El Lars Delator: ¡LA CULPA!

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

N/A: si si ya se, me retrase un día, lo siento mucho, pero no me encontraba bien, y fue solo un día, no es para tanto ¿verdad?

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Tras ese día de escuela los chicos se disponían a volver a casa, y aunque normalmente ellos caminaban de regreso, esta ocasión fue diferente, solo se requirió una llamada de Leif a Loki contándole lo que había pasado con Lars para que este fuera con todos los hermanos mayores a buscarlos, a la primaria, combinando la sorpresa y la furia cuando vieron los golpes que tenía Lars.

—¡ESA RATA!— Grito Lynn furioso por lo ocurrido —Debí de darle la paliza de su vida cuando tuve la oportunidad… no, ¿saben qué? Voy a hacerlo, lo voy a ir a buscar y lo hare pedazos—

Las palabras de Lynn animaron a casi todos los hermanos a acompañarlo para ver eso, excepto a Loki pues este estaba perfectamente consciente de que si Lynn hacia eso, Bebe lo mataría, o peor aún, terminaría con él; por lo que estaba listo para saltar y detener a Lynn cuando…

—¡NO!— grito Linka preocupada.

—¿No?— preguntaron todos los hermanos extrañados, salvo Lars que por raro que fuera para él no pensaba que Ron se mereciera una paliza, y su extrañeza no era para menos, normalmente Linka se ponía furiosa si agredían a cualquiera de sus hermanos.

—Es que no quiero que te lastime, si Ron es tan salvaje para lastimar a un pobre bebito como Lars— mientras sus hermanos rieron por lo bajo por esas palabras el niño gótico solo quiso morirse de vergüenza, pues Linka hablaba muy fuerte, y todos en la primaria la estaban escuchando —No quiero pensar en lo que te haría a ti, no quiero que te lastime a ti también Lynn, ¿no recuerdas como termino su ultima pelea? Te golpeo tan fuerte que terminaste llorando peor que Leon— y ahora la vergüenza estaba en la cancha de Lynn, quien sabía que no podía decir que era mentira, por lo cual se tuvo que tragar su orgullo y aceptar esa versión de la historia.

Tras esas palabras y algunas burlas de los mayores a los dos mencionados, todos optaron por irse a casa, ya tendrían tiempo para pensar en venganza más tarde, sin embargo, durante todo el camino notaron algo especial, Linka estaba sumamente pensativa y triste, no era como otras veces que lastimaban a uno des sus hermanitos, pues en esos casos cubría al herido con mimos, ahora solo veía por la ventana con pesar mientras pensaba en algo.

Finalmente llegaron a su hogar, dulce hogar, y en este momento Lars solo quería acostarse un buen rato en su ataúd y olvidarse de todo lo ocurrido, olvidarse de lo que hizo, pero antes de subir un solo escalón, el timbre sonó y al ser el más próximo a la puerta, fue a abrirla, solo para encontrarse justamente con la persona que menos deseaba ver ¡RON IAN SANTIAGO!

El latino lo miraba rojo de furia, tenía la cara completamente roja, hasta las orejas… de echo de forma extraña tenía más rojas las orejas que el resto de la cara; Lars solo se estremeció espantado por lo que este fuera a hacerle ¿había encontrado una forma de demostrar su inocencia? ¿solo lo golpearía salvajemente hasta cansarse? O haría lo peor de todo ¿le robaría un beso a su hermana para que por el resto de su vida él fuera su primer beso?

—Hazlo— dijo una voz femenina, la voz de Bebe Santiago, Lars ni la había notado, pero estaba parada junto a su hermano; con carácter severo.

Ron ni se movió solo se le quedo mirando a Lars, con la cara roja de ira, y apretando el puño, sin hacer nada; al menos hasta que su hermana le tomo por la oreja y tiro de esta tan fuerte que incluso lo levanto del suelo por un instante, haciendo que el niño gritara de dolor y de paso, explicando el por qué tenía tan rojas las orejas.

El grito del chico llamo la atención de toda la familia quienes llegaron de inmediato a ver que pasaba, y en cuento vieron a Ron, se pusieron furiosos, viéndolo con deseos asesinos.

—¡¿Que rayos hace él aquí?!— pregunto Loki molesto.

—Loki Doki, cariño, perdón, lo traje para que se disculpara; ¡por que él lo siente mucho!— diciendo la ultima parte como un reclamo a su hermano —No se que le paso, normalmente no se comporta así—

—Bebe ¿tenias que tirarme de la oreja tan fuerte?— se quejo el pequeño latino al tiempo que se frotaba la oreja para calmar el dolor.

—¡Escúchame bien mocoso, después de lo que hiciste no tienes derecho a quejarte, y son mis tirones de orejas o que te de una patada en la entrepierna tan fuerte que juro que te volveré señorita! ¡¿ENTENDISTE?!— Ron estaba impactado por que su hermana le hablara así, ella siempre solía defenderlo, y era tan dulce y tranquila, pero en esta ocasión estaba realmente furiosa con su hermanito… o no, era más que solo enfado… estaba realmente decepcionada de él y eso era demasiado doloroso para ella; después de todo no solo estaba en problemas por golpear a otros niños sino también por intento de robo.

Tanto Ron como todos los varones Loud se estremecieron ante la amenaza de Bebe, todo tuvieron exactamente la misma reacción, cubriendo su intimidad con las manos y soltaron un pequeño quejido solo de imaginarse lo doloroso que eso sería; podían odiarse entre ellos, pero algún tipo de empatía masculina los hacia ponerse en los zapatos de Ron y que la sola idea les doliera a ellos también, en especial a Loki que ya se hacia una idea de cual seria su castigo si alguna vez llegaba a sobre pasarse con su novia.

—Ahora que te quedo claro, ¡DISCULPATE!—

Ron, volvió a mirar a Lars lleno de rabia, eso no era justo, después de que él lo ayudo y fue vilmente traicionado, el que encima lo obligaran a disculparse era insultante… pero si quería preservar su integridad física no le quedaba más opción, rojo de rabia y apretando los puños con todas sus fuerzas mientras se tragaba su orgullo, solo pudo decir 2 palabras —Lo siento—

—Pues yo creo que con una disculpa no basta, debieron de expulsarlo de la escuela o algo más— dijo Lane.

—Pues justo eso iban a hacer, a expulsarlo— Dijo Bebe con tono molesto.

—Pero no lo van a expulsar ¿verdad?— Interrumpió Lars claramente preocupado, para la extrañeza de todos.

—¿Eso por que te importa?— Preguntaron tanto Linka como Bebe.

Lars de inmediato se puso nervioso sabiendo que había metido la pata, no tenia sentido que se preocupara por el chico que lo golpeo, pero… ¿Por qué rayos se preocupo por Ron? Si esa mañana le hubieran dicho que iban a expulsaran a Ron hubiera celebrado con todos sus hermanos, pero ahora era diferente, aun con todo él odio que le tenia sabia que eso no era justo, no estaba bien que lo expulsaran por algo de lo que era inocente, por lo cual solo vio a las dos chicas que lo cuestionaban e hizo lo único que podía hacer.

—¡Por que nos amenazo con darnos otra paliza si se metía en problema por la primera!— volvió a mentir.

—¿Con que amenazando a los testigos?— Exclamo Bebe aun más molesta y dándole otro tirón de orejas a su hermanito.

—¡PERO SOY INOCENTE!— fue lo único que pudo gritar Ron desesperado ante tan gran injusticia.

Sin embargo el grito de Ron tuvo un interesante efecto, Linka se paró firme y camino hasta él viéndolo directamente a los ojos, Ron le devolvió la mirada por un momento y cuando a este se le ocurrió poner una pequeña sonrisa para aligerar el momento, recibió una fuerte cachetada, que alegro a todos los hermanos Loud, a todos menos a uno, al cual ya le estaba costando sentirse bien con todo esto.

—¡¿Cómo te atreves?! ¿Cómo puedes decir que mi hermanito mintió? ¿Sabes eso como lo haría quedar?— Lars se estremeció ante lo que venia realmente no quería escuchar lo que Linka diría —Como basura, si alguien hiciera algo tan horrible seria peor que la basura, y aun si mi hermanito pudiera mentir con algo así, estoy segura que solo seria cosa de un instante y confesaría, porque claro ¿Qué clase de persona puede quedarse con la conciencia tranquila después de hacer eso? Tendría que ser un canalla, una basura, un cretino, una rata mentirosa—

—Linka por favor creo que ya esta claro— suplico Lars al sentir como todas esas horribles palabras lo herían, al sentir que exactamente eso era ahora para su hermana, aun si esta no lo supiera.

—Bueno pero es la verdad ¿cierto chicos?—

Ante esas palabras todos los hermanos de Linka le dieron la razón, para mayor tormento de Lars, en su mente los hermanos intentaban defender a Lars, decir que el no era una persona así (a diferencia de Ron) pero el resultado fue diferente.

—Sería un traidor—

—Tendría que ser escoria, no, aun peor que la escoria—

—Un completo patán—

—nada más que basura marina—

—Si, tendría que ser…—

—popo— dijo el pequeño Leon el tiempo que hacia una trompetilla.

—Si justamente eso— completo Lane entre risas.

—Si… eso seria ¿verdad?— respondió Ron mientras miraba a Lars, una mirada acusadora que el pequeño podía sentir como lo atravesaba por completo.

—¡YA!... bueno ya, ya, disculpa aceptada tengo que ir… que ir al baño— tras decir eso Lars solo se largó corriendo tan rápido como pudo, encerrándose en el baño y echándose agua fría en la cabeza, intentado calmarse de manera desesperada.

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Después de la disculpa de Ron, y que Bebe pasara un rato diciéndole cursilerías a Loki, y disculpándose con toda la familia en nombre de su hermanito, ya era momento de marcharse.

—Ron hora de irnos, mejor que limpies tu cuarto y prepares una buena explicación para papa… él va a estar muy decepcionado—

Esas palabras realmente hicieron sentir mal a Ron, no era justo, no era para nada justo lo que estaba pasando, él no hizo nada malo, y ahora estaba en este gran problema, castigado, con su hermana furiosa con él, y… tendría que confrontar a su padre decepcionándolo de esa forma justo después de que le dijera lo orgulloso que estaba, esa era la peor parte para él, ¿Cómo explicarle lo que paso? ¿Qué le diría? ¿debía decirle la verdad? No estaba seguro, después de todo Bebe se enojo más con él cuando le dijo lo que paso por "intentar engañarla" pero sobre todo es que, le dolería mucho si su padre no le creyera, tal vez por lo pronto lo mejor seria solo aceptar el castigo.

—Jaja ¿puedo sugerir que ahora que lo expulsaron lo envíen a una escuela militar?— Les grito Lynn, ese seria el resultado perfecto para él, y ya nunca más tendrían que ver a Ron.

—Oye no lo expulsaron— se quejo Bebe, era verdad que su hermanito hizo algo malo, pero mandarlo a una escuela militar era otro nivel —Eso sugirió la directora pero yo la convencí de darle otra oportunidad—

—Por cierto Bebe, ¿Cómo convenciste a la directora de que no me expulsara?— Pregunto Ron intrigado, pues el espero fuera de la oficina y no sabía que había hablado.

—Ha bueno… tuve que usar "la poderosa"— dijo Bebe mientras movía los dedos, en plan místico y daba tono dramático.

—¿Qué? ¿usaste "la poderosa"? no es justo, tu nunca me dejas usar "la poderosa"— le respondió Ron molesto, mientras hacia los mismo movimientos y tono al decir "la poderosa".

—Eso es porque eres un mocoso pendenciero que abusaría de "la poderosa"

—¿Pueden decirnos que rayos es eso de "la poderosa"?— pregunto Lexx, curioso por si era algo que el podría usar para salirse con la suya.

—Bueno le dije a la directora "si claro expulsen al niño moreno, seguro que si fuera blanco le darían otra oportunidad"—

—¿Y eso funciona?— pregunto Lexx extrañado y algo decepcionado pues no era algo que pudiera usar él.

—Si claro, no siempre funciona, pero la gente suele incomodarse cuando las acusan de racismo así que para intentar demostrar que no son racistas suelen ceder—

Bebe no lo sabía, pero esa arma era particularmente eficiente con la directora debido a cierto accidente ocurrido el Halloween pasado.

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Un grupo de 3 niños estaban reunidos en el despacho de la directora, no es que estuvieran en problemas, pero…

—Bueno jovencitos, sé que es tradición que traigan sus disfraces a la escuela en el día de brujas, sin embargo, sus disfraces… si, no pueden usar eso—

—¿Qué tienen de malo?— preguntaron los 3 al mismo tiempo, sin entender el problema.

—Solo mírense—

El primero de los niños, estaba vestido como Blade, lo cual no hubiera sino un problema, de no ser por que el niño era blanco y para mejorar su disfraz uso maquillaje para pintar su cara de negro, lo cual es racista por algún motivo; La segunda era una niña que estaba vestida de la princesa Leia y como la actriz acababa de morir, pues por algún motivo lo consideraban irrespetuoso; Y el tercero… Bueno él se consiguió un disfraz de "la cosa" de Carpenter, sorprendente bien echo, tanto que asustaba a todos los niños y adultos que lo veían, haciendo que la directora optara por llamarlo pues no quería escuchar que muchos niños tuvieron pesadillas por semejante disfraz.

—Yo no veo el problema con nuestros disfraces— Dijo el tercer niño, mientras los otros 2 se abrazaban asustados por el disfraz de este.

—Lo siento pequeños, pero tengo que pedirles que se quiten sus disfraces— dijo la directora haciendo que los tres niños suspiraron decepcionados.

—No es justo, los disfraces es lo más divertido de la noche de brujas—

—Bueno… ya se, creo que puedo improvisar algunos disfraces nuevos para ustedes— Dijo la directora mientras tomaba unas sabanas blancas que casualmente tenía en su despacho —Puedo hacerles unos geniales disfraces de fantasmas—

—No queremos ser tontos fantasmas— Se quejaron los niños, pero era demasiado tarde la directora les había lanzado las sabanas encima mientras les improvisaba los disfraces.

La directora le hizo a cada niño una gran toga blanca para cubrir sus cuerpos y una capucha que cubría sus cabezas y caras, con 2 pequeños hoyos para que pudieran ver, aunque la capucha le quedo bastante puntiaguda, después de todo no era tan buena cosiendo, pero estaba satisfecha con su trabajo.

—No nos gustan estos disfraces—

—Si son tontos— se siguieron quejando los niños.

—¿Pero que dicen? Son geniales, creo yo también me hare uno para que vean lo buenos que son—

En efecto lo hizo, para animar a sus estudiantes también se hizo un disfraz y salió junto con esto intentando animarlos, intentando que se vieran como un equipo, y para demostrarle que esos disfraces si podían asustar intento asustar a una mujer que pasaba frente a la escuela con sus hijos pequeños, una mujer negra.

—¡MIRENOS! Estamos aquí y destruiremos a todos los que no sean de los nuestros— Dijo la directora como un grito de guerra mientras los pequeños daban gruñidos apagados por la vergüenza que sentían.

La directora sabia que esos disfraces eran algo tontos simplemente quería que los chicos no se sintieran mal y espero que la mujer entendiera su burdo intento de susto, fingiendo un pequeño espanto para no decepcionarlos; Sin embargo la reacción de la mujer fue mucho mayor, soltó un grito de completo horror, tan fuerte que todos en sus alrededores voltearon a ver, y tomando a sus pequeños en brazos corrió tan rápido como se lo permitían sus piernas; Eso dejo francamente sorprendida a la directora, no entendía como rayos pudo reaccionar así.

—Wooow asustamos a un adulto hasta hacerlo correr— dijo la niña muy sorprendida por lo que acaba de pasar.

—¡Estos disfraces son lo máximo!— grito emocionado el primer niño, pues no se imagino que pudiera hacer algo como eso

—Supongo que no están tan mal— dijo el tercer niño menos emocionado que los otros 2, pues este ya podía espantar a los adultos con su anterior disfraz.

—Bueno… SI, ¿ya lo ven niños? Solo se necesita un poco de…—

Y fue interrumpida por un grupo de policías que la taclearon a ella y a los niños mientras los rociaban con gas pimienta.

La directora tuvo suerte de conservar su trabajo después de semejante accidente, por lo que simplemente no podía permitirse que la volvieran a acusar de racismo.

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Esa tarde en la casa Loud Lars solo quería olvidar lo ocurrido, no pensar en ellos y dejar que todo esto terminara, por lo que su puso a hacer lo que más le gustaba para distraerse, leer su libro favorito.

—Lars hermanito… se que tuviste un mal día… ¿te haría sentir mejor pasar un tiempo de calidad con tu hermana favorita?— le pregunto Linka dulcemente mientras se asomaba a su cuarto.

—No estoy de humor Linka— respondió Lars mientras seguía leyendo.

—Vamos… ¿Qué tal si me enseñas a leer las cartas? Yo he estado aprendiendo un poco podría enseñarte lo que he visto—

—No sabía que te interesaran estas cosas— dijo el niño extraño.

—Bueno si claro, eres muy bueno con tus predicciones y… creo que seria muy divertido, así podría leerle la fortuna a mis amigas cuando hagamos una pijamada o…—

—Niña, siempre convirtiendo cosas oscuras y geniales en tonterías— Dijo el niño molesto, recordando como todas esas niñas fanáticas de un pésimo libro de vampiros con brillitos empañaron su amor por grandes obras como Drácula, o entrevista a un vampiro.

—Vamos hermanito, solo para pasar el tiempo juntos, no me gusta verte decaído— Le suplico Linka al tiempo que ponía cara de cachorro, para convencer a su hermano.

—Esta bien—

Acepto Lars de mala gana, mientras sacaba un libro de su buro y su baraja de tarot; no por la cara de cachorro de Linaka… bueno de echo si fue por eso, pero solo por que le molestaba y deseaba que dejara de hacerla, además no tenía ánimos de soportar a Linka pidiéndole hacer otras cosas por el resto del día, así que pensó si solo le enseñaba rápido podría librarse de ella y volver a pasar el rato solo.

—Ok Linka, esta es la baraja de tarot, ten cuidado con ella, si maltratas las cartas ya no se podrá usar; para empezar te enseñare a hacer una adivinación exprés, solo barajea mientras te concentras en la persona a la que le deseas hacer la fortuna, vacía tu mente, y toma una carta, luego solo busca su significado en el libro… lo demás es cosa de interpretación, pero es muy avanzado para ti— explico Lars al tiempo que le entregaba la baraja a Linka.

—Momento ¿Cómo puedo vaciar mi mente si tengo que pensar en una persona al mismo tiempo?— pregunto Linka al tiempo que curioseaba un poco la baraja, abriéndola en abanico para darle un rápido vistazo a todas las cartas.

—Bueno… solo inténtalo y veamos que tal te sale— Dijo Lars algo apenado al no haberse dado cuenta antes de esa contradicción.

—Ok… veamos que sale—

Linka tomo la baraja hizo una serie de cortes rápidos, dividiendo la baraja en paquetes y luego volviendo a armarla, todo muy rápido y de cierta forma elegante.

—Ok hermanito veamos que te depara el futuro— Dijo Linka en tono misterioso, tomo la primera carta y la dejo justo enfrente de Lars.

—Susto— fue todo lo que pudo decir Lars ante esa carta.

—Ok… busquemos esa carta en el libro— fue todo lo que dijo Linka distraída mientras buscaba sin darse cuenta de la expresión de su hermano.

Linka no saco una carta cualquiera, sino una que ahora mismo tenia un significado muy fuerte para Lars, la cara sebera plasmada en la carta, como sostenía su espada amenazante en una mano y aun mas importante como sostiene una balanza en la mano contraria, era capaz de hacer temblar al pobre niño en estos momentos, una carta que significaba…

—¡Aquí esta! Es la carta de la justicia, según esto… significa que se cometió una injusticia y si le sale a la victima es una muy buena predicción, por que significa que puede estar tranquila, que al final abra justicia; esto debe ser por lo que paso con Ronnie ¿verdad? Eso fue algo muy malo, algo muy injusto, entonces eso significa que pronto abra justicia ¿no te alegras Lars?—

Lars solo pudo tragar saliva ante los nervios que lo atormentaban ahora, era verdad que eso representaba la carta si le salía a una víctima… pero el no fue la victima de una injusticia, sino su perpetrador, y en ese caso el significado de la carta es diferente, es una advertencia, casi una amenaza, una señal del universo que le decía que sabía lo que había hecho y que tendría que pagar un terrible castigo por eso. Lars tembló por un momento ante el miedo de esa amenaza, solo intentado calmarse repitiéndose lo mismo una y otra vez "no hice nada malo… seguro que el se lo merecía" al tiempo que esperaba que esa carta fuera solo una coincidencia, Linka no sabia leer las cartas, apenas estaba aprendiendo, el que saliera esa carta pudo ser perfectamente un error.

—¿Lars?— pregunto Linka extrañada.

—¿Qué? Um perdón… ¿Qué dijsite?—

—¿Qué si no te alegra que pronto se hará justicia?—

—Si… Claro— respondió Lars de forma tensa esperando que su presentimiento fuera verdad y solo se tratase de un error —Bueno ya te enseñe, chau—

—¿Qué? Vamos, quiero saber más del futuro de mi hermanito—

Linka solo regreso la carta del juicio a la baraja y felizmente procedió a volver a barajear las cartas, aunque ahora de manera diferente, en esta coacción solo dividió la baraja en 2 paquetes y sosteniendo uno en cada mano los deslizo juntos haciendo que se imbricaran las cartas, dando lugar a una mezcla perfecta, y luego con aun mayor elegancia repitió el proceso con una sola mano.

—Ok veamos que te sale hermanito….— Dijo Linka emocionada, tomando la primera carta del mazo y al verla… puso una carta extrañada, para luego bajarla y mostrársela a Lars —¿La justicia? ¿otra vez?—

Lars solo jadeo horrorizado, ¿Cómo era posible que esa carta saliera 2 veces seguida? El vio como Linka barajeo perfectamente el mazo, era imposible, pero había pasado, esa carta volvió a salir, mirándolo con sus firmes ojos y expresión severa; Para este momento Lars estaba francamente asustado, y pensó en quitarle le mazo a Linka pero antes de poder hacerlo…

—Ok ya sé que tendrás justicia por lo que paso pero yo quiero saber más cosas— dijo Linka regresando la carta rápidamente y volviendo a mesclara las cartas, esta vez con una simple mezcla americana, algo más simple y rápido sin tantas florituras como sus mezclas anteriores, sin embargo cuando Linka volvió a tomar la carta, ahí estaba otra vez, la carta de la justicia.

—Linka, creo no que debemos de jugar con esto— Le dijo Lars ya no asustado, sino horrorizado, podía sentir como si la carta tuviera su mirada fija en él, una ominosa mirada, que le indicaba que esto terminaría muy mal para él.

—Es que no lo entiendo… ¿Por qué sigue saliendo la misma carta? Déjame intentarlo un poco más—

Antes de que Lars pudiera decir nada, antes de poder detenerla Linka siguió barajeando las cartas.

—Ok ahora… una mezcla hindú… haaa… buen ahora una mezcla por deslizamiento y… ahora tomara la carta del fondo… haaaa… pues ahora la mezclare de todas las formas…—

No importaba cuantas veces lo repitiera, no importaba que técnica usara, o aun si combinaba todas, el resultado siempre era el mismo, al final siempre salía la misma carta, "la justicia" y con cada nueva aparición Lars estaba más y más pálido y asustado, esto no podía ser, esto no podía estarle pasando.

—¿Cómo es que siempre sale la misma carta?— pregunto Linka ya frustrada —pues cuantas copias de esa carta tiene la baraja— dijo Linka molesta revisando la baraja para ver cuantas de esas cartas había.

Solo una, Lars no lo dijo, pero se lo respondió a sí mismo, solo había una carta de la justicia en toda la baraja, solo una de las 78 cartas, y sin importar que esta siempre se las arreglaba para salir, para entregarle a Lars el oscuro mensaje del universo simplemente con esa fría mirada y su espada amenazante "sabemos que lo que hiciste".

—Una última vez, es imposible que salga otra vez si hago… ¡una mezcla etrusca!—

En esta ocasión Linka tomo la baraja y comenzó a mezclar la. tomando al azar y de forma desordenada pequeños montones de cartas, con la diferencia que los iba combinando unos boca arriba y otros boca abajo, un total revoltijo.

—Lo siento por desordenar tus cartas hermanitos, pero es que me desespere, y bueno mira— dijo Linka abriendo el mazo —Algunas quedaron cara con dorso otras… dorso con cara y otras… dorso con dorso— Tras enseñarle eso Linka volvió a cortar y mezclar las cartas de forma sencilla, pero justo antes de sacar otra carta, sonó su alarma.

—Lo siento Lars, tengo algo que hacer… ¿por qué no tomas tú la carta? Tu eres el experto, solo abre la baraja en abanico y toma la que más te llame la atención, creo que así si será imposible, que vuelva a salir esa carta— le sugirió Linka antes de irse.

Lars lo pensó, era una buena idea, solo tendría que abrir la baraja en abanico y podría ver un poco de todas cartas que estuvieran boca arriba para asegurarse de no escoger "la justicia" ¿trampa? Claro que lo era, pero a este punto ya no le importaba solo quería librarse de esa carta por lo que procedió a abrir la baraja en abanico y…

—¡No!… es… es imposible— dijo el niño temblando de miedo.

Era imposible, era completamente imposible para el pequeño comprender como había pasado algo así, él lo vio, el vio como Linka mezclo las cartas en un revoltijo dejando unas boca arriba y otras boca abajo pero… al abrir la baraja todas estaban boca abajo, todas ellas, salvo por una única excepción, Lars solo podía ver una pequeña esquina de la carta pero no importaba, ya sabia que carta era, podía sentirlo en su pecho, era esa carta otra vez, lo era, lo sabía, y con una mezcla de horror y curiosidad se dispuso a comprobarlo tomando esa carta, tomándola tan fuerte que la arrugo sin querer… en efecto… era "la justicia".

Lars nunca había estado tan asustado en toda su vida, procedió a guardar toda la baraja y el libro en su buro, tal vez para nunca volver a tocarlos, no podía creer lo que había pasado, era algo imposible, pero paso, paso justo frente a sus ojos, esa carta lo perseguía, aun podía sentir su mirada sobre él, una mirada fría, severa y aterradora, el pequeño ahora no podía dejar de pensar en lo que hizo, el traiciono a Ron, de una forma sucia y rastrera, y ahora parecía que el universo entero le estaba declarando la guerra como castigo por su pecado, pues nunca podía ocultar ese error, la verdad, a la verdad.

El niño asustado solo pudo en hacer una cosa, meterse en su cama , taparse completamente con las sabanas y quedarse ahí, intentando calmar su mente, no supo en qué momento se durmió, ni podía recordar que había soñado, pero despertó un par de horas después, un poco más tranquilo si, pero aun asustado y sintiendo una presencia ominosa sobre él.

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Una lección que todos aprendemos tarde o temprano, por muy malo que sea un día este siempre puede empeorar, y Ron solo esperaba a que su día empeorara aun más, lo traicionaron, lo castigaron, recibió el peor regaño de su vida y todo por algo que él no había echo y ahora… ahora tendría que confrontar a su padre; Ron solo lo esperaba sentado en el sofá muerto de nervios, había hecho cuanto Bebe le sugirió para calmar la ira de su padre, limpio su cuarto, es más limpio toda la casa, preparo la cena, hizo su tarea, todo cuanto se le ocurriera para que su padre no lo viera tan mal, y ahora solo le quedaba esperar.

—Buenas noches… Bebe—

Eso fue brutal, en cuanto el señor Santiago entro a la casa simplemente, miro a sus hijos esperándolo en la sala, hizo una pausa para ver a Ron y esa mirada fue terrible, era una mirada que mostraba una profunda decepción tal como se lo esperaba, pero el que solo saludara a su hermana... eso se sintió mal.

Ron se demoro un segundo mientras pensaba que debía hacer y lo mejor que se le ocurría era mencionarle a su padre todas las otras cosas buenas que hizo, todo sin olvidarse de unas sola…

Su padre solo lo ignoro, solo seguía su camino sin tomarse la molestia ni de mirarlo, sin escuchar ni una sola palabra de lo que le decía, tal pareciera que no existía para su padre, y eso le dolía en el alma, la indiferencia duele y puede doler mucho, y que su padre el hombre que siempre lo defendió y que siempre creyó en él, quien siempre lo amo aun para vergüenza de Ron, que ahora lo tratara con una frialdad tan inmensa, le estaba doliendo como el infierno, para ese punto ya deseaba que le gritara, que le diera el regaño de su vida incluso que lo pusiera en su regazo y lo nalgueara como cuando era un niño pequeño, pero ya no podía soportar que su padre lo tratara de esa forma, por lo cual hizo lo único que le quedaba se paro firmemente justo en frente de él y simplemente no lo dejo avanzar a ningún lado, lo confrontaría quisiera o no.

—Papa… yo…— Ron aun no sabía que decirle, pero esperaba que se le ocurriera algo cuando…

—¿Cómo se lo explicaras a tu madre?— esa frase, un frase tan simple hizo temblar a Ron, realmente no lo había pensado y realmente deseaba que su madre nunca se enterara de esto —Ella… ella no se merece soportar algo como esto, ella se fue para ayudar a las personas, por que quería hacer del mundo un lugar mejor para ustedes, y solo pudo irse tranquila por que ella siempre confió que ustedes serian buenos chicos… ¿Qué hice mal Ron? ¿Dónde me equivoque?—

—Papa…. No, no… es que…—

—A tu madre se le romperá el corazón cuando lo sepa—

Eso llevo a Ron por encima de su límite, podía ser rudo, podía ser muchas cosas, pero aun era un niño, y no podía soportar más esto, el frio trato de su padre, todos los regaños de su hermana, todos los castigos, toda la traición, y ahora que él rompiera el corazón de su madre, eso era demasiado, se sentía realmente mal, no era justo, no era nada justo, toda la frustración y tristeza se arremolinaban dentro de él hasta que no pudo más y sus ojos no tardaron en llenarse de lágrimas.

Ron ya no sabia que hacer, solo deseaba que algo interrumpiera esto que lo sacara de ese momento tan malo, lo que fuera.

*Ding Dong*

—um… Ron, papá… alguien quiere hablar con ustedes—

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

La noche no estaba resultando mejor para cierto niño gótico, realmente se sentía horrible por lo que había hecho, y seguía asustado por lo que paso con las cartas, pero sabía que no podía retractarse, era por el futuro de Linka, no podía terminar con una rata como Ron, y se repetía una y otra vez lo mismo.

—Ron es un bravucón, seguro que se lo merecía, mi conciencia esta tranquila, seguro que esa rata había hecho muchas cosas malas antes, yo solo nivele el terreno, es justo, no tengo nada de qué preocuparme—

Se repetía el pequeño gótico una y otra y otra vez, sin embargo, no podía dejar de sentirse mal, incluso sintió el estómago muy revuelto para cenar esa noche, y que la cena de esa noche fuera sorpresa de tinta de calamar no ayudo, por lo cual el niño solo se disculpo con su familia y usando sus golpes como excusa se fue a su cuarto a acostarse, conciliar el sueño no sería fácil, después de todo se sentía mal y durmió un poco en la tarde, pero esperaba que mañana se le pasara el sentimiento de culpa y pudiera sentirse mejor.

—¿Como te duermes tan fácil?
¿Cómo piensas solamente en ti?—

Lars de inmediato se levantó muerto de miedo no sabia de donde venia esa voz, pero rápidamente busco su origen por todas partes, pero el cuarto estaba extrañamente oscuro, pero aun más extraño Lars podía ver perfectamente en la oscuridad, podía escuchar el rechinido de cada madera del cuarto, todo rechinaba como si el cuarto mismo estuviera respirando o mejor dicho la tiendo, era como si el cuarto se contrajera sobre si mismo, generando un horroroso sentimiento de sofoco y claustrofobia que Lars no podía manejar; el miedo lo hizo intentar correr a la puerta pero en cuanto la toco el brusco movimiento de las paredes lo voto de regreso al centro del cuarto, las paredes se movían mas y mas rápido, con mucha mayor brusquedad, un latido fuerte y aterrador, un latido que iba a la par con el suyo propio, y los llenaba de miedo cada vez hasta que final sin poder aguantar más grito.

—¡¿QUÉ QUIERES?!— y entonces la paz.

El latido se pauso y parecía que la habitación volvía a la normalidad, claro esto le generaba alivio a Lars, sin embargo, era imposible sentirse bien al estar en una situación tan extraño, solo podía mirar hacia todos lados buscando algo que explicara esto.

—¿Qué buscas Lars?—

Lars volteo rápido como un rayo al origen de esa voz, un rincón vacío en el cual rápidamente fue formando una figura, grande, oscura y retorcida, era una visión de Ron Ian Santiago.

Lars casi se orina del susto con eso, viendo tan horrible aparición, era Ron, o al menos una visión muy distorsionada de este, con su piel morena peluda con granos y muy áspera, sus ojos torcidos, unos enormes dientes de rata que iban acompañados de una cola larga y pelada, y para finalizar una enorme joroba, estar frente a esa cosa era aterrador, pero mientras Lars estaba congelado de miedo le vino a la cabeza.

—Eres un demonio, lo sabía— Dijo Lars.

—¿Qué? ¿De que hablas? Yo… — en ese momento Ron nota la horrible apariencia que tiene —¿pero que demonios? ¿Por qué me veo así? Tengo pelos en todas partes, apesto y estoy lleno de granos… ¡Se supone que esto no debería pasar hasta la pubertad! Esto no tiene sentido… Si yo solo soy la representación de tu mente de… —en ese momento la aparición de Ron se da cuenta de algo y voltea a ver a Lars enfadado— ¿es así como tu me ves? ¿Como un tipo de rata-troll?—

—¿No lo eres?— respondió el pequeño mientras levantaba los hombros.

—Ok, ya no seré amable contigo— solo se aclaró la garganta antes de inclinarse sobre Lars de manera amenazante —¡Lars! ¡Tu me mataste!— dijo de forma larga y fantasmagórica mientras le apuntaba con la punta del dedo.

—No, no , no, tu no estas muerto, solo estas castigado—

—ha… es cierto— y solo así esa horrible visión desapareció, pero al momento de voltearse para salir de su cuarto, ahí estaba nuevamente, haciendo que Lars soltara un grito.

—De todas formas. Estoy castigado por tu culpa, yo solo intente ayudarte y me traicionaste— en el aire se forma una imagen de lo que paso, Lars podía ver a si mismo, como comenzaba a llorar mientras ese par de abusones lo golpeaban, como estaba tan desesperado por ayuda que solo podía llorar —Yo fui a ayudarte cuando más lo necesitabas, fui el único que te hubiera ayudado, yo solo intente ser bueno contigo, yo me preocupe por ti y me traicionaste—

—No… yo… yo… no tenía opción, no podía dejar que te quedaras con Linka—

—Eres un traidor Lars, la peor clase de escoria del mundo, dices que querías proteger a tu hermana por que yo soy malo, pero ahora mismo tu eres mucho peor—

—No… no es verdad yo…— Lars solo pudo retroceder hasta quedar en una esquina aterrado por ese espectro.

—Sufre, sufre rata cusca, perro sarnoso, gato de alcantarilla—

Y con eso Lars se despertó en su cama, completamente asustado mirando a todas partes, todo estaba normal, Lynn dormido, y sin rastros de Ron… fue un sueño solo un horrible sueño, Lars intento calmarse lo más que podía sin embargo volver a dormir fue una gran lucha para el pequeño.

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Una nueva mañana en el pueblo, y para todos los chicos eso significaba un nuevo día de clases, cosa que a casi ningún chico le gustaba, sin embargo, había cierto chico que estaba particularmente de mal humor él día de hoy, Lars, casi no había podido dormir, realmente por la actitud normal del chico nadie notaria la diferencia, un poco más pálido y cabizbajo no era una gran diferencia, y el chico tampoco mostraba sus ojos por lo que no se podían notar sus ojeras, sin embargo su familia estaba tan acostumbrada a todas sus cosas que si podían notarlo, aunque lo achacaban a otra cosa.

—Vamos Lars no tienes nada de qué preocuparte, si ese tonto de Ron, quiere volver a meterse contigo, seguro que lo expulsan— Dijo Luke intentando calmar a su hermanito, aunque logrando el resultado contrario.

—Yo ya quiero llegar a la escuela— Dijo Leif emocionado para extrañeza de todos —¿Qué? Quiero ver el castigo que le pusieron a Ron ojalá sea algo muy grande—

Ante esa idea casi todos los hermanos sonrieron, muy felices de imaginarse a Ron sufriendo, y todos comenzaron a fantasear con eso: Loki se lo imaginaba teniendo que ir por la escuela con los pantalones abajo para su completa humillación, Loni lo imaginaba vestido de manera ridícula y completamente fuera de moda, Luke se lo imaginaba atado mientras tenia que escuchar lo peor de las bandas comerciales de pop, Lane lo imaginaba en un cepo para que todos le arrojaran pasteles a la cara, Lynn también se imaginaba el cepo pero para que todos los chicos pudieran darle una patada en el trasero, mientras que Leif lo imaginaba recibiendo un baño extremo por la fuera hasta quedar rechinante de limpio, y Lexx por el contrario se imaginaba que lo arrojaban al bote de basura hasta dejarlo más sucio de lo que pudiera ser tolerado, después Levi se lo imaginaba siendo categorizado como animal para experimentación, uno que él pudiera usar, y finalmente Leon se imaginaba a Ron usando un pañal sucio y que nadie se lo cambiara, después de todo en la experiencia del pequeño eso era un tormento terrible.

Finalmente llegaron a la escuela y vieron en que consistía el castigo de ron… ¿tengo que decir que todos estaban equivocados?, su castigo era ayudar a la conserje por lo cual estaba barriendo la entrada de la escuela, de mal humor.

—¿Qué solo esto?— Se quejo Lynn —El sistema no funciona—

—No molesten— les respondió Ron de mal humor, más molesto por tener que soportar las miradas y burlas que por el castigo en sí.

—Pues yo creo que es un castigo cruel e injusto— Dijo Lane haciendo que todos sus hermanos lo vieran mal.

—¿enserio? Bueno… gracias, yo….— comenzó a agradecer Ron, feliz de que alguien lo apoyara.

—Si… ¿Qué hizo la pobre conserje para tener que soportarte? Jajaja ¿entienden?— remato Lane su broma logrando sonoras risas de todos sus hermanos, menos de Lars, al tiempo que Ron se ponía rojo de furia.

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Después de eso todo continuo normal, solo otro día normal de clases al menos hasta la hora del descanso, en el que cierto niño se encontraba frustrado, y no, esta vez no eran ni Lars ni Ron.

El pequeño Lexx Loud estaba fastidiado, había echo todo lo que se le ocurría para conseguir algo de dinero extra y nada, ni un misero dólar, odiaba estar quebrado, las cosas elegantes que le gustaban eran caras y nunca tenía de donde sacar dinero, y para aumentar su frustración en el patio de la escuela había un cartel, un cartel que lo ponía de mal humor, un anuncio para el certamen de pequeña señorita otoño, un tonto concurso de belleza para niñas, pero un tonto concurso que ofrecía un muy jugoso primer premio; era tan injusto, las niñas podían ir a esos concursos vestirse bien y ganar premios y mucho dinero solo por ser bonitas ¿pero y él que? Él era mucho mas bonito que cualquier niña de la ciudad, pero claro era niño, y no existían concursos de belleza para niños, incluso había barajeado la idea de disfrazarse de niña para competir, pero lo había rechazado, el era un niño, y se sentía muy macho y nunca se vestiría de niñita… o al menos no por algo menor a un premio de 1000 dólares. Pero igual la sola existencia de ese cartel lo ofendía, por lo que, en su frustración, solo se dio la vuelta ofendida deseando golpear algo y para su suerte justo reboto una pelota hasta él, así que aprovecho para patearla con todas sus fuerzas… una suerte que la pelota llegara hasta él en ese momento… mala suerte.

La pelota termino golpeando a un chico en su recorrido, a un chico de cuarto año, grande y fuerte que estaba furioso por el golpe.

—¡¿Quién fue el idiota?!— pregunto lleno de ira, y ante su mirada amenazante el resto de los niños de chivaron señalando a Lexx.

Ok… estaba muerto, ese niño era bastante grandulón, y se veía muy fuerte y furioso, ahora seria su torno de ser el hermano que llegaba todo golpeado a casa, por lo que hizo lo único que podía, intentar correr, pero antes de lograr dar 2 pasos este niño lo alcanzo y levantándolo de la playera se dispuso a golpearlo.

—¡NO!— Grito otro chico saltándole encima al grandullón, y haciendo que Lexx lo mirara conmovido por salvarlo, mientras que el otro niño lo miraba molesto —Vamos Andy, sabes que soy tu amigo, te lo digo por tu bien, no te conviene golpear a este niño—

—¿Por qué no?— pregunto el grandulón aun molesto, sin soltar a Lexx.

—¿No sabes quien es? Es un Loud, si te metes con él eres hombre muerto— Tanto Andy, como Lexx Miraron al niño confundidos, pues no sabían a que podría deberse eso, por un momento Lexx pensó que tal vez le tuvieran miedo a la venganza de sus hermanos mayores… si eso debía ser —Su hermana mayor es la novia de Ron Santiago, y dicen que ayer le dio una paliza a Biff y Gary por tocar a uno de los hermanitos de su novia—

—¡¿QUÉ?!— pregunto Lexx, ofendido y asqueado por que se atrevieran a decir que esa rata de Ron era el novio de su hermana.

En definitiva, ya no le agradaba ese niño; a la vez que estaba sorprendió de que esa estúpida teoría hubiera llegado hasta aquí ¿Quién en su sano juicio podía creer que un fenómeno despreciable como Ron pudiera defender a Lars, o que Lars mintiera con algo así? si Linka estuviera aquí sin duda los abofetearía.

—¿Ro… Ron Santiago?— pregunto Andy claramente asustado —¿Ese Ron Santiago? ¿Él que cuenta la leyenda que le dio una paliza a Biff y Gary en su primer día solo para mostrar quien manda, como si esto fuera una prisión? ¿Él mismo que golpeo tan fuerte al famoso Lynn Loud que lo hizo llorar como un bebito, mientras le suplicaba piedad?—

Bueno… digamos que los rumores no solo se esparcen rápido, sino que también se suelen distorsionar y exagerar, y producto de esos rumore Ron se había ganado cierta fama en la escuela, fama que no le gustaba, pero que ahora era difícil quitarse.

—Si ese mismo—

De inmediato ese grandolon puso una cara de puro terror soltando a Lexx de golpe y en cuando Lexx cayo y se quejo por la caída se arrodillo a levantarlo mientras le sacudía el polvo e imploraba por disculpas.

—Perdón, perdón, fue… fue un malentendido no sabía que era él cuñado del gran Ron, ¿Ron no tiene que enterarse esto verdad? ¿Por qué molestarlo? Tu… toma, un dólar, ¿sabes que? mejor toma cinco ¿estamos en paz verdad? ¿Le dirás al gran Ron que todo está bien entre nosotros? ¿Qué somos amigos?— Lexx no podía creer lo que estaba pasando por lo que solo miro a ese chico y asintió tras lo cual este chico se fue corriendo.

A Lexx le tomo un buen rato procesar lo que acaba de pasar, y cuando finalmente lo compendio miro los 5 dólares que le dieron, y no pudo evitar sonreír, al tiempo que a lo lejos pudo ver a Ron, aun cumpliendo su castigo limpiando la escuela.

—Que interesante… quien lo diría…
Criatura tan horrible podría ser alguna vez…
Útil a mi—

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

Por fin otro día de clases había terminado, y eso un gran alivio para Lars, aunque trabajar para la fiesta de Halloween le sirvió de distracción y lo relajo mucho, quería dejar de ver a Ron trabajando y escuchando todos los comentarios de sus compañeros sobre la paliza que recibió, podría quedarse en casa, leer algo o ver algo en la televisión que le calmaran los nervios, algo con que distraerse para no pensar en nada, sin pensar en lo que hizo, o en las palabras de Linka, o lo que paso con las cartas...

Sin embargo, algo lo tenia inquieto, era algo muy sutil pero el día anterior… cuando Bebe llevo a Ron a que se disculpara, lo miraba con pena, sintiéndose mal por lo ocurrido, con cierto dejo de culpa, pero hoy cuando se topo con ella solo por un segundo cuando ella fue a recoger a Ron… Lo miraba con indignación, y con enfado… ¿podría ser que…? ¿Ron la convención de la verdad? Eso era imposible, su mentira logro engañar incluso a Linka, era imposible que alguien le creyera sin pruebas y no había ninguna que lo condenara, debía ser solo su imaginación.

Lars llego a su casa, y vio que Linka estaba ocupando la televisión, "con razón se apresuró tanto a llegar a casa tras salir de la escuela" penso Lars, por lo que decidió ponerse a leer algo, algo que lo relajara, y que mejor para leer y relajarse que ir a uno de sus lugares oscuros favoritos; tomo su libro, su linterna y subió a ático para leer tranquilo, se acomodó como siempre, abrió su libro donde tenia el separador y al encender su linterna…

—¡AAAAAAAAAAAAAAAH!—

El grito del niño hizo retumbar toda la casa, llamando la atención de toda su familia, quienes de inmediato fueron corriendo a ver que había ocurrido; y por suerte lo hicieron pues el niño en su terrible ataque de pánico intento escapar tan rápido que casi se cae de las escleras del ático, siendo atajado por Lynn en una maniobra rápida.

—Wooow Lars ¿Qué te pasa?—

—Mi… mi libro… mi libro…—

Lars no podía explicar lo que había visto, estaba demasiado aterrado para poder ser coherente, por lo cual producto de la curiosidad Leif fue a buscar el libro en cuestión, encontrándolo de forma rápida y bajándolo.

—¿Este libro? ¿Qué tiene?— pregunto el pequeño inocentemente al no comprender que rayos pudo asustar tanto a su hermano.

—¡A… alguien… alguien escribió en mi libro!— finalmente pudo decirlo y la reacción de todos fue la misma.

Todos soltaron un quejido de fastidio, estaba bien que a Lars le importara mucho su libro, y que se enfadara si alguien le hacia algo, pero gritar de ese modo, y montar tal escándalo, eso era otra cosa.

—No seas bebe, sabes que tienes que cuidar tus cosas, aquí nadie respeta nada si no lo cuidas— Dijo Loki al tiempo que sujetaba su celular de forma protectora.

—Dos por ser un llorón— Le dijo Lynn molesto dándole dos fuertes golpes en el brazo.

—Rayos Lars, no exageres enano— Dijo finalmente Luke quien se disponía a marcharse.

—¡No lo entienden!— grito Lars frustrado.

Y era la verdad, no lo entendían, si hubiera sido una escritura normal se hubiera molestado, pero no se hubiera espantado de esa forma, pero al abrir el libro y encender la luz pudo ver como de forma brusca y agresiva estaba escrito "mentiroso" "traidor" "falso", y para su completo terror… no sabia como podría explicar eso, pero las palabras brillaban, brillaban en un color extraño, un rojo fantasmagórico, y lo que más lo aterro, entre las 2 paginas estaba colocada una carta, una de sus cartas del tarot "la justicia".

—Bueno Lars entonces explícanos— Le dijo Linka de forma suave intentando calmar a su hermanito.

Lars tuvo que tomarse un momento para calmarse entes de comenzar a explicar, como explicar algo tan extraño a sus hermanos, todos lo veían raro era claro que nadie le estaba creyendo.

—Momento, por qué diría "mentiroso" "falso" o "traidor" ¿has mentido sobre algo Lars?— pregunto Linka mientras veía a su hermanito con su mirada de detective.

Lars ya no quería seguir con esto, esto realmente lo estaba asustando, al sentirse perseguido, por las propias fuerzas que él había pasado toda su vida intentando entender, por lo cual lo pensó un momento, por un momento en solo contar la verdad y aceptar su castigo pero… pero no quería echarse atrás, no podía, echaba atrás era poner a Linka en bandeja de plata para ese tonto de Ron.

—No… en nada—

—Bueno ya, esto es tonto veamos lo que dices— Loki tomo el libro, lo abrió y… nada, bueno estaba la carta del tarot como dijo Lars pero nada de palabras espectrales.

—¡¿Qué?! ¡Ahí estaban, les juro que ahí estaban!— Exclamo Lars aun más espantado que antes —Bueno pero… ¿Cómo explican la carta?—

—¿Qué importa? es solo una de tus cartitas, tal vez tu la pusiste ahí—dijo Lynn sin entender el problema.

—¡Claro que importa! ¡Yo nunca la pondría ahí! ¡Esa carta me persigue!—

—¿Cómo que te persigue?— pregunto Lane.

—¡Si! Ayer Linka me pidió que le enseñara a leer las cartas y esa carta siempre salía, una y otra y otra vez, sin importar que esa carta siempre salía, Linka saco la carta 7 veces—

—Imposible, la probabilidad de que eso pase siete veces es una en más de 10 billones— Dijo Levi sin creerle una palabra a su hermano.

—¡PERO PASO! Y luego yo estaba muy nervioso y podía sentir la carta persiguiéndome y solo me escondí en las cobijas y creo que me quede dormido porque después de un rato desperté, y después …—

—Um… Lars, hermano ¿no crees que pudo ser solo un sueño?— Dijo Luke señalando lo que ahora le resultaba obvio.

—Pero Linka estaba ahí vamos Linka cuéntales todo—

—Lars… yo… no tengo idea de que hablas—

—¡¿QUÉ?!—

—Yo si fui a verte ayer, pero te encontré dormido en tu cama, solo te arrope y… ooo si ya recuerdo, tome una de tus cartas para usarla como separador y no perdieras la página donde te quedaste, perdón si eso te asusto hermanito ¿pero ya vez? Todo tenía una explicación lógica; Pero… si algo te molesta tanto para causarte pesadillas a ti… creo es muy obvio que debes decirnos que es—

Lars se quedó con la boca abierta, ¿fue un sueño? ¿Cómo la aparición de Ron en su cuarto? ¿todo había sido un sueño? ¿tan mal se sentía por lo que hizo? Tal vez era solo eso, tal ve tenia que admitir su culpa, después de todo la aparición de Ron lo dijo, él solo lo había tratado de ayudar, no se merecía algo como eso… Lars miro alrededor, a sus hermanos preocupado por él y que hacían gestos como si se estuviera volviendo loco… y entonces vio la carta y vio esa tonta carta que le asusto tanto, era solo una tonta carta arrugada.

—No…—

—¿No?— pregunto Linka.

—No, no tengo nada que contar— Si era verdad y todo estaba en su mente solo tenía… solo tenía que superarlo, no había necesidad de confesar nada… o eso esperaba.

—¿Estás seguro hermano?… no es por ofender, pero estas actuando algo… loco— dijo Lane, algo preocupado por su comportamiento.

—¡No estoy loco! ¡créeme! Solo… nervioso, muy nervioso, Horriblemente nervioso; pero no loco—

O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O—O

N/A: huuuuuu ¿Qué les pareció? Jejeje y ahora se preguntaran por que si esto es más comedia con toquesitos de horror puse como genero el misterio… bueno eso deben averiguarlo ustedes XD

Bueno y… ¡AVATARBENDING PARTICIPO EN LA ELABORACION DE ESTE CAPITULO! Si el mismo Avatarbending me ayudo dándome algunas ideas, La parte del Ron Rata-Trol es gracia a él… de no ser por él hubiera aparecido el Ron normal; y bueno me dio más ideas, pero por cuestión de tiempo no pude ponerlas.

Bueno y ahora vamos con las preguntas.

¿Les gusto el Ron Rata-trol?

¿Cuál fue su parte favorita?

¿Qué les parecieron mis 3 pequeños intentos de generar miedo? La habitación que palpita, la carta persiguiendo a Lars, y palabras espectrales.

¿Qué creen que tiene planeado Lexx?

¿Qué piensas de los disfraces de "fantasma" de la directora?

¿Notaron… algo? ¿Algo… no se... sospechoso?

Y la pregunta más importante ¿Les gusto el capítulo?

Bueno me despido, espero les gustara y recuerden que le final de esta historia sale en 2 semanas, esperen el capitulo 3: "Fin, por que no todos los otros nombres que se me ocurrían spoileaban lo que pasaría al final… y creo que necesito un nombre más corto para este titulo"