AVENTURAS EN TOKIO
L.
Cuando pasó la sensación de deslumbramiento, Reika y Nao estaban de pie dentro de la sala de estar del apartamento, rápidamente se quitaron el calzado. Por otro lado, las mayores, al experimentar el viaje por primera vez, quedaron tumbadas en el suelo una sobre otra. Akira hasta abajo y aun deslumbrada, Honoka hasta arriba, Nagisa al medio y rápidamente se hizo a un lado para quitarse el calzado por igual.
─¡Funcionó! ─Nagisa exclamó con mucho contento. Mepple y Mipple volvieron a su forma normal─. Siéntanse en casa ─de inmediato fue a dejar su mochila a su sitio y la ropa sucia al baño─. Ésta técnica suya es muy conveniente, chicas ─rió mientras ofrecía pantuflas a sus invitadas.
─Muchas gracias por confiarnos esto, realmente me gustaría ver a Yukari más seguido ─Akira estaba encantada en serio, se notaba en esa sonrisa que se le había quedado tatuada en la cara─. ¿Hay problema si le cuento a mis amigas?
─No, ninguno. A nuestras amigas les encantará conocerlas. Nosotras usamos los libreros para movernos rápido. Todas estudiamos en distintos sitios, pero prácticamente vivimos juntas gracias a esto ─comentó Reika.
─Y conocer más amigas como nosotras suena muy bien ─dijo Nao, y luego volvió su atención al apartamento, estaba curiosa─. Su piso es muy lindo.
─Muchas gracias. Nos mudamos a principios de curso, antes de eso vivíamos en una caja de zapatos ─rió la científica─. Son bienvenidas cuando gusten. ¿Verdad, Nagisa?
─¡Así es! ─volvió rápido con el grupo y rodeó a Honoka por los hombros─. También queremos presentarles a la que falta de nuestro equipo. ¡Tenemos que organizar una fiesta!
─Yo tengo una duda ─Honoka miró a Nao y a Reika, éstas asintieron─. Si no se tiene algún sitio en específico en la mente al momento de usar ésta puerta mágica en el librero, ¿es posible que nos perdamos en alguna dimensión o terminemos en el Reino que ustedes protegen?
─Oh, eso ─Nao se cruzó de brazos, Reika se llevó una mano al mentón, se miraron entre sí y asintieron. Nao retomó la palabra─. Llegarán a la Biblioteca Mágica ─decirlo no estaba de más, la duda de su superior era muy razonable─. Es nuestra base secreta y donde vivimos nosotras, el equipo completo y...
─Si es su sitio privado entonces tendremos cuidado al movernos ─comentó Akira con una sonrisa─. con mi equipo también teníamos... Um... Tenemos nuestra propia base, no es para nada secreta, pero es donde compartimos muchas cosas y donde preparamos postres juntas durante nuestras batallas.
─Eso suena maravilloso ─comentó Honoka con una sonrisa─. Oh, vayamos a la mesa, Nagisa debe terminar de comer. Prepararé más té y podemos continuar con la plática, ¿les parece? ─las invitadas asintieron y fueron al pequeño pero cómodo comedor, volvieron a tender la comida que aun tenían y Honoka puso agua para el té, miró a Nagisa─. ¿El Tako Café cuenta como base secreta? ─no tan secreta, pero base al fin y al cabo.
─Creo que nuestra base secreta es tu casa ─Nagisa hizo memoria por igual, y si bien el Tako Café era su sitio de reunión predilecto porque podían comer takoyaki, donde pasaron más tiempo juntas y con Hikari fue en el cuarto de Honoka─. El Tako Café es importante, pero ahí no podíamos hablar mucho de batallas y todos esos asuntos.
─Todas peleamos batallas complicadas. ¿Cómo es que nunca nos topamos entre nosotras antes? ─preguntó Reika─. Hubiese sido de mucha ayuda apoyarnos entre todas.
─Nuestra pequeña Hikari nos dio la respuesta a eso hace tiempo ─respondió Nagisa y luego le cedió la palabra a Honoka. Aún tenía una barriga qué llenar antes de volver a quedar completamente funcional.
Honoka asintió y comenzó a explicarles sobre los Hilos de Realidad, cómo se desprendía una realidad nueva cada que una batalla entre la Luz y la Oscuridad terminaba. Los ciclos siempre iban a estar ahí, siempre mientras hubiera vida y no sería exagerar que hubiera al menos un centenar de Pretty Cure que han peleado antes y que pelearán después de ellas. Les explicó que siempre que se percibía un destello oscuro que no estaba en su mundo, era porque se trataba de otro Hilo de Realidad. Coincidir todas en una gran pelea era improbable porque ya habían expulsado al "Mal" de su Realidad.
─Hikari nos dijo que no debemos usar nuestro poder asuntos más... Umm... Mundanos ─dijo Honoka luego de la explicación. Nagisa ya había terminado de comer para ese momento.
─Aún podemos transformarnos gracias a ellos ─la deportista señaló a Mepple y a Mipple con la mirada─. ¿Y ustedes?
─Nosotras también, pero también se nos advirtió que ya no era necesario usar nuestro poder a menos que se tratara de algo oscuro. Algo más allá de las personas, no las personas ─dijo Akira mientras bebía su té, sabía muy bien.
─Nosotras también y se nos indicó lo mismo pero sin todos los detalles que nos acaban de dar ─Reika ya no tenía dudas respecto a ese tema y se lo contarían a las chicas apenas tuvieran oportunidad.
─No sería mala idea conocer a más guerreras como nosotras y poder reunirnos, ¿no lo creen? Sería muy divertido. Solo debemos dejar que los encuentros se den, ¿verdad? Sin forzarlos ─comentó Nao con una sonrisa inmensa.
─Hikari nos dijo que debe ser la Voluntad de la Luz la que permita los encuentros, pero la Luz hasta ahora ha sido muy condescendiente con nosotras, así que... Podemos esperar más encuentros sin que los busquemos ─Honoka estaba casi segura de ello─. Conocí a unas chicas el verano pasado y me dieron la misma sensación que ustedes. Sigo en contacto con ellas por mensajes y no me sorprendería que fueran Pretty Cure también, ahora que tenemos todos estos datos como referencia podría casi asegurarlo.
─Apuesto a que han conocido a personas así, ¿verdad? ─Nagisa miró a sus tres invitadas y todas asintieron─. Vamos a conocernos, nadie nos lo tiene prohibido mientras no usemos nuestros poderes para asuntos más humanos.
Y no es como si hubiera un mal más grande del que debieran encargarse, todo eran asuntos mundanos que las mismas personas debían resolver. Todas estaban al tanto de ello y no lo cuestionaban. Nagisa y Honoka se guardaron para sí mismas ese asunto de ellas interviniendo con unos ladrones, donde todo terminó con un hoyo en una avenida y una camioneta hecha acordeón. Mejor guardarse eso para sí mismas.
─Debo confesar que más de una vez he tenido el deseo de usar nuevamente mis poderes ─dijo Reika mientras se miraba una mano─. Pero cada vez que lo pienso, me doy cuenta de que... Éste mundo es muy grande y los humanos somos seres hechos de luz y sombras, podemos expulsar la Oscuridad que ataque a éste mundo, pero no podemos hacer nada contra las sombras que residen dentro de los habitantes de éste mundo. Es demasiado.
Reika tenía razón, todas se la dieron. Además, su poder movería el balance que consiguieron luego de mucho sudor, sangre, lágrimas y sacrificios. No tenían potestad sobre algo tan grande. Así debían ser las cosas.
─Sería interesante escuchar a más compañeras compartir sus opiniones al respecto ─Honoka fue la que rompió el silencio, sonreía de forma dulce─. Muchas gracias por compartir su secreto con nosotras ─miró a Nao y a Reika─. Es una de las habilidades más útiles de las que he escuchado ─le sonrió a Nagisa─. Además de las habilidades de nuestro pequeño Porun de tener visiones del futuro.
─Siempre me decía lo que iba a cenar, así podía saber si me convenía o no comer algo antes de llegar a casa ─respondió Nagisa con una risa. Miró a Akira con su gesto aun entusiasmado─. ¿Y tu equipo tiene algo así?
Akira asintió con una sonrisa. ─Tenemos una local de postres, el Kira Patti, que se puede compactar al tamaño de un pequeño maletín. Quien lo tiene ahora mismo es una amiga que viaja por el mundo y reparte sonrisas con ayuda de sus dulces, son los mejores. Cuando la conozcan la van a adorar, Ichika es grandiosa. Les encantarán todas mis amigas.
─Nuestras amistades también quedarán encantadas con ustedes ─dijo Nao con una sonrisa, tan sólo imaginarlo la ponía feliz.
─Hikari va a adorarlas, ella es muy dulce. Y a ellos dos ya les caen bien ─Nagisa señaló con su mirada a Mepple y a Mipple que seguían jugando con el perro de cristal─. ¡Esto es increíble, conocer a más como nosotras! En serio tenemos que hacer una reunión.
─Hagámoslo cuando podamos contarle a todas nuestras amigas que nos reconocimos ─propuso Akira, en serio tenía ganas de reencontrarse físicamente con Yukari, las llamadas a veces no eran suficientes. Y además ver a sus más jóvenes amigas por igual era una idea linda, siempre las echaba de menos. Y visitar a su familia sería más fácil.
─Nosotras se lo diremos a las chicas en cuanto regresemos a casa ─comentó Nao con una risa divertida, y por casa se refería a la Biblioteca Mágica.
De haber tenido la cola de fuera, Akira la estaría meneando de contento. ─Yo tendré que hacer varias paradas para poder avisarles a todas, pero debo llamarles primero ─menos a Yukari, a ella le caería de sorpresa.
─Lo más sensato será hablarle primero a Hikari y luego visitarla, no queremos que se vaya de espaldas por el susto ─le comentó Honoka a Nagisa, ésta asintió.
Siguieron con esa plática un rato más, hablaron de otros temas y a media tarde las invitadas se despidieron, sabían que Nagisa y Honoka necesitaban descansar, sobre todo Nagisa luego del agotador partido; debía reposar un poco antes de su trabajo de medio tiempo como repartidora. Akira aprovechó su estancia para hacer las curaciones al brazo de Honoka antes de despedirse. Las tres invitadas se fueron usando igualmente el librero del apartamento, Nao y Reika para ir a la Biblioteca Mágica y Akira para ir a su minúsculo piso que no estaba TAN lejos de ahí en realidad. Era gracioso pensar que vivían tan cerca entre ellas. Afortunadamente decidió ir a pie y no en auto esa día o hubiera tenido que volver a la universidad deportiva por su cafetera vieja.
Apenas las visitas se retiraron, Mepple y Mipple volvieron a su forma de móvil para recuperar energías, habían jugado bastante con el pequeño can y quedaron agotados. Por su lado, la joven pareja se tumbó en la cama, Honoka dejó que Nagisa se le recostara encima como mejor quisiera. Se dedicaría a darle mimos en el cabello hasta dormirla. La deportista no resistió tantas amorosas atenciones y durmió con el rostro pegado al abdomen de Honoka.
La futura investigadora no estaba cansada, no podía dormir a esa hora de la tarde a menos que estuviera especialmente desgastada, pero no era el caso. Alcanzó el libro que tenía en la cómoda a su lado y se dedicó a leer mientras Nagisa descansaba. Esa amorosa y pacífica escena era una muy acostumbrada para ellas dos, muy cómoda.
Un par de horas después Honoka despertó a Nagisa para que se alistara para su trabajo. Ella misma tenía pendientes por atender y agradecía el descanso que compartió con Nagisa, estaba lista para trabajar.
La joven pareja siguió con el resto de su día con la normalidad de costumbre. En la noche cenaron el ramen que Nagisa trajo consigo y le contó a Honoka que los jefes le felicitaron mucho por su victoria, incluso la presumieron con sus clientes y más de uno reconoció y felicitó el esfuerzo de la chica. Unos ebrios incluso cantaron celebrando su victoria. Sí, también vendían sodas y alcohol para quienes quisieran.
Luego de cenar llevaron a cabo el plan que querían: sorprender a Hikari con lo que acababan de aprender de sus nuevas amigas. Nagisa tomó a Mepple y avisó por mensaje a Hikari que le marcaría por teléfono, tampoco quería toparla ocupada con Akane. No necesitaban que Akane las escuchara y ella sí se fuera de espaldas por culpa de la sorpresa.
Hikari le contó a Nagisa que Akane estaba en una cita con su novio y Hikaru pasaría la noche con unos amigos de la escuela, una pijamada. De momento estaba sola en casa y eso cayó perfecto para el plan de sus amigas. Hikari no sabía porqué se escuchaban tan entusiasmadas y Porun le dio una pista poco concreta que de todos modos la tenía atenta: la luz en el librero.
─¿Akane llegará tarde? ─preguntó Nagisa de nuevo con una sonrisa. Honoka y ella estaban frente al librero, listas para salir. Tenía el altavoz activado, ambas podían escuchar a Hikari.
─A medianoche a más tardar, nunca está fuera de casa tanto tiempo ─respondió Hikari al otro lado de la línea─. ¿Ya me dirán qué pasa? Las escucho muy animadas a las dos ─podía escuchar las pequeñas risas de Honoka por igual.
─¿Estás en tu cuarto? ─fue el turno de Honoka de preguntar.
─Sí, estoy repasando mis apuntes y que no falte nada de mi tarea ─fue la apropiada respuesta de Hikari, cosa que hizo fruncir el ceño a Nagisa y sonreír a Honoka, no fue necesario verlas para saberlo, sus voces se lo dijeron todo. Rió.
─¿Ya viste lo que hiciste con ella, Honoka? Es más responsable que yo.
─Quiero que su paso por la escuela sea cómodo y divertido, es todo ─respondió Honoka con una sonrisa─. Hikari, toma asiento en tu cama mirando hacia tu librero, por favor. Y espera.
─¿Uh? De acuerdo.
La joven pareja asintió entre sí y se concentró en la habitación de Hikari. Honoka fue la que hizo los honores y comenzó con la combinación de movimientos que abría la puerta mágica. El brillo de nuevo se hizo presente y una vez más esa fuerza las atrajo sin que pudieran oponer resistencia.
Quien también vio la luz y quedó francamente sorprendida, sin palabras, fue Hikari... ¡Sus amigas salieron del librero envueltas en una luz! Porun y Lulun pegaron un grito de emoción y se lanzaron desde la cama para saltarles encima a las chicas. Nagisa aun tenía al teléfono Mepple en la mano.
─Hey ─saludó Nagisa con una sonrisa antes de colgar la llamada. A Hikari casi se le caía el teléfono de la mano. Se echó a reír─. ¡Sorpresa!
─¡Nagisa, Honoka! ─Porun estaba tan feliz que saltaba entre los brazos de ambas al igual que Lulun. Mepple y Mipple volvieron a su forma normal y se saludaron con animados saltos.
─Pero... Ah... ¿Cómo? ─Hikari no podía levantarse de la cama por culpa de la sorpresa. ¡Vaya que lo fue!
─Buenas noches, Hikari, y gracias por recibirnos ─fue la dulce y graciosa respuesta de Honoka─. Mira, te trajimos macarrones.
─No vas a creer todo lo que vamos a contarte ─Nagisa tomó a Hikari de la mano y la animó a acomodarse en la pequeña mesa del cuarto con ellas─. ¿Recuerdas que nos dijiste que era posible que nos encontráramos con más guerreras como nosotras? ¡Pues sucedió! ─exclamó la deportista con emoción.
─¿Conocieron a otras Pretty Cure? ─Hikari estaba entre sorprendida y contenta. ¡Había sucedido!
─¿Recuerdas que te conté por mensaje sobre esto? ─preguntó Honoka mientras le mostraba su brazo vendado a Hikari. Ésta asintió─. La pasante de medicina que me atendió es una Pretty Cure.
─¿Y recuerdas que te conté de la novata del equipo de fútbol femenil, y de su compañera? ─Hikari volvió a asentir, Nagisa amplió su sonrisa─. Ellas también lo son. Y fueron ellas quienes nos mostraron cómo usar las entradas mágicas de los libreros. Puedes viajar con ellos a donde sea que haya un librero.
─¿En serio? ─la mirada de Hikari brilló de viva emoción─. ¿Entonces podremos vernos cuando queramos? ─desde que habían terminado sus peleas, usar el poder de teleportación de Porun no era del todo seguro, solo lo habían usado una vez hasta el momento pero no era lo recomendable porque el poder de Porun de alguna manera manipulaba el tiempo.
─Mientras tengas un librero a la mano de tres niveles, sí. Te daremos todos los detalles mientras comes esto que una de nuestras nuevas amigas nos regaló. Guardamos para ti ─dijo Honoka con una sonrisa. Una feliz Hikari las abrazó con inmensa alegría y claro que puso toda la atención del mundo a lo que ellas le contaron, a cada detalle.
La Luz había hecho de las suyas, esa voz interna dentro de ella se lo indicó, la voz de la Reina. Todo eso estaba permitido y nada malo pasaría si se conocían de esas maneras.
Por cierto, a Hikari le encantaron los macarrones, a Porun y a Lulun por igual.
─Reunirnos todas sería una grandiosa idea, ¿verdad? ─Nagisa seguía entusiasmada con ese plan. Y sabía que Honoka sabía que era porque podría conocer a personas que hacían postres y dulces. Golosa como siempre, nunca cambiaría.
─Es una gran idea, quiero conocerlas. Yo todavía no tengo la oportunidad de conocer a otras Pretty Cure ─y era normal, seguía en el sitio de siempre. Sólo si alguna otra guerrera se adentraba a "su zona" sería capaz de percibirla. Gajes de ser el avatar de la Reina de la Luz.
─Si llegas a sentirlo, no tengas miedo de decírselo a la persona que conozcas, nunca se sabe con quién vas a encontrarte ─comentó Honoka con una sonrisa.
─De acuerdo, así lo haré ─dijo una contenta Hikari. Esa fue la mejor sorpresa de su noche, no le era cómoda la idea de quedarse así de sola en casa, tener cerca a la gente que amaba era muy importante para el joven Avatar de la Reina de la Luz.
