Naruto No me pertenece
Inesperado
Obito medita en su departamento, la mala suerte que tiene y el problema en que se ha metido. Se golpea la cabeza contra la pared y, aun así, su cabeza parece no querer entrar en razón, lo cual odia. Quiere buscar una explicación racional, pero entiende que no existe ninguna y probablemente nunca encuentre una. Esto último no lo hace más fácil, medita mientras toma una ducha rápida porque va llegar tarde a su trabajo, bueno, más tarde que lo normal. Se detiene unos momentos para ver las marcas de su rostro, producto de un accidente de trafico cuando tiene 15 años.
En ese entonces todo era más fácil.
Enamorado perdidamente de Rin, desenado lo mejor para ella, queriendo ver su sonrisa.
¿Cuándo cambiaron sus sentimientos?
Se siente devastado de no saberlo, incluso aunque tenga casi 30 años, pensó que siempre estaría enamorado de la chica. Incluso ahora cuando la veía en su trabajo como enfermera, siempre pensó que era una persona preciosa y brillante, lo cual nunca dejaría de ser, ella siempre sería una persona que hace que el mundo sea mejor. Su primera amiga de la infancia que creyó en su persona cuando su familia le dio la espalda.
Si bien Rin nunca correspondió sus sentimientos románticos, nunca se alejó de él, siempre a su lado como amiga.
Ignorando que era tarde, camino de forma meditabunda hasta el colegio donde era profesor. Cuando era niño siempre soñó con ser el alcalde, pero esos sueños poco a poco fueron decayendo, comenzó a reunirse con personas que no eran del todo buenas y había pasado una temporada en la cárcel. El director sin duda tenía que ser un alma pura para darle una oportunidad como profesor, pero entre todo sabía la verdadera razón de porque aún tenía un espacio en la sociedad.
—30 minutos tarde—fue una voz a su lado que lo hizo escalofriarse, al tiempo que su corazón parecía querer salir de su pecho.
Giro su rostro con pesar, casi queriendo volver a su departamento y encerrarse toda la mañana entre sus cobijas.
Una mujer de estatura promedio, con un largo cabello blanco atado descuidadamente en una cola de caballo. Sus ropas normales, con una extraña mascara que cubría parte de su rostro. Uno de sus ojos era negro, mientras que el otro tenía una cicatriz, ocasionada el mismo día de su accidente que lo dejo marcado.
Trago saliva con las mejillas levemente rojas, lo cual es estúpido, él no es un crio como sus alumnos.
—Ashi-chan—dice tímidamente viendo a otro lado.
La mujer lo ve con dureza.
Kakashi es su nombre, esta culpa a su padre de ponerle ese nombre pensando que era un niño, pero sorpresa, es una niña. Era una de sus conocidos de la infancia, siempre pelearon sin importar que él era un chico y ella una niña, está siempre pateo su trasero, de conocidos pasaron a rivales (donde ella siempre gano) a ser amigos. Durante algunos años fueron enemigos, él metido en bandas y ella queriendo ayudarle, para terminar en compañeros de trabajo.
Ella le había ayudado a conseguir este trabajo.
Ella quiso sacarlo de la oscuridad.
Ella se culpaba por la deformidad de su cuerpo, de no haberle ayudado, de ser tan dura con él en la infancia.
No era su culpa, incluso en el accidente donde Rin estuvo algunos años en coma (motivo de él para unirse a las pandillas), no fue hasta que la chica despertó milagrosamente, que la amistad entre Kakashi y él se pudo volver a retomar.
Todo había sido perfecto hasta la noche anterior.
Una salida de amigos, un poco pasados de copas, Kakashi y él caminando de forma descuidada por la calle. Que este la abrazara (era un borracho cariñoso) y la sensación de tenerla en sus brazos le diera paz, que su olor le hubiera hecho casi besarla, que se sintiera atraído por su amiga.
No por Rin.
Por Kakashi.
Estaba tan jodido.
—¿Cuál es tu escusa? —cuestiona ella en su tono aburrido, que le hace sudar nervioso.
Un timbre a lo lejos es la excusa perfecta para irse con un vago adiós, corriendo escapando de ella, no es que ella necesitara saberlo.
.
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Enamorarse de Kakashi es un dolor en el trasero, sobretodo porque pasan siempre mucho tiempo juntos, cuando comienza evitarla ella claramente se da cuenta de inmediato. Es frustrante cuando todo lo que puede hacer es pensar en ella, incluso cuando estaba enamorado de Rin, esto nunca sucedió, era perfectamente capaz de hacer su vida de manera normal, pero ahora solo podía pensar en esa mujer. En medio del comedor estudiantil, comenzó a pensar seriamente si había alguna posibilidad de cambiarse de país para olvidar estos sentimientos.
—¿Estas bien? —pregunto Guy, el profesor de educación física sentándose a su lado.
Él lo miro con cara de malestar, no solamente por la borrachera de la noche anterior, los sentimientos por Kakashi eran…problemáticos, diría Shikamaru su alumno.
Sin contar que había pensado que a Guy le gustaba Kakashi, ya saben, por todos esos retos ridículos que se tenían entre ambos.
No es que importara.
—Estoy pensando seriamente el irme a vivir a otro país, uno desconectado del mundo, tal vez la Antártida—comento para sí mismo de forma pensativa.
Guy pareció no entender que pasaba.
Pronto tanto Asuma como Kurenai, tomaron asiento frente a él, preguntándole con la mirada a Guy que pasaba, pero este claramente no pudo dar una respuesta clara.
¿Por qué se forman los sentimientos?
¿Cuándo se formaron?
Mientras metía comida en su boca, Obito no podía precisar cuándo se enamoró de su amiga, de alguna forma u otra siempre habían estado juntos. Kakashi había pasado de ser una estudiante ejemplar, a ser una persona algo vaga, pero con carácter firme, desde la muerte de su padre claramente no fue la misma. Incluso si intentaba recordar, podía visualizarla con trece años frente a la tumba de su padre estoica, pero con sus ojos luciendo perturbada.
Ambos siempre luchaban con barro o con cualquier cosa, gran parte de su vida no recuerda pensar en Kakashi como una mujer en realidad, para él siempre estuvo Rin, solamente Rin.
Una parte de él prefiere ese sentimiento, todos conocían sus sentimientos entonces no sentía la obligación de ocultarlos. Pero ahora sentía pánico de que alguien lo descubriera, que Kakashi lo descubriera, que fuera rechazado nuevamente.
Gimoteo antes de ocultar su rostro entre sus brazos, ante las miradas preocupadas de sus colegas.
Kakashi era lo más cercano a su familia (dada que esta lo despreciaba), su mejor amiga y casi una hermana si pudiera ponerle nombre. La chica pasaba descaradamente por su departamento, a veces usaba su ropa y se tiraba eructos frente a él. Comía cuando le daba la gana de su refrigerador y le daba patadas para despertarlo, ambos verían las luchas los fines de semana, tomarían cerveza, hablarían de buenos tiempos e incluso ella en ocasiones se quitaría su máscara frente a él porque no le importaba.
Se odio, porque sus sentimientos iban a romper la única relación estable que tenía con alguien, la completa confianza que le tenía.
—Aún sigue actuando raro—fue la voz de alguien que nuevamente lo congelo.
Como si viera a un asesino, su rostro se puso pálido cuando Kakashi llego a la mesa. Ignorando como se vería, tomo todas sus cosas y salió corriendo, escuchando a sus amigos preguntarle a Kakashi que había hecho a su persona, pero él lo ignoro por el bien de escapar.
Antes que hiciera algo estúpido.
Bueno.
Más estúpido.
.
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—¿Sucede algo Obito-sensei? —fue la dulce voz de Hinata Hyuga cuando llego al salón.
Probablemente porque siempre llegaba tarde.
Sonrió nervioso a la niña de catorce años frente a él, Hinata Hyuga era la alumna destacada por amabilidad y por conocerla desde que era una bebé. Su madre que había muerto cuando era niña, fue una de las pocas adultas regulares en su propia infancia que lo trataron bien, era como una especie de padrino para la niña, aunque su padre Hiashi fuera un dolor de culo.
Además, que los Hyuga y Uchiha se odiaban, entre otras cosas.
Ellos eran la excepción.
—Nada para que te preocupes Hina-chan—le dice revolviendo su cabellera, pero ella luce claramente preocupada.
Admira dentro del salón que nadie está presente, antes de sentarse en el escritorio y suspirar.
—¿Es sobre Kakashi-sensei? —pregunta Hinata caminando frente a él.
Casi se ahoga con su propia saliva, antes de verle con cara de espanto.
—¿Qué sabes? —
—La mayoría vimos como saliste corriendo a la hora de almuerzo, además que escuchamos algunos profesores comentar que has estado raro, pero sobre todo extraño al lado de Kakashi-sensei—explica la chica que usualmente es tímida, pero que lo ve como un hermano mayor.
Gimotea enterrando su rostro entre sus manos nuevamente se día, que parece ser demasiado largo para su bien.
Todo sería más fácil si la viera como Hinata-chan, una linda hermana menor a la cual cuidar. Pero Kakashi no es así, ahora que lo medita y une su imagen a la de Hinata, descubre que nunca la vio de esa forma, con adoración infantil de alguien de su familia, pero tampoco había notado que la veía de forma diferente.
Simplemente, fue como una venda en sus ojos, que parece que tiene demasiado tiempo y todo parece claro.
¿Desde cuándo?
Es la pregunta que más ronda en su mente.
¿Cómo hago para que todo vuelva a ser como antes?
Odia el amor, el amor nunca trajo nada bueno en su vida.
—Creo que me gusta—musita este en forma algo infantil, casi queriendo morir.
Hablando de cosas de amor con una niña adolecente, es algo patético, pero no podía hablar con nadie de su edad.
Sobre todo, con Rin.
No quería unir una oración de este tipo frente a ella.
De reojo ve a Hinata lucir confundida, antes que la comprensión inundara sus facciones, luego pareció pensativa.
—Creo que Kakashi-sensei es una mujer muy hermosa, además siempre han sido buenos amigos, siento que una amistad puede hacer una relación estable—anima esta con una leve sonrisa.
El sonrojo incrementa en su rostro.
—No quiero una relación romántica, quiero que todo sea como antes—explica agitando sus manos de forma dramática.
Esta ladea la cabeza.
—¿Por qué? —cuestiona la niña con inocencia.
Y no sabe que contestarle.
No quiere entrar en temas oscuros, de explicarle sobre sus fallas amorosas, sobre que es un perdedor, sobre el daño que le hizo a esta misma, ignorando que Kakashi dice haberle perdonado. No quiere aceptar el amor que tiene por la mujer, ya que sinceramente no cree merecer amor, no después de todo lo que ha hecho en su vida.
Prefiere que todo siga como siempre, porque esa estabilidad, esa pequeña estabilidad que ha logrado, es la que no permite que descienda a la locura.
—El amor es algo hermoso Obito-sensei, no cierre las puertas al amor, sé que Kakashi-sensei se sentiría muy feliz de que alguien la ame—explica Hinata con una sonrisa antes de ir a su puesto.
Él queda meditabundo incluso cuando otros alumnos comienzan a entrar, la mayoría alborotando el lugar como siempre y él sin ganas de reprenderlos.
Amor.
Gruñe mentalmente antes de hacer que sus alumnos comiencen hacer una gran lista de ejercicios, la mayoría se queja, pero él ocupa pensar.
Con una mano en su bolsillo, bufo molesto.
Una adolecente le ha dejado pensando.
Patético.
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Su primera idea es ir a su casa y no salir de esta, adjuntar a la escuela que está enfermo y comer helado toda la semana, como una chica enamorada. Claro que dicha idea desaparece cuando al llegar a su casa, Kakashi ya está dentro viendo televisor como si esa fuera su casa, se sonroja levemente al verle, pero solo bufa antes de irse a tomar una ducha, fría, por si las dudas. Piensa en la mejor forma de alejarla de su departamento, pero no ha entrado a la sala cuando esta tiene los brazos cruzados.
Esperando una respuesta.
Ignora cómo puede que esa posición, ha levantado levemente sus pechos, que no son tan pequeños como recuerda.
Gime mentalmente.
Odia su vida.
Quiere que todo sea como antes, cuando la chica frente a él, en su mayoría no era una chica, solo era su mejor amiga.
—Has estado actuando raro—musita la mujer de cabello blanco con ojos afilados.
Él comienza a sudar nervioso, jamás ha sido bueno para ocultarle cosas a los demás, Kakashi entre todos ellos.
—Es la resaca Ashi-chan—dice con su apodo cariñoso, pero esta no parece creerle.
El sudor incrementa.
Esta tan jodido.
—No eres un buen mentiroso Obito—
—Solo me duele la cabeza—
—Intenta de nuevo—
—Vamos Ashi-chan no estás pensando esto demasiado—
—Has huido todo el día al verme—
—Tu aliento apesta—
Esta parece incrédula, antes de rodar los ojos para suspirar, él en cambio comienza a sobre pensar la idea de saltar por la ventana con tal de huir. Tal vez incluso quede en coma, lo cual sería en cualquier opción, una mejor idea que la conversación que siente que está por venir.
Deja de lado sus pensamientos, cuando nota el rostro de la chica lucir preocupado, lo cual hace que sus nervios comiencen a subir.
—No has…no es por Akatsuki, ¿verdad? —pregunta Kakashi luciendo realmente preocupada.
Él se queda congelada, recordando que la mujer suele mostrarse de forma indiferente y reservada con los demás, pero ahora su expresión claramente parece preocupada. El recuerdo de Akatsuki es amargo para ambos, cuando estuvo a punto de matarle en más de una ocasión, pero los lazos invisibles con ella siempre lo impidieron.
¿Cómo logro perdonarlo por todo?
Es entonces que comprende porque quiere olvidar estos sentimientos, ya que no hay forma sobre humana que Kakashi regrese esos sentimientos, no después de todo lo que hizo, lo que tienen ahora, esta amistad, debería ser más que suficiente.
No debería pedir nada más.
Pero lo hace.
En su interior quiere más, quiere algo que no tiene permitido.
Suspira antes de negar.
—No es Akatsuki, no volvería con ellos, no después de lo que paso—habla con seriedad y una leve sonrisa, no podía preocuparla.
No quería ver esa expresión de horror en los ojos de la chica.
No de nuevo.
Los ojos de ella parecen más tranquilos, pero la preocupación está ahí, la siente, sabe que ella se preocupa demasiado por él. Gruñe internamente al saber que no todo podría ser como con Rin, que, si le dice sus sentimientos, claramente su amistad no será la misma.
Pero no puede preocuparla, no a ella.
Es un idiota enamorado, decide, no sabe desde cuándo, pero lo es.
—Solo, me di cuenta que tal vez estoy algo enamorado de ti, entonces pues me puse nervioso como un crio—habla rápidamente y viendo al techo.
A cualquier lugar menos a ella.
No quiere ver su cara.
No soportaría ver el rechazo.
Joder porque las únicas chicas de las que se enamora, son las únicas con las que se lleva bien, siempre hace todo muy complicado.
Pero luego de unos segundos de silencio, de incomodo silencio, bajo el rostro confundido. La mirada de Kakashi era una muy pocas veces visto, una cara de completa sorpresa e incredulidad, que hizo que él comenzara a sudar incluso más nervioso.
Debía arreglarlo, bueno, reparar lo poco que quedaba de su amistad.
—No, no pienses mucho en esto, es un enamoramiento tonto, ya sabes que logre ser amigo de Rin a pesar de todo este tiempo, así que la amistad no es un problema—rápidamente vomito sus palabras, sintiéndose de nuevo un adolecente estúpido.
Gimoteo con una mano en su rostro.
Esto no era lo planeado.
Kakashi simplemente se quitó la máscara, antes de toser un poco incomoda.
Que alguien lo mate ahora.
—¿Qué hay de Rin? —cuestiono con ligera curiosidad.
Sus ojos se desviaron vagamente a sus labios, antes de sonrojarse y obligarse a verle los ojos, que parecieron brillar algo divertidos como si supiera sus anteriores pensamientos.
—Rin siempre será especial para mí, ella nunca me vio de otra forma que, como un amigo, yo solo, no sé, ayer me di cuenta que me gustabas y no se desde cuándo o como, solo paso—explico claramente confundido, pero feliz de poder ser sincero.
Era su mejor amiga y rival, siempre habían hecho todo juntos, esperaba que esto no fuera un motivo de alejarse.
Sería complicado controlar sus sentimientos, pero tenía años de práctica con Rin, esperaba que todo fuera más fácil ahora.
Vio como Kakashi colocaba una mano en su mentón confundida.
—Realmente nunca actuaste diferente, así que probablemente tengas razón y solo te dieras cuenta de la nada, eso explicaría tu comportamiento—afirmo para si misma.
Él rodo los ojos molestos, pero al menos feliz.
No había corrido.
Era una buena señal.
¿Verdad?
Camino al sofá donde se lanzó, suspirando aliviado por el dolor de espalda, había querido acostarse en su sofá todo el día. Una pequeña ganancia tenía que tener el día de mierda, probablemente dormiría temprano y mañana sería un día más fácil.
—Bueno ya lo dije, deja de preocuparte por mí, no pasara nada, así que veamos una película que tengo sueño—argumento buscando el control del televisor.
Kakashi tomo asiento a su lado y le paso el control que estaba al otro lado, agradeció vagamente antes de encenderlo. Si recordaba vagamente darían una película de acción con sangre esta noche, ambos eran fanáticos de ellas, por lo cual sería una buena idea para no conversar más del tema.
Noto la mirada curiosa de Kakashi, también que aún no tenía la mascara puesta.
—Pareces tranquilo, ¿no te importa o no quieres hablar más del tema? —cuestiono ella sorprendiéndolo, generalmente los temas incomodos los esquivaba.
La vio de reojo confundido, antes de encogerse de hombros y comenzar a pasar canales para buscar la programación o la película.
—Tengo experiencia en controlar mis emociones con Rin, además no soy un crio de 15 años, realmente me preocupa más tu amistad que cualquier otra cosa, solo quiero que todo siga como antes—admite sin preocuparse en ocultar nada.
No funcionaria y solo la preocuparía, además, ser sincero le quita un peso de su pecho. Es más, está completamente relajado, hablar sobre sus sentimientos no es tan malo, Kakashi jamás se burlaría de ellos y espera que no se aleje de él, después de todo lo que pasaron, esto no debería ser muy difícil.
—Tal vez yo no quiero que las cosas sigan como antes—fueron las palabras de ella.
Que hacen que casi rompa el control remoto y gire a verle con pánico de perder a su amiga, todo a su alrededor parece perder color ante la idea que ella lo odie o se aleje. Pero los pensamientos no van tan lejos cuando ve el rostro sereno de ella, antes que se acerque a su rostro y le plante un beso en los labios.
Su cabeza deja de pensar.
Medita en nada y a la vez en todo, incluso en la posibilidad que este soñando para que todo tenga sentido.
Nada en su vida nunca sale como quiere, por lo que supone que esta no es la diferencia.
Esta se aleja con una sonrisa coqueta, él tiene la necesidad de tirar de su mejilla para ver si siente dolor.
—Tal vez, y solo digo que tal vez, este interesada en ti desde que era niña—
—Eso no tiene sentido—
Ella rueda los ojos divertida.
—No soy estúpida Obito (como tú), desde hace tiempo sé que me gustas, pero no pensé que podría gustarte—
Bien eso sin duda no tiene sentido, ya que Kakashi nunca le ha tratado diferente. Pero cuando tira de su mejilla, el dolor le indica que no está soñando, por lo cual esto tiene incluso menos sentido.
La mujer está sentada a su lado, vistiendo aun sus ropas de maestra, sin la máscara en su rostro que deja ver el lunar en su rostro que solo él conoce. Intenta pensar en alguna indicación de que le pudo gustar a la chica, pero solamente piensa en acciones de buenos amigos, lo cual le hace sentirse más perdido.
Pero los ojos de la mujer son firmes.
Y él como siempre, manda todo a volar sin buscarle una explicación.
Después de todo Kakashi no le mentiría, aunque no lo admita, ella tampoco es buena mintiéndole a él.
Toma ambas mejillas de la mujer, para atraerla a él en un beso mucho más demandante que el casto que le ha dado ella anteriormente. La siente gimotear vagamente entre su boca, pero se toma el tiempo para sentir el interior de la chica. Anteriormente él ha estado con mujeres, a pesar de su amor por Rin, estando en una pandilla había probado muchas cosas del bajo mundo, pero en ningún momento de esos, un beso lo había excitado tanto en tan poco tiempo.
Se obliga a separarse de ella, sintiendo que se va abalanzar sobre esta al verla levemente sonrojada y con los labios algo hinchados.
Pero se controla.
Él ya no es como antes, no es alguien que deja sus sentimientos explotar a la hora de la batalla o lanzarse como un perro en celo por una chica para satisfacer sus emociones sin importarle esta. Se contiene porque no sabe que hará si sigue adelante.
—Tal vez, deberías ir a tu casa y mañana podríamos hablar…—se obliga a decir pensando que ocupaba una ducha de agua fría—podríamos salir en una cita, si no te molesta—añade sintiéndose que se calma un poco.
Se detiene cuando ella se sienta descaradamente sobre su regazo congelándolo en el acto, cuando pasa ambas manos detrás de su cuello, él solo abre la boca sin saber que hacer o como salir de esta situación, sin sonar como un maldito pervertido.
La sonrisa perezosa en el rostro de Kakashi, hace que nunca vuelva a verla igual de ahora en adelante.
Esta acaricia vagamente su mejilla.
—Me gustaría quedarme esta noche, la cita puede esperar—susurra de forma desinteresada antes de unir sus labios de nuevo.
Joder.
La sujeta de las caderas atrayéndola más a su persona, antes de pasar su otra mano detrás de su cabeza para profundizar el beso. Se siente algo perdido, demasiado cerca de perderse en una locura que no recuerda sentir en mucho tiempo. Solo quiere arrojarla sobre la cama y arrancarle toda la ropa, lo cual le asusta.
Porque esa personalidad había sido encerrada dentro de él hace mucho tiempo.
Se preocupa de lo que la mujer en su regazo le hace sentir.
Se vuelve a separar nuevamente con lo último de la fuerza de voluntad que aún le queda, se admira por haber soportado tanto.
—Kakashi es serio, si no te vas ahora miso soy capaz de encerrarte en mi cuarto y no dejarte salir en toda la noche—suplica vagamente para que entienda, pero internamente deseando que no lo haga.
Cuando esta sonríe de una forma que nunca ha visto, desde algo coqueta a lujuriosa, sabe que esta perdido.
—¿Quién dice que no quiero eso? —dice con voz algo ronca.
Es entonces cuando él manda todo al carajo.
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Al día siguiente Hinata ladea la cabeza antes de notar como Obito-sensei pasa todo el día en las nubes con una sonrisa algo tonta, mientras ignora la tarea de la tarde anterior. No dice nada incluso cuando ve como su profesora Kakashi también llega temprano y parece sonreír divertida, algo poco común en esta.
No puede decir que alguien pudo prever esta relación, supone Hinata, al final solo es algo inesperado.
Pero que de alguna manera parece ser como tiene que ser.
Fin
Vi fan arts de Kakashi versión mujer, lo cual me hizo pensar, oshe sería una gran pareja con Obito Xd
Espero les gustara.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
