El Lars Delator: ¡LA TRAICIÓN!


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


N/A: Hola gente bonita del pueblo, esta es una pequeña historia que se me ocurrió como especial por noche de brujas, está basada en la genial "Linka Loud presenta: La Casa Loud" de Avatarbending, con permiso de este por su puesto, espero les guste o al menos lograr entretenerlos un rato.


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


Otra tranquila tarde de otoño en Royal Woods, Michigan, al aire frío corría por las calles haciendo caer las hojas secas, hermosas hojas naranjas y amarillas volando al viento; realmente parecía un cuadro de estampa, un hermoso otoño en un pequeño pueblo; y es en este día tan hermoso nuestra historia comienza, a solo un par de calles, en un pequeño edificio acogedor conocido como: La primaria de Royal Woods.

En este lugar el ambiente no era menos acogedor, los niños ya con sus abrigos caminando por los pasillos repletos de decoraciones otoñales y con algunas muy especiales, decoraciones de Halloween. Halloween una fiesta que todos los niños amaba, claro ¿Quién no amaría una fiesta donde te dan dulces gratis? Pero Halloween no era popular solo por los dulces, después de todo en pascua también regalas huevos de chocolate y no es ni remotamente tan popular, entonces ¿que hace a Halloween tan especial? Los sustos, el poder asustarse, jugar disfrazarse y todo, era realmente divertido para cualquier niño, en especial para cierto niño que caminaba por los pasillos de la escuela, con su piel extremadamente pálida y su cabello negro como la misma noche, Lars Loud.

—Eh hermano puedes… ¿pero qué te paso en la cara?—

Un pequeño niño rubio, que usaba un abrigo rojo claro… que más bien aprecia rosa, se le acerco, simplemente quería preguntarle a su hermano mayor si tenía un dólar que le prestara, una solicitud común del pequeño, después de todo el pequeño Lexx era algo codicioso y vio algo que le gustaba; pero al ver a su hermano se quedo de piedra pues este estaba sonriendo… ¡LARS ESTABA SONRIENDO!, si claro no era la sonrisa más grande del mundo, de hecho muchos dirían que ni siquiera era una sonrisa, pero su familia sabia reconocer cuando Lars sonreía, algo que él casi nunca hacía.

—No es nada— dijo el Lars intentando disimular su sonrisa, pero Lexx ya la había visto claramente.

—Habla Lars, estabas sonriendo y tú nunca sonríes ¿Qué paso? ¿te ganaste la lotería o algo?— y en cuanto Lexx pensó en lo que acababa de decir se pego mucho a su hermano mayor en un gesto cariñoso —Por si es así déjame decirte que eres mi hermano favorito—

Mismo gesto que Lars rechazo, dándole un puñetazo en el brazo, obligándolo a apartarse, pues a este no le gustaba nada esas cursilerías de niñas.

—No, es solo que, la directora escogió mi idea para las decoraciones de la fiesta de Halloween— explico Lars, sin poder evitar que esa sonrisa volviera a su cara.

La fiesta de Halloween de la primaria… en realidad no era la gran cosa, decoraban el gimnasio de forma simple y hacían algunos juegos con temáticas otoñales y de noche de brujas, cosas simples, sacar una manzana de una pila de agua solo con los dientes, retar a los niños a vendarse los ojos y tocar cosas espantosas como… ¡OJOS HUMANOS!... que mas bien eran uvas peladas en un bol, y una pequeña casa de terror, todo muy simple, aunque Lars estaba seguro de que este año lograría hacer algo realmente genial aun con el bajo presupuesto que le dieron.

—Wooow hermano eso es genial, se que va a estar increíble… ¿me dejas vender boletos?— pregunto el pequeño con esperanza de poder sacar algo de beneficio para él.

—No—

Esa fue toda respuesta que le dio Lars a su hermanito, antes de simplemente marcharse; Tenia mucho que planear, la fiesta seria en tal solo unos días y tenía muchas ideas para hacer de esta la mejor fiesta de noches de brujas que su escuela haya visto jamás, solo siguió caminando feliz mente por los pasillos pensando en todas las posibilidades cuando… ¡PUÑETAZO EN LA CARA!

Lars cayó al suelo por el fuerte golpe, frotándose el lugar del impacto, en un intento de aliviar el dolor, dolor tan intenso que ya hacia seguro que le saldría un buen moretón en ese punto, y estaba bastante desorientado por lo sorpresivo que fue ese golpe, sin lograr entender que había pasado intento parase; pero antes de tener oportunidad de recuperarse, recibió otro golpe, en esta ocasión una patada justo en el estómago, sacándole todo el aire, sin darle oportunidad para hablar y menos de gritar por ayuda.

—Pero mira a quien tenemos aquí Biff, el pequeño Lars "basura" Loud— Apodo que le pusieron ese par justamente porque siempre lo terminaban metiendo al bote de basura.

—Si, la pequeña sanguijuela no se supo esconder el día de hoy— Respondió Biff, dándole otro fuerte puñetazo al niño, mientras este en el piso solo intentaba recuperar el aliento de forma desesperada.

—Biff ya sabes que hacer— Dijo Gary en tono divertido y cruel.

Biif de inmediato obedeció, obligando a Lars a ponerse boca arriba y sentándose sobre su estómago apastándole, mientras tapaba con una mano su boca para asegurarse no fuera a decir nada, mientras con la otra mano le daba alguno que otro golpe mientras reía.

—Mira pequeña basura, sabemos que la directora escogió tus ideas para la fiesta de noche de bruja por sobre las nuestras, y siendo honestos las nuestras eran mucho mejores— Dijo Gary dejando en claro el motivo de la paliza.

Lars sabia perfectamente por donde iba esto, y no le gustaba para nada, ese par sugirió no gastar nada en decoraciones sino solo poner una gran bolsa de dulces para que todos tomaran dulces de ella, y con "todos" querían decir que solo ellos dos podrían tomar dulces, pues amenazarían a cualquiera que se atreviera a tomar una sola pieza; y ahora él los tenía enzima, y como les había arruinado los planes, sabia que se desquitarían con él.

—Nos quitaste una gran oportunidad basura y creme que de esta te vas a acordar— Digo Gary con crueldad al tiempo que piso las partes privadas de Lars, haciendo que se retorciera de dolor.

Lars estaba atrapado, no podía quitarse a ese enorme idiota de encima sin importar cuanto intentara, tampoco podía gritar por ayuda, y había estado tan metido en sus ideas que se metió en un pasillo muy solitario, sin nadie a la vista que podría ayudarlo, que va, aun si algún chico pudiera ver lo que pasaba nadie se metería en problemas con ese par de bravucones solo para ayudarlo; estaba muerto, estaba bien muero; solo con sentir el pie de ese maldito de Gary pisando su intimidad ya no aguantaba el dolor, y Biff se estaba preparado para darle tremendo puñetazo en la cara; estaba apunto de llorar, si era Lars loud, un chico que tenia fama de muy serio e inmune a esas cosas, pero igualmente era solo un niño, un niño de 8 años, nadie podría culparlo por terminar llorando por el miedo y la paliza que le iba a tocar.

Lars solo dio un último vistazo, sintió como Gary seguía pisándolo cruelmente y vio como Biff retrocedía su puño para golpearlo en la cara con todas sus fuerzas; y cerró los ojos, un reflejo instintivo, cerrar los ojos para negar el dolor que se aproxima y entonces escucho tremendo golpe en la mandíbula.

Lo escucho, no lo sintió, en lugar de sentir el dolor de un nuevo golpe, sintió un enorme alivio, pues Gary dejo de pisarlo; Aun no sabía que había pasado, pero seguido a ese primer golpe escucho otro y otro más, y todos acompañados de quejidos de dolor de Gary.

Fue entonces cuando se animo a abrir los ojos y vio a un chico un poco mayor que él, dándole una paliza a Gary.

Lars no pudo verlo todo, pero este chico paso casualmente por ahí y pudo ver a ese par encima de él a lo lejos y sin dudarlo ni un segundo se lanzo corriendo a ayudarlo, comenzando su rescate heroico con un fuerte puñetazo sorpresa contra la mandíbula de Gary, pues este era quien le estaba infringiendo mayor dolor a Lars, dejando a Gary desorientado aprovecho para darle un fuerte rodillazo en el estómago sacándole él aire, mientras lo estrellaba contra los casilleros, pero Lars no fue el único que noto la presencia de ese chico, Biff detuvo su golpe al darse cuanta de su presencia y se preparo para voltear y enfrentarlo por golpear a su amigo, pero ese chico moviéndose de forma rápida y precisa pudo leer sus intenciones, dejando a Gary tirado contra los casilleros, y dando un rápido giro, ni siquiera le dio tiempo a Biff de levantarse, ni siquiera a procesar bien lo que había pasado cuando este chico, con la inercia de su giro, le dio fuerte codazo en la base del cuello, que logro derribarlo, momento que aprovecho este chico para quitarlo de encima de Lars y colocarse en un gesto protector entre el par de abusones y Lars.

—¿Estas bien?— fue todo lo que pregunto este chico dándole una pequeña mirada por sobre su hombre pero sin quitar la vista del par que tenía enfrente.

Lars no pudo responder nada, estaba muy sorprendido como para decir algo; Lo había salvado, lo había salvado de la que sin lugar a duda hubiera sido la mayor paliza de su vida, pero no era eso lo que tenía tan sorprendido a Lars, sino quien lo había salvado…¡ÉL! De entre todas las personas del mundo ¡¿tuvo que ser él?!, su cabello negro, su piel morena, esas pecas salpicando sus mejillas, sus dientes de conejo, y su clásica sudadera morada ¡RON IAN SANTIGO!

Lars no podía entenderlo, ¿Por qué lo había ayudado? Si él hubiera sido quien viera a Ron en problemas no hubiera movido ni un solo dedo para ayudarlo, por le contrario se hubiera quedado a verlo sufrir; pero Ron hizo lo contrario, se lanzo sin dudarlo en su ayuda, y aunque odiara admitirlo, nunca se había sentido más feliz de verlo…. Nunca se había sentido feliz por verlo en primer lugar, pero igualmente estaba muy aliviado por que este lo ayudara; y eso lo hacia sentir asqueado, es decir, se trataba de Ron Santiago, la sucia rata que quería robarse a su hermana, pero igualmente era la sucia rata que lo salvo, y no podía dejar de estarle algo agradecido por eso, tal vez… tal vez… ¿Ron no fuera tan malo? ¡PUAJ! Solo de pensar en eso se sentía mal.

Por su parte Ron, seguía en posición de defensa, todo había sido muy rápido, literalmente todo el recate heroico de Ron paso en apenas 5 segundos, por lo que Gary seguía muy desorientado y sin poder recuperar el aire mientras que Biff quedo muy confundido por el fuerte golpe que recibió, en realidad Ron se sorprendió de que no lo logro desmayar con ese golpe, pero desde que comenzó a estudiar en la primaria de Royal Woods casi no había estado en ninguna pelea, tal vez se estaba comenzando a oxidar.

—Muy bien par de idiotas, ya tuvieron con eso, ¿o quieren más?— Ese fue el segundo error de Ron, darles un momento para recuperarse, pudo largarse de ahí corriendo con Lars a rastras, pero decidió quedarse y pelear, ¿Por qué? Simple, quería dejarle claro un punto —Porque si se quieren seguir metiéndose con él, se las van a ver conmigo—

Gary apenas logro procesar lo suficiente para entender la situación, se lanzo al ataque, tenia asuntos que tratar con Ron desde el primer día y esta vez no pensaba permitir que se quedara así, por lo que se levantó rápidamente y corrió directamente a golpearlo, con un brazo bajo y con el otro puño algo, un ataque típico de aquellos que no tienen idea de como pelear, Ron solo tuvo que hacerse a un lado para evitar tan torpe ataque y poniéndole el pie a Gary, exactamente igual que en su primer enfrentamiento, lo derribo, aprovechando para darle un par de patadas en el piso, no tanto para desquitarse o como un ataque sino como carnada, Biff no pensaba dejar que patearan a su amigo de esa forma por lo que se lanzo como un torro en contra de Ron, cometiendo exactamente el mismo error que Gary, olvidarse de la inercia, al lanzarse corriendo contra él lo único que tenía que hacer era moverse ligeramente para un lado, algo fácil cuando estas quieto pero cuando llevar toda la inercia de correr a gran velocidad se vuelve muy difícil, por lo que Ron pudo esquivar el ataque fácilmente haciendo que Biff se tropezara con el propio cuerpo de Gary en el suelo volviendo a caer al suelo, y en esta ocasión aprovecho para darle a cada uno un fuerte puñetazo en la cara, algo para asegurarse de dejarles el ojo morado, como un recuerdo de que no se metieran con los más pequeños.

Sin embargo, Ron ya había sellado su destino, en efecto todo este tiempo en el tranquilo pueblo de Royal Woods oxidaron sus habilidades de pelea cayera, no era solo que ya no tuviera la misma precisión o fuerza de antes, sino que cometía errores tontos, y cometió uno grave, no revisar contantemente los alrededores.

—¡¿QUÉ ESTA SUCEDIENDO AQUÍ?!— Grito muy molesto al señor Johnson, mismo que estaba acompañado de la entradora y la directora, mientras veían la escena claramente molestos.

La pelea entre los chicos causo mucho ruido, sobre todo por que Ron estrello en repetidas ocasiones a Gary contra los casilleros causando un fuerte estruendo metálico, que era imposible no oír aun desde muy lejos, mismo que atrajo la atención de los maestros y de algunos niños que comenzaban a acercarse para enterarse del chisme; y la escena que se encontraron al llegar no fue para nada bonita, 3 niños muy golpeados en el suelo, Lars quien tenía un moretón en la cara por el puñetazos inicial y aun no lograba recomponerse por el dolor de todos los golpes (y la pisada) que le dieron, y justo a este estaban tirados Gary y Biff fuertemente golpeados con la cara hinchada, y para colmo vieron al claro responsable de esto mientras les daba un último para de golpes directo a la cara, dejándole a cada un grande ojo morado.

—¡Ronaldo! Creo que te deje muy claro que ese tipo de comportamiento no era aceptable en mi escuela— le dijo la directora con una mirada estricta, Ron ya se intuía la que le tocaría.

—Pe… pero no es justo… ellos…— Ron estaba muy nervioso, tanto que al momento de explicarles lo que había ocurrido se travo.

Normalmente no se hubiera puesto tan nervioso, lo hubiera tomado de manera más relajada pero justo la noche anterior…


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


—Ron hijo ¿podemos hablar?— dijo su padre mientras entraba a su cuarto con una mirada cálida.

—¿Ahora que hice?— pregunto el pequeño confundido, pues no recordaba haber echo nada que ameritara una platica de su padre… al menos no en los últimos días.

—¿Qué? No nada de eso, de echo… es justo lo contrario— Le dijo el señor Santiago al tiempo que se sentaba en la cama de su hijo para estar cerca de él y le despeinaba el cabello en un gesto cariños —Bueno cuando nos mudarnos aquí, no estaba seguro de que fuera lo correcto para la familia, pero ahora viéndote se qué fue lo mejor—

—¿Viéndome? ¿pero que e echo para que digas eso?—

—Es más bien lo que no as echo, desde que nos mudamos no he recibido quejas de ti en la escuela—

—Oh eso…—

Eso fue todo lo que pudo decir Ron, no le gustaba hablar de eso, sabia de la mala fama que se había echo en su antigua escuela y sabía que eso había traído problemas a toda la familia, Bebe teniendo que disculparse por algunas cosas que hacía, su padre teniendo que salir del trabajo por las llamadas del colegio, aunque no lo quisieran decir, él sabía que había sido una molestia para su familia por ese tiempo.

—Eh arriba esos ánimos, no estoy aquí para regañarte por eso, de echo aun si no me gustaba que te metieran en tantos problemas, siempre estuvo orgulloso de que defendieras lo correcto, siempre as sido un gran chico, siempre he sabido que tuve mucha suerte contigo, eres listo, noble, responsable y heredaste toda la galanura de tu padre— diciendo lo ultimo poniendo cara de modelo para hacer reír a su hijo, pero una vez que ambos de terminaron de reír de ese simple chiste, el señor Santiago abrazo a su hijo.

—¿Papa?—

—Escucha Ron, siempre supe que eres un buen chico, sin importar lo que me dijeran en tu escuela, nunca lo dude, pero igualmente no sabes lo orgulloso que estoy que pudieras dejar todo eso atrás y ahora resolver tus problemas de otras formas—

Ese fue un momento agridulce para Ron, si bien estaba feliz por las palabras de su padre, también le confirmaba todos los problemas que causo a la familia por su comportamiento pasado, y… la verdad él no había cambiado en nada, no es que él hubiera decido dejar atrás las peleas, o buscar otra forma de tratar con los bravucones, sino que su escuela actual era mucho mejor, no había tantos bravucones como en la anterior y aun él par que había no se metían con él porque… bueno todos lo consideraban el bravucón alfa, el chico que le dio una paliza a Biff y Gary en su primer día, y solo un par de semanas después hizo llorar a Lynn Loud, el chico mas rudo y fuerte del pueblo, y pensando en eso sentía que no se merecía todo el orgullo que su padre le estaba mostrando ahora.

—papa yo…— pensó en decirle eso explicarle lo que sintió, pero, no pudo, no quería decepcionar a su padre, así que solo se trago sus palabras y acepto lo que su padre le dijo.

—Oye y creo que alguien se a ganado unos helados con su viejo— Le dijo de forma muy cariñosa mientras lo terminaba cargando debido al gran abraso que le dio —A que suena bien verdad, unos helados padre e hijo—

—SI papa—


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


Todo eso paso solo la noche anterior y ahora no podía simplemente meterse en problemas, hacer que volvieran a llamar a su padre como antes; él realmente no quería decepcionarlo después de todo lo que le dijo, eso era lo que lo ponía tan nervioso en esta ocasión, tan nervioso que le estaba costando horrores explicarse.

—Yo… déjenme explicar, ellos…— intento decir el pobre Mexicanito, pero fue interrumpido bruscamente por su profesor.

—¿Una explicación de por que golpeaste de esa forma a 3 niños? Pues más vale que sea buena— Dijo el señor Johnson, en un tono tanto estricto como sarcástico, pues era obvio que no pensaba que pudiera explicar esto.

—Si yo… momento… ¿3niños?— dijo Ron confundido por un segundo, pues no entendía por qué dijo 3, ahí los únicos golpeado eran Biff, Gary y… ¡OH RAYOS!

No fue hasta ese momento que Ron cayo en cuenta, él solo había golpeado a Biff y a Gary y solo lo hizo para defender al pequeño Lars, pero… nadie más vio esa parte, para todos los que estaban llegando la escena era muy clara, 3 niños tirados y golpeados y solo un niño de pie, el responsable de todo.

—¡¿QUÉ?! ¡YO NO LO HICE!— fue lo único que se le ocurrió decir en ese momento sin darse cuenta que solo lograba cavar más su propia tumba.

—Huy amigo, mala excusa— le dijo Jordán chico, viendo la que sele venía a su compañero.

—O si claro, justo cuando llegamos vimos como los estabas golpeando, no caeremos en un pretexto tan tonto como ese—

—¿Qué? No, enserio yo no los golpe… bueno si pero… quiero decir que no a todos…—

Las palabras de Ron caían en oídos sordos, los maestros ya habían llegado a una conclusión y se necesitaba de algo muy grande para hacerlos cambiar de idea; La directora tomo a Ron del brazo para arrastrarlo a su oficina, pero este no quería que terminara todo de ese modo, tenia que haber algo… algo que pudiera hacer para convencerlos que no fue su culpa, y entonces lo vio, claro como la luz del sol… irónicamente, ¡LARS! Solo necesitaba que Lars dijera lo que en verdad ocurrió.

—¡ESPEREN!— grito Ron al tiempo que se zafaba bruscamente del agarre de la directora haciendo enojar aun más a la mujer —Solo pregúntele lo que paso, él puede explicarles todo— Dijo Ron muy nervioso señalando a Lars —Vamos Lars diles que yo no te golpe, que yo te estaba defendiendo de ellos—

Todas las miradas se depositaron en Lars, el pequeño golpeado en el piso, que aun se estaba recuperando de la paliza, todos los miraban curiosos por lo que pudiera decir, todos excepto Ron, que lo miraba con ojos suplicantes llenos de esperanza, solo necesitaba que el contara la verdad y tal vez podría salir bien librado de esta.

Lars iba a hacerlo, realmente iba a contar la verdad, después de todo era lo justo, era lo que iba a hacer… al menos hasta que…

—¿Ronnie?... ¡¿LARS?!— Linka llego como la mayoría de los otros niños, movida por la curiosidad del escándalo, pero cuando logro llegar al frente de la multitud, vio a Ronnie siendo tomado firmemente por los maestros, pero aún mucho más importante vio a su pobre hermanito golpeado en el suelo.

El instinto de hermana mayor de Linka se activó en su máximo poder en el mismísimo instante que vio a su hermanito de esa forma, corriendo a abrazarlo, mientras lo llenaba de besos y usaba todas las habilidades de enfermera que prendió al cuidar de sus hermanos durante todos esos años para revisar que estuviera bien, y conforme más lo revisaba más se alertaba.

No era solo el enorme moretón en su cara, cuando Linka lo abrazo noto que su hermanito se quejo de dolor, y comenzó una revisión más a fondo, casi arrancándole la golpe para notas otros varios moretones en los brazos, y uno enorme en estómago, producto de la patada que le dieron, y también noto cierta incomodidad de Lars en sus partes privadas, y bueno… solo digamos que Lars tuvo que usar toda la fuerza que le quedaba para que Linka no le quitara los pantalones frente a toda la escuela en su intento por revisar que estuviera bien.

—¡¿PERO QUIEN TE HIZO ESTO?! ¡POR QUE JURO QUE LO MATO!—

—Fue él— dijo la entrenadora mientras señalaba a Ron en el dedo

—¿Qué? No, yo no fui— Se apresuro a decir Ron, con miedo de que su Linka volviera a pensar mal de él.

Linka volteo de golpe con una mirada rabiosa llena de furia asesina, buscando al responsable de lastimar a su hermanito, pero el ver a Ron… se quedo congelada, es como si toda su furia se congelara al momento, y solo lo miro con cara confundida, sin poder creer que su Ronnie pudiera hacer algo como eso a uno de sus hermanitos.

—¿Ronnie?— pregunto como intentando comprender que pasaba.

—Si, justamente Lars estaba por explicarnos exactamente que paso; puedes continuar hijo— Dijo la directora alentando a Lars a hablar.

Lars se quedo un segundo quieto, sintiendo las miradas de todos sobre él, y pensando… ¿Qué rayos iba a decir? Porque él… ya no quería decir la verdad.

No podía, no podía decir la verdad, no podía decir frente a todos que fueron Biff y Gary quienes lo golpearon y que Ron solo intento salvarlo, no podía decir eso, porque si lo decía lo haría quedar como un héroe frente a toda la escuela, y en especial lo haría quedar como un héroe frente a Linka; y no podía, no podía dejárselo todo fácil a esa sucia rata que quería robarse a su hermana; Lars no era tonto, aunque ellos dos dijeran que no eran novios, incluso que dijeran que no se gustaba, el sabia perfectamente que mentían, tal vez no fueran no fueran novios, pero si sabía que había algo entre ellos, una… ¡PUAJ! Química especial, y ya podía ver lo que pasaría en caso de decir la verdad.


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


—Ho Ron tu eres tan fuerte y valiente salvaste a mi hermano de su cruel destino, aun arriesgándote, eres un gran caballero, eres un héroe— Decía Linka con ojos llenos de pasión mientras se lanzaba a los brazos de Ron.

—No fue nada, haría lo que fuera por ti, mi preciso resplandor nocturno, por ti incluso descendería a los oscuros abismos infernales solo para hacerte sonreír— Decía Ron en un tono coqueto abrazando a Linka y aprovechando la ocasión para acariciarla por todos lados con sus sucias manos.

—Ho Ron, por favor… hazme tuya— decía Linka enamorada mientras se acercaba más y más a Ron —Hazme tu novia y Bésame— pues Lars era un niño de 8 años y eso lo que le entendía por "hazme tuya" ser novios y darse besos en la boca.

Ron no espero más simplemente tomo a Linka la pego contra el y le beso locamente, un beso baboso brusco y salvaje que parecía no tener fin, causándole un enorme asco a Lars, y antes de que pudiera notarlo ya estaba en el futuro varios años en el futuro, donde Linka estaba en una pequeña casa descuidada y repleta de niños llorones, solo niños idénticos a su padre Ron que no dejaban de llorar y gritarle que querían cosas, mientras ella claramente embarazada luchaba por atenderlos a todos mientras un Ron bastante gordo y descuidado se quedaba en el sillón viendo televisión y tomando cerveza, y ocasionalmente le gritaba que callara a los niños.


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


NO… Lars no podía dejar que eso pasara, pero estaba seguro de que ese sería el resultado si decía la verdad ¿Por qué tuvo que ser Ron quien lo ayudara?... Si claro, no lo ayudo por bondad, claro que no, Ron era una rata, seguramente lo había hecho solo para quedar bien con Linka y poder quedarse con ella, todo fue un plan de esa sucia rata; Lars se repetía eso a si mismo una y otra vez, aun si en el fondo sabia que no era verdad, esa idea lo hacía sentir un poco mejor sobre lo que tenía pensado hacer… ¿y si solo mentía? Como cuando Lynn fingió que Ron le pateo el trasero, Linka estaba tan molesta que incluso abofeteo a Ron 2 veces, y esto seria mucho más grave que en aquella ocasión, si, él podría hacer que Linka se diera cuenta la clase de basura que era Ron, y se alejara de el para siempre.

—¡RON ME GOLPEO!— grito Lars mientras lo señalaba con el dedo, cosa que no sorprendió a ninguno de los presentes, o mejor dicho a casi ninguno.

La cara de Ron era de retrato, la sorpresa y la traición estaban plasmadas en ella, no entendía cómo podía decir eso, como podía acusarlo de eso, cuando él fue quien lo defendió, miraba a Lars, no con ira sino con una autentica y triste decepción por lo que estaba haciendo.

Sin embargo, Ron no fue el único sorprendido por esas palabras, Biff y Gary que ya se imaginaban el gran problema que tendrían cuando Lars dijera la verdad estaban igual, no podían creer que esa sanguijuela de Lars los estuviera defendiendo, los estaba sacando de un gran problema y como extra verían a Santiago metido en uno aun mayor, y eso sí que les agradaba.

Finalmente estaba Linka quien saltaba su mirada por toda la escena, intentando armas las piezas para comprender que rayos estaba pasando, ella conocía a Ron, él… bueno él solía ser un bravucón, pero no uno de ese tipo, él nunca golpeaba a alguien sin una razón, y quería saber qué razón pudo tener para golpear de esa forma a su hermanito.

—¿Qué? ¿Por qué lo haría?— pregunto Linka, comenzando a entrar en su modo detective.

—yo… por que él…— ese fue le gran problema de su plan Lars, lo dijo sin pensar, todo paso muy rápido no tuvo tiempo de pensar en nada y ahora no sabía como responder a esa pregunta.

—Él quería robarse el presupuesto para la fiesta de Halloween— Dijo rápidamente Gary mientras se ponía al lado de Lars, incluso rodeando sus hombros con un brazo en un gesto de camaradería —Si por eso lo hizo, solo llego y dijo que si no le dábamos el dinero nos daría una paliza—

—¡¿QUÉ?! ¡ESO NO ES VERDAD!—

—Claro que sí, verdad Biff— le dijo Gary en tono picaresco mientras le daba unos suaves codazos en las costillas, una señal simple para que le siguiera la corriente.

—Eh… ¿Qué?— entonces Gary le dio un codazo aun más fuerte haciendo que soltara un pequeño gemido de dolor para hacerlo entender —Ha si, lo que dijo Gary—

—Eso no tiene sentido— Dijo Linka haciendo temblar a Lars pues conocía las habilidades de detective de su hermana —Así no funciona el presupuesto para la fiesta, tu entregar una lista con las cosas que necesitas y si todo esta bien y los profesores compran las cosas—

—¿Así es como funciona el presupuesto?— pregunto Gary molesto, pues el plan de quitarle el dinero a Lars después de golpearlo no hubiera funciona.

—Si, así es como funciona además ¿Qué hacían ustedes par de bravucones con mi hermano?—

A Lars no le gustaba por donde iba esto, era seguro que Linka los iba a atrapar y estarían en grandes problemas por haber intentado mentir, pero Gary no renunciaría tan fácilmente.

—Pero es que Santiago no sabia eso del presupuesto, yo llevo estudiando aquí toda la vida y tampoco lo sabía, menos él que es solo un niño nuevo ¿o es que puede probar que él sabia sobre eso?—

Eso era verdad Linka no podía probar que Ronnie sabia cómo funcionaba el presupuesto, de echo era probable que no lo supiera, así que su primera refutación quedaba completamente descartada.

—Y en cuanto a lo segundo… pues… nos ofrecimos a ayudar a Lars con las decoraciones, si al director no le gusto nuestra idea para el evento pero igual queríamos ayudar ¿verdad Lars?— Pregunto nuevamente Gary, a lo que Lars solo asintió nerviosamente dándole la razón.

—Bien eso lo explica todo, venga conmigo jovencito— dijo la directora quien tiro a ron de la oreja para obligarlo a que la siguiera a su oficina.

—¡PERO SOY INOCENTE!— fue todo lo que pudo gritar el pobre niño, mientras miraba a Lars con una cara suplicante, la más simple de las suplicas "ayúdame" una súplica que le dolió en él alma a Lars, sabia que de a ver podido ver su mirada cuando lo estaba golpeando, hubiera visto esa misma mirada suplicante, solo que él no tenia el valor de ayudarlo… a diferencia de Ron.

—Bien ustedes tres vayan a la enfermería, en cuanto al resto ya pueden largarse no hay nada que ver aquí— dijo la entrenadora mientras mandaba a todos los niños a alejarse del lugar.

Así todos los niños se marcharon a rápidamente, mientras chismeaban sobre lo ocurrido, todos menos Linka, que se quedo viendo el lugar, era cierto que la explicación de Lars era posible pero… el que fuera posible no la hacia segura, y ella no podía… o mejor dicho no quería creer que su Ronnie pudiera hacerle algo tan horrible a un miembro de su familia.


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


Mientras tanto en la enfermería estaban atendiendo a 3 niños, que no paraban de quejarse del dolor, y mientras el enfermero los cura iba registrando todas sus heridas en un reporte, entregárselo a la directora, un reporte sobre lo que había echo "Ron", y cuando ella se marcho para llevarlo, los 3 chicos pudieron hablar.

—Eh sanguijuela nos golpearon por tu culpa— Dijo Biff molesto haciendo ademan de querer golpear a Lars, pero siendo detenido bruscamente por Gary.

—Cállate Biff, Bien Lars, eso si fue sangre fría, arrojar a Santiago a los tiburones después de que intento ayudarte, eres despiadado— Dijo Gary con cara seria haciendo sentir aun más culpable a Lars —Me agrada— para finalmente darle una sonrisa de complicidad.

—¿En serio?— preguntaron al mismo tiempo Biff y Lars.

—Claro, puede que nos costaras algunos golpes y muchos dulces, pero todo eso vale la pena con tal de ver a Santiago en problemas, y sabes algo niño, creo que te juzgue mal, eres un bicho raro, pero eres algo astuto y mostraste que tienes sangre fría; Biff creo que es hora de convertir nuestro dúo en un trio—


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


Mientras tanto en la dirección, la directora estaba sermoneando a Ron, mientras lo amenazaba con lo grave que fue lo que hizo, golpear a 3 niños, uno de ellos más pequeño que él, e intento de robo, todo eso era muy serio, y finalmente llego a la parte que le preocupaba a Ron.

—Jovencito no me a dejado otra opción, tendré que llamar a tus padres para discutir tu castigo—

—¡Pero todo eso es mentira! ¡Yo solo intente ayudar a ese enano!—

—Oh si claro, ¿enserio crees que eso convence a alguien? Si eso fuera verdad, ese niño, Lars, se hubiera puesto de tu lado ¿Qué razón pudo tener para defender a sus supuestos atacantes en lugar de a ti?—

—¡POR QUE ES UN PEQUEÑO DES…!—

—Ninguna, Lars no tendría ningún motivo para acusarte falsamente si tu fueras quien lo ayudo, por lo cual es claro que tu eres quien miente, y eso también lo pondré en tu reporte de castigo—

—Pero…—

—¡Pero nada! Ya esta en muchos problemas jovencito no lo empeore—

Ron no pudo hacer nada más, la directora había tomado una decisión y no había que el pudiera decir para convencerla de la verdad, solo pudo sentarse afuera de la oficina de la directora mientras ella hacia la llamada, escuchando como le contaba lo peor a su padre, como le decía que lo vieron, y como confirmaba todo, aun si no era verdad, no podía decir nada, ¿y si le decía la verdad a su padre? ¿él si le creería? ¿o también pensaría que es un mentiroso? ¿se decepcionaría de él?

—Ron… ¿podemos hablar?—


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


EL día de clases por fin había terminado y Lars salía de la escuela acompañado de sus "nuevos amigos". Se sentía terriblemente incomodo con eso, él no quería juntarse con ese par de bravucones ni ser como ellos, pero no sabia como rechazarlos, a ese par les agradaba mucho desde que mintió para meter a Ron en problemas y eso solo lograba hacerlo sentir aun peor, después de todo si cuando hace algo, los despreciables lo aplauden y sabes que cualquier persona honorable lo despreciaría, es por qué hiciste algo muy malo.

Lars solo se despidió de sus "nuevos amigos" y de dispuso a ir a casa, pero fue detenido cuando 2 pequeños bultos lo taclearon.

—¡¿Estas bien?!— preguntaron los gemelos, preocupados por ciertos rumores que habían escuchado

—Estaría mejor si no me hubieran embestido—

—Lo sentimos pero escuchamos que te golpearon y… wooow tremendo moretón— Dijo Lexx vendo la cara de su hermano.

—Ese bravucón de Ron, yo siempre supe que era un problema— Dijo Leif mientras daba un puñetazo en la palama de su mano.

—Momento ¿se enteraron de eso?—

—En efecto— dijo Levi mientras se acercaba a su hermano para revisarlo —yo siempre supe que ese simio infra evolucionado, no debía estar en la escuela, un zoológico seria mucho mejor para él—

—¡SI!... ¿pero qué paso exactamente? Por qué cuentan muchas versiones raras de la historia—

—Si incluso, unos chicos, dicen que Ron solo intentaba defenderte, ¿Qué locura verdad?— y con esa frase los hermanos comenzaron a reír por lo absurdo que les parecía eso.

Si a pesar de toda la evidencia en su contra, algunos chicos de la clase de Ron creyeron su versión de los hechos, ¿Por qué? 3 simples razones:

1.- conocían a Ron y sabían que, aunque era rudo, el no era un ladrón y no haría algo como eso, además creían más en su palabra que en la de Biff o Gary.

2.- en la historia estaba involucrado un Loud, y sabían que por muy loca que fuera la historia si un Loud estaba involucrado, podía pasar.

3.- Les hacia más sentido, no entendía por que Ron se metería con Lars, pues como ya se dijo, él no era un ladrón, pero si tenia mucho sentido para ellos, que Ron intentara defender a Lars, después de todo era el hermanito de su "novia" y eso le haría ganar puntos con ella.

En ese momento algo llamo la atención de todos, era una chica gritando un montón de cosas, una voz que ellos ya conocían, se trataba de Bebe Santiago que no paraba de regañar a su hermanito por lo que había hecho, lo que supuestamente había hecho, sin creerle ni una sola palabra de sus argumentos de inocencia; en cuanto a Ron, él ya no podía decir nada solo caminaba tristemente detrás de ella, pero cuando de reojo pudo ver a Lars le dedico una mirada que lo hizo enfermar, era una mescla de furia tristeza y sobre todo decepción, Ron sabia que los hermanos de Linka lo odiaban, pero no podría creer que lo odiaran al punto de acusarlo de algo de lo que era inocente cuando el solo intento ayudarlo, eso fue muy bajo y se encargó de hacérselo saber a Lars solo con su mirada.

—Creo que me siento mal— se quejó Lars, al revolvérsele el estómago por la culpa.

Lars solo se repitió a si mismo una y otra vez, que hizo lo correcto… bueno hizo algo malo, algo muy malo, pero por un buen motivo, confiaba que con eso Linka se mantendría alejada de Ron, y todo precio era poco con tal de mantener a su querida hermana lejos de él; pero por mucho que se repitiera eso, no podía dejar de sentirse mal.

—Lars ¿lo que dijiste era verdad? Mírame a los ojos y dime la verdad ¿Ron te golpeo?—

Lars tembló por esas palabras, pues era justamente Linka quien se lo estaba pregunta, si Linka lo descubría en su mentira estaría en grandes problemas, por lo que solo intento tragarse su culpa y asintió con la cabeza.

Linka solo suspiro, de tal forma que mostraba una clara decepción, al tiempo que vio a Lars con tristeza.

—Esta bien hermanito te creo—

Bueno había funcionado, Lars no pudo evitar sonreír, logro engañar a Linka, y esta se había decepcionado de Ron, con algo de suerte eso bastaría para mantenerla lejos de él desde ahora y su mentira abría valido la pena, todo le salió a pedir de boca, pudo salvarse de una paliza de miedo, Gary y Biff lo creían uno de los suyos por lo que ya no se meterían más con él, Ron estaba en graves problemas, y lo había echo quedar mal frente a Linak...

Pero si todo salió tan bien ¿Por qué se sentía tan mal?

A un inocente has acusado este día, a los pies de la verdad.

—Seguro que él se lo merecía igualmente, seguro que había echo muchas otras cosas malas— se decía Lars a si mismo en su mente.

Y mentiste ante todos, a los pies de la verdad.

—Tengo limpia la conciencia—

Tu podrás engañarte a ti mismo
y podrás toda culpa negar,
Pero nunca podrás esconder este error
La verdad, a la verdad.

Aun aquel que logra salirse con la suya, no puede ocultar la verdad a si mismo, y el castigo sobre estos es la culpa, una culpa que exige la verdad y no puedes escapar de la culpa.


O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O


N/A: Bien chicos, este es el primer capitulo de 3, espero les gustara el inicio de esta historia, planeo subir un capitulo cada 2 viernes, de tal manera que terminara el 30 de octubre, justo antes de Halloween, aunque solo con este capítulo, esta historia es mucho más larga que la que sirvió de inspiración jajaja, admítanlo poner al pequeño niño gótico en un relato de Poe ya es genial de por sí.

¿Qué les pareció este inicio?

¿Creen que Ron pueda demostrar su inocencia?

¿Qué creen que hará Lars?

¿Ustedes hubieran creído la versión de Ron?

Y la pregunta más importante al final ¿les gusto el capítulo?

Bueno con eso me despido, espero les gustara y el viernes 16 esperen el capitulo 2: "La Culpa"