Despúes de una semana muy ocupada por fín era Viernes, y él, como dueño y director de una de las agencias de modelos con más prestigio nacional e internacional, dió instrucciones a su asistente y decidió salir un poco más temprano ese dia, y al salir de su oficina como siempre, nunca faltaban los suspiros y miradas de las modelos que soñaban estar entre los brazos de semejante ejemplar de hombre, pero a él no le interesaba tener nada que ver con nadie.
Subió a su auto deportivo negro y se dirijió a su penhouse en Manhattan Nueva York, al ingresar a esta vió a su mejor amigo que se encontraba sentado, en uno de los lujosos sofas de la sala serca del gran ventanal que daba una hermosa vista hacia Central Park, se saludaron haciendo señas con sus manos, él se encaminó a su habitación pero nó pudo evitar escucharle decir
-¡está bien madre llegaremos en la mañana! -despues de algunos minutos su amigo tocaba a la puerta de su habitación.
-¡adelante! -díjo él
-¡Terry! que bueno que llegas temprano, prepara malestas viajaremos a Chicago
- ¿a Chicago? ¿por qué? ¿que hay en Chicago? ¿qué no puedes ir tu solo ó te dan miedo los aviones?
- ¡báya con la preguntadera! y sí a Chicago, mi familia vive ayá ¿lo recuerdas? y nó no puedo ir solo ni me dan miedo los aviones, tú tienes que venir conmigo.
- ¿y yó por qué?
-por que mañana es mi cumpleaños, mi madre quiere hacer una fiesta, ella quiere conocerte y quiere que tú tambien bayas.
-ummm...no lo sé Anthony, tengo muchos pendientes en la empresa.
-¡Terry! sólo seran dos dias, estaremos de regreso el lunes, deja a tu asistente Jimmy a cargo de la empresa, mi madre quiere gradecerte el que me haigas dado hospedaje en tu casa, ademas como que yá nesecitas unos dias de descanso.
- ¡está bien! te acompañaré.
-¡perfécto! mañana saldremos a primera hora, iré reservando los boletos de avión.
Terry y Anthony se habian conocido en la Universidad de Columbia en Nueva York, Terry se había instruido en mercadotecnia para dirijir la empresa de modelaje que había heredado de su padre Richard, quien estaba yá retirado y recidiendo en Londres junto a su madre Eleanor, y Anthony en licenciatura en administración de empresas, para hacerse cargo de una de las localizaciones bancarias Andrew's en Nueva York.
Sus primos se encargaban de las otras localizaciones, Stear en Miami quien vivia con su esposa Patty, Albert y Archie en Chicago, Albert era su tio, hermano de su madre y presidente de las empresas bancarias Andrew, Archie, su primo tambien yá estaba casado con Annie...había pasado un año desde que Anthony no habia regresado con los suyos.
Esa tarde, mientras Terry preparaba su equipaje, daba las ultimas instrucciones a Jimmy, recordandole que nó dudara en llamarlo si surjía algun imprevisto, mientras tanto, Anthony hacía lo mismo, tambien daba instrucciones a su asistente en la empresa bancaria, al terminar su llamada escuchó que alguien tocaba el timbre del penhouse insistentemente, y al abrir la puerta una visita inesperada llegó.
- ¡así es que viajas sin mí! ¿cuando pensabas decirmelo Tony?
-¡tranquila Karen! sólo seran dos dias nada mas que iré a ver a mi familia, estaba por llamarte y hacertelo saber.
- ¡sí que vuelan los chismes! ¿quién te lo dijo? -preguntó Terry saliendo de su habitación al escuchar los reclamos de la mujer.
- ¡quien mas si no es tu asistente! llegué preguntado por tí para ponernos de acuerdo y organizarle una fiesta sorpresa para el cumpleaños de Anthony, pero véo que la sorprendida hé sido yó.
-bueno los dejo, para que resuelvan su problemita, voy a ordenar la cena -dijo Terry regresando a su habitación y haciendole una mueca facial a Anthony, como diciendole que diosito te agarre confesado.
-¡Karen! no te pongas así amor -le dijo Anthony atraiendola a sus brasos -es sólo que este viaje nó estaba en mis planes, ha sido mi madre quien me á contactado y quiere que baya para allá.
-¿entonces, puedo ir contigo? creo que yá es hora de ir conociendo a tu familia, pues llebamos ya un año de relación -le dijo Karen asercandose más a él desabotonandole uno a uno los botones de su camisa, intruduciendo su mano para acariciarle su pecho y besarle muy suavemente en este y luego hacia su cuello, Anthony empezaba a reaccionar a las caricias de su atrevida novia, por lo que él la asercó mas a él y le acariciaba yá su trasero.
- ¡¡por diós!! ¿que no pueden hacer eso en privado? la cena yá viene en camino -interumpió Terry al entrar a la sala.
-disculpanos Terry, nos dejamos llevar por el momento -dijo Anthony, volteando ver a Karen con una sonrisa picara, luego le dijo a ella -¡está bien Karen puedes venir! quedate a cenar con nosotros y luego puedes ir a prepara tu equipaje, mañana pasaremos por ti muy temprano.
- ¡sííí! -exclamó Karen dando saltitos y besando a su novio por todo su rostro -¡gracias por la invitación a cenar amor! pero es mejor que me marche enseguida a mi casa, para empezar empacar, te veo el la mañana -le dijo ella
-¡adios Terry! hasta mañana -dijo Karen saliendo del penhouse.
- ¡báya Brower! sí que te convencieron muy rápido -dijo Terry burlandose.
-¡pues que quieres que haga! ella me trae loco de amor, y sí yá es hora de presentarsela a mi familia.
-¡buena suerte con eso amigo! -en eso sonó el timbre de la puerta.
-¡es nuestra cena! Anthony podrias ir preparando la mesa por favor ¡áh! tambien hay un vino tinto en el refrigerador puedes traerlo a la mesa.
Despúes de algunos minutos, Terry y Anthony se sentaron a la mesa para disgustar de la comida, entonces Anthony le dijo.
-¡y tú Terry! ¿qué hay de tu vida amorosa? disculpa mi intromision pero ya no he visto que salgas con alguna chica.
-pues por el momento prefiero enfocarme en la empresa, yo yá a estas alturas no estoy para andar jugando a los noviecietos, y andar creiendome de las mujeres tan facilmente.
-¿te dejó muy herido verdad?
-¡talvez!...al principio me sentía así, hoy despues de un año puedo decir que estoy totalmente curado de las mujeres, y que éso que tube con esa mujer, nó fué amor verdadero, creo sólo fué costumbre por que no queria estar solo.
- ¿y ya no volviste a verla?
- ¡si! hace 7 ó 8 meses la ví de lejos en un centro comercial, iba acompañada de un riquillo texano que le doblaba la edad, y ahí me dije que núnca más, una mujer iba a jugar con mis sentimientos, Susana ha quedado en el pasado, olvidada y enterada,...¿pero sabes amigo? despues de lo que he pasado, no pierdo las esperanzas de encontrar a una mujer de buenos sentimientos, que me quiera por lo que soy, y nó por lo que tengo, sé que está en algún lugar del mundo lo presiento y cuando la encuentre sabré que es ella.
-¡pues buena suerte amigo! -le dijo Anthony dandole una palmadita en el hombro -ojalá y esa mujer llegue pronto a tu vida.
Lo que Anthony y Terry no sabian, es que esa mujer estaba más serca de lo que creian...ala mañana siguiente, Anthony subia el equipaje de Karen al auto.
-¡¡por diós Karen qué traes aquí!! ¿a caso llebas todo tu armario? si sólo son dos dias que estaremos ayá.
-¡no seas exajerado Tony! si solo son algunos regalitos que llevo para tu madre y tu hermana.
-¡oigan! ¿podrian dejar de perder tiempo? ó llegaremos tarde al aeropuerto -dijo Terry desde el interior del auto.
Despues de casi dos horas de vuelo, habian llegado al aeuropuerto ÓHare de Chicago, uno de los choferes de la familia yá los estaba esperando para llevarlos a la mansión Andrew.
-y dime Peter ¿dónde estan todos? ¿por qué no han venido a mi encuentro? -preguntó Anthony al chofer.
-joven su madre estába ocupada organizando su fiesta para esta noche, su tio Albert y su primo Archie han ido ala empresa a solucionar un problema que surgió de último minuto.
Al cabo de 45 minutos, llegaron a la mansión, Rosemary al ser notificada por Dorothy de la llegada de Anthony, salió muy feliz y sonriente al encuentro de su hijo, abrazandole fuertemente.
- ¡hijo, bienvenido a casa y muy feliz cumpleaños mi vida!
-¡gracias madre! -dijo él corespondiendole a su abrazo -¡madre! quiero que conoscas a Karen Kleisse, mi novia, y él es mi amigo Terry Granchester.
- ¡hola Karen! me dá mucho gusto poder finalmente conocerte, dejame decirte que eres muy bella -le dijo dandole un abrazo.
-muchas gracias, y el gusto es completamente mio señora Brown -dijo Karen
- ¡nada de señora! llámame Rosemary.
-está bien, Rosemary.
- ¡Terry! me dá muchísmo gusto conocerte, gracias por aceptar la invitación, y te estoy muy agradecida por apoyar a mi hijo -díjo ella tomandole las manos a Terry
-nó tiene por qué agradecermelo Rosemary, Anthony es mi mejor amigo y lo hago con mucho gusto -decia Terry cúando de repente fué interumpido.
- ¿y a mí no piensas saludarme hermanito? -dijo la chica que venia bajando de las escaleras.
- Terry, al voltear a verla su corazón palpitó tan rápido, que pensó que se le iba a salir del pecho, abrió grandemente sus ojos zafiros para observarla mejor, a la chica rubia que venia asercandose, y se dijo mentalmente.
¡mi diós! ¡qué hermoso ángel! ella es por la que tanto tiempo he estado esperando, sabía que era cuestión de tiempo, y eres tú la mujer para mi, me lo dice mi corazón"
- ¡Cándy! -dijo Anthony corriendo a su encuentro, dandole un fuerte abrazo -¿cúando llegaste? ¿te quedarás yá a vivir aquí? pero mira cuanto has crecido, te has convertido en toda una hermosa mujer.
-¡yá Tony! no seas exajerado, pero mírate tú estas más guapo que núnca, y respondiendo a tus preguntas, llegué ayer, y sí yá terminaron mis estudios en Paris y pienso ejercer mi carrera aquí en Chicago ó Nueva York, no lo se aún nó lo decido, pero y tú ¿cómo has estado? ¿cómo bá todo en Nueva York?
-¡todo muy bien gracias Candy! -¡áh! pero qué poco caballeroso que soy, Candy te presento a mi novia Karen Kleisse.
- ¡Hola Karen! mucho gusto bienvenida.
- ¡Hola Candy! me dá muchísimo gusto poder conocerte, Anthony me á hablado mucho de tí.
-¡espero que en bien! - díjo Candy sonriendole.
- Candy, y él es mi mejor amigo Terry Granchester.
Cuando Candy extendia su mano hacia Terry, él se la tomó muy delicadamente llebandosela a los labios, y sin perder contacto visual con su mirada verde esmeraldas que lo habian hechizado.
Candy quien desde el momento que lo vió cuando venia bajando las escaleras, sintió una emoción tan excitante que jamás habia sentido antes, y ahora al sentir los labios de él en su piel sintió como todo su cuerpo se extremecia, y se dijo -¡por diós! que hombre más guapo que he visto, qué porte, y cuerpo más athletico que tiene cuanto daria por tocarlo, y sus ojos ¡óh diós! -sintió como se perdia en esos hermoso zafiros y al escuchar su profunda y tan varonil voz, Candy sintió que sus piernas la iban a traicionar y se iba a desmayar, cuando le dijo.
-mucho gusto señorita, me es un gran honor y placer conocerla.
Candy sentia que su rostro se había tornado rojizo, y le dijo.
-mucho gusto señor Granchester, un placer -dijo ella nerviosamente, y la voz de su madre la trajo a la realidad.
-pasemos a la sala, ahí estaremos más cómodos -dijo Rosemary, luego todos se dirijieron a la sala, Anthony caminaba junto a Rosmery, Candy y Karen los seguian, ellas se habian caido bien, pues conversaban y reían como si se conocieran desde hace mucho tiempo, mientras que Terry quien iba al ultimo, aún no salia de la impression de la belleza de Candy.
Estuvieron casi toda la mañana entre conversaciones y risas, Karen, había respondido que era modelo y que trabajaba para Terry, en la agencia de modelaje Granchester, cuando Rosemary le habia preguntado a qué se dedicaba, luego les obsequió a Rosemary, una bella bufanda color azul marino con diseños de rosas blancas, y el logotipo de chanel con la frase Paris en colores dorados, y a Candy, un par de lentes para el sol color negro de la misma marca, ellas agradecieron por el bello gesto de Karen ..despues de un rato, Rosemary dió ordenes a Dorothy que los asignara en las respectivas habitaciones a cada quien.
Yá en la habitación, Terry terminaba de acomodar sus cosas, luego salió al balcon y pudo observar el inmenso jardín de la mansión, cerró los ojos y dió un largo respiro a la brisa perfumada de los rosales, y cuando abrió sus ojos vió a Candy que caminaba hacia el jardin, asercandose a unas rosas blancas, observó que hacía movimientos con sus manos cómo que si les hablara, luego les daba mantenimiento, despues las acariciaba.
Candy estaba tan concentrada en las rosas, que la hacian recordar a la persona que ella más amó, por eso eran muy especiales para ella y le gustaba cuidarlas ella misma.
-¡hola! ¿nesecitas ayuda? -dijo Terry sonriendo y quien había llegado al jardin sorprendiendola.
Candy levantó su vista hacia Terry, y al querer ponerse de pie, Terry no dudó en extender sus manos para ayudarla.
- ¡hola, y gracias! pero he terminado, ¿qué hace aquí, lo hacia descansando?
- no estoy cansado, dormí casi en todo el vuelo, es que te ví desde el balcon y me pareció que regañabas a estas pobres rosas y vine a su rescate -dijo él sonriendole.
- ¡nó estaba regañandolas!...bueno talvez un poquito, es que les hé dicho que si no dán rosas esta temporada las tendré que moverlas junto al señor clavel -dijo ella sonrojandose.
-¿les hablas a las flores?
-¡sólo a ellas! -le dijo señalandole las rosas
-me las regaló mi padre quien yá falleció y por eso me gusta cuidarlas cuando se me es posible, ademas dicen que el hablarles a las plantas estimula su crecimiento y responden a tu voz.
-umm ya, ¿y te ha funcionado a tí?
-¡aunque no lo creas, sí! siempre que venia de vacaciones me gustaba hablar con ellas, luego mi madre me mandaba fotos de las lindas rosas que habian brotado.
-¡qué bien! -dijo Terry, entonces se dió cuenta que inconsientemente y quien sabe desde cuando, había posado una de sus manos en la cintura de Candy.
-¡oh! disculpa - dijo él apenado.
- ¡no se preocupe! -dijo ella sonrojandose -los dos estaban tan cerca viendose a los ojos y respirando ese aroma que hacía la atración más fuerte el uno por el otro -en ese momento llegó Dorothy.
- ¡señorita Candy! su madre la espera para servir la comida, su tio Albert y su primo Archie han regresado de la oficina, al igual que la señora Annie quien pregunta por usted.
- ¡muchas gracias Dorothy! bámos en seguida.
Candy y Terry caminaban hacia la mansión, pero Terry queria saber más de la vida de ella, así es que se animó a preguntar.
- ¡así que Paris! ¿por estudios ó diversión?
- estudié para diseñadora de modas, por casi cinco años.
-¡que bien!...yó soy dueño de una agencia de modelaje en Nueva York.
- ¿en sério?
-¡sí! y quien quita y talvez terminemos trabajando juntos -le dijo él sonriendole,
-pecas...¿me inmagino que tu pretendiente que dejastes allá, vendrá a visitarte?
Candy, sorprendida al escuchar cómo la habia llamado lecontestó.
- ¡¡¡Pecas!!! ¿me dijo pecas?
-siii, las acabo de descubrir, y por favor trátame de tu, creo que no soy tan mayor que tú, tengo 27 años ¿y tu?
-¡está bien...Terry! tengo 25 años, y para contestar a tu primera pregunta, pues nó...no tengo ningun pretendiente.
Terry no pudo evitar sonreir para sí mismo, pues no habia rival al que tendria que enfrentar por el amor de ella,...al entrar a la mansión todos se encontraban en la sala, Anthony se puso de pie para presentar a Terry a su tio Albert, a Archie y su esposa Annie, luego de las introduciones, todos se dirijieron al comedor pasando todos, un rato felices y contentos.
Esa tarde Stear Cornwell y su esposa Patty habian llegado a la mansion, despues de que Anthony presentara a Terry y su novia Karen a su primo, los chicos decidieron quedarse en la sala de estar, mientras que las chicas en la habitación de Candy, conversaban de todo un poco, y de lo que se pondrian para la fiesta esa noche, Patty y Annie de como les iba con sus esposos y de los planes que tenian de formar sus propias familia.
Candy les contaba cómo había sido su último año en Paris, y de los planes que tenia, y entre conversaciones, Karen había logrado que Candy confesara que Terry le atraía y le gustaba mucho, al oir esto Karen le comentó que desde hacía dos años que él nó andaba con nadie.
- dicen que hubo alguien que lo engañó y lo dejó por alguien que tenia mucho más dinero y desde entonces él no ha querido salir con ninguana mujer -le dijo Karen
- ¡báya! quien se lo iba a inmaginar que alguien tan guapo como él podria ser engañado, ¡por dios! él está como quiere, para cuidarlo, mimarlo, amarlo -díjo Candy sorprendida.
-y no te inmaginas lo de mujeres que se le han ofrecido, pero a él nó le interesan -el corazón de Candy saltaba de felicidad, al saber que no existia ninguna mujer en la vida de Terry, pero al mismo tiempo temía que ella fuera considerada como las demas, pero estaba dispuesta a conquistarlo, más no sabía que yá ella lo había hecho desde el momento que se conocieron.
Por fín llegó la hora de la fiesta, todos vestian sus mejores trajes, Rosemary se había esmerado en dirijir la organización de la fiesta para su hijo, assistieron sólo los más allegados a la familia, y Anthony fué felicitado por su familia y amigos, Terry estaba tan impaciente por ver a Candy la buscaba con su mirada por todos lados, hasta que oyó una voz que le dijo.
- ¡cálmate Romeo! que tu Julieta yá baja -le dijo Karen pasando por su lado sonriendole para ir junto a Anthony.
Terry decidió ir a esperarla junto a las escaleras, y justamente Candy venia bajando en ese momento, al verla, Terry sentia que su corazón se le iba a salir del pecho, pues vestia un muy elegante vestido color negro el cuál le llegaba un poco arriba de sus rodillas, sin mangas y que la hacian resaltar sus atributos y bien torneadas piernas, traía su cabello recojido hacia un lado, dejando ver partes de sus hombros, y al asercarse a ella para saludarla, respiró su perfume que le gustó mucho, y nó pudo evitar tocar sus suaves rizos.
-¡estás encantadoramente más hermosa!
-le dijo él tomandole su mano para besarle el dorso.
-pues déjeme decirle caballero que usted tambien se vé guapísimo, -le dijo ella sonriendole.
Todo era alegria, sonrisas y carcajadas el ambiente era perfecto,
despues de disgustar de la cena, pasaron al salon de baile, donde la musica empezaba a sonar, los invitados bailaban segun el ritmo de las melodias, de repente, Terry escuchó una canción muy romántica que le encantaba.
- ¿Candy me permites bailar esta canción contigo? -preguntó Terry -a lo que Candy dijo que sí .
Terry tomó la mano de ella para llevarla a la pista de baile, él posó sus manos en la cintura de ella para atraerla hacia él, Candy rodeó su cuello con sus brazo y empezaron a moverse al ritmo de la melodia.
-¡Hé estado esperando a una chica como tú! -le susurró Terry al oido.
- ¡èèh! -dijo Candy sorprendida.
-así se llama esta canción, y es una de mis favoritas, ven bámos al jardin -le dijo él tomandola de la mano
Al llegar al jardin, Terry volvió a tomar a Candy por su cintura y asercandose a ella le dijo.
-¡Candy! sé que es demasiado pronto para decirte esto y talvez estoy yendo muy rápido, pero tú me encantas y te juro que me he enamorado de tí, y como decia la letras de esa canción, yó tambien hé estado esperando a una chica como tú, y necesito saber si tú tambien sientes lo mismo, pues nó quiero hacerme ilusiones por que yá en el pasado me hirieron, y quiero estar seguro de poder abrirte mi corazón para que entres en él y en mi vida.
- ¡Te...Terry! tú tambien me has cautivado desde la primera vez que te ví,
-dijo ella con voz entrecortada, sentía que su corazón se le iba a salir, no podia creer lo que Terry le había confesado
-ahora entiendo lo que es el amor a primera vista y por supuesto que siento lo mismo que tú, yó núnca había sentido una conexión tan especial con alguien como lo que tu me haces sentir, déjame entrar a tu corazón y a tu vida, y verás como nuestro amor sí sobrevivirá.
Las frases de Candy eran música a los oidos de Terry, pues él oía a cada una de ellas muy atentamente, nó había duda él por fin había encontrado a la chica que tanto esperaba, su corazón se lo decia y sin pensarlo asercó sus labios a los de ella y la besó tiernamente.
Candy, al poder sentir sus labios la hacian estremecerse, ella se dejaba guiar por sus besos pues ella no tenia mucha experiencia en ello, de pronto ella sintió como Terry intruducia su lengua buscando la de ella, y ella lo permitió gustosamente, Candy sintió como las manos de Terry le acariciaba su espalda, luego se dirijian a sus piernas, ella sintió una descarga eléctrica que le recoría por todo su cuerpo, y dió un jimido, entonces Terry quien yá tambien se encontraba bajos los efectos de la pasión, tubo que parar y alejarse lentamente de sus labios.
-¡disculpame vida mia! creo que voy demasiado rápido -le dijo Terry sonriendo.
-shhh, no te preocupes amor, yó lo deseo tanto como tu, pero nó es el momento ni el lugar -le dijo Candy tomandole su rostro y dandole un beso en los labios.
Regresaron a la fiesta, y jústamente oyeron cuando Rosemary les decia a los demas, que era hora de partir el pastel y cantarle el feliz cumpleaños a Anthony, y despues de un rato más la celebración llegó a su fin.
Al dia siguiente, despues de desayunar, Terry, Anthony y Karen tomarian el vuelo de regreso a Nueva York por la tarde, así es que Albert los invitó a pasar una mañana de diversión en el Silver Lake Country club, un hermoso lugar propiedad de los Andrew's en el que podrian cabalgar a caballo por el bosque, ademas, contaba con una variedad de diferentes entretenimientos, como deportivas, albercas, campo de golf y muchos más.
-¡en sério Anthony! ¿tienen que regresar hoy mismo a Nueva York? -preguntó Candy tristemente a su hermano, cuando se dirijian a las caballerisas junto con Terry y Karen, Archie, Anie, Stear y Patty habian decidido jugar tennis, Albert prefirió el golf con unos amigos que se había encontrado.
-así es hermanita, tenemos responsabilidades que atender -respondió él.
- ¡pero Anthony! ¿por qué no se quedan un poco más?... extraño los viejos tiempos en que nos la pasabamos juntos aquí, ¡anda dí que si!
le dijo ella poniendose enfrente de él con las manos entrelazadas sobre su pecho y con una mirada de niña indefensa, Terry sólo se divertia al ver las muecas que Candy le hacía a su hermano para convencerlo de quedarse más tiempo en Chicago más Terry no sabia que todo ese repertorio lo hacía por pasar más tiempo con él.
- ¡pero Candy!
- ¡bámos Tony dí que sí! talvez mañana te cases con Karen y yá no tengas tiempo para tu hermanita -Karen rió nerviosamente de las ocurrencias de Candy.
- ¡está bien tu ganas¡ cláro siempre y cuando Terry y Karen lo deseen -dijo Anthony mirando a Karen y Terry dudoso.
-por mí no hay problema respondió Terry, sólo tendré que hacerselo saber a Jimi que estaré aquí por una semana.
- ¡yó lo que diga mi jefe! -dijo Karen señalando a Terry.
-¡puedes! -respondió él
Era tanto la emoción de Candy que despúes de abrazar a su hermano, se lanzó a los brazos de Terry y lo besó en los labios, y por supuesto que Terry le correspondió, dejando a Anthony y Karen muy sorprendidos.
- ¡couf, couf! -carraspió Anthony -Granchester sígueme le dijo él seriamente dirijiendose hacia la sombra de un arbol, mientras que Karen la felicitaba abrazandola y le expresaba lo feliz que le hacía de que por fin Terry había encontrado al amor de su vida.
- ¿Y bien? -dijo Anthony seriamente.
-Anthony, Candy y yó nos hemos enamorado y nos amámos, ella es la mujer con quien quiero pasar el resto de mis dias -le dijo Terry.
- ¿Y cómo sabes que es mi hermana la mujer para ti? ¿cómo sabes que es amor si apenas y se conosen?
-¡por que lo sé, lo siento! y éste ha sido amor a primera vista, -le respondió Terry llevando su mano hacia su corazón.
-¡mira Terry! yo no soy el que bá a decidir la vida amorosa de Candy, creo que ella yá está grandecita y pues los dos mereces ser feliz y si mi hermana es tu felicidad, adelante tienen mi aprobacion, pero éso sí, mucho cuidado si algún dia la lastimas por que ése dia se me olvidará que eres mi mejor amigo y te las veras conmigo -le advirtió Anthony
-¡No te preocupes! Candy es mi todo, yó sin ella yá no podria vivir y me encargaré de hacerla completamente feliz -le aseguró Terry.
Los chicos disfrutaron el resto de la tarde, entre risas, bromas y juegos de equipos entre chicas contra chicos dónde por supuesto ellos permitieron que ellas ganaran.
Esa noche en la cena, Anthony les informó al resto de la familia que se quedarian una semana más en Chicago, Terry tambien les informó de sus intenciones para con Candy, lo cuál todos muy sorprendidos pero muy felices los felicitaron en especial Rosemary, pues ella yá había intuido que esos dos se traían algo, estaba muy feliz pues Terry era el hombre perfecto para su hija.
Y como era de esperar, lo inevitable llegó, la semana pasó volando, Terry y Candy se despedian en el aeropuerto, él la abrazaba y no queria soltarla, Candy se sentia triste pues no queria separarse de Terry.
-my vida, no te pongas triste, pronto regresaré por ti recuerda lo que te dije, dejame organizar unos asuntos en la agencia y en un mes me tendrás aquí -le dijo dandole un beso en el dedo anular izquierdo dónde yá llevaba su anillo de compromiso.
-lo sé amor, es sólo que yá me había acostumbrado a verte todo los dias, pero tranquilo mi vida, estaré muy ocupada organizando nuestra boda, el tiempo pasará rápido.
Terry se despidió de Candy con un fuerte abrazo y la besó intensamente, prometiendole que esta seria su única separación, pues despues de casados nó la dejaria núnca.
Los dias iban pasando, Terry cerraba nuevos contratos pendientes con las diferentes marcas y diseñadores reconocidas, tambien estaba en sus planes que Candy y él trabajaran juntos para los diseños que ella realizara, y por supuesto que Karen sería la modelo principal, quien diera la imagen a ellas.
Candy se mantenia ocupada en la organización de su boda, la cuál Rosemary y Annie con gusto la ayudaban, Candy y Terry siempre mantenian comunicación todos los dias y siempre se decian lo mucho que se extrañaban, el tiempo pasó, Terry y Candy se casaron y ahora ellos estan de luna de miel, en las exóticas Islas paradisíacas de Fiji, ya en la habitacion Terry no podia creer lo afortunado que era y se dijo.
Le estoy haciendo el amor a la mujer más bella, realmente bellísima, que no podía haber encontrado feminidad más exquisita que ella, pues su respuesta al acto de amor, es intensa que incendia mi naturaleza de hombre, tocarla, besarla y sentir sus besos y caricias, hinchan mi corazón de alegria, al mismo tiempo que mi cuerpo ba a estallar de placer, en verdad esta mujer es hermosa, muy hermosa tanto por dentro como por fuera y fué hecha para mí, ahora ella es mi esposa, y hoy en nuestra noche de bodas empieza nuestra fiesta de entrega"
- ¡Candy! nó hay lugar en la tierra en el que prefiera estar, que no sea entre tus brazos.
Díjo Terry, sellando su amor con un beso.
~ FIN ~
Nota: esta historia me fué inspirada en la canción:
Wating for a girl like you"
por: Foreigner.
De antemano y de todo corazón les doy las gracias por tomarse el tiempo al leerla y espero que este minific haiga sido de su total agrado.
By: Lady Lumont
