todo el camino, aunque se sentía más grande de lo normal y su alrededor cargaba con una fría sensación a pesar del calor solar que entraba por las ventanas.
El camino por el pasillo fue silencioso, excepto por el sonido de los tacos de Soulburner y sus propios pies siguiéndole por detrás.
—¿Estás seguro de esto, Playmaker? —preguntó Ai en un susurro—¿Recuerdas la ultima vez que nos reunimos con él sin un plan?
—¿Y te parecía mejor decirle que no y dejarlo ir? Porque Soulburner no tiene ninguna intención de cambiar de parecer—respondió fríamente, aún cuando por dentro se estaba desgarrando.
Si rechazaba la única oportunidad que tenía para encontrar a Lightning, podría haber arriesgado la vida de Soulburner, y el resto de la misión. De nuevo, esta era la única pista que tenían.
Siguieron caminando hasta llegar a una sala más amplia, una luz dorada señalaba al trono que iba encima de una plataforma flotante, a su lado un elegante taburete. Al momento en que llegaron, no había nadie, antes de que una esfera de datos comenzara a ocupar el trono y el taburete.
Quien llevaba el asiento más pequeño, era Jin y a su lado, un joven quizás un poco mayor o de la misma edad, no importaba porque inmediatamente lo identificó como a un SOLtiS—los androides que Tecnologías SOL estaban diseñando—, debido al cristal que decoraba su cuello. El rubio muchacho definirse como bello, con sus labios escarlata y serenos y estrellados ojos verdes.
De un suave brinco, como si fuese una pluma, alcanzó la altura de Soulburner y su "invitado", con Jin siguiéndolo por detrás.
Playmaker sintió a Ai tensarse, no iba a negar que él también sintió algo extraño cuando el SOLtiS se acercó. —Lightning—masculló el Ignis de oscuridad.
El ojiesmeralda no quedó muy sorprendido por la revelación, pero sí quedó horrorizado por la imagen de Soulburner hincándose frente a Lightning para hacerle una reverencia.
—Me alegra verte regresar, Ai, supongo que reconsideraste mi oferta—pronunció la profunda voz de Lightning que resonó en los oídos de Playmaker, instalada en su cerebro como si fuesen sus propios pensamientos.
—¡Claro que no! ¿¡Y cómo te atreves a volverte más alto que yo!?—señaló Ai caprichosamente
Lightning arqueó una ceja. —¿Tú cómo te atreves a traicionar a tu propia familia? Incluso Flame lo reconsideró y está aquí por su cuenta.
—No creo que le hayas dado otra opción—discutió Playmaker—Como a Soulburner, ¿qué le hiciste?
Soulburner se había enderezado luego de que Lightning se lo indicara con su largo y fino dedo índice, pero mantuvo la boca cerrada, como si abrirla fuera de turno significara un pecado para él.
—Me apoderé de sus recuerdos, de su realidad, porque él lo quiso así—explicó el Ignis de luz con simpleza, apareciendo de su palma expandida una esfera luminosa que enseñaba a un niño abrazado a sus propias rodillas, sus ojos estaban cerrados, en un sueño pacifico. Era Takeru.
—Su consciencia…—murmuró el ojiesmeralda.
—Te equivocas, son sus miedos; sus angustias. Soulburner es completamente consciente de quién es y de lo que quiere, por eso está aquí y por su propia voluntad, me pidió permiso para traerte hasta aquí. Tenerte aquí no me es indiferente, pero no eres indispensable, Playmaker, Ai.
—¡Pero hacer que Soulburner y Playmaker peleen es jugar sucio! —intervino Ai
—No pelearán si Playmaker no lo decide así.
Su mirada brillante se desvió hacia Soulburner, este dio un paso hacia delante. —Playmaker, lo último que quiero es tener que pelear contigo. Te traje hasta aquí para que ya no tuviéramos que pelear más, nadie tendrá que preocuparse por eso.
Playmaker se llevó una mano al pecho, la desesperación notándose ligeramente en su semblante. —¿Qué hay de Kusanagi-san? ¡Le prometimos que le traeríamos a su hermano de vuelta!
Soulburner negó con su cabeza. —No importa, esa promesa quedará en el olvido, como la razón por la cual Jin está en coma, todo lo que tuvo que pasar, Kusanagi-san también olvidará conocernos. Jin está a salvo aquí, nada lo lastimará.
—¡Lightning lo lastimó! —insistió Ai, mientras su origen tragaba pesado, buscando la manera de encontrar las palabras y no romperse en el intento.
—¿Qué quieres decir que nos olvidará?
Era turno de Lightning para dar un paso adelante. —Estoy diseñando un programa que eliminará todos los datos memoriales que estén relacionados al incidente y a ustedes. Su existencia fuera de la red quedará eliminada por completo, así como ustedes olvidarán poco a poco la vida que tuvieron.
—Comenzaremos de nuevo, Playmaker—añadió Soulburner con una sonrisa llena de entusiasmo.
—Sus cuerpos reales serán estos que ven ahora, lo demás desaparece como polvo. No puede haber guerra, si no hay nada por el cual luchar.
No, no podía estar hablando en serio. Esto tenía que ser una pesadilla. Playmaker se repetía esas palabras, dando unos torpes pasos hacia atrás, como si la amplia sala se hubiese vuelto más pequeña y la luz solar se ocupara de cegarlo. —Soulburner…
—Playmaker…
Ambos se llamaron con preocupación en la mirada. Soulburner estuvo lo suficientemente cerca del otro como para acariciar su mejilla, sin importarle lo que había a su alrededor. —Piénsalo, volveré mañana por ti.
—No hay nada que pensar—respondió bruscamente el ojiesmeralda, volteándose para correr y desconectarse. Si se quedaba un segundo más ahí, iba a colapsar.
Soulburner estuvo a punto de seguirlo, pero Lightning le puso el brazo en su camino para detenerlo. —Vuelve por él mañana, como dijiste—ordenó.
—¡Pero él ya tomó su decisión!
—No lo hizo, por eso escapó. Playmaker está desestabilizado, deja que incorpore toda la información y luego, sanarás su dolor.
~•~
Cuando se desconectó de la red, Takeru no estaba a su lado. No quiso investigar si su existencia estaba tan eliminada como Lightning decía, como se había demostrado ayer.
No tenía sentido. No podían ser eliminados como si fuesen simples datos.
Pero así había sido con Takeru, y podría pasar con él también. ¿Qué pasaría con Kusanagi? ¿Esperaría a que su hermano despertara por ninguna razón?
Un zumbido hizo que su cabeza doliera horriblemente. No podía pensar con claridad y la voz de Lightning mezclada con la de Takeru sólo hacían eco en propia mente, sin darle espacio a sus opiniones.
Se había desechado en la cama, mirando al techo. El sol escondiéndose para darle espacio a la luz de la luna, sin embargo, la oscuridad predominaba en su habitación.
Arañó las mantas.
—Yusaku…
Hizo oídos sordos a la voz de Ai, ignorando encender la luz.
La decisión de eliminar el trauma, el incidente, todo el sufrimiento. Si Lightning tenía ese poder, si esa era su forma de no causar una guerra, de que todos se sintieran felices.
¿Sería justicia al final del día? El origen de Windy, Revolver, Kusanagi…
Sus vidas cambiarían. Su propia vida sería distinta, y podría tener…
…un futuro al lado de Takeru. Los Ignis estarían a salvo, quizás incluso Earth se restauraría.
Habría un balance.
Antes se hubiera negado rotundamente a mantener el incidente en la oscuridad, pero haberlo sacado a la luz no cambió su dolor. Si cerraba los ojos ahora y dormía, sólo caería al mundo de las pesadillas, reviviendo su trauma una y otra vez.
¿Por qué razón estaba peleando?
Jin.
Jin despertaría, y después…
¿Qué? Sufriría lo mismo que él, que Takeru.
—Yusaku, ¿no estarás pensando en hacerle caso a Lightning?
La voz de Ai se metió en su cabeza, interrumpiendo su confusión.
Sacudió ligeramente su cabeza, sentándose en la cama.
No, no podía rendirse. Todavía existía un futuro por el cual luchar, y olvidar el pasado no era la solución, alterar la memoria de las personas definitivamente no lo era.
Aunque, Takeru…
No pudo evitar pensar en su sonrisa. Se veía feliz, a salvo.
Sacó del bolsillo de su pantalón un pedazo del jade que se quebró, Ai lo había estado guardando desde lo que le pasó a Takeru y se lo entregó esa misma noche. Era un fragmento de la memoria de Takeru, no tenía más que un recuerdo. Sin embargo, Yusaku decidió no hurgar en este.
Hasta hoy.
La piedra se desvaneció cuando lo colocó encima del orbe de su disco de duelos, sin tomar en cuenta a Ai.
Apareció una serie de voces que lentamente reconoció, luego surgió una forma visual que reconstruyó la memoria frente a él. Estaba en una habitación, similar a la suya, pero un poco más cuidada y menos pequeña, las luces estaban apagadas, un bulto sollozaba entre las mantas y temblaba. Rodeando la cama, vio a Takeru junto a su disco de duelos, donde se asomaba el Ignis de Fuego, tratando de reconfortarlo.
Se había dado cuenta de que estaba dentro del recuerdo de Takeru, sintiendo la realidad del momento como si estuviese realmente presente. Apenas podía moverse por el lugar, escuchar y mirar, reconociendo que esto no era más que una mera visión.
—Takeru…
—Estoy bien… Estoy bien
Su voz sonaba ahogada, agitada, tratando por un buen rato recuperar su respiración estable. Las lágrimas estaban secas en sus mejillas. —¿Acaso … dije algo mientras…?
Flame sacudió su cabeza. —No. Sólo murmurabas un nombre.
—Yusaku—dijo con tanta seguridad que parecía que ya había sucedido muchas veces. Lo llamaba como si fuese el único nombre capaz de arrancarlo de su miseria.
Luego de unos segundos de silencio, de que Takeru suspirara abrazando su teléfono debajo de la almohada, Flame dejó caer sus hombros. —¿Por qué no hablas con él? Ya sabes que está despierto.
Takeru se encogió. —Lo sé, por eso es por lo que no lo molestaré.
—¿No son amigos? Creo que no lo molestarías, tal vez te necesite de la misma manera.
El albino arañó la almohada y se mordió la lengua. —No, él no me necesita de la misma manera que yo lo hago…
Flame suspiró. —Porque sientes algo por él, eso no quita…
—¡Eso no quita el hecho de que lo molestaré! Bastante difícil fue acercarme a él y ser algo similar a un amigo, no puedo decirle lo que siento y arruinarlo así nada más…
Yusaku sintió una presión sofocante en su pecho, parpadeando constantemente hasta que el recuerdo se desvaneció, sin más que mostrar. Se llevó una mano a la cabeza, mareándose, sudando frío.
¿Cuántas veces?
¿Cuántas veces Takeru necesitó hablar con él y vaciló por miedo a que lo rechazara?
Sí, él comprendía el sentimiento, necesitar a alguien en medio de la noche para hablar y sentirse abrazado con su risa, aplacando la ansiedad, pero sólo terminaba abrazándose a sí mismo, sin pensar que alguien podría necesitarlo o que él podía recibir algo de alguien en particular; de Takeru, específicamente.
Takeru…
Takeru sentía algo por él.
Le saludó, sonrió, abrazó y protegió. Tantos momentos, tantas veces estuvo guardando y masticando ese dolor del silencio.
Ahora, Takeru tenía la oportunidad de ser feliz.
«Soulburner es completamente consciente de quien es y de lo que quiere, por eso está aquí y por su propia voluntad, me pidió permiso para traerte hasta aquí»
Pero no podía ser completamente feliz si no estaba a su lado.
Ese pensamiento no salió de su cabeza, la decisión se hacía más clara mientras se recostaba en la cama, esperando al día siguiente.
Esperando a que saliera el sol e iluminara su ventana.
Adelanto del próximo capítulo:
—¿Qué viste cuando estuviste a punto de ser eliminado?
La pregunta lo tomó por sorpresa, eliminando por completo su sonrisa burlona, sintiendo una terrible inquietud al recordar ese momento. Se abrazó sutilmente a sí mismo, tratando de encontrar las palabras—Distorsión, y … oscuridad, tal vez—respondió débilmente
Lightning asintió de nuevo, caminando hasta pasar de largo al otro. —Y si fueses un humano, a punto de morir …—comenzó a decir, su voz resonaba en los pasillos—¿Hacia dónde iría tu alma?
Muchas gracias por leer, y gracias a Valmey por ser mi beta reader y ayudarme a corregir.
Espero todos se estén cuidando, ¡Saludos!
