Siempre he querido ver un Crossover entre Umbrella Academy y Hogwarts, no existen, así que me puse a escribir este mismo. Solo tomaré escenarios y algunos personajes de Harry Potter. Espero lo disfruten tanto como yo disfruto escribirlo.

Advertencia: Pareja principal Five y Vanya (Fiveya)


Los estudiantes estaban aglomerándose en la tienda de Varitas Ollivander. Una larga fila estaba formada para ser atendidos por el dueño de aquella afamado lugar. Entre ellos estaba Vanya que esperaba pacientemente su turno, sus padres discutían el lugar siguiente que visitarían, fascinados por toda la magia que los rodeaba no dejaban de sorprenderse. Ella es de familia "muggle", había estado leyendo todo acerca del mundo mágico, se bebió tantos libros que hasta olvidaba comer por estar leyendo.

La puerta se abrió, dejando ver a un joven de la misma edad que Vanya salir de la tienda. Llevaba un rostro orgulloso y feliz. Detrás suyo venía un chico rubio, parecían ser hermanos, aunque sus cabellos eran de distinto color, lo que de todas formas se equilibra con los rasgos parecidos.

— Entremos.

Dijo la madre de Vanya apresurada con su acento ruso. Su padre era un orgulloso inglés hasta la médula, por lo que solamente posee un nombre ruso. No hablan con la familia de su madre por los problemas que tienen con su padre.

Los cajones se movían solos, fascinada, observaba cada detalle que pasaba delante de ella, todo era increíble. Su rostro no dejaba las expresiones de sorpresa desde que recibió la carta de Hogwarts.

— Buenos días jovencita. ¿Podrías decirme qué buscas?

— Buenos días, busco una varita...

— Estoy orgulloso de mostrarme mis creaciones, no encontrarás varitas como las mías. ¿Cuál es tu nombre?

— Vanya, Vanya Smith.

— Bueno Vanya, tu compañera te está esperando.

El afable hombre sacó con delicadeza una varita de la caja. Se la entrego a la joven castaña, quién la tomó en sus manos, mirando fascinada la varita.

— Tienes que agitarla, querida.

La niña la movió de arriba a abajo, tristemente causo una pequeña explosión que la asusto. Sus padres retrocedieron de la misma forma.

— Creo que no es...

Le decía Vanya, le entrego la Varita al señor Ollivander. Mientras tanto el amable hombre miraba pensativo a Vanya.

— Ya encontré tu varita, sino me equivocó...

Una nueva varita le fue entregada en sus manos, está parecía ser más elegante que la anterior.

Vanya la tomó con delicadeza, la comenzó a mover despacio. Una potente luz dorada salió de la punta del objeto, era tan vibrante y fascinante que ella podría quedarse horas mirando el espectáculo.

— Lo sabía, tu varita está hecha con corteza de vid y el núcleo de pluma de fénix. Una excelente elección para alguien tan extraordinaria como usted.


Vanya había logrado llegar al expreso Hogwarts, se despedía desde la ventana de sus padres. No los vería por un periodo muy largo, ella sabía que echaría de menos la voz de su madre recordándole peinar su cabello y a su padre leyendo el periódico en la mañana.

Estaba bien derecha en una pequeña cabina, cuando un joven entro en ella. Era el mismo que vio por la tienda de Varitas, traía su cabello castaño revuelto y la frente sudada, sus ojos verde o azules brillaban con excitación. Parecía estar huyendo, entonces el chico se volteo y observo a Vanya. Con su dedo le indico guardar silencio, después se escondió dónde iba el equipaje.

Pronto llegó otro joven, el rubio, parecía estar recuperándose de toda su odisea. Observo a Vanya y rápidamente le preguntó.

— ¿No haz visto a un chico castaño?

Ella negó con la cabeza de inmediato, aunque por el rabillo del ojo podía ver al chico aguantando la risa.

— Bien, gracias.

En cuanto el rubio salió de la cabina, el castaño bajo hábilmente. Quedando delante de Vanya.

— Gracias por la ayuda. Mi nombre es Five, ¿cuál es el tuyo?

— Vanya Smith.

— Oh, parece un nombre ruso.

— Tu te llamas Five —el joven relajo sus hombros y se rió con un deje de ironía.

— Si, mi padre no fue muy creativo con mi nombre.

— Tu sabes...¿cómo es Hogwarts?

— No demasiado, mi padre me enseñó algunas fotos, pero, no sé mucho de ello...

La puerta se abre de nuevo, interrumpiendo al castaño. Llega un chico de cabello oscuro y ojos rasgados, que sonríe hacía Five. Se saludan y luego se sienta a su lado.

— Luther te está buscando como loco —le dice el azabache—. ¿Qué le hiciste?

— Nada en realidad, solo cambie su maleta...

Ambos chicos se rieron, Vanya busca algún libro por leer de los que había comprado mientras buscaban sus útiles escolares. Ella no era una persona muy conversadora, además que sentía que sobraba en aquel lugar.

— Cierto, Vanya —la chica miro hacia Five que la miraba atento—. Te presento a mi mejor amigo Ben, Ben te presento a mi nueva amiga Vanya.

Amiga, Vanya no era una chica con muchos amigos. Por esa razón entrar a Hogwarts le hacía tanta ilusión, se quedó pensando que tal vez estaba en el mundo equivocado, por eso la debían molestar en la escuela. Así que esté nuevo mundo lleno de magia la llenaba de energía revitalizadora.

Su rostro se puso un poco rojo, al parecer ya tenía un nuevo amigo. Y le agradaba, Five tenía un aire misterioso y atrayente.

— H-hola —saludo tímidamente—, soy Vanya Smith.

— Hola, soy Ben Carter. No le tengas miedo a Five, es buen tipo aunque no lo parezca.

— Por supuesto que soy excelente —expresaba el castaño con ironía—. Soy el mejor.

En un inicio Vanya no sabía como unirse a la conversación, sin embargo, Five le hizo todo más fácil, hablaban de músicos principalmente, ambos se sorprendieron al saber que Vanya tocaba el violín, aunque ella decía que no era tan buena y que le quedaba un largo camino para mejorar.

El tiempo paso muy rápido, Ben se había quedado dormido, por lo que Five se movió al lado de Vanya que leía un libro acerca de historia sobre la magia, era un tomo ligero.

— ¿Por qué lees tanto? —el aliento de Five topo contra la oreja de Vanya, ella se exalto y se puso roja de pies a cabeza—. Perdón, no quise asustarte...

— No es eso, solo me sorprendió...y leo porque quiero aprender todo acerca de este nuevo mundo...

— ¿Nuevo mundo?

— Oh, sí...tal vez no lo he dicho aún pero mis padres son humanos. Cuando recibí la carta, estaba muy feliz...

— Entiendo, si quieres puedo hablarte de lo que quieras y contestarte todas tus dudas...

— ¿De verdad harías eso?

— Si.

— Ben tiene razón.

— ¿En qué?

— Eres muy bueno.

Vanya sonrió, sus comisuras se elevaron. Five se había sonrojado, para su fortuna Vanya tenía los ojos cerrados. Algo extraño había sentido desde que la conoció, un dolor extraño en su estómago. Debía resolver ese problema pronto.