Capítulo 9. Felicidad.
La rubia abrió levemente los ojos durante el beso pues sintió un escalofrío recorrer su espalda y lo que vio la heló por completo. Empujó a Yoh lejos de su cuerpo.
- No, por favor aléjate.- decía la rubia mirando por la ventana.
- Anna ¿Qué pasa?
- Quiere hacerme daño Yoh.- El castaño no podía ver a qué se refería así que llamó a su espíritu.
- No puede ser Amo Yoh esa cosa es dos veces más grande que la última vez y se está alimentando de la señorita Anna, si sigue de esta manera va a matarla.- dijo observando con horror como esa cosa se alimentaba de la energía de la rubia.
- Haz algo Amidamaru.- El samurái se acercó para atacarlo pero nada funcionaba.- No puedo ni tocarlo Amo Yoh, al parecer sólo puedo verlo.- Cuando terminó de decir esto la chica se desplomó desmayada; el castaño la tomó en sus brazos.
-ANNA, AYUDENME…
Los habitantes de la casa entraron corriendo a la habitación.
-¿Qué sucede?- preguntó el chino pero fue interrumpido pues Morphin comenzó a aletear histérica.
- ¿Tú también puedes verlo?- la pequeña hada se lo describió- tenemos que hacer algo.- Fausto se acercó a la rubia y la revisó.
- ¡hagan algo, su pulso está muy débil!- gritó histérico, el castaño estaba desesperado.
- ¡Yoh!- gritó Ren- debo llamar a Rick, estoy seguro de que él sabrá que hacer, su familia tiene experiencia en este tipo de cosas.
- Pero…
- No es momento para dudarlo Yoh, puedes perderla, es momento de actuar.- el castaño asintió.- tú trata de despertarla.- El chico sacó su teléfono e inmediatamente se comunicó con el Alemán, en cuanto hubo explicado la situación colgó el teléfono y volvió.
- Morphin.- Habló el inglés. -quiero que tú y todos los que puedan verlo traten de hacer algo, lo que sea ¿pueden escucharlo? ¿Cuál es su apariencia?
- Podemos escucharlo.- habló Bason.- tiene una voz horrible, como de ultra tumba, pero a la vez me parece conocida en el fondo, mientras se alimenta de las energías de la señorita Anna pronuncia una maldición.
El castaño tenía la mirada perdida en su rubia, no sabía qué hacer, le daba tanta impotencia. La abrazó con fuerza mientras le decía al oído palabras dulces; estaba en eso cuando se escuchó a alguien entrar con velocidad.
- ¡Anna!- se acercó Rick a la cama donde se encontraba, Yoh levantó la mirada y lo observó con algo de coraje.- Siéntala en la cama.
- ¿Qué vas a hacerle?
- Ayudarla, algo que tú claramente no puedes hacer.- le echó en cara.- siéntala en la casa.- siseó. El castaño lo hizo de mala manera y se quedó mirando lo que hacía el chico frente a él.
El alemán tomó a la rubia de las manos y realizó un conjuro que sonaba bastante curioso, la chica inconsciente aún con los ojos cerrados sonrió hasta que lentamente pudo abrirlos y lo primero que vio fue al atractivo chico que la tenía aún tomada de las manos.
- ¿Rick?- pronunció débilmente
- Hola linda.- contestó con una hermosa sonrisa.
- Amo Yoh, el espectro está reduciendo su tamaño levemente. Y se ve molesto, comenzó a pronunciar un conjuro diferente.- en cuanto terminó de decir esto la rubia soltó las manos de Rick y presionó su cabeza.
- Sal, por favor, sal de mi cabeza.- Jadeaba la rubia haciendo un esfuerzo por recobrar sus pensamientos ya que podía sentir al espectro dentro de ella manipulándola, forzándola, haciéndole daño, regresando a ella pensamientos oscuros, miserables, dolorosos.- Por favor sal, sal de mi cabeza, basta, ya basta, por favor.- lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.
- Anna.- el Shaman la miraba preocupado.- Haz algo.- le gritaba al alemán.
- Amo Yoh, el espectro está recuperando su tamaño.
- Linda, linda escúchame.- hablaba Rick.- tienes que pelear ¿sí? Te ayudaré a pelear con el pero tienes que esforzarte, es un espíritu negativo, tratará de derrotarte con recuerdos oscuros, tienes que invocar los recuerdos más felices que hayas tenido ¿de acuerdo? Te tomaré de las manos y te ayudaré a sujetar este omamori y juntos pronunciaremos el shiawase, necesito que te concentres Linda, vamos a salir de esto. Tú.- se refería al castaño.- sostenla de los hombros y cuida que no me suelte de las manos.- El castaño se sentó detrás de ella sujetándola de los hombros mientras Rick la tomaba de ambas manos cuidando la que tenía yeso.
- Sal de mi cabeza, sal de mi cabeza, por favor.- la rubia lloraba dolorosamente pues por su mente pasaban imágenes crueles de su pasado.- mamá, mamá por favor no me dejes aquí, por favor mami no soy mala no soy mala.- decía la rubia y todos la miraban preocupados.- por favor ayúdeme señor, por favor tengo hambre.- apretaba fuertemente sus ojos.- por favor, yo no lo hice, no lo hice, no la lastimé, no soy un demonio por favor tienen que creerme.
- Linda, por favor esfuérzate, piensa en algo feliz tu puedes.- la rubia forzó su mente y comenzó a recordar. El momento cuando Kino le dijo que era su familia, que podría contar con ella, tuvo más pequeños recuerdos lindos.
+++Mini Flash Back.+++
- ¡Hola Annita! ¡Feliz Cumpleaños!- se veía a la madre de Yoh entrando a su habitación con un pequeño pastel y una hermosa sonrisa.
+++Fin Flash Back.+++
+++Mini Flash Back.+++
Una hermosa rubia veía emocionada con una sonrisa enorme la carta que tenía entre las manos.
"La universidad de Leyes en Funbari se enorgullece de aceptarla como alumna presencial en este ciclo inicial como la más sobresaliente de bachillerato".
+++Fin Flash Back.+++
Por último el más hermoso de todos, pasado apenas hace unos momentos, en el cual su prometido la había besado tan dulcemente que la hizo estremecer de emoción.
Ante este último pensamiento una sonrisa se reflejó en el rostro de la rubia ocasionando que el espectro fuera arrojado con fuerza fuera de ella y al mismo tiempo Rick fue expulsado con fuerza a la puerta de la rubia e Yoh y la rubia siendo azotados contra la pared pero Anna con un menor impacto ya que el castaño amortiguó la caída. Los chicos se acercaron para ayudar, Ren y Jun atendieron a Rick, Manta, Lyserg, Horo y Pirika se acercaron para atender al castaño y la rubia.
- Se ha escapado amo Yoh.
- ¿se encuentran todos bien?- preguntó el inglés mientras tomaba a la rubia en sus brazos para llevarla a la cama y fausto se acercaba a ella para revisarla.
- Estoy bien.-Dijo la Itako.
- Me da gusto.- dijo el castaño acercándose a ella.- eso fue rápido.- comentó mirando a Rick ponerse de pie.
- Si bueno, mis padres se dedicaban a hacer conjuros de este tipo; cuando yo era niño eran muy conocidos en el pueblo donde crecí por exterminar todo tipo de demonios y espíritus que se aparecían en los alrededores y yo llegue a tratar con varios de este tipo. Ren me llamó porque cuando me echaste de aquí yo ya le había comentado que tal vez podría ayudarla; pero tú no escuchas.
- Yo te eché de aquí porque…
- Basta, ya basta… Yoh, el me ayudó y necesito saber qué hacer, por favor, estoy cansada de esto.-todos voltearon a ver a la rubia y Rick sonrió.
- Te ayudaré linda, tranquila no es tan difícil pero así lo percibimos porque no podemos verlo, saldrás de esta más pronto de lo que crees.- le sonrió y la rubia sonrió de vuelta agradecida. Al castaño le molestaba pero si él sabía cómo tratar con esta situación lo dejaría.- lo mejor será que te dejemos descansar, estoy seguro de que gastaste mucha energía, duerme un poco, cuando despiertes platicaremos y veremos la solución a este problema.
- Esperen ¿van a dejarme sola?- preguntó claramente asustada.
- Tranquila linda, sólo debes atraer pensamientos felices y eso lo alejará de ti.- Dijo saliendo de la habitación y siendo seguido por todos los demás excepto por Yoh que se quedó con la rubia, Ren cerró la puerta de la habitación dejando solos a los prometidos.
El castaño sonrió mirándola, ella sólo lo veía con su mirada seria de siempre, el chico se sentó a su lado y tomó su mano.
- hola.- dijo el castaño con una tierna sonrisa.
- ¿Por qué me saludas?
- No sé qué decir.- contestó avergonzado mientras con su mano libre acariciaba su mejilla, le dio un dulce beso en la frente y la abrazó. Me da gusto saber que por lo menos alguien sabe qué hacer para ayudarte. Aunque esa persona no me agrade.- la rubia le dio un pellizco en las costillas.- ¡ouch!
- Él es mi amigo Yoh.- el castaño refunfuñó
- no necesitas recordármelo.- trataré de dormir un poco, cuando despierte ¿podrías traerme algo de comer? Muero de hambre.- el chico sonrió encantado pues veía una mejoría.
- Claro Annita.- el chico la ayudó a acomodarse en la cama y la cubrió con sus mantas.- vendré a verte cada hora por si necesitaras ayuda pero por lo pronto te dejaré una linda sensación.- la rubia no entendió lo que quería decir más no tardó mucho en comprenderlo pues su prometido la tomó del mentón y le colocó un tranquilo beso en los labios que no tardó más de un minuto y que dejó a la itako completamente sonrojada.- que descanses.- dijo y salió rápidamente de a habitación.
La chica tocó sus labios y sonrió después de todo, ese había sido el segundo beso de su vida y ambos habían sido de parte del hombre que tanto amaba.
El castaño bajó las escaleras rápidamente para acompañar a sus amigos y escuchar lo que el alemán tendría que decirle, todos estaban té y le preguntaban bastantes cosas al chico el cual contestaba inmediatamente con cortesía.
- Bien… ¿de qué me perdí?-
- Escucha.- hablaba el alemán.- esa cosa es una especie de Yokai, son generalmente más poderosos que los seres humanos, y debido a esto, tienden a actuar con arrogancia sobre los mortales. Ellos son generalmente invulnerables al ataque humano, pero pueden ser derrotados por monjes budistas, itakos, shamanes o los mismos espíritus siempre y cuando se encuentre el punto débil de estos. Algunos yōkai simplemente evitan a los seres humanos y así el problema que conllevaban; generalmente habitan en áreas aisladas lejos de viviendas humanas. Otros yōkai, sin embargo, deciden vivir cerca de asentamientos humanos conviviendo en buena armonía. Algunas historias cuentan que los yōkai crían con los humanos para tener han'yō, o "Humanos mitad demonios". Les digo que es una especie de Yokai porque usualmente son demonios con partes de animales, humanas, puede ser un Oni, pero este… este es diferente, se siente… diferente. Mamá me enseñó a diferenciar cada uno de ellos y este tuvo vida humana en algún momento.
- ¿cómo es posible?- cuestionó Pirika.
- Bueno… existe una teoría que dice que se puede violar la ley de la vida con la muerte, el no trató de volver a la vida de los humanos como los espíritus que ustedes tienen, el trata de volver a la vida real, como ser humano.
- pero… ¿cómo volvió como un demonio?- cuestionó Lyserg.
- Pues, estoy seguro que no alcanzó el descanso eterno o vio la luz.
- ¿Estás hablando de que viene del infierno?- interrogó el chino.
- Sí, viene del infierno, pero no es todo, los yokai de este tipo no pueden hacerlo solos; alguien debió encontrar la manera de regresarlo. Cuando los yokai encuentran la forma de regresar deben encontrar el medio que sea suficientemente fuerte para absorberlo y volver a la vida. Después de esto si su objetivo se logra, le deberá cumplir un favor a la persona que los invocó.
- ¿quieres decir que?- trató de preguntar el castaño asustado.
-Sí, está usando la energía de Anna para fortalecerse. Aquí estamos tratando con varias incógnitas. 1.- ¿Quién lo invocó? 2.- ¿Por qué? 3.- ¿Quién es quién trata de volver? 4.- ¿Por qué Anna? Lo qué está pasando es de verdad severo, esa cosa pudo entrar a la mente de Anna y manipular sus recuerdos, la única forma de debilitarlo es manteniéndola tranquila, de lo contrario podría ser fatal. Así que de ahora en adelante tu tarea será mantenerla feliz hasta que podamos descubrir la respuesta a todas estas incógnitas.
- ¿tienen alguna teoría de quién esté detrás de esto?- preguntó Manta.
- Bueno no estoy segura pero yo si tengo varias teorías… esa chica siempre ha sido odiada por todos y señalada como un demonio, no entiendo quien no la querría muerta.- dijo Sakura quien había estado escuchando desde la sala y recientemente uniéndose a la conversación.
- Cállate, esto no es un juego pero si de eso se trata entonces estoy segura de que tú tienes algo que ver.- señaló Pirika bastante molesta con su comentario.
- ¿Yo? ¿Algo que ver? Estás loca, a mí no podría importarme menos lo que le pase a esa rarita, así que no, nada tengo que ver, soy una humana normal que ni siquiera puede ver fantasmas.
- Pues eso no tiene nada que ver, se puede notar desde kilómetros la envidia que le tienes a Anna, que pena que jamás podrás ser ni la mitad de lo que ella es ahora.
- ¿Una mujer patética y moribunda? Si vaya, que envidia.- Pirika enfureció y quiso ir a los golpes pero el inglés la sujetó por la cintura.
- Tranquila Pirika, no vale la pena.
- Bueno, en dos meses Anna será dueña y señora de esta casa y tú más nada tendrás que hacer aquí.
- ya veremos.- dijo con una sonrisa burlona.- Amorsito, estaba pensando en venir a establecerme aquí en a pensión pues la renta es muy pesada para mí y ya que tu tienes tantas habitaciones pues…- el castaño ni siquiera la dejó terminar.
- Lo siento Sakura no puedo permitirlo, Anna está pasando por un mal momento y necesito ayudarla en todo momento, Tamao se fue a casa de los abuelos y no puedo atenderte aquí.- La chica enfureció.
- Pero yo siempre he hecho todo por ti, no es justo lo que me estás haciendo.- comenzó a llorar desconsoladamente. En realidad al castaño le daba mucha pena.
- Lo siento Sakura pero mi prioridad es Anna.
- Además todos nos iremos a quedar unos días con Ren y le daremos privacidad a estos dos para que se preparen para su boda.- Dijo pirika con una sonrisa juguetona que hizo rabiar a Sakura. La chica salió molesta de a casa y azotó la puerta.
- Ya me la pagarán todos.- dijo ya un poco lejos de la casa.- Oye tú demonio estúpido, ven acá.- El enorme espectro se apareció ante ella y ahora aparentaba tener un tamaño normal.- ¿pero qué te pasó?
- ya cállate mocosa estúpida y dime qué es lo que quieres.
- ¿Qué? ¿no estás de humor? Jajajaja.- dijo burlonamente la chica
- Mira… humana inútil, están a punto de descubrir cómo vencerme y si lo hacen sabrán que fuiste tú la que me invocó y no creo que eso tenga un buen final para ti.- Sakura se puso furiosa.
- Si ya la hubieras matado esto no habría pasado.
- si tu hubieras elegido a una persona más entrenada para sobrevivir a base de ella esto no estaría pasando, elegiste a la Itako, dependo de ella para vivir, no la mataré y si tú te atreves a hacerlo sin que yo cumpla mi propósito te mataré y te llevaré conmigo a infierno.- después de estas palabras ambos se vieron desafiantemente.
- Bien, entonces hablemos del plab B.
Dentro de la pensión ya habían pasado el trago amargo de sakura, se encontraban hablando amenamente sobre lo mucho que extrañaban a Ryu y que éste tal vez llegaría a Izumo a la boda junto con Chocolove pues Manta se los había comunicado, dentro de la cocina se podía ver a Pirika preparando la cena relevando a Tamao.
- Hola Pirika, vine a ayudarte con la cena.- Dijo entrando a la cocina el joven inglés.- La chica se puso muy nerviosa.
- Ehhmm… no es necesario Lyserg, ya casi termino, mejor ve con los demás ¿sí?
- Pirika, ¿te desagrado?
- ¿he? ¿Por qué lo dices?
- pues… siempre que trato de acercarme te alejas de mí.
- no, estás equivocado.
- ¿entonces?
- No lo había notado.
- ¿Entonces me dejas ayudarte?- preguntó con una encantadora sonrisa.
- Si eso es lo que quieres.
- y dime Pirika… ¿cuánto tiempo estarás aquí en Japón?
- Bueno, no lo sé… tal vez unos meses más, hasta que mi hermano y yo terminemos nuestro proyecto ambiental y podamos regresar a casa.- el inglés sonrió
- Eso suena bastante bien, así podría invitarte a dar un paseo uno de estos días.- la chica se sonrojó.
- cla… claro.
En la sala se encontraban los demás chicos hablando de todo lo acontecido por Anna y las soluciones que podrían traer a Anna, así como de los planes en os próximos meses.
- Lo siento chicos debo retirarme, iré a preparar la audiencia de mañana jefe.- dijo el alemán.- Yoh, por favor cuídala.- dijo dando la vuelta y saliendo de la casa. El castaño se quedó mirando por donde el chico había salido, no le agradaba en absoluto pero quería ayudar a su Anna así que lo dejaría pasar.
- Iré a ver cómo sigue Anna, ya se hizo bastante tarde.
El castaño subió las escaleras y entró sigilosamente a la habitación de la rubia, la chica aún estaba dormida con su respiración tranquila, ante esta imagen el shaman sonrió, hace mucho que no la veía así, eso era mucho avance, además últimamente le parecía pasar más tiempo en la habitación de la rubia que en la de él; ya se sabía el orden de las cosas y le parecía encantador. Se sonrojó al pensar que en tan solo unos meses, compartiría la habitación con ella.
Se acercó y tomó asiento en el pequeño sillón a un lado de la rubia. La miró con una bella sonrisa y tomó su mano. Notó que la chica tenía una pequeña sonrisa.
- ¿Qué estarás soñando Annita?
+++sueño/flash Back+++
- Excelente Anna así se hace, has dominado una técnica milenaria en tan sólo una semana, no cabe duda de que eres mi mejor alumna, estoy muy orgullosa de ti.- la pequeña rubia sonrió triunfal le gustaba bastante su nueva vida, y haría todo lo posible por siempre hacer orgullosa a su sensei.
+++Fin Flash Back+++
La rubia era aún más hermosa cuando sonreía, acarició su mejilla y la chica abrió los ojos lentamente.
- lo lamento, no quería despertarte.- la chica se acomodó boca arriba y se desperezó un poco.
- Está bien, no importa además… al parecer dormí mucho rato.
- ya re hacía falta descansar un poco.- sonrió.
- La verdad es que tengo mucha hambre.
- Eso es una señal de mejoría ¿Te subo un poco de arroz?
- ¿Podría ser otra cosa?
- ¿de qué tienes ganas?
- Ramen o sushi o algo así.
- Está bien, pero sólo un poco ¿de acuerdo? No quiero que te perjudique y después te sientas mal de nuevo.- la rubia asintió.- Iré a prepararlo.
- No te demores.
El castaño bajó rápidamente las escaleras e ingresó a la cocina para buscar en las alacenas.
- ¿necesitas algo Yoh?- preguntó pirika
- Emmm, ¿tenemos para preparar Ramen o sushi?
- Tenemos ambos ¿es para Anna?
- Así es.- la chica sonrió
- Mejor el Ramen, es más rápido.- y comenzó a ayudar al castaño.
El chico dejó preparando las cosas y subió de nuevo a ver a su prometida para acompañarla. Cuando entró a la habitación la chica estaba sentada en su cama perdida en sus pensamientos.
- Annita, ya volví.
- ¿tan rápido?
- ya casi está listo.- rio como siempre y se rascó la cabeza.
- oye… ¿Por qué se fue tamao?
- Emmm los abuelos la necesitaban.
- ¿y quién me ayudará mientras me recupero?
- Pues… pedí unos días en el trabajo y avanzaré los pendientes desde aquí.
- ¿Qué? No me parece una buena idea, estás aprovechándote de que Manta es tu jefe y es tu amigo. Eso no está bien.
- Él está de acuerdo Annita. Todo estará bien, además… podrás ayudarme con el trabajo.
- Ajá y dime una cosa Yoh, retomando el tema anterior, no sé si te has dado cuenta de que la mitad de mi cuerpo tendrá un yeso por dos semanas más. ¿Quién me ayudará a bañarme?- El castaño se sonrojó en sobre manera, ese era un buen punto.
- Yo podría ayudarte.
- ¿Qué? – dijo molesta y sonrojada.
- Lo sé, no es una buena idea pero ya se solucionará lo prometo, tal vez Elisa pueda ayudarte, además son sólo dos semanas más y es todo.- la chica suspiró. Este tonto siempre se tomaba todo a la ligera.- Ya casi está lista la cena y la subiré.- Anna lo miró un minuto
- Quisiera bajar a cenar.
- ¿de verdad? Claro.- sonrió emocionado, al fin parecía mejorar enserio.- Ven te ayudaré.- dijo sin dejarla contestar y la tomó entre sus brazos. La chica no dijo nada, sólo dejo que Yoh la bajara.
Cuando bajaron la colocó en una de las sillas del comedor y salió a la cocina a revisar la cena.
- Hola Anna ¿ya te sientes mejor?- la chica miró al enano y contestó
- Sí, estoy mejor Manta gracias.
- Me da gusto
- Hola rubia
- Hola Ren.- el chino sonrió. Mientras todos los chicos se acercaban a la mesa pues Pirika ya estaba sirviendo la cena, Yoh tomó asiento al lado de la rubia y el chino en el otro lado. El castaño ya había puesto la cena de la chica y esta se disponía a comer mientras le explicaban lo que Rick había dicho.
- Bueno, tienes alguna idea de lo que podría hacerte felíz.- pregunto el chico de mirada gatuna con una muy pícara sonrisa.- yo puedo darme algunas ideas, dijo dirigiendo su mirada a Yoh, la rubian regresó la sopa y lo miró con fastidio.
- Cállate Tao, no molestes.- Pirika también sonrió pues sabía a qué se refería Tao.
- Dinos Anna, tal vez podríamos ayudarte en algo.- Dijo Jun.- Tal vez cuando te mejores te podamos llevar de compras y renovar tu guardarropa, no creo que a Yoh le moleste gastar algo de dinero en su casi esposa.- dijo mirando al castaño y este sonrió.
- No claro que no. Ji ji ji ella sabe que puede comprar todo lo que quiera, le di adicional a todas mis tarjetas
- lo ves, ahí está.- dijeron Pirika y la peliverde al mismo tiempo.
- jajaja tal vez eso sea algo que te haga feliz a ti hermana.
- Bueno tal vez podamos planear y regalarles una linda luna de miel.- la chica se sonrojó inmediatamente.
- Podemos no hablar de eso.- dijo la rubia
- Pues dinos tu Anna ¿Qué te ayudaría a estar feliz?
- Sólo quiero volver a la escuela y si es posible Ren… volver a trabajar.- el chino sonrió
- por supuesto sabes que ahí está tu lugar.- el castaño suspiró molesto y el chino lo notó.- ¿tu que dices Yoh?
- no lo sé, la última vez que fuiste a trabajar terminaste en el hospital.- la chica lo miró molesta, todos observaban en silencio y Ren estaba furioso.
- Pero no es culpa del trabajo lo que está pasando. Yo quiero volver.
- Yoh.- siseó el chino.- estamos tratando de que Anna esté feliz.
- lo sé, y lo entiendo por completo pero… Anna no necesitas trabajar.- dijo refiriéndose a la rubia.- cuando estábamos en el torneo de shamanes me decías que querías tranquilidad absoluta, lujos y comodidades, bueno no soy el shaman King pero gano lo suficiente para darte lo que siempre has querido y mucho más.- dijo dirigiéndose a la rubia.
- Sí, pero yo solo era una niña Yoh, puedo trabajar, tengo capacidades y soy muy competente, iré a trabajar y no te estoy pidiendo permiso.- lo miró retadoramente. Yoh quedó callado por unos minutos hasta que finalmente dijo.
- Está bien pero no irás sola.
- ¿no? Y ¿quién me llevará?
- Yo
- oh ¿enserio? Déjame ver si entendí. Llegarás tarde a tu trabajo todos los días sólo por acompañarme caminando a la escuela, después irás a trabajar y saldrás a media tarde de trabajo sólo para llevarme a la oficina y después volverás en la noche por mí, o ¿acaso dependerás de la limosina de Manta como si fuera tuya? No soy una niña Yoh no seas ridículo, tú debes ser responsable de tú trabajo.
- No, no es así, de hecho tengo un tiempo pensando en comprar un auto para nuestro uso personal, así no tendrás que volver sola y yo podré cuidarte si algo te pasa.
- ¿piensas comprar un auto sólo para que yo no vaya sola al trabajo?
- No, pienso comprar un auto porque es necesario, así Manta no tendrá que molestarse en traerme cuando tenga que quedarse horas extra en la oficina.- la chica lo miró con burla.
- Claro. Muy bien, entonces… ¿llegarás todos los días tarde al trabajo por llevarme a la escuela?
- No todos los días entras más tarde que yo, a veces lo haces antes…
- Yo puedo llevarte a la escuela en las mañanas Anna, después de todo suelo hacerlo.
- Me parece bien.- dijo el castaño y miraron a la rubia.
- Aghh está bien… ¿te saldrás del trabajo por la tarde para llevarme a la oficina?
- Pues, puedo usar mi hora de comida.
- y… ¿por qué mejor no me lleva Rick? Es mi amigo, va al mismo lugar que yo y sabe cómo protegerme.- el castaño se molestó por ese comentarios aunque probablemente no había sido malintencionado.
- No deberíamos molestarlo.
- no creo que le importe, vamos a la misma oficina y soy su Auxiliar así que… ¿qué más da?- al castaño no le quedó de otra que aceptar.- Muy bien, te esperaré al salir del trabajo para que pases por mí ¿te parece un buen arreglo?
- Pues, ya que.
- Estoy satisfecha.- dijo la chica pudiendo apenas comer la mitad de la sopa, ¿puedes llevarme a mi habitación?- el castaño asintió.
- Chicos nosotros ya nos vamos.- Dijo Ren y todos se pusieron de pie.
- ¿Cómo? ¿Se van todos?- cuestionó la rubia.
- Si, los invité a pasar unos días en mi casa, así tendrás tiempo de acoplarte a tu nueva vida rubia.
- ¿acoplarme a mi nueva vida?
- Bueno te vas a casar, así que…
- Mejor no me lo expliques.- Detuvo la rubia.- llévame a mi habitación.
- claro.- gracias chicos, los veo mañana.- se despidieron todos y partieron dejando a los prometidos solos e Yoh se encargó de llevarla a su habitación.
- Quiero darme un baño, ¿podrías dejar todo dentro de la pieza? Te llamaré si necesito algo.- el chico asintió y así lo hizo. La chica maldecía por dentro, moría por darse una ducha pero lamentablemente debía esperar dos semanas más.
Como pudo se aseó debidamente aunque debía admitir que aún le dolía bastante su cuerpo por los golpes recibidos.
Se puso su ropa interior con dificultad y una bata, cuando ya no pudo hacer más llamó a Yoh y le pidió que la regresara a su alcoba.
- ¿Todo bien Annita? Hoy comiste un poco más que los otros días... ese es un gran avance.- la chica estaba muy seria y no contestaba las preguntas del castaño.- ¿Annita?
- Yoh… ¿podrías dormir esta noche conmigo? Te necesito.
CONTINUARA…
