La almohada se humedeció con el rostro lloroso del albino. Desde hace algunos días este sentimiento de amargura al no poder ver, lo anda comiendo por dentro poco a poco. Lincoln puede aparentar haber aceptado su discapacidad, pero solo es cuestión de tiempo, que en la mente de un niño de casi doce años, comience a formarse una tela de depresión.
No hace tres días es que Lincoln lloraba por las noches, sin consuelo de nadie. Las palabras del doctor solo fueron para animarle a seguir luchando.
ー¿Acaso alguien es capaz de curar a un ciego? ー. Lincoln se quitó la almohada de su cara y la dejó a un lado de su cabeza.
Si es cierto que el doctor Aven le dijo que muy pronto podría volver a ver, eso sólo era una verdad a futuro. ¿Cuándo tendría la cura? ¿Mañana, la otra semana o cuando la ciencia avance en los siguientes años? Era una apuesta dejada al futuro y no al presente. Esperan mucho de Lincoln, él no es un adulto con demasiada fuerza de voluntad, e incluso con ese ejemplo, hay adultos que no pueden seguir luchando y se resignan para el resto se sus vidas o lo que quede de ellas.
ー¿¡por qué no puedo odiar a mis hermanas!?ー. Gritó con desesperación en su cabeza.
La tenue luz de la luna iluminaba habitación del chico pero él no se percataba de ello. Recibió un baño de luz lunar. Su disgusto por no poder odiar a su familia se tranquilizó, con un poco de frío en su cuerpo, tiró de las sabanas tapándose por completo.
ーMañana es otro día… otro día lleno de problemas ー. Las horas pasaron con fluidez durante la noche.
La madre llamó a sus hijos a desayunar, era un sábado por la mañana, incluso esto no animó a nadie de la familia. Mucho menos para alguien en particular que no está asistiendo a clases.
ー¡Lincoln, ahora subo! ー Avisó Rita con dulzura.
Luna se quedó algo intrigada, en estos últimos días, al parecer, sus padres han hecho casi todo por Lincoln, llevarlo al baño, Rita a veces lo viste en pocas ocasiones del día, también lo ayudan a caminar por toda la casa o incluso hasta su habitación como si sus padres fueran los guías de Lincoln.
ー¿puede que hayamos dañado su cerebro? ー. Luna se asustó. ー¡No, relájate! Eso no puede ser verdad… ー.
Un día más había comenzado, otro en el cual ninguna de las nueve hermanas ha podido iniciar una conversación con Lincoln. Lily solo es una bebé que no tuvo nada que ver en este problema, y Lucy, solo está neutral, incluso con la disculpa que aceptó Lincoln, él no puede hablar solo por las apariencias.
Puede Lucy sí estuviera involucrada en ese día de bromas o puede que no, son datos que Lincoln desconoce por completo. El chico vio a Lola y a Lana, Lori, Lynn, Luna y a Luan ese día antes de perder la consciencia y ser llevado al hospital de Royal Woods. Él no se percató de sí Leni, Lucy o Lisa estuvieron cerca, o en el peor de los casos, sí ellas ayudaron en la broma que le hicieron.
ー¿Quieres que te traiga el desayuna mi niño? ー. Preguntó si madre Rita después de darle unos ligeros golpes a la puerta de la habitación de si hijo.
Lincoln se quedó pensativo por unos segundos. ¿Por cuánto más seguirá así? Ha ignorado a sus hermanas por dos semanas, gracias a que tienen clases por las mañanas, ellas vuelven después de mediodía. El desayuno ya no era en familia ni mucho menos las dos comidas del día que le seguían.
La madre de Lincoln aceptó que su hijo, si él así lo quería, podría permanecer todo el día en su habitación y ella se encargaría de ayudarlo cuando él lo necesitase. Desde ese punto, Rita y Lynn padre traían todo a su habitación. Pero Lincoln ya se estaba cansando de estar escondido, como si le tuviera miedo a sus hermanas, él optó por refugiarse en su habitación. ¡Eso no es posible, ellas deberían te temerle a él! Lincoln nunca pidió ser odiado y jamás haría algo para recibir tal desprecio.
ーNo, gracias… quiero comer abajo.ー La madre se sorprendió.
ー¿Estás seguro? ー. Preguntó. Lincoln abrió la puerta tratando de ubicar a su mamá con las manos.
ーQuiero que me lleves, ¿puedes? ー.
Rita sonrío y tomó la mano del chico. ーDéjalo en mis manos.ー Lincoln se sintió bien al saber que su madre hablaba con mucha energía.
Ya en el comedor, cada hermana observó a Lincoln con detenimiento. Para ellas ya se volvía algo solitario el no poder tratar con su hermano Lincoln y de un momento a otro dejó de interactuar con cada una de sus hermanas. Pero, por alguna razón que solo Lincoln debe saber, está compartiendo nuevamente la mesa con sus hermanas después de dos semanas.
Ahora, lo esencial era saber para las chicas, por qué su hermano estaba usando lentes de sol.
ーEsto… ¿Lincoln? ー Interrumpió Lynn. ー¿Por qué los lentes? ー. El chico se sintió irritado.
ー¿No puedo? ー. Lynn abrió su frente al notar la voz de su hermano.
Aunque no fuera del otro mundo escuchar la voz de su hermano, Lincoln no hablaba, no porque no quería, más bien porque cada palabra que salía de su boca le traía consecuencias como un fuerte dolor que quema su garganta después de unas horas.
ーuh…ー Lynn quedó en silencio.
Esa no había sido una linda manera de responder la pregunta de Lynn, pero eso era lo de menos, porque ella estaba un poco aliviada de que su hermano le hablara aunque solo fuera por dos segundos.
ーTe quedan bien…ー Terminó de comentar Lynn para seguir comiendo de su desayuno.
Lincoln se mantuvo sereno aun con la sensación de tener toda la atención de los presentes. Desde luego que se volvía agotador el tener que actuar normal cuando en realidad no lo estás.
Al terminar, su madre tomó el plato vacío y lo llevó al lavavajillas. Luego Lynn Sr acompañó a Lincoln hasta su habitación para que este pudiera ir después al baño.
Luego que Lincoln le contará a sus padres el problema que era tener que darse un baño sin poder ver nada y como todo dentro del baño se volvía una acción peligrosa para el chico como lo es la cuchilla que usa Lynn Sr para la barba o la posibilidad de resbalar con la cortina o darse un golpe con el inodoro o la bañera. Su mamá decidió la solución más vergonzosa para el albino. Y esa era que Rita se encargaría de su aseo, o siendo más específico; ella va a lavar el cuerpo de Lincoln desde ahora en adelante hasta que su hijo se pueda acostumbrar.
Con una semana ya de hacer la misma rutina, la cara del chico no lograba optar por otro color que no sea de un robo lleno de vergüenza.
ーEn unos segundos estoy allá querido.ー Mencionó Rita a su hijo Lincoln.
Lincoln se mantuvo en su habitación esperando a su madre. Escuchó unos pasos subir por las escaleras, pensando que se trataba de su mamá abrió la puerta de la habitación estirando su mano. El albino se había quedado solo con una toalla tapando su cuerpo.
Lori se congeló al momento de cruzar su mirada con la de su hermano. Ahora podía entender lo que Lola había dicho hace días. Lincoln movió su mano intentando tomar la de su Madre. Cuando lo logró inmediatamente la soltó.
ーTú no eres mamá.ー Aclaró Lincoln dejando a Lori un poco asustada.
Para Lori, el comentario de su hermano significaba que ella no estaba ahí, que pensaba que era otra persona, pero como era posible confundirla, seguramente Lincoln debió verla pero hizo caso omiso a su presencia… nada de eso, si Lincoln ya les hubiera dicho que ellas le despojaron su vista, más de una duda se fueran resuelto en las cabezas de las chicas.
ーSo-Solo estaba de paso.ー Habló Lori sin despegar su mirada de su hermana. Lincoln cerró sus ojos al saber que no se trataba de su madre.
ーPerdón la tardanza… oh.ー Rita notó la situación de Lori y Lincoln, ignorando el rostro de duda de su hija Lori llevó a Lincoln hasta el baño. La adolescente ahora sí que estaba muy confundida.
Dentro del baño, Rita mojó el cabello del chico dándole un relajante masaje con sus dedos. Lincoln estaba desnudo al frente de su progenitora, pero si de algo sirve, de sentía tranquilo al saber que sus padres estaban dispuestos hacer de todo por él. ¿Estarán enmendado sus errores por ser malos padres? ¿Quieren la felicidad de su familia a costa de lo que sea? Rita vertió agua en la cabeza de Lincoln mientras dejaba su cuerpo enjabonado.
ーCierra los ojos.ー Rita apretó con fuerza sus labios. Sentía que la simple mención de algo que tenga que ver con la acción de ver cerca de Lincoln debía ser un tabú.
Perdida en sus pensamientos, Lincoln sintió las manos de su Madre recorrer todo su cuerpo.
ー¿M-Mamá? ー. Avergonzado intentó captar la atención de su madre. Esto no pasaba tan seguido pero se volvía algo incómodo para el albino.
La hija mayor de los Loud entró a su habitación que compartía con una de sus hermanas. Estoica en el espejo se analizó, no encontró nada malo con ella, estiró sus ojeras dejando ver la carne que ahí debajo de su pupila. Con horror dio un salto hacia atrás al ver el reflejo de su hermano Lincoln mirando su rostro con los ojos blancos.
Temor es lo que sentían las gemelas y Lucy al momento de toparse con los ojos de Lincoln, ahora se convertía en un cuarteto de hermanas asustadas. Tal vez esto era necesario para que comenzaran a entender todo el dolor que están causando.
Lori no tuvo más remedio que organizar una reunión en su habitación. Los ánimos estaban por los suelos al momento de reunirse, realmente nadie quería platicar con ninguna de las presentes, ¿rencor, odio, culpa? Luan era la que menos quería presentarse, seguramente intentarían hacer que ella sea la que se responsabilice por todo lo que le pasó a su hermano, ¿y si lo hace, y descubre el problema con el cual está viviendo Lincoln ahora. Luan se quitaría la vida como disculpa?
Luan reaccionó a la voz de Lori pidiendo total atención. Todas la miraron fijo, con algo de angustia sostuvo su cabeza para intentar mantenerse en pie.
ーCreo que sé algo sobre el estado de Lincoln. Muy diferente de lo que nuestros papás nos han dicho.ー Todos comenzaron a oírla con interés y miedo.
ー¡¿sabes por qué él está actuando de esa manera tan extraña?!ー. Luna fue la primera en dudar de las palabras de Lori, pero la expresión seria de su hermana lo afirmaba más que nada.
ーSegún tú. ¿Qué es lo que podrías saber hacer de Lincoln?ー. Intervino Lynn.
ーTengo una teoría, pero si resulta ser cierta… no… no sé qué hacer después con mi vida.ー Lori jaló su cabello con enojo y confusión, Leni la abrazó para tranquilizarla. ーGracias, hermana.ー Lori había dejado caer unas cuantas lágrimas dejando ver la seriedad de esta reunión.
Lola y Lana alzaron la mano. ーTiene que ver con sus ojos, ¿no es así? ー. Dijeron al mismo tiempo. Estos comentarios hacían que Luan se sintiera cada vez más triste.
ーAnalizando los hechos y cada palabra que has dicho, supongo que lo que sabes tiene que ver con el verdadero malestar que le provocamos en ese… irracional día de bromas a Lincoln, ¿no? Y que puede que sea un muy grave problema.ー Lisa resumió cada palabra que escuchó añadiendo la actitud de sus hermanas.
Lori cayó de rodillas solo para llorar a un más fuerte. ー¡Sus ojos, sus ojos! Dañamos su hermosa mirada, ¡la arruinamos!ー.
