Capitulo 2. Recuerdos

~~~~ Flash Back ~~~~

Un pequeño shaman castaño de 10 años se encontraba meditando en el enorme jardín de la casa de su familia en Izumo, estaba por concluir el entrenamiento de ese día; mientras él estaba esforzándose por concluir, una linda niña de su misma edad danzaba alrededor de él mientras le platicaba cómo había estado su día con bastante entusiasmo.

- ¡Sakura por favor! Tienes que dejar de hablarme por lo menos un momento, me es imposible concentrarme contigo hablándome todo el tiempo- la regañó el pequeño castaño un poco molesto por tanta interrupción.

La niña de ojos azules realizó un puchero con su lindo rostro y le contestó.

- lo siento Yoh! Pero lo único que quiero hacer es platicarte como estuvo mi día.- mientras más hablaba, más se le quebraba la voz, ante esta situación al pequeño no le quedó de otra que disculparse.

- lo lamento Sakura, no debí hablarte así lo sé, te prometo que en cuanto termine mi entrenamiento jugaremos juntos ¿de acuerdo?-

- Siiiiii- exclamó sonriente la pequeña.- aunque a decir verdad no sé por qué haces esas cosas Yoh, ¿Cuál es el punto de entrenar tanto?

- Bueno, entreno para convertirme en el shaman King.- contestó sonriente.

- ¿El qué? ¿Qué se supone que es eso?- lo cuestionó

-Bueno es algo complicado de explicarte, un shaman es el vínculo que une este mundo con el más allá, y el shaman King se encargará de controlar a los grandes espíritus y vivir en armonía con la tierra, así que yo me convertiré en el Shaman King para poder vivir tranquilamente por el resto de mis días.- al finalizar soltó su típica risa molesta.

La pequeña niña lo veía con sus enormes ojos azules esperanzados.- entonces, ¿yo también puedo ser un shaman?- inquirió

- no Sakura, es una habilidad con la que se nace y a lo largo de tu vida la vas desarrollando.

A la niña se le llenaron los ojos de lágrimas y como su única esperanza de estar siempre junto a él preguntó.- ¿pero, puedo ayudarte a ti verdad? Y acompañarte en tus entrenamientos, así sabré lo que es ser el shaman King a tu lado, y estar siempre juntos ¿verdad?

El pequeño Yoh ya cansado de toda la plática de la niña simplemente contestó.- claro Sakura, somos amigos jejjeje.- con una gota enorme saliendo de su cabeza.

La niña simplemente ignoró la última palabra, sonrió ampliamente y siguió bailando alrededor del castaño mientras este concluía su entrenamiento.

Se vino la noche y la madre de Sakura se acercó a los niños.

-cariño, es hora de irnos a casa- le sonrió a la pequeña.

- ¡no mamá por favor! ¡Quiero quedarme a dormir aquí!- lo decía con una enorme rabieta.- ¿verdad que puedo Yoh? ¡Dile que puedo!

- pues… - el niño ya un poco cansado de estar todo el día con la niña no se animaba a responder con una negativa, pero afortunadamente su madre salió para rescatarlo.

- Atena, Oh amiga mía es bueno que aún no te hayas ido.- señaló Keiko.- mi madre tiene planeada para mañana una reunión especial y me gustaría que ambas asistieran por ser tan cercanas a esta familia desde hace ya bastante tiempo.

- ¿reunión? ¿De qué?- preguntó la descarada jovencita

- el día de mañana vuelve mamá con algunas de sus estudiantes que serán recibidas por sus padres por concluir la etapa básica de su entrenamiento y para reconocer a las alumnas avanzadas; habrá comida y muchas personas para que vengan a divertirse un rato, así que usted jovencita es necesario que se vaya a dormir a su casa para que mañana venga lista para la reunión.

La pequeña sonrió y aceptó encantada, poniendo fin a la visita por el día de hoy.

A la mañana siguiente había bastante ajetreo en la casa de los Asakura, llenaban salones con sillas, mesas y manteles, todo preparado para recibir a bastantes personas, la cocina estaba repleta y de ella emanaban deliciosos aromas y fuera de esta se encontraba el pequeño Yoh Asakura esperando la oportunidad de entrar y pizcar lo que le fuera posible, cuando de la nada lo abrazaron por la espalda y este se sobresaltó.

- ¡Basta Sakura me asustaste!- exclamó molesto el niño.

- Lo siento Yoh, sólo quería abrazarte porque tenía muchas ganas de verte.- añadió la pequeña sonriente

- pero nos vimos ayer.- dijo con una sonrisa cansada

- para mí no es suficiente, pero cuando seamos grandes y nos casemos estaremos juntos todos los días.

Yoh no pudo ni contestar ya que llegó en ese momento la Atena la madre de Sakura para regañarla.

- Sakura, ya basta no seas encimosa!

- está bien mamá no me regañes, al fin a él no le molesta; además quería presumirle a Yoh mi lindo vestido nuevo, ¿verdad que te gusta Yoh? Luzco como una princesa.

Yoh que hasta el momento no había puesto atención a la chica la volteo a ver y la vio ataviada en un enorme vestido azul, para el parecía más como un enorme malvavisco.

- eeeh sí, claro.- le dio por su lado, la pequeña se indignó y estuvo a punto de recriminar la actitud pero su madre que se burlaba de la situación por la que pasaba su hija los interrumpió.

- ya basta niños, lo mejor será que pasemos a la sala, las niñas están por ingresar a la mansión.

Los niños junto con la señora Atena se movieron a sus lugares, estaban entre aproximadamente 60 personas y simplemente guardaron silencio y pusieron atención a lo que iba a suceder.

En ese momento entró Kino y detrás de ellas un grupo de aproximadamente 30 niñas, todas vestidas de blanco y con actitud serena esperando las órdenes de su maestra.

La señora Kino las dejó formadas detrás de un pequeño podio y enseguida se acercó para hablar.

- Buenas tardes y bienvenidos sean todos, estamos todos reunidos para hablar sobre el avance de sus hijas, estoy contenta con decir que todas lograron completar el nivel básico de su entrenamiento y están listas para volver a casa y tomar un merecido descanso, entregaré las perlas de sus rosarios, correspondientes al nivel completado, cabe agregar que una de las alumnas tuvo un rendimiento más avanzado que el resto, por lo cual se le entregará un enser especial que formará parte de su rosario.- los padres de familia miraban orgullosos a sus hijas, con la expectativa de que fuera alguna de ellas la que lo obtuviera, así que sin más por el momento comenzaré a nombrarlas, iniciando con la alumna más destacada; que pase al frente la alumna Anna Kyouyama.- la pequeña rubia se acercó con completa seriedad hacia su sensei y recibió de ella una pequeña caja la cual contenía 5 perlas las cuales formarían parte de su rosario azul, así como un aditamento dorado con plumas rojas que formaría parte del mismo.- Felicidades Anna, fuiste la alumna más destacada y seguiré trabajando arduamente contigo.- la niña rubia simplemente la reverenció y volvió a su lugar; a partir de ella todo se volvió seriedad ya que Kino aclaró que ella fue la mejor a un lado de sus hijas que no habían sido tan destacadas, formando un ambiente hostil para la pequeña Itako, después de su nombramientos, siguieron las de las demás niñas y al concluir, Kiño dejó que las niñas fueran con sus padres para convivir antes de la cena.

Yoh siempre estuvo mirando a la pequeña rubia ya que todo el tiempo estuvo muy seria y cuando los dejaron saludar a sus padres ella simplemente se había apartado a una esquina de la habitación a contemplar sus perlas; el pequeño Yoh guiado por la curiosidad se acercó a la niña dejando a Sakura hablando sola.

- ¡Hola! ¿Cómo estás?- le habló animadamente el pequeño castaño a la niña rubia, la rubia sólo levantó la mirada y contestó hostilmente.

- No es de tu incumbencia.

- jejejeje .- rió nervioso.- Bueno no tienes que enojarte, (es muy linda) .- pensó el pequeño Shaman; Anna que captó de inmediato el pensamiento del niño se ruborizó y lo atacó al primer instante.

- Muerete.- dijo gélidamente y trató de salir de ahí; pero Yoh la tomó del brazo.

- ¡oye espera! No quise molestarte me preguntaba…

Mientras Yoh trataba de hablar con ella, la pequeña Sakura se daba cuenta le hablaba a nadie.

- ¿no crees que suena lindo Yoh? Sakura Asakura.- cuando volteó el pequeño ya no estaba, se puso como loca a buscar por todos lados hasta que lo vio en una esquina hablando con una de las niñas, los ojos se le nublaron de furia y se dirigió a toda prisa a donde se localizaban.

- Yoh! ¿Por qué te fuiste si estábamos platicando de nuestro lindo futuro? ¿Quién es esa?

- Bueno, la abuela dijo que se llamaba Anna, ¿verdad? ¿Ese es tu nombre no? Yo soy Yoh, me da mucho gusto conocerte.- la rubia sólo guardó silencio.

- Te está hablando, ¿Qué no escuchas? ¿Por qué estás aquí sola? ¿Qué tus papás ni siquiera quisieron venir a verte?- ante este comentario la rubia se puso de pie para retirarse lo más pronto posible pero la voz de su sensei la detuvo.

- Cierra la boca jovencita, ¿Qué clase de educación te han dado en tu casa para hablar con esa impertinencia?

- no estaba diciendo nada malo abuela.- dijo la ojiazul inocentemente.

- Yoh, que bueno que estás aquí- habló con serenidad su abuela, ella es Anna Kyouyama, de ahora en adelante vivirá con nosotros.

- ¿qué? ¿Cómo que vivirá con ustedes? ¿Qué no tiene familia o qué? – gritó totalmente descontrolada Sakura.

- jovencita retírate inmediatamente de aquí, esta conversación se acaba de convertir en privada- exclamó sumamente molesta la señora Kino.

- Sensei, si no es mucha molestia, me gustaría retirarme a la habitación que usted me ha asignado.- habló finalmente la pequeña rubia.

Yoh y Kino la miraron con algo de compasión así que finalmente la abuela accedió a su petición; mientras Anna se retiraba y la noche transcurría, Kino procedió a contarle a Yoh la historia de Anna, en como sus padres la había abandonado a su suerte por ser diferente, cómo había hecho por sobrevivir en las calles y en cómo había dado con el templo a un grado preocupante de desnutrición. Yoh no supo que decir, le entristecía sobre manera todo por lo que había pasado esa pequeña y linda niña rubia, sólo se limitó a escuchar a su abuela y a prometer que siempre la protegería, que estaría a su lado y no dejaría que la hicieran llorar.

En la madrugada, una pequeña ya se encontraba haciendo su ritual de purificación y al terminar ya entrada la mañana se dirigió al comedor dónde se encontró con el pequeño castaño, ninguno se dirigió la palabra, sólo se veían sin emoción alguna.

- Anna, ¿terminaste el ritual?- cuestionó Kino a su alumna.

- Si sensei.- Respondió la pequeña.

- me parece perfecto, desde hoy entrenarás con Yoh en cuanto a físico y mente se refiere, tus poderes espirituales los trabajaremos por las noches.

- Si sensei-.

Al terminar el almuerzo comenzaron con su entrenamiento físico; una serie de kilómetros recorridos, lagartijas, abdominales y ejercicios de resistencia después, Yoh estaba sorprendido con el rendimiento que la rubia tenía; momentos después ambos estaban en modo de meditación cuando cierta niña blanca llegó a interrumpir.

- hola Yoh! Tenía muchas ganas de verte, ¿ya vas a terminar?- Yoh trató de ignorarla y concentrarse un poco más para terminar, aunque no lo demostrara estaba molesto por lo grosera que fue Sakura con Anna la noche anterior; pero sabía que la niña no se rendiría tan fácilmente.- ¡Yoh te estoy hablando! –la chica ya se estaba hartando y supo que la única forma de que Yoh le hiciera caso sería tomando otras medidas.-¡oye tú!, ¿ya vas a decirnos que haces aquí?- la rubia la ignoró y siguió meditando.- la niña cansada de que la ignoren comenzó a sacudir a la rubia del brazo.- Te estoy hablando no seas grosera.- a Yoh no le quedó mas que dejar su meditación y llamarle la atención.

- ¡Sakura! ¡Déjala en paz! ¿Qué acaso no ves que estamos meditando?- Anna simplemente se paró y se fue de ahí.

- ¡Anna espera!- corrió el pequeño tras la chica.

- quédate con tu amiga.- habló fríamente.- iré a terminar mi entrenamiento a otro lugar, de igual forma, no creo que deje de molestar.- y sin más se retiró.

- Que niña tan grosera!- exclamó la ojiazul, yoh volteó molesto y le escarmentó.

- ¡ya basta Sakura te lo advierto, déjala en paz!- le gritó Yoh y se retiró tras la rubia; la niña quedó impactada, ¿desde cuándo Yoh era tan duro con ella? Todo era culpa de ese mocosa que se había metido en su camino y ella se encargaría de quitarla del mismo; entró corriendo a la cocina y se dirigió a una pequeña niña rosada que se encontraba ahí, ella sabía que también quería a Yoh, así que sabía que ella podría ayudarla.- Tamao! ¡Qué bueno que te encuentro! ¡Tienes que ayudarme!

- ¿Qué pasa señorita Sakura?- cuestionó débilmente

- Es esa nueva niña rubia que llegó a la mansión, estoy segura de que algo malo quiere hacerle a Yoh!, por favor, debes ayudarme, tenemos que hacer algo para que se vaya de aquí.

- pero… ¿a qué se refiere señorita Sakura? No veo que la señorita Anna quiera hacerle daño al joven Yoh, ella es muy seria y no se dirige con nadie.

- yo la vi Tamao, no podemos permitirlo.

- Em… bueno, está bien y ¿Qué tiene en mente?

- el día que yo te diga me acompañarás al bosque Tamao y cuando yo te diga me arrojarás de la gran roca y correrás por ayuda a la casa y ambas le diremos a todos que fue Anna la que me empujó.

- pero, eso suena muy mal señorita Sakura.- dijo temerosa

- pero es la única forma Tamao, tenemos que sacarla de aquí.

- está bien, la ayudaré; usted avíseme cuando será la ocasión.

- esperaremos a la siguiente gran reunión Tamao.

Habían pasado ya cinco meses desde que Sakura hubiera hablado con Tamao cuando Kino les avisaba de la reunión que se llevaría a cabo en la mansión sin expresarles el motivo; todo iba en orden, Yoh y Anna entrenaban día a día, cada momento Anna estaba más fastidiada de Yoh por ser tan flojo y un niño idiota como ella lo consideraba; ese día estaba muy nublado se avecinaba una gran tormenta, había un gran ajetreo en la pensión; Sakura estaba preparada para la reunión, ataviada en un extenso vestido violeta trataba de llamar la atención de Yoh, el castaño trataba de mantenerse despierto, Anna aún estaba en su habitación preparándose para la cena en un lindo vestido negro sencillo cuando Tamao tocó en su habitación.

- Señorita Anna, me mandó la señora Kino por usted, dice que es hora de pasar al comedor.

- gracias Tamao, te alcanzo enseguida.- y sin más respuesta la rosada se retiró y unos minutos después la rubia se presentó en el comedor.

La pequeña rubia iba a tomar un lugar al azar en la mesa pero su sensei la llamó.

- Anna por favor siéntate al lado de Yoh, Sakura tendrás que cambiarte al otro lado de la mesa.

- ¿Qué? Pero ¿Por qué?- exclamó molesta pero su madre le llamó la atención y la obligó a cambiarse de lugar.

Anna quedó a un lado de Yoh que estaba a un lado de Kino, y justo frente a ella estaban Keiko, Mikihisa y el señor Yohmei; enseguida tomó la voz la señora Kino para informar

- Bien, seguramente se están preguntando cual es la ocasión para estar presentes en esta reunión. Es para un evento muy importante que está a punto de cambiar el destino de la familia Asakura. Como sabrán, cada vez hay menos shamanes en el mundo y nuestra misión es evitar que esta tradición milenaria llegue a su fin.- calló un momento y se dirigió a la pequeña rubia que estaba a su lado.- Anna… ¿Qué opinas de Yoh?.- Anna se sorprendió por la pregunta y pensó, de seguro lo preguntaba ya que si pensaba que su nieto era el encargado de seguir con la tradición y debía esforzarse mucho más.

- Pues… es una molestia, jamás había conocido a alguien tan flojo y haragán como él, es un bobo y en lo personal pienso que es bastante estúpido.

La familia Asakura rió bastante ante este comentario e yoh se sonrojó en sobremanera; Sakura estaba furiosa por ese comentario.

- bien Anna.- prosiguió Kino.- ¿Qué crees que le falte a Yoh para dejar atrás esos defectos?

- Pues, necesita seriedad en su vida, saber que lo que hace tiene un motivo y forma de ser, necesita la motivación necesaria para llevar a cabo todas sus metas.- la familia Asakura se sorprendió con la devoción con la que hablaba Anna y supo que su decisión era la correcta.

- bien, como sabemos todos, Anna es una nueva integrante de la familia Asakura de manera externa pero nos gustaría hacerlo oficial encomendándole el honor más grande con el que contamos.- todos prestaban atención a lo que veían venir.- Anna es importante para nosotros que portes nuestro apellido con orgullo e Yoh, es tu tarea llevarlo a cabo, a partir del día de hoy, quedan ambos comprometidos en matrimonio hasta que tengan la edad suficiente para llevar este acabo.

Cuando Kino terminó de hablar se podían observar las reacciones de todos en la mesa; la familia Asakura sonreía complacida, Tamao lloraba silenciosamente, Yoh estaba bastante sonrojado, Anna no sabía qué hacer y sólo se quedó callada en su lugar y por último, el único sonido que se escuchó alrededor de la mesa fue el grito furioso de Sakura pero su madre la obligó a guardar la compostura.

- Anna… dime hija, ¿Qué opinas?- cuestionó su sensei.

- Es para mí un honor servirle a su familia, ¿puedo retirarme? Por favor.- contestó seriamente.

- pero si no has comido nada pequeña.- Agregó Keiko preocupada.

- La verdad es que no tengo mucha hambre, con permiso.

Anna inmediatamente salió corriendo en dirección al espeso bosque, sus ojos se llenaron de lágrimas, la lluvia comenzó a caer torrencialmente y sin piedad sobre ella, pero eso no la detenía, hasta que en un momento se nubló su vista y tropezó rodando varios metros entre las piedras hasta la cascada; donde se refugió entre unas rocas para pensar en lo que acababa de suceder.

Mientras tanto en el comedor ya había pasado el furor de la noticia y Sakura se coló hacia el puesto de Tamao para hablar con ella.

- llegó el día Tamao, es momento de llevar nuestro plan acabo.- secreteó

- pero señorita Sakura, no creo que sea necesario, después de todo ellos se van a casar y no creo que ella quiera hacerle daño a su esposo.

- pues como quieras, lo haré sola pero si algo sale mal, todo será tu culpa.- sin una palabra más salió corriendo hacia la gran piedra que se encontraba en el bosque.

A mitad de camino se encontró con Anna y ambas se quedaron viendo fríamente.

- ni creas que permitiré que ese matrimonio se lleve a cabo, Yoh está destinado a estar conmigo por siempre, disfrútalo el tiempo que puedas, pero no te acostumbres porque puedo asegurarte que no durará mucho.- Anna simplemente la ignoró y siguió su camino, antes de llegar a la mansión decidió sentarse para meditar un poco más cuando escuchó un grito desgarrador de parte de Sakura, se puso de pie inmediatamente y volteó hacia atrás, Sakura se acercaba con la velocidad que sus lastimadas piernas le permitían, llevaba el vestido roto y varios cortes en la cara, gritaba tan alto que parecía que sus pequeños pulmones se desgarrarían en cualquier momento; en el interior de la mansión ya todos la habían escuchado y salieron en su auxilio; el primero en salir fue Yoh de quien inmediatamente se prendó.

- ¡Yoh! Anna, ella me lastimó, me tiró de la gran roca, está loca, yo sólo quería felicitarla por el gran honor que le habían brindado y ella solo me insultó, dijo que odiaba a tu familia y me atacó, yo … yo… ¡yo no hice nada!.- todos escuchaban atentamente la historia de la chica.

En ese momento veían como Anna se acercaba a la casa cuestionándose lo que pasó; enseguida notó como todos la miraban con desaprobación, excepto la familia Asakura que la veía con compasión e Yoh que la veía fijamente con preocupación; la chica no pudo hacer nada más que correr y encerrarse en su habitación.

Cuando todos por fin se habían calmado se establecieron en la sala, en donde la señora Kino aprovechó para informar que Anna se iría a la montaña Osore a concluir su entrenamiento; noticia que alegró a todos por los acontecimientos suscitados unos momentos atrás; Yoh no podía creer que la pequeña se fuera de nuevo a esa montaña a estar sola, quería hablar con ella, pero al intentar salir de la reunión su padre lo prohibió.

- No creo que sea el mejor momento hijo.- señaló severamente

- papá me gustaría despedirme de ella.- añadió tristemente.

- mañana se va a las 5 de la mañana, será mejor que te vayas a acostar ya para que te levantes temprano.- Yoh lo entendió rápidamente y se dispuso a partir para dormir evadiendo completamente a Sakura para no tener más interrupciones.

A la mañana siguiente se encontraba una linda niña rubia bien abrigada esperando a su sensei para retirarse a su destino; todo estaba muy oscuro y hacía demasiado frío, sus manos estaban heladas y al suspirar por su boca, salió una pequeña nube blanca de vapor; lo volvió a repetir en varias ocasiones, estaba a la mitad de su pequeño juego cuando una infantil voz la interrumpió.

- Hola Annita; ¿Cómo te sientes?.- la rubia sólo lo miró y no contestó.- escucha, yo… quería despedirme porque no sé cuándo vuelva a verte y la verdad es que… me gustaría decirte que… yo sé que tú no lo hiciste; sé que no lastimaste a Sakura y sé que jamás lastimarías a nadie.- Anna estaba estupefacta, no sabía que decir, jamás nunca nadie salvo su sensei habían confiado en ella y ese chico que apenas conocía le ofrecía todo de la nada.- Te traje un pequeño obsequio, espero que te guste y lo utilices porque sé que en la montaña osore hace mucho frío.- Yoh le extendió a la niña una linda bufanda roja, Anna se sonrojó y la tomó de su mano.- Cada que te sientas sola en ese lugar puedes tomarla y acordarte de mí… acordarte de que, tienes a alguien en izumo esperando por ti.- cuando dijo esto se sonrojó violentamente al igual que Anna.

- Gra… gracias, nos veremos pronto.- contestó Anna despidiéndose de él pues el Taxi había llegado, y su sensei ya estaba abordándolo.

De lejos sólo se podía observar la silueta de una niña que veía con odio toda la escena y se prometía en silencio que iba a recuperar lo que creía arrebatado, se desharía de esa chica, cueste lo que cueste…

~~~~ Actualidad ~~~~

Verla ahí le cayó como un balde de agua fría; parecía que esa chica había sido enviada desde siempre para arruinarle la vida, y ahora de nuevo estaba ahí… persiguiéndola.

- oh si Anna, yo volví.- y en un susurro mínimo y suficiente para que sólo la rubia lo escuchara pronunció.- y volví por lo que me pertenece.

CONTINUARÁ…

Cecick C. Iugetsoiru: hola! Sé que no era necesario que borrara mi historia pero la verdad es que me aventé un tiro con la página porque soy primeriza y no la sé usar muy bien.

En efecto cambié el nombre de mi villana, una de mis mejores amigas está traumada con Sakura card captors y quería ese nombre en mi historia, no me parecía muy lógico pues no le quería cambiar el físico a mi personaje pero a ella no le importó mucho.

Respondiendo a tus dudas pues… respecto a Sakura espero que con este breve resumen se eliminaran algunas de tus dudas, respecto a Rick más adelante lo sabrás.

Siempre quise conocer la faceta seria y madura de Yoh así que en este Fic me permití explorarla y sinceramente me enamora cada vez más la pareja pues con esta faceta lo veo más pasional y luchando por lo que quiere (para mí es como ver a Yoh en su última batalla contra Hao pero en grandote).

Si, de hecho soy abogada, y me interesó meter estos datos puesto que si mis personajes principales son abogados, quería que fueran muy buenos abogados.

Te agradezco mucho tus recomendaciones pues no sabía que mi anterior dialogo estuviera prohibido y si te soy sincera me daba mucho miedo hacerlo con este formato pues temía que no me entendieran.

No te preocupes, por supuesto que meteré a Lyserg al fic, el tiene su bello momento pero aún no decido su pareja, pensé en pilika puesto que me gusta esa relación peeero si tienes alguna sugerencia estoy dispuesta a Leerla.

Te agradezco Mucho por Todo J y por favor actualiza The Only exception!