Una luz entre la oscuridad.

Llevaba dos días en el hospital. Bella todavía no había despertado. Carlisle me había explicado que era por la medicación que le estaban administrando para el dolor. Lo mejor era que pasara los primeros días dormida sin sentir dolor e ir bajando las cantidades poco a poco.

Charlie, el padre de Bella había llegado la noche que yo la encontré, pero a altas horas de la madrugada. Yo había decidido quedarme en la habitación con ella. No quería separarme de su lado por miedo a que el desgraciado de su novio la encontrara y la volviera a atacar. Sabía que las probabilidades de que eso sucediera eran mínimas, pero igual, no quería irme. Había algo en Bella que me atraía...

Flash Back On:

Eran las dos de la mañana. Hacía horas que la hora de visitas había acabado pero había conseguido convencer a Carlisle para quedarme, así que aquí me encontraba, sentado en una incómoda silla y recostado en la cama de Bella.

A estas horas el hospital estaba bastante silencioso. A cada hora una enfermera había venido a asegurarse que todo estuviera bien, pero por lo demás, no se oía ni una mosca. Entonces el silencio se rompió y la puerta se abrió de repente.

-¡Tú! ¿Qué le has hecho a mi niña?- un hombre, con un uniforme de policía, llegó hasta mí y me levantó varios centímetros del suelo al cogerme del cuello de la camiseta que llevaba-. Responde, maldito- me zarandeó.

-Se... señor- hablé con dificultad-, se equivoca. Yo... no...

-¡Charlie!- Carlisle llegó y el hombre le miró enfurecido.

-¿Cómo permites que el maldito que ha atacado a mi hija esté aquí?- dijo rojo por la furia.

-Porque él no ha sido- aclaró-. Edward es quien la encontró tirada en la carretera y la trajo.

-¿Tú?- preguntó algo más calmado, aunque seguía receloso.

-Sí- afirmé-. ¿Podría soltarme?

-Lo siento- y me dejó de nuevo en el suelo. Cuando mis pies tocaron tierra firme suspiré-. Pero eso no explica el porqué estás aquí. No eres familiar y la hora de visitas ya acabó hace mucho.

-Yo..., no quería dejarla sola- admití.

-No te conozco, no eres de por aquí, ¿verdad?- entrecerró los ojos de manera sospechosa.

-Acabamos de adoptar a Edward- aclaró Carlisle.

-Bienvenido a Forks, entonces.

-Gracias.

-Conocí a Bella hace unas semanas, cuando vine- tuve la necesidad de contárselo-. ¿Sabía usted que su novio era peligroso?

-¿No... novio?- frunció el ceño.

-¿No lo sabía?- quizá había metido la pata... Pero ya no podía echarme hacia atrás-. Su nombre es James.

-Joder- apretó los ojos-. ¿Bella estaba saliendo con ese niñato?

-Al parecer, sí- dijo Carlisle-. Charlie, ¿te han informado ya sobre su estado?

-No, nadie ha querido decirme nada. Ni siquiera sé exactamente lo que le pasó- dijo mirándola nervioso.

-En ese caso será mejor que te sientes- dijo. Charlie se sentó en el sofá que estaba apoyado en la pared a un lado de la cama y Carlisle comenzó a contarle todo lo que había pasado. El pobre hombre pasaba de estar blanco como el papel, a rojo, morado y de nuevo blanco. No sabía que tan bueno sería cambiar de emociones tan rápido.

Cuando Carlisle acabó de hablar, Charlie tenía lágrimas en sus ojos.

-Mi niña- apretó la mandíbula, y me miró-. Has dicho que su novio era peligroso, ¿qué sabes tú de él?

-El día que nos conocimos chocamos, y en cuanto intenté ayudarla él apareció y la acusó de ser una...- apreté la mandíbula al recordar como la había llamado puta-. Mejor no se lo digo. Él no la estaba tratando bien, y por lo que vi, él la manipulaba- fruncí el ceño-. No sé hasta qué punto, pero... la agredió verbalmente.

-Han empezado una búsqueda para encontrar a James, Laurent y Riley. Ya han avisado a sus padres, pero ninguno cree que sea cierto.

-Entonces en las pruebas que le han hecho a Bella aparece sus ADN si sabéis sus nombres.

-Sí. Los tres fueron igual de estúpidos al no utilizar preservativos.

-¿Está...- tragó grueso- embarazada?

-No- Charlie suspiró tranquilo-. Mira, sé que quizá no es el mejor momento para hablarte de esto, pero creo que deberías pensar en traer a Bella a terapia. Probablemente necesitará a un psicólogo que la ayude a superar este trauma.

-Sí, sí, haré lo que sea- dijo Charlie asintiendo.

Flash Back Off.

Charlie venía todos los días, a ver a Bella. En cuanto tenía un hueco en el trabajo se pasaba a ver como estaba, y yo... bueno, yo no me había separado de ella, salvo para lo justo. Esme había venido el lunes para que fuera a casa a comer, darme una ducha y dormir un poco.

En el instituto había puente, así que ninguno de los chicos habían salido, y más cuando se enteraron de lo que había pasado. Ellos eran muy amigos de Bella, y al enterarse de todo... Alice y Rosalie habían llorado a mares, y Emmett y Jasper solo querían ir en busca de James y sus secuaces para matarlos, tal y como quería hacer yo.

...

Hoy, ya miércoles, me encontraba en casa. Eran las diez de la mañana, y había pasado toda la noche en el hospital. Al final había hecho un trato con Esme. Ella me dejaba quedarme en el hospital si todas las mañanas venía a cambiarme de ropa, tomar una ducha, comer comida de verdad y al menos dormir un par de horas.

No quería separarme de Bella, así que acepté el trato.

Estaba terminando de atarme los cordones cuando mi teléfono sonó. Lo cogí y fruncí el ceño al ver que era Carlisle.

Rápidamente contesté. Si me estaba llamando sería por algo relacionado con Bella.

-¿Le pasa algo a Bella?- pregunté ansioso sin darle tiempo a saludar.

-Vamos a ir bajándole la medicación. En menos de una hora despertará.

-Voy para allá.

-Edward...- hizo una pausa-. No sé si será bueno que estés aquí...

-Yo no voy a hacerla daño- "la quiero" añadí en mi mente. Porque era así. Lo había descubierto al poco tiempo de conocerla. Su triste mirada chocolate me había cautivado, y desde ese momento lo único que había querido hacer era encontrarla y reemplazar su tristeza por alegría.

-Eso ya lo sé, pero ella no, y tampoco sabemos si te recordará. Han pasado varias semanas desde que os conocisteis.

-Por favor, déjame estar allí. Si la molesto me iré- supliqué y él suspiró.

-Está bien.

-Voy de camino- dije. Colgué y cogí las llaves del coche y salí disparado de la habitación.

A mitad de camino me crucé con Esme.

-¿Vas hacia el hospital?

-Van a despertarla- dije frenético.

-Espero que todo esté bien, y se recupere pronto- suspiró-. Dala recuerdos y dile que iremos a verla más tarde.

-Se lo diré- y salí de casa.

Media hora después me encontraba entrado en el hospital.

-Hola- saludé a Patty. Ella había sido muy atenta conmigo. Había estado llevándome chocolate caliente todas las noches y algo para comer.

-Edward, Carlisle te espera en la habitación de Bella.

-Gracias- y fui directo hasta allí. Según me iba acercando, mi corazón se iba acelerando un poco más. Por fin iba a despertar. Estaba deseando hablar con ella. Quería que fuera ella misma la que me dijera si estaba bien o mal, si necesitaba algo, como se encontraba, que sentía... Quería saberlo todo. Necesitaba conocerla a fondo.

Cuando llegué a la habitación, cogí aire y toqué la puerta.

-Adelante- respondió Carlisle y entré.

-Hola- saludé.

-Llegas justo a tiempo. Está a punto de despertar- caminé hacia la tan conocida silla, y me senté cogiendo la mano de Bella. Su piel estaba un poco más caliente a como había estado los días anteriores.

-Espero que esté bien- susurré más para mí mismo.

-Yo también.

Durante varios minutos esperamos... y entonces Bella empezó a moverse levemente. La mano que tenía sujeta por mí, me dio un leve apretón y entonces abrió los ojos y parpadeó varias veces. Lo primero que vio fue a mí; pero entonces se tensó.

-Bella- Carlisle la llamó y centró su atención en él-. ¿Cómo estás?

-Carlisle, yo...- y empezó a llorar.

-Tranquila, Bella ya está todo bien- cogió su otra mano-. ¿Te duele algo?

-No- sollozó.

-Mira, él es Edward, mi hijo- me señaló y ella me miró algo asustada.

-Yo te conozco.

-Sí, hace unas semanas nos conocimos en el instituto- le recordé algo nervioso. Su mirada era intensa.

-Te busqué. Quería devolverte el pañuelo, pero ahora...- apretó los ojos-. Lo siento, creo que está inservible.

-No pienses en eso. No importa- la tranquilicé.

-Bella, ¿recuerdas lo que te pasó?- preguntó Carlisle soltando su mano.

-Por desgracia... sí- miró nuestras manos entrelazadas.

-Edward te encontró en la carretera y te trajo ese mismo día. No se ha despegado de tu lado desde entonces. Esme le ha estado obligando ir a casa a cambiarse y comer- Bella me miró confundida.

-Siento si fue un atrevimiento por mi parte, pero... no podía dejarte. Necesitaba saber que estuvieras bien.

-Gracias- sus mejillas se sonrojaron-. Aunque no entiendo porqué.

-Tu padre vendrá por la tarde- dijo Carlisle de repente.

-Y Esme, Rosalie, Alice, Jasper y Emmett, también- recordé.

-Bella, las pruebas que te hicimos dijeron que fueron tres los atacantes, ¿hubo alguno más?- vale, eso no me lo había esperado. Yo había asumido que solo habían sido tres. En ningún momento se me pasó por la cabeza que podrían haber sido más. Esa idea hizo que mi estómago se revolviera.

-No- susurró.

-Sabemos quienes fueron.

-¿Están detenidos?- preguntó en un susurro.

-Por desgracia no; pero la policía los está buscando. Sus padres tampoco son de ayuda. Ninguno nos creen, aunque las pruebas demuestran que fueron ellos- Bella apretó los ojos.

-¿Cuándo podré irme a casa?

-En unos días. Pero hay algo más de lo que me gustaría hablar- fruncí el ceño preocupado-. Esto es algo que no he hablado con tu padre porque quería hacerlo primero contigo.

-¿Qué es?

-¿Has estado dejando de comer?- en cuanto la pregunta fue formulada mis ojos fueron a Bella automáticamente.

-No.

-Entonces, ¿te has estado saltando comidas?, ¿comiendo menos cantidades?- volvió a preguntar y ella agachó la mirada-. ¿Esto tiene que ver con James?

-Yo...- se mordió el labio inferior nerviosa.

-Si lo prefieres podemos hablar esto en privado- Carlisle me miró. Así que me levanté de la silla, pero cuando fui a soltar la mano de Bella, ella me la apretó un poco impidiendo que me fuera.

-No. No quiero que se vaya- me dio una mirada de súplica-, por favor.

-Estaré tanto tiempo como quieras- la susurré mirándola a los ojos y volví a sentarme.

-James...- se notaba que le costaba decir su nombre-, se podría decir que vigilaba lo que comía.

-¿Te obligó él que te saltaras comidas?

-No. Eso fue cosa mía- miró la pared de enfrente-. Si un día cenaba mucho, al siguiente no desayunaba, y cosas así. No quería que se notara que había comido demasiado. No quería dejarle de gustar.

Apreté la mandíbula. Ella no debería haber hecho ese tipo de cosas solo para que ese tío no se alejara de su lado, cuando claramente no le importaba lo que le pasara.

-Alguna vez… ¿vomitaste…?

-No- aclaró rápidamente y nosotros dejamos escapar un suspiro de alivio.

-Bella, no sé cómo te parecerá esto…- empezó incómodo-, pero creo que deberías hablar con alguien de lo que te pasó. Tener algo de ayuda para poder superarlo.

-Quieres que vea a un psicólogo, ¿verdad?- dijo bajito.

-Sí.

-¿Crees que estoy loca por haberme dejado manipular?- preguntó nerviosa.

-No, pero lo que te pasó no es algo fácil de digerir.

-Está bien- cerró los ojos por un momento-. Solo quiero que esto acabe pronto para poder pasar página.

-Me alegra oír eso.

-Pero tengo una petición.

-Dime.

-Quiero que seas tú mi psiquiatra. Ya es bastante embarazoso hablar de lo que pasó; más aún con un desconocido.

-¿Estás segura de eso?

-Totalmente- dijo con seriedad.

-Entonces por mí no hay ningún problema.

Unos golpes en la puerta interrumpieron la charla.

-Adelante- respondió Carlisle y la puerta se abrió dejando ver a una enfermera.

-Doctor Cullen, le necesitan en planta- dijo la mujer.

-Enseguida- se levantó dándole una última mirada a Bella-. Después vendré a verte- ella asintió-. Edward, ¿te quedas o…?

-Se queda- respondió Bella-, ¿verdad?- preguntó esperanzada y algo insegura.

-Lo que tú quieras- respondí.

-Bien, entonces nos vemos después- se despidió y se marchó.

Bella y yo nos miramos de manera incómoda. No sabía que decirle…

-Gracias por no dejarme tirada en la carretera- dijo mirando nuestras manos.

-No tienes nada que agradecer- aseguré-. Aunque hubiera preferido no hacerlo- dije serio y ella me miró incómoda-. No me malinterpretes- dije rápidamente subiendo mis gafas con mi dedo-, no me arrepiento si es lo que estás pensando, pero me refería a que si no te hubiera tenido que ayudar sería porque tú no habrías pasado por todo esto.

-Entiendo- murmuró-. Pensarás que soy una tonta, ¿verdad?- dijo de repente.

-¿Por qué crees eso?- pregunté confundido.

-Ya conociste a James y con solo hablar con él dos minutos dijiste que era un idiota- sonrió con tristeza-, y yo tardé meses en darme cuenta del monstruo que era.

Apreté la mandíbula. Ella no tenía la culpa de la clase de ser repugnante que era su novio, y una vez más se hacía realidad eso de que el amor es ciego.

-Era tu novio, le querías- me encogí de hombros incómodo-. Supongo que eso era normal.

-¿Sabes lo peor?- dijo de manera irónica-. Que todos me lo habían advertido. Incluso mi padre lo había hecho sin saber que salía con él, pero yo no les hice caso a ninguno. Creía que podría hacer que cambiara- bufó y noté como sus ojos se volvían cristalinos-. Creía que conseguiría que se volviera bueno y seríamos felices- dijo con voz rota. Un par de lágrimas resbalaron por sus mejillas.

-No pienses en eso- dije soltando su mano para poder limpiar sus lágrimas con mis dedos-. Hay personas que no valen la pena. Son un caso perdido. Y James era una de ellas.

-Tendría que haberos escuchado- dijo con los ojos cerrados.

-A veces tenemos que darnos golpes solos para poder darnos cuenta de la realidad- dije simplemente.

-Quizá tengas razón- dijo en un susurro.

-Bella…- me miró con una profunda tristeza-, sé que no nos conocemos realmente, pero me gustaría cambiar eso- me quité las gafas y las dejé encima de la mesilla que había al lado de la cama-. Desde el día que chocamos no he podido sacarte de mi cabeza. Cada noche rezaba por volver a verte y… aunque nuestro reencuentro no es como esperaba que sucediera, me alegra haber podido encontrarte.

-¿Qué quieres decir?- preguntó nerviosa.

Era ahora o nunca.

Cogí aire y me preparé para hacer la mayor declaración de mi vida.

-Que te quiero- solté de golpe y los ojos de Bella se abrieron de par en par.

-¿Qué? Pero eso no es posible. Si no nos conocemos…

-Espera, por favor- la interrumpí-. Sé que no nos conocemos y que lo que te ha pasado dificulta mucho más esto, pero quiero que confíes en mí- la miré a los ojos y cogí su mano-. Quiero que vayamos paso a paso. Al ritmo que tú quieras. Que seamos amigos, y si con el tiempo las cosas cambian estaré más que feliz de tener una relación contigo.

-Edward…- dijo nerviosa y algo temerosa, a la vez que intentaba soltar mi mano, pero no la dejé. No quería perder su contacto-. ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Solo hemos hablado cinco minutos antes de hoy y ¿me estás diciendo que quieres que seamos pareja en un futuro?

-Sé que suena loco, pero sí. Lo que siento es que no pueda ser ahora, pero voy a esperar el tiempo necesario. No voy a darme por vencido- dije seguro-. Quiero que podamos tener una relación de cualquier tipo. Con lo que te sientas más cómoda- Bella me miraba nerviosa y algo desconfiada-. Me gustaría poder ser tu amigo. Un amigo de verdad. Quiero ayudarte a superar este bache, que hablemos de cualquier cosa. Quiero saber todo de ti y quiero contarte todo de mí. Me gustaría saber tus gustos, aficiones… todo.

-¿Te das cuenta de lo que estás diciendo?- preguntó asustada-. ¿Quieres tener una relación conmigo, cuando ni siquiera nos conocemos bien? No sabes si nos vamos a soportar o si vamos a ser compatibles. Además, te has olvidado de un detalle.

-¿Cuál?- pregunté confundido.

-Que estoy rota- dijo de manera vacía mirando hacia el frente.

-Ey- me senté en el borde de la cama, solté su mano, y coloqué las dos a ambos lados de su cara para que me mirara-, tú no estás rota- dije serio.

-Claro que lo estoy- discutió-. Ni siquiera sé si voy a ser capaz de superar esto.

-Yo te voy a ayudar. No voy a dejarte caer- la miré a los ojos fijamente. Bella estaba asustada, pero sabía que no de mí, sino de si volvería a ser ella después de lo que había pasado.

-¿Me lo prometes?- preguntó al borde de las lágrimas.

-Te lo juro- dije apoyando mi frente contra la suya-. No pienso dejarte sola.

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BELLA:

Sentía todo el cuerpo pesado y adolorido. Era como si una montaña de escombros estuviera sobre mí.

Podía escuchar voces a lo lejos, un molesto pitido al lado de mi cabeza y una mano cálida sujetando la mía.

Quería abrir los ojos, poder moverme, así que di un leve apretón a la mano que me tenía sujeta para probar si los músculos me funcionaban y poco a poco abrí los ojos.

Lo primero que medio vi fue a un chico. La luz de la ventana de detrás le iluminaba, molestándome por haber estado dormida; haciéndome la tarea de intentar adivinar quién era más complicada y no pude evitar tensarme. ¿Qué hacia un chico mirándome dormir?

-Bella- la voz de Carlisle me llamó desde el otro lado de la cama-. ¿Cómo estás?

-Carlisle, yo...- y sin poder evitarlo empecé a llorar en el mismo instante en el que las imágenes de todo lo sucedido invadieron mi mente. Todo era tan repulsivo y doloroso…

-Tranquila, Bella ya está todo bien- cogió mi mano-. ¿Te duele algo?

-No- sollocé, aunque quería gritarle que me dolía incluso respirar.

-Mira, él es Edward, mi hijo- señaló al chico que estaba a mi lado sujetando mi mano.

-Yo te conozco- dije en cuanto recordé cuando choqué con él.

-Sí, hace unas semanas nos conocimos en el instituto- comentó.

-Te busqué. Quería devolverte el pañuelo, pero ahora...- apreté los ojos al recordar para lo que había servido su pañuelo-. Lo siento, creo que está inservible.

-No pienses en eso. No importa- dijo con voz tranquila.

-Bella, ¿recuerdas lo que te pasó?- preguntó Carlisle soltándome.

-Por desgracia... sí.

-Edward te encontró en la carretera y te trajo ese mismo día. No se ha despegado de tu lado desde entonces. Esme le ha estado obligando ir a casa a cambiarse y comer- sin poder evitarlo le miré. ¿Por qué se tomaba tantas molestias?

-Siento si fue un atrevimiento por mi parte, pero... no podía dejarte. Necesitaba saber que estuvieras bien.

-Gracias- sentí como mis mejillas se sonrojaban ante la calidez de sus palabras-. Aunque no entiendo porqué.

-Tu padre vendrá por la tarde- dijo Carlisle sacándome de mis pensamientos.

-Y Esme, Rosalie, Alice, Jasper y Emmett, también- comentó Edward.

-Bella, las pruebas que te hicimos dijeron que fueron tres los atacantes, ¿hubo alguno más?- mi estómago se revolvió ante la mención de "los atacantes". Jamás se me hubiera pasado por la cabeza pasar por algo así.

-No- susurré.

-Sabemos quienes fueron.

-¿Están detenidos?- pregunté en un susurro. Esperaba que sí, porque la sola idea de saber que aún podían seguir por ahí sueltos, caminando tranquilamente por la calle, pudiendo atacar a alguien más, me ponía enferma.

-Por desgracia no; pero la policía los está buscando. Sus padres tampoco son de ayuda. Ninguno nos creen, aunque las pruebas demuestran que fueron ellos- apreté los ojos. Mis peores temores se estaban cumpliendo.

-¿Cuándo podré irme a casa?

-En unos días. Pero hay algo más de lo que me gustaría hablar- le miré-. Esto es algo que no he hablado con tu padre porque quería hacerlo primero contigo.

-¿Qué es?

-¿Has estado dejando de comer?- sentí la intensa mirada de Edward sobre mí.

-No.

-Entonces, ¿te has estado saltando comidas?, ¿comiendo menos cantidades?- volvió a preguntar y no pude evitar agachar la cabeza-. ¿Esto tiene que ver con James?

-Yo...- mordí mi labio nerviosa.

-Si lo prefieres podemos hablar esto en privado- escuché como la silla en la que estaba Edward sentado se arrastraba por el suelo. Por alguna extraña razón una oleada de pánico me embargó al sentir como él iba a soltar mi mano, así que la sujeté más fuerte para impedir que se fuera.

-No. No quiero que se vaya- le miré suplicante-, por favor.

-Estaré tanto tiempo como quieras- susurró mirándome a los ojos y volvió a sentarse.

-James...- su nombre se atascaba en mi boca-, se podría decir que vigilaba lo que comía.

-¿Te obligó él que te saltaras comidas?

-No. Eso fue cosa mía- miré la pared de enfrente para no tener que mirarle-. Si un día cenaba mucho, al siguiente no desayunaba, y cosas así. No quería que se notara que había comido demasiado. No quería dejarle de gustar.

Ahora me daba cuenta la cantidad de tonterías que había llegado a hacer por un chico. Un chico al que ni siquiera le importaba en lo más mínimo.

-Alguna vez… ¿vomitaste…?

-No- aclaré rápidamente y dos suspiros de alivio sonaron en la habitación.

-Bella, no sé cómo te parecerá esto…- empezó incómodo-, pero creo que deberías hablar con alguien de lo que te pasó. Tener algo de ayuda para poder superarlo.

-Quieres que vea a un psicólogo, ¿verdad?- dije bajito.

-Sí.

-¿Crees que estoy loca por haberme dejado manipular?- pregunté nerviosa. Sabía que esa no era una actitud muy normal, pero tampoco creía que fuera para tanto como para ser una loca, ¿verdad?

-No, pero lo que te pasó no es algo fácil de digerir.

-Está bien- cerré los ojos por un momento. Quizá esa era mi mejor opción-. Solo quiero que esto acabe pronto para poder pasar página.

-Me alegra oír eso.

-Pero tengo una petición.

-Dime.

-Quiero que seas tú mi psiquiatra. Ya es bastante embarazoso hablar de lo que pasó; más aún con un desconocido.

-¿Estás segura de eso?

-Totalmente- dije con seriedad no había nadie en quien confiara más para ayudarme.

-Entonces por mí no hay ningún problema.

Unos golpes en la puerta interrumpieron la charla.

-Adelante- respondió Carlisle y la puerta se abrió dejando ver a una enfermera.

-Doctor Cullen, le necesitan en planta- dijo la mujer.

-Enseguida- se levantó-. Después vendré a verte- asentí-. Edward, ¿te quedas o…?

-Se queda- dije rápidamente, pero al momento me arrepentí. Quizá él se quería marchar…-, ¿verdad?- pregunté esperanzada y algo insegura.

-Lo que tú quieras- respondió.

-Bien, entonces nos vemos después- se despidió y se marchó.

Después de quedarnos solos, Edward y yo nos miramos de manera incómoda.

-Gracias por no dejarme tirada en la carretera- dije mirando nuestras manos entrelazadas. Su mano era grande y cálida, muy diferente a la mía, que era pequeña y algo fría ahora.

-No tienes nada que agradecer- aseguró-. Aunque hubiera preferido no hacerlo- dijo serio. Me removí incómoda-. No me malinterpretes- dijo rápidamente subiendo sus gafas con el dedo. Ese simple gesto me pareció de lo más tierno-, no me arrepiento si es lo que estás pensando, pero me refería a que si no te hubiera tenido que ayudar sería porque tú no habrías pasado por todo esto.

-Entiendo- murmuré-. Pensarás que soy una tonta, ¿verdad?

-¿Por qué crees eso?- parecía confundido.

-Ya conociste a James y con solo hablar con él dos minutos dijiste que era un idiota- el recuerdo de aquella mañana me embargó y no pude evitar esbozar una triste sonrisa. Que ciega había sido-, y yo tardé meses en darme cuenta del monstruo que era- noté como su expresión se volvía más seria y su mandíbula se tensaba.

-Era tu novio, le querías- se encogí de hombros de manera incómoda-. Supongo que eso era normal.

-¿Sabes lo peor?- dije de manera irónica-. Que todos me lo habían advertido. Incluso mi padre lo había hecho sin saber que salía con él, pero yo no les hice caso a ninguno. Creía que podría hacer que cambiara- bufé a la vez que las lágrimas amenazaban con caer-. Creía que conseguiría que se volviera bueno y seríamos felices- dije con voz rota. Un par de lágrimas resbalaron por mis mejillas.

Seguramente me veía de lo más ridícula contándole a Edward mis penas y llorando delante de él.

-No pienses en eso- dijo soltando mi mano de repente. Al momento sentí frío al perder su contacto, pero lo que no me esperaba era que fuera a quitar mis lágrimas con sus dedos-. Hay personas que no valen la pena. Son un caso perdido. Y James era una de ellas.

-Tendría que haberos escuchado- dije con los ojos cerrados disfrutando de sus caricias.

-A veces tenemos que darnos golpes solos para poder darnos cuenta de la realidad- dijo simplemente.

-Quizá tengas razón- susurré.

-Bella…- le miré lentamente. Parecía nervioso y eso le hacía verse más adorable. Edward tenía ese toque inocente, pero a la vez decidido-, sé que no nos conocemos realmente, pero me gustaría cambiar eso- se quitó las gafas y pude apreciar mejor sus increíbles ojos verdes. Jamás había visto unos ojos así. Eran de esos ojos que te quitaban el aliento. Había soñado con ellos desde el día que nos conocimos-. Desde el día que chocamos no he podido sacarte de mi cabeza. Cada noche rezaba por volver a verte y… aunque nuestro reencuentro no es como esperaba que sucediera, me alegra haber podido encontrarte.

-¿Qué quieres decir?- pregunté nerviosa. No sabía a donde quería llegar.

Noté como cogía aire para hablar.

-Que te quiero- soltó de golpe. Mis ojos se abrieron de par en par.

-¿Qué? Pero eso no es posible. Si no nos conocemos…

-Espera, por favor- me interrumpió-. Sé que no nos conocemos y que lo que te ha pasado dificulta mucho más esto, pero quiero que confíes en mí- me miró directamente a los ojos y sentí como era absorbida por ese mar verde. Mi mano recuperó el calor cuando sentí como volvía a colocar la suya sobre la mía-. Quiero que vayamos paso a paso. Al ritmo que tú quieras. Que seamos amigos, y si con el tiempo las cosas cambian estaré más que feliz de tener una relación contigo.

-Edward…- dije nerviosa y algo temerosa, a la vez que intentaba soltar su mano. Por muy reconfortante que fuera su calor, también me abrumaba. No podía pensar con claridad con él tan cerca, pero de todas formas no me dejó soltarle-. ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Solo hemos hablado cinco minutos antes de hoy y ¿me estás diciendo que quieres que seamos pareja en un futuro?- lo que decía no tenía ningún sentido. Vale que era muy mono, me sentía atraída por él, y quizá, no me lo había sacado de la cabeza desde que le conocí, pero de ahí a tener sentimientos por él… eso era un gran paso… Un paso que no estaba preparada a dar ahora mismo.

-Sé que suena loco, pero sí. Lo que siento es que no pueda ser ahora, pero voy a esperar el tiempo necesario. No voy a darme por vencido- parecía muy seguro de sus palabras-. Quiero que podamos tener una relación de cualquier tipo. Con lo que te sientas más cómoda- sus palabras me ponían nerviosa y a la vez no podía evitar desconfiar. Por muy mono que me pareciera acaba de descubrir, de la peor manera, que las apariencias engañan, y que no podía dejarme llevar así como así por una cara bonita-. Me gustaría poder ser tu amigo. Un amigo de verdad. Quiero ayudarte a superar este bache, que hablemos de cualquier cosa. Quiero saber todo de ti y quiero contarte todo de mí. Me gustaría saber tus gustos, aficiones… todo.

-¿Te das cuenta de lo que estás diciendo?- pregunté asustada-. ¿Quieres tener una relación conmigo, cuando ni siquiera nos conocemos bien? No sabes si nos vamos a soportar o si vamos a ser compatibles. Además, te has olvidado de un detalle.

-¿Cuál?- preguntó confundido.

-Que estoy rota- dije de manera vacía mirando hacia la pared de en frente.

-Ey- noté como se sentaba en el borde de la cama, soltaba mi mano, y colocaba las dos a ambos lados de mi cara para que le mirara-, tú no estás rota- dijo serio.

-Claro que lo estoy- discutí-. Ni siquiera sé si voy a ser capaz de superar esto.

-Yo te voy a ayudar. No voy a dejarte caer- me miró a los ojos fijamente. Estaba asustada, pero no de él. Por alguna extraña razón sentía que podía confiar en él. Lo que realmente me daba miedo era si alguna vez podría superar todo esto. Volver a la normalidad.

-¿Me lo prometes?- pregunté al borde de las lágrimas de nuevo.

-Te lo juro- dijo apoyando su frente contra la mía-. No pienso dejarte sola.

Hola! Bueno, por aquí os dejé un nuevo capítulo de este gran drama.

Que levante la mano quién haya dejado un charco de babas por Edward! Jajaja

Muchas gracias a todas por leer y haber dejado vuestro comentario ^^

(Sandy56): Hola, sé que lo que le pasó a Bella es fuerte, pero esa era la idea desde un principio. Hacerla pasar por algo traumático para que después pudiera apreciar con claridad lo bueno.

(Accountkiller96): Espero que te haya gustado el capi =)

(DanielaMC1): Tranquila, que de aquí en adelante la cosa se pone mejor.

(Mary Baltazar): Me alegra que te encantara ^^ muchas gracias.

(Supattinsondecullen): Sip, pero no solo James, también sus dos perritos falderos que también participaron ¬¬º

(Ashleyswan): Tranquila todo irá cayendo sobre su propio peso. Esos animales no se van a librar. Y por supuesto que Edward la va a ayudar ^^

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También podéis pasaros por mis otras historias:

-¿Qué hubiera pasado si Victoria tuviera poderes?:

Unas semanas antes de la boda, Bella empieza a tener sueños extraños y a despertar en diferentes lugares, y lo relaciona con los nervios del enlace, pero no deben ser solo nervios cuando Victoria está relacionada... Es mi primera historia, espero que os guste :)

-Outtakes Pov Edward: ¿Qué hubiera pasado si Victoria tuviera poderes?:

Aquí os dejo las escenas más importantes de la historia narrada por Edward, dónde por fin sabremos que era lo que pensaba y como se sentía cuando Bella estaba siendo acosada por unos sádicos vampiros. Espero que os gusten :)

-Encarcelada:

Ésta es la historia de como me condené el día que dije "Sí, quiero". Jamás pensé que esas dos simples palabras tendrían tanta repercusión en mi vida. (Todos humanos) Espero que os guste :)

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Edward Cullen es el nuevo actor del momento. Guapo, sexy y joven. El único problema es que detrás de las cámaras es un arrogante con el ego y la fama por las nubes; cosa que cambiará cuando deba volver al instituto y allí conozca a la hija del jefe de policía, Bella Swan, que hará que todo su mundo quede patas arriba. (Todos humanos). Espero que os guste :)

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¿Qué pasaría si un día despertases y te dieras cuenta que no estás en tu cuerpo? -¡Edward, creo que tenemos un problema! -Carlisle no se lo va a creer... Ambientado entre Luna Nueva y Eclipse. Es mi primer OS, espero que os guste :)

-BromaVSVenganza:

Una cosa llevó a la otra y… Solo fue una vez. Te prometo que no pasará de nuevo. Yo te quiero. -No, Edward. Esto no te lo voy a perdonar en la vida. ¡Lárgate! -Se acabó. -Por supuesto que se acabó. Entre Luna nueva y Eclipse.

Espero que os haya gustado y me dejéis muchos reviews.

Besitos =)