Naruto No me pertenece

Latidos

Si Kakashi tiene que poner un momento exacto donde supo que estaba enamorado, podría decir que fue en la misión de rescatar a Rin. Obito sin duda siempre fue un dolor de trasero, pero de alguna manera era su amiga más cercana, siempre con una sonrisa tonta e ignorando que su clan parecía repudiarla. Su padre la nombre Obito ya que en el parto de la niña su madre falleció, este hombre amargado prácticamente la había odiado desde su nacimiento, pero la niña creció con una sonrisa.

Desde la academia esta parecía diferente a las otras niñas, en lugar de correr detrás de él por un tonto enamoramiento, lo enfrentaba como un rival a derrotar. No era femenina y solía pelear con dientes o garras con tal de ganar. No logro despertar el Sharingan hasta que fue mayor, pero a pesar de ser una inútil para todos, para él era…diferente.

La única que se sentó a su lado luego de la muerte de su padre, quien jamás lo vio con lastima y le tendía una mano buscando ser su amiga.

Entonces Rin fue secuestrada, Obito siempre quiso a Rin como su mejor amiga, ella lloro para que la trajeran de regreso, ella iría a la muerte sola de ser necesario. Fue en ese momento, que supo que ella significaba algo para su persona, tenía aprecio a Rin, pero no comprometería una misión por rescatarla, pero cuando Obito estuvo a punto de irse, la retuvo por el brazo, incapaz de dejarle a ella ir.

Entonces lo supo.

Cuando sus grandes ojos negros lo vieron incrédula, que era un ninja sentimental como su padre, que se había enamorado de la niña torpe que siempre llegaba tarde y no podía dejarle morir.

Rescataron a Rin, pero Obito había salido lastimada e incluso le había dado su ojo en medio de todo el desastre.

.

—¿Kakashi? —una voz lo saco de sus recuerdos.

Giro el rostro para ver como Obito le miraba con la cabeza ladeada. Habían cambiado, ya no eran unos niños, ya con 20 años esos juegos infantiles habían desaparecido hace tiempo. Obito seguía manteniendo esa sonrisa tonta, su larga cabellera estaba llegando pronto a la cintura y el parche en la parte de su rostro era notable, donde antes estuvo su ojo y ahora no había más que un ojo que Tsunade había creado para la chica.

Su cuerpo había cambiado, ya no era una niña con ropas de niño, tenía un uniforme jounin.

Ambos habían cambiado tanto por fuera como por dentro, de no ser por Obito quien había llegado llena de heridas y vendadas, hubiera matado a Rin para rescatarla. Pero en su lugar había logrado derribar a la mayoría de ninjas, incluso herida, deteniendo el genjutsu dentro de Rin.

Antes de darse cuenta se había convertido en un ninja delante de sus ojos.

—Kakashi te volviste a ir por las nubes—hablo Obito agitando una mano delante de este.

Pestañeo confundido, sin entender porque estaba tan distraído esa tarde.

Acababan de llegar de una misión, por lo cual ambos estaban algo sucios y llenos de sangre en algunas partes, pero había salido de maravilla. Desde que Obito le dio su Sharingan, ambos tanto el de la chica como el que ahora le pertenecía, crecía de la misma manera sincronizado, haciéndolos una buena pareja a la hora de misiones.

Había meditado muchas veces en unirse a ANBU, pero Obito simplemente no quería, ella prefería seguir su camino para ser la próxima Hokage, como ella solía bromear. Minato su sensei y actual Hokage, claramente no parecía emocionado por la situación, pero sin duda siempre la consideraba en reuniones y la había tratado como asistente en ocasiones.

Tal vez en un futuro.

—Vamos tenemos que ir a comer, también tenemos que ir a la fiesta de Naruto, por suerte tenemos su regalo listo—hablo Obito empujándolo para que caminara.

Cierto.

La fiesta de seis años de Naruto seria esa tarde, motivo por el cual habían corrido durante horas para llegar a tiempo para la fiesta.

La chica rápidamente lo comenzó arrastrar, empujándolo en dirección de la única tienda de comida abierta esa mañana. Obito entro saludando animadamente a la mujer que atendía, quien le sonrió con ternura antes de ofrecerles lo de siempre. La chica comenzó a comer como un puerco, insistiendo en que llevaba dos días sin comer bien y ocupaba reponer fuerzas.

—Kakashi, Obito—fue el saludo de Guy quien entro a la tienda, aparentemente en medio de su entrenamiento matutino.

Él saludo vagamente, Obito hizo unos sonidos con la comida en su boca, que supuso era un saludo. Guy no hizo una mueca de asco, acostumbrado a la forma de ser de la chica, mientras tomaba asiento frente a ellos.

—Me alegra ver que llegaron temprano, escuche que Rin comenzó a ponerse nerviosa en el hospital con Kurenai, sobre que no llegarían a tiempo—hablo este con su usual sonrisa.

Kakashi lo ignoro un poco, Rin claramente era su compañera de infancia que apreciaba, pero desde que esta se declaró hace algunos años y él la rechazo, su relación había sido algo tensa en ocasiones. Obito era quien, en su mayor parte de intermediario de ambos, pero sin esta no se podían reunir.

Ya saben.

Él también casi la mata de no ser por la chica a su lado, no con culpa, pero las cosas fueron algo distantes desde entonces.

—Le prometí a Rin que llegaría a tiempo, yo siempre cumplo mis promesas—hablo Obito haciendo un puchero a lo que Guy se rio.

—Lo sabemos, pero ya sabes cómo es la chica, siempre es muy sobreprotectora contigo—señalo Guy a lo que Obito asintió distraída.

Desde que ella casi muere por rescatarla, Rin había adoptado la idea de mamá oso con la chica, siempre cuidándola en las misiones. Cuando no iban juntas, esta siempre estaba preocupada por que regresara a salvo, más de una vez amenazándolo de no ser así.

Se vieron de reojo divertidos, de saber que Rin era así.

—Bueno con el estómago lleno ocupo un baño, no creo que Naruto quiera abrazarme si huelo a muerto—informo Obito con el rostro preocupado.

Guy soltó una leve risa y ella lo pateo debajo de la mesa.

Kakashi iba levantarse, pero Guy rápidamente lo detuvo de la mano diciendo que ocupaba hablar con él, Obito aprovecho para salir corriendo diciendo de forma poco femenina, que también ocupaba ir al baño. La frente de Kakashi se sombreo preocupado, de que, a pesar del tiempo, de que la chica no fuera del todo femenina y que tuviera ese tipo de acciones, aun estuviera enamorado de ella.

Tal vez uso un genjutsu en su persona.

—Un pajarito me conto sobre qué quieres hacer la pregunta—hablo Guy en forma emocionada.

Su frente se sombreo de azul.

—Rin—mascullo con algo de rencor, pero Guy pareció ignorarlo.

—No fue Rin, al parecer Asuma escucho cuando le comentaban a Rin, además Kurenai también tiene algunas ideas—hablo Guy emocionado, pero él lo ignoro colocándose de pie.

Lo dejo hablando solo, mientras este gritaba algo sobre la flor de la juventud, que por su bien mental no quiso escuchar.

La pregunta.

Kakashi estaba incomodo ante la pregunta, no es que no quisiera hacer la pregunta o pensara que recibiría una respuesta negativa, bueno, tal vez eso ultimo le preocupaba. No quería pensar en eso, realmente solo había sido una idea tonta que pensó hace algunos meses, pero también pensó que no sería una mala idea.

Llego a la puerta de su departamento, donde entro de forma descuidada y tomo asiento con el semblante pensativo. Puso ambas manos dentro de sus bolsillos mientras se recargaba un poco en el sofá, disfrutando de la suavidad que no había sentido en algunas semanas por su misión.

Mientras observaba el techo, medito sobre los años pasados.

¿No era muy joven para pensar en esto?

—Otra vez en las nubes—fue la voz divertida de Obito frente a él.

Volteo a verle sin sorpresa alguna, notando que tenía ropas más frescas (algo un poco más femenino que en su niñez) y el cabello completamente mojado, secado descuidadamente con la toalla en sus hombros. Pero al menos ya no olía a muerte o tenía barro en su rostro. Esta pestañeo confundida, mostrando muy raramente su rostro sin algún parche, que dejaba ver su lado lleno de cicatrices que ella solía esconder.

Cuando era niña decía que eran feas, incluso ahora de adulta siempre decía lo poco atractiva que era y que prefería ser una buen ninja a un culo bonito.

—Estaba meditando sobre algo—expreso volviendo a ver al techo.

Obito hizo un puchero que vio por el rabillo del ojo, antes que tomara asiento a su lado.

—Deberías tomar un baño, cuando dije que apestaba no era solamente yo—dijo pinchándole un costado.

Cuando comenzó a ser algo fuerte, detuvo su muñeca alzándola y esta lo vio de forma confundida.

—¿Tomarías un baño conmigo? —pregunto de forma desinteresada, pero ganando unas mejillas rojas de la chica, que se soltó violentamente antes de empujarlo.

Fue fuerte, supuso cuando termino en el suelo.

—Dios eres un pervertido, no podemos tardar mucho tiempo ya que el cumpleaños es temprano, aunque si Jiraiya esta invitado, quien sabe a qué hora inicie eso—expreso Obito con el mano en su mentón.

El gimotea en el suelo.

—Mi propia novia me trata mal, debí quedarme soltero—bromea mientras se medió incorpora.

Obito lo ignora antes de caminar a la habitación.

—Toma un baño, es serio, no quiero llegar tarde—comienza antes de sacar una cabeza por la puerta de la habitación—sé que suena hipócrita, pero Anko me amenazo si llegaba tarde—habla con expresión de terror antes de entrar.

Kakashi suspira antes de ponerse de pie mientras camina descuidadamente a la habitación.

Obito y él eran una pareja desde hace dos años, alrededor de uno fue que ella se pasó a vivir a su departamento. No era tan malo, ya que ella siempre fue descuidada por su padre, por lo que era independiente y siempre ayudaba a tener todo relativamente limpio. No era buena cocinera, de los dos, él se encargaba que no muriera de hambre, pero eso lo reponía haciendo buenas pastas, lo único que cocinaba sin morir en el intento.

Kakashi sabe que Obito lo quiere, que acepto divertida su propuesta de noviazgo y que ha admitido estar enamorada de él.

Pero tiene miedo.

Miedo de preguntarle si quieren llevar la relación más serio, que ella acepte ser su esposa. Siente que es muy joven para pensar en eso, solo tienen 20 años, son ninjas, tienen otras prioridades, pero lo quiere. Quiere que sea su esposa a pesar que prácticamente viven como casados. Quiere darle la familia que a ambos se le negó, quiere verla con un kimono blanco mientras acepta casarse con él con esa sonrisa torcida que siempre tiene.

Quiere estar siempre a su lado.

Como cuando se dio cuenta que estaba enamorado de esta, sabe que no puede dejarla ir, que no puede perderla.

Tal vez debería esperar.

Medita mientras entra a la habitación, donde Obito está luchando buscando alguna cosa que ha perdido por descuidada. Esta se levanta sujetando su cabello y pateando al suelo como una niña, casi puede verla, en la mujer que es ahora, la niña que le tendió una mano queriendo ser su amiga y rival, la única que jamás mostro interés en su persona más que para tenerlo de rival en esa edad.

—Kakashi—lloriquea de forma cómica—no encuentro el estúpido collar que me dio Kurenai, va matarme, a pesar que le dije que no me lo diera antes de la fiesta, joder Asuma está loco por estar enamorado de una psicópata como ella—se queja infantilmente de una de sus más cercanas amigas.

Kakashi sabe que está loco, que no debería pensar mucho y debería vivir el momento.

Pero no puede.

No con Obito, con ella sus latidos siempre son erráticos y el ninja serio desaparece, solo queda un hombre que daría la vida por la mujer frente a él.

Suspira antes de atraerla a él, mientras esta chilla confundida y le da un beso demasiado hambriento. Es así como pasa siempre, demasiado confundido, demasiado desesperado, solamente queriendo a la chica frente a él demasiado, tanto que duele en su interior, porque ella era su todo.

Se separa de ella de forma algo reticente, viendo que esta parpadea confundida y sus mejillas se sonrojan avergonzada.

—¿Qué fue eso? —cuestiona confundida, pero sin alejarse de su persona.

Sonríe sin la máscara puesta, ella no se había dado cuenta de cómo se la quitó.

—¿Acaso no puedo besar a mi novia? —

—No digo que no, solo que fue muy repentino, te dije que vamos a llegar tarde—

Su rostro parece serio, pero para él es demasiado tierno, demasiado tentador. Con los ojos de un depredador la vuelve a besar, ahora incluso bajando luego de unos momentos a su cuello, donde ella chilla adorablemente casi queriendo contenerse. Su mano comienza a colarse bajo su camisa, cuando ella parece saltar y lo separa abrumada.

—No, es tarde—dice con las mejillas rojas y rostro serio.

Él ladea el rostro, antes de suspirar abatido.

—Mi novia no me quiere—indica de forma claramente dramática, haciendo que esta entrecierre los ojos.

Pero algo flaquea, su rostro parece meditabundo y algo culpable, lo cual aprovecha para atacar. Es un pestañeo, cuando Obito se da cuenta que esta sobre la cama de espaldas con este sobre ella, sonriendo de forma traviesa. Su rostro se vuelve rojo de la indignación, pero no se mueve.

Lo cual es una buena señal, ella es fuerte, si quisiera podrían compararse en batalla.

—Nadie me cree cuando digo que eres un desvergonzado—musita con claro fastidio, pero le ignora cuando vuelve a capturar sus labios.

Esta vez ella no se queja, tal parece que incluso no le molesta que no tenga la ducha que tango le regaña. Su mano sube descaradamente a su trasero y es ella quien le quita la camisa llena de sangre. Su cuerpo tiene algunas heridas, pero no alguna suficientemente grave para hacerlo desistir de su interés.

—¿Ansiosos? —cuestiona divertido al verla sin camisa, esta bufa antes de quitarse la suya propia.

Giran de forma rápida en la cama, ahora ella sentada sobre él, apenas usando un sujetador de color negro.

—No molestes Hatake o dormirás en el sofá—gruñe antes de besarlo con intensidad.

Se encoge de hombros, igualmente esto es lo que quiere. Besarla y dejarla sin aliento, al igual que ella siempre lo hace con una simple sonrisa. Quiere sentirla cerca de él, porque nada parece tener sentido cuando está lejos, ama sentirla a su lado, porque la quiere y aunque no siempre lo diga en voz alta, desea que note lo desesperado que esta por su atención, por verse en sus ojos, porque ella este siempre a su lado.

¿Desesperado?

Un poco.

Pero ella lo hizo dependiente de su persona, así que es culpa de ella también.

.

Claramente llegan tarde al cumpleaños de Naruto, pero Obito tiene un nuevo anillo en su mano izquierda que hace que las burlas de sus amigos, parezcan diminutas a la sonrisa de la chica cuando comentan sobre su compromiso.

Los latidos de su corazón jamás dejaran de ser una carrera con la chica a su lado.

Pero eso a él no le importa.

Fin

Ya había escrito una fem Kakashi, pero hacer una versión femenina de Obito, era demasiado tentadora.

Espero les gustara.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.