Por que teníamos tantas ganas de cumplir nuestros objetivos y metas, que puede que nos hayamos olvidamos de lo mas importante en el proceso


THEDDRAIG 1: creo que despues de cierto tiempo algunos le perdimos algo el fuelle a la historia, pero si seguimos pasando por estos lares es por que aun le tenemos cierto afecto a las cosas que hicieron de su historia y personajes algo interesantes, la clave es tambien entender que Highschool DxD es lo que es, un producto de un Asiatico hecho para otros Asiaticos igual de... particulares que él "recuerda siempre pinchar la teta derecha si pinchas la izquierda" UJUM. si uno puede mentalizarse bajo esa logica, pues la novela no es que haya ido precisamente por malos rumbos mas alla de bueno, la forma en la que el autor si cuenta su historia que eso si ya es para poner a llorar al divino niño. redundo, aqui esta el siguiente capitulo mi hermano y gracias por el apoyo, sus comentarios tambien purifican mi alma

ERENDIR: pues bueno, hay que entender que el buen ichibumi tiene una forma particular de ver las cosas, formas que aplicadas a un contexto un poco mas similar al real no tendrian sentido; y no, no me refiero a que sucedan cosas o no por que exista la magia y en este mundo no, sino que es simplemente ridiculo creerse que a una tipa que esta buenisima as fuck como Ross se le discrimine por nunca haber tenido novio cuando lo normal es que medio japon ya le estuviese saltando encima pero bueno, aqui estamos nosotros los que escribimos para darle un poco de sabor a la cosa.

y no, lamento decepcionarte joven Padawan, referencias a la maid dragon ninguna, aqui estoy tirando de puro y duro meme Boomer como se ve tambien en este capitulo, referencias a Skyrim basicamente ¿por que? por que no me voy a poner a investigar con seriedad la mitologia nordica para este fanfic y tirare de lo que es igual pero barato que es la mitologia de este juego
pdta: gracias por el apoyo papu, sin ti comentado cada capitulo de cada tonteria que publico hacia tiempo ya me habria retirado a criar pollos en una isla virgen

FWTERRORISTA: No es necesario que nos digas que te gustan jugar con esas cosas, eres libre de explorar lo que quieras explorar con lo que tengas a la mano, yo no juzgare eso

IGNACIO365: Tristemente el encriptado del documento no se exporto a la pagina y lo de Okita daishori no se censuro como yo queria mala mia y chico, 12 pulgadas con treinta centimetros...agarra la onda; y sobre el titulo, ya iras agarrando de que va el tema conforme avancen los capitulos


DE LA MADUREZ Y OTRAS DESILUSIONES

Capitulo 2: ¿impares?...definitivamente impares


Y él se encontraba ahí, sentado en una banca afuera de la casa con una lata de café expreso en la mano, era lo único para lo que la cabeza le había dado antes de salir de ese sótano completamente desorientado y confundido, era cercana ya la media noche y la brisa nocturna soplaba con fuerza augurando la muerte del otoño y la llegada del invierno, aún estaba con sus ropas parcialmente desgarradas de su enfrentamiento previo y todo lo que vino después por lo que inclusive como demonio podía sentir como el frio se atornillaba inclemente hasta sus huesos como en esa noche hace ya tantos años en la que ahora la mayoría de lo acontecido aquella vez era estática en su memoria. No obstante, se encontraba igual de perdido que en esa ocasión si no es que más.

-Kiba…-

Sentía su cuerpo completamente diferente, como si el toque de la piel de una mujer, su sudor, sus gemidos y todo lo demás que compartieron se hubiesen unido a su propia carne haciendo de esta algo irreconocible.

No era capaz aún de hilar adecuadamente sus pensamientos, primero había sido ese calor incipiente apoderándose de cada célula de su cuerpo a tal punto de impedirle pensar con claridad y ahora eran las consecuencias de lo acontecido cuando todo se calmó y pudo entender la magnitud de lo ocurrido no sin por ello entender por qué había sucedido.

-Kiba…-

Pasándose la mano por su cabello angustiado pese a su inexperiencia y desconocimiento en el campo era muy claro lo que había hecho.

-Xenovia y yo… lo hicimos…-

No entendía qué pasó ni cómo pasó, no entendía por qué en medio de su enfrentamiento de practica poco a poco los golpes y los intercambios de ataques de espada pasaron a un segundo plano, como conforme más luchaba el defenderse no era tan importante como contemplar como el sudor en su rostro y la iluminación la hacía brillar con una luz particular, como la intensidad de su mirada conforme se sonrojaba era hipnotizante y como por primera vez en toda su vida podía contemplar la figura femenina con conciencia, como su busto generoso no desentonaba con su anatomía de guerrera y como por el contrario sus muslos, glúteos, cintura y pierna estaban perfectamente proporcionados y armonizados como la obra de arte más fina.

Como todo eso estaba ocurriendo hasta que finalmente su mente dejo de carburar y las cosas simplemente sucedieron. No entendía por qué Xenovia había correspondido el beso que él había iniciado fuera de sí y casi por puro instinto, ni tampoco entendía como su cuerpo se movía buscando realizar un acto que el per se no entendía conscientemente, no entendía por qué necesitaba besar y acariciar cada parte de esa mujer en medio de su calor ni mucho menos que tenía que introducir su pene en la vagina de ella.

Y sin embargo lo hizo, lo hizo para luego comenzar a moverse coitalmente dejándose consumir por completo por el placer olvidando todo sobre quien era, quien era ella, quienes eran sus amigos y la relación que tenía con ellos, solamente quedo la lujuria y el deseo.

Razón por la que al terminar y finalmente recuperar la noción de su ser y la de los demás se sintió extraño y confundido ¿realmente había ocurrido todo eso o simplemente había sido una alucinación? Una idea que se fragmentó en mil pedazos para ser consumida por el miedo y el arrepentimiento cuando vio a su compañera también recomponiéndose, tapando su pecho con su brazo y comenzando a gimotear para luego llorar a lágrima viva completamente devastada. Y no era para menos, ella estaba enamorada de su mejor amigo como el resto de las chicas de la casa y había sido él quien le había arrebatado su pureza tan dedicadamente guardada.

-¿pero qué he hecho?...- se preguntó suspirando devastado también, no era que solamente le hubiese hecho eso a una querida amiga cercana, probablemente la única chica del clan con la que de alguna manera tenía cierta connotación de amistad que no venía necesariamente de su relación dentro del clan como si de intereses compartidos, era el hecho de que había traicionado la confianza de su mejor amigo y salvador.

Había cometido la máxima traición, aquí no había un justificativo de cuentas por saldar con aquello que le arrebato todo en el pasado o la revancha por vengar a un camarada caído, esto había sido puro y concentrado deseo que explotó con quien no debía y no había justificativa moral para sus acciones.

Razón por la que lo único que pudo hacer luego de haber hecho tal atrocidad, fue huir del sótano, no pensaba escapar de sus responsabilidades y por supuesto volvería a la casa a confrontar a su mejor amigo, a su ama y a la amiga a la que había mancillado, tenía que pagar su culpa, pero antes de eso, quería un momento para pensar sobre lo ocurrido, meditarlo, entender por qué había hecho eso cuando él abiertamente no tenía ningún interés en esa clase de relaciones.

-primero tengo que disculparme con Xenovia…-

Ciertamente tenia afán en expiar su culpa, pero lo más importante para él y lo entendía inclusive en medio de su caos interno, era proteger la honra y el honor de su compañera caballero, lo hecho, hecho estaba, pero al menos tenía que darle a entender que lo que había ocurrido no tenía por qué afectar lo que ella sentía por Issei.

Pronto cayó en cuenta de lo estúpido de ese argumento, definitivamente lo que habían hecho afectaría la relación de Issei y Xenovia y no había forma en la que pudiese decir lo contrario, no podía mentirle de esa manera.

-¿Senpai?...-

De desprovisto una voz lo saco de su debate interno, al girar a un lado vio a la pequeña Koneko mirándolo fijamente, su expresión era estoica como de costumbre, pero en sus ojos se asomaba el atisbo de preocupación

-¿Koneko chan?...- pregunto este extrañado -… ¿Qué haces aquí? Ya es tarde…-

-Senpai no estaba en su casa y eso me preocupó…- contestó esta escuetamente antes de sentarse en la banca al lado del caballero rubio, viendo que este no había destapado su lata de café al estar encerrado en sí mismo la joven nekomata tomo dicha bebida y se la quitó al rubio para comenzar a beber de esta, cosa que no lo molestó.

-no te preocupes por mi…- contesto este esbozando su sonrisa protocolaria de galán de telenovela esperando así evitar llamar la atención sobre sí mismo -…simplemente quise salir a dar un paseo nocturno…-

-senpai, la última vez que saliste a tomar un paseo nocturno casi te perdemos y la ciudad casi fue destruida…- contesto parca la chica de cabellos blancos?… grisáceos?… cenizos?, si, cenizos.

-buenooo…-esta vez el rubio se vio superado un poco por el abochornamiento sutil, después de todo esto parecía otra ocasión para que él alistase sus maletas para irse del clan, solamente que como fue mencionado, no para un fin tan loable y romancista como la venganza sino por haberse comido lo que no era de él.

Pero no podía decirle eso a ella, al menos así no.

-no tienes que preocuparte esta vez, no es nada de eso…- agrego el rubio desviando su mirada a un costado pasando su mano por su cuello -…no es que haya querido salirme por ir a buscar venganza otra vez…-

-ya veo…- repuso Koneko fiel a sus costumbres quedándose en silencio bebiendo de su lata de café y nada más, para Kiba a veces era extraña la forma en la que su compañera parecía tan ajena a todo a su alrededor, inexpresiva la mayoría del tiempo excepto cuando tenía que entrar en combate o lidiaba con su carismático compañero de clan.

"Otra vez pensando en él"

En sí que Issei llegase a la mayoría de sus pensamientos no era extraño, era la piedra angular del Grupo Gremory inclusive por encima de su propia ama y señora, no porque le arrebatase la autoridad de alguna manera, simplemente era porque su forma de ser y la fuerza de su carisma era atractiva para todos, inclusive para él, no era de extrañar que todas las chicas dentro del grupo buscasen su afecto y el luego de todo lo que hizo, su sincera amistad.

-Koneko-chan….- susurro Kiba mirando hacia adelante, llamando la atención de la pequeña Nekomata quien lo miraba de reojo -… ¿podemos charlar un rato?...-

Normalmente en asuntos de seriedad el prefería mantenerse cerrado y evitar afectar a sus compañeros, pero estaba en un estado de vulnerabilidad en el que necesitaba confiar en alguien, así fuese para unas palabras de aliento.

-hi…- contesto la niña gato serena, pero con cierta expectación, era la primera vez que su senpai rubio menemista le pedía esa clase de favores.


Koneko leía inexpresiva una novela corta que tenía en sus manos, un texto que podía terminar tranquilamente en poco menos de dos horas y que podía ser confundido por cualquiera con un manga; y lo hacia de mano de un tecito ofrecido muy cordialmente por su senpai espadachín, podían ser casi las dos de la mañana, pero poco o nada importaba eso al ser ya fin de semana y las atenciones de su atractivo superior siempre eran bienvenidas.

Dicho senpai rubio menemista se encontraba de momento en la cocina preparando un bocadillo para ambos, no entendía por qué estaba haciendo eso luego de pedirle que charlaran un rato, siendo ella supuso que quizás necesitaba tiempo para organizar sus ideas quería ser cortes de paso o simplemente la concebía como una pequeña máquina que no podía funcionar si no estaba comiendo algo entre medias o golpeándolo con fuerza sobrehumana.

Tampoco era que le afectase si era así por lo que mentalmente alzaba sus hombros y esperaba con paciencia a que su querido superior terminase de preparar lo que estuviese preparando, no debería demorar tanto ya que era un sencillo snack nocturno.

-Listo Koneko chan, lamento la demora…- anunciaba el rubio llevando a la mesa un poco modesto pedazo de filete cocinado en una fina salsa BBQ que fácilmente podía pesar un kilo.

Koneko parpadeo un par de veces antes de mirar a su senpai quien con una sonrisa de actor de telenovela miraba con si estuviese esperando que ella empezara a comer sin más. ella estaba dispuesta a hacer un comentario sobre porque le había dado por cocinar un jodido bistec a las dos de la mañana cuando el aroma del mismo entro por su nariz maravillándola en el momento, haciendo que de manera casi animal ella comenzase a olisquear el plato y a salivar como si fuese un animal salvaje a punto de entrar a la caza.

-¿de verdad puedo comerme la grande y jugosa carne de senpai?...- pregunto esta hipnotizada

-por favor no lo digas de esa manera…- contesto Kiba sin borrar su sonrisa en ningún momento, ni si quiera cuando vio a la pequeña niña que parecía que nunca superaría los cincuenta kilos de peso devorarse su "aperitivo" con la ira y la bestialidad de una leona famélica entre gruñidos guturales y pedazos de carne y salsa que volaban por el aire; de paso en un tiempo record.

-muchas gracias…- finiquito tímidamente la pequeña niña limpiándose los labios con un pañuelo.

-no hay de que, me alegra que te haya gustado…- contesto este satisfecho -…normalmente cocino para mí mismo ocasionalmente fuera de las veces que me toca hacerlo para los contratos, así que no sabía que tan bien se me diera preparar algo para ti…-

-para nada, estuvo rico…- sentencio Koneko mirando ya con menos pasotismo a su compañero de clan -… ¿puedo preguntar qué ocurre senpai?...-

Kiba procedió a tomar asiento y juntar sus manos como si fuese un entrevistador en una oferta laboral.

-Bueno… esto es algo complicado…- bufo esperando empezar por alguna parte

-tiene que serlo… no te has cambiado…- señalo Koneko haciendo énfasis en que el caballero rubio estaba tan espaciado que seguía con sus ropas rasgadas y no se había percatado hasta ahora de que nunca se cambió.

-oh, es cierto…- gimió este con sorpresa sonriendo tontamente para luego suspirar y mirar con pesar a un costado -…lo siento, aunque te traje acá porque necesitaba hablar con alguien, la verdad es que no sé por dónde empezar…-gesticulando por la inquietud y los nervios procedió a servirse también algo de tomar.

-¿hablar sobre…que…?...- pregunto Koneko dándole un nuevo sorbo a su tecito de tila -…¿Qué te apareaste con Xenovia-senpai?...-

PFFFFFFFFFFF

La pequeña Nekomata ni se inmuto cuando el té que se había servido Yuuto Kiba fue escupido hasta la más mínima gota a su cara quien de paso casi le escupe hasta su corazón.

-¡¿COOOMO?!...- pregunto este aterrado creyendo que quizás su compañera de Clan ya le había avisado a todos que en esa noche habían hecho mucho más que entrenar.

-senpai huele a como olía Issei-senpai antes de que Buchou se mudara y también tiene el olor de Xenovia-senpai por todo su cuerpo…- contesto esta sin darle un mínimo de importancia al asunto -… ¿quieres hablar sobre eso?...-

Kiba había quedado estático usando los huevos de corbata, nunca creyó que su compañera más joven lo fuese a desarmar así, obvio por completo el hecho de que ella era básicamente un humano mitad gato y que, por supuesto él nunca se cambió, debía oler a sudor y sexo en cantidades que no entendía como es que su pequeña Kouhai no se había ido corriendo de ahí ya.

-así es…- contestó derrotado, la parte buena es que eso evitaba las introducciones incomodas al tema, la parte mala es que podía sentir como su dignidad y auto respeto se habían ido volando por la ventana -…Koneko chan, puedo jurarte que no sé qué fue lo que ocurrió…- fue lo primero que pudo decir respecto al tema

En silencio la chica gato escuchaba como su senpai tras ese primer disparo de salida comenzó a hablar sin parar sobre lo que había pasado, no es que fuera una historia particularmente larga ya que todo había iniciado y terminado en el sótano luego de que ambos adolescentes hubiesen tenido relaciones y terminasen más confundidos que pulga en un peluche. En ningún momento la nekomata hizo comentarios sobre la forma tan particularmente efusiva de gesticular del normalmente gallardo y sereno Yuuto Kiba, suponiendo que quizás el que le reventaran la cereza lo tenía particularmente afectado.

Tampoco es que ella fuese particularmente insensible al tema del sexo y menos sabiendo que su hermana era una maestra del arte de la seducción y que en su infancia uno de sus mayores traumas era terminar vendida a algún aristócrata que la terminase dejando peor que a las chicas de los doujins con temáticas similares que ella había ojeado en el pasado.

-y entonces termine preparándote un bistec de casi un kilo a las dos de la mañana porque perdí el control de mi vida y creo que debería ya estar cruzando la frontera, pero tengo que disculparme con Xenovia-san, Issei-kun y Rias-Buchou primero y…-

-poción de amor…- susurro modestamente la niña de cabello cenizo casual.

-… luego recuerdo que no hay frontera por que literalmente estamos en medio de una isla en el mar y… ¿pardon me?-

-lo que dices suena hecho por una poción de amor…- explico Koneko demandando con el gesto que por favor le sirviese más te, cosa que el rubio hizo atónito -…estaban rondando estos días por la escuela… había súcubos disfrazados… sombreros fedora…-

Kiba por unos segundos quedo completamente estático, vislumbrando con cierta tranquilidad la idea de que la monstruosidad cometida esa noche no había sido culpa de él

-¿de que estas hablando?...-

-dijiste que la pausa que tuvieron antes de que todo se fuera al caño ambos compartieron de la misma bebida…- Kiba asintió -…probablemente alguien puso la pasión de amor ahí…-

-¡¿pero quién?!...- pregunto Kiba exaltado, eso parecía a sus ojos más un plan para joderlo vivo que para tratar de seducirlo y si, era cierto que él era el sueño húmedo de toda la población femenina de la escuela, pero dentro de su propio contexto había pasado a ser un personaje tan de fondo que aquello le parecía inconcebible.

-ni idea…-

-¡¿Eso quiere decir que ahora Xenovia-san y yo estamos enamorados y por eso hicimos lo que hicimos?!...- pregunto nuevamente esta vez angustiado

-lo dudo, la poción en realidad es un afrodisiaco…- (inserte sorbito de té)

-¿afrodisiaco?...- preguntó el rubio confundido

-sustancia que aumenta el deseo sexual de quien lo ingiere…-

-¡¿y para que alguien metería eso en mi bebida?!...-

-Senpai, ¿o eres o te haces?...- contesto rodando los ojos la nekomata terminando nuevamente su te -…lo importante es que no fue tu culpa…-

Kiba examino la situación en silencio, había ocurrido lo que había ocurrido, había sido dominado por un deseo cárnico lo suficientemente poderoso para hacer que tuviera sexo con su amiga y compañera de clan, gracias a Koneko al menos ahora sabía que no había sido un arranque suyo sino algo inducido por una sustancia probablemente sobrenatural.

-¡que ande eso suelto es peligroso!...- alertó este preocupado de que más gente quedase atrapada en su predicamento -…¡¿Buchou ya sabe de esto?!...-

-lo dudo…- contesto Koneko retomando su lectura ante la mirada extrañada del caballero

-pero tú lo sabias…-

-hi…-

-¿Por qué no le dijiste a nadie?...- pregunto este extrañado

-porque es difícil que me importase menos…- Kiba no podía creer el cinismo de su compañera, no obstante, no hizo ningún comentario, de siempre ella había sido de resolver toda pregunta que le hicieran con la menor cantidad de palabras y uso de músculos faciales posible, por lo que supuso que no obraba con mala intensión.

-supongo que tú ni si quiera caerías en una trampa así ¿no es verdad?...-

-Lo dudo… esa cosa apesta…- concluyo está apartando su taza de té vacía a un costado mirando con amable comprensión a su senpai rubio -…Yuuto-senpai es una persona gentil, correcta y amable, todos quienes te conocemos sabemos que no nos lastimaría a ninguno de nosotros por ninguna razón, eso incluye a Xenovia-senpai, por lo que si hablas con ella y le explicas lo que paso estoy segura que entenderá…-

Kiba por unos segundos se quedó anonadado, Koneko no era una chica de muchas palabras, pero si de un corazón mucho más grande que el que un pecho tan diminuto como el de ella debería abarcar, eso se podía vislumbrar a través del único rasgo que siempre se podía vislumbrar a través de la neutralidad de su tono de voz, la empatía.

-sí, creo que tratare de pensar con cabeza fría… y hablar con ella…- concluyo el rubio suspirando, cansado pero un poco más tranquilo, entre las palabras de aliento de su compañera y el hecho de que todo había sucedido por cosas ajenas de su control al menos sentía que ese no era algo que haría nuevamente, no de manera consciente al menos -…eso de que tus hormonas te ganen es horrible, ojalá fuera más compuesto como tu Koneko chan…-

-seguro…- contesto Koneko no queriendo hacerle alusión a su senpai de que su pequeñísimo cuerpo ya estaba pasando por etapas de celo animal suficientemente fuertes como para hacer que ella que detestaba esa clase de interacciones asaltase al pervertido del grupo desnuda teniendo que ser dormida por su hermana antes de que ambos llegasen a tercera base.


Asia Argento era una monja - demonio no muy feliz que en ese momento se encontraba en su habitación en solitario delante de un modesto computador que le había regalado su querida Rias-Buchou hacía tiempo para sus estudios como al resto de sus compañeros.

Si, para sorpresa de todos Asia Argento tenía una habitación aparte como el resto de los miembros del Clan, que la usasen por las noches ya era otra cosa.

Con bolígrafo en mano se encontraba con su cuaderno abierto, ella era de las chicas más aplicadas de su curso y eso se notaba desde el momento en el que ella organizaba su agenda diaria para incluso tomarse las primeras horas de su fin de semana para dejar arreglada las labores para el resto de la semana, no obstante, esta vez se encontraba reposando su mentón en su puño con desasosiego, no había escrito una sola palabra o numero en alguna de las hojas.

Todo había empezado como solían empezar la mayoría de las mañanas en esa casa, luego de que ella en la noche anterior hubiese terminado de hacer sus cosas y arreglarse se dirigía a la habitación de Issei para dormir con este como ya lo hacían Rias y Akeno ocasionalmente, en el pasado trato de guardar las distancias con su propia habitación por que según entendía de sus días en la iglesia no era bien visto que un chico y una chica compartiesen lecho antes del matrimonio, pero luego de meses convertida en demonio y gracias a su propio desconocimiento e inocencia no demoro el ver el colarse en la cama de Issei más como una muestra de afecto sincero que de deseo de intimidad que se podía permitir con el beneplácito de Rias-Buchou.

Y por eso con el paso del tiempo logro entender ciertas cosas, la más importante es que "Compartir lecho" era sinónimo de tener deseo de mojar el churro, cuando había dos personas del sexo opuesto que se atraían compartiendo una misma cama normalmente era para tener sexo y no solamente para dormir abrazados de cucharita, y eso era lo que tanto Rias como Akeno buscaban por activa y por pasiva. Cosa en la que, por supuesto ella no se quería quedar atrás, si bien no entendía mucho al principio, logró al menos con algo de tiempo entender las bases de la seducción y del juego del coqueteo.

Claro que como fallo más estrepitosamente que Raynare tratando de obtener poder político y mágico abusando de ella debido a su pudor, irónicamente pronto se vio limitando sus avances a tratar de imitar lo mejor posible a las dos grandes Onee-samas, más que todo haciendo un tembloroso Topless todas las mañanas para entrar en los juegos del hambre que era la cama del dragón rojo a las cinco de la mañana.

Esa mañana en especifica un repentino pensamiento apareció de desprovisto al ver que como siempre Rias y Akeno le llevaban una abismal diferencia a la hora de obtener las atenciones y el cariño mañanero de su mejor amigo, interés amoroso y salvador.

"¿Qué estoy haciendo?"

-bajare por algo de beber…-

Suspirando cerró sus apuntes, era obvio para ella que no se encontraba en un estado anímico que le permitiese rendir para hacer los deberes de la escuela por lo que resignada decidió que lo mejor era tomar algo de leche o jugo y despejarse, quizás simplemente estaba algo frustrada esa mañana y que para el día siguiente ya se encontraría igual de feliz y radiante que siempre.

-oh…- al llegar a la cocina notó hurgando en la nevera a la valquiria de cien yenes quien se encontraba vistiendo un modesto conjunto de ropa casual, algo que le llamó la atención porque a esa hora y en un fin de semana su compañera de Clan debería estar con el pijama a medio vestir y una deshidratación evidente de su resaca -…Rossweisse-sensei, buenos días…-

Al saludo la valquiria volteo a mirar a la pequeña monja quien vio se encontraba ataviada a su traje de monja, era el conjunto casual que solía utilizar cuando no estaba con el uniforme de la escuela.

-buenos días Asia chan…- saludo está irguiéndose sacando de la nevera la caja de leche -… ¿gustas un poco?...-

-claro…- contesto Asia mirándola con cierta precaución -...disculpa, dame un momento y te ayudo con el dolor de cabeza…así podrás tomar leche sin enfermarte-

Rossweisse sonrió lánguidamente, era costumbre de ella pedirle a Asia que usase sus poderes curativos para ayudarla cuando se pasaba más de la cuenta con la bebida, razón por la cual estando sobria ahí por no beber la noche pasada no pudo evitar sentir una punzada de vergüenza por no solamente hacer uso de una bendición de otra mitología para lidiar con las consecuencias de su borrachera, sino también por abusar de la confianza de una jovencita inocente.

-No te preocupes, anoche no bebí…- contesto está acercándose a la monja y haciendo una pronunciada avenía -…discúlpame, no debería pedirte que usaras tu Twilight healling de esa manera…-

-n-no-no te preocupes…- contesto abochornada la monja alzando sus manos en indefensión -…me gusta ayudar cuando me piden ayuda y esto no es una molestia…-

-aun así…- rezongo Rossweisse prefiriendo a continuación cortar ahí, tenía demasiadas cosas en la cabeza, la mayoría de ellas relacionadas a la penca del dragón emperador rojo y el tesoro que en esta habitaba y le había robado a su líder de clan y técnicamente nueva jefa de trabajo -…ten…-

-gracias…-

Ambas procedieron a tomar asiento en la barra que quedaba de cara a la cocina, no por que quisieran hablar o congeniar de ninguna manera en particular, simplemente querían disfrutar de su leche en ese lugar sin más, cosa que al minuto genero un silencio incomodo entre ambas

-es una linda mañana…- bufo Rossweisse alzando su mirada al techo, aun no se sentía del todo parte del grupo debido a que este estaba conformado totalmente por adolescentes mientras ella se veía a sí misma como una adulta demasiado estirada que más bien incomodaba cuando no se trataba de temas de pelea.

-sí, hace un día soleado…- contestó la monja centrándose en su leche, si se sentía particularmente tonta tratando de ponerse en igualdad de condiciones de seducción con Rias y con Akeno, el hablar con alguien incluso mayor, más seria, más estilizada, una mujer hecha a si misma con méritos suficientes para ser la guardaespaldas del Dios máximo de una mitología la intimidaba aúnmás, la hacía sentir incluso aún más insignificante de lo que se estaba sintiendo en ese momento.

Ambas continuaron lidiando con sus respectivas tazas con leche, mirando hacia arriba, hacia abajo, hacia los costados, contemplando el cremoso color blando de la misma como la cosa más interesante del universo, la situación se había hecho tan incómoda y había tanta cordialidad de por medio entre ambas que simplemente ninguna se sentía que se podía ir de ahí sin más.

-así que…. Eras una doncella al servicio de tu Dios…- más que una pregunta, fue una afirmación de la valquiria al mirar a Asia ataviada en su antigua ropa -… les llaman "monjas"…-

-hi… - contesto Asia con cierto nerviosismo asintiendo -…crecí desde que tengo memoria en una iglesia donde me enseñaron a ayudar a los más necesitados y servir al señor, ya luego… bueno, pasaron cosas…-

-pero me impresiona…- Rossweisse comenzaba a abandonar la cohibición, reemplazándola por algo de su curiosidad científica al tener tan cerca de una representante de otra religión -… el sistema de las Evil Piece debería cortar de Raíz toda conexión con el sistema de milagros creado por Elhoim, pero tú tienes un pase para seguirle rindiendo tributo, es impresionante…-

-Je je…- rio lánguidamente, de cierta manera el entusiasmo que le mostraba la valquiria le inquietaba, pero también le parecía ameno para charlar -…fue un permiso que le pedimos Xenovia san y yo a Mikael sama…-

-oh, así que también Xenovia san…-

-hi, ambas pese a bueno… habernos convertido en demonio, no queríamos perder la conexión que teníamos con Dios y Mikael sama fue muy amable en permitirnos seguir orando cuando le pedimos que nos ayudara…-

-ya veo… ¿cómo una forma de seguir en contacto con sus creencias? -

-si…- contesto Asia sonriendo con sosiego, de repente el ambiente ya no era tan incómodo entre ambas -…pasaron muchas cosas tristes, pero no cambiaría la forma en la que me crié ni todo lo que aprendí, porque es gracias a eso que puedo apreciar todo el cariño que le tengo a Issei san, a Buchou y a los demás…-

Rossweisse sonrió también confidente, le parecía bastante particular la forma de ser de la pequeña alfil del grupo, de sus estudios ella era la antítesis completa de todo lo que representaban los demonios, pero hela ahí, siendo una y compartiendo sus poderes y su tiempo con ella

-y… etto… ¿ustedes rezan?...-La pregunta curiosa de la niña de cabello dorado llamo la atención de la valquiria quien de lo curioso de la misma y su reacción hizo que Asia voltease su cara avergonzada -…lo siento, creo que pregunté algo muy groseramente…-

-no… para nada…- contesto la valquiria de cabello platino conciliadora -…veras Asia, nosotros rendimos tributo a nuestras deidades de otra manera, por lo que no, no rezamos…-

-¿entonces como entablaban una conexión con… Odín sama para agradecerle por la creación y un díamás de vida?...-

Rossweisse cerró sus ojos suspirando, ciertamente su curiosidad científica le exigía intercambiar más información con Asia sobre cómo funcionaban las religiones a las que cada una pertenecía o perteneció originalmente, pero de hecho explicarle las cosas en detalle a la monja le superaba un poco.

-Veras Asia, nosotros tributamos a nuestros Dioses… a través de la batalla…-

Una recién asignada a su labor Rossweisse se encontraba de pie delante del Valhalla hablando con uno de los tantos Einherjer rogando poder sobarse las sienes, pero no haciéndolo por respeto al difunto héroe de guerra. Nunca espero que su primera labor en campo como guardaespaldas y mano derecha de Odín fuese a ser tan particular.

-me estas diciendo… ¿Qué todos nuestros héroes se están matando aquí adentro?...- pregunto la Valquiria al borde del exaspero, un cielo estrellado predominado por una muy bella aurora boreal iluminaba una verde pradera salpicada por arroyuelos y piedras lisas rompientes, un paisaje fantástico que de momento se encontraba empobrecido por una densa niebla gris -…no sé si te has dado cuenta, pero tienen literalmente una infinidad de campo para pelear a gusto, ya les hemos dicho las valquirias antes que el salón es simplemente para comer y beber…-

-sí, pues veras…- contesto el héroe caído rascándose la nuca -…normalmente es así y no tenemos problemas, ya sabes, cumplimos con nuestras jornadas de trabajo, nos rompemos los cráneos con nuestros martillos de guerra y nos abrimos en canal de lado a lado con espadas, lo típico, hacer el producido diario….- continuaba explicando señalando esta vez a la densa niebla donde venía un recién caído de alguna parte de Holanda cuando una enorme sombra gris se cernió sobre él y se lo llevo entre sus patas -…pero tenemos ese problema…-

Ross con su quijada a punto de caer al piso vio como dicha sombra se trataba de un dragón de escamas negras de poco más de diez metros alzándose al firmamento para luego lanzar a su víctima al aire y tragárselo de un bocado antes de desaparecer entre la neblina.

-que es un puto dragón…- bufo atónita

-Efectivamente hermana en armas, es un puto dragón…- contesto el Einherjer escueto -…se hace llamar Alduin y se está comiendo a los nuevos para obtener poder y cosas así…-

-¡Pues hombre! ¡Córtale la puta cabeza!...- Exclamo Ross molesta, le parecía inconcebible que un grupo de héroes de los pueblos escandinavos germanos no pudiesen salir en multitudes a convertir a ese bicho en materia prima para bolsos y correas, pero entonces cayo en cuenta de algo que podía ser ya una afirmación viendo la cara de aburrimiento del héroe -… ¿está sujeto a una profecía de Odín sama verdad?...-

-Está sujeto a una profecía de Odín sama efectivamente…- contesto parco el héroe -…lo tiene que matar un tal… ¿Dovahkiin?, si, ese, o sino por más que lo hiramos no morirá…supongo que será primo lejano de Nidghog o algo así-

-¡DIOS!...- Grito molesta Rossweisse estrujando el folio en su mano de sola frustración -… ¡a veces me pregunto si las visiones que tiene por su ojo son de verdad o son una puta coña para burlarse de todos!...-

Ciertamente Odín había sacrificado su ojo para obtener una sabiduría y clarividencia cuasi infinita, una de las razones por la que era el líder del panteón nórdico incluso después de tanto tiempo donde otros Dioses habían abdicado ya a favor de sus hijos o donde estos mismos habían matado a sus padres de formas vistosas… pero para Ross la mayoría de las visiones eran una estupidez gigantesca y una de esas ahora estaban costándole regalías al Vallhala y por ende a su propio sueldo que de por sí ya no era suficientemente alto.

-Ya que… siguán batallando ahí adentro hasta que podamos encontrar a Dovahkiin…- suspiro resignada, pelear dentro del salón haría de este un desastre, otra desviación del presupuesto que le pegaría fuerte -….ya pongo a algunas hermanas a buscarlo…-

Ese era el otro gran problema, este supuesto "Sangre de Dragon" parecía ser un héroe excepcional entre héroes excepcionales y por ende un gran partido para conseguir pareja, pero como secretaria de Odín lo único que podía hacer era mandar a sus hermanas más jóvenes a que se lo quedasen y eso le enojaba.

-Tilbuinn…- contesto el héroe formalmente antes de girarse y abrir el portón de una patada para mostrarle a la valquiria el descorazonador estado en el que se encontraba el salón de los héroes, con sillas y algunos guerreros volando por los aires y una algarabía que fácilmente podría opacar el rugido del dragón -…¡TIL ORRUSTUSLAG!...-

Sin más la Valquiria se quedó de pie dejando caer sus brazos sobre su propio peso completamente desganada, el peritaje de daños al Valhalla muy probablemente correrían por obligación de ella y no podría cobrar extra por eso sin contar ya el golpe a las utilidades del lugar, nada de poder comprarse esa cartera con escamas de dragón que quería.

Su aburrimiento era tal que ni se molestó en reaccionar cuando un héroe salió del salón volando por una ventana.

-¿A través de las batallas?...- preguntaba la monja sujetando su taza con ambas manos mas con asombro que con confusión -¿Odín sama les pide que le hagan daño a los demás para confesarle su devoción?...-

-Bueno, hacernos precisamente daño no es el caso…- "bueno, viniendo de él no se me haría raro que ese fuese el caso -…se trata mas de que el se siente honrado al contemplar el espíritu combativo del hombre llevado a su extremo que es cuando mas brilla la verdadera naturaleza de quienes somos, cuando peleamos a muerte…-

-oh, ah ya veo…- contestaba Asia bebiéndose lo que quedaba de su taza -…supongo que cuando una persona esta a punto de morir peleando por una causa o por sus amigos deja salir su mejor versión de sí mismo…-

Ross pego su mentón contra su taza cerrando sus ojos haciendo un gesto agrio

"OK, LETS DO THIS…LEEEEEEEEROOOOOOYYYYYYYYY JEEEEEEEEENNKIIIIIIIIIIIINNNNNSSSS"

"Mis antepasados me sonríen imperiales, ¿ustedes pueden decir lo mismo?" (inserte sonido de decapitamiento)…"

-Si, algo así…- la valquiria creyó conveniente mejor ahorrarse los detalles y no matar la visión romántica de Asia, no era necesario que la pura e inocente jovencita cayese en cuenta que más de la mitad de quienes morían lo hacían rayando lo imbécil -…mira, Asia chan, lo importante es que…-El discurso de la Valquiria se vio interrumpido al ver la expresión meditabunda y casi melancólica de la joven monja -… ¿estás bien?...-

Asia no respondió inmediato, simplemente se quedo un rato con la mirada perdida hacia el vacio

-cuando Issei san murió, Ophis nos contó que lo hizo protegiéndola a costa de su propia vida, sonriendo hasta que finalmente…pereció…- tragando saliva pesadamente y suspirando la joven rubia se veía cada vez mas consumida por sus tristes recuerdos -… cuando… Raynare san tomo mi vida no hice más que llorar y hacerlo llorar a él…también cuando…-

Lo que para Rossweisse parecía ser un momento de confidencialidad y de esparcimiento emocional de la joven doncella de otra religión no demoró en convertirse peligrosamente en un completo desahogo de todos y cada uno de los pesares que tenia ella debido a lo blando que era su carácter, la valquiria podía entender de buenas a primeras su situación, pero luego de haberla escuchado sentir autocompasión y quejarse de si misma durante mas de una hora sintió la imperiosa necesidad de callarla de alguna manera si no conseguía un gin tonic pronto para soportar la perorata de su joven colega de clan.

"Dios, así deben sentirse Azazel y la cosa cuando me pongo mal"

No obstante, ella no iba a ser irrespetuosa con el voto de confianza de Asia para con ella, así como el ángel caído o el Vibrador de 18 pulgadas al que si bien ella no le había dado el uso supuesto para este sino en cambio le había conseguido unos lentes de sol y lo había convertido en un confidente con el cual tomarse unas copas mientras renegaba de su vida.

-yo… ¿Qué debería hacer en este momento?...- finiquitaba su monologo interno la monja con un tono conciliador que le daba a entender a la valquiria que finalmente podía dejar de pensar en los descuentos del fin de semana.

-¿sobre qué?...- pregunto la valquiria enarcando una ceja -… ¿sobre tu complejo de inferioridad respecto a los demás miembros del clan?...-

La expresión de Asia se torció un momento en un gesto adolorido y de vergüenza, haciendo caer a la valquiria en cuenta de su falta de tacto.

-¡Lo siento muchísimo!¡no quise decir que!...-

-¡NO!...- corto Asia alzando la voz unos cuantos decibeles más de la cuenta asombrándola inclusive a ella puesto que no solía ser tan explosiva -…creo… que es exactamente eso…- concluyo ella sintiendo que la brusca afirmación de hecho había sido acertada -…creo que me siento, que no soy tan buena como los demás, sea en batalla o llamando la atención de Issei san…-

Aquella ultima parte hizo esbozar una sonrisa trémula a la valquiria a la vez que un fuerte rubor se tornaba en su rostro, ahí estaba la pequeña y pura Asia sintiéndose insuficiente por no saber cómo acercarse a Issei Hyodo mientras ella había tenido su primera vez con él metidos en un casillero muy probablemente habiéndose desvirgado ambos en tan indecorosa situación, hecho que había generado en ella tal conflicto interno que no había podido beber una gota de alcohol no solo por haber matado tan grotescamente lo que debería haber sido el momento mas especial de su vida según todo lo que había aprendido en historias románticas, sino por el hecho de que le había arrebatado el premio gordo que tanto deseaba su líder de Clan y contratante indirecta la cual por supuesto podía dejarla de patitas en la calle por eso y de paso joderle el resto de su vida profesional tanto humana como sobrenatural haciendo uso de su influencia aristocrática si se lo proponía.

Si, en resumen, la había cagado tan en grande que estaba hecho un lío completa y de hecho cualquier cosa era buena idea para comprar tiempo y despejarse la mente para pensar como iba a afrontar las consecuencias de sus actos, inclusive si esto se trataba de ayudarle a Asia a superar sus inseguridades pese a pertenecer a un contexto socio cultural donde había de todo menos tacto a la hora de tratar las cosas y de ahí el hiriente comentario.

-bueno ujum…- tocia la valquiria sobre su puño cerrando sus ojos con una expresión meditabunda -…sobre llamar la atención de Issei kun realmente no puedo aconsejarte mucho por que bueno, nunca fui buena tratando con los chicos…- afirmación que le provocaba escozor a la valquiria por que literalmente su trabajo base debería ser ligar con hombretones que morían por la causa -…pero si quieres sentir que puedes valerte un poco mas por ti misma en pelea que solamente curándonos estando escondida detrás de Rias Buchou, podemos trabajar en algunas clases de defensa personal para ti…-

La mirada de Asia se dirigió expectante a los ojos de la valquiria quien se sintió extrañada por notar cierta admiración por parte de la monja

-¿defensa personal?-

-si, defensa personal…- contesto la valquiria con un arrobo de entusiasmo -…tampoco sería para tirar cohetes, pero podríamos trabajar con unas clases básicas de artes marciales, quiero decir, por lo que se eres competente con la magia pero siento que lo que quieres es más sobresalir un poco, por lo que podríamos aprovechar tu ventaja física natural como demonio para que aprendas uno que otro movimiento de pelea, nunca se sabe, quizás termines impresionándonos a más de uno…-

Asia no sabia como tomar la idea de la Valquiria, aquella confesión había salido mas bien de golpe y no terminaba de entender como se sentía, sin embargo, con cierta timidez comenzaba a contemplar que si bien eso no sería la gran solución definitiva para su complejo de inferioridad, tratar de explorar otros campos en los cuales hacerse mejor sin ayuda de Rias Gremory, no por sentir ninguna clase de hostilidad contra ella, al contrario, era la persona que mas admiraba como mujer; sino por que seria precisamente una forma de mostrarle a ella y a si misma que podía también crecer por su propia cuenta.

-¿crees que podre hacerlo?...- pregunto esta con trémula esperanza

-por supuesto, no solo lo creo te lo garantizo -… afirmó la valquiria orgullosa -…soy una Valquiria, por supuesto que puedo enseñarte las artes de una doncella guerrera, es más, hasta podríamos intentar también con varias convenciones mágicas que yo misma he ido desarrollando en secreto…pero eso lo dejaremos para luego, por ahora vamos a organizar un programa para ti...- y así con cierto emprendimiento entusiasta la valquiria tomaba una toalla desechable de la cocina y comenzaba a rallar sobre esta distintas ideas y objetivos que tenia para con la joven monja quien al principio miraba todo expectante, no obstante conforme miraba la lista de cosas que hacer crecer y crecer su rostro fue tiñéndose paulatinamente de color azul.


Hyodo Issei se vio suspirando meditabundo acostado en su cama, eran las nueve de la mañana y por primera vez en mucho tiempo se encontraba solo en su propia habitación, por supuesto se podía decir que "solo" aplicaba a la forma, si se descuidaba tendría a Akeno o a Asia o a cualquiera de las demás encima suyo en un pis pas.

"me reuniré con Azazel Sensei para terminar de finiquitar los detalles del viaje que tenemos que hacer"

Era lo que le había dicho Rias antes de partir esa mañana, dicho viaje también era la razón por la que la grabación del Oppai Dragon iba a estar en pausa, después de todo se necesitaba del poderoso dragón emperador rojo para defender el territorio cuando la legitima guardiana de este no estaría presente y no podía perder el tiempo en esos pormenores.

Tampoco ayudaba que de un momento a otro Gasper en caja se hubiese labrado la misma reputación que Jhon Wick en su serie y que al anunciar que este también estaría ausente los ratings cayeron estrepitosamente, no le molestaba particularmente ese hecho y hasta él reconocía que su propia serie no tenía sentido más allá de la típica moraleja de cada final de capitulo.

Por eso mismo para él su situación era extraña, hacia unas cuantas horas saber que estaba libre de esa cantidad ridícula de compromisos seria razón para salir a bailar en calzoncillos a la calle, pero ahora estaba ahí, estático, solamente con el ruido de las aves entrando por la ventana. La razón era simple.

Había tenido sexo, finalmente le habían reventado la cereza y por fin pudo desfogar al menos en parte toda esa libido contenida que lo venia atormentando de hacia tiempo, la experiencia si bien fue atropellada e incómoda, fue agradable, el placer del sexo era tal cual lo había imaginado.

El problema era con quien se había estrenado, no podía negar que ninguna de sus compañeras de clan eran unas excelentes opciones a la hora de estrenarse en el mundo del sexo y que Rossweisse hubiese sido la ganadora del premio no le parecía malo porque fuese ella.

Le parecía malo en ese momento era porque no fue Rias Gremory, no fue Buchou, no fue su novia.

Ciertamente ella le había dado lugar a su sueño de ser rey del Harem y eso implicaba que tarde o temprano tendría acción con el resto de las chicas que lo "amaban", pero actualmente estaba en una etapa en la que recién empezaba una relación sentimental y formal con su ama ¿acaso eso no significaba indistintamente de todo lo que pudiese atañer el contexto socio cultural de los demonios que él le había puesto los cachos a su novia demonio? Sabrosa ironía.

Pronto sintió que estar en cama no le ayudaría a organizar sus ideas por lo que cansadamente se levanto y bajo a la sala de la casa, o eso iba a hacer, primero decidiendo pasar por el estudio de su piso.

"Ya que tienes tiempo libre ¿Por qué no intentas cerrar un contrato?"

Él era más que consciente que todos sus contratos hasta ahora a excepción del que realizo con su ama habían terminado en fracaso, pero que al menos todos sus clientes la habían pasado pipa, quizás tratar de sacarse uno y hacer pasta extra no sonaba nada mal en ese momento por lo que ojeo los que lo solicitaban a él.

Al lado de dicha pila de contratos, había aun una mas grande de Magos que pasaban sus curriculum para el tema del pacto mágico con ellos, la pila llegaba hasta poco mas arriba de su cabeza y solo esos ya eran de los que recién acababan de llegar. Sabiéndole agrio el hecho de que ya había pasado mas tiempo del que le gustaría junto a Ravel mirando documentos de gente que quería estar pegada a él, si al menos le permitiesen escoger a las tipas que estuviesen mas buenas seria feliz con eso, pero la joven Phoenix le había incriminado muchas veces por que ese no era un criterio valido para la elección más importante de su vida hasta ahora según ella.

Sintiendo repelús de pasar otras cuarenta y ocho horas leyendo perfiles profesionales Issei sin mirar demasiado tomo el primer contrato que su mano alcanzo y salió corriendo de ahí, bajando ahora si al comedor mientras leía de qué iba la tarea que le iban a pedir.

Deseo ver al legendario Dragon emperador rojo en acción

Era todo lo que decía dicho contrato, figurándose que quizás se trataba de alguien que tenia contactos en el inframundo y que, por eso sabia de su trayectoria profesional, su contratante quería verlo hacer algunos cuantos movimientos de pelea y decir alguna de sus frases icónicas ya atadas a las leyes del Copyright pero que él muy gentilmente dejaría pasar para por fin tener un visto bueno.

Tan centrado estaba en averiguar que era lo que le pedirían que hiciera que casi choca de bruces contra un Yuuto Kiba que grito como doncella secuestrada cuando lo vio aparecer girando por la esquina.

-¡Kiba hermano, ten cuidado! ¡Casi me matas del susto!...- Exclamo Issei sobreponiéndose al susto

-I..I-I-I Issei Kun…- por su parte el rubio aún seguía con su rostro pálido al ver a su mejor amigo en ese momento -…no esperaba verte por acá a esta hora… ¿no tenías grabación del Oppai dragón hoy?-

-no, estará en stand by hasta que Buchou y Azazel vuelvan de su misión diplomática…- habiendo contestado Issei enarco una ceja -…pensé que ya lo sabias, todos lo saben…-

-ah sí, es cierto…- contesto este particularmente nervioso, llamando la atención de Issei por lo extraño de su comportamiento, parecía demasiado inquieto e incluso asustado, siendo esta la primera vez que lo veía así.

-¿oi Kiba ¿estás bien?...- pregunto el castaño preocupado, era extraño ver al rubio Gremory en esa clase de estado

-sí, sí estoy bien, lo siento, simplemente tuve… una noche algo particular…- se limito a disculparse tratando de ser lo mas ambiguo posible, si se forzaba a decir que estaba perfectamente bien cuando no era así lo único que iba a hacer seria preocupar a Issei y a los demás que se encontrasen más de la cuenta y eso era lo último que quería.

-ya veo, así que incluso los niños bonitos como tu duermen mal…- señalo jocoso el dragón rojo arrancándole un arrobo de incomodidad a su compañero, luego de haber tenido sexo sorpresa esa clase de comentarios ahora si calaban cuando antes el podía pasar de estos con sofisticada parsimonia -…¿Qué te trae a la casa tan temprano?¿buscabas a Buchou?...-

Nuevamente un escalofrió devastador pasaba por la espalda de Yuuto Kiba, hasta ahora que él y Gasper viviesen en un apartamento aparte de la casa Hyodo nunca había representado un problema, salvo ahora cuando necesitaba hablar con Xenovia sin que nadie del grupo se diera cuenta o hiciera demasiadas preguntas hasta que lo hiciera.

-si, venia a hablar con Buchou… pero acabo de caer en cuenta sobre lo que dijiste, supongo que ella ya no está aquí en este momento…- desvió el rubio aquella bola curva que era esa pregunta, tenia que hablar con Issei llegado el momento y con toda la seriedad y interesa que requería su confesión y disculpa, pero primero tenia que hacerlo con la caballero Gremory.

-vaya…- esta vez con algo de asombro Issei no pudo evitar cruzar sus brazos mirando a su amigo reducido por los nervios -…hermano, no se lo que te paso anoche, pero no pudo ser tan malo ¿o sí?...-

La mirada de Yuuto Kiba tembló en ese momento, aquello definitivamente había sido terrible, aborrecible, lo peor que había hecho por mucho en toda su vida, algo que lo perseguiría probablemente hasta el final de su vida sobrenatural si no moría en una épica batalla primero.

Y más, sin embargo.

-no… no creo que haya sido malo, simplemente es algo que me supero…-

No le parecía correcto bajo ningún criterio decir que el acto en si hubiese sido horrible, algo dentro de si entendía incluso dentro de todo su caos, que, aunque hubiese sido forzado por una sustancia sobrenatural, ese fue un momento de intimidad y de apertura emocional y física, decir que había sido "Malo" se sentía como faltarle directamente al respeto y a la figura de mujer de Xenovia.

Una mano que se poso en su hombro rompió toda cavilación de Yuuto Kiba, haciéndole alzar su mirada a un Issei que le sonreía condescendiente.

-vamos, eres el Caballero del grupo Gremory, no hay nada que te supere hermano, simplemente necesitas tiempo para poder pensar como afrontar lo que sea que haya pasado, así que ten más confianza en ti mismo…-

Kiba esbozo una sonrisa gentil cerrando sus ojos, Issei como siempre era una persona reconfortante que con unas cuantas palabras podía subir los ánimos de cualquiera, en ese momento aquello hacia todo simplemente más incomodo

-Gracias Issei kun, creo que tomaré ese concejo…- siseo este con languidez, En el fondo sabía que tenia que tomarse las cosas con calma y hablar con los afectados con interesa, pero era más fácil decirlo que hacerlo

-bueno, ¿tienes algo que hacer por la tarde?...- pregunto Issei llamando la atención del rubio

-¿Por qué la pregunta?...-

-bueno, ya que estoy libre de ir a los set de grabación, pensé que seria buena idea hacer algún contrato y este se ve interesante…- le dijo mostrándole el documento tomado anteriormente hasta ese momento recién cayendo en cuenta que solamente había tomado la primera de un documento de dos hojas -…aunque tengo pereza de ir solo ¿vienes?...-

Kiba estaba preparado para rechazar y seguir con la búsqueda de su compañera, más sin embargo ¿Qué podía decirle para salir del paso? Si le decía que no, que viendo que Buchou no estaba ya se devolvería para su apartamento, ¿Qué pasaría si Rossweisse o Asia lo encontraban y el usaba la misma excusa de hacerse el que no sabía? Prendería todas las alarmas inintencionadamente de algo estaba pasando con él y con Xenovia.

Por supuesto todo eso lo pensaba él dentro de su cuasi paranoia, pero era muy difícil que el resto del grupo viese algo que el hiciese con ojos extraños, al menos no algo que no tuviese que ver con una espada sagrada de por medio

-si claro, ¿Por qué no?...- concedió rindiéndose, quizás las cosas se habían dado de esa manera para que él hablase primero con Issei que con Xenovia, no era lo enteramente más correcto, pero al menos podía aprovechar la oportunidad para decirle a su mejor amigo que jamás haría algo para faltarle a él o a alguna de sus chicas.

-Perfecto, pero primero pasemos a la cocina por algo para desayunar…-


Kiba se veía por primera vez enfrentándose a una situación así, durante la mayoría de su vida se había enfrentado a situaciones limite entre la vida y la muerte y por ende estos topes limite ya no eran ajenos a él, ya la muerte no le era indistinta desde su primer encuentro con Rias Gremory, su posterior entrenamiento a manos de la tuberculosa del Shinsengumi y toda pelea que había venido de ahí en adelante desde que literalmente entro en la escuela donde estaba.

Pero era la primera vez donde el peligro al que se enfrentaba no era uno físico, tangible, uno al que podía superar a base de habilidad y fuerza de voluntad, se estaba enfrentando al peligro de perder aquellas cosas valiosas que esta vez no podría superar a base de fuerza bruta, sus lazos con su familia.

No lo contempló con tanto detalle hasta que estuvo a punto de caer en el lado oscuro cuando estaba buscando su venganza contra las Excalibur, que sus amigos, en especifico su ama e Issei eran su familia y como ellos lo veían igual, Koneko le rogó con anhelo completo rompiendo toda mascara de neutralidad e indiferencia que no se fuera en su momento y con Xenovia había conseguido una amiga con la cual compartía ideales y gustos.

Y ahora los podía perder sin saber como evitarlo ¿ocultar la verdad serviría? Ellos no se merecían eso, viese por donde lo viese tenia que ser franco con ellos, era lo más que se merecían.

-bueno, llegamos…- anuncio Issei delante de una amplia casa cerca del borde externo de la ciudad, donde normalmente solían ocurrir todas las cosas raras -…linda casa…-

En efecto se trataba de una mansión de considerable tamaño con lo que parecía ser un amplio terreno de jardín.

-se ve como un lugar demasiado ostentoso para ser alguien normal… ¿será alguien del inframundo el que esta viviendo aquí?...- pregunto Kiba un tanto alerta, tratando de parecer que estaba bien

-vamos a ver…- Issei nuevamente sacaba la hoja de su contrato -… el tipo se llama… Anung Un Rama…- nuevamente guardaba el documento -…si, definitivamente un nombre japonés en toda regla…-

-¿desde cuando te volviste tan sarcástico?...- pregunto Kiba con cierto disgusto que no paso inadvertido para su compañero de Clan, dicho compañero no quería decirle que de alguna manera era tanta la curiosa mala suerte que había tenido los últimos meses que prefirió tomárselo con humor que se fue volviendo mas y mas acido hasta la fecha.

Sin decir mas ninguno de los dos, tocaron el timbre el cual soltó una tonada tétrica de órgano por toda la zona, de no ser porque la mansión era la única que había en la zona probablemente hubiese hecho que los vecinos llamasen a la policía, segundos después se abrió el portón de par en par soltando un poderoso chirrido.

-Hyodo Issei, Dragón emperador rojo, te estaba esperando…-

-¿se supone que eso es una invitación para seguir?...- si bien Kiba también estaba un tanto extrañado por la bienvenida, prefirió evitar hacer comentarios como los que Issei estaba haciendo.

Ambos se limitaron a ingresar por el amplio jardín hasta llegar a la entrada de la casa, donde la puerta principal al igual que el portón se abrió automáticamente recibiéndoles una melodía clásica que resonaba por todo el lugar con un aire aristocrático bastante exagerado, y ya era decir sabiendo que ambos venían de una atmosfera cuasi permanente victoriana vintage del salón del club de ocultismo.

-Bienvenidos…-

En medio del salón, un sujeto delgaducho vistiendo entre lo formal y un cosplay de Bloodborne se encontraba sentado cruzado de piernas con puños juntos sobre su rodilla, con un cabello largo negro que caía hasta su cintura completamente liso y unos rasgos faciales afilados que lo hacían parecer un sujeto perturbador, especialmente sus ojos rojos con varias pupilas que ocultaba tras sus lentes.

-ahhh… esto…- por supuesto tanto el ambiente como su mismo contratante incomodaron a Issei y a Kiba -… ¿señor Un Rama?...- pregunto este más bien confundido

-en efecto…- contesto este con una voz melosa mirándolos predatoriamente -…es un placer conocerte Hyodo Issei, Dragón emperador rojo y Héroe magno del inframundo…- su mirada se desviaba a Kiba también -…y a ti también Yuuto Kiba, portador de la espada demoniaca Gram y Maestro de la Sacro espada demoniaca y el ejercito dragontino…-

Ambos demonios Gremory no pudieron evitar ponerse en alerta, era normal que muchos de sus contratantes supiesen una que otra cosa de ellos, pero ese tipo en particular al parecer los conocía de sus logros mas recientes; todo eso sin contar la atmosfera a su alrededor, la forma en que los miraba y el tono macabro con el que les hablaba.

-debo decir que es una particular sorpresa que el Caballero Gremory también viniera…-

-bien, bueno…- corto Issei hablando un tanto mas alto tratando de ganar un poco de control de la extraña situación -… usted decía que quería ver al legendario Dragon emperador rojo en acción, así que… ummmm… aquí estoy…- contesto este resaltando su ultima palabra casi a modo de pregunta -…¿Qué quiere que haga exactamente?...-

-mi estimado Issei, creo que fui muy especifico en mi petición…- siseo este casi serpentinamente relamiéndose llamativamente -…quiero poner a prueba tus habilidades…-

-¿y eso se traduce en?...-

-que vas a combatir contra mi…- anuncio este afilando su mirada poniendo en estado de alerta al dragón emperador rojo -…o eso iba a ser originalmente, pero viendo que trajiste contigo a otro de los potenciales de combate de la familia Gremory, sería un honor rampante para mi que ambos combatiesen entre si antes de proceder al evento principal…-

Tanto Kiba como Issei apretaron la mandíbula, aquello era algo serio, ese sujeto Anung un Rama parecía ser alguien especialmente peligroso, y este les estaba pidiendo que se enfrentase entre ellos solo para su entretenimiento

-¿puedo preguntar cual es el objetivo de eso?...- pregunto Kiba con cierta precaución, lo último que quería era incurrir en una pelea de vida o muerte con su mejor amigo

-ninguno en particular, solamente soy un demonio que disfruta de los pequeños placeres que da la vida, siendo uno de estos una buena pelea a muerte…- habiendo dicho eso la mirada del sujeto de cabello negro se estrecho -…aunque debo decir que me preocupa no verlos a ninguno de los dos en su máximo estado…-

-¿Qué quiere decir con eso?...- preguntó Issei

-que ninguno de los dos viene preparado para pelear en serio…- tanto Issei como Kiba hicieron ascos al ver que ni para alzar su brazo y señalar a alguien con el dedo los manierismos tétricos de ese tipo no dejaban de resaltar -…tanto tu como Yuuto kun vienen con preocupaciones que los atormentan…-

Un escalofriócorrió por la espalda de ambos Gremory, aquel tipo no solamente era inquietante, sino que también los estaba leyendo como si fuesen un libro abierto, ¿tan evidente era que ambos estaban pasándola mal por sus desventuras sexuales? ¿O era que aquel demonio tenía poderes considerables para leer o manipular la mente?

Aquello cruzo por la mente de Kiba quien no dudo en dar un paso al frente mientras materializaba una de sus espadas sacro demoniacas

-lo siento señor Un Rama, pero yo juré nunca alzar mi espada para lastimar a uno de mis amigos, mucho menos para hacerlo con el fin de entretener a alguien…- habiendo dicho eso el rubio se ponía en guardia, preparado para pelear mientras que el anfitrión del lugar lo miraba divertido por encima del hombro aun estando sentado -…si quiere probar nuestras habilidades, estaremos mas que satisfechos de enfrentarnos contra usted…-

-Kiba…- siseo Issei palmeándose mentalmente, Kiba al parecer había tenido una noche difícil pero aún así era capaz de mantener el enfoque en una situación como esa, mientras que él estaba languideciendo por no saber como lidiar con el hecho de haber sido técnicamente infiel, no podía abandonar a su hermano, su colega, su pana en lo que parecía ser una pelea bastante jodida que iba a empezar.

-No, Kiba, espera…- esta vez Issei poniendo su mano en su hombro daba un paso delante de él mientras su confiable Boosted Gear aparecía en su antebrazo y mano izquierda -…el me pidió a mí, el quería un pedazo de mí, y lo va a tener…-

-ay pero que rico…- contesto Anung relamiéndose, haciendo que Issei pasase de la decisión al asco y a la incredulidad.

-me lleva la puta que me…-

-¡Vale, normalmente acabaría con ustedes hasta destruir su mas ínfima partícula por haberse atrevido a desobedecer mi petición¡…- anuncio este poniéndose de pie mientras una luz envolvía ambas manos con un fulgor morado -…¡Pero incluso yo!¡un ser milenario que ha contemplado el nacimiento del ser humano desde su etapa mas primigenia de vida puedo verme conmovido por la convicción de dos amigos de dar su vida por el otro!¡Esta bien!¡vengan ambos a la vez contra mí!...- Anuncio este extendiendo sus manos a los lados sonriendo estrafalariamente -…¡peleemos hasta que nuestros corazones estén satisfechos!...-

BOOST

Con un impulso cargado Issei se disparó hacia Anung Un Rama de un solo salto preparado para acertar un poderoso izquierdazo, no sabía que tan poderoso era ese sujeto por lo que tenía que actuar con precaución

BOOOOOOOOM

O así era hasta que dicho enemigo no se movió de su posición ni cambio su gesto cuando el puño se estrello en su rostro y este lo hubiese mandado contra la pared del fondo dejándolo completamente inconsciente, como si no hubiese sido capaz de ver lo que le iba a venir.

-¿uh?...-

Tanto Kiba como Issei se acercaron a ver que había pasado puesto que dicho demonio no se levantaba y de hecho si no fuese por su débil respirar casi parecía haber muerto.

-esto… ¿Qué esta pasando?...- pregunto Issei con inquietud al ver como un charco de sangre comenzaba a salir del cuerpo del sujeto manchando el suelo.

-no lo sé pero…- esta vez Kiba acercándose con precaución vio que el fulgor de las manos de Anung seguían brillando, por lo que con precaución se acercó a ver sintiéndose confundido de no sentir ninguna energía demoniaca emanando del mencionado, razón por la cual aventurándose le tomo de las muñecas de su chaqueta alzando su mano -…¿Están son luces LED?...-

-¡¿Luces LED?!¡¿Pero qué Carajos?!...-

-¡No lo sé! ¡Pero creo que lo matamos!...- Finiquitó Kiba mirando a Issei a la par que el rostro de ambos se palidecía


-¿estará bien?...gracias al cielo, es lo que quería escuchar doctor…- anunciaba Rias con evidente entusiasmo en al borde del pasillo de la comisaría de policía donde en un cuarto de prisión donde unos avergonzados Issei y Kiba miraban a un costado entre avergonzados y desasosegados -…si claro, yo me encargo de avisarle a su familia que no fue tan grave…- siseo esa ultima parte para que el personal humano no la escuchase, el cuerpo de emergencia que envió su hermano no demoraría en llegar para flashearle la memoria a todo cristo en ese lugar, pero mientras tocaba actuar como una persona normal mientras se sentaba en una silla delante de la jaula mirándolos a ambos claramente decepcionada y molesta.

Ninguno de los tres decía nada, Xenovia atrás de Rias solamente hacia la situación mas incomoda por que ella no entendía ni pio de lo que iba la situación actual.

-Issei, ¿ves lo que pasa cuando no tomas tus contratos demoniacos en serio?...- regañó esta con tono parco, la situación era ridículamente incómoda para todos

-lo siento…- se disculpó este mirando al costado, rogando que se lo tragase la tierra

-que yo se que el tipo es creepy como él solo ¿pero como no se dieron cuenta de que el señor Yatozura era un humano común y corriente?...-

-bueno, para empezar se presentó como Anung Un Rama…- esta vez era Kiba cuya expresión era disfrazada por los flequillos de su cabello -…nunca supimos de su nombre real…-

-¿Cómo iban a saberlo si dejaron la mitad del expediente donde se explicaba que el señor Anung Un Rama como le gusta que le llamen por que su verdadero nombre es Kei Yatozura padece un caso bastante serio de Chūnibyō y tiene una herencia de sus familiares norteamericanos en Sillycon Valley que le permiten jugar a ser un demonio con poderes sobre humanos?

Ni Issei ni Kiba se atrevían a responder, después de todo el asunto se había salido de control al ver que el tipo Anung Un Rama era como decía su ama, un humano, e Issei le había dado con todo a dicho humano, si solamente el asunto se hubiese detenido ahí no todo habría sido tan traumático, pero cuando la sirvienta que trabajaba en la casa apareció tras el golpe y vio a su patrón herido de muerte no demoro en llamar a la policía entre gritos de pánico a los cuales no demoraron en sumarse los de ambos adolescentes

Razón por la cual ambos estaban detenidos, Rias Gremory recién había llegado de terminar sus preparaciones para el viaje a Transilvania para pasar directamente a la cárcel con el fin de sacarlos luego del tremendo mal entendido, por supuesto se había asegurado por todos los medios disponibles que la vida del humano no peligrase luego del putazo draconico, para su buena fortuna Issei se había contenido lo suficiente para no arrancarle la cabeza y la columna de cuajo.

-Como si ya no tuviésemos suficientes cosas de que preocuparnos estos días…- desdeñó Rias apoyando sus dedos en su frente como si lidiase con una jaqueca.

-Lo siento, todo esto fue mi culpa…- se disculpó Issei sin ánimos de mirar a nadie, después de todo una cosa era eliminar de la existencia hasta su mas ínfima partícula a un monstruo o un demonio y otra cosa era usar sus poderes para herir a alguien inocente por así decirle al freak demoniaco.

-no, yo también debí meditar la situación con cuidado…- se contraponía Kiba no dejando su orgullo que Issei acarrease con toda la culpa, no pudiendo evitar en ese momento mirar a su compañera de Clan y sentir como la mirada incomoda de esta le hacia sentir que sus huevos ahora los usaba de corbata -…tenía otras cosas en mi cabeza y no actúe con precaución…-

-Si Yuuto, me sorprende de ti…- esta vez el tono de Rias no era tanto de enojo como si de inquietud…- todos sabemos en el grupo que Issei es bastante explosivo, pero tu no eres de entrar en una pelea sin primero medir a tu oponente ¿Qué paso ahí?...-

Nuevamente Kiba sintió la mirada acusatoria y preocupada de su ama, sin embargo, la que le pesaba era de incomodidad de Xenovia también, aquello era lo que más le había estado atormentando durante todo el día, pensar que ella le podía mirar así por lo que paso.

-En fin…- se limitó a suspirar Rias luego de que su caballero no dijese nada -…al menos esto no termino en nada completamente grave por lo que esperemos a que lleguen los enviados de mi hermano para que resuelvan esto de la manera más discreta e irnos a casa… Issei, Yuuto, ambos tendrán que ser castigados…-

Ambos adolescentes aceptaron resignados, al menos esperaban que a su ama no le brotara la vena sádica que por costumbre si tenía Sona Sitri y no comenzase a nalguearlos como la última vez.

Para ninguno de los cuatro el esperar ahí en ese lugar había sido una experiencia agradable, no habían dicho mucho mas por lo incomodo de la situación, la reprimenda y el conflicto interno de ambos chicos por estar compadeciendo ante ambas mujeres a los que sabían que habían hecho daño, el enojo y la decepción por parte de la líder de clan, y la mirada ambigua y estoica de Xenovia que le sabia a Kiba como cuando recién se habían conocido ella y el grupo Gremory

Tras pasar las dos horas más incomodas de su vida, finalmente aparecía en el pasillo un guardia demoniaco acompañado del capataz del lugar, probablemente ya con el cerebro lavado con magia demoniaca.

-ya se han resuelto los mal entendidos señorita Gremory, pueden retirarse…- anuncio este abriendo las puertas de la jaula y permitiéndole a ambos chicos que saliesen


Ciertamente todos los acontecimientos de las ultimas veinticuatro horas habían sido de los episodios mas estrafalarios de lo que llevaba bajo el nombre Gremory para Yuuto kiba, todo había sido un mar de emociones la gran mayoría por no decir todas incomodas por situaciones que en su mayoría se salieron de su control pero que así mismo eran culpa suya.

-bueno, creo que aquí podremos hablar cómodamente…-

Pero si de algo podía estar seguro, es que en ningún momento en su vida había sentido tanto miedo y tanta inquietud como en ese momento, donde se encontraba sentado junto a su compañera de Clan y colega de pieza demoniaca a unas cuantas cuadras de su apartamento, la misma con la que había tenido sexo de manera espontanea la noche anterior debido a que ambos palabras mas palabras menos fueron drogados por alguien más.

-Rias Buchou… necesito hablar de algo con Kiba, así que en un rato voy a la casa…-

-Claro, no hay problema…-

Cuando los cuatro adolescentes salieron de la comisaria de policía y se preparaban para irse a su casa, la caballero Gremory sorprendió a todo el grupo con ese aviso, al mismísimo Yuuto Kiba se le bajó la tensión en ese momento de tal manera que solo su naturaleza demoniaca evitó que se desmayase y comenzase a echar espuma por la boca.

Razón por la que estaban ahí, finalmente a solas, tal como lo había estado deseando todo el día, su malestar se debía a que por mas que se mentalizase para explicarle lo ocurrido a Xenovia, hacerlo no era tan fácil, menos cuando ella se mostraba especialmente parca en ese momento, claramente molesta.

-si, creo que ambos sabemos que debemos aclarar lo ocurrido ayer…-

-estoy de acuerdo…-

Aun así Yuuto Kiba era un caballero no solamente de pieza demoniaca, su gallardía y educación le obligaba a corresponderle a su compañera de clan con todo el respeto y la solemnidad que la situación ameritaba, por lo que haciendo de tripas corazón trato de mantenerse tan sereno e inexpresivo como podía pese a que estaba tan nervioso que de si estar parado se tratase, estarían temblándole las piernas.

Un silencio pesado como natilla de alquitrán se asentó entre ambos, limitándose a estar sentados y en pausa, ni si quiera mirándose entre ellos sino adelante y al suelo, no sabían como empezar a destripar el tema.

-¿Por qué?...- finalmente siseo Xenovia casi entre un susurro

-¿uh?...- volteo a mirar Kiba extrañado

-¿Por qué…ummm…- si bien Xenovia mantenía su expresión estoica el leve temblor en su voz evidenciaba la incomodidad -…¿Por qué me hiciste tomar una de esas pociones de amor que estaban corriendo por la escuela?...-

Nuevamente se le bajaba la presión al caballero Gremory

-¡¿Tu también sabias de esas pociones?!...-

-Como no saberlo, durante casi dos semanas hubo raros por toda la escuela vestidos con gabardinas y sombreros fedora repartiéndolas …- contesto esta con mal genio -…francamente no sé cómo es que Seto Kaicho o los demás los dejaron ir a sus anchas durante todo ese tiempo…-

Kiba con cara de panoli trataba de entender acaso cuantas personas sabían de la existencia de los extraños en gabardina y fedoras, por que él ni puta idea y ya parecían ser varios que estos iban regalando relaciones toxicas o embarazos sorpresa embotellados.

-Pero si…Kiba ¡¿Por qué?!...- pregunto esta nuevamente más con preocupación que con enojo -… ¿Por qué me diste algo así ayer?...-

La extrañeza del rubio paso a una alarma a todas luces cuando entendió luego de su introspección sobre extraños en la escuela, que su compañera de Clan creía que él había sido quien la había drogado conscientemente para pegarle al peluche.

-¡No! ¡Yo no!...- Exclamo este asustado casi saltando de la banca -… ¡Xenovia san, juro que yo nunca haría algo así! ¡Menos a una compañera de clan y menos aún sabiendo que estas enamorada de Issei!...-

-¡Pero fue el agua que nos diste el que contenía la "poción de amor"!...- continuo argumentando está molesta

-¡Para empezar, no es una "poción de amor" es un afrodisiaco!...- contestó este también alzando la voz nervioso -… ¡y segundo no fui yo quien puso eso en mi termo! ¡alguien drogó mi bebida sin que yo me diese cuenta!...-

Ambos adolescentes exaltados se permitieron una pausa para calmarse, ya que se dieron cuenta que su tono de voz estaba escalando varios decibeles y no demorarían en llamar la atención de extraños y bueno, ya habían pasado muchas horas en la policía como para pasar más.

-…hasta ayer ni siquiera sabia que era un afrodisiaco siquiera…- suspiro derrotado, pero ya sintiendo como algo dentro de si estaba descansando finalmente tras explicar que la sesión de sexo casual del día anterior no había sido cosa suya…por así decirlo

-¿alguien drogó tu bebida?...- pregunto Xenovia al cabo de un rato también ya más compuesta -… ¿pero quién?...-

-no lo sé, pero te aseguro que de haber sabido que mi bebida estaba contaminada, no la hubiese bebido ni mucho menos te habría ofrecido…- contesto este posando sus brazos sobre sus piernas mirando al suelo -…todo lo que ocurrió ayer, fue algo que se escapó de mis manos…-

Nuevamente ambos se quedaron en silencio, Kiba esperaba pacientemente a que Xenovia asimilase lo que le acababa de decir, a el le costo lo suyo dimensionar el hecho de que lo habían drogado por alguna razón, tenia que esperar a que ella también digiriese ese hecho.

-ya veo, tienes razón, eso fue algo que escapó al control de ambos…- contestó esta solemne, haciendo caer en cuenta al rubio sobre el hecho de que se lo había tomado particularmente bien, de hecho, se le notaba un deje de tranquilidad

-lo siento, aun así, si no fue culpa mía, lo cierto es que terminamos haciendo algo que te lastimó bastante…-

-no, es como dices, es algo que no fue culpa directa de nosotros, pero aun así terminamos teniendo sexo…- un leve tic escapo de su parpado sobre esa última palabra -…tú no me forzaste a nada, más bien yo también fui bastante participativa para que te eches toda la culpa…-

A ambos se les agrió un poco la boca con ese comentario, después de todo fue combustible para recordar con claridad los momentos en los que ambos habían desatado su pasión junto al otro con mayor entusiasmo y todo el placer que esto despertaba.

Aun así, pese a todo, Yuuto Kiba sabía que tenía algo más que hacer, y que no podía evitar pese a la forma tan condescendiente con la que su compañera de Clan estaba tomando el asunto.

Para Xenovia fue extraño ver como Kiba se paraba del asiento y se ponía delante de ella, pero aun mas extraño fue verlo agacharse, poner sus rodillas en el suelo para finalmente adoptar una pose de dogeza.

-Xenovia Quarta, lo lamento, yo Yuuto Kiba te arrebaté tu virtud que estabas cuidando para Issei kun, las palabras no alcanzan a expresar lo mucho que siento el haberte lastimado de semejante manera…-

-No.. no, Kiba, no tienes que hacer eso…- expreso Xenovia alarmada y casi incomoda por la estrafalaria forma del caballero Gremory para disculparse con ella, nunca antes le había visto perder la compostura o la gallardía como ahora, cuando Issei murió él fue de los pocos miembros del grupo que se mantuvo firme y mantuvo el orgullo Gremory en alto por encima de todo, el verlo ahora con la cabeza en el suelo solamente le hacia comprender que él realmente sentía que la había lastimado o insultado de gravedad -…alza tu cabeza por favor…-

Nada mas lejos de la verdad y ese era el gran conflicto de ella

Para Kiba fue extraño sentir como las manos de Xenovia se posaban en sus hombros, al tener su mirada al suelo no noto cuando ella casi de manera fantasmal se había arrodillado ante él.

-Kiba, eres un gran amigo, diría que mi mejor amigo hombre…- contesto está dedicándole una sonrisa fraterna -…no solo yo, todos en el grupo Gremory sabemos que no harías nada para lastimarnos a ninguno de nosotros, no tienes por que hacer esto ya que también fue mi culpa, mas bien creo que yo tengo que disculparme por haberte hecho pasar por una experiencia así…-

Kiba quedó absorto en ese momento, debido a toda una vida basada únicamente en la lucha, la supervivencia y los conflictos del pasado que nunca se irían tendía a sentir que no valía como persona lo suficiente, solamente habían ocurrido dos casos que le habían hecho ver su existencia con otros ojos. El momento en el que Rias Gremory le devolvió la vida tanto literal como figurativamente al darle la opción de aferrarse a su deseo de vivir y su férrea voluntad; y cuando Issei dio todo de si al punto de arriesgar su integridad y su posición en el clan únicamente para permitirle a él resolver el conflicto que ataba su pasado.

Hasta ahora.

Por alguna razón que no pudo contemplar debidamente en ese momento, la mirada confortante y de aceptación por parte de su compañera de armas le hizo sentir una calidez en el pecho extraña, no supo si fue por el momento de debilidad emocional o el hecho de que era la primera vez que contemplaba el rostro de una mujer tan cerca sin que se tratase de su ama y su constante mirada condescendiente, pero ahora los ojos ambarinos de ella, los cabellos azules que caían por delante contrastando con los flequillos verdes y cada uno de sus rasgos faciales le parecieron fascinantes, imposibles de dejar de ver.

Alarmado por esa sensación de confort que le estaba brindando ella en ese momento se levanto tal cual ella pidió.

-Gracias…- se limito a aceptar de todo corazón, después de todo tanto la disculpa como las palabras de ella le habían quitado un gran peso de encima.

-no hay de que…- contestó Xenovia sonriendo también para luego cruzarse de brazos y suspirar -…y bueno, solamente quería aclarar las cosas sobre el asunto de la poción de amor, de lo de la virginidad no tienes que preocuparte demasiado…-

Aquella declaración hizo ladear la cabeza del rubio

-¿uh?...-

-si, veras, si soy consciente que la primera vez de una chica tiene que ser un asunto especial incluso sin leer las revistas con las que suelo estudiar sobre el tema…- confesó esta tomando asiento nuevamente mirando cansada al cielo -…pero si quiero ser una mujer ideal para Issei kun quería tener algo de experiencia primero, ya sabes, besos, abrazos y demás…- su expresión se torció en una de desagrado -…no obstante normalmente esta clase de situaciones se dan para que los llamados "Uglybastard" hagan de las suyas así que consultar con alguien mas y menos un hombre era una pésima idea, así que de un tiempo para acá le he estado pidiendo ayuda a Asia para practicar…-

La quijada de Kiba casi cae al piso de golpe ¿su compañera estaba diciéndole lo que él creía que estaba diciéndole?

-¿tu y Asia?...- pregunto este con precaución

-ya quisiera yo…- suspiro esta derrotada -…no me molesta la idea de practicar chica con chica y mas con alguien del harem, pero siempre que le menciono el tema sale corriendo y me deja derrotada y sin opciones, no tengo la suficiente confianza con los demás como para preguntarle a Akeno san o a Koneko san…- un nuevo suspiro escapo de su pecho -…nunca creí que mi primera vez fuera a ser contigo, un garrón completo, pero al menos lo que hicimos fue bastante placentero y adquirí conocimiento de como hacer ciertas cosas para complacer a un hombre, ahora sé que estoy completamente preparada para tener Hijos con Issei gracias a ti…-

Kiba no supo por qué, pero aquel comentario le supo bastante extraño y agridulce

-bueno al menos todo esto me ahorró un problema, y fue mejor de lo que pensé, ya que al menos mi compañero de practica es alguien a quien no le interesa las mujeres y esto no repercutirá en como nos llevamos ¿o me equivoco?...- Kiba negó con su cabeza mecánicamente -…excelente, tendría que manejar como tocar ciertas cosas debido a las diferencias físicas entre ambos, pero definitivamente me siento preparada para pedirle a Issei que hagamos el amor…-

-ehhh, bien por ti…- contesto Kiba particularmente incomodo sin entender bien el por qué.

-Perfecto, ahora debería ir a la casa a… oh, es cierto, Buchou dijo que hoy nadie dormiría con él como castigo por lo que ocurrió hoy…- comento esta posando su mano en su mentón pensativa -…bueno, ya será luego, tiempo de vida es lo que tenemos…- asintiendo positivamente para sí misma Xenovia esbozo una sonrisa confiada -…bien, gracias por todo Kiba, hablamos mañana para nuestra practica de siempre… ah, y trata de llevar agua embotellada la próxima vez para evitar que situaciones como estas ocurran más seguido…- finiquito dándole un golpecito en el pecho al rubio ante de emprender su camino a la mansión Hyodo

-si, hasta mañana…- contestó este con una sonrisa lánguida para luego dejarse caer sobre la banca nuevamente, definitivamente el día había sido una montaña rusa de emociones y peligros, pero al menos, ya todo había terminado, se había disculpado con su compañera como debía y ella no solamente le había disculpado, sino que también le había exonerado de toda culpa, todo aquello lo había dejado agotado

-debería acostarme a dormir…- finiquito para si mismo, finalmente la pesadilla había terminado y solamente quedaba descansar y prepararse para un nuevo día


-Bueno, hoy fue un día bastante productivo…¿no lo crees Asia chan?...- preguntaba Rossweisse vistiendo su sudadera roja entusiasta pero con un deje de cansancio camino a la mansión Gremory, ya iba a ser media noche y su ama al volver y enterarse que su pequeña alfil estaba afuera no demoro en tratar de encontrarla encontrando que esta había pasado todo su día junto a la valquiria de Cien Yenes.

-aaaaaaaaaaawwwww…-

Por su parte la monja contestaba apenas gimiendo audiblemente… mientras era cargada por su compañera de clan como si de un costal de papas se tratase, cortesía del entrenamiento marcial que su compañera le estaba impartiendo, en términos técnicos tal cual como había dicho la valquiria el día había sido productivo, había sentado las bases de la lucha en la pequeña monja y le había enseñado varios movimientos con la dedicación y la celeridad que solamente una mentora amorosa podía dotar.

Cariño que terminó con el hombro dislocado de Asia Argento no menos de cinco veces, todas tratadas por la misma monja con su Twilight Healling, pero que al menos le habían ayudado a aprender que cerrar el puño con el pulgar adentro era un craso error.

"Estarás bien, solo son unos cuantos morados"

Le decía a la monja cada que le enseñaba como aplicar una llave, con ella como mismo sujeto de pruebas, razón de su extremo agotamiento

"si, definitivamente Estará bien"

Pensaba la valquiria abriendo la puerta de la mansión, le había avisado a Rias por llamada que Asia y ella llegarían tarde, razón por la que no se extraño de ver las luces apagadas. No importaba, ella recordaba donde quedaba el cuarto de la joven alfil por lo que nuevamente con el tacto de una mentora amorosa abrió la puerta de su habitación para luego reposarla en la cama y arroparla, tenía entendido que Issei estaba castigado y por ende ninguna chica podría ir a acostarse con él.

Mejor para ella, lo último que quería era hacer algo entrar en la habitación del dragón emperador rojo, no solamente por su conflicto respecto a él y como le estaba costando mas de la cuenta lidiar con el hecho de que la calentura le había ganado en ese momento y que el resultado no había sido precisamente desagradable, sino porque también eso de ver a un solo hombre acostado en medio de varias mujeres sedientas no le parecía una imagen realmente agradable para ver fuese cual fuese el caso.

-bueno, eran las cosas que me esperaban al venir a vivir a este lugar luego de aceptar convertirme en la torre de Rias Buchou, no me puedo quejar…-

Ella antes de siquiera unirse al clan había visto como era la dinámica en esta casa, la particular forma en la que todas las chicas del lugar buscaban por activa y pasiva la atención Hyodo Issei, ciertamente ella al principio no veía en este mayores cualidades más allá de su papel como el dragón emperador rojo, por supuesto que estar relacionada con alguien que literalmente tenía el poder para matar a los Dioses en sus manos seria espectacular, pero en cuanto personalidad y apariencia realmente dejaba mucho que desear, o eso era al principio, tras conocerlo mejor no solamente llego a conocerlo, sino también a entenderlo y de paso a apreciarlo, pese a sus mas que claros defectos algunos rayando lo desagradable, no había conocido en su vida a alguien mas integro y entregado por las personas importantes para él y todo lo que a estos le importaba.

Inclusive a costa de su propia vida.

El ser capaz de dar su propia vida no solamente por una causa, sino por el bienestar de los demás era una cualidad invaluable para una valquiria, de esta era que escogían a sus parejas para formar sus vidas hasta que el Ragnarok llegase.

Era de suponer por eso que no le fue del todo desagradable que su primera vez hubiese sido con él, demonios, ella también tomo la primera vez de él, si, fue en una situación extraña y espontanea, pero eso era cuanto menos elogiable en una retorcida manera que los demonios podían aprobar, Rias Gremory entendería eso ¿verdad?

-definitivamente tengo que hablar mañana por la mañana con Rias Buchou…-

Bufó esta finalmente llegando a la cocina, mañana era día de jornada escolar y no debería beber demasiado por eso, gracias al cielo en la mansión Gremory no había nada que se le pareciese al alcohol en la nevera y eso era algo que le aliviaba y al mismo tiempo decepcionaba.

Al final saco una soda y se dejó de tonterías, fue a sentarse a la sala mientras continuaba monologando para sí misma, sentándose sobre un sofá.

-y también debería hablar con Issei kun y aclarar todo este mal entendido…- concluyo dándole un sorbo a su bebida escurriéndose sobre su puesto de manera poco ortodoxa, agradeciendo que no había nadie ahí para verla en ese momento.

-¿mal entendido?...-

-si, tengo que aclarar con él que lo ocurrido ayer en la escuela fue un error, o bueno, no un error, fue algo que no debió ocurrir como ocurrió, quiero decir…- en medio de su caos interno, Rossweisse noto que alguien le había contestado, al mirar en dirección a la voz, o sea, al sofá del costado, se encontró con un Hyodo Issei que la miraba pasmado mientras se encontraba arropado, cabía decir que la mirada de ella no era muy diferente

-Oh carajo…- bufo esta luego tras un rato fastidiada mirando al techo -…¿no deberías estar en tu cuarto castigado Issei?...- pregunto esta con molestia, no le gustaba la idea de ser vista en tan indecorosa situación y menos por quien la estaba atormentando

-si, estoy castigado…- contesto este desasosegado -…no me dejaron dormir en mi propia habitación…- desvió su mirada a un costado cuando la valquiria le inquirió arqueando una ceja -…el castigo que me impuso Rias fue dormir sin que ninguna de las chicas me consintiera como hacen todas las noches…-

-vaya…- contesto la valquiria maldiciendo su propia suerte, ciertamente era necesario hablar con Issei pronto, pero no tan pronto y menos en una situación así.

-sí…- contestó este acomodándose, la modorra de estar forzando el sueño en un sofá desapareció casi al acto tan pronto la valquiria hizo aparición en su campo visual, después de todos ambos estaban solos y ella necesitaba hablar con él de lo ocurrido el día anterior, cosa que el también creía necesario -…¿tenemos que hablar verdad?...-

-siiii, tenemos que hablar…- contesto Ross incomoda, presa del nerviosismo repentino, al igual que Issei ella también acababa de caer en cuenta de la situación en la que estaba

-bueno…- Issei comenzó a jugar con su cobija ganando tiempo mientras hilaba sus argumentos -…lo de ayer fue… bueno, algo que pasó…- vitoreo este mentalmente creyendo que esa era una buena forma de empezar -…¿pero no fue malo verdad?...- preguntó con cierto temor incómodamente infantil a los ojos de la torre Gremory

-No… no…para nada- contesto la valquiria nerviosa -…quiero decir, si fue malo el haber hecho lo que hicimos, pero no tienes que preocuparte, no fuiste "malo" tú, sino todo lo que…- balbuceaba está tratando de no herir el orgullo masculino de Issei pero buscando también la forma de explicarle que aquello no había estado bien dentro de su moral como profesora, lo cual terminó haciéndosele un lio en su cabeza como una maraña de pelos -…ya sabes, tu eres mi estudiante, eres mas joven, yo soy alguien mayor y soy tu profesora, mi trabajo es instruirte y enseñarte las herramientas necesarias para que te conviertas en un hombre de bien productivo para la sociedad…- tras soltar esas palabras sintió como cierta culpa se apoderaba de ella pesándole como si fuese una piedra en su espalda-…yo, no debí dejarme ganar por la situación, definitivamente no debí dejarte llegar tan lejos…-

No había pensado demasiado en eso también, pero ella ya no solamente era una valquiria o un demonio, también era una profesora, alguien a quien se le encomienda instruir y enseñar a las nuevas generaciones a tomar las decisiones correctas, ser una guía y un ejemplo ¿Qué ejemplo o que guía podía dar ella si al primer calentón que tuvo en la escuela entrego su virginidad a un estudiante? Que si, que era alguien relativamente cercano y una potencial pareja, pero aquello como docente era absolutamente imperdonable.

-no fue solo culpa de Rossweisse san, también fue mía…- contesto Issei con cierto pesar, el ver a su mentora y compañera de clan avergonzada de si misma por lo ocurrido le supo bastante mal -…ambos nos dejamos ganar por la situación, sensei solamente estaba pasando por el pasillo cuando yo estaba…-

En ese momento casi quedándose congelado como una estatua de hielo Issei recordó que todo se había disparado por que se había estado masturbando en medio de un salón de clases, cosa que también rememoro la valquiria, pasando de la vergüenza a un estado de molestia

-es cierto…- dijo esta como reaccionando mientras su rostro evidenciaba su enojo -… ¡¿Por qué estabas ayer más… mast… ¡haciéndote eso en el salón de clases!¡¿no te da vergüenza?!-

-¡No! ¡No sensei!...- exclamó el castaño asustado recogiéndose sobre el sillón conforme la valquiria se acercaba a él remangándose su chaqueta -… ¡vera!...-

Logrando calmar los ánimos luego de unos momentos incomodo Issei pudo entre forcejeos explicarle a la valquiria sobre lo ocurrido con la poción de amor encargada por Sona Sitri, sobre como él se había ofrecido como cabeza de turco a experimentar con dicha sustancia para saber que era lo que se había estado distribuyendo en la escuela por parte de los engabardinados con sombreros fedora

Nuevamente ambos estaban sentados cada uno en un sofá.

-Dime que al menos no le contaste nada a Sona Sitri…- bufó avergonzada la valquiria, no podía creer tantas estúpidas coincidencias ni mucho menos que ella no se hubiese enterado que habían estado repartiendo esas cosas en la escuela.

-solo le comenté el efecto de la poción, nada más…- contestó Issei desviando la mirada apenado -… no había forma de decirle lo que paso en el casillero…-

Un arrobo de vergüenza embargó a ambos demonios en ese momento, otra cosa que se estaba dando al estar solos en ese lugar rememorando lo ocurrido, es que fue producto de un calentón como había dicho la valquiria, pero eso no evitaba que dicho calentón hubiese sido una consecuencia del largo deseo sexual que cada uno había estado cargando desde hacía tiempo sin resolver.

Y estando nuevamente solos dichos deseos volvían a aflorar, después de todo podían hablar mucho de como todo había sido un error y de cómo ambos tenían que poner sus papeles en su grupo y en la sociedad por encima de cualquier cosa.

Pero eso no podía disimular que Issei se sonrojase furiosamente recreando sus ojos apenado con la figura de la Valquiria, ¿esa sudadera era del mismo tipo que la que destruyo con su Dress Break cuando viajaron a Tokyo? Parecía, e igual que aquella prenda, no podía disimular por completo las generosas formas ocultas en estas, los grandes y generosos senos que empujaban la chaqueta llamativamente en la zona del pecho y que resaltaba aun en la oscuridad de ese momento, una piel clara que jugaba bastante bien con su pelo de color plata.

Ni tampoco que la Valquiria apenada tuviese que bajar la mirada para no enfocarse demasiado en los brazos y el pecho del chico, normalmente parecía algo delgado, pero al estar utilizando un esqueleto para dormir la forma de sus hombros, brazos, pecho y trapecios eran evidentes y llamativos, puro músculo formado a través de un largo entrenamiento y duras batallas, brazos que la habían rodeado cuando estaban atrapados en el casillero y que recordaba claramente como se había sentido a gusto entre estos

"¿Por qué tengo que pensar en todo esto ahora?"

Si, en ese incomodo momento tenia que aceptar que si bien moral y éticamente como no habían parado de repetir ambos aquello había estado mal, como mujer había sido maravilloso pese a lo atropellado y fugaz del encuentro, no solamente se había tratado de la frotación genital ya tan placentera por sí misma, sino también todo lo demás, el tacto de un cuerpo con el otro pese a la tela, el calor del otro cuerpo, los gemidos de este, la respiración acelerada, el deseo por ella. Todo había sido maravilloso, todo había sido tan placentero como se imaginaba que tenia que ser el sexo, y eso que solamente había sido algo accidental en ese momento.

-entonces… si lo del casillero no fue "malo"…- para mayor sufrimiento de ella, tenia que retomar esa parte de la conversación -… ¿fue "bueno"?-

Y precisamente tenía que preguntar eso

-yo… como lo digo…- comenzó a murmurar esta siendo consciente de que estaba demasiado incomoda y nerviosa para pensar una respuesta coherente -…creo que debemos dejar este tema hasta acá y olvidar lo que paso…- por lo que esta concluyó que lo mejor era cerrar todo ahí e irse

-pero…- buscó interrumpir Issei acomodándose para pararse del sofá.

-Issei, quisiera que no hablemos más de esto por ahora, mejor trata de dormir ya que mañana tenemos clase…- corto está sacudiéndose un poco la ropa y dándose la vuelta para irse lo mas pronto posible, pero con la suficiente entereza como para que no pareciese que huía descaradamente.

Por otra parte, el adolescente Gremory necesitaba que lo que fuese a ocurrir esa noche, no terminase abruptamente con la mujer con la que había abandonado su castidad yéndose sin aclarar nada sin más. Ya estaba comenzando a cansarse de que todo aspecto de su vida se saliese de control como había estado ocurriendo con su vida en pareja, su vida personal, su tiempo libre, cada parte de su aspecto social.

No supo si fue movido por la lujuria u otro impulso, solamente supo que luego de ver la figura de su compañera traslucida por la sombra retirándose tuvo la necesidad de evitar que ella se fuese, pero no solamente siendo eso sus instintos y deseo le hicieron aprisionarla entre sus brazos con un abrazo posesivo

-¡I…Isseii!...- Pregunto alarmada y en shock la valquiria al sentir los brazos de su compañero de clan rodeándola por su cintura pegándola firmemente contra él -…¡¿Qu-qué-qué haces?!...-

Ni el mismo sabía que estaba haciendo, tenia una leve noción de que fuese lo que fuese estaba mal, era cierto, pero en ese momento no había cabeza para pensar en Rias o en alguna de las demás chicas, después de todo subconscientemente no podía evitar pensar que era culpa de ellas el estado constante de caos en el que se encontraba debido a su calentura.

-yo… por mi parte estoy seguro que se sintió bastante bien…- murmuró este alzando su cabeza y pegando su mentón sobre el cuello de la valquiria arrancándole un suspiro, más cuando ávidamente la mano de este subió hasta llegar a uno de sus pechos abarcándolo firmemente en su mano por encima de la chaqueta.

-Issei no, esto… no esta bien…- se quejaba la valquiria nerviosa, no por que creyese que no era capaz de manejar esa situación, sino por que el respirar del chico en su oreja,así como el calor corporal suyo solamente hacia mas vividas las memorias del día anterior y aquello alentaba su deseo que poco a poco comenzaba a sobrepasar su razón.

-No se ya si estará bien o no, pero…- Rossweisse sintió un fuerte estremecimiento cuando cayó en el hecho de que la virilidad de Issei estaba apoyándose contra su trasero, más notable cuando este comenzó a moverse sin apartarse -…creo que ambos queremos más…-

"¿de dónde saco este mocoso esa confianza?"

Se preguntó esta con un destello de enojo por la fanfarronería de lo dicho por el dragón rojo, sin embargo se avergonzó del darle la razón, podía encontrar mil y un excusas, pero en ese momento la excitación ya comenzaba a sobrepasarla, sentir la hombría de Issei moviéndose contra ella remarcándole las ganas que él tenia de ella, el deseo que ella le provocaba sumado a la expectativa de repetir la mas que satisfactoria experiencia de la ultima vez hizo que optase también por aceptar que todas las excusas que pudiese inventar para evitar que lo que iba a ocurrir ocurriese, no valieran nada.

Y aun así con ojos llorosos y molesta se iba a girar para dejarle en claro al mocoso caliente que ella quería que la soltase, solamente para ser interrumpida por un beso del castaño cuando este volteó sin darle oportunidad a decir una sola palabra y congelándola en el acto.

Era la primera vez que él besaba de esa manera por iniciativa propia, la vez anterior en el casillero todo fue tan extraño y espontaneo que sintió que todo había pasado sin más, como una serie de sucesos casi etéreos de los que él ni la valquiria habían tenido control, ahora era diferente, definitivamente era un nuevo terreno en el que estaba tanteando y por eso se sentía nervioso, pero dejándose llevar por completo por lo que dictaban sus instintos y sus hormonas ahondó en un beso lascivo que mas que ser una muestra de afecto buscaba explorar activamente la boca de la mujer en sus brazos, al principio esta no respondió, pero fue cuestión de algo de insistencia que la boca de ella correspondiese el gesto de los labios y ambos se besasen activamente.

La mano que tenia sobre el pecho de ella comenzó a amasar el seno con deseo, no había podido hacerlo cuando estaban encerrados y por eso la necesidad de explorar ese tacto era imperiosa, no era algo impersonal y casi cómico como cuando tocaba muy ocasionalmente los pechos de su ama o de Akeno san, en esta ocasión era con legitimo fin sexual y este desatado hizo que finalmente dejase de actuar con reservas bajando su otra mano al interior de las bragas de la valquiria comenzando a explorar el sexo de esta.

Un agradable corrientazo de placer escalo por todo el cuerpo de Rossweisse cuando sintió los dedos del castaño tanteando su humedad, la expectativa y la lascivia que había inundado el ambiente desde que ella bajo de dejar a Asia en su cuarto habían hecho que su intimidad estuviese cómodamentehúmeda para recibir a sus invasores los cuales al principio acariciaban sus labios identificando como se sentían para luego comenzar a entrar hasta donde lo permitían el largo de los dedos donde estaban acomodados, comenzando a entrar y a salir.

Los gemidos de Rossweisse fueron música para Issei, ella había pasado de resistirse a ser quien retomaba el beso cada que ambos se separaban para respirar y la que se pegaba mas contra su cadera, todo sin evitar en ningún momento que el magreara sus senos o la masturbase, finalmente la lujuria los había superado a ambos por completo.

-Ven…-

Ordenó Issei separándose un poco de ella, sonrojado, tomando la mano de ella quien un tanto desorientada por el aluvión de sensaciones carnales no reacciono inmediatamente cuando él la guió hasta el sofá donde estaba la cobija con la que se estaba arropando antes. Tomo asiento indicándole a esta solo con gestos a que se acomodase sobre él. Pasando saliva y ya sin intentar negar lo que iba a pasar en esa noche, Ross con sus mejillas rojas hizo caso y trepó sobre el chico acomodándose en las piernas de él apoyando sus rodillas al costado.

-Rossweisse san…- murmuro este parcialmente embriagado con la esencia de mujer de su compañera, esta se encontraba en un estado similar dotando toda la atmosfera de un erotismo que ambos comenzaban a disfrutar en demasía.

Nuevamente juntaron sus bocas, esta vez sin una posición incomoda y con aun mas avidez que la anterior, los brazos de la valquiria se cerraron sobre el cuello de Issei quien la rodeó por su cintura pegándole a él, sintiendo todo el frente del cuerpo de esta sobre su ser, incluyendo su intimidad pegada sobre la parte baja de su abdomen.

Todo aquello lo estaba enloqueciendo, ni que decir de Rossweisse quien sentirse tan deseada no hacia más que elevar su deseo de más.

Nuevamente se separaban dejando un leve hilo de saliva entre las bocas de ambos, con ojos entrecerrados y una sonrisa sutil Issei rompió el abrazo alarmando momentáneamente a su pareja hasta que esta vio como él mismo llevo las manos a su cuello, mas precisamente al cierre de la chaqueta, bajándola y descubriendo su pecho cubierto con un top deportivo que llegaba hasta el inicio de su abdomen, top que no demoró en correr hacia arriba dejando libre sus senos.

La valquiria parpadeó unas cuantas veces antes de sonreír divertida, la mirada fija de Issei sobre sus pechos le pareció incluso hasta graciosa y tierna.

-¿te gustan muchos los pechos grandes no es verdad?...- este no respondió con palabras, rápidamente se abalanzo sobre estos, comenzando a chupar sus pezones y a besar toda zona de estos que pudiesen cubrir sus labios arrancando destellos de placer en ella -…me parece bien, no por nada eres el Oppai Dragon…-

"comentario de mierda"

Bufo está restándole importancia al mal juego de palabras en su mente, por el contrario, prefirió dejarse seguir consumiendo en el placer mientras abrazaba la cabeza de Issei quien estaba concentrado con sus senos, por un momento creyó que la idea de tener estos ensalivados le provocaría repulsión, pero el toque de la lengua, labios y manos por el contrario le parecieron también confortantes satisfaciéndola gustosamente.

Issei estaba en la gloria, casi todo su ser racional se había perdido en un mar de deseo y lujuria que lo dominaba por completo, la necesidad de degustar cada rincón de la mujer sobre él había inundado cada uno de sus pensamientos y cada vez tenía ganas de más y más, por eso mismo no dudó un segundo cuando estos dictaron que ya no solamente le bastaba con besar, chupar y masajear sus senos

Rossweisse quedo sorprendida cuando sintió como nuevamente Issei la tomaba de la cintura, pero esta vez era para recostarla contra el sofá apoyándose ahora él sobre ella, era cierto que ellos como demonios eran físicamente mas fuerte que él promedio, pero ella no pudo evitar dar un respingo de gusto cuando este varonilmente la acomodo a su gusto.

-Rossweisse san…- susurró este dejando escapar un vaho de vapor de su aliento, esta iba a responder hasta que sintió las manos del castaño tomando el elástico de su sudadera y de su ropa interior bajándosela, dejándola expuesta de cintura para abajo -…esta noche eres mía…-

Esta vez la valquiria sonrió genuinamente degustando cada palabra dicha por Issei, estaba actuando tal cual como ella fantaseaba que se comportaría su heroica pareja cuando ella finalmente fuese a recoger a un guerrero caído tal cual era su deber como valquiria, en ese momento no veía a un adolescente sino a un hombre en toda la extensión de la palabra y ella estaba mas que dispuesta a ser su mujer.

Ella tomó la pantaloneta y los boxer de Issei y los bajo, todo mientras miraba al chico con inusitada lascivia.

-si, esta noche soy tuya…-

Muy en el fondo de su mente no podía creer lo que había dicho, sin embargo, en ese momento donde ambos estaban ahogados por el deseo y el placer poco importo, solamente importo cuando él bajando sus manos hacia su trasero la acomodó y con premura comenzó a hundir su hombría en la intimidad de ella arrancándole un gemido adolorido, solamente habían tenido sexo una vez y su vagina no estaba acostumbrada a la intrusión de un hombre.

No importaba, ella sabía perfectamente que luego de un rato la sensación de algo rompiéndose dentro de si cambiaria por una de placer y para ello solamente tenía que concentrarse en disfrutar de todo lo demás. Solamente tenia que esperar la brusquedad de un Issei desatado.

Sin embargo, para sorpresa de ella, cuando finalmente este estuvo dentro de ella, no comenzó a moverse coitalmente sin cuidado y desesperado, pese al descontrol y a sus propios instintos salvajes dominándolo, se movió lenta pero cadenciosamente, atento a darle el espacio y el tiempo a la valquiria a que se acostumbrase al intruso dentro de ella.

"con que incluso así puede ser tan gentil…"

Nuevamente ella iniciaba el beso que no era tardado en corresponder, poco a poco la sensación de dolor finalmente se iba y de la misma manera ella comenzaba a corresponder los movimientos por su propia cuenta, se maravilló a si misma al notar que siempre había un peldaño más en la escala del placer, este cuando ella misma buscaba ávidamente meter más y más rápido la hombría de Issei en ella.

Por supuesto el respondió al deseo de ella y comenzó a moverse con más ganas y más fuerza, la penetración ya era mas brusca y tosca, pero a su vez la fuerza que imprimía era satisfactoria para ambos comenzando a gemir al unisonó.

Ambos podían sentir el palpitar del otro en ese momento, las caricias de sus cuerpos eran rítmicas como si estuviesen bailando una pieza intima pero lenta al son de su corazón, los besos no paraban y estos ya iban guiados únicamente por su instinto más primigenio, no había pseudo conocimiento proveniente del porno o del hentai, todo era netamente primal incluso.

Cuando Rossweisse sintió su orgasmo llegar no pudo evitar abrazar la cabeza de Issei con fuerza, la constricción de la intimidad de ella hizo que Issei también eyaculase al momento, descargándose completamente dentro, abrazando la cintura de esta con sus músculos tensados, ambos sintiendo sus sentidos nublados por el arrollador orgasmo que los tuvo completamente estáticos por unos segundos antes de que sus cuerpos se relajasen nuevamente y se permitiesen volver a respirar.

Ambos se quedaron así por varios segundos, el oxígeno volvía a llegar a sus cerebros y la libido y lujuria que había empañado todos sus pensamientos comenzaba a irse permitiéndoles pensar con claridad lo que había acabado de ocurrir.

-eso fue increíble…- fue lo que murmuro Issei recostado sobre el costado del cuerpo de la valquiria, sintiendo su cuerpo con su mano, el nivel de relajación al que lo había llevado ese orgasmo era de las sensaciones mas satisfactorias que recordaba haber tenido nunca sino es que era la más.

-sí, lo fue…- contestó la valquiria con cierto desasosiego, nuevamente se había dejado ganar de la excitación, pero esta vez ella había cedido mas conscientemente, esta vez no habían quedado atrapados en una situación en la que inevitablemente sus naturalezas los llevarían a tener sexo, esta vez ella se había negado al principio, pero luego había participado ávidamente.

¿Era necesario frustrarse o enojarse nuevamente? Ciertamente como ella pensaba su relación con Issei estaba tomando derroteros que no auguraban nada bueno precisamente, pero en ese momento se sentía satisfecha, cómoda, completa como mujer ¿tener una relación con alguien que la hiciese sentir así era realmente malo? Conforme más cavilaba más se daba cuenta que todos los contras en los que podía pensar eran circunstanciales.

Issei era novio de Rias, ¿pero no era también novio de las demás de SU HAREM? ¿Y si no eran novios no lo serian eventualmente? Siendo así ella también podía tener una relación con él y no era malo que ella hubiese tenido sexo antes que las demás, simplemente fue la que tomó la iniciativa primero entre las demás por así decirlo

Eran estudiante y profesora, ¿pero acaso ambos no estaban al mismo nivel socialmente? ¿de hecho Issei no estaba socialmente mejor posicionado que muchos adultos incluyéndola ella si hablaban de temas de rango? ¿Siendo así eso no quería decir que él ya estaba cumpliendo con las responsabilidades de un adulto? ¿no era hipócrita pensar que era adulto para unas cosas y otras no?¡Demonios!¡¿se le podía considerar un niño a alguien con las responsabilidades que él tenía?

Ninguno de los dos dijo mucho más, Issei se mantuvo en silencio contemplándola vestirse nuevamente, era cierto que estaba en una relación formal por así decirlo con Rias, no obstante, luego de compartir ese momento con la valquiria no pudo evitar pensar que ella era especialmente hermosa y alguien con quien ahora tenía mucha más confianza e intimidad.

-tenemos que asistir a la escuela mañana y tu estas castigado Issei…- finalmente hablo la valquiria con un tono parco que preocupo al castaño -…la próxima vez tengamos más cuidado…- finiquitó está retirándose sin voltear ahora sí sin dejar nada pendiente y con todo ya resuelto.

-¿la próxima vez?...- pregunto Issei para sí mismo con una chispa de alegría, esas tres dulces palabras le daban a entender que aquello probablemente solo acababa de comenzar, sabiéndole esto bastante bien entre sus labios.


El día finalmente había finalizado para Yuuto Kiba, seguramente ese pasaría a su memoria como el día mas bizarro de toda su vida, no solo por el tema de la cárcel por haber sido cómplice en el intento de homicidio de un hijito de papi multimillonario sino tambien por todas las emociones vividas por culpa de lo que era básicamente sexo embotellado.

Ahora recostado nuevamente en su cama contemplo con genuina inquietud que era la primera vez que sentía que todo se le había salido de control, toda su vida había entrenado tanto física como mentalmente para nunca dejarse sobrepasar por ningún enemigo que lo amenazase a él o a su ama y de cierta manera eso había sido efectivo hasta ahora, solamente una herida muy grande del pasado abierta nuevamente había fracturado todos sus esfuerzos y fue gracias a sus amigos que dicha ocasión no se llevó lo mejor de sí.

Pero eso era porque toda su vida había sido marcada bajo una patina de supervivencia y combate, nunca creyó que algo lo pudiese afectar tanto a nivel personal y de ego como lo ocurrido con Xenovia, la posibilidad de que un malentendido a causa de actos de los que no tuvo control por que sus hormonas fueron mas fuertes hicieron del sereno y gallardo caballero Gremory nuevamente un crio asustado, asustado de perder a sus amigos y de paso a si mismo sin poder hacer nada para evitarlo.

¿y cómo podía estar preparado para algo así? Toda su vida se aislo de cualquier implicación personal con ninguna persona siendo lo mas parecido Rias Gremory aunque con ella no sentía mas que una incalculable gratitud que se había traducido en el trato de cordialidad que había entre ambos, una relación que era mas la de un guardia y su señora que la de dos amigos de edades similares, Issei había sido la única excepción al ser alguien que lo veía como a un igual, no como a una herramienta o alguna especie de ser especial al cual aspirar, la espontaneidad y honestidad de este le daba vida, le hacia actuar sin tener que pensar demasiado en el que pasaría.

Pero ahí estaba todo, quería a cada uno de sus compañeros de clan, pero, aunque dijese que eran amigos, realmente no compartía ningún lazo con ellos más allá que el de la unidad familiar que proveía el estar bajo el estandarte Gremory, solamente había dos excepciones

Issei y Xenovia

Con Xenovia el asunto era mas bien simple, eran amigos por que eran caballeros, era costumbre de aquellos que seguían el camino de la hoja o del caballero el compartir ciertos protocolos y costumbres que iban arraigados al honor o al protocolo en batalla, más que todo porque estas mantenían las batallas de espada ligadas a las habilidades de esgrima de cada uno midiéndose las ventajas o facultades de combate en cuanto habían entrenado sus usuarios y la voluntad de seguir adelante. Curiosamente esa era una constante incluso con los enemigos que habían amenazado su vida y la de sus amigos.

Razón por la cual era la persona con la que dentro de sus gustos y costumbres se sentía más a gusto, era alguien con quien podía compartir puntos de vista que sus compañeros no podrían entender, y ella pensaba de él igual, había una camaradería que había florecido de ambos desde el rating game contra el grupo Sitri.

Pero eso era todo, eso era lo que él sabía interactuar con una chica de su edad, una chica con la que de una u otra manera termino implicado en una relación carnal espontanea, una relación que pudo acabar con esa amistad que casi la pierde y que esta podía hacerle perder el afecto del resto del clan en un efecto domino. La sola idea lo atormentaba

-debería dormir ya…-

Sacudiéndose esos malos pensamientos concluyo que todo ya había terminado y que tenia que simplemente disciplinarse mas para evitar perder el control de nuevo, fuese hormonal o sentimental. Si lograba eso podía volver a enfocarse en su meta de ser el mejor espadachín posible y honrar tanto a Issei como a su ama. Con Xenovia todo había quedado dicho y hecho, ambos harían como si nada había pasado y seguirían con su entrañable y extraña amistad movida por el amor a la espada. Todo había quedado arreglado. Cerrando sus ojos procedió a dormir, para su buena fortuna el cansancio era grande y ya todo había terminado.

"Kiba, eres un gran amigo, diría que mi mejor amigo hombre"

Ojos ambarinos que normalmente eran fríos e inexpresivos le miraban con genuina empatía e incluso cariño y preocupación, transmitían a través de la mirada que verlo sufrir también la lastimaba a ella

"no solo yo, todos en el grupo Gremory sabemos que no harías nada para lastimarnos a ninguno de nosotros, no tienes por qué hacer esto ya que también fue mi culpa, más bien creo que yo tengo que disculparme por haberte hecho pasar por una experiencia así…"

Una cara estéticamente agradable, él podía reconocer la belleza de sus rasgos faciales, pero enmarcados bajo la tenue iluminación de la luz nocturna brillaban con fulgor confortante, irónicamente parecía un ángel. Y un cabello azul brillante, fuerte, oscuro, los mechones de este como una cortina que solamente enmarcaba su belleza

Realmente Xenovia Quarta era una chica hermosa y esa escena de ella confortándolo sobrecogió su corazón

-¡!...-

Yuuto Kiba abrió sus ojos arrancándose del sueño con brusquedad, consternado, se dio cuenta de que nada había terminado.


FINAL CAPITULO 2