Hola mis amigos, soy Yuzu
Luego de tanto tiempo traigo un one shot esta vez de Yuru Yuri y como era de esperarse con la pareja más amada del lugar aunque será un AU y obviamente con una actitud diferente. Esta vez será sobre un tema que quiero abarcar y que me trajo un interés pero sin llegar a lo enfermo.
Espero que lo disfruten
Yuzu y fuera
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POV Kyoko
Hola, mi nombre es Toshino Kyoko, tengo 15, exactamente en segundo de preparatoria y en estos momentos me fijo en cierta chica de tercer año… Es una joven un poco alta, bonita de cabello morado recogido y ojos del mismo color aparte de que quiero resaltar algo que me está haciendo sentir rara pero a la vez loca por ella.
Sugiura Ayano, presidenta del consejo estudiantil… Ella es la chica de mis sueños, de hecho me empezó a gustar desde que llegué a cursar en esta escuela aunque en ocasiones siento que no puedo debido a sus obligaciones pero luego de un tiempo decidí tomar el valor suficiente para preguntarle algo, sé que para muchos aquella interrogante que llevo planteándome desde hace un año les será insignificante, quizás da risa o en ocasiones les suele perturbar pero me es de total y completa importancia.
Esta vez mi oportunidad ha llegado y cuanto me acerco o la veo siento que mi corazón comienza a golpearme desde adentro, una mano comienza a tocar su hermoso cabello morado y de pronto…
-Sugiura-san- La aludida se voltea y me ve en el proceso
-¿Toshino Kyoko?- Como siempre usa mi nombre de pila
-Dime, Sugiura-san, ¿Qué tipo de shampoo usas?
Es extraño como controversial pero sí, de alguna manera Ayano logró encantarme y quizás hacerme sentirme rara pero es la verdad como una interrogante que siempre llevo quizás desde hace algún tiempo, ¿Por qué?... Como sea, cuando Sugiura se volteó al verme ella no más se sonrojó y me dijo en voz baja su marca favorita y luego se excusó de que debía ir a hacer algo en el consejo estudiantil.
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Ahora en estos momentos estoy sentada en la bañera luego de un largo día de clases, decidí usar el shampoo preferido de Ayano y en efecto es muy bueno pero de pronto se me viene a la mente muchas cosas de esa linda chica de cabello morado hasta yo diría que imágenes fantasiosas donde ella y yo de alguna manera estamos haciendo cosas que ni siquiera no entendemos como pasó esto.
Puede que el shampoo sea bastante bueno pero a la vez es malo… Su olor es malo, causante de varias desdichas que solo ocurren en mi mente como también las más extrañas situaciones… Pero de alguna manera me siento bien estando en ese ambiente, un ambiente bastante dulce, dulce como su olor… Como la misma Ayano… Tan dulce que llega a un punto en que me duele en tan solo recordar ese detalle y a la vez tan agrio como la distancia que nos separa.
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Una vez más vuelvo a preguntarle esta vez sobre que jabón usa, la misma reacción y la misma excusa de siempre… Se supone que ella debe enojarse conmigo o tratar de hacerme reclamo por ello pero pareciera que de alguna… No lo sé, supongo que debió de incomodarse, eso era por lo menos bastante lógico.
Y una vez más lo uso, esta vez el jabón es bueno pero su olor es agrio… ¿Cómo puede convivir con un olor así?... Quiero preguntarle mañana pero siempre hay la posibilidad de que surja de mi mente una cuestión de lo más rara como algo idiota que la termine incomodando más y esta vez no quiero hacerlo.
¿Qué sigue? ¿Su perfume?
Definitivamente no quiero hacerlo pero… El dulce aroma de Ayano me sigue molestando y eso me motiva de manera inconsciente en ser insistente con ella y quizás me hace emocionarme con ella… Estoy tratando de entender que puede entender que puede ser ese extraño sentimiento que me carcome por dentro.
No lo soporto más, quiero hablar con ella…
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Una vez más la encuentro esta vez en el salón llenando lo que podrían ser documentos de la escuela o quizás de algunos clubes de la misma a lo que de manera silenciosa me le acercó y me siento frente a ella, ella nota al instante mi presencia pero no se molesta ante ello ni nada, solo simplemente me mira fijamente como si me dijera, "Puedes sentarte" a lo que decido asentir mentalmente.
No sé cómo debo hablarle o como tratar con ella a lo que recurro a preguntar lo primero que se me ocurre… Al menos no es tanto estúpido como las preguntas anteriores.
-Sugiura-san, ¿Cuál es tu primer nombre?
-Ayano…- Me responde así tan simple sin despejar su mirada de la hoja
-¿Y cómo lo escribes? ¿Kanji o hiragana?
-En kanji, con los caracteres de ropa de seda y estampar (綾乃)
-Que interesante- Por alguna extraña razón noto que ese extraño olor proviene de su uniforme y también otra pregunta que me surge- Bueno, ¿Y ahora sabes cómo significa mi nombre?
-Tu nombre es Kyoko y como el mío se escribe en kanji. Los caracteres significan que eres una chica de ciudad, en este caso, chica de Kyoto (京子)
-Ya veo… Kyoto, ropa de seda… Ya veo…
De hecho en realidad mis ancestros nacieron allá en esa ciudad aunque más tarde se fueron a vivir aquí en la ciudad de Takaoka, en el estado de Toyama y ahora con esas revelaciones, recuerdo una vez donde fui con mi familia de vacaciones de verano para celebrar el festival de verano, exactamente el festival de Gion donde comprábamos recuerdos de allá sobre todo kimonos de seda, justo en ese entonces comencé a experimentar algo inolvidable en mi vida y de alguna manera es la propia Ayano que me hizo revivir aquello…
Verán, cuando fuimos a comprar en una popular tienda, si no recuerdo mal, en el distrito de Kawaramachi, por alguna extraña razón uno de los vestidos kimono que me dieron para celebrar el Gion Matsuri desprendía un olor similar al que tiene Ayano, un olor lo bastante explosivo y emocionante que te hace adentrarte en un mundo lo bastante distinto y hasta yo diría uno utópico que te hace vivir en él aunque sea por unos segundos.
Y ahora que estoy sumergida en estos recuerdos de alguna manera extiendo mi mano hacia el rostro de la mujer que está dominando mi mente y mi corazón y de alguna manera está logrando adentrarse en mi imaginación, no hay reacción de ella por el momento como si de alguna manera me invitara a hacer lo que yo quiera con ella mientras su olor placentero se adentra en mi cerebro y toma control de mis acciones.
Lentamente acercamos nuestras miradas y nuestros labios hasta que de alguna forma puedo sentir los gruesos sobre mí… Ahora lo entiendo, todo este tiempo, quizás de alguna manera, me estuve enamorando de Ayano y ahora que ella y yo estamos haciendo esto en estos momentos… En estos momentos, su dulce aroma está haciendo que mi corazón se enloquezca…
Después de algunos segundos o quizás después de algunos segundos me separo de ella y noto que está roja como aquellas veces que le hice esas preguntas extrañas, no parecía estar ni enojada ni molesta, sino tal vez…
-No es justo…- Susurra dulcemente
-Lo sé, lamento todo esto
-No es por eso…
-¿Entonces?
-Se supone que debía ser la que se confesara… No tú
-¿Espera? ¿No me digas que…?
-Sí… Me gustas desde el año pasado, Toshino Kyoko
-¡…!
Ahora es ella quien extiende una mano hacia mí y me besa reafirmando lo de hace unos momentos… No puedo creerlo, ¿A ella le he gustado mucho antes? Estoy bastante sorprendida y ahora mi cerebro se pone a trabajar bastante lento sobre aquello pero a la vez estoy bastante feliz que ahora ambas nos correspondemos para siempre… No estoy segura pero sin importar cualquier cosa como cualquier momento mis sentimientos…
-Ayano, ¿Puedo tocarte?- Eso es lo que me dictan en estos momentos
Une mi mano a su mejilla izquierda mientras me sonríe algo tímido, eso me causa mucha gracia, ver que tiene ese lado bastante tímido y tierno, es como si viera a una pequeña con el cuerpo de una pequeña mujer.
-Lo que me digas lo haré… Yo siempre seré tuya, Kyoko…
Una vez como lo comenzamos, lo hicimos… Una vez más nos estamos besando pero esta vez aquello resulta ser más corto que antes ya que de pronto siento un liguero empujón y la mujer que amo en estos momentos está mirándome con cierto temor como si lo que hacemos es totalmente fuera de lo normal.
-¿Qué estamos haciendo Toshino Kyoko?- Mira por todos lados de una manera bastante desesperada como si temiese que algo nos estuviese viendo - Besándonos como si nada fuera de lo normal, ¿Eso es lado?
-Eso no es malo- Le respondo- Se siente bien que hagamos esas cosas
-Bueno, entonces…- Se sonroja y se sonríe aunque mira hacia el suelo- ¿Quieres otra ronda?
-Bueno…- No estoy segura pero no sería mala idea- De acuerdo, ¡Vamos por el segundo round!
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Han pasado varios meses desde que Ayano y yo estamos saliendo, como ya es bastante obvio llegamos a un punto donde entre ambas queramos más hasta vernos como estamos por dentro y más allá de cosas, ya saben, lo que dos adultos hacen cuando están solos. En estos momentos la pelimorada y yo estamos en su casa especialmente en su cuarto donde ella me invitó a pasar la noche pues sus padres están trabajando.
-Bien, iré por algo de beber. Sientete en casa.
-Gracias, Ayano
A mi frente están su cama y a la izquierda la cortina y como siempre está haciendo una muy buena tarde, de esas tardes donde el sol ilumina muy al atardecer naranja reflejado sobre el suelo. Me siento en su alcoba decorada con flores estampadas y sin dudarlo me acuesto sobre ella. Me siento completamente en otro planeta y uno muy bueno por cierto, al estar acostada en la cama de la chica que amo me siento llena de su hermoso olor… Ahora mi corazón está latiendo muy fuerte.
-Perdón por hacerte esperar- Anuncia mi amada que viene con las bebidas… Es mi oportunidad…
Aprovecho para levantarme y extender mi mano para cogerla de su brazo
-¿Kyoko?
-Ven aquí un momento- Le sonrío en grande
La envío de un tirón sobre mi… No hay remedio en lo que tengo que hacer… La haré mujer, mi mujer… No hay vuelta atrás, la haré mía y solamente eso para mí.
-Es raro, ¿Cierto Ayano?- La mujer que amo está en su lecho mientras yo me siento sobre ella, quiero saber más allá de lo que hacemos habitualmente-Lamento ponerte a esto pero… Quiero hacerte mía, te deseo mucho, mucho de lo que te puedes imaginar
-Kyoko, ¿No me digas qué…?- Sus hermosos ojos morados empiezan a brillar intensamente
-Ayano… Si tú me permites, yo… Quiero tocarte, besarte y muchas cosas más
-Este es mi sueño hecho realidad…- Derrama lagrimas y no dudo en limpiarlas
-Ayano… Si no lo encuentras desagradable lo que tú y yo queremos hacer…- Una de sus hermosas manos dirige mi atención hacia ella, toda ella, su boca, sus labios, su cuerpo… Definitivamente me cedió el mando
No dudo en probar todo de ella hasta conocer su lado muy sensible
-Ayano…- Mis besos van hacia su cuello mientras su mano acaricia su cabello-Tu dulce fragancia… Los latidos de tu corazón… Quiero sentir esas cosas justo a tu lado
-Kyoko…- Nos detenemos por un momento mientras ella se suelta el cabello y se ubica sobre mi pecho dejando que mis brazos la envuelvan- En estos momentos… Estoy realmente feliz de estar contigo, Kyoko
Una vez más ella me sonríe y volvemos a besarnos hasta que de alguna manera estamos logrando unir nuestras almas y corazón para terminar juntas entre las sabanas aferrándonos entre ambas y estando en el mundo de los sueños… Es extraño pero su olor y todo de ella hizo que mi corazón latiera por ella y lograra ser mi más grande vinculo que tengo.
Y no me arrepiento de nada…
-Ya veo… Chica de Kyoto… Ropa de seda… Ahora
