Capitulo 3. Terror
La rubia estaba estupefacta, ¿cómo podía ser posible? Esa horrible chica que la había estado molestando en su infancia y cada que tenía la posibilidad de hacerla sentir miserable estaba ahora en su casa; esa loca que se encargó que todos sus compañeros y conocidos la odiaran en el pasado la habían alcanzado a su presente ¿Qué la había llevado a ese lugar?
Sin que la rubia se diera cuenta, Sakura se abrió paso hacia la casa y evadió a Anna, inmediatamente buscó con la mirada a Yoh y se lanzó directo a sus fuertes brazos.
-¡Yoh, cariño! No sabes el gusto que me da verte de nuevo, te he extrañado tanto.- gritaba de emoción la chica mientras se adhería lo más que podía al cuerpo del shaman; Anna volteó a ver la escena con coraje; ¿Qué era lo que le pasaba por la cabeza a esa loca?
- ¿Sakura? ¡hola!- saludó con una risa nerviosa el castaño tratando de apartarla un poco de su cuerpo pero la chica se resistía a ser apartada.
- jmm, jmm.- Carraspeó el ainú para hacerse notar.- ¿no nos la presentas Yoh? Es muy linda.- murmuró la última parte pero igual todos alcanzaron a escuchar.
- jaa Cierto, que grosera he sido.- pestañeo la Ojiazul.- Mi nombre es Sakaura, estoy encantada.- respondió con una enorme sonrisa aún prendada de Yoh.
- Vaya mucho gusto Sakura, y ¿de dónde conoces a yoh?.- cuestionó el pequeño Manta
- Somos amigos de toda la vida, antes de que apareciera Anna Yoh quería casarse conmigo ¿verdad mi amor?- al terminar esta frase todos miraron a Anna que tenía la mirada sombría y a Yoh que no sabía que responder.
- heee, pues yo…- pero fue interrumpido a la mitad de su frase.
- Con permiso, me retiro a mi habitación.- se escuchó decir a la rubia con tranquilidad y avanzó pasando de largo a su prometido y a la chica que seguía abrazada al mismo; ante esta situación Yoh inmediatamente arrancó a la chica de su cuerpo y alcanzó a la Itako antes de subir las escaleras.
- Espera, tenemos que hablar… por favor, yo… Tengo algo muy importante que decirte.- le comentó nervioso.
- ¡Yoh! Vamos regresa cariño tenemos que ponernos al día.- interrumpió la ojiazul haciendo que Anna suspirara de frustración.
- No creo que sea tan importante como para no atender a tu amiga, quédate… lo que sea que quieras decirme esperará.- concluyó la rubia y subió a su habitación dejando a Yoh bastante afligido.
El castaño dejó pasar unos minutos al pie de la escalera cuando decidió acercarse a la recién llegada y a sus amigos.
- Bien Sakura, sé que tienes muchas cosas que platicarnos pero ya es muy tarde y todos debemos trabajar mañana; lo mejor será que te retires a descansar y mañana podemos reunirnos TODOS más temprano.
- Oh bebé pero… no puedo irme a esta hora, es muy tarde y el departamento en el que me quedaré aún no tiene nada y me siento taaaaan sola… ¿puedo quedarme esta noche aquí contigo?- Dijo con cara de ternura esperando poder pasar la noche en la pensión.
- Emm claro, le pediré a Tamao que te prepare una habitación.- Dijo Yoh ya un poco fastidiado.
- Pero Yoh, tenía la idea de que hiciéramos una linda pijamada como cuando éramos niños, platicábamos largas horas y dormíamos juntos.- Exclamó con ojos soñadores, los demás solo observaban bastante incomodos la situación.
- pero ya no somos unos niños Sakura, como ya te dije… Tamao te preparará una habitación, ahí estarás más cómoda y mañana podremos ponernos al día.
- disculpen la interrupción Yoh.- habló Ren.- Yo me retiraré a mi casa, Jun debe estar preocupada, y si no les importa, pasaré a despedirme de Anna.- Antes de que Yoh pudiera contestar cualquier cosa Ren ya estaba cerrando la puerta de la habitación de la rubia, dejando a un castaño bastante intrigado.
- nosotros también nos retiramos Yoh que descansen, vamos Hermano.- dijo la bella peliazul.
- vamos señorita Sakura, le mostraré cuál es su habitación.- dijo tomando el equipaje de la chica pero ella ni se inmutó.
- Yoh… ¿no vas a escoltarme a mi habitación?- insistió la Ojiazul
- Adelántense, tengo cosas que arreglar aún.- Sin esperar respuesta Yoh salió al patio a observar el cielo estrellado.
La actitud de Yoh le había dejado algo claro a Sakura, le costaría más trabajo acercarse a él, pero eso no era problema para ella que estaba decidida a quedarse con el chico.
~~~ Habitación de Anna~~~
- ¿Me puedes explicar qué demonios haces aquí y no estás abajo respondiéndole a la loca esa que acaba de llegar?- explotó el chico de ojos gatunos, su atractivo rostro no mostraba otra cosa más que confusión.- ¿Quién es Anna? Y ¿Por qué dejas que se acerque con ese atrevimiento a tu prometido?
- Pues… Ren, yo no tengo nada que responderle a ella, lo que haga, diga o exprese no es de mi incumbencia; ella es una amiga de Yoh de toda su vida y en cuanto a que yo permita que se le acerque o no; bueno… Yoh no es un objeto que yo pueda manipular y ya no es un niño, él que ella se le acerque en la forma en qué lo hace es asunto completamente de él; es completamente su asunto si él decide respetarme o no.
- Anna.- suspiro Ren bastante frustrado.- ¿Qué es lo que te está pasando? ¿Es que acaso no te importa? Desde que te conozco no hablas de otra cosa que de tu compromiso con Yoh, de las comodidades que te daría, de lo mucho que lo apoyaste en sus estudios y entrenamientos para que ambos tuvieran una vida estable y ahora… no sé, yo… de un tiempo para acá te noto diferente… ¿Qué fue lo que pasó?
Anna lo pensó un momento, en realidad si sabía lo que pasaba, estaba asustada; las pesadillas eran recurrentes y ahora ellas se estaban materializando; además, Yoh era muy reservado en cuanto su opinión a esa boda y eso la dejaba bastante intranquila.
- No ha pasado nada Ren, Todo está igual que siempre, sólo que ya me cansé de cargar todo en mis hombros, que pasen las cosas como deban pasar.- añadió la chica tranquilamente.
- Anna.- suspiró su amigo.- de verdad me preocupas, y sé que te cuesta mucho expresarte así que… te dejaré en paz por ahora pero quiero que sepas que… estoy en todo momento contigo para cuando quieras hablar; sabes que puedes confiar en mí, que no te juzgaré y te ayudaré con lo que me pidas ¿de acuerdo?.- sonrió el shaman.
- De acuerdo.- contestó la rubia con una media sonrisa acercándose al chino y lo abrazó.- Gracias Ren… eres un gran amigo.- el chico devolvió el abrazo y amplió su sonrisa.
- Bueno, me voy, es bastante tarde; mañana pasaré por ti para llevarte a la escuela ¿de acuerdo? Y aprovecharás para contarme, Por qué llegaste tan tarde.
- Esta bien, hasta luego Ren.
Desde el patio de la pensión se podía observar parcialmente la habitación de la rubia desde su ventana; el castaño estaba contrariado ¿esos eran Ren y Anna abrazándose? ¿Qué demonios estaba pasando? Algo dentro del castaño estaba rugiendo de furia y un monstruo de ojos verdes despertaba; ¡por Dios! ¡Anna le estaba sonriendo a Ren!, trató de controlarse por un momento cuando Ren apareció para despedirse de Yoh.
- ¡oye! ¿Te pasa algo?- pregunto él chino a su amigo que se veía bastante molesto.
- ¡TU!- pronunció enfurecido.- ¿Cómo me preguntas si me pasa algo? Por qué mejor no me explicas ¿Qué hacías abrazando a mi prometida?- escupió el castaño sin poder contenerse un segundo más. El chico de ojos gatunos sonrió, vaya con que su amigo ya estaba reaccionando a su situación.
- Vaya Yoh, tu sí que me sorprendes. Tranquilízate, Anna sólo es mi amiga, fui a despedirme y platique un poco con ella eso es todo; no creo que debas preocuparte en absoluto, quitarle la prometida a uno de mis mejores amigos no es mi estilo.
- Pero… ella no es así. Jamás ha sonreído conmigo o… ella no…- no sabía cómo expresar lo que pensaba y eso lo frustraba demasiado.
- Yoh déjame cuestionarte algo.- Habló seriamente.- ¿Cuántos amigos tienes? ¿Tienes amigos en la oficina? ¿Viejos amigos de la universidad? ¿Del colegio? ¿Del torneo? ¿Cuántos por lo menos recuerdas en estos momentos?- el castaño guardó silencio, era cierto él tenía bastantes amigos con los cuales se frecuentaba y llevaba una buena relación.- ¿te has puesto a pensar en si Anna tiene amigos? ¿Si se siente sola? ¿Te has preocupado últimamente por qué es lo que le pasa? Yo sólo soy su amigo Yoh, y soy exactamente para ella que lo que soy para ti.
- No, por favor no digas que no me preocupo por ella porque lo hago, de verdad lo hago, pero ella no quiere hablarme, no se acerca a mí.- dijo con tristeza.
- ¿y por qué no te acercas tu a ella? No es sencillo, me costó bastante hacer que confiara en mí; ella es una persona muy frágil y solitaria; tú deberías saberlo, has estado con ella desde su infancia y aun así parecen que quieren huir uno del otro.
- yo no quiero huir de ella, es con quien pasaré el resto de mi vida pero ella, simplemente no me dice nada… de verdad no puedo creer que ella sea tan abierta contigo, y la verdad es que no veo bien que se anden abrazando por todos lados.- comentó celoso el castaño.
- Dime Yoh, ¿Quién es esa chica que acaba de llegar? Desde el momento que llegó no hizo otra cosa que tirarse a tus brazos y no hiciste absolutamente nada para apartarla de ti ¿eso no se ve mal ante los ojos de Anna? Todo el tiempo se encargó de hacerla a un lado y tú lo permitiste; por favor no pidas respeto si tú no piensas otorgarlo.
- Ella es Sakura, una amiga de la infancia, Anna ya sabe cómo es, es bastante indiscreta e infantil.- iba a proseguir cuando fue interrumpido.
- no trates de excusarte en el carácter de esa chica, Anna es tu prometida y tu trabajo es apoyarla y hacer que se sienta bien; deja de decir estupideces y compórtate cómo lo que eres, deja que tenga sus amigos, apóyala en la escuela; pide que cocinen lo que le gusta, gánatela, después de todo va a ser tu mujer por el resto de tu vida; me voy, mañana pasaré por ella para llevarla a la escuela. Que descanses Yoh y por favor… piensa en lo que te dije.
El castaño lo vio partir y suspiró; él tenía razón, desde ese momento trataría de acercarse a su prometida, el tiempo había pasado y todo seguía igual, ya no podían seguir así; partió a su habitación y junto a la ventana se pasó meditando toda la noche.
A las cinco de la mañana y una vez habiéndose dado por vencido ante el insomnio, el castaño tomó su ropa deportiva y salió a entrenar, a las 7:00 am ya lo había concluido, se dio una ducha rápida y bajo enseguida a la cocina dónde Tamao se encontraba preparando el desayuno.
- Tamao buenos días.- ¿Qué piensas preparar para hoy?- preguntó animadamente el castaño
- buenos días joven Yoh, pues… pensaba en bolas de arroz y té para desayunar; ¿tiene algo en mente?- preguntó sonrojada.
- Pues… quiero prepararle algo para llevar a Anna, pero me gustaría hacerlo yo personalmente… ¿me puedes decir con que contamos para preparar su Bento?
- claro Joven Yoh…
Se dispusieron a preparar los alimentos, mientras lo demás habitantes de la pensión se preparaban para su día. Al dar las 8:00 am el castaño se apresuró y subió rápidamente las escaleras, se situó fuera de la habitación de su prometida y tocó.
Dentro de la habitación Anna estaba lista para su día, se veía bastante cansada pues no había dormido muy bien, esa noche la pesadilla había sido mucho peor que las anteriores pues había aparecido otro espectro más grande que la atormentaba; afortunadamente pudo despertar por su cuenta desde muy temprano y se puso a estudiar; escuchó cuando su prometido salió a entrenar y así también cuando volvió; se dio una ducha rápida, se recogió el cabello en una coleta alta, se puso su atuendo usual para ir a la escuela y cuando escuchó a su prometido tocar la puerta se dirigió a ella para abrir. Lo siguiente que pasó sucedió tan rápido que ninguno de los dos jóvenes se preparó para tal acontecimiento. La imagen era la siguiente: Sakura con una camisa de botones completamente abierta, en ropa interior y con calcetines se encontraba colgada del cuello del castaño.
- ¡Buenos días mi amooor!- saludó entusiasmada la chica.- Espero que no te moleste que tomara unas de tus camisas para dormir.
La sensación en el cuerpo de ambos chicos fue completamente indescriptible.
Yoh estaba en shock, totalmente privado de sus movimientos; y por su parte algo en el cuerpo de Anna se removía con bastante furia.
- ¿Para esto tocabas en mi puerta? ¿Para enseñarme como me faltas el respeto en mi propia casa?- decía Anna con el semblante completamente oscuro.
- Tranquila cariño, no te sulfures sólo lo estaba saludando; además esta no es tu casa, es la casa de la familia de mi amor.
- Basta Sakura, sabes bien que esta es casa de Anna; te pido por favor que moderes tu actitud, ya no somos los niños de antes ¿de acuerdo? Ahora si me disculpas, tengo que hablar con mi prometida.
- ¡Pero Yoh! A ella la tienes todos los días metida en la casa, es muy aburrida yo sólo estaré un momento más; tengo que presentarme hoy en mi universidad.
- Tiene razón; yo no soy nada divertida. Con permiso me tengo que ir a la escuela.
- Anna por favor espera.- pero al tratar de seguirla fue sujeto por el brazo.- Sakura es suficiente, por favor ve a vestirte y baja a desayunar.- después de esto bajó corriendo para alcanzar a su prometida.
Pasó por el comedor y no la vio ahí, solo estaban ya alrededor de la mesa Horo, Pirika, Tamao, Manta que ya había pasado por Yoh y Ren que llevaba unos minutos en la casa; Ren se acercó discretamente a Yoh y le susurró al oído: - está en la cocina.- en cuanto terminó la frase Yoh entró a la cocina dónde la encontró tomando una manzana.
- ¡Anna!- Exclamó feliz de encontrarla aún en casa.- Por favor, lo que viste allá arriba no…
- No tienes que explicarme nada.- interrumpió.- No es asunto mío.- dijo dispuesta a salir pero su prometido le prohibió el paso.
- Claro que lo es Annita, por favor… Sabes que entre Sakura y yo no hay nada.- Anna simplemente levantó una ceja.- lo sabes ¿verdad?- al ver la falta de respuesta de la chica prosiguió.- Por favor quédate a desayunar ¿sí? Aún es temprano para la escuela; Tamao hizo Bolas de Arroz y té para desayunar.
- Está bien.- salieron juntos y se acomodaron en la mesa para desayunar, cuando bajó Sakura para unirse al desayuno la tensión se sintió pesada en el comedor.
- ¡Buenos días a todos!- saludó entusiasmada y sólo recibió la respuesta de algunos en la mesa, entre ellos Horo. Procedió a sentarse al lado de Tamao ya que por más que lo intentó no pudo colarse al lado de Yoh.
- Y dime Sakura… ¿Cuánto tiempo piensas quedarte en esta ciudad?- preguntó Horo para desviar un poco la tensión.
- Mucho tiempo, espero yo que por siempre, me instalé en la ciudad para culminar mis estudios universitarios.- comentó muy feliz. Todos la observaban en silencio.
- Oh vaya, y ¿Qué es lo que estudias?
- Derecho, como mi amor ¿verdad cariño? Así que Anna, a partir de hoy tendrás por lo menos una conocida en la escuela; y espero que en un futuro no muy lejano el licenciado Oyamada me de trabajo en su empresa para ayudar a Yoh con la carga laboral.
- heeee… bueno, claro sería un placer.- comentó Manta con una risa nerviosa.
Todos se quedaron callaron ante esta situación; Anna estaba bastante molesta, ¿De verdad tendría que soportar a esa horrible chica en la escuela y posiblemente en su futuro trabajo? Harta de estarla escuchando se puso de pie.
- Me voy… se hace tarde y salió del comedor seguida por Ren que la llevaría a la escuela; antes de abordar el automóvil su prometido la alcanzó.
- ¡Anna espera!- la chica volteó un poco cansada.- Ten, te preparé algo para el almuerzo.- le dijo el castaño sonriente.- Espero tengas un buen día, te veo por la tarde; la rubia lo miró por unos segundos.
- Gracias.- dijo con seriedad mientras el castaño ampliaba su sonrisa.- hasta la tarde.- acto seguido subió al automóvil y partieron.
Camino a la escuela la chica iba bastante pensativa, tenía su almuerzo apoyado en sus piernas y lo sostenía con vehemencia, lo miraba fijamente con una media sonrisa; El chino que iba conduciendo se percató de la acción de la rubia y sonrió aún más ampliamente.
- ¿En qué piensas?- cuestionó el chico sabiendo que su rubia amiga se molestaría por ello.
- ¿Qué te importa?- contestó frunciendo el ceño; el chino soltó una sonora carcajada
- Vaya Anna tranquila. Por qué no mejor me dices ¿qué pasó esta mañana?
- ¿Qué pasó de qué?
- Pues Yoh se ve feliz, y por lo visto tú también…
- No sé a qué te refieres Tao pero si Yoh está feliz o no, el motivo de esa felicidad no soy yo.
- Dime Anna ¿has hablado con el últimamente?
- ¿acerca de qué?
- En general, de lo que sea Anna.
- pues… lo de siempre.
- ¿por qué huyes de él?
- No lo hago.
- claro que sí. Anna por favor hablen es el momento. ¿Qué tal si mañana llegan sus abuelos y dicen que es el momento de la boda? ¿Qué van a hacer?
- Pues eso… casarnos; aunque si te soy sincera… creo que los abuelos ya se olvidaron de eso, es decir, ya pasaron dos años y no se ha tocado el tema… dudo bastante que se efectúe algún matrimonio.
- y ¿Qué es lo que ustedes quieren Anna? ¿tú te quieres casar? ¿Yoh se quiere casar?- la chica bajó la mirada e hizo un gesto despectivo.- lo ves… es de lo que deben hablar.- la chica dio un suspiró y llegaron a la universidad, Ren apagó el auto y prosiguió.- Esta bien… voy a cambiarte el tema… explícame, ¿por qué llegaste tan tarde anoche?.
- Estuve con un chico.- contestó simplemente.
- ¿QUÉ?- gritó completamente sorprendido.
CONTINUARÁ
