En un hospital de Royal Woods. Se encontraban unos padres en la sala de espera, un poco preocupados por el estado de su único hijo varón de una familia dominada por el género contrario.
Siete horas antes de que esta situación se presentara, un alboroto se podía escuchar a metros, proveniente de una casa en particular: La casa Loud. En sí la casa con más integrantes y su mayor parte compuesta por mujeres.
-¡Dame el control, me toca a mí!- mencionó una de las hermanas que estaba adentro de un tornado de polvo peleando por el control de la TV con sus otras hermanas. Es imposible saber de qué boca salió ese comentario hasta que por fin se calmó el alboroto mostrando como la atleta de la familia alzaba su brazo con el control remoto en su mano para acto seguido hacer una señal de victoria.
-¡Gane, si~!- gritó Lynn con las fuerzas que le quedaban -¿saben? Debería ejercitarse más -dijo mientras veía como todas sus hermanas estaban acostadas en el piso de la sala por el increíble gasto de energía que dieron por conseguir el control del poder absoluto.
Mientras tanto un albino se encontraba acostado en su cama sin ganas de salir de ella, ¿porque? Simple "mala suerte" dos palabras que pueden explicarlo todo. Un mal partido, mala perdedora y malas influencias científicas apoyando una absurda situación.
Narra Lincoln-
-Oh... Hola, perdón si no los había visto antes -estaba tan deprimido que casi no podía levantarme de la cama - ... ¿Ustedes creen que en verdad doy mala suerte?... Es que ya mañana es el día de los inocentes y como sabrán Luan siempre nos hace bromas pesadas a todos... -con las pocas ganas que tenía logre sentarme en el centro de mi cama abrazando mis piernas y ocultando mi rostro entre ellas.
-Chicas ya es hora de dormir -eso lo dijo mi madre, creo que se pasó el tiempo y no podre idear un plan para mañana. El sueño me está ganando.
-¡Sí Mamá! -mencionaron todas al unísono... Mis hermanas... Aunque no me hayan lastimado físicamente, comenzaron a desconfiar de mí por la mala suerte que les doy, aunque creo que mañana mi integridad estará en peligro.
-Luan es un demonio de las bromas pesadas, ¿qué es peor que eso?... Que no esté sola -si bien mis hermanas siempre pierden contra Luan en su día especial de bromas... En esta ocasión todas sus bromas estarán dirigidas a mí.
-No crees que piensas mucho las cosas -Me dijo mi Padre cuando le mencione que mis hermanas estaban planeaban algo contra mí. No me hizo caso, ahora temo por mi seguridad. Tres días antes escuche a mis hermanas menos a Lily cuando se reunieron en la habitación de Lori y Leni, que no se harían bromas entre sí, que era mejor guardar unas cuantas para usarlas conmigo.
-Puedo aguantar varias bromas, pero no podre con las de Luan si las deja al último -este asunto de la mala suerte solo lleva una semana, lo suficiente como para lograr deprimirme tanto como Lucy.
Narrador-
Lincoln entro a su mar de pensamientos buscando como salir ileso de las bromas de todas sus hermanas, en eso logró conseguir el sueño involuntariamente.
Ya era de día, los pájaros cantaban, las flores florecían y pocos albinos como Lincoln desearían quedarse en su cama por todo el día. Era sábado para la mala suerte de Lincoln, que irónico ¿no creen?
Lincoln se frota un poco sus ojos mostrando unas ojeras muy poco notables, dando idea a la pesada noche que tuvo.
-Demonios... No quiero salir... T-Tengo miedo -miró fijamente la puerta de su cuarto como si de una entrada al purgatorio se tratase. Mucho silencio en la casa Loud para ser el día de los inocentes... Raro, eso prendió los sentidos de Lincoln para estar preparado para salir corriendo en cualquier momento al baño. "Despejado" pensó Lincoln al no sentir a ninguna de sus hermanas haciendo fila, como era costumbre ver una fila todas las mañanas al frente de la puerta del baño.
Lo que Lincoln no sabía es que el piso estaba lubricado por un fuerte pegamento. Inmediatamente que Lincoln pone sus pies a fuera de su cuarto estos se quedan estáticos en el piso, pero para su suerte este llevaba calcetas. Lincoln se las quitó con cuidado y volvió al marco de la puerta de su habitación.
-No me lo creo, ahora como llego al baño... Conociendo a mis hermanas este solo puede ser el comienzo de un terrible día -declaró Lincoln mientras pensaba en una forma de pasar el camino pegajoso - ¡lo tengo! -
Varios calcetines y trapos eran puestos en el piso haciendo así un camino en el cual poder cruzar seguro... "Técnicamente la casa es una trampa llena de bromas para Lincoln" logró escuchar unos murmullos que venían de alguna de las habitaciones de sus hermanas.
-¡Lo logre! -Lincoln ya se encontraba al frente de la puerta del baño. Fue directo a abrir la manija, pero su mano quedó pegada en ella.
Lincoln tiró hacia atrás para poder sacar su mano de la manija de la puerta, colocó su otra mano en el marco de la puerta pero para su sorpresa esta también se quedó pegada. "No queda de otra" tiró y tiró hacia atrás tratando de salir de la trampa de pegamento, fue tanta la fuerza ejercida que hizo Lincoln que logró salir, gracias a eso la palma de sus manos estaban completamente rojas y sensibles. Se había quitado varios pedazos de piel, con el mero movimiento de la brisa era suficiente para irritar sus ya delicadas manos.
Varias maldiciones dichas por Lincoln fueron lo suficiente para darle comienzo a la "Fase 2" gritó Luan, seguida de sus otras hermanas menos Lisa y Lily, cada una con un pastel.
-¡Atrapa! -. Acto seguido Lynn lanzó su pastel que impacto en el lado derecho del rostro de Lincoln molestando un poco su nariz.
-Este olor... Es... ¡¿Pimienta y polvo picoso?! -. El miedo se hizo notar en el rostro de Lincoln al pensar que todavía faltaban muchos más bromas.
Uno... Dos... Tres... Pasteles fueron impactados en varias partes del cuerpo de Lincoln pero por suerte ningún otro le dio justo en la cara pero el polvo que dejaban al llegar a su objetivo hacía que la nariz de Lincoln se tornara completamente roja y que comenzara a estornudar.
Lola y Lana tenían bolsas llenas de plumas blancas, las que se usan para rellenar las almohadas y gracias a la crema de los pasteles estos quedaran esparcidas en la ropa de Lincoln cubriéndolo todo casi por completo.
Como varias plumas quedaran en el piso, estas le dieron el camino a Lincoln para poder bajar las escaleras, pero esto ya era esperado por Luan la líder de este día.
Al bajar Lincoln pisa accidentalmente una cuerda que estaba puesta cuidadosamente en un escalón provocando que el contenido de un pequeño balde se derramara sobre las escaleras. Error de Lincoln por haber alzado la mirada era más pimienta que logro entrar en sus ojos y boca, tanta fue la irritación que Lincoln sintió que no tuvo más opción que detenerse al final de las escaleras para poder sobarse los ojos y abrir la boca para poder toser la pimienta... Grave error.
-¡Buen apetito! -dijo Luna mientras metía una cuchara con una salsa roja... "Chile súper picante" pensó desenfrenadamente Lincoln mientras que su cara acompañaba el color rojo de su nariz.
-¡PICANTE! -gritó Lincoln pero extrañamente su voz se fue haciendo más débil.
-Lincoln, pestañear no se vale - dijo Lori
-¿mm? -
Un gran flash fue disparado de la cámara que tenía Lori. Dejando a Lincoln totalmente desubicado.
Tenía los ojos abiertos como platos... Otro estúpido error involuntario del albino. Las hermanas que todavía tenían sus pasteles intactos aprovecharon el momento para poder darle el toque final a esta gran broma planificada por casi todas las presentes.
Lincoln se encontraba de rodillas al final de las escaleras tratando de hablar pero ni una sola sílaba salía de su boca, trato de ponerse de pie apoyándose con sus manos pero estas estaban sensibles, tanto que provocaban que una corriente eléctrica pasara por su brazo.
El olor de la pimienta, el sabor del chile, la reubicación que sentía fue suficiente para que Lincoln cayera desmayado en el piso asustando a sus hermanas.
Siete horas después... - ¿señora y señor Loud? -preguntó una enfermera que cumplía con su horario médico. "Sí" respondieron ambos Padres. - acompáñenos, el doctor quiere verlos - la enfermera siguió adelante para que la siguieran, los Padres se miraron entre ellos por un momento y se levantaron de sus asientos de espera y se dispusieron a seguir a la enfermera.
-Es aquí, por favor pasen -. La enfermera siguió de regreso a la sala de espera del hospital dejando a los padres Loud frente a la puerta del doctor que los estaba solicitando. " " decía una lámina que estaba en medio de la puerta de color blanco. Los Loud no perdieron el tiempo más y decidieron tocar. -Pase, está abierta -vino desde el otro lado de la puerta, dando a entender que tenían la autorización para poder seguir hacia adentro.
-¿Deben ser los Loud?... ¿No? -. Un doctor que parecía más un actor por su característico peinado para arriba estaba sentado en su escritorio observando lo que eran fotos de algunas partes del ojo humano al igual que otras que eran organismos del cuerpo imposibles de reconocer para Rita y Lynn.
-Sí doctor, somos los Loud, nos puede decir cómo se encuentra nuestro hijo -Soltó Rita, quería saber el estado de su hijo, todavía no lo ha visto desde que lo trajeron a este hospital.
-Su hijo se llama Lincoln ¿cierto? -. El doctor colocó los papeles de su escritorio a un lado y pozo sus brazos sobre el escritorio mientras sus manos se sujetaban entre sí. -Se encuentra en buenas condiciones, eso se lo puedo asegurar -. La alegría en los padres se hizo notar. - ...pero... - esa palabra es la peor que puedes escuchar venir de un doctor.
-Pero... pero qué doctor, ¡¿diga que pasó con Lincoln!? -. La preocupación volvió a notarse en la oficina del .
Un suave suspiro vino del doctor que se encontraba al frente de Rita y Lynn. Y se dispuso a hablar.
-Su hijo se encuentra bien... Mejor dicho, a simple vista es como si no tuviera ningún problema... No sé cómo decirles esto sin alarmados, creo que es mejor que me acompañen a ver a su hijo-. Inmediatamente el doctor, seguido de los padres de Lincoln, se pusieron de pie y fueron directo a la habitación 18 que era donde se encontraba durmiendo plácidamente Lincoln después de suministrarle anestesia ya que los rastros de pimienta y la irritación no lo dejaban descansar tranquilo.
-¡Mi bebe! -Rita corrió en dirección a la cama donde yacía Lincoln para poder verlo mejor.
-Doctor, ¿por qué mi hijo tiene vendas en las manos? -Lynn Sr. tomó la atención del mientras señalaba las manos con vendas de su hijo varón.
-Esta es la parte que se me hace difícil contarles... No sé cómo le pasó todo esto a su hijo pero escuchen con atención -Rita que estaba al lado de la cama con Lincoln se apartó un poco para poder escuchar al doctor, la angustia se podía sentir en los tres.
-Su hijo tiene vendas en las manos, porque tiene piel que falta en ellas. Por esta razón estarán demasiado sensibles al tacto... Pero eso todavía no es todo... - el fue a una esquina de la habitación donde se encontraba una pequeña mesa con unos papeles en ella. -Miren -.
El le pasó varias imágenes donde se mostraba unas pequeñas cuerdas rojas poco visibles. "¿Esto es?"
-Las cuerdas vocales de su hijo están irritadas para no decir dañadas por una clase de sustancia picosa y acida, por el momento no sabemos que es además de un alimento como el chile, ya que está compuesta por muchos más componentes -.
- ¡¿Quiere decir que mi hijo quedó mudo!? -Escupió el señor Loud al saber tan desconcertante suceso.
-No exactamente, dentro de pocos días su hijo podrá hablar nuevamente pero... Con una menor potencia que la de una persona normal tendría. -
- Eso es bueno, escuchaste hijo te pondrás bien. Cuando despiertes te comprare ese cómic que has estado pidiendo toda esta semana - Rita miró a Lincoln y acarició su pelo blanco coma la nieve, mientras que Lynn Sr. abrazaba a esta. El doctor se los quedó viendo un rato para dar un suspiro largo tomando la atención nuevamente.
-Este... Creo que puede... Ah rayos - El Dr. Aven se llevó su mano derecha al cuello tratando de organizar sus pensamientos y poder hablar con claridad. -Su hijo tiene los ojos irritados y sus pupilas estaban demasiado dilatadas... La parte interna de su ojo recibió, al parecer, algo que logró dañar su entrada de imágenes, osea, su retina en conjunto de algunas hemorragias internas del ojo dejando completamente sus pupilas blancas y su rango de visión deteriorado -.
-No me diga que mi hijo -
-Ciego... Su hijo quedó completamente ciego. Lo lamento mucho, no logramos hacer nada, su visión ya estaba demasiado dañada cuando llego aquí y no se puede hacer mucho por ello. - las lágrimas querían salir disparadas del rostro de Rita y Lynn, hasta que unos pequeños movimientos de la cama de Lincoln los hizo voltear.
-¡Lincoln! - dijo Rita viendo a su hijo como se despertaba poco a poco y abría sus ojos... Parecían del mismo color que su cabello, cualquier otro pensaría que Lincoln estaba muerto con esa mirada que llevaba Lincoln en su cara. Con dificultad Lincoln logró sentarse en la cama con la mirada perdida, era como si no supiera donde era arriba o abajo, parecía una marioneta.
Rápidamente Rita lo abrazó sollozando, después se apartó un poco y tomó el rostro de Lincoln -No te preocupes Lincoln, Mamá está aquí -. Varias lágrimas salían de Rita mientras que Lynn Sr. aún se encontraba en shock por lo que había mencionado el doctor a su izquierda...
Lincoln fijó su rostro de donde provenía aquella voz maternal y tratando de abrir sus ojos más, trató de hablar logrando pronunciar una palabra poco audible para los que se encontraban ahí, incluso para Rita que estaba a centímetros de él.
"¿Donde?"
