Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es completamente mía, queda prohibida cualquier adaptación. Todos los medios de contacto se encuentran en mi perfil.
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"Solo un nombre.
Mike Newton. ¿Oh debo decir estúpido Newton? Agrégale pequeña polla también.
¿Celoso, mi amor? Han pasado tres largos meses, Edward. Ahora tu zorra tiene ocho meses de embarazo. Estas solo a un mes de convertirte en padre.
Eso sería bello. Porque quiero decir ¿Quién no quiere un bebe de suave cabello cobrizo, piel pálida y ojos verdes? Yo lo quiero.
Me gustan los bebes, mucho.
¿Ahora que ser atendida por un ginecólogo tan estúpido como Newton? Eso era otra cosa.
El estupido al fin soltó la lengua. Después de tres meses. TRES JODIDOS MESES. Debería estar furiosa y aventarlo en ese maravilloso y muy alto acantilado al cual una vez me llevo Emmett. Eso sería fabuloso de ver.
Ahora que si me lo preguntas no vale la pena. Pronto desaparece de su vida, sin posibilidades de que me encuentre. Como si Jessica Dwyer existiera, vaya nombre ridículo. Pero ha valido la pena, cada gramo. Ahora tengo el informe de una de sus pacientes.
Alice Brandon.
Sagitario, diecinueve años, tipo de sangre O+, treinta y una semanas de embarazo, lleva una niña.
Antecedentes: Abuso de drogas y un intento de aborto.
Oh-Oh. Una chica mala.
La pequeña Alice no es tan buena. Y la señora Brandon no se merecía una nieta tan.. guardare mis opiniones. Solo por respeto a ella.
Creí que eras algo más que un cumulo que cosas hechas para el cliché, tal vez me equivoqué. Claramente me equivoque.
Y si es mi momento de admitir verdades, aquí está la mía:
Si yo dijera que no me deje llevar por los celos un momento, tú me acusarías de mentirosa.
La información del embarazo estuvo bien y todo, pero nada como su dirección, número telefónico y lugar de trabajo. Nada más patético que un Starbucks.
Tú: un inminente doctor y ella la putilla de Starbucks. Me necesitas a mí, la reinventada Bella Swan. No a esta imbécil.
Prometo ser una agradable esposa y gran madre.
Ella no lo será. ¿Cómo crees que una chica de diecinueve años cargara con un bebé? Terminará abandonándote. A ti y a tu niña, tal como Renne Swan lo hizo conmigo. Mira que hay que ser una gran hija de perra para dejarme en manos de James Swan. Ningún niño debería pasar por lo que yo.
Las monedas en el aire han caído.
Seattle es un buen lugar para rentar un auto. Me gustan los bellos autos, grandes y rápidos. Me hacen sentir una chica grande y poderosa. No me preocupo mucho cuando lo pago, ponerlo a nombre de Jessica Dwyer no es ningún problema. Tengo de todo para ella: tarjetas de crédito, identificaciones falsas, un guardarropa completo, una casa, un trabajo, una vida. Después de todo he sido ella por los últimos tres meses.
Tiempo suficiente para no dejar rastro ni pista. Tiempo suficiente para hacer que diversas cosas parezcan un accidente.
Me dirijo directamente a Forks con Debussy sonando de fondo. Tarareo y me fumo un cigarrillo, incluso paro en la cafetería de la señora Cope y me como una hamburguesa. Me sorprende que no me reconozca ni un poco. Observo mi antiguo negocio y sonrió con tristeza, ya no es más mío.
Ahora pertenece a una bonita familia de Texas que se ha mudado a Forks en busca de una vida más tranquila. He dejado a una familia feliz y he sido bien remunerada. Lo suficiente para vivir tranquila durante un par de años.
Al fin me decirse del asqueroso negocio de James Swan.
Mi siguiente parada es un Starbucks en la parada central del pequeño centro comercial del pueblo. Me gustan los cappuccinos. Se lo pido a la pequeña joven al otro lado del mostrador mientras saco un billete de veinte dólares.
Ella me da una sonrisa amable, y un asentimiento. Es difícil para ella caminar con ocho meses de embarazo.
Es descuidada, torpe y tarda demasiado en hacerme un simple cappucciono. Me recargo en el mostrador desinteresadamente, no es de extrañar que un Starbucks este solitario a las primeras horas de la mañana. Fue una larga noche para mi así que sin cuidado me inclino un poco más, recargo mi brazo izquierdo sobre el mostrador.
Aun puedo rememorarlo.
Alice esta de espaldas todavía para cuando levanto mi pequeña PSS hacia su espalda, justo en la zona lumbar. Tres disparos en la espalda y uno a su costado.
Fácil, sencillo y rápido.
La sangre rápidamente pinta su holgada blusa azul bebé de un color rojo y brillante.
Su boca se abre sorprendida para cuando sus ojos se dirigen directamente a los míos mientras saco una pequeña bolsa de plástico con unos cuantos regalos.
Riego algo por aquí y por allá mientras sigo tarareando Debussy.
Sus pequeños gritos chillantes me arruinan un poco la fiesta.
El sonido de un cuerpo cayendo firmemente al piso es mi alarma para largarme del maldito lugar. Me agacho mirando a una afligida Alice.
Su respiración es agitada… jadeante. Los ojos a que antes me parecieron tan hermosos han perdido su color, sus mejillas están pálidas, perdiendo temperatura rápidamente. Sus ojos revolotean débilmente cuando pongo mi mano sobre su vientre, tocándolo suavemente.
Simplemente salve a un niño de tener una asquerosa madre.
Por ultimo saco mi último pequeño regalo y lo pongo en sus sueltos jeans.
Me tomo otro minuto salir del lugar, con mi capucciono favorito y un problema menos. Tenía que devolver el coche, devolver el informe que tenía en el asiento del copiloto de Newton y asistir a tiempo a mi cita con el estilista.
Estaba harta de llevar el pelo rubio y corto. Necesitaba mi cabello chocolate de nuevo.
Las cosas que una hace por amor ¿No Edward?
Lamento la pérdida de tu bebé, pero era necesario. Alice Brandon no tenía madera de ser madre y supongo que muy en el fondo de tu corazón algún día me tendrás que agradecer por lo que hice.
Sé que puede ser un duro golpe, pero sobrevivirás. Sé que lo harás.
Nuestro memento llego finalmente, Edward.
Esta noche pediré mi cena favorita, elegiré un atuendo bonito y me preparare para nuestro próximo encuentro. Es hora de que tu súper chica salga a la luz.
B"
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"—Forks Washington a las dieciocho horas. Se reporta una mujer caucásica joven de nombre Alice Brandon. Se reporta sin signos vitales y con evidentes impactos de bala en la espalda y extremo lateral del vientre. Es notable un avanzado embarazo. Lleva demasiado tiempo… no creo que él bebe este vivo. Aun solicito ayuda, pido una unidad de ambulancia. Y avisen al Doctor Cullen de esto. —el pelinegro negó con la cabeza ligeramente— solo tráiganlo aquí. Todo parece ser una venta de drogas que salió terriblemente mal, el lugar está repleto de ellas. Aquí al habla, Emmett Swan, jefe de policía. —suspiro pesadamente—Y por favor que alguien le diga a mi esposa que no llegare a cenar."
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Hola *se esconde y saca bandera blanca* me ha costado muchísimo escribir este capítulo. Déjenme sus review. #DejarUnReviewNoCuestaNada.
—Ariam.
