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Epílogo

¡El patriarca de Yiling ha vuelto!

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Lo primero que recibió Wei WuXian al volver a abrir los ojos, fue una patada que vació sus pulmones. El regreso del Patriarca al mundo mortal fue un golpe estrepitoso en más de un sentido. Un regreso indigno para un maestro de las artes oscuras, pero no es como si pudiera quejarse.

Al principio estaba confundido, no recordaba mucho de qué había pasado o cómo se supone que había terminado ahí, pero rápidamente su cerebro conectó con su pasado e imágenes de sus últimas batallas pasaron por su mente como una vieja pintura con tinta diseminada en aguas oscuras. Aunque las fechas no eran claras y el cómo murió era distante, su mente rápidamente se enfrió.

Tras leer las notas, que agradecería fueran más específicas, de Mo XuanYu, se lamentó de que ese chico pensara que había convocado al espíritu correcto para su venganza familiar. Después de su encuentro con los discípulos de Gusu Lan, siempre tan educados y rectos, se sentó tranquilamente en la desolada habitación (una descripción quizá muy amable), y tocó con una hoja una melodía que desbordaba de su pecho.

Era una melodía nostálgica, preciosa, que le movía sentimientos que no entendía del todo, como tristeza, anhelo y algo más. No recuerda de dónde viene esa canción, renacer en el mundo mortal después de trece años de inconsciencia le ha hecho mal a su memoria, su corazón está hecho jirones, pero si cierra los ojos puede visualizar escenas grabadas bajo sus pestañas, escenas brumosas envueltas en la niebla de los años y la pesadez del sufrimiento.

Recuerda sus días en Yunmeng, cuando empujaba a Jiang Cheng al agua y su hermano respondía jalandolo su pierna dentro del lago también. Shijie los miraría desde el muelle, riendo dulcemente bajo su manga, bajo la sombra de una sombrilla de papel con el emblema de la flor de loto. Si se concentraba lo suficiente, podría escuchar las calmadas aguas del Muelle de Loto mientras YanLi decía "Vamos, A-Xian, A-Cheng. Volvamos a casa".

Abre los ojos, y observa la luna que luce sobre la Villa Mo, es una noche de luna llena, como la primera vez en que se saltó el toque de queda en el Receso de las nubes. Aquella luna brillaba con intensidad, los ojos dorados de Lan WangJi acogían aquella luz como si esa mirada fuera hecha para encerrar la luna en ellos, opacando todas las estrellas del firmamento. La voz de Lan WangJi era firme y contundente, diciendo en un tono plano y a la vez tan expresivo "El toque de queda es a las nueve, acompáñame para recibir tu castigo" .

La melodía en aquella hoja sigue inundando sus pensamientos, como una lluvia torrencial en su corazón, lo aleja de aquellos recuerdos oscuros donde aún con un pecho vacío cayó a un abismo para ser consumido por la oscuridad; en cambio, su mente viaja a aquellos días donde Wen Ning, mirándolo con un brillo curioso en sus ojos, hacía todo el trabajo por él, gritando con la máxima emoción que le permitían sus deficientes cuerdas vocales "¡Rábanos! ¡Rábanos frescos…! eh… ¡Rábanos!"

Aprieta un poco sus labios sobre la hoja, la noche silenciosa cae ante sus notas que se elevan hasta el cielo. Aquellos días en los túmulos funerarios, con sus altos y bajos, eran como una pequeña isla en el mar de sus recuerdos, donde los días fríos y las noches cálidas desbordan como un vino casero y se hunden en las profundidades. Wen Qing lo regañaba por no cuidar de su salud, Wen Yuan se sentaría en su regazo para comer alegando que el hermano rico lo había hecho por él. Xue Yang le jalaría una de sus redondas mejillas y diría "¿No eras ya un niño grande?".

La melodía se detiene, Wei WuXian ríe amargamente. Por un momento en su vida, realmente, ingenuamente, irracionalmente, estúpidamente; pensó que todo estaría bien, que podía lograr lo imposible. Que su puente de una sola tabla en verdad no se rompería aún con el peso de mil libras. Ahora, todas aquellas personas en sus recuerdos ya no estaban.

Su Shijie murió por él, ¿y cómo le agradeció? Siendo consumido por su propia locura. Ni siquiera debería tener cara de pensar en ella o recordar su sonrisa, no lo merecía.

Lan WangJi debió sentir su muerte como un alivio… No, no debió importarle en lo más mínimo, después de todo, lo odiaba. Él y sus métodos corruptos no tenían cabida en su vida, solo sería recordado como una mancha oscura en su historial.

Wen Ning y Wen Qing murieron sin dejar un cuerpo terrenal, sus almas no deberían ni siquiera ser capaces de reencarnar en una siguiente vida. Ellos lo salvaron en su momento más débil, ¿y cómo les había pagado? Hizo que Wen Ning, una persona bondadosa y pura, manchara sus manos de sangre, haciendo que pagaran por sus crímenes cuando ellos no eran culpables. Su pecado fue caer dos veces en garras del mal, la primera vez por las llamas del sol y la última en la oscuridad del cultivo demoníaco.

Wen Yuan y Xue Yang, eran demasiado jóvenes. Si los cultivadores al menos tuvieron piedad durante el asedio, debieron morir de hambre o frío, solos, o tal vez acompañados de los cadáveres de lo que Wei WuXian tuvo el descaro de llamar su familia.

Familia… Jiang Cheng debía odiarlo a muerte, orando a los ancestros para que su alma jamás encontrara paz o se disipara por completo sin dejar rastros.

¿Lograr lo imposible? ¿Vivir una vida sin arrepentimientos? ¿Merecer ser un maestro? Su vida fue un error tras error, pasos a ciegas que hicieron que arrastrara a todos a un abismo oscuro junto a él. No merecía una segunda oportunidad.

Deja aquella hoja caer a su lado, la luna sigue ahí, pero su brillo solo le recuerda que él también está aquí. Han pasado varios años de la absoluta nada, una mota de polvo en un vacío sin fin. Pero él está aquí ahora, ¿por qué? ¿Por qué Mo XuanYu, de todos los espíritus vengativos a invocar, tenía que ser a él? Las marcas en su brazo son profundas, tanto como los sentimientos del cultivador que vendió su alma.

—¡Tú, pedazo de escoria! —repentinamente, es sacado de su ensimismamiento. Patean la puerta nuevamente, Wei WuXian casi siente un deja vu, pero esta vez el aire sigue en sus pulmones.

Sin embargo, no le dan ni siquiera tiempo de colocarse la máscara, ni siquiera se había dejado el maquillaje, cuando lo arrastran hacia afuera para acusarlo de cosas de las que no tiene idea. Aunque su cara no es la misma de antes, y estos jóvenes ni siquiera deberían reconocer sus rasgos cambiados, aún se siente un poco cohibido al ver a los discípulos.

Madam Mo era bastante insufrible si se lo proponía, gritando sobre su hijo adulto como si fuera un bebé. Tras tal revuelo y que dos de sus marcas malditas desaparecieran, Wei WuXian finalmente entendió que se trataba del brazo izquierdo. Curioso, en toda su vida anterior no lo había visto jamás, aún tratando con tantas almas resentidas y bestias corruptas. Ese brazo emanaba una energía resentida poderosa. ¿Cuánto debió sufrir esta persona para que llegara a tal punto? ¿Qué se le había arrebatado para estar tan enojado? ¿Cuál fue el acto que lo enfureció aún tras morir? Tenía que ser un cultivador con cultivo estrepitoso para lograr tal nivel de corrupción. Wei WuXian no sabe cómo decirlo sin que los discípulos de Gusu Lan descubran su fachada.

—SiZhui, ¿qué debemos hacer? —escucha al particular discípulo, en un tono bastante lejano a lo que enseñan en el Receso de las nubes —. ¿Crees que sea obra del ladrón de LanLing? —dice en un tono más bajo, casi con cautela. Casi.

—No lo creo, tiene meses que no volvió a aparecer y… —el discípulo mayor se detuvo en sus palabras, en sus ojos, una suave luz de duda se reflejó en contraste con los rayos de luna.

—Sizhui, ¿no sospechas de él? Puede que haya invadido la Villa Mo cuando nosotros no vigilamos. ¿Puede ser otro cultivador demoníaco siguiendo los pasos del Patriarca de Yiling? En ese caso, qué pasa si…

—En cualquier caso, han muerto ya dos personas en el tiempo de un palillo de incienso —. Interrumpe, disculpándose con la mirada ante el otro por tal descortesía. Sin embargo, rápidamente recompone su semblante noble — Como discípulos de Gusu Lan no podemos permitir que esto siga así, liberemos la señal. Hanguang-Jun debe estar cerca.

La expresión del otro joven discípulo se crispa un poco, realmente Wei WuXian presiente que su propia expresión no es mejor.

—Hey, esperen, yo puedo… —trata de decir el cultivador demoníaco, pero los otros dos parecen fingir que ni siquiera está ahí, demasiado inmerso en sus obligaciones como para escuchar las palabras de un lunático.

—Quisiera no haber llegado a esto —, suspira el discípulo Lan expresivo, sacando rápidamente una bengala de su manga, disparándola para iluminar el cielo de un suave azul que forma entre chispas el símbolo de nubes característico de Lan.

En ese momento, Wei WuXian sólo podía suspirar. Hanguang-Jun, Lan WangJi, Lan Zhan. Si él estaba cerca, entonces tenía que ocultarse para que no lo descubriera. Se preguntaba qué haría Lan Zhan si lo viera, ¿aún quería castigarlo por sus actos? ¿Aún blandiría Bichen contra él? ¿Aún lo miraría con aquellos ojos dorados llenos de profunda decepción y rechazo?

Cuando los cadáveres feroces estaban siendo derrotados por aquel brazo demoníaco, Wei WuXian se preguntó brevemente de lo que habría sido de su cuerpo anterior, pero inmediatamente descartó la idea. Aún si hubieran quedado huesos, las grandes sectas se encargarían de convertirlos en polvo y que esparcirían en un festejo honorable, como lo hicieron con los hermanos Wen. O algo peor.

El sonido del Guqin lo saca de sus remordimientos. Es un sonido etéreo y pacífico, capaz de calmar el temperamento y suprimir la fuerte energía que se apoderaba del cadáver de Madam Mo, la fuerza de sus notas es clara pero de pesado poder. Las prístinas túnicas del Segundo Jade ondean y se funden con la luna llena, al igual que su sedoso cabello negro se mezcla con la penumbra nocturna y las estrellas del firmamento. Con una expresión solemne, pero a la vez, melancólica.

Quizá fue el tiempo indefinido en que no lo había visto, sus rasgos eran más maduros y afilados, como si realmente estuviera hecho de precioso jade. Pero, Wei WuXian, más que nunca, pensó que Lan Zhan parecía estar de luto.

—¡Hanguang-Jun! —Escuchó a los jóvenes alardear con emoción ante la llegada de su Segundo maestro.

Wei WuXian mentiría si no dijera que fue difícil huir de la guardia del mítico Hanguang-Jun, tomó rápidamente a aquel quejumbroso burro para escapar de la mansión de los Mo.

Aquel burro era más terco que Jiang Cheng en sus años de juventud. Se tomó unas buenas horas hacer que el animal se moviera en su dirección de una vez por todas, quizá era su idea, pero aquel cuadrúpedo a veces lo miraba como si él fuera un caso perdido.

Incluso cuando se tomaron un descanso para tomar agua de pozo, aquel burro seguía rechazando la hierba que cortaba para él.

Wei WuXian, el temido Patriarca de Yiling, el Primer maestro de las artes oscuras. Ese sujeto patético que peleaba sin cesar con un burro de carga, finalmente se cansó y suspiró. Cerca de él, escuchó la discusión de un grupo de cultivadores que pararon en su camino para tomar agua.

—¡Tu brújula debe estar fallando!

—¿Quieres perder tu lengua? ¡Esto fue creado por Wei WuXian!

—¿Qué? ¿Acaso el Patriarca de Yiling es tu ancestro?

—¡Es mi ídolo!

Wei WuXian casi escupe el agua que estaba tomando. Repentinamente, un sentimiento de incomodidad y pena por sí mismo le comenzaron a invadir. Así que decidió alejarse.

Si tan solo ese burro mezquino cooperará.

—Joder, vamos, eres más caprichosa que una Joven amante —. Bufa Wei WuXian, tratando de jalar las riendas de su nuevo compañero de crímenes, sin éxito alguno. Los cultivadores cercanos se burlaron de él por lo bajo.

Aquel que en su anterior vida fue temido como la peor amenaza para los hombres de caminos correctos, ahora no podía hacer que su burro lo siguiera. Aún así, el estilo de vida de Mo XuanYu no le deja la necesidad de no perder cara.

Esta vida, este cuerpo, este tiempo, no eran los mismos. Incluso el viento que acaricia su piel se siente diferente. Entonces, Wei WuXian no tenía por qué guardar las apariencias.

—¿Escucho que Gege tiene problemas con su compañero? ¿Ha intentado probar con una manzana? —la voz de un hombre joven llega por sus espaldas. Ni siquiera había escuchado sus pasos acercarse, quizá debido al bajo nivel de cultivo de Mo XuanYu.

Cuando el cultivador demoníaco, lentamente voltea la cabeza, lo primero que ve es el fresco rojo de la fruta que aquella persona le está ofreciendo, casi sobre su rostro. Wei WuXian tiene que alejarse un poco para poder verlo completamente, ya que una ráfaga de viento había cubierto su rostro con su propio cabello. Parecía ser un joven cultivador. Vistiendo túnicas negras y bien portadas, una espada envuelta en vendas, sus rasgos eran filosos, destacando una apariencia atractiva pero a la vez atrevida, pero lo que más llama su atención, es aquella cinta que cubre sus ojos.

¿Es un cultivador errante ciego?

Antes de que Wei WuXian pensara sobre eso, finalmente, el burro se movió para tratar de comer la manzana, a lo que Wei WuXian apartó la fruta.

—Eh, ¿Te gustan las manzanas? Bien, ¡Ahora te llamarás manzanita! —ríe complacido consigo mismo, antes de volver su vista al otro —. Muchas gracias por la manzana, ¿Cuál es el nombre de este Daozhang? —le contesta con una sonrisa, continuando en el papel que, recuerda, otros etiquetaban a Mo XuanYu.

El extraño sonríe pero sin dejar ver su dentadura, a Wei WuXian le inquietaba un poco. Era como si aquella persona estuviera ocultando algo, o bien, sus palabras y modos no fueran del todo sinceros.

—Mi apellido es Xiao y mi nombre de cortesía QingCheng —, dijo cortésmente, haciendo un saludo con sus manos hacia Wei WuXian. Xiao QingCheng, se veía como un cultivador joven, pero no parecía llevar consigo algún emblema que indicara pertenecer a una secta —. ¿Puedo preguntar el nombre de Gege?

La forma de hablar de Xiao QingCheng es un poco extraña. Aunque usaba un tono cortés, sus palabras a la vez tenían una tonalidad de familiaridad y confianza como pocos, como un joven travieso que trataba de ser respetuoso con sus mayores pero con un toque de sarcasmo o algo así. Pero ¿quién era Wei WuXian para juzgar esto? Sus modos de dirigirse a otros cuando era joven, también podía decirse eran algo raros pero naturales en él.

—Mo XuanYu —, contestó rápidamente, con su mirada enfocada en el movimiento de su propia mano, que impedía que Manzanita pudiera comerse la única fruta que tenían, burlándose de él. Sonríe victorioso y le saca la lengua al animal, de todos modos el cultivador frente a él no podría ver sus actos infantiles —. Oh, entonces, Joven maestro Xiao, ¿esta caravana se dirige a una cacería nocturna cercana?

—El Senior Mo no está del todo equivocado, en realidad, ellos vienen tras una cacería infructuosa —, aclara el cultivador, y Wei WuXian nota particularmente que se excluye del grupo.

Antes de que Wei WuXian pudiera preguntar, las quejas del grupo al lado del pozo llegaron a sus oídos.

—¡Lanling Jin siempre es tan extravagante, parece que las reglas no aplican para las grandes sectas! —exclama aquel cultivador que cierra su brújula, guardándola de mala gana en el fondo de su manga, mientras crispaba las cejas y se dejaba caer sobre el césped —. Parece que no reconocen el trabajo de las pequeñas sectas, son unos cretinos.

—¡Jaja! ¡Atrévete a decir eso enfrente de ellos entonces! En las conferencias de discusión, el Líder de tu secta es el primero en lamerle los pies! —se burla el sujeto de su lado, tomando un sorbo de su cantimplora —. Lo que sea que esté presente en la montaña Dafan, no tiene muy buena pinta, si LanLing Jin está cerca, sabes que es mejor alejarnos, ¿Acaso quieres ser azotado por seguir caminos torcidos?*

—¡Ni lo menciones, ni lo menciones! —refuta el otro, abrazándose a sí mismo con un visible escalofrío —, ahora las cosas se han calmado más, pero tú no estuviste los primeros años, ¡fue una brutalidad! ¡Una verdadera cacería!

—Realmente, la generación pasada fue marcada por un antes y un después, ¿podemos culparlos? —intervino otro con vestimentas más discretas, con bastante molestia en su rostro —. ¡El Patriarca de Yiling asesinó a cientos sino miles en el asedio de la Ciudad sin noche! Ustedes le admiran, pero no entiendo como pueden venerar a un demonio como ese.

—¡Hey, ten cuidado! ¿Te atreves a hablar mal del Patriarca en presencia de cultivadores demoníacos? ¿No has oído los rumores?

—¡Claro que los he oído! ¿Crees que me creo eso de que si tratas de convocar al patriarca amaneces sin dedos o si lo insultas, el espíritu vengativo del General fantasma te arrancará la lengua? ¡Son patrañas! ¡El General fantasma fue reducido a cenizas, su alma jamás podrá volver o reencarnar!

Wei WuXian no sabía qué pensar de este pequeño intercambio de palabras entre cultivadores, ¿por qué aún después de más de una década seguían hablando de él? ¿No había sucedido ningún otro evento de relevancia en el mundo de la cultivación o algo así? No le importaría si solo fuera sobre él, ¿pero no podían dejar el alma de Wen Ning descansar en paz? Por supuesto que no… después de todo, el Patriarca de Yiling se encargó de convertirlo en su espada, la espada que todos temían.

—Cierto, Joven maestro Xiao, ¿no conoce otro camino que no…? —la pregunta de Wei WuXian queda en el aire, cuando alza la mirada, no hay rastros del cultivador ciego que antes le había dado la manzana. Incluso cuando le preguntó a aquel grupo sobre él, ellos aseguraban que no viajaban con nadie que fuese ciego.

Aunque el grupo de cultivadores se asustó por la pregunta de Wei WuXian, él realmente no tenía muchos escalofríos. ¿Quizá era solo un espíritu que siguió a esos cultivadores desde la montaña Dafan? Sin embargo, no liberaba una energía hostil o demoníaca.

De alguna manera, no parecía una mala persona…

Como sea, Wei WuXian ató aquella manzana al extremo de un hilo, y como un anzuelo, logró que Manzanita moviera sus patas para irse lo más lejos posible. Lamentablemente, parece que no había escuchado bien la discusión del grupo de cultivadores, porque no escuchó nada sobre un montón de redes espirituales en la montaña Dafan.

Oh, pobre Manzanita, quedó atrapado ahí. Si, definitivamente Wei WuXian solo trata de buscar como bajarla y no solo burlarse del pobre animal. O eso, hasta que escucha a alguien acercarse y se oculta por instinto.

Las grandes sectas están presentes, por lo que no le debería sorprender ver una Peonía de chispa entre la nieve.

—¿Un burro? ¿Puse más de 400 redes espirituales para esto?— Tan elegante como el dorado de sus finas telas y el plata del hilo bordado, aquel joven de largo cabello castaño, portaba tanto espada, como arco y flecha con orgullo y suficiencia. Incluso teniendo una cara tan tierna como un pequeño retoño de bambú, parecía tener bien desarrollados sus sentidos, pues una flecha aterrizó el costado de la cabeza del Patriarca—. ¡¿Quién está ahí?!

—¡Hey, hey! ¿Qué te pasa? ¡Primero capturas a mi burro y ahora quieres matarme! ¿Quién te crees? —rápidamente vuelve a la fachada de Mo XuanYu, tratando de librarse de esto lo más rápido posible.

El joven discípulo de LanLing frunce el ceño y muerde sus labios, bastante molesto con su presencia, entonces... "se conocen".

—¿Acaso ser desterrado borró tu memoria? —inquiere el chico con frialdad, dejando sus flechas y yéndose del lugar. Era sorpresivo, Mo XuanYu parecía estar conectado con LanLing Jin de alguna forma, ¿será uno de los bastardos de Jin GuangShan? Este cuerpo… Tenía la sangre de una de las personas que lo persiguió hasta la muerte.

—¡Hey, espera! ¿Qué hay de mi burro?

—¡Bájalo tú mismo! —le grita con desespero —. Déjame en paz, lunático… —murmura con cierta expresión de la que Wei WuXian no podría discernir como pena o repulsión.

—¡Muestra respeto, aún sigo siendo tu Senior! —le recrimina, cruzándose de brazos contra su pecho —. ¿Así es como tu madre te crió? ¡Qué falta de educación maternal!

El chico se queda petrificado en su lugar por un momento, aprieta el puño sobre su espada con fuerza, y le mira con fiereza y… ¿decepción? ¿Tanto lo había ofendido?

—¡Qué dijiste!

Wei WuXian esquiva fácilmente su espada, pero realmente era bueno usándola para ser tan joven. Sin embargo… esta técnica no es exactamente de LanLing Jin, ¿no? Algo no encajaba del todo. Rápidamente convierte una hoja de sauce en un talismán y lo deja inmóvil en el suelo.

—Que linda espada… Aunque, es algo familiar —. Menciona, más para sí mismo que para el joven maestro que estaba atormentando. La espada era más pesada de lo que parecía, y su estilo tan exquisitamente hecho, claramente le daba la impresión de que debía pertenecer a un extravagante joven maestro. Como sea, la lanza y deja libre a Manzanita.

—¡Espera a que mi tío se entere de esto!

Rápidamente, esto llama su atención, LanLing Jin es una secta prominente, ¿acaso su tío era Jin GuangShan?

—¿Tu tío? ¿Por qué tu tío y no tu padre? —alza una ceja, auténticamente confundido —, ¿quién es tu tío?

—Yo soy su tío, ¿algún problema?

Esa voz. ¿Cómo podría Wei WuXian olvidarla? Aunque hayan pasado más de dos vidas o más de cien años, ¿cómo podría olvidar el sonido del resentimiento arraigado a esa garganta hasta la raíz de su pecho? Las nubes ocultan la luz de luna en un mero capricho, la oscuridad perdura mientras la suave campanilla suena entre el susurro de los árboles. Inconfundibles, las campanas de la Secta Yunmeng Jiang, el sonido de la claridad que trae bruma a su consciencia.

Wei WuXian repentinamente desea perderse entre el mundo de los muertos otros mil años.

—Jin Ling, ¿he venido aquí solo para ver como te humillas? ¡Levántate!

Jin Ling… Jin Ling… ¡Jin RuLan! No… esto no puede ser.

Lentamente, trata de quitar el muñeco del encantamiento del chico, pero Jiang Cheng conoce demasiado bien ese tipo de trucos. Rápidamente desvanece el muñeco con ayuda de Zidian. Jin Ling va corriendo a su lado, y en el algún punto, simplemente no logra procesar lo que dicen. Ni siquiera se molesta en esquivar la espada que viene directo a él, hasta que un resplandor plateado choca con el dorado y hace que se clave en la tierra.

—¿Bichen? —escucha la voz de Jiang Cheng.

Bichen, si, ¿cómo olvidar a Bichen? La espada rápidamente regresa a la mano de su dueño, y solo entonces Wei WuXian mira por encima de su hombro y lo ve.

—Hanguang-Jun… —murmura, quedándose con el título entre los labios, apartándose mientras aquel hombre que parece ser hecho de jade, lo pasa por completo. Ignorando lo que hay detrás de la máscara de hierro.

Es majestuoso como siempre, ha madurado y sus ojos de miel aún compiten con la luna para iluminar la noche. Wei WuXian no sabe cómo sentirse, Lan Zhan lo ha salvado de nuevo sin saberlo. ¿Lo habría hecho si supiera quien era en realidad? Quizá había demasiado resentimiento, encerrado por mil sellos en su corazón.

—El Segundo Maestro Lan, vaya, parece que los rumores de que sigue el caos son ciertos, incluso en este lugar tan remoto —dice Jiang Cheng, en un tono condescendiente. Wei WuXian, desde su posición, realmente no puede ver si Lan Zhan parece ofendido o no, seguramente su rostro sigue frío como el hielo —. Dicen que ha viajado por mucho tiempo, ¿ha perdido algo?

El viento sopla y golpea su rostro, ¿por qué hay tanta tensión entre ellos? Nunca se llevaron bien, pero no había tanta hostilidad, no así. ¿Qué ha pasado en todo este tiempo?

Por primera vez, desde su renacimiento, Wei WuXian se siente más perdido e indefenso que nunca, expuesto ante sus más grandes errores del pasado, y sus inevitables consecuencias.

—Senior Mo —, alguien lo llama, y atrapa uno de sus hombros. Cuando Wei WuXian reacciona, ha sido arrastrado lejos de ahí. Lejos de los discípulos Lan o de Jiang Cheng y…

—¿Joven maestro Xiao? —reconoce rápidamente, al ver la cinta que cubre los ojos del otro, bastante extraño ser salvado por alguien ciego, pero muy oportuno. Con esta persona, puede hablar con o sin la máscara sin preocupaciones.

—Parece que se había metido en problemas con algunos peces gordos, se sentían como personas con un alto grado de cultivo —, informa, de una manera sutilmente cortés e informativa, como si explicara cosas que Wei WuXian no preguntó pero incluso sabía que lo haría—. No se acerque a discípulos de Yunmeng Jiang o LanLing Jin, si sospecha que sigue el camino del cultivo demoníaco, lo encerrarán y torturaran hasta desfallecer.

¿Jiang Cheng hacía eso ahora? ¿Lo odiaba tanto que se llevaría entre los pies a todo aquel que cultive como él? ¿Tal nivel había alcanzado el odio? A YanLi no le gustaría esto, su pequeño hermano hundido en viejos rencores, ella… Su Shijie, ella…

—Joven maestro Xiao —llama al cultivador errante, al mismo tiempo que deja sus rodillas caer sobre las piedras a la orilla del río. Su piel arde debajo de la ropa, seguramente se ha causado unos moretones que tardarán en sanar. Pero eso no le importa, el agua corre el río al ritmo tranquilo de la misma noche. Wei WuXian alza su mirada al otro y dice firmemente: — Golpéame.

La sonrisa astuta del cultivador errante desapareció en un instante. Ladea la cabeza, claramente confundido por el repentino estado del otro.

—¿Por qué quieres que haga eso, Senior Mo? —Pregunta, llevando su mirada vendada a la orilla del río, juntando sus manos a sus espaldas. Wei WuXian aprieta los labios en arrepentimiento, el reflejo del río y la luna se mezclan con sus difusos recuerdos, Jiang YanLi con su vestido de novia se veía preciosa en aquel momento. El vestido rojo se movía con la misma gracia en que aquellos pequeños peces bailaban en el agua, su sonrisa era tan grande como antes, antes de que sus padres murieran en esa fatídica noche. Ella incluso dejó que escogiera el nombre de cortesía de su futuro primer hijo. Su único hijo.

¿Así es como tu madre te crió? ¡Qué falta de educación maternal!

—He ofendido a alguien que no debía —, se reduce a decir. Sentándose sobre las rocas, finalmente quitándose la máscara y mirando el cielo. Estaba oscuro, había caminado solo por un día entero, pero sus piernas no dolían, solo había un remanente lacerante en su pecho. Una espina del pasado que se incrustada en su alma, sin distinguir cuerpo o tiempo.

Tras un pequeño silencio, el hombre ciego, se inclinó ante él, acomodando sus túnicas negras para no ensuciarlas demasiado, hasta llegar a su misma altura. Una vez que alzó su rostro, palpó con los dedos de sus manos la cara de Mo XuanYu, cuando albergó el alma de Wei WuXian, había cambiado ligeramente, por lo que aún tendría unos pocos rasgos suyos. No sabía por qué no estaba sorprendido que en la Mansión Mo no notarán estos cambios, era muy notorio que no veían a Mo XuanYu como un ser humano para empezar, ni siquiera verían su rostro.

El tacto del cultivador en su rostro era errático, hasta que llegó a sus mejillas. Wei WuXian cerró los ojos con anticipación. Sintió el ardor en su mejilla después de aquella fuerte cachetada, el sonido fue más fuerte que la corriente del río. Era justo, realmente, no podría soportarlo de otra manera. No podría soportar portar una piel robada, como un cazador oculto entre pieles de zorro.

El sonido del río sigue corriendo, las hojas de los árboles aún son acariciadas por la suave brisa, y el ardor de su piel persiste con fiereza por unos minutos. Apenas se da cuenta que giró un poco la cabeza debido al golpe.

—Gracias, Joven maestro Xiao —, agradece Wei WuXian, sobando levemente su mejilla. ¿Era su idea, o había golpeado más fuerte de lo que había pensado? Era como si de alguna forma se hubiera desquitado de algo personal, incluso jura haberlo escuchado soltar una muy pequeña risa nasal… ¿Solo era su idea? No es como si conociera a alguien tan joven de apellido Xiao en su vida anterior, no debía haber razón para que fuera personal.

—Senior Mo, no me llame de una forma tan formal, incluso ya lo he golpeado, ¿no considera a eso ser cercanos ya? —inquiere el hombre ciego, con una sonrisa un tanto burlona, mientras se levanta y sacude sus túnicas.

—Ciertamente, fue un buen golpe —, se queja cómicamente por un segundo. Es gracioso, recuerda que pensó algo similar después de que peleó espada a espada con Lan Zhan —. Entonces, Pequeño Xiao, ¿que hay en la montaña Dafan? ¿Por qué se han reunido las sectas prominentes en un lugar tan apartado?

LanLing Jin, Yunmeng Jiāng, Gusu Lan. Solo faltaba Qinghe Nie para unirse a la fiesta y completar el equipo para su tercer asedio. Solo que esta vez, Wei WuXian no tenía ningún amuleto, ni siquiera a Chenqing.

De reojo, ve como el cultivador se sienta cuidadosamente a su lado, con la espalda recta. Wei WuXian no podía determinar bien si su personalidad era cortés o traviesa ahora. Más que confusión, solo lo hizo querer suspirar. Los jóvenes de esta generación eran extraños.

—Han habido rumores, de gente que desaparece por el lugar. La única chica que regresó al pueblo cercano, se volvió loca y no para de bailar — dice, encogiéndose de hombros.

—Hump, Pequeño Xiao, ¡Cuéntame más sobre eso! —exclama, claramente tomando más confianza que antes. Pero él ya le había golpeado, ¿por qué seguir con formalidades?

Mientras más detalles sabía del caso, menos le cuadraba con un ente devora almas. Si fuera un simple almafago, ¿por qué esa chica volvería para volverse loca, al mismo tiempo en que su padre desaparece? Este ente, debía estar en la montaña también. Quizá, ¿Una deidad corrupta? ¿Un demonio oculto que intercambia almas por trucos baratos?

—¿El Senior Mo tiene algo en mente? —Pregunta el otro, en un tono bastante inocente. Sin embargo, Wei WuXian no pasaba por alto que el cultivador le había dado detalles muy precisos y ordenados.

—Ciertamente, parece no ser un caso tan simple como se ve a simple vista, ¿No lo crees? —visualiza por un momento, mientras se lleva una mano al mentón, pensando.

Está demasiado absorto en sus reflexiones, que pasa completamente por alto aquella sonrisa dentada del cultivador errante, si hubiera prestado atención, seguramente hubiera reconocido esa sonrisa tan particular.

Sin embargo, no hubo tiempo para esto, desde el corazón de la montaña, un gran revuelo se desató, los pájaros que dormían en los árboles habían volado lejos, y los cultivadores se arremolinaban para rodear a una criatura.

Cuando llegaron al lugar, una gran campana había atrapado a la criatura. Al menos, hasta unos pocos minutos en los que los cultivadores festejaron, hasta que se rompió desde dentro, solo demostrando el gran poder que tenía. Los talismanes comunes no parecían servir, y en su piel de piedra las espadas o las flechas no penetraban más que unas pequeñas lascas.

—¡Senior Mo! —los discípulos Lan lo recibieron con un llamado, sin saber exactamente cómo llamar a su peculiar acompañante. Uno de los discípulos Lan se detuvo un momento más del necesario en él, pero rápidamente se recompuso —. Los talismanes no…

—No funcionarán, esta no es una entidad demoníaca ¡Es una deidad corrupta! —señala con rapidez, uniendo los cabos en su mente a una velocidad impresionante.

—¿Deidad corrupta? ¡De qué demonios hablas! —el Lan irrespetuoso espeta, frunciendo el ceño. Sin embargo, el chico a su lado, más tranquilo y más sabio, alza su mirada con un brillo en sus ojos.

—¡Oh! Eso explicaría por qué desaparecen en la montaña, ¡Van a pedirle plegarias a la diosa de la cueva! Pero, la señorita...

—Exactamente, el padre fue a pedir por el alma de su hija, dando su alma a cambio. Sin embargo, el alma de la chica ya había sido afectada por la diosa bailarina.

—Por ello, no deja de adoptar el baile que muestra la estatua de la diosa —. Añade el hombre ciego, unos pasos algo rezagado.

El discípulo Lan mayor abrió la boca, ante aquella revelación. Era un chico listo, pese a que Gusu Lan era tan estirado con su método de enseñanza. Parecía un buen…

—¡Espera! —interrumpió el Lan irrespetuoso —. ¡No estás loco! ¿Acaso estabas fingiendo?

Demonios… Piensa Wei WuXian, chasqueando la lengua. Por detrás, quizá sea su imaginación, pero Xiao QingCheng se estaba riendo de él.

—¡Rápido! ¡Lancen una señal para alertar a Hanguang-Jun! —decide dejar su fachada, tratando de mover a estos juniors.

—Hum… N- no nos quedan… —murmura el mayor Lan, completamente avergonzado.

Antes de poder regañarlos, algunos cultivadores trataron de frenar a la estatua. Jin Líng, uno de los más intrépidos de todos, había disparado flechas que lograron hacerle daño, pero eso solo desató su furia aún más. Wei WuXian apretó los dientes, frustrado ante la estupidez de su sobrino. ¡Era demasiado peligroso! ¡Esa cosa podría matarlo! ¡Qué clase de ataque suicida estaba haciendo!

Rápidamente tomó la espada sutilmente envuelta de Xiao QingCheng, realmente no había notado que cargaba dos, por un segundo pudo ver como el cultivador quiso detenerlo, Wei WuXian se disculpará después. Con un rápido y fluido movimiento cortó un palo de bambú con rapidez. Ni siquiera reparó en la espada tan particular que portaba el cultivador ciego.

En sus manos, ahora tenía una improvisada flauta. Había mucha gente aquí, pero no podía dudar. Jin Líng estaba en problemas. No podía dejar que le pasara nada, era el único que quedaba. Jin Ling era el pequeño brote que había sembrado su hermana cuando todas las flores que cultivaron juntos habían perecido en medio de las llamas que la consumieron incluso a ella.

Una mano lo detuvo antes de poder acercar la flauta a sus labios. El cultivador errante a su lado negó con la cabeza, pero todo el razonamiento en Wei WuXian fue drenado cuando escuchó el quejido de Jin Líng, la diosa lo había tomado por el cuello, sino hacía algo ya, le rompería la garganta.

Veloz, se libró de la mano del otro y comenzó a tocar frenéticamente. La flauta era irregular e improvisada, su melodía era errática y desafinada, pero era suficiente para poder invocar algo, lo que sea, con que sea lo suficientemente fuerte para poder salvar a Jin Líng.

Entonces, algo llegó, con unas gruesas cadenas destrozó la estatua de la diosa y atrapó a aquel brazo demoníaco que le había dado más fuerzas que antes.

Wei WuXian no podía creer lo que veía, aquel cadáver feroz, de todos los posibles por haber en esa montaña, en toda esa área… ¿Cómo es posible siquiera? ¡Lo habían hecho cenizas! Wen Ning…

—¡¿Por qué temen?! ¡El Patriarca no está aquí, es un perro sin dueño ahora! —escucha como uno de los cultivadores dice a viva voz, alentando a los otros a atacar. La melodía que tocó Wei WuXian aún seguía siendo un comando agresivo, Wen Ning atacó a los cultivadores sin distinción. Algunos cultivadores no pudieron acercarse debido a que alguien disparó algunos talismanes, si esto era para proteger a los cultivadores o al General Fantasma de ellos, realmente era difícil de decir. Sin embargo, el cadáver feroz no podía detenerse.

Wei WuXian estaba perdido, ¡No tenía ni un día en este mundo, por qué todo esto está pasando! Esto es…

—¡Haz que se vaya! —Xiao QingCheng a su lado le saca de su trance, aún apresurado lanzando talismanes de restricción, su voz es tan firme que Wei WuXian no tiene que escucharlo dos veces.

Tiene que calmarlo primero, algo para calmarlo…

Una melodía evoca en su mente, unas notas tan claras que parecen grabadas con fuego en su mente, aunque el origen haya sido enterrado en cenizas.

Su flauta rápidamente calma el espíritu del General Fantasma, atrayéndolo lentamente, fuera de la multitud que les apunta con el filo de sus espadas y les mira como si quisieran lanzarse al ataque en cualquier segundo, pero se mantienen en su lugar. Wei WuXian siente que el sudor frío cae por su frente, pero la melodía de alguna manera alivia su propio corazón.

Hasta que choca con algo en su espalda, y le toman firmemente del brazo, impidiendo que tocara más.

Cuando alza la mirada, se encuentra con aquellos ojos dorados que parecen ser capaces de ver a través de él, a través de cualquier máscara que decidiera usar o cualquiera que fuera su piel, y lo hipnotiza por un tiempo que no sabe determinar. Pero Wen Ning sigue ahí, tiene que sacarlo de ahí o no podrá salvarlo. Wen Ning no debe volver a manchar sus manos de sangre, nunca más.

Vuelve a tocar aquella melodía desconocida y el cadáver feroz desaparece ante la mirada de todos. Wei WuXian sujeta a Lan Zhàn antes de que pueda ir tras él. Si Lan WangJi lo persigue, no podrá librarse de él. Sorprendentemente, Lan Zhàn no hace nada por soltarse.

Se acabó. Debieron haber reconocido su habilidad con la flauta, no podría engañarlos más tiempo. Era el fin.

—Así que has regresado… —una voz susurra por lo lejos.

Su mente aún estaba por asimilarlo, cuando un reflejo púrpura brilló por el rabillo de su ojo. Algo familiar, conocido y doloroso. Zidian le daba la bienvenida también. Sin embargo, aunque Lan Zhàn se pone enfrente, quién recibe a Zidian es un filo dentado de oscura cuchilla. Incluso Lan WangJi se vio extrañado.

—¡Líder de la secta Jiāng, ¿Por qué el ataque tan agresivo hacía mi compañero?! Solo somos un par de cultivadores desertores…

En lo que Xiao QingCheng hablaba, Wei WuXian visualiza la vía de escape que pensó perdida. ¡Manzanita! ¡Bendito burro abandonador! ¡Has vuelto! Luego se reuniría con el pequeño Xiao, ahora lo importante es irse lo más rápido posible, aprovechando la distracción. Recuerda las advertencias del cultivador, es mejor estar lejos. Jiang Cheng sería despiadado aún si no sabía quién era.

Rápidamente corrió hacia él, pero Zidian era más rápido. Lo derribó de un solo latigazo, pero no empujó su alma fuera de ese cuerpo, después de todo ¡Él no poseyó a Mo XuanYu, Mo XuanYu lo convocó!

—¿Quien te crees? ¡Siendo un líder de la secta que abusa de otros! —reclama mientras se soba la espalda, donde el látigo había golpeado con brutalidad, siguiendo la corriente. Aunque de una forma bastante diferente de Madam Yu, Wei WuXian no podría decir cuál duele más.

La cara de Jiāng Cheng pierde color, parecía seguro de que Zidian sacaría el alma de Wei WuXian fuera, quizá para poder destruirlo con sus propias manos. Aún así, su semblante hostil no desapareció.

—¿Quién eres tú exactamente?

—Tío, él es Mo XuanYu, desertó de LanLing Jin porque se volvió un lunático. Hombres, mujeres, animales o seres inanimados, ¡todo lo persigue con una sonrisa!

Tras esa declaración, todos dudaron bastante que se tratara del alma del mítico Patriarca de Yiling, quién se supone tenía un fino gusto por las mujeres hermosas, ¿Por qué elegiría a Mo XuanYu, siendo un sujeto con tal reputación lamentable?

Wei WuXian no podía creerlo, ¿Sería salvado por la poca cara de Mo XuanYu? Cuando dirigió su mirada a Lan Zhàn… ¡¿Se había reído?! ¡¿Lan WangJi se había reído?! ¡¿Cuántas cosas habían cambiado en esta década fuera?!

—Como dice el Joven amo Jin, solo somos desertores, ¿Por qué el Líder Jiāng se molestaría en nosotros? —Xiao QingCheng trató de negociar, en su tono cortés, disfrazando la hostilidad detrás. Las personas a sus costados no sabían exactamente qué hacer, solo esperando el juicio del Líder de la secta.

Jiang Cheng alza su mentón y los mira como si fueran dos pedazos de basura ensuciando el muelle, y dice: —¡Aún así, han usado métodos oscuros! ¡Llévenselos!

Todo pelo en el cuerpo de Mo XuanYu se erizó, no podía dejar que Jiāng Wanyin lo interrogara más, él era su hermano, lo conocía mejor que nadie en el mundo. Tarde o temprano, lo descubriría. Rápidamente, Wei WuXian busca un refugio, y lo encuentra a las espaldas de Lan WangJi. Otros cultivadores rodearon al pequeño Xiao, pero él no enfundó su espada, los discípulos no sabían si atacar o no a alguien ciego. Aunque no tenía muchas esperanzas, Lan Zhàn dice:

—Usó métodos oscuros, pero hizo lo correcto con ellos.

—Así es, justo ahora salvó al Joven maestro Jin de la estatua de la diosa, ¿no debería Lanling Jin tener cara y mostrar gratitud? —, añade Xiao QingCheng, impasible.

Y Wei WuXian se queda sin palabras una vez más. ¿No era Lan WangJi quien peor veía esos métodos horribles? ¿No era el Receso de las nubes el lugar donde más repudiaban estos métodos? ¿No era todo lo contrario a la pureza que representaban?

Wei WuXian se sentía fuera de lugar. El mundo había seguido su curso aún sin él, y todo había cambiado. Todo cambió, en lo que para él sólo fue un abrir y cerrar de ojos.

Se tuvo que recordar su posición una vez más. Si Lan Zhàn lo interroga, ¿cuánto tiempo tardará en descubrirlo y castigarlo? Tenía que encontrar una forma de hacer que tanto Jiang Cheng y Lan WangJi no lo quisieran cerca, así podría escapar.

—El Líder de la secta Jiāng no es para nada mi tipo, ¡Me gusta más Hanguang Jun! —exclama en un tono meloso, descansando su mejilla sobre el brazo del Jade Lan. Puede ver la furia de Jiang Cheng, no puede evitar sonreír.

No esperaba que Lan WangJi lo mire sin atisbo de vergüenza y hasta conteste: —Bien, lo llevaré a casa.

Wei WuXian no podía creer que sus oídos estuvieran bien. Incluso cuando escuchaba las risas de Xiao QingCheng de fondo. Esta vez, definitivamente no era su imaginación. Maldito mocoso traidor.

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No, no este lugar de nuevo, ¿Era idea suya, o habían incluso más reglas en aquel muro? ¡Sin duda había al menos un par de cientos de reglas más! Increíble, ¿Qué más podían agregar? Era imposible, ¿Acaso había una regla ahora de cómo respirar? No le sorprendería si la hubiera.

—Deja de llorar, ¿No se supone que te gusta Hanguang Jun? ¡Él te ha traído hasta aquí, y te sigues quejando! —el Lan escandaloso le reclama.

—También me gusta Manzanita, no por eso vivo en un establo para burros…

—¿De qué demonios hablas? —espeta el joven discípulo, tratando de arrastrar a Wei WuXian fuera del lomo del burro.

—Senior Mo, no hay que temer, esto no es… —el discípulo de voz más amable trata de dirigirse a él, pero Wei WuXian hunde su cara en el cuello de Manzanita.

Sin embargo, Lan Zhàn y Xiao QingCheng caminaban a la par a la entrada al Receso de las nubes, y el segundo Jade los miró por encima de su hombro.

—Déjalo llorar, cuando terminé, tráelo.

Wei WuXian no podía creer cuánto había cambiado Lan WangJi en estos años. Era casi irreconocible. ¿Por qué sentía que ya no sería fácil meterse con él? ¡Devuélvanle a ese joven que se exaltaba y le gritaba "desvergonzado" con una expresión graciosa!

Antes de poder sopesar sobre sus planes de huida, Manzanita alza la cabeza y una sonrisa ilumina el rostro del renacido. Aunque rápidamente se borra al ver que el burro prácticamente corre a la entrada del lugar, pues Xiao QingCheng lleva una manzana roja en sus manos, mostrándola de una manera tan inocente que Wei WuXian no puede evitar maldecirlo, ¡Traidor, traidor, traidor! ¿Cómo es que se había aliado con Lan Zhan tan rápido?

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A decir verdad, Wei WuXian tiene sentimientos encontrados. El Receso de las nubes alberga demasiados recuerdos de su juventud, pensar que los años habían pasado era extremadamente incómodo. ¿Cómo entender que en un parpadeo han pasado 13 años? ¿Cómo, cuando el dolor y el odio son lo único que se mantiene fresco, aún cuando la sangre se ha secado?

El lugar donde se queda, está muy apartado de otros discípulos, lejos de las escenas que podría rememorar y en parte agradeció esto. Aún así, tenía que escapar, ¿cuánto tiempo podría seguir con este engaño? Necesitaba una maldita ficha de jade y en lo que canta un gallo estaría a cien Li de ahí.

Pero lo que encuentra no es una ficha de jade… ¿Cuánto había cambiado Lan Zhan? En todos esos años jamás lo convenció para que bebiera con él, pero ahora incluso ocultaba jarras de Sonrisa del emperador en su habitación, ¡Inesperado, sin duda!

—Senior Mo, ¿Ha perdido algo? ¿Qué es lo que busca con tanta insistencia? —desde el balcón, puede reconocer la relajada figura del cultivador ciego. La venda alrededor de sus ojos es aún impecable, contrastando con la oscuridad de sus túnicas.

Rápidamente, Wei WuXian cierra la tabla y oculta las jarras, no podía dejar que Lan Zhan perdiera cara. Aunque… Xiao QingCheng era ciego… No lo pensó mucho de todos modos.

—Pequeño Xiao, perdonaré tu traición si me ayudas a escapar de aquí, ¿qué dices? —propone con una sonrisa fácil que se ilumina cuando el otro la corresponde.

Wei WuXian estaba por contarle su plan que implicaba robar una ficha de jade, hasta que una risa nasal escapa del menor y dice:

—Me parece que es el plan más estúpido en el que puedes pensar.

Algo en Wei WuXian cae y su expresión se congela. ¡¿Dónde quedó la cortesía de hace un momento?! ¡Ni siquiera se dirigió a él con "Senior"! ¡Qué demonios con ese descaro! Era como si ya no se molestara en mantener la frágil fachada de antes.

Acaso, ¿Esta persona lo usó para entrar al Receso de las nubes? ¿Tenía otros planes? Esto es…

Antes de que Wei WuXian pudiera pensar más, el cultivador regresó a su sonrisa cortés y continuó:

—¿Cómo piensas salir? Este lugar está rodeado por una barrera, imposible entrar o salir a voluntad. Además, Hanguang Jun parece ser un buen escudo, Senior Mo, parece que le agrada.

Pero Wei WuXian quiere protegerse de ese escudo también , pensó.

—Podemos conseguir una ficha de jade, cualquier discípulo puede reponerlo después —menciona su plan, un poco más tranquilo que antes. Aunque aún mirada a los movimientos del otro, analizando detenidamente. No se había fijado de que llevaba guantes puestos, no era una época fría para ello. Siendo ciego, ¿Por qué obstaculizaría su tacto así?

—¿Realmente crees poder quitarle una a los discípulos? —pese a la pregunta, su tono no era obstinado en absoluto. En cambio, se levantó de un solo movimiento y giró su cabeza a una dirección próxima a Wei WuXian —. Bien, trataré con los Juniors que nos trajeron aquí, uno de ellos parece fácil de engañar.

Xiao QingCheng toma rápidamente una de sus espadas envueltas en tela, dejando una al lado de la ventana, antes de saltar fuera del recinto.

Wei WuXian no comenta al respecto, en cambio, un buen lugar para robar una ficha de jade se le viene a la mente.

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Su corazón latía fuertemente. Recordándole constantemente que había sangre corriendo por sus venas, en un cuerpo ofrecido a su alma vagante. Había olvidado por completo su objetivo, su mente estaba hecha un desastre, descarta cualquier idea tan pronto llegaba. Entonces, solo queda alzar la mirada, ver los ojos miel de Lan WangJi y preguntar desde el fondo de su pecho.

—Lan Zhàn, ¿qué hiciste para que te castigarán así?

Lan WangJi era un hombre de principios marcados y ética impecable desde una edad muy temprana, teniendo incluso un concepto sobre lo bueno y lo malo bastante extremo. Era alguien apegado a las reglas, viviendo las reglas, limitándose siempre de acuerdo a ellas.

¿Cómo podía él haber cometido un error que requiriera tantos golpes? Su nivel de cultivo era alto, podía recuperarse de heridas significativas, ¿qué tan profundas llegaron a ser para dejar cicatrices así?

Wei WuXian no podía pensar en Lan WangJi haciendo algo inmoral o poco ético. Era imposible, él era Lan WangJi, era su Lan Zhàn.

¿Pero qué lo castigarían así? ¿Cómo Lan QiRen podía permitirlo?

La boca de Lan WangJi se abre ligeramente, pero las palabras apenas rozan sus labios antes de ser interrumpidos. Un discípulo llega y advierte del repentino evento con el brazo que habían traído, al parecer la fuerza de la energía resentida era demasiado incluso para el gran maestro Lan. Rápidamente, intercambiando una mirada rápida con Lan WangJi, ambos se encaminan, llegando justo en el momento en que un discípulo es lanzado fuera del lugar por la energía, las puertas se cierran antes de que otros discípulos mejores puedan hacer algo más que atender a su compañero.

—Hanguang-Jun —el joven Lan amable que había visto antes, aunque algo agitado, se mantiene en la calma posible ante la situación —. Nadie ha podido entrar, los talismanes…

Casi como si fuera una señal, un talismán escrito en un rojo distinto al cinabrio habitual se estrella en la puerta. Wei WuXian rápidamente reconoce esos símbolos, y lo usa como un potenciador para la energía espiritual en el cuerpo de Mo XuanYu, haciendo un sello para abrir la puerta de un solo empujón, ante la mirada atónita de los discípulos.

Cuando entra, Lan WangJi va directo hacia su tío en el suelo, y Wei WuXian mira a quien había lanzado ese talismán. No era de sorprender que se tratara del Pequeño y sospechoso Xiao.

El cultivador ciego saca unos talismanes y los usa para retener por unos segundos al brazo demoníaco, mientras Lan WangJi sacaba su Guqin y Wei WuXian tomaba su flauta rústica (por no decir mal hecha).

Los talismanes rápidamente se queman, pero la melodía del dueto logra calmarlo notoriamente después de bastante tiempo de lucha.

Cuando pueden encerrarlo en una pequeña bolsa, Wei WuXian finalmente logra suspirar.

—Puede que el lugar que apunte sea el lugar donde se encuentra el resto de su cuerpo —Señaló el cultivador errante. A lo que Lan WangJi asintió cortamente.

Sin embargo, hay un sentimiento amargo en el fondo de su estómago. Esos talismanes escritos con sangre, no había tenido tiempo de registrarlos antes del asedio.

Wei WuXian oberva como Lan WangJi instruye a los discípulos para ayudar a Lan QiRen, pero también ve como disimuladamente Xiao QingCheng se aleja como si su presencia nunca hubiera estado ahí. Era realmente demasiado sigiloso, todas las alarmas en la cabeza del Patriarca no dejaban de sonar.

—Senior Mo —el educado joven Lan se acercó de entre la multitud, su voz era suave y tranquila —, ¿Se siente bien? se ve algo pálido, ¿le ha afectado la energía resentida del brazo fantasma?

Wei WuXian muerde su mejilla y suspira, llevando su mirada a Lan WangJi.

—No, estoy bien.

Tenía que asegurarse que Xiao QingCheng realmente no fuera un peligro para la secta Lan, al menos en esta vida, no quería ser enemigo de Lan WangJi.

Nuevamente devuelta en aquella apartada habitación, Wei WuXian mira atentamente como los dedos de Lan WangJi se deslizan entre las cuerdas del Guqin con gracia. Como en los viejos tiempos, con tanta magnificencia como siempre.

Al centro de la mesa, se encontraba la bolsita espiritual que contenía aquel mal que seguía irradiando un aura hostil renuente. Pero por ahora, solo bastaba con un poco de "claridad" para mantenerlo al margen.

—Hanguang-Jun, ¿No crees que son demasiadas coincidencias? —susurra él y el Guqin se detiene —. Este brazo, apareció justamente el día en que llegaron los discípulos de Lan a la villa Mo…

El Guqin volvió a tocar, como si Lan WangJi hubiera perdido el interés, aunque Wei WuXian sabía que lo seguiría escuchando atentamente. Simplemente, así era Lan Zhàn.

—Un espíritu tan feroz debió aparecer después de su llegada, de otro modo, habrían muertos antes, teniendo una energía tan poderosa —, reflexiona, llevando una mano a su barbilla.

La noche era cálida dentro de aquel lugar, aunque el Receso de las nubes era tranquilo por excelencia, este lugar se llevaba un reconocimiento especial en la atmósfera tan acogedora que podía tener.

Wei WuXian pensó brevemente, si este lugar era especial para Lan WangJi

—Los espíritus feroces también pueden ser atraídos cuando hay un ritual de invocación cerca —, una voz por detrás de él, hizo que su piel se erizara. Xiao QingCheng saltó de la ventana y caminó tranquilamente para sentarse a su lado. Ese comentario desubicó por completo a Wei WuXian

El Guqin sigue tocando sin inmutarse. Haciendo que la mente de Wei WuXian colisionara estrepitosamente, el ambiente y la situación contrastaba desalentadoramente para él. Solo pudo parpadear un par de veces y alzar su mirada hacia Xiao QingCheng. Luego mira a Lan WangJi, quien permanece completamente apacible.

—¿De qué hablas, pequeño Xiao? —Wei WuXian ladea la cabeza, tratando de verse lo más confundido y no consternado posible.

—Lo escuché en alguna parte, Senior Mo, sólo es una posibilidad que no podemos descartar, ¿Cierto? —dice cortésmente —, los espíritus malignos son atraídos por energía demoníaca para poder nutrirse, como abejas a la miel.

El cuerpo de Wei WuXian se sentía tenso, observa con detenimiento los movimientos del joven, y hay algo en el fondo de su mente que se estrella finalmente y lo marea.

—Ciertamente, las banderas para atraer el mal tenían buen rango —, Wei WuXian se inclina un poco hacia atrás, relajando su posición —. Con tal energía demoníaca, no debía ser atraído mucho antes ese día. En otras palabras, alguien debía saber que los discípulos Lan estarían ahí.

—Oh, ¿el Senior Mo ya tiene alguna idea en mente? —pregunta el cultivador ciego, y saca una pequeña bolsita de su manga.

—Realmente, alguien debió dejarlo ahí para que los discípulos lo encontraran —, dice Wei WuXian, bajando sus pestañas —. Pequeño Xiao, dime, cualquier cultivador hoy en día conoce bien la leyenda que implica al general fantasma, dime, ¿cómo pudiste estar tan tranquilo en ese momento? ¿Por qué no sospechaste cuando lo invoqué?

Wei WuXian observa como las manos del ciego se mueven con destreza sobre el nudo de la bolsita de tela, una sonrisa se desliza sobre sus labios, sin inmutarse.

—¿El Senior Mo podría ser más específico con sus propuestas? Parece como si el Senior me estuviera acusando de haber cometido un pecado. ¿Qué tiene de malo confiar en otros? Con el general fantasma sin consciencia, hubiera sido una masacre.

—¿Cómo sabes que Wen Ning tenía consciencia o no, si no lo viste en ese momento?

La sonrisa del joven se desvaneció, y la bolsita no se abrió completamente.

—¿Realmente no pudiste seguir desentendido un día más o dos? —susurra el otro.

En un abrir y cerrar de ojos, Wei WuXian reacciona rápidamente, toma la espada abandonada en una esquina de la habitación para bloquear un ataque de aquella espada negra dentada. La fuerza en cada ataque es brutal, pese a ser un cultivador demoníaco, la energía espiritual es contundente, este estilo de espada es extraño.

Chocan tres movimientos más, Wei WuXian esquiva con agilidad, hacía tiempo que no tenía una pelea como tal. Aunque tiene la leve impresión que los movimientos del cultivador errante no apuntan a sus puntos vitales como tal. Algo en él se enciende, y cree encontrar una abertura. Pero en ese movimiento, Xiao Qing Cheng aprovecha para volcar su propia fuerza y hacerlo caer, apuntando su pecho con la punta de la espada negra.

Wei WuXian traga saliva, era hábil, aún la ayuda del núcleo espiritual de Mo XuanYu no fue suficiente. Hería un poco su orgullo pasado, sabe que el otro se contuvo.

Mira la espada no muy lejos de sus dedos, y toda la sangre de su cuerpo se siente helada.

¿Cómo no se había dado cuenta? La forma tan natural en la que una espada encaja en su mano, la fluidez de sus movimientos… Estaba tan arraigada a él que no lo notó.

¿Por qué Suibian estaba aquí? ¿Por qué esta persona lo tenía con él?

Cuando vuelve su mirada al otro, con su mano libre, sostiene un pequeño objeto redondo, de un color cremoso y pulido, para llevarlo a su boca, donde lo muerde con un afilado colmillo.

Esos dulces, los reconocería aunque pasarán muchos años, esos eran los típicos dulces que encontrabas en Yiling en esos años.

Las piezas comenzaron a encajar en su mente. Tenía que ser una broma.

—Mi error, ¿El Senior Mo quiere un dulce? —ofrece con una sonrisa astuta, apartando lentamente la espada y enfundándola—. Estos dulces son especiales, mi Shifu solía comprarme un par aunque estuviéramos faltos de dinero. Sinceramente, a veces los guardaba para poder acumularlos y comerlos de un solo bocado. No le digas, es un secreto.

Ni siquiera escuchó la última palabra. Los ojos de Wei WuXian estaban ya muy abiertos, volviendo a examinar los detalles en la cara del cultivador errante.

No puede ser. Ni siquiera pudo levantarse, sus extremidades tiemblan con una repentina debilidad .

—¿A-Yang?

Joder, todo tenía sentido.

—Shifu ha sido algo lento esta vez, espero que no piense que este discípulo ha querido burlarse de él, solo que lo ha puesto demasiado fácil.

Wei WuXian no da crédito cuando ve el momento en que Xiao QingCheng se quita la venda de los ojos, dejando a la vista esa mirada carmesí tan particular, completamente diferente a la de aquel niño que vio por última vez, pero al mismo tiempo, igual de entrañable.

No sabía si quería darle un golpe en la nuca o abrazarlo fuertemente. ¿Qué es esa mierda de "este discípulo"? Aún en esos años no le mostró una pizca de respeto.

Sin embargo, ahí estaba. Xue Yang, Xuē ChengMei. Estaba vivo y había crecido muchísimo. Wei WuXian estaba por tener un colapso mental. Estaba seguro de que su boca estaba abierta, pero desde cuándo era imposible de saber.

—… ¿Cómo? —se pierde por un segundo, y luego voltea a Lan WangJi. Él… ¿Sabía esto?

¿Todo este tiempo ha sabido quién es? Hay un pequeño segundo en que deja la nostalgia de lado y se siente molesto. Realmente, Lan WangJi tuvo su venganza de todas las bromas que le hizo en su vida pasada.

—Hay muchas cosas que decir, realmente —, Xiao… no, Xue Yang sonríe descaradamente, extendiéndome una mano —. Shifu aún sigue distraído, aún después de descansar por trece años. Ni siquiera se dio cuenta de Suibian después de usarla dos veces, es poco cortés, teniendo en cuenta que estuvo sellada más de una década.

Wei WuXian toma la mano de su discípulo, ni siquiera había considerado que este Xiao era más alto que él hasta ahora, cuando ChengMei en ese entonces no alcanzaba su hombro. Había crecido, había cambiado mucho.

—Lan Zhan, ¿desde cuando tú…? —se interrumpe Wei WuXian, lanzando una mirada a la persona que todo este tiempo no se había inmutado en lo más mínimo, se había servido una taza de té y bebido pacientemente mientras los otros dos peleaban.

—Hanguang-Jun supo que eras tú antes de decirle —, responde su discípulo, dándole una palmada en el hombro, Wei WuXian siente incluso que su mano es más pesada. Rápidamente, ese pequeño toque lo regresó a la realidad.

Ambos se sientan nuevamente en la mesa, donde la bolsa que contiene aquel brazo se ha calmado completamente. Wei WuXian no puede evitar mirarlos ensimismado por unos minutos más. Muchas preguntas comenzaron a surgir una tras otra en su mente, pero hay algunas que tiene miedo de saber con certeza.

¿A-Yuan también estaba vivo? ¿Por qué Lan Zhan lo ayudó aún sabiendo quién era? ¿Por qué Xue Yang había ocultado su identidad? ¿Quién…?

—ChengMei —, llama después de un tiempo en silencio. La mirada escarlata del cultivador se asoma perezosamente debajo de sus pestañas. Hay mucho silencio, sólo el crepitar de las velas llega a sus oídos —. ¿Fuiste tú quien puso el brazo en la villa Mo?

—Wei Ying… —escucha cómo Lan Zhan lo llama, pero el maestro no aparta los ojos de su discípulo, la sonrisa despreocupada de Xue Yang se desvanece lentamente.

—¿Shifu me castigará si es así? —vuelve a sonreír tranquilamente, sin embargo, bufa ante el silencio y cierra los ojos, aún con una sonrisa desganada —. Así es. Es lo único que podía hacer por Mo XuanYu después de todo.

Wei WuXian no sabe qué decir. Éste chico no sólo se veía diferente, los años habían pasado y se había formado en otra persona. Antes de poder decir algo, el joven habla nuevamente.

—Si Shifu quiere cortar nuestros lazos de Maestro-discípulo puede hacerlo libremente, en estos años no he honrado completamente tus enseñanzas —, comenta, con un tono monótono y ligero, carente de toda su energía característica, Wei WuXian escucha cómo sus dedos golpean la mesa de madera, aquella mano enguantada, revela que no puede mover su meñique, porque realmente no está ahí —. Pero espero que Shifu sea comprensivo y lo haga después de que todo haya terminado.

—¿A qué te refieres? ¿Terminar qué? —pregunta, frunciendo el ceño —. ChengMei, tú…

Fue interrumpido por una risa, Xue Yang había bajado la cabeza y sostenido su frente con su mano, Wei WuXian no podía ver su expresión en ese momento. Estaba confundido. Miró a Lan WangJi con una pregunta en sus ojos, pero el Jade no parecía tener más conocimientos que él. La risa se detuvo, y una rasposa voz tomó su lugar.

—Todos estos años, he estado buscando respuestas —comienza Xue ChengMei, finalmente levantando su rostro. No hay lágrimas, no hay tristeza, pena o arrepentimiento, hay un fuego ardiente que quema sus entrañas —. ¿Creer que todo pasó porque no pudiste controlarlo? Estuve observándote todo el tiempo, revisé constantemente tu estado junto con Wen Qing, ¿y de la nada perdiste el control? ¿Acaso soy estúpido? —una sonrisa dentada se apodera de su rostro, se inclina levemente sobre la mesa —. Desde la muerte de Jin ZiXuan hasta el asedio y el ocultar el cuerpo del general fantasma, ¡Todo fue planeado!

—¿Qué estás diciendo…? —el estómago de Wei WuXian se revuelve y comprime sus entrañas, sus puños están temblando, todo su cuerpo lo hace sin darse cuenta. Siente la mano cálida de Lan WangJi sobre la suya, pasándole una ola clara de tranquilidad directa a su pecho. No se había dado cuenta que el qi dentro de Mo XuanYu se había agitado terriblemente, hasta que volvió a la normalidad. Mira la mano de Lan WangJi por un momento, antes de volver a Xue Yang —. ¿Estás seguro que…?

Ni siquiera tenía fuerzas para completar sus palabras.

—Éste discípulo no es el más filial, pero no bromearía con esto —. dice fríamente —, Wei WuXian, lo que pasó, todo fue una trampa.

Los ojos de Wei Ying pican pero no derrama lágrimas. Todo ese tiempo, pensó que todo había sido culpa suya, asesinar a Jin ZiXuan, ver morir a su Shijie en sus brazos, hacer que los Wen se sacrificaran… Hasta el último momento, había deseado su propia muerte para expiar sus pecados. ¿Todo había sido planeado? Era ridículo, era…

—¿Cómo sabes todo esto?

Xue Yang aparta la mirada, con cierto recelo —. No puedo decir cómo es que lo sé. Pero sé que es confiable y he visto las pruebas con mis propios ojos —, alza la mirada hacia ambos —. Shifu, ¿crees en mí?

Wei WuXian puede ver cómo el joven se mantiene impasible, pero nota cómo su colmillo aprieta suavemente sobre su labio inferior.

—A-Mei, has pasado todos estos años tratando de limpiar el nombre del odiado Patriarca de Yiling, ¿cómo podría no creerte?

Los ojos escarlata del joven se esconden entre sus pestañas y sus labios se aprietan por un segundo casi imperceptible, antes de volver a esbozar su sonrisa descarada.

Wei WuXian, por primera vez después de volver a este mundo, siente que hay una razón para volver, y quizá, después de esto, haya otra razón para quedarse.