El trabajo de una cazadora no era sencillo, aun más cuando cargaban sobre sus hombros el puntaje del partido; claro, estaba la Snitch, pero ese era trabajo de Naruto y sin un buen puntaje tampoco clasificarían a la final de la Copa de Quidditch.

Ser cazadora demandaba una gran cantidad de energía y una puntería perfecta, no podía relajar ni un solo músculo hasta que acabase el partido, un momento de distracción significaba perder la quaffle, y perder la quaffle significaba perder puntos, y eso era algo que Sakura Haruno renegaba por ser algo perfeccionista con todo aquello que hacía.

El partido de hoy era un clásico, todo el colegio miraba desde las bancas, incluso las otras casas. Gryffindor vs Slytherin, leones contra serpientes.

Escuchaba el vitoreo a favor de su casa desde las gradas, era algo común, a nadie le gustaba Slytherin más que los mismos slytherins, y claro también escuchaba al club de fans del capitán del equipo contrario, Sasuke Uchiha.

Sakura lo despreciaba, y no solamente porque pertenecía a esa casa en específico, sino por su extremo egocentrismo. Desde primer año, él se esmeró en eso, cada que Sakura alzaba la mano en clase, Sasuke se adelantaba y daba la respuesta obteniendo puntos para su casa, cada que pasaba cerca de su él, su séquito de imbéciles se encargaban de molestarla con diferentes apodos para que al final Sasuke la mirara con su oscuros ojos sin tratar de frenar la situación, cada que Sakura pedía prestado el campo de quidditch para entrenar (era algo que debía hacer Naruto como capitán, pero claro, nunca lo hacía) él llegaba con una nota del Jefe de su Casa y le daban preferencia al Uchiha. Ella estaba realmente harta de la situación. Para rematar debía escuchar a su club de fans cada partido. Y para incluir desgracia a su vida, tenían la mayoría de clases juntos debido a los TIMOS.

Y lo peor, lo peor de todo es que a Sakura le gustaba. ¿A quién no? Era desagradablemente brillante, atractivo y misterioso. Lo poco que sabía de él era por rumores que flotaban alrededor del Uchiha, y la verdad es que era algo difícil de ignorar ya que Sasuke cargaba con un apellido famoso dentro del mundo mágico.

Sin embargo, a pesar de tener todo a su lado como la popularidad y el atractivo, Sasuke no hacía uso de eso, es más era alguien asocial que solamente le dirigía la palabra a su séquito de idiotas y a los maestros, en las cenas de Hallowen y Navidad nunca se encontraba a pesar de que siempre se quedaba en el castillo.

Cualquiera pensaría que un tipo como el abrazaría sus genes y aprovecharía cada oportunidad que tuviera, considerando que tiene un club de fans... pero no, Sasuke Uchiha era un misterio. De pronto ella se sorprendía mirando su perfil durante las clases, buscándolo en la mesa de Slytherin en el Gran Comedor, en los pasillos, incluso en los partidos (no en los que ella jugaba, claro) y se odiaba por eso, habían miles de chicos en el mundo, pero a ella le parecía atractivo un tipo del cual solo conocía dos cosas, que era un Uchiha y que era un engreído.

Al menos no era la única con la que el azabache tenía roces. Naruto y Sasuke se pelearon una cantidad considerable de veces, incluso con amonestaciones a mitad de los partidos, Sakura creía que el estadio se llenaba debido a que esperaban ver sangre y huesos rotos por parte de ambos, y de cierta manera, ella también. Suponía que se trataba de un encuentro de personalidades completamente distintas, y que los dos eran capitanes y buscadores de sus equipos, lo que le daba un plus a su rivalidad.

Ambos equipos estaban alineados a la salida de la Torre. Sakura sentía las miradas del equipo contrario sobre ellos, querían intimidarlos. "Como si fuéramos de los primeros años" pensó Sakura, mientras chasqueaba la lengua. Miró al frente y ahí estaba Sasuke, se encontraba a la par de Naruto, pero era un poco más alto que el rubio, su espalda era ancha y su negro cabello era desordenado por el viento. Sakura se mordió el labio. Ese tipo desbordaba energía silenciosa, era como un rayo en medio de una tormenta.

Suspiró y trato de hacerse una cola de caballo decente, siempre perdía la liga a la mitad del partido, pero algo era algo. Naruto se giró y la miro sonriente haciendo una señal de aprobación, ella le sonrió de vuelta.

Él era su mejor amigo, se habían conocido en el expreso de Hogwarts; Sakura era hija de padres muggles, no conocía nada de este mundo hasta que recibió su carta, así que tener a conocer a alguien tan carismático en el primer día llenó su corazón de felicidad; se recordaba así mismo hablando de las casas de Hogwarts en el expreso y la ilusión de Naruto por estar en Gryffindor...

- Todos a sus escobas.- murmuró Asuma, el instructor de vuelos y árbitro de los partidos, lanzó el pitido y todos se impulsaron hacia arriba- ¡Todos fuera!- gritó.

- Bienvenidos al primer partido de la temporada.- Sakura reconoció la voz, era Ino, su mejor amiga, estaba en Ravenclaw, pero eso no les impedía poseer una confianza envidiable.- El día de hoy es un clásicos de clásicos. ¡Los grandiosos Gryffindors vs Slytherin! ¡Ya conocen las reglas! ¡El primero que atrape la snitch tendrá 150 puntos y terminará el partido!- Todo el estadio vibró cuando salieron los equipos, veía los colores de Gryffindor por todas partes, y saludó a Ino, quién tenía la cabeza de león sobre su cabeza.

Todos se colocaron en sus posiciones, miró a los integrantes del equipo, Ten Ten y Neji, eran los bateadores, Rock Lee era el guardián, Sakura y Kiba eran los cazadores y Naruto el buscador. Slytherin tampoco había actualizado su equipo, Karin y Fugo, los bateadores, también observó a Suigetsu, un chico de aspecto algo raro que siempre la molestaba quién era el guardián, los cazadores eran Gaara y su hermano Kankuro y Sasuke era el buscador.

Ambos equipos se encontraban en un mismo nivel, por algo eran los más temidos del colegio. Pero Gryffindor tenía una reputación que cuidar, el año anterior ganaron la copa, y se esperaba un incremento de calidad en el juego. Una sensación de vértigo apareció en el estómago de la pelirrosa, sentía el viento en la cara y su largo cabello volando con él. Miró a Kiba a su lado, debían anotar tal como en los fuertes entrenamientos que Naruto (mejor dicho, Lee) les propiciaba.

Liberaron las pelotas y Asuma lanzó el pitido. El partido había comenzado, rápidamente Sakura se hizo de la quaffle mientras trataba de evitar las blugders que golpeaban Karin y Fugo. Miró a Kiba a unos metros de distancia y con un movimiento arriesgado bajo totalmente la escoba, haciendo que Karin y Fugo se chocaran, de reojo observó como Gaara y Kankuro avanzaban, Kiba se encontraba arriba de ella así que tiró la quaffle con la esperanza de que la atrapara. Su compañero la atrapó, pero Gaara ya se había adelantado hacia ellos, el pelirrojo era rápido.

Nuevamente hicieron el mismo movimiento, solo que quaffle fue arrojada hacia abajo, sin nada que la detenga Sakura se adelantó rápidamente hacia los aros de Slytherin. Ten Ten y Neji desviaron una blugder hacia Fugo quién en un descuido dejó el aro más grande vacío, sin pensarlo dos veces Sakura lanzó la quaffle. Escuchó gritos de las gradas, había marcado los primeros 10 puntos de la temporada. Sonriente chocó la mano con Kiba y volvió al juego.

- ¡BIEN!- gritó Ino.- Como siempre la mejor jugadora de este colegio demostrando de qué está hecha. ¡Sakura Haruno abre el marcador de la temporada a favor de Gryffindor!

Si algo amaba del quidditch, a diferencia de otras actividades, era que se podía sentir libre y al mismo tiempo sentir la adrenalina corriendo por sus venas. No era la mejor cazadora del mundo mágico, pero sin duda era una de las mejores de Hogwarts. Destacó en este deporte desde primer año, y era curioso ya que venía de familia muggle por lo que no sabía nada del deporte, pero una vez dentro nada la detenía.

A pesar de que amaba el quidditch, no era precisamente a lo que quería dedicarse; antes de enterarse de que era una bruja ella estaba interesada en la Medicina, pero cuando se enteró que existía la versión de la medicina en el mundo mágico no dudó en apuntarse. Ser sanadora era una prioridad, pero jugar la hacía sentir viva. Ahí arriba Sakura no era la "sabelotodo" de la clase o "la gran frente de Gryffindor" (así la llamaban los estudiantes de Slytherin) solamente era una persona más del equipo.

El partido ya llevaba media hora de juego, sus piernas temblaban un poco, no se habían detenido ni un solo momento; llevaban 100-60, a veces miraba a su alrededor con la esperanza de ver la capa escarlata de Naruto rondando por ahí por la snitch, pero Karin de pronto aparecía desviando una blugder hacia ella, y no tenía la intención de fracturarse algún hueso esta temporada. De pronto la vio, una pequeña pelota dorada en su izquierda superior, buscó con la mirada a Naruto pero no lo vio por ningún lado.

Una capa verde e atravesó con una rapidez impresionante.

Mierda.

¿Tan obvia había sido? ¿O había estado mirando hacia ella?

Sakura se apresuró y se cruzó en frente del slytherin, provocando que frené de un golpe. Sus negros ojos se volvieron rojos por un momento (o eso le pareció) y la miró con furia contenida, Sakura no mostró miedo, sus verdes ojos irradiaban desafío. A pesar de que el Uchicha le parecía endemoniadamente atractivo ella era una jugadora más, y haría cualquier cosa por ganar. El cruce de sus miradas hizo que Naruto ganara unos segundos más de ventaja, antes de que Sasuke se recuperara y avanzara hacia la snitch.

- ¡Sakura! - gritó Kiba por ayuda.

- Al parecer los dos buscadores de los equipos han encontrado la snitch - murmuró Ino - Sasuke Uchiha avanza a gran velocidad...

Por un momento el partido se detuvo, todos los ojos estaban sobre ellos. Escarlata y verde. Una guerra de velocidad .y estrategia para atrapar la snitch.

Hasta que...

- ¡GRYFFINDOR GANA!- Ino gritaba por el parlante. Naruto atrapó la snitch y Sakura al fin pudo relajar los muslos, a este punto sentía entumecido el trasero.- Club de fans de Sasuke Uchiha por favor no se escuchan sus lloriqueos hasta acá... ¡Lo siento maestra Tsunade lo siento!

Ya en tierra plana, Naruto abrazó a Sakura.

- Buen partido - le dijo mientras devolvía la snitch a Asuma.

- ¡Sakura-chan! Estuviste increíble como siempre - Rock Lee siempre era algo efusivo con ella, pero no le molestaba. Gracias a Lee entrenaba de mejor manera y aprendió un montón de técnicas

- Gracias Lee – sonrió – aunque creo que me falta condición física, a la media hora ya estaba sin aire - mencionó recuperando el aliento.

Todo el equipo se felicitó entre sí, ganar el primer partido de la temporada era importante, dejaba con expectativas al resto de equipos.

Naruto se acercó hacia ella y señaló con la cabeza a la otra esquina de la cancha. Sakura volteó y miró al equipo de Slytherin. Todos tenían sus cabezas bajas mientras el Uchiha movía sus labios de manera feroz. Así era él, audaz y silencioso.

- Bien, no me sorprendería que Slytherin cambie de estrategia - dijo Neji dándose cuenta de la situación mientras caminaban hacia los camerinos.

- No me sorprendería que cambiaran de equipo, todos ellos ya están oxidados - opinó Ten Ten, riendo por lo bajo.

- ¡Dejemos de hablar de ellos y vamos a celebrar! De seguro en la sala común nos esperan con cervezas de mantequilla - De solo escuchar a Lee a Sakura se le hizo agua la boca, era su bebida favorita.

- Primero tienen que bañarse - añadió Kiba frunciendo la nariz, tenía un olfato envidiable - en serio apestan a sudor y a...- se acercó y olió a Ten Ten - perfume de hombre... como el de Ne...- Antes de que termine la frase, Naruto lanzó una carcajada, y la parejita se sonrojó hasta las orejas.

Ten Ten tomó a Sakura del antebrazo y salieron corriendo, dejando las escobas en los suelos. Sin detenerse entraron al castillo y subieron hasta el baño de las chicas del quinto piso. Sakura se sobrecargó en la pared al llegar, mientras sujetaba su muñeca, le había agarrado tan fuerte que tenía una marca roja sobre su pálida piel.

- Perdóname Sakura, yo...- Ten Ten se sujetaba la cabeza, mientras daba vueltas alrededor del baño.

- Tranquila Ten Ten, en realidad no importa si están saliendo o no...

- Es solo qué... no sé si somos algo - estaba tan nerviosa que a Sakura le pareció más adorable de lo que normalmente era.

- En realidad me sorprende más que su perfume haya perdurado durante todo el partido. Hacen buena pareja - se encogió de hombros.

- ¿Tú crees?

- Claro que sí, Neji es un gran chico. Además ¿Qué les impide estar juntos? Ya estamos en último año...

- Supongo... supongo que me puse nerviosa – dijo - Perdón Sakura, yo te traje hasta acá, pudimos quedarnos en los camerinos...

- Me gusta más aquí, si nos hubiéramos quedado escucharíamos cantar a Karin - ambas rieron, aunque era cierto Karin tenía cierta afinidad por las canciones muggles, pero su voz no era del todo melodiosa.

- ¡Nuestras cosas! Las dejamos ahí.

- Iré por ell...

- ¡No! Ya te arrastré hasta acá, yo iré por ellas. Tu adelántate y toma una ducha, hasta que yo regrese ya estarás lista, además se nota en tu cara que te duele el cuerpo, y no lo niego, a mí me está matando el sobre-entrenamiento de Lee y el partido de hoy.

- Está bien, gracias Ten Ten - su amiga salió de los baños dejando sola a Sakura, en su bolsa tenía algunas medicinas muggles, prefería tomarlas antes que Tsunade le de alguna poción extraña y la deje postrada en la cama de la enfermería por agotamiento físico, la jefa de su casa era exagerada en ocasiones.

Estirando los brazos Sakura se dirigió hacia los espejos de la parte de atrás; su cara estaba sonrojada y su cabello era un desastre, olió el uniforme y sí, definitivamente olía asqueroso. Sin pensarlo dos veces se lo sacó, quedando en ropa interior, de todos modos nadie entraba a esos baños.

Se miró nuevamente en el espejo, había pasado mucho tiempo para que Sakura se sintiera segura en su propia piel, y a pesar de todo, aún tenía algunos complejos por eliminar. Pero era normal, nadie era perfecto después de todo.

No era la más alta de su generación (ese puesto se lo llevaba Ino, quién parecía sacada de una revista de alta moda) pero tampoco era la más pequeña, tampoco la más curvilínea (tiempo atrás se había sentido muy acomplejada por el tamaño de su busto), ahora aceptaba que no tendría el tamaño de los pechos de su amiga Hinata.y que estaba bien, después de todo no deberían sacar de un molde a todas las chicas para considerarlas bonitas. Aunque también contaba con lo suyo, Ino le decía que tenía un buen trasero, Sakura no se cuestionó y tampoco quería preguntar a los demás. Realmente no era algo que le importaba.

Lo que más le agradaba era su cabello rosa, nunca antes había visto a alguien con características similares, trataba mantenerlo siempre limpio, sedoso y largo. Muchos le habían preguntado que hechizo utilizaba para hacerlo de ese color, hasta llegaron a pensar que era una metamorfomaga, pero no.

Sasuke Uchiha apareció de nuevo en su mente... ¿cuál sería su tipo de chica? Seguramente alguna chica de revista, o alguna modelo. Ese tipo se veía tan distante para cualquier estudiante de Hogwarts. Nunca había salido con nadie del colegio antes, y por lo que se escuchaba tampoco salía con alguien fuera. De todas manera lo que tenía por él era algo platónico, pero en ocasiones se veía así misma recorriendo las jamás se visualizó de su mano.

Suspiró.

Mirando su desaliñado aspecto, por última vez, se alejó del espejo para buscar su varita en el montón de ropa que yacía en el suelo; lo bueno de los baños de Hogwarts es que funcionaban con magia, lo malo era que recordó que no tenía su varita a mano.

Estaba en su maleta junto a su ropa limpia. De todos maneras tenía que esperar a Ten Ten. Pasaron algunos minutos y Sakura escuchó la puerta abrirse. Salió de la parte de atrás y se dirigió hacia la parte principal de los baños.

- Ten Ten, demoraste una eternid...- esa persona no era su amiga en absoluto.

El tipo en el que pensaba de manera recurrente ahora estaba de pie frente a ella. Y él también la observaba.

Sakura no parpadeaba, totalmente anonadada. Habían mantenido contacto visual en ocasiones, pero no de la manera en la que lo hacían ahora.

Era tan intenso e intimidante, como dos agujeros negros que la absorbían mientras se agotaba el oxígeno que quedaba en sus pulmones, así que apartó la mirada.

Cuando Sasuke frunció el ceño, su respiración se volvió más pesada y se sintió desnuda, como si la observara a través de su infantil ropa interior de ositos rosas. Sus oscuros ojos recorrieron y su cuerpo, deteniéndose en sus caderas y subiendo nuevamente a su rostro.

En todos sus años de estudio en Hogwarts, jamás imaginó que observaría a Sasuke Uchiha pasearse por los baños solamente con una toalla alrededor de su cintura.

Con el pecho agitado y con la cara inundada de calor Sakura trató de calmarse y evitar salir corriendo de los baños.

Antes de que se diera cuenta los oscuros ojos de Sasuke se encontraban de nuevo con sus ojos. Sakura no sabía cuál era la razón de su magnetismo con él, y antes de que ella tuviera el valor de decir algo el Uchiha le dió la espalda mientras tomaba sus pertenencias.

Sakura esperaba que la tierra se la tragara, sin duda alguna preferiría tener que volver a cuidar mandrágoras que repetir esta situación.

- Linda ropa interior, Haruno – murmuró con humor, antes de echarle un último vistazo y salir de la habitación.

Mierda, mierda, mierda.


n/a: Esta historia ya había sido publicada anteriormente (con otra cuenta) sin embargo la empezaré a publicar desde este cuenta porque me resulta mejor unir todas mis historias aquí. (A quién quiero engañar, perdí mi contraseña xd)

Gracias por leer!