Cáncer
A SasuHina Fanfiction
N/A: Desvergonzadamente inspirado en varias películas que he visto durante toda mi vida.
21. Los chicos: Lugares que no caminaremos
Iniciarían viajando en tren, obviamente. Naruto y Kiba habían pasado horas y horas en la biblioteca de la preparatoria observando mapas y trazando vías ferroviarias con un marcador rosa (el rojo se había secado); se habían dado cuenta que eran cinco chicos con descuento de estudiante (seis, tal vez, si Gaara se animaba a sacar la nariz de esos libros y decidía acompañarlos, siete si es que Shino dejaba de lado aquellas ridículas ideas de que un viaje así seria estúpido).
Viajar en tren era simplemente más barato, con las credenciales de estudiante, y Naruto había planeado la comida de todos (tres raciones de ramen instantáneo, y fruta entre comidas para asegurar un presupuesto de 1'000 yens al dia destinado para comida por tripulante). Rentarían bicicletas y visitarían las aguas termales en cada región a donde fueran y Naruto compraría un llavero en cada lugar para recordar el viaje de año sabático que había planeado con sus amigos de la infancia.
Ahora, el mismo rostro regordete de Chouji que se había negado a comer solamente fideos pre-cocidos por la entereza del viaje, miraba hacia el piso del hospital y a su bolsa de patatas fritas sin abrir, simplemente envejeciendo sus manos, y a su lado, Shikamaru Nara, su mejor amigo, rodeaba a su novia con el brazo mientras a veces miraba a Ino y a Chouji, simplemente para asegurarse de que estaban bien; habían sido, al igual que todos pero de manera especial, muy unidos desde la infancia, casi como un equipo. Shikamaru quemaba por un cigarrillo, pero Temari no era precisamente amante del olor y no quería crear más problemas de los que ya había; Gaara había salido un par de minutos antes y había regresado a la sala con Sakura y Naruto pisándole la cola.
El Nara recordaba a Naruto explicando el viaje a Fugaku y a Minato, en una de sus tardes de sake y platicas de adultos, como si estuviera en una especie de Shark Tank, Shino había contribuido haciendo las estadísticas y el costo aproximado del viaje, Kiba estaba a su lado, mirando a los adultos con esperanza en los ojos y Chouji servia bocadillos en la reunión, bocadillos que 50% de las veces terminaban en su propia boca. Naruto usaba shorts y una camisa de Minato, junto con una corbata demasiado pequeña para él y mientras no participaban activamente, Shikamaru recuerda haberse reído cándidamente mientras Sasuke grababa con su teléfono celular.
Shikamaru conocía a estos tipos de toda la vida; el lugar donde vivían no era precisamente grande y su escuela era una de esas que eran alimentadoras de otras; era sencillo hacer amigos cuando tienes 7 años y lo único que quieres es jugar con chicos de tu edad. La gente de su edad no debería de asistir a funerales, ni estar mordiéndose las uñas en la sala de espera, era simplemente algo que no podía caber en su cabeza.
Y Asuma le había hecho un examen, su IQ demostraba que no era ningún tonto.
Temari se acomodo a su lado, y Gaara, recién llegado de fumar se acomodo al lado de Temari. Shikamaru comenzó a mover su pierna arriba abajo, presa de una ansiedad no tratada, y se alegro, pero nunca se lo diría a nadie, de que Chouji estuviera a su lado, mas callado de lo normal, mas quieto de lo normal, pero respirando azul clarito.
Shino había estado llamando desde hace un par de horas, pero no había asistido. La familia Aburame era celosa de su privacidad y su madre lo convenció de que un momento así era propio de la familia, así que cuando Kiba telefoneo para pasar por el, aquellos dos también estaban unidos por la cadera, Shino se negó y paso la noche en vela, como sus amigos, pero en diferente lugar, cuidando de su granja de hormigas.
Kiba era uno de los mejores amigos de Hinata, su amistad junto con la de Shino se había compenetrado tanto que el Uchiha había estado un tanto celoso cuando crecían, de no ser porque Kiba era todo menos una persona que atentara contra sus propios amigos, poseía en él la lealtad de un perro. Consecuentemente, se habían hecho mejores amigos junto con Sasuke y Naruto, y ahora, mientras Kiba miraba lo claro del cuarto de espera, mientras escuchaba la manera de llorar de sus amigos, se daba cuenta de que aquel viaje sabático hubiera sido un buen recuerdo que guardar con Sasuke.
Que los veranos con camisas blancas y abiertas montando bicicleta podrían ser un buen regalo de despedida, y apreciar a los pájaros que pintarían de rojo el cielo sería un espectáculo inigualable, y que ahora habría más personas disfrutando de un viaje que era únicamente para él y sus amigos, que niños crecerán y jugaran y tendrán las mismas aficiones de siempre, que su cabello se tornaría gris y Akamaru moriría en un par de años, y tal vez el viviría hasta tener 60, 70 años y convertirse en un viejo veterinario de confianza mientras que Sasuke tendría 18 años durante toda su vida y que siempre habría aguas termales y conciertos y viajes en bicicleta pendientes entre ellos, en lugares que no iban a caminar, no juntos, al menos.
Al igual que Neji y Shino, Kiba temía por sobremanera el llanto de Hinata.
Al igual que Kiba, Shikamaru temía por todos los lugares donde no llegaría a caminar con sus amigos.
