-"Un Magnetón…"- Pensó Lincoln-. "Confió en que Cindy podrá hacerse cargo de el…"
-No creas que porque tienes un Pokemón con ventaja de tipo te será muy fácil.- Dijo aquel hombre-. Mis Pokemóns son tan fuertes como el templado de mi Katana.
-Bueno… Solo diré que esto será muy divertido. Independiente de si gano o pierdo.- Dijo el peliblanco-. ¡Cindy, Usa Pantalla de Humo!
-¡Magnetón, usa Bomba Sónica!- Ordeno el hombre.
La criatura del albino arroja una esfera negra que cubre el campo de batalla en una densa nube de humo negra y espesa, El Pokemón metálico prepara su movimiento en los picos de los tantos imanes que rodeaban su estructura corporal. El Magneton se confundió rápidamente. ¿Dónde estaba ese Cindaquil?
-¡No te distraigas, concéntrate!- Exclamo el entrenador del Magneton.
-Cindy, cuando quieras Usa Ascuas.- Ordeno el albino.
El Pokemón del peliblanco ve su oportunidad para atacar, y prepara una pequeña llamarada de su boca, pero al momento de lanzarla, el Magneton lo detecta y dispara una gran y sólida onda de sonido que impacta con fuerza al Cindaquil, aun así el movimiento de este último no falla e impacta también al magnetón, haciéndolo retroceder.
-¡Cindy! ¿Estás bien?- Exclamo en preocupación total el albino cuando vio a su amigo golpear con fuerza el suelo.
Por suerte, Cindaquil se levanta y sacude un poco su cabeza, estaba un poco agitado, pero bien.
-¡Cindaquil, usa Ascuas otra vez!- Ordeno el peliblanco.
-¡Magneton, usa Chispazo!- Ordeno el Lider de Gimnasio.
El Pokemon metálico carga con electricidad su cuerpo y avanza con determinación para embestir a su rival, pero Cindy lo esquiva, rodando por debajo de su enemigo, y al levantarse el dispara nuevamente una pequeña llama que hiere a su rival.
El cansancio se notaba en Magneton, mientras que Cindy, a pesar de tener algunos magullones seguía tranquilo.
-¡Cindaquil, usa placaje!- Ordeno Lincoln.
-¡Magneton, concéntrate y usa bomba sónica una vez más!- Exclamo el Lider de Gimnasio.
Cindaquil se disponía a atacar, pero una de las ráfagas de sonido logra impactarle, el pequeñín se levanta y vuelve a sacudir su cabeza. Así que el corre y logra asestarle un buen golpe a Magneton, golpe que lo deja fuera de combate.
-Bien hecho Cindaquil, sigue así.- Felicito Lincoln.
-Descansa, compañero…- Dijo el Samurai al guardar a Magneton en su Pokeball-. Eres bueno, pero esto aún no acaba… ¡Steelix, ve!
La Pokeball del hombre gira en el aire y de ella sale un destello que poco a poco va creciendo mas, hasta que se disipa, revelando un gran Pokemón parecido a Onix, pero de apariencia más intimidante y cromada.
Lincoln enseguida trago un poco de saliva. ¿Cómo rayos iba a derrotar esa cosa?
-Bueno… Esto va a ser un poco complicado, Cindy.- Dijo Lincoln-. Pero yo confió en que lo lograremos.
-¿Seguro que no quieres rendirte?- Pregunto el Lider de Gimnasio.
-¡Eso jamás!- Exclamo el joven Loud-. Cindy, usa Ascuas.
El pequeñín lanza una llama pequeña a su enemigo, pero esta no parece afectarle mucho a Steelix, este sin embargo lo manda a volar con un fuerte coletazo.
-¡Cindy!- Exclamo Lincoln cuando vio que su Cindaquil se estrella con bastante violencia contra uno de los grandes pilares que tienen fuego, como una especie de grandes antorchas.-Ahora… ¿Qué hago?- Pendo el chic, Cindaquil logro resistir el golpe, pero sus fuertes jadeos notaban que no podía resistir otro golpe de tal magnitud, eso hasta que se fijo en los pilares de fuego que adornaban la enorme sala.
El chico sonríe, se le había ocurrido una idea.
-Cindy, escúchame atentamente.- Dijo Lincoln-. Este rival parece imposible de derrotar, pero en estos casos, la inteligencia puede más que la fuerza. Y como me dijo una vez el Profesor Ethan, entre más grande sea el rival, mayor será la fuerza con la que caerá.
Cindaquil, mira a su alrededor, ve a aquel Pokemón plateado observándolo con malicia, y luego ve los pilares de fuego. Allí comprendió lo que su entrenador quiso decir. Así que asiente y suspira. Estaba listo para combatir otra vez.
-¡Cindaquil, usa pantalla de humo!- Ordeno Lincoln.
-¡Steelix, usa Cola Ferrea!- Ordeno el Samurai.
La gran bestia plateada iba a atacar, pero Cindquil logra ocultarse usando el humo generado por la esfera negra que lanzo. La cola de la bestia plateada brillaba con la intensidad de un metal precioso expuesto al sol, ella miraba alrededor suyo buscando al pequeñuelo, y de un momento a otro, el se deja ver, y es cuando la bestia aprovecha para atacar, pero falla y le da al pilar, haciendo caer su contenido al suelo y haciendo retroceder al gran Pokemón.
El suelo del campo de batalla se había llenado de brasas ardientes, por suerte el suelo tenía un material no flamable y no corría riesgo de que todo se incendiara. Cindaquil se prepara para atacar, el calor de las brasas ardientes no solo potenciaba sus ataques de fuego, si no que también podía convertir esa pequeña llama en una gran llamarada si usa su movimiento frente a las brasas ardientes. El combustible que genera su boca para disparar dicha llama puede quemar con más potencia con el calor de las brasas. Básicamente sucedía lo mismo que pasa cuando usas un aerosol frente a la llama de un encendedor o una vela...
Lo único que él estaba esperando era la orden de su amigo.
-¡Oh, vamos chico!- Exclamo el hombre-. ¿Sabes lo que me cuesta colocar esos pilares? ¡Ahora si me hiciste enojar!
-Ataca, pues.- Exclamo Lincoln.
-¡Steelix, usa Placaje!- Ordeno el Lider.
-¡Cindy, cuando veas el momento indicado, usa Ascuas!- Ordeno el joven.
Cindaquil sabía que esa era la orden, tenía que buscar el lugar donde se hallara la mayor concentración de brasas, pero al momento de empezar a caminar, Steelix lo ve y embiste con su cabeza, el pequeñuelo logra esquivar con algo de dificultad los ataques de su enemigo y logra encontrar la concentración ideal, pero los constantes ataques de aquella bestia metálica no le dejaba efectuar su movida. Cuando el vuelve a arremeter hacia el Cindaquil, este mismo ve una oportunidad para efectuar una movida un poco más compleja.
Cuando el Pokemón cromado arremete otra vez, Cindaquil sopla con fuerza el suelo, el cual estaba lleno de las cenizas del pilar de fuego. Estas le caen en los ojos al gran Pokemón, haciendo empiece a mover su cabeza de un lado hacia otro intentando aliviar el fastidio en sus ojos. Mientras esto pasaba, Cindaquil se acerca a las brasas que había elegido y usa Ascuas. Como lo había planeado Lincoln, esa pequeña llama se transformó en una gran llamarada que le da un gran golpe al Steelix
El Pokemón de metal, en un último y desesperado intento de eliminar a su contrincante, vuelve a atacar con un coletazo, pero el pequeño lo esquiva y se sube a su cola, logra escalar a duras penas a una distancia cercana a la cara del Steelix y usa Ascuas. Aunque el golpe no debería hacerle mucho daño, este hizo el daño suficiente para que cayera derrotado.
Lincoln sonrió, el Samurai estaba sorprendido. En sus años de Líder de Gimnasio, jamás había visto una jugada así… Aunque, la batalla le había pasado factura a Cindaquil y este estaba jadeante y maltrecho.
-Bien… Parece que te eh subestimado un poco.- Dijo el Lider al guardar a su Pokemón en su Pokeball correspondiente-. Te felicito, no muchos han derrotado a mi Steelix, pero te aseguro que guarde lo mejor para el final…
El peliblanco ve a Cindy, allí se dio cuenta que no lograría resistir demasiado.
-… Se que el recepcionista te dio una Poción cuando entraste… ¿Por qué no la has usado?- Pregunto el hombre.
-¿Eso no sería trampa?- Pregunto Lincoln.
-No, no lo es. Lo que pasaría en ese caso es que perderías un turno.- Respondió el hombre.
Lincoln dudo un poco. ¿Por qué le sugeriría curar a su Pokemón? ¿Qué acaso no sería una ventaja para el? Como sea, le estaba dando la oportunidad de curar a su Pokemón, así que saca el Spray de color purpura y lo vierte en las heridas de su Pokemón. Casi al instante se nota la mejoría y se le veía mas energético. Estaba listo para pelear.
-Bien… Eres bueno escuchando concejos.- Dijo el hombre al sacar una Pokeball-. Pero temo decirte que este combate llegara muy rápido a su fin. ¡Skarmory, ve!
-¡¿Skarmory!?- Exclamo con preocupación el peliblanco.
La pokeball que lanzo el Samurai gira en el aire para abrirse y soltar un destello, mismo que poco a poco forma la figura de un ave. Cuando la luz se disipa, Cindy y Lincoln ven con preocupación a su enemigo.
Una especie de ave metalizada, sus garras se veían muy filosas y las "Plumas" de sus alas parecían hojas de espadas listas para ser usadas en un combate medieval o de la era feudal japonesa.
Cindaquil endurece su expresión y lanza una llamarada de su lomo, aquella ave lo ve con indiferencia para soltar un fuerte alarido que hace que el pequeño se encoja de miedo.
Lincoln sabía muy bien que los Skarmory's no eran Pokemóns para subestimar, eran agiles, rápidos, fuertes y resistentes. Incluso Lori los admiraba, y eso que ella solo usa del tipo Dragón.
-¿Listo para rendirte, muchacho?- Pregunto Cromo con una sonrisa.
Lincoln suspira y ve a su Pokemón, parecía temeroso de la situación, pero al ver a su amo, endurece nuevamente su expresión y se levanta firme para luchar.
-Eso jamás…- Dijo el peliblanco.
-Entonces… Has elegido el camino de tu derrota.- Dijo el Lider-. ¡Skarmory, usa Aire Afilado!
-Cindaquil, esquívalo y usa Pantalla de humo!- Ordeno Lincoln.
El Ave da un salto y mueve sus alas de tal forma que el aire que lanza es bastante afilado, Cindaquil lo logra esquivar por suerte y lanza una pequeña esfera negra que genera una gran masa de humo negro.
-Skarmory, no te desconcentres y usa Picotazo.- Ordeno el líder.
-Cindaquil, usa Gruñido.- Dijo el peliblanco, estaba formando una estrategia en su mente, solo esperaba que funcione…
Usando de tapadera la masa de humo, Cindaquil suelta un alarido muy adorable que enternece a la bestia alada, aunque su expresión no lo denote mucho. Este mismo logra ver a Cindaquil y lanza un fuerte picotazo, pero falla y termina haciendo un agujero pequeño en el suelo.
-Rayos… ¡Skarmory, presta atención y usa Picotazo una vez más!- Ordeno el Samurai.
-Cindaquil, usa Gruñido otra vez.- Ordeno el albino.
El pequeñin, vuelve a repetir su estrategia y lanza otro alarido muy tierno, a su vez el Pokemón alado lanza nuevamente un picotazo, pero vuelve a fallar dejando otra muesca en el piso.
-¡Gah! ¡Basta de juegos!- Exclamo el Lider-. ¡Skarmory, usa Aire Afilado otra vez!
-Cindaquil, usa Ascuas- Ordeno el albino.
Skarmory alza vuelo y otra vez ataca lanzando una ráfaga de viento cortante hacia Cindaquil, este a su vez lanza una llama hacia la bestia alada. Ambos ataques dan en el blanco. Y aunque el daño en Cindaquil fue menor debido a los Gruñidos usados, le había hecho el daño suficiente para dejarlo jadeante nuevamente.
-Skarmory, Usa picotazo.- Ordeno Cromo.
-Cindaquil, usa Gruñido otra vez.- Ordeno Lincoln.
El Pokemón metálico carga hacia el pequeñin de tipo fuego y ataca usando su pico, pero Cindaquil lo logra esquivar, a su vez el suelta otro alarido enternecedor, ablandando más la ira de su enemigo.
-He, ya basta de juegos, ¡Skarmory, usa Garra de Hierro!- Exclamo el Lider.
-Cindaquil, usa pantalla de humo.- Ordeno Lincoln.
Cindaquil lanza otra esfera de color negro, formando otra masa de humo, su rival mira hacia los lados, las zarpas de las patas del animal estaban al rojo vivo, listas para atacar con fuerza y brutalidad.
- Cindaquil, usa Ascuas.- Dijo el albino.
-… Skarmory, concéntrate y cuando lo veas, ataca.- Ordeno el hombre.
Cuando el humo se está disipando, Cindaquil logra atinarle con una pequeña llama, pero su rival también le asesta un fuerte Zarpazo con sus garras al rojo vivo que lo deja fuera de combate.
-¡No!- Exclamo Lincoln al ver a su amigo en el suelo, con sus ojos en espiral. Seña que había sido debilitado.
Aun así, los ataques de Cindy pasaron factura en su rival. Así que el guarda a su amigo en su Pokeball.
-Bien hecho, compañero.- Dijo Lincoln-. Descansa.
-Te dije que no me subestimaras.- Dijo el hombre.
-No te preocupes, eh estado en situaciones peores.- Dijo el albino-. ¡Hoot hoot, ve!
La esfera gira en el aire y del destello de luz que suelta al abrirse sale Hoot hoot. Lincoln sabía que las cartas no estaban a su favor usando a Hoot hoot, pero el Pokemón enemigo había sufrido bastante daño en el combate anterior, y además ya tenía un plan, solo esperaba que saliera bien.
-Ha, ha, ha… Ahora si me hiciste reír… ¿De verdad crees que ese Pokemon derrotara a mi Skarmory?- Dijo en un tono burlón el líder de Gimnasio.
-No, pero si voy a perder, lo hare a mi modo.- Dijo Lincoln-. ¡Hoot hoot, usa Picotazo!
-¡Skarmory, Aire afilado, Ya!- Ordeno el líder.
Skarmory lanza vuelo y vuelve a atacar con otra ola de aire cortante, pero Hoot hoot logra esquivarlo y le asienta un buen picotazo que hace retroceder a Skarmory. El ave marrón aterriza en el suelo y ve como Skarmory se dirige en picada para atacarlo, el logra moverse antes de que este golpee con fuerza el suelo. Lincoln suspira, Hoot hoot era su mejor amigo y confiaba en el, pero las chances de ganar eran muy bajas.
Skarmory trata de asestarle un golpe con sus alas afiladas a Hoot hoot, pero este logra esquivar varios. A pesar de todo, el pequeño Buho estaba demostrando tener bastante agilidad.
-¡Skarmory, Garra de Hierro, ahora!- Ordeno el líder.
-Hoot hoot, usa Picotazo.- Ordeno el albino.
La bestia metálica carga sus afiladas garras metalizas, tornándose de un color naranja intenso. Como si el metal de sus zarpas estuviera al rojo vivo. Hoot hoot sin embargo arremete contra Skarmory con mucha valentía y logra asestarle un picotazo en el ojo, pero a su vez, el Pokemón metálico logra atinarle un fuerte zarpazo con sus garras al rojo vivo.
El ave retrocede y sacude su cabeza, el picotazo le había lastimado el ojo, pero podía continuar combatiendo, solo que se le dificultaría mas apuntar. Hoot hoot sin embargo había recibido bastante daño, a duras penas se pudo levantar.
-¿Crees que puedes continuar, Hoot hoot?- Pregunto Lincoln.
El ave se coloca en posición de combate, esto como seña de que aun podía y quería continuar.
-Vamos chico… Ya perdiste, ríndete.- Dijo el entrenador.
-¡Jamás!- Respondió Lincoln.
-…. ¡Entonces, prueba tu Mortalidad!- Exclamo el hombre-. Skarmory, usa Aire Afilado.
Lincoln sonríe, claro que tenía un plan B…
-Hoot hoot, usa Hipnosis.- Ordeno Lincoln.
-¡Que!- Exclamo el hombre.
Skarmory lanza otra ola de viento afilado, y a pesar del dolor y fatiga que tenía Hoot hoot, el logra esquivarlo. Luego, de las antenas que adornaban sus ojos comienzan a emanar ondas Psíquicas que duermen a la bestia metálica.
Skarmory aterriza en el suelo completamente dormido, y Hoot hoot se alza en vuelo.
-¡Skarmory, despierta y usa Garra de Hierro!- Ordeno el hombre.
Pero... Skarmory estaba dormido como un tronco.
-Hoot hoot, usa Picotazo.- Ordeno Lincoln.
-Sabes que eso no le va a hacer mucho daño.- Dijo el hombre.
-¿Y quién dijo que el ataque era para Skarmory?- Respondió el albino con una sonrisa.
-¿Huh?
El hombre ve como el pequeño búho se lanza en picada hacia el otro pilar de fuego, asestando un buen picotazo que derriba el pilar, haciendo que todo el contenido ardiente del pilar caiga sobre el adormecido Pokemón. Claro está que esto además de hacerle bastante daño, lo despertó.
Hoot hoot estaba cansado, pero su rival también, en ese punto cualquiera podía ganar.
-Skarmory, usa Picotazo.- Ordeno el hombre.
-Hoot hoot, usa Picotazo también.- Ordeno Lincoln
Ambos Pokemón corren a toda marcha hacia ambos para luego asestarse un buen Picotazo, retrocediendo un poco tras el impacto, Hoot hoot se recompone y carga de nuevo hacia la bestia metálica, asestándole algunos zarpazos en su costado, pero Skarmory lo logra tomar de una pata y lo lanza con el objetivo de estrellarlo contra la pared. Pero Hoot hoot logra detenerse al batir sus alas y se eleva lo más alto posible para luego lanzarse en picada y lograrle asestar un fuerte picotazo en la cabeza a su rival.
La fuerza del impacto hace que la cabeza de Skarmory golpee con fuerza el suelo, creando una nube de polvo.
-¿Eh?- Exclamo el albino.
-…- El hombre no dijo nada, solo estaba esperando a que el polvo se disipe.
Aunque la espera fue corta, para ambos entrenadores se sintió eterna, pero cuando el polvo se disipo, Skarmory estaba en el suelo con sus ojos de remolino, mientras que el búho estaba jadeando con fuerza mientras observaba a su rival debilitado.
Lincoln no lo podía creer… Había… ¿Había ganado?
Cromo no lo podía creer, sus hermosas bestias de batalla… ¿Derrotadas por un don nadie?
-¿P-Perdi?- Exclamo Cromo al sacar la Pokeball de su Skarmory.
-¡G-Gane!- Exclamo Lincoln mientras una sonrisa se formaba en su carita-. ¡Si! ¡Lo logre! … No se cómo le hice, pero ¡Gane!
-Descansa compañero.- Dijo Cromo al guardar a su amigo en su Pokeball-. Hoy peleaste con valentía. Mereces descansar… Debo recordar atornillar esos pilares para la próxima.
El hombre se acerca con una postura autoritaria hacia Lincoln.
-Te felicito, chico. Diste una pelea digna de ser registrada en nuestros archivos de rivales duros de roer. Sin duda tus Pokemóns van por buen camino. Yo… A pesar que me cueste, acepto mi derrota ante ti, y para que no hayan dudas de que me derrotaste, te hago entrega de la Medalla Blindada.- Al decir esto, el le entrega una medalla con la forma de una placa de blindaje, incluso tenia tuercas en las esquinas para adornarla-. Además de eso, te hago entrega de esto.
El hombre le entrega un CD de color plateado a Lincoln.
-¿Esto que es?- Pregunto el albino.
-Es una Maquina Técnica.- Respondió el hombre-. Las "MT" sirven para enseñarles a tus Pokemóns movimientos que normalmente no aprenden ya sea por su naturaleza o por su tipo.
-Genial.- Respondió Lincoln-. … Pero, ¿Cómo se usa?
-En los centros Pokemón hay una máquina que tiene una especie de casco con lucecitas brillantes y sonidos graciosos ¿La has visto?- Dijo el hombre.
-Ah si, pero pensé que era un videojuego o una manera muy extravagante de borrar recuerdos…
-Bueno, en esa máquina tienes que introducir este CD y el casco se lo pones en la cabeza a tu Pokemón. La máquina hace el resto del trabajo.- Término de explicar el líder-. Claro está que solo la puedes usar una vez, a no ser que sea una "MO"
-Mn… Vale, ¿Esta que contiene?-Pregunto el albino.
-Esa contiene el movimiento "Cola de Hierro"- Respondió Cromo-. Es un gran movimiento que me ah hecho ganar muchos combates. Úsalo sabiamente.
-Muy bien, gracias.- Dijo el albino para guardar el CD en su mochila.
-Buena suerte, entrenador.- Se despidió Cromo-. Y recuerda; Siempre confía en tus Pokemóns, por que ten por seguro que ellos te confiarían su vida.
Lincoln asiente y guarda a Hoot hoot en su Pokeball, luego le da un apretón de manos al líder de gimnasio y sale de allí directo al Centro Pokemón.
Después de salir del Centro Pokemón, Lincoln y sus compañeros fueron a la posada, en donde dentro de la habitación el les sirvió su comida. Mientras los dos Pokemóns de Lincoln estaban concentrados en su comida, el observaba la foto que se encontró de aquella chica morena. Y es que le intrigaba todo ese asunto ¿Qué fue lo que hizo ese chico como para que ella tachara con tanta violencia su rostro? Además, el fondo de la foto le resultaba familiar, se parecía mucho a las escarpadas costas de Ciudad Algaria, en Hoenn.
¿Ella era de Hoenn? Al principio creyó que solo era una coincidencia, pero al ver mejor la foto no había duda que era Ciudad Algaria, incluso se lograba ver que en el fondo se dibujaba la figura de la imponente Arrecipolis. Pero… Si es de Hoenn ¿Qué hace en Zetalia?
Pero sus pensamientos son quebrados con el timbre de llamada de su Pokegear, al mirar la pantalla, ve que es una llamada de su madre.
-¿Diga?- Saludo el albino.
-Hola, Linky. ¿Cómo has estado?- Pregunto la mujer-. Escuche que habias llegado a Ciudad Banda.
-Si, de hecho estoy en la posada descansando un poco antes de continuar.- Respondio el albino.
-¿Ah si? ¿Y que no vas a retar al líder de esa Ciudad?
-Ya lo hice, y gane.- Respondió Lincoln-. Aunque tuve mucha suerte de haberlo logrado porque si no fuera por esos pilares de fuego, hubiera sido otra historia… Pero gane y tengo la Medalla Blindada.
-¡Ay! Mi Linky ya gano un combate contra un Lider de Gimnasio.- Dijo la mujer en alegría-. Me alegro tanto por ti… Pero, ¿Ahora hacia donde te diriges?
-Bueno… Creo que iré a Ciudad Squallo.- Dijo el chico al ver el mapa que estaba colgado en su pared-. Pero para ello debo pasar a Villa Aqua.
-Pero… El Puente Primavera está cerrado temporalmente por mantenimiento. ¿Cómo… vas a llegar hacia allá?- Pregunto la mujer
-Pues… Tendré que ir por el Túnel Aqua.
-Si vas a ir por un Túnel, te recomiendo que compres algunos Repelentes.- Dijo la mujer-. Créeme, si no los Zubats te atacaran cada dos pasitos.
-Mn… Está bien, lo tendré en cuenta… Y ¿Hay alguna novedad por allá?- Pregunto Lincoln.
-Ah si, Luna ya logro convertirse en Lider de Gimnasio del tipo Veneno.- Respondió Rita-. Bueno, al menos de forma temporal mientras que la verdadera líder está de viaje por Bratian.
-¿Y qué hace la líder allá?- Pregunto el albino nuevamente.
-Según Luna, ella quería conseguir Pokemóns del tipo Veneno más Exóticos de los que se hayan en Zetalia.
-Ah ya… ¿Y qué hay de Lynn Jr?- Pregunto Lincoln.
-En este momento se encuentra en el Gimnasio de tipo Lucha.- Respondió Rita-. Debería llegar en la tarde. A parte de eso, las demás chicas están en casa. Están preparando la cena entre todas.
-He… Me las imagino ya a todas haciendo un desastre.- Dijo el albino al reír un poco.- Bueno, tengo que colgar, madre. Así que mándales mis saludos a mis hermanas.
-Está bien, cariño. Hablamos en otra ocasión y cuídate mucho. ¿Quieres?
-He, claro que sí, madre. Te quiero. Adiós.- Se despidió Lincoln al colgar la llamada.
El chico mira a sus Pokemóns, ambos habían terminado de comer y Cindaquil estaba durmiendo en la alfombra mientras que Hoot hoot estaba tomando agua del bebedero de la habitación. El albino se acerca al búho, este lo observa un momento para acercarse a el.
-Eres más fuerte de lo que pareces, ¿Eh, Hoot hoot?- Dijo el albino al acariciarle la cabeza al animalito-. Si… Ambos lo son, pero no creo que pueda avanzar mucho con solo dos Pokemóns.
El chico vuelve a tomar aquella foto y se queda viendo a la chica… ¿Ronnie anne era que se llamaba? ¿Si verdad? Bueno, el punto es que en esa foto se veía muy linda, pero algo en su expresión no cuadraba… Era como si su sonrisa fuera forzada, además de eso, el lenguaje de su cuerpo daba a notar que no estaba cómoda allí…
Estaba incomoda junto a esas dos personas, que Lincoln dedujo que era su madre y su… ¿Padre, quizás? También podía ser su hermano… Es un misterio que solo ella podría aclararle.
El chico vuelve a guardar esa foto. El ver el fondo de Ciudad Algaria le trajo recuerdos de la vez que fueron a Hoenn a sus nueve años. Allí fue donde su hermana conoció a su pareja actual; Bobby… Que ahora que lo piensa, tiene un leve parecido con esa chica de piel morena…
¿Huh? ¿Coincidencias o son familiares de verdad?
Como sea, él se levanta y enciende la radio de su Pokegear para empezar a prepararse para ducharse. Había sido un día largo y mañana era hora de volver al camino.
(Continuara…)
